lunes, febrero 29, 2016

Pocas lecturas me resultan tan gratas como las memorias de los eclesiásticos


Memorias del cardenal Juan Sebastián, escucho una conferencia de Borges, suenan las variaciones Golberg de Bach. Resultaría fácil hacer una crítica de la época que reflejan y los detalles que sabiamente callan esas memorias. Pero lo dejo todo al juicio definitivo que el cardenal y yo tendremos algún día. He jugado antes una partida de ajedrez. Hay una Mano que mueve la ficha de ese purpurado y la mía. Me confío a esa Mano.

No soy duro con nadie. Me gustaría que todos, teólogos y pastores, procedieran con el rigor lógico de Borges o de Bach. Qué duda cabe que hay distintas escuelas que nos diferencian bastante a unos de otros. Quizá siempre ha sido así. Se supone la buena voluntad en todos. Tengo siempre presente que por muy comprensivo que yo sea, al final, la verdad es una.


Aun así, no seré yo quien cargue en mi conciencia con el peso de la palabra amarga. Los que no están de acuerdo conmigo pueden contar con un paseo para dialogar, pero no con mi acritud.

sábado, febrero 27, 2016

Una carta desde Brasil














Desde una ciudad en Brasil donde hay un alto nivel de suicidios me pedían desde un grupo religioso algún consejo. Mi respuesta ha sido la siguiente:

Un magno exorcismo, por supuesto, ayudaría, pero no sería suficiente. Tal como ustedes piensan, la solución pasa por hacer una gran misión en su ciudad. La ciudad tiene que ser de nuevo evangelizada. Si hay tantos suicidios es porque la población se alejado de los caminos del Señor. El índice tan grande de suicidios es un signo de un alejamiento más profundo.

Para evangelizar la ciudad hay que hacer un plan como si se tratara de una verdadera guerra, una guerra que se lucha con armas espirituales. Ese plan tiene que incluir predicaciones regulares por parte de los mejores predicadores de la diócesis y de fuera de ella, lograr que haya lugares donde siempre haya sacerdotes en el confesionario para que la gente se pueda confesar a cualquier hora del día, adoración del Santísimo Sacramento, grupos semanales de lectura de la Biblia, grandes liturgias eucarísticas realizadas con la mayor solemnidad posible, etc.

Pero primero de todo para llevar a cabo esta guerra hay que tratar de entusiasmar al clero. Durante varios meses habría que intentar regenerar a los sacerdotes de esa ciudad, haciendo que asistan a charlas, predicaciones y un retiro organizado por el obispo. La primera fase de esta batalla consiste en intentar lograr una conversión del clero.

Sí, tantas muertes son un signo de que algo más profundo está fallando. Pero es posible revertir el proceso, siempre es posible. Que Dios les bendiga.

Padre Fortea

El bautismo vivido con lentitud, en medio de un ambiente de oración, sin muchos ojos que miren



















Hace pocos días me pidió un matrimonio amigo si podía ser padrino de su hija. Dada la mucha amistad que me une a la madre, acepté con gusto. Hoy pensaba cómo organizaría yo un bautismo ideal. Es decir, un bautismo donde toda la preeminencia la tuviera el poder vivir la ceremonia con la mayor intensidad posible.

Pues yo sugeriría celebrar el bautismo en la mayor intimidad posible: sólo los padres y los abuelos, y como mucho dos personas más. Haría la ceremonia en la cripta de alguna catedral gótica. La pequeña cripta de Alcalá, repleta de reliquias, es perfecta.

Haría la ceremonia con mucha lentitud, en latín, a la luz de las velas, con una magnífica capa pluvial, con un voluminoso ritual sostenido por un acólito. Toda la iluminación de ese espacio sagrado estaría a cargo de una docena de velas. Un incensario impregnaría al lugar del aroma que conviene a este tipo de rituales sagrados.

Media hora después, tendría lugar la misa de acción de gracias o votiva del Espíritu Santo, u otra que diera devoción a la familia, por ejemplo, la Misa del dulce nombre de María. A esa misa ya asistiría el resto de la familia y amistades y tras la bendición final se ofrecería a la pequeña niña a la Virgen María.


Éste es un modo, a mi entender, de conciliar el aspecto comunitario, social, de este tipo de acontecimientos, con el deseo de vivir el misterio en la mayor intimidad posible. Además, me parece que actualmente casi todo el mundo entendería que ese día tuviera dos ceremonias: la del misterio de gracia del bautismo vivida en la intimidad, y la de la misa de acción de gracias vivida en comunidad.

viernes, febrero 26, 2016

Honorio III


Hoy no tenéis post, porque después de la cena he estado trabajando en leer para completar los últimos detalles sobre cómo debía ser la catedral de San Agustín. A ver si mañana ya puedo poneros el resultado de mi acumulación de material.

Sea dicho de paso, este mosaico del Papa Honorio III besando el pie de Cristo me entusiasma. Es una forma de representarlo que roza lo abstracto y a la vez de una formidable belleza. Haciendo click sobre la imagen podréis apreciar todos los detalles de esa forma blanca con cabeza.

jueves, febrero 25, 2016

Hipona


Una de las cosas que, desde hace muchos años, me pregunto es cómo sería la catedral de San Agustín en el siglo V en el norte de África. Trato de imaginármela con todo detalle en su arquitectura, en su interior, en las vestimentas del obispo y los presbíteros al rezar vísperas cada tarde.

Muchos, muchísimos detalles, ya los he logrado recopilar a base de muchas lecturas y espero ofrecéroslas dentro de una semana o dos. Pero todavía hay datos importantes que no tengo claros. Os los voy a decir aquí, para que si alguno me puede dar alguna información, pueda hacerlo. Lo puede hacer en los comentarios que hay abajo del post. Los comentarios no aparecen visibles, pero yo puedo leerlos. Mejor si pone algún link donde pueda comprobar la información.

Y es que a estas alturas sigo sin saber cuantos habitantes tenía la ciudad de Hipona. Tengo bastante claro cual era la vestimenta de un obispo occidental en ese siglo, pero si alguno puede aportar algo se lo agradeceré.


Lo que mejor me puedo imaginar es como era el edificio de la catedral y cómo podía estar decorada en su interior, como era su iluminación, sus ventanas. En fin, Dios mediante, espero poderos ofrecer este fresco que he tardado tanto tiempo en componer. Fresco vívido que me gusta mucho, porque era una época en que todo era tan pequeño, tan sencillo. Era una delicia ser obispo de una pequeña comunidad, en una población casi familiar, al lado del Mediterráneo.

miércoles, febrero 24, 2016

Edificar, construir



















Hoy podría hablar, comentar, hacer reflexiones acerca de infinidad de temas eclesiales candentes: declaraciones de cardenales, columnas de opinión de teólogos, decisiones arzobispales, entrevistas al Delegado de medios de la Santa Sede. Pero me contentaré con exhortaros a la moderación. Debemos evitar hablar con ligereza. Muchas cuestiones teológicas y prácticas revisten una gran complejidad.

Todos los que juzgamos a los demás queremos hacer de maestros. Todos queremos elevarnos a la altura de jueces. Todos queremos distinguirnos como campeones de la ortodoxia. No critico a nadie. Sinceramente, no albergo la intención oculta de criticar a nadie. Sólo digo que las cosas, a menudo, son más complejas de lo que parece.

Tenemos que estar unidos, que querernos. Esto no supone dar la espalda a la verdad. Pero a todos nos viene bien recordar la necesidad de la humildad.



But ask in faith,
never doubting,
for the one who doubts is like a wave of the sea,
driven and tossed by the wind
(James 1:6).


martes, febrero 23, 2016

British Airways


Hoy he regresado de dar unas charlas en Houston, Texas. En unas horas he pasado de estar en el primaveral sur de Estados Unidos al lluvioso Londres, para acabar en dos horas y media más en la soleada Alcalá. Alguno de vosotros os preguntaréis si todas esas fotos que pongo en este blog de la capilla de mi convento, no serán en realidad fotos de una capilla situada en el interior de algún avión. Sí, la verdad, es que, para ser yo alguien que odia viajar, reconozco que, hasta en sueños en mi cama, si me mediodespierto, hago el gesto inconsciente de abrocharme el cinturón de seguridad.

Pero vayamos a las cosas serias: ¿Qué películas he visto en estos viajes? La primera fue El puente de los espías. Es una película increíble. Resulta increíble que alguien como Steven Spielberg haya podido filmar semejante rollo patatero.

La siguiente que vi fue La vida y muerte de Peter Sellers. Ésta es la segunda vez que la veo. La primera la vi en la residencia de un obispo australiano del que me comí todos sus bombones. Me ha gustado más la segunda vez que la he visto. No es para tirar cohetes, pero es una buena película: le doy un 6,5.
Antes de aterrizar en mi destino final de ida, vi un trozo de Macbeth. Ya di mi opinión sobre esa película. Es curioso, una película se valora mucho mejor la segunda vez que la ves. Y he llegado a la clara conclusión de Macbeth es peor película de lo que ella intenta ser. Es una cinta con grandes pretensiones artísticas. Pero es menos buena de lo que pretende. Tiene menos contenido de lo que parece.

En mi viaje de regreso hacia Londres, vi una que no ha dejado gran impresión en mi vida, porque ya no me acuerdo ni del título. Después me dormí profundamente. Y ya sólo me dio tiempo a er los tres primeros cuartos de hora de Mr. Holmes, la cual me agradó sin entusiasmarme. La idea de un Holmes viejo y en decadencia es muy buena.


¿Cuál es la clara conclusión de todo esto? Que la industria del cine está dominada por simios beodos.

domingo, febrero 21, 2016

El momento de los momentos



Soy muy afortunado cuando celebro la misa, porque tengo una cruz sobre el altar que me da tanta devoción. Sólo tengo que mirar esa cruz para sentir mi fe arder. A eso hay que añadir el amor que tienen a la Eucaristía todas las monjas que escuchan la misa a mi derecha, tras las rejas de la clausura. Y, ante mí, varios laicos no se quedan a la zaga en cuestión de fe ante la consagración. Hay laicos en los bancos cuya vida espiritual tiene más valor ante Dios que el mismo celebrante que soy yo. Así lo creo.

De manera que todo, cuando celebro misa en el convento, confabula para aumentar mi amor por ese momento de la consagración de la Eucaristía.


Ya he dicho muchas veces que a mí, personalmente, me gusta más el ritual de la misa del Vaticano II. Pero me gustaría que cada consagración que hago, en cada misa de diario, tuviera la solemnidad de esta pintura y de esta foto que hoy pongo aquí.


sábado, febrero 20, 2016

El Gran Milagro













Cuando celebro la misa y llega el momento de la fórmula de la transubstanciación, me gusta inclinarme al máximo sobre el ara apoyando los codos sobre ella. Es el modo en que muestro a Dios la máxima reverencia que tengo por ese acto milagroso.

Muy a menudo pienso acerca de la conveniencia de que la Iglesia permitiera al celebrante postrarse en ese momento ante el altar. Y no sólo eso, creo que sería bueno poder permanecer así durante tres o cinco minutos.

Si me escucha alguien que esté en las alturas jerárquicas de la Iglesia y le parece buena mi sugerencia, por favor, que la eleve donde tenga que elevarla.

viernes, febrero 19, 2016


Una de las cosas que me ronda la cabeza desde hace más de un año es la de escribir a mano el canon II de la misa con bella caligrafía de estilo medieval. Creo que me daría devoción leer esa gran oración con la más bella letra que me fuera posible producir. 

La grandeza del misal como un signo de reverencia hacia Dios. Que todo sobre el altar sea grandioso. Este deseo se me ha reavivado al ver la foto de esas tres letras que hoy os he puesto arriba. 

Esas letras me parecen de una belleza que me deja con la boca abierta. Por supuesto no puedo hacerlo tan bien. Pero lo haré lo mejor que pueda. Los reyes magos le trajeron dones. Mi don será ese canon II. He escogido ese canon, porque es el más breve de los cuatro. Ya os contaré como va progresando la cosa.

Todo lo que rodea la consagración debería ser de la mayor belleza posible. Las palabras de la transubstanciación deberíamos escribirlas en oro rodeadas de las más impresionantes filigranas.

jueves, febrero 18, 2016

El Guernika

Una obra que siempre me ha parecido grandiosa es el Guernika de Picasso. Hoy pongo aquí varias reinterpretaciones de esa pintura. Al mismo autor de la obra original, le hubiera fascinado poder ver estas relecturas.






miércoles, febrero 17, 2016

Homenaje a una imagen de la que han surgido miles de memes















Regresaba de administrar los sacramentos a una anciana y he visto a un joven de unos veinte años con un inmenso oso sobre la cama. Un oso de peluche de mas de un metro de longitud cuya espalda se apoyaba en la almohada. Estaban el chico, sus padres y su hermana en la Unidad de Cuidados Intensivos. Me he acercado a su cama y le he dicho al joven que me había llamado el oso.

El chiste era muy malo, simple y sencillo, sin mucho ingenio. Pero, sin duda, ha sido el chiste mío que más éxito ha tenido en el último año. No sé si es que tenían que aligerar tensión, pero, y lo digo totalmente en serio, he creído que nos iban a expulsar a todos de la UCI. No paraban de reír y reír. 


Una vez más comprobé que no es la calidad del chiste lo que determina su éxito sino extrañas razones teológicas o quizá eclesiales cuyos mecanismos profundos se me escapan.

Iba a comentar cierto nombramiento episcopal. Pero creo que hay ciertos temas para los cuales éste no es el post ni el lugar ni el momento adecuado.

martes, febrero 16, 2016

En un día frío como el de hoy, la foto es muy adecuada



















Hoy he dado a tres personas la unción de los enfermos. Tengo fe, pero cada muerte me parece una tragedia. Por lo menos, a esta altura de mi vida, así me lo parece. No hay ninguna muerte, por anciano que sea el ser humano, que me parezca normal. Las mismas horas finales me parecen un proceso estremecedor.

Cuando comencé a administrar este sacramento, teniendo yo veintiséis años, veía la muerte de una manera completamente distinta. La muerta era algo de los otros, era algo que no me tocaba.

Ahora contemplo mi muerte en toda agonía. El agonizante se ha transformado en un espejo. Mi corazón contempla su último latido, casi lo siento dentro de mi pecho. Mi mente es consciente del último sufrimiento, lo siento dentro de mi cerebro.

Y he dicho sufrimiento y no pensamiento, porque, en la mayor parte de los casos, el último momento es de dolor del organismo, no de discursos interiores.

Sí, la muerte me parece algo tan impresionantemente biológico, doloroso y angustioso que parece eclipsar toda mi teología. Pero sólo la teología puede dar explicación final a un abismo de ese tipo. Precisamente por ser tan oscuro, tan profundo, señala tan vehementemente hacia ese túnel de luz del que tantos testigos me han hablado.


Santa Cuaresma

lunes, febrero 15, 2016

Domingo, otro domingo. Me encantan los domingos.


Domingo, día del Señor.
He invitado a comer en mi casa a un cura de sotana.

-De primero, paella con chipirones.
-De segundo, unos choricitos churruscaditos.
-De postre, unos minicoulants de chocolate, comprados congelados pero que siempre dan impresión de que soy un gran chef.

Después, dos horas de discusión teológica. Yo defendía la posición más progresista.

A las siete de la tarde, en mi misa, he predicado el segundo sermón sobre las Siete Iglesias del Apocalipsis.

Tras la cena me he acordado de que me había olvidado de hacer una corrección en una de mis novelas. Tenía que cambiar los guiones cortos (en los diálogos) por guiones largos.

Después he escogido a una víctima (un amigo) al azar para darme un largo paseo mientras hablábamos por teléfono. Ya desde el principio le he dicho el propósito de esa llamada. Con condescendencia se ha resignado a una conversación de una hora.

Antes de irme a la cama escribo este post. Recordando el post de ayer, imagino lo impresionante que sería tener poder sobre toda una nación para hacer de ella un lugar próspero. No es mi tarea, sino la de los laicos. Pero es una misión impresionante que el Destino ha otorgado a algunos invididuos.


He acabado de escribir el post. Trabajaré un poco y leeré un rato el Apocalipsis antes de irme a la cama.

domingo, febrero 14, 2016

La pobreza del mundo


No hay ninguna razón para que exista la pobreza. La miseria en la que viven tantas personas, sus horarios inacabables de trabajo, la inseguridad durante toda una vida de su puesto laboral y tantas otras cadenas no tienen otra razón que la codicia.

Dejando aparte los países del primer mundo, en mi libro Memorias del último Gran Maestre templario, explicaba que los cristianos deberíamos pensar un plan ambicioso, un plan a largo plazo: comenzar por sanear enteramente algún pequeño país de África, de arriba abajo.

Un verdadero plan de ingeniería social que demostrase a la Humanidad que es posible transformar una entera nación. Por supuesto, como explico en el libro, eso no será posible sin intervenir directa y radicalmente sobre la política. Porque es la casta política corrupta e inepta el gran obstáculo para el desarrollo de los países del Tercer Mundo.

Eso requiere un partido altruista de grandes mentes financiado, dirigido y pagado desde varias fundaciones del extranjero. En el fondo, supone que la población de una nación acepte que se le va a dar una gran cantidad de donaciones, pero que debe confiar en ese partido.

La creación sin prisa de ese partido, la fundación de universidades cristianas, la estipulación de un plan de inversiones sostenido en cuanto se logre el poder al menos en una de las provincias de esa nación sería un modo de comenzar a cambiar una nación.

Y, sobre todo, los políticos tendrían que venir de fuera. Habría que entender que no hay otro remedio más que que la cúpula de ese partido tenga que ser totalmente ajena a la red de intereses de esa nación.

A veces, en plan de broma, le decía a un amigo que la única solución para cierto desastroso país sería que sus habitantes entregaran el gobierno de la nación a Suecia o a un comité de sabios creado por las naciones escandinavas.

Era una broma, pero es verdad. Solo que ese comité debe estar formado por los expertos de fundaciones cristianas que decidan dar dinero, mucho dinero, para tranformar esa nación.

Puede parecer una locura lo que digo. Pero el Producto Interior Bruto de Benín es de 8.600 millones de dólares. El de Togo es de 4.500 millones de dólares. Un banco como Caixabank, que no es el más grande de España, en 2014 presentó un beneficio de 620 millones de dólares.

Un solo banco de un país como España, con una cuarte parte de los beneficios aplicado durante diez años podría transformar toda una nación del mundo si emplea su dinero en un plan ambicioso pensado a largo plazo. Por supuesto, no son los bancos los que deberían hacer este plan, sino una fundación formada por millonarios cristianos.


Esa nación transformada sería un modelo para las demás naciones de África. Y se convertiría en un páis que generaría riqueza a su alrededor y que ayudaría después a otras naciones a salir de la miseria.

viernes, febrero 12, 2016

Hacia donde vamos


Yo creo que los lectores de mi blog tienen claro que no soy un comunista. Sí, creo que eso ha quedado claro. Ahora bien. también es un hecho que las sociedades de este siglo XXI cada vez están diferenciando más a sus ciudadanos en dos grandes niveles: los que tienen un trabajo especializado, fijo y muy bien remunerado, y los humildes que van de trabajo en trabajo, sin un conocimiento que los haga valiosos.

A los primeros los llamaré nivel 1, pueden ser abogados, médicos, empresarios, grandes chefs, grandes artistas, políticos. A los segundos los llamaré nivel 2. Los del nivel 2 pueden tener conocimientos técnicos, pero no son valiosos. Pueden tener una gran especialización, pero de un tipo que el mercado no lo valore económicamente por haber más oferta que demanda.

Es un hecho que el nivel 1 y el nivel 2 se está distanciando cada vez más en nuestras sociedades. Es cierto que se está creando un inmenso muro de división social en nuestras democracias. Una visión cristiana de la sociedad puede luchar contra este fenómeno de usar a las personas como una mera mercancía. Pero lo cierto es que hace mucho que se optó por dejar que las fuerzas ciegas de la economía actuaran sin cortapisas.

Nuestras democracias cada vez más están creando una sociedad de individuos socialmente diferenciados, distanciados y aislados entre clases sociales. Los disturbios sociales, los estados policiales, una élite conteniendo a la masa social van a ser los resultados inevitables.

Hubo toda una larga etapa de dos generaciones en la que el planeta cada vez se pareció más a los Estados Unidos. Ése era el proceso que en unos lugares se completó más y en otros menos.


Ahora, cada vez más, el planeta va camino de convertirse en una Gran China, en una China planetaria. Sólo el mensaje del Evangelio puede traer salvación a una civilización que ha dado la espalda a la Ley de Dios y que va camino de convertirse en una selva en la que los hombres dan la espalda a los desfavorecidos. Una sociedad en la que la mayoría serán desfavorecidos.

No es fácil ser Ministro de Información bajo ciertos jefes

¿Os acordáis del famosísimo Ministro de Información de Irak en la época de Sadam? Creo que su labor bien merece tres memes y que recordemos tres de sus más famosas frases:

-Hoy he visitado todo Bagdad y no he encontrado invasores. Ustedes ven como los hemos expulsado a todos de esta ciudad. Están llorando fuera y esperando recibir balas. Serán asesinados en breve.

-Los misiles de crucero no asustan a nadie, los estamos cazando como peces en un río.

-Los infieles están cometiendo suicidios por cientos a las puertas de Bagdad. Estén tranquilos, Bagdad está a salvo, protegido.





jueves, febrero 11, 2016

Albáizar, Echalar, Carlos III y finalmente el seminario Bidasoa


De los felicísimos años en el seminario, me he acordado hoy de dos canciones: la primera es la titulada La puerta del sagrario.

La puerta del Sagrario
¡quién la pudiera abrir!
Jesús, entrar queremos,
llegar a Ti.

Sintiendo Tus caricias
sonríe el corazón.
¡Oh, Fuente de delicias!
Ven, ¡oh, buen Dios!

Ninguno decir sabe
lo que nos dices Tú.
¡Oh qué precioso aroma
lleva Jesús!

Pureza de las palmas, (almas)
palomas de candor,
así quiere las almas
Tu santo amor.

Manjar que nos encanta,
Cordero de Belén,
Panal de gracia santa,
ven, dulce Bien.

La segunda canción que hoy he recordado es la titulada Dueño de mi vida, vida de mi amor, ábreme la herida de tu corazón:

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, dulce cual la miel,
Tú eres el camino para el alma fiel.

Tú abrasas el hielo, Tú endulzas la hiel,
Tú eres el consuelo para el alma fiel.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, ¡qué dulzura dan
de tu sangre el vino, de tu carne el pan!

Tú eres la esperanza del que va a vivir;
Tú eres el remedio del que va a morir.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Corazón divino, dulce cual la miel,
Tú eres el camino para el alma fiel.

Dueño de mi vida, vida de mi amor,
ábreme la herida de tu corazón.

Me acuerdo cuando todo los seminaristas cantábamos esas canciones con todo nuestro corazón, con toda nuestra fe. Qué ambiente tan impresionante de amor a Dios reinaba, qué grandes en el espíritu llegaron a ser algunos de los compañeros con los que conviví. Algunos tenían más de ángeles que de humanos.


Fuera de ese ambiente estas canciones pueden parecer demasiado melosas. Pero en aquel lugar bendito donde los ángeles volaban, de verdad que eran cantadas con todo el sentimiento de nuestras almas.

miércoles, febrero 10, 2016

La santa cuaresma

















Día 21, martes: Hemos atravesado el meridiano de la Cuaresma. Pero son días suficientes si los aprovechamos bien. ¿Está fructificando este tiempo sagrado?
...................................

Día 15, miércoles: Retomemos la cuaresma.
...................................

Día 7, martes: No dejes que se te escape la cuaresma. Recomiénzala hoy. Batalla, lucha, esfuérzate.

Día 6, lunes

Día 5, domingo

Día 4, sábado: En un solo día, pidamos más de un millar de veces a la Santísima Virgen María que nos otorgue un espíritu penitente.

Día 3, viernes: Acordémonos de Dios cada cuarto de hora de todo este día.

Día 2, jueves: Ir apuntando los éxitos y los fracasos. 
Señor, que no me desanime de mis derrotas.

Día 1, Miércoles de Ceniza: Momento para hacer propósitos.

Hoy comienza la cuaresma. Un tiempo sagrado. Una posibilidad de purificación. No dejemos que este año se nos escape la cuaresma. Propósitos concretos, pequeños, razonables, a la altura de nuestras fuerzas. Llevemos contabilidad de nuestro amor. Hay gracias asociadas a este tiempo. Si aprovechas este tiempo sagrado, Dios te enviará gracias específicas para santificar estos cuarenta días. Si santificas con la penitencia estos días, tú mismo te limpiarás y te llenarás de más luz. Una luz que proviene de Dios.

Las obras de penitencia son: ayuno, oración, limosna y vigilias nocturnas. Nadie te pide que hagas cosas sobrehumanas. Sólo se te pide que hagas algo.



Fiesta de la presentación del Señor: Estamos en el atrio de la cuaresma

Desde la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo hasta el Miércoles de Ceniza, estamos en un tiempo que es como el atrio de la cuaresma.
Empleemos estos días en hacer los propósitos que queremos ofrecer a Dios en ese tiempo santo que se avecina.
Pidamos a Dios que este año no se nos escape esta cuaresma.
Ofrezcamos cada día de la cuaresma: algo de oración, un poco de ayuno y un pequeño sacrificio.

Encontremos a Cristo en la liturgia.

martes, febrero 09, 2016

La reina

Esta foto es de la figura de la reina de un ajedrez medieval. Preciosa. Es medieval y es totalmente moderna con un toque de abstracción. Fijaos en su rostro. Fijaos en sus detalles, pocos ornatos, pero sublimes en su elegancia. Os dejo que hagáis click encima. Probablemente se agrandará.

Me hicieron hace poco una entrevista con ocasión de la apertura de un templo satánico en Colombia. Os pongo mis respuestas aquí:

¿Es nueva esta idea de que Lucifer no es un demonio sino un ser de luz?
La idea de que Lucifer es un ser de luz no es nueva. Sin embargo, aunque sus adeptos insistan en repetir tal cosa, lo representan como un ser de oscuridad, maléfico y de sentimientos completamente tenebrosos. Por lo tanto, ni ellos mismos se creen eso de que ese ser sea un sembrador de la luz. Afirman que es luz, pero lo pintan del modo más siniestro posible.

¿Por qué parece tener una particular acogida en estos tiempos?
Lamentablemente, en nuestra generación, cada vez más alejada de Dios, va aumentando el número de insensatos que se dirigen conscientemente hacia un camino de plena oscuridad. El problema es la sociedad sin Dios que se va extendiendo por todo el planeta. Una inmensa sociedad sin religión cada día más hostil con los cristianos.

¿Los que se relacionan con este tipo de grupos enfrentan algún tipo de peligro o al considerar que solo tratan con "energías" esto no los afecta?
Los padres, hermanos y vecinos de personas adoradoras del demonio no les deben tener miedo. El demonio no puede hacernos el mal que quiere. Los demonios si pudieran hacernos más daño, lo harían. Pero Dios pone barreras que no pueden traspasar.

¿Qué se puede hacer para evitar que las personas, particularmente los jóvenes, recurran a estos grupos? Y si ya están dentro, ¿cómo ayudarlos a salir?

La oración es siempre efectiva. Las plegarias que hacemos a Dios y los santos siempre llegan al corazón de los seguidores de Satanás. Cierto que ellos pueden resistir esas gracias. Pero si ellos resisten, nosotros podemos insistir. 

domingo, febrero 07, 2016

El espíritu del Vaticano II, el concilio que tanto amaba San Juan Pablo II el Magno



















Me gustaría completar un poco el post de ayer, hay sustancias más duras que el hormigón, bastante más duras, y mucho más flexibles. Sin embargo, otros materiales son menos duros y encima más rígidos. Esto vale para la teología, para el gobierno de la Iglesia y hasta para el modo en que hay que tomarse la vida.

No es la vida la que me ha hecho flexible, sino el Espíritu Santo. Él me ha enseñado a hacer las cosas más a su modo y menos al mío.

Nada hay peor para el defensor de la ortodoxia que ver el fantasma del relativismo por todas partes. Nada hay peor para el que ostenta una autoridad, civil o eclesiástica, que el miedo a no ser respetado


¿Hasta donde debe llegar el ecumenismo? En mi opinión, casi siempre, hasta el máximo. La Iglesia debe ser afirmación gozosa de una buena nueva, no un estado de continua defensa frente a los enemigos, un estado de permanente y tensa apologética. 

Nada hay de malo en la defensa ni en la apologética, pero hay un estado del alma que puede llevar a la continua sospecha, a la continua confrontación, en vez vivir en paz en la sencilla afirmación.

Sirviendo, humildad, arrodillándose


¿Cuántas cosas deben delegarse en los laicos por parte de los eclesiásticos? En mi opinión, todas las posibles. Así lo hice en mis parroquias mientras fui párroco, y ésa fue la gran razón por la que yo disponía de tanto tiempo. Todo lo que se podía delegar lo delegaba.

Esto vale para una parroquia, para una diócesis y para la Iglesia universal. ¿Cuáles son los limites a esta medida?

Primero: La voluntad de Dios fue que el gobierno de la Iglesia fuese dejado en manos de los ordenados con el sacramento del orden. Las excepciones que se hagan en este campo siempre traerán lamentables consecuencias.

Segundo: El sacramento del orden por su propia naturaleza conviene que esté siempre unido a la perfecta consagración a Dios. El orden sacerdotal conviene que esté unido a un estado de vida clerical. Pero se pueden hacer excepciones. Las hubo en los primeros siglos, y las puede haber en casos de gran necesidad.

La conclusión de esto es que hay lugares con muy pocos sacerdotes y grandes distancias en los que se puede escoger al varón más adecuado y digno para ser ordenado con el sacramento del diaconado, y que él se encargue de hacer una liturgia de la Palabra y de distribuir la comunión cada domingo o, incluso, cada día. Como éste hay otros muchos ejemplos.

Cuantas más misiones pastorales y encargos demos a los laicos, mucho mejor. Y este espíritu considero que es aplicable para otros campos de la teología y la moral: en todo aquello en lo que la teología pueda abrirse a distintas posibilidades sin traicionar la ortodoxia, todo aquello que se pueda permitir, soy partidario de permitirlo. Rara vez veo que no convenga permitir algo que se puede permitir. La flexibilidad, la benignidad, la comprensión, la colegialidad son valores que se deben promover.


Algunos laicos creen que en la Iglesia la solución a los problemas estaría en el autoritarismo. Hay a muchos a los que les gustaría hacer de profetas. En todo ser humano existe una tentación a desear el poder, y a usar este poder con dureza. Todos somos hermanos en camino hacia el Misterio de Dios.

viernes, febrero 05, 2016

Más pensamientos acerca del protestantismo


Me gustaría explicar un poco más mi penúltimo post acerca de los protestantes y los sacramentos de la Iglesia. Hubo un tiempo en el que la Iglesia daba normas para sus fieles y pensando en sus fieles, y allí acababa todo en una sociedad homogénea en la que cristianismo e Iglesia Católica se identificaban.

Creo que en en esta aldea global en la que vivimos, cada vez se va a ver más claro que la Iglesia asume un papel de Madre para todos los cristianos, salvo grupúsculos totalmente anticatólicos.

Es cierto que la Iglesia tiene en su seno a unos hijos que son los que están unidos por el cordón umbilical de la comunión perfecta. Pero esta Madre es como si abrazara a otros hijos.

Estos otros hijos tienen que sentirse acogidos. No acogidos si se convierten, sino incluso sin convertirse. En la Iglesia Católica tienen que sentirse en su casa.

Los que se horrorizan ante esta posibilidad alegan el peligro del relativismo. Pero no deben tener miedo. La arquitectura dogmática es y sigue siendo la misma. Tampoco renunciamos a que todos logremos la plena comunión. Pero mucho me temo que la división entre denominaciones está aquí para quedarse. Eso sí, hasta el día que tanto ansiamos en que el Espíritu Santo pueda hacer un milagro de la gracia. Pero, mientras tanto, la división (aunque triste) forma parte de un plan divino que la permite.

El cristianismo no es un árbol en el que cada uno escoge la rama que desea, como si todas las ramas fuesen indiferentes. No es así, pero ciertamente sí que hay un árbol que participa de una misma savia. 

Esta nueva concepción cambia también el modo en el que vemos a nuestros hermanos los judíos. Ellos no son infieles, sino fieles a su tradición. De nuevo, esto no significa que ambos mensajes son indiferentes, caminos paralelos que uno escoge a voluntad. No, la Verdad es una. Pero mientras no nos pongamos de acuerdo, más vale que nos amemos y que insistamos en lo mucho que nos une.

Todas estas cosas que digo rechinan totalmente a los oídos de los tradicionalistas. Pero está totalmente en la línea del Evangelio. sería muy triste pensar que el mensaje de Cristo es algo tan rígido e inflexible como tantos de ellos predican. El espíritu del lefevrismo es pura inflexibilidad. 

La juventud, crítica de la película, relato de una decepción


Hoy iba a escribir una segunda (y tal vez aguda) reflexión acerca de la posibilidad de que algunos protestantes pudieran recibir algunos sacramentos en la Iglesia. En concreto iba a hablar de la confesión y la unción de los enfermos.

Pero éste es un blog caprichoso y no me resisto a hablar de la película que estoy viendo durante mis almuerzos y cenas: La juventud de Paolo Sorrentino. La legalidad y el modo en que estoy viendo la película la dejo a la imaginación de los lectores.

Primero de todo debo advertir que dudé mucho y varios días acerca de si me era lícito ver tal película, porque en la cartelera salía una hija de Eva enseñando toda la pars posterioris de su cuerpo, esa parte con la que los humanos nos solemos sentar.

Eso sí, observé que la película estaba permitida por el Estado para mayores de 12 años y que una web especializada en calificar moralmente las películas ofrecía una calificación moral bastante benigna en relación a la mayoría de las que se estrenan.

El caso es que, con ciertas dubitaciones, me decidí a verla. Llevo ya una hora y nueve minutos de película y, de momento, no ha salido nada que no pueda ver en un anuncio normal y corriente de yogures. Aunque llevo sólo vista una hora de esta cinta, no me aguanto de dar ya mi opinión sobre la película. Algo arriesgado de hacer a la mitad de la cinta. Pero en mi vida puedo aceptar este nivel de riesgo. Otros no, pero éste sí.

Alguien tan entusiasta como yo de la anterior película de Sorrentino, La gran belleza, tiene que reconocer que esta nueva obra peca de innumerables defectos. El peor de ellos, un guión aburrido. Sorrentino cae en el mismo error que Kurtzel en su Macbeth: no bastan bellas imágenes y buena música para que por sí solas salga como resultado una buena obra de cine. A la sucesión de imágenes hay que darles un ritmo adecuado que mantenga el interés del público. Sorrentino falla totalmente en esto aburriendo hasta a las mismísimas ovejas.

A ratos observas un gran talento del director en una escena, en un momento, para volver a caer en el tedio poco después. En su anterior película, es cierto que había muchas escenas que se limitaban a mostrar una bella imagen. Pero lo hacía dentro de un fluir narrativo que resultaba atrayente. Eran imágenes que realzaban una historia, que se engarzaban en una narración. Todo eso falta en la nueva película.

Además, por si fuera poco, demasiadas cosas en esta película no resultan convincentes ni realistas. No basta filmar a dos personas repitiendo un diálogo memorizado ante una cámara, para que ese diálogo resulte real. En muchos momentos, las conversaciones me recordaron al mal cine actual de Woody Allen.

El personaje de Michael Caine sí que es convicente. Ese personaje sí que se sostiene. Pero el de su hija, literariamente hablando, está mucho menos trabajado. El personaje de Keitel y los cineastas jamás llega a un mínimo nivel de realismo que me convenza. Se puede hacer una obra maestra sin una sola frase lapidaria. Pero jamás se ha hecho una gran película llenándola de frases lapidarias.


Todo el guión pobre, las fluidez nula, los personajes irreales y las conversaciones de cartón piedra lastran la obra de forma irreversible. Sí, todo en medio de una fotografía muy bonita, pero todo más hundido que el Titanic. Insisto en que Caine hace un gran papel, pero él solo no podía salvar toda la película.