miércoles, enero 11, 2017

El gélido monasterio de san Juan de la Peña



Lo primero que visitamos en nuestro viaje fue el monasterio de San Juan de la Peña. Qué cenobio tan pequeño, tan primitivo y tan impresionante. Una verdadera reliquia medieval. Una cápsula del tiempo perdida en medio de las montañas. 

Una y otra vez no podía dejar de imaginarme allí a cuarenta monjes moviéndose por las pequeñas dependencias de esa abadía, orando en la oscura iglesia prerrománica de dos naves, viviendo siempre en la sempiterna humedad de ese monasterio ubicado bajo una peña colosal. Una vida siempre a la sombra. Nunca le da el sol a esa abadía.

Me imaginaba a los monjes salmodiando en la posterior iglesia románica. Allí (con mi mente) colocaba el coro en su lugar, cubría las paredes con coloridos frescos, situaba manteles de diversas telas sobre los tres altares de los ábsides. Mi imaginación se entusiasmaba ante ese marco benedictino tan peculiar como es un monasterio situado bajo una roca.


He de decir que yo llegué al monasterio más muerto que vivo. Mareado a más no poder por las curvas de la carretera. Estaba yo más mareado que el Papa con los dubia de los cardenales.

13 comentarios:

  1. La verdad es que admirar la vida de los monjes es Lugo inspirador, alguna vez estuve en el rezo de las vísperas en un convento benedictino y es de verdad sobrecogedor, son como ángeles. Felicidades Padre Fortea

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Jaja, es brillante tu comentario: «In dubia pro Papa». You are the best, Carmen!

      Eliminar
  3. Anónimo5:46 a. m.

    Todos los europeos parecen vivir en un museo. Llenos de obras pretéritas. Debe ser asfixiante. Todo lleno de estatuas pinturas monumentos o fachadas. No se debe poder pensar con tantas cosas en todos lados y si se piensa se piensa sobre esas cosas que se imponen groseramente.

    ResponderEliminar
  4. Desgraciadamente al Papa no le interesa responder, que cada quien piense lo que quiera. En Filipinas dan la Sagrada forma a adulteros, en unas Diocesis en otras no, en Canada obispos a favor de la eutanasia, otros no, etc. Ven Señor Jesús.

    ResponderEliminar
  5. Anónimo9:38 a. m.

    Y qué me dices que en Alemania una diputada del partido verde quiere que se apruebe una ley para que la seguridad social le pague a los viejos de la tercera edad las citas con prostitutas??, el mundo está así.
    Saludos padre, cuídese por favor!

    ResponderEliminar
  6. Padre Fortea, a mí me encantan los monasterios. He visitado bastantes en el pasado con mi padre, tantos que ya no me acuerdo ni de en los que estuve. Lo que más me gusta, son los claustros. De todas formas, con lo húmedos que son, y el frío que hace en estas fechas, se está haciendo unas buenas oposiciones a cogerse lo que no tiene. Mire que ahí, los microbios son fachas, por lo que pueden cogerle alguna simpatía, jajaja.

    ResponderEliminar
  7. ¡ como me gustaría visitarlo¡¡
    que joya¡¡
    Dios bendiga a los monjes, Dios quiera que siga habiendo vocaciones al monacato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acabo de ver fotos del Monasterio en google y es precioso. ¡que maravilla¡
      Luego lo veré tranquilamente que tengo mucho trabajo¡
      Gracias¡¡¡

      Eliminar
  8. Me arrancó una sonrisa con el dubia de los cardenales . Saludos

    ResponderEliminar
  9. Eso padre Acérquese un.poquito más menudo a la luz del sol que éso no hace daño! Me encanta verlo asoleandose un poquillo jajajaja . El post como siempre sin desperdicio!

    ResponderEliminar
  10. Como siempre, su eminente y concreta redacción, me ha llevado a imaginar y a su vez a conocer dicho monasterio, h no faltó la carcajada con la dubia.

    ResponderEliminar