sábado, enero 14, 2017

Impeachment: cuestiones jurídicas


Hoy por la noche, en un paseo de hora y media a 4º con un jurista,  hemos hablado del impeachment de un presidente de Estados Unidos. ¿Para ello es necesario que cometa un delito o no?

Cuando hemos vuelto a casa, él y yo hemos mirado varios textos legales. La cosa está clara: diga lo que diga la Constitución, un Presidente será juzgado si la mayoría de los congresistas considera que debe ser juzgado.

No importa que no haya cometido ningún delito. Si dos tercios del Senado le condena, será removido del puesto de Presidente. No hay ningún poder constitucional en Estados Unidos que pueda frenar legalmente ese proceso de destitución; y eso incluye al Tribunal Supremo.

Sobre este asunto hay distintas opiniones jurídicas. Pero resulta evidente que si el Tribunal Supremo pudiera anular un proceso de impeachment, eso significaría que el veredicto no depende realmente del Senado, sino del Senado ratificado (tácitamente o no) por el Tribunal Supremo. Y la Constitución deja claro que es sólo el Senado el que emitirá un veredicto.


Sería muy bueno, de todas maneras, que la posible interacción del Tribunal Supremo frente al Congreso y el Senado quedara perfectamente establecida por la Ley sin esperar a que surja un problema. En mitad de la tormenta es cuando no hay serenidad en la mente para buscar la solución legalmente más justa. Éste es un asunto que debería quedar perfectamente regulado.

Como se ve, siempre hay hilos sueltos en todo ordenamiento legal. Y éste, desde luego, no es un hilo suelto menor. En esta vida hay dos cosas que siempre me han gustado mucho: la Ley y el chocolate. Sin duda alguna, la segunda es una realidad mucho más objetiva que la primera. Pero desgraciadamente no se puede gobernar una sociedad sólo con chocolate.

30 comentarios:

  1. La ley y el chocolate dos favoritas! Tal cual!

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  2. El chocolate es algo de otro mundo... lástima que lo haga a uno subir de peso. Aunque no es el chocolate en sí mismo sino la excesiva ingesta de calorías. Y los endulzados con edulcorantes alternativos nunca saben igual. La vida suele ser cruel: te ofrece placeres increíbles y luego te los cobra con intereses desmesurados. En otras palabras: largas caminatas e incontables dominadas. Sudar o nadar mucho y no bajar la guardia con la alimentación.

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  3. Anónimo3:28 a. m.

    Necesito un exorcismo.

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    1. Anonimo 25:08 a. m.

      Difiero

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    2. Anónimo4:43 p. m.

      Y casi todos los enfermos mentales que no hayan sido reconocidos, lo necesitan. Y los sacerdotes que se encargan de estos, no están alcance de las personas

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    3. En Colombia tuvimos un obispo muy santo y muy avisado en estas cuestiones del diablo, la posesión incipiente o la plena, el exorcismo y los sacramentales.

      Nos dejó un libro hermosísimo. Se le puede considerar el «Catecismo del Exorcista». Yo mismo, hace años, tuve la oportunidad de poner en practica sus enseñanzas y doy testimonio de su veracidad. Puedes descargarlo gratuitamente. Te dejo el link.

      https://www.ebookscatolicos.com/descargas/descargar-pdf-angeles-demonios-monsenor-alfonso-uribe-jaramillo/

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  4. Anónimo9:09 a. m.

    El otro día puso de título a un post 'De grandes cenas están las sepulturas llenas'. Me llamó la atencion y lo comenté en mi casa. Ahora resulta que dicha llamada era un presagio que no supe valorar. Como siempre, Dios habla y por desidia no atendemos a esta voz suavísima. Casi casi me ocurre, me subió la presión arterial a niveles inéditos para mí (justo un Viernes 13) y terminé atendido pornun médico que con un medicamento me puso en orden. Gracias P Fortea Ud. fue un buen instrumento yo un fallido receptor. Saludos

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  5. Satrústegui10:45 a. m.

    No empecemos, Monse.

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    1. Anónimo10:58 a. m.

      De qué va esto de Monse? Monse de Monseñor, o Monse de Montserrat, o...? Quién es Monse?

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  6. Anónimo10:53 a. m.

    En esta tierra cada Ley tiene su Comodín, un ejemplo de esto lo vemos en Venezuela: La asamble declaró abandono de cargo a Maduro, y éste corrió al tribunal supremo y la anularon. Y así van, mientras que el pueblo padece diariamente la falta de alimentos y medicamentos.
    Saludos Alba

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    1. Alfonso1:37 p. m.

      ¡Qué buena reflexión: «En esta tierra cada Ley tiene su Comodín»! Imagino que lo de “Comodín” se refiere a esta acepción de las que encontré en el diccionario: «Persona o cosa que sirve para fines diversos, según la conveniencia de quien dispone de ella.» (¿Sí?) Mientras estudiaba en China tuve una ‘tóngwū’(同屋,lo que los americanos llaman “housemate”, que no sé cómo diríamos en castellano sin caer en connotaciones equívocas)enviada por la estatal PDVSA (Petroleos de Venezuela, S.A.) para aprender el idioma, y me contaba la historia reciente y la situación que comentas del pueblo. ¡Terrible!

      Nunca he estado en Venezuela —lo más cerca fue una vez en Oranjestad, Aruba, desde donde la costa que se ve a lo lejos me dijeron que era Venezuela— pero debe ser una tierra excepcionalmente bella, frondosa, y rica. ¡Con esas reservas de ‘oro negro’ (petroleo) Venezuela debería tener una renta per capita que permita un nivel de vida del ciudadano medio, y un ‘Sovereign Wealth Fund’ (SWF o fondo soberano de inversión estatal) que garantice el bienestar de generaciones futuras como (por ejemplo) Noruega! Pero no, Noruega tiene uno de los tres mayores SWFs del mundo (casi un billón de dólares = $10¹² ahorrados en su ‘Statens Pensjionfond’) mientras que Venezuela practicamente no tiene (no llega a mil millones de dólares = $10⁹ su llamado ‘Fondo de Estabilización Macroeconómica’). Se lo gastaron todo en enriquecerse y mantenerse en el poder.

      Me contaba cómo al principio (en 1998) todos cayeron en la red de las bonitas palabras del populismo —hasta los mejores intelectuales del país creyeron esas tesis— y les votaron. Y luego me contaba lo entreverada que está ahora la corrupción en todos los niveles de la sociedad —como el ‘marmoleo’ de la rica grasita en un filete de ‘wagyū’(わぎゅう o ‘Japanese beef’). Desde una colega suya contable de PDVSA a la que le llega a su casa de regalo una televisión LCD de Samsung o a cuya familia invitan a un viaje pagado a Miami —y así en ningún caso hay transferencia de dinero que deje rastro— hasta un jefe suyo que amenaza con despedirla si cuando negocia las cláusulas (sobre todo las de pago) de los contratos de ‘swaps’ (y otros ‘derivados financieros’ de complejo cálculo, como los ‘futuros’) con ‘subyacente’ de sumistro de petroleo a países “amigos” (como Nicaragua, por ejemplo) no hace ‘la vista gorda’, ignorando lo que claramente les sale en las hojas de cálculo Excel reflejando el precio real al que en realidad están ‘vendiendo’ (léase ‘medio regalando’) el petroleo — claro que luego habrá alguna transferencia de ese otro país amigo a una cuenta bancaria de ese mismo jefe en USA también (de una cantidad muchísimo inferior a lo realmente ‘descontado’ del petroleo suministrado pero enorme cantidad para un sólo individual).

      A todo esto lo llamaba ‘corrupción’ pero yo creo que los cristianos podríamos llamarlo más claramente simplemente ‘pecado’. Egoísmo personal de cada uno que se deja seducir por una de esas dádivas. Una faceta en la que yo difiero con el Dr. Fortea (en el tema económico-financiero y político-social, porque en el teológico-moral-eclesiástico soy sumiso con el pastor, como lo soy con los médicos) es en lo de culpar o poner demasiado énfasis en rediseñar el sistema: no pecan los sistemas —ni siquiera las familias— pecan las personas, cada alma —cf. Lucas 17:34—, lo cual es lo que suma, hasta el desastre socioeconómico en laa comunidades (o países) en que un tipo de pecado concreto de extiende pues en mayor o menor medida pero lo comete sistemáticamente una gran parte de la población (que a su vez se excusa culpando al sistema). Ahora con la “Era de la Información” quedan ya pocos césares absolutos — y sí, como decía San Juan Pablo II son “estructuras de pecado” pero hasta en esas, la causa, y en lo que hay que enfocarse, es el pecado individual.

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    2. Hecha la ley hecha la trampa. La falibilidad de la ley humana cuándo no está supeditada a la ley moral.

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    3. Alfonso5:10 p. m.

      Brillante reflexión también: “La falibilidad de la ley humana cuándo no está supeditada a la ley moral”.

      Nota: mi intención no era comentar sobre la doctrina de las “estructuras de pecado” —que ya está expresada en el Catecismo de la Iglesia Católica (nº 1869) y explicada en más detalle en la exhortación apostólica ‘Reconciliatio & Pænitentia’ (año 1984) de Juan Pablo II (nº 16: ‘Pecado personal y pecado social’)— sino expresar mi empatía con la situación venezolana comentada, y de paso compartir mi opinión o visión de que cada uno sí que somos responsables y sí podemos hacer algo sobre lo que pase en nuestro país, y no sólo culpar a otros y/o al “sistema” (que también). Así, por ejemplo —en el ámbito de la ética financiera— cuando alguien diga “he vendido por 750 mil € la casa que compré hace 2 años por 500 mil €, ¡qué buena ganancia!”, no dejemos que luego se le eche la culpa de las crisis financieras a “los bancos” o “la élite económica y sus lacayos políticos”, sino que respondamos: “enhorabuena, te acabas de asegurar de que a tu hijo no le dure la hipoteca de su primera vivienda 20 años sino 30 años, o que en vez de costarle el 50% de su sueldo mensual ahora le cueste el 75% de su sueldo”.

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    4. Sin embargo, hay sistemas que facilitan enormemente esos pecados sistemáticos e individuales.

      ¿Los «bancos» o la «élite económica y sus lacayos políticos» no son, acaso, los que se encargan de crear unas situaciones tales que la casa que hace 2 años costó 500 mil € se pueda vender hoy por 750 mil €?

      Me encontré un video interesante. Pero ignoro hasta qué punto es cierto o no. Aquí te lo dejo:

      https://www.youtube.com/watch?v=j7y6_ydxdmY

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    5. Buena apreciación: «hay sistemas que facilitan enormemente esos pecados sistemáticos e individuales.» Totalmente cierto.

      Sobre quién permite los precios libres de compraventa, imagino que es el sistema también sí, pero nadie obliga a ser avaricioso, creo.

      Y sobre el video, mezcla muchos temas y casos, algunos más sensacionalistas que otros, que son más que ciertos (como lo del sistema de reservas bancarias que ‘crea’ dinero –ahora regido por las normas de unos acuerdos llamados ‘Basilea III’ por si te gusta el tema–, aunque hay que notar la excepción de la banca islámica que lo prohibe).

      Mi humilde recomendación en general es no hacer demasiado caso de videos así o se vuelve uno cada vez más ‘conspiracionista’.

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    6. Alex Jones de Infowars es el padre de las conspiraciones. El tipo me agrada y lo admiro. Aunque es medio racista. Cuando comento en sus artículos sí que me dan duro. Sobre todo cuando escribo en español. Hasta me han casi amenazado de muerte. Pero yo fresco. Como si nada. Hasta me divierte el excesivo ¿nacionalismo? de esos gringos. Pero hay cosas que sí son ciertas. La investigación que hizo Jones sobre ese grupo del búho ése. Bohemian Grove creo que se llama.

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  7. Sin lugar a dudas, me quedo con el Chocolate !!

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  8. Anónimo12:10 p. m.

    No me gusta mi nombre.

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  9. El chocolate es lo mejor de eso no me queda la menor dubia ..

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  10. Anónimo6:19 p. m.

    Summa Chocolactica

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    1. Anónimo6:48 p. m.

      Nestlé extra fino, un gran vaso de leche en cada tableta

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  11. Anónimo6:51 p. m.

    I'm off, as the year went by, i ch

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  12. Anónimo6:54 p. m.

    As the year went by, my life has turned round,

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  13. Anónimo10:19 p. m.

    Saludos Monse.
    Sé buena y pórtate bien.

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  14. IMPEACH — recuerdo la primera vez que oí esa palabra: ¡me sonó a melocotón (durazno o ‘peach’)! O a la Princesa Peach, la enamorada de Super Mario en los famosos videojuegos japoneses. Pensé que quizá sería un un apodo periodístico para Monica Lewinsky que era lo único de lo que hablaban en 1998 los periódicos estadounidenses. (Hasta llamé a cancelar mi suscripción diaria al San Francisco Chronicle harto del monotema y tanta descripción morbosa, y por entregas, del ‘affair’ — escándalo puritano americano perfecto que aseguraba tiradas récord). Pero no, resulta que ‘impeach’ venía —creo— del griego ‘εμποδίζω’ ‎(empodízo) «impedir», y era como una ‘moción de censura’ (juicio político) en la que el congreso acusa al presidente y luego el senado lo juzga. Aunque en USA al final siempre los han absuelto, al menos hasta ahora. Y eso que esa última vez el abogado Ken Starr (que se convirtió en superestrella) gastó $70 millones (sí, sí, setenta, mi…llo…nes) recopilando pruebas para condenar a Bill Clinton por perjurio y obstrucción de la justicia.

    Y esto cuadra con lo que concluye, Padre Fortea: el ‘derecho objetivo’ (lo supuestamente “legal” o “ilegal”) tiene poco de “objetivo” (es decir, está abierto a interpretación). Pero es que en mi experiencia —que no mi conocimiento, porque no soy jurista como su interlocutor del paseo— el resultado de un caso concreto ni siquiera depende del ‘derecho subjetivo’ (las facultades o acciones jurídicas disponibles a cada parte para hacer valer sus derechos)… y que además en la práctica ni siquiera depende de que esté «perfectamente regulado» y no quede ningún «hilo suelto» en ‘derecho positivo’ (las leyes y reglamentos escritos).

    De hecho en la vida los pleitos te enseñan que el ‘derecho sustantivo’ (el fondo de la cuestión) es bastante irrelevante, y que en la práctica es mucho más importante el ‘derecho adjetivo’ (el más comunmente llamado ‘derecho procesal’), cuyas estrategias terminan determinando el impacto ‘de facto’ en las personas. La norma jurídica ‘de iure’ da prácticamente igual en cualquier sitio del mundo, aunque sea ‘positiva’ (legislada claramente por escrito, como sugiere) — y aunque ciertamente ésta sea más potente ‘fuente de derecho o justicia’ que la ‘natural’ (ética) o ‘consuetudinaria’ (costumbres — aunque en este caso hay que notar las excepciones de las superpobladas India y Nigeria, que son un mundo aparte, digno de muchos interesantes paseos a 4ºC o menos).

    Además, como sabe, en USA todos los estados —menos Louisiana donde siguen el código napoleónico y la seguridad jurídica sí que es ‘notarial’, etc.—, y más el ámbito federal en que se mueve este ‘impeachment’ presidencial, se rigen por el sistema jurídico del ‘common law’ (derecho anglosajón) donde la ‘fuente de derecho’ más importante como es la ‘jurisprudencia’ (las decisiones históricas de los jueces en casos parecidos) y no tanto las ‘codificaciones’ como en nuestros sistemas jurídicos del ‘civil law’ (derecho continental europeo de corte romano/germano/francés, también aplicado en toda latinoamérica — y curiosamente en China y Japón).

    ¿Y entonces qué es lo importante? Pues, como dicen los americanos: “it's not WHAT you know, but WHO you know” («no es lo QUE sabes, sino a QUIÉN conoces»). Los medios (financieros y relacionales) disponibles son lo importante en la práctica para los casos jurídicos concretos, y no las leyes que haya escritas.

    Usted mismo, por ejemplo, explica bien en su obra «Torres Góticas» la importancia del ‘Secretario de Estado’, sobre todo por sus relaciones diplomáticas y conocimiento de anhelos y desvelos (miedos) de las personas concretas que hacen las decisiones, al margen de cualquier norma jurídica (positiva o no).

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    1. Va un ejemplo (de muchos que podría mencionar) de mi propia experiencia: en un caso patrimonial para cuya gestión me contrataron había un cuantioso litigio en el que todos los juristas opinaban que según las leyes (‘derecho positivo’) ningún juez podría resolver (juzgar) a favor de mi cliente, aunque estaba claro por otro lado que según la “ética” deberían darnos la razón. Ya habían perdido varias ‘piezas’ (partes procesales separadas) en las primeras instancias y daban todo por perdido, pero lo que hice fue contratar a un equipo de esos de abogados “estrella”, que cobraba (literalmente) 275€ (o $350) la hora, y lo que antes era (por ejemplo) un secretario del juzgado (el abogado que a menudo es la figura clave) digamos ‘hostil y negligente’ pasó de golpe a ser todo ‘respeto y diligencia’ ante unos juristas “de reconocido prestigio” que además hacían alarde, sin duda como parte de la “estrategia jurídica” (que de jurídica, poco, sino más bien vergonzosa, en mi opinión, aunque me favoreciera) de responder llamadas al móvil en plena vista comentando en alto cosas como “es que al sr. presidente no se le puede no responder”, y hablaban exclusivamente de estrategias como “perpetuar los procesos en las «cavernas procesales»” con lo que la parte contraria, aunque finalmente ganase el caso, su victoria sería “pírrica” por tardía, quizá tras muchas décadas — cosa que no hizo falta al final porque de repente los tribunales resolvieron a favor en sorprendente tiempo récord.

      Eso de la independencia del Poder Judicial en casos con personas de influencia es, simplemente, inexistente. (Si me lee algún juez, lo negará, pero hay muchas formas de poner presión y/o seducir a personas humanas, funcionarios que dependen de su salario y carreras profesionales). Lo que pasa es que practicamente nadie se atreve a escribir ‘las verdades’.

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  15. Lo dicho: la justicia es para los ricos. Y a los pobres que se los lleve el diablo. Por eso me gusta tanto la fiscal de Batman.

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  16. Hola Padre cuando nos dara su interpretación sobre esta noticia. Muchas gracias
    https://www.aciprensa.com/noticias/obispos-de-malta-divorciados-en-nueva-union-en-paz-con-dios-pueden-recibir-comunion-47336/

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