martes, enero 10, 2017

Mi viaje a la fría Huesca, mi tierra


Hace unos días viajé a mi tierra: Huesca. Fueron unos días felices. Felices, ante todo y sobre todo, por la amistad de quien me acompañaba. Amistad a la que llamaré Bogdan. En mi blog soy muy cuidadoso de mantener la intimidad de las personas que me acompañan en mis viajes largos, excursiones cortas o cenas. En las fotos sólo aparecen quienes quieren aparecer.

Bogdan fue un lector que apareció en mi vida hace años. Vivía lejos, pero cuando nos encontramos nació una amistad que estoy convencido de que seguirá para toda la vida con la misma intensidad.

No voy a extenderme en las virtudes y cualidades de Bogdan, pero realmente es una de las personas a las que más quiero sobre este planeta. Por eso compartí estos días con él en la felicidad de unas montañas y bosques sencillamente espectaculares. El frío hubiera echado atrás a cualquiera que no fuera Bogdan y yo. Sólo había que ver los muros de carámbanos flanqueando la carretera hacia san Juan de la Peña para ver el frío que hacía. El frío se veía. Incluso al mediodía la temperatura no subía de 6º.


Moviéndonos durante el día no se sentía el frío, el cuerpo se calienta rápido. Pero por la noche la mordedura del aire se sentía de forma agresiva. En los pueblos del Pirineo, no había ni un alma por las calles desde las seis de la tarde. Por si alguien piensa que exagero, este sábado en Benasque hará -12º. Aunque nosotros nos movíamos por la noche a unos -4º. Yo voy sin gorro porque en la cabeza no siento frío. Cosa rara, casi todos los calvos sienten frío en esa parte. Si me pongo gorro, empiezo a sudar en esa parte de mi cuerpo.

La foto es de la parada que hicimos en Jaca. En la foto se me ve con mi manteo. Me lo hice para Roma, pero este año me he animado a llevarlo de forma habitual.

21 comentarios:

  1. Qué elegante Padre Fortea! Bendiciones!

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    1. P.D.Le hace falta un poquito de sol, ya hace juego con la pared jajajaja.

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  2. Así que fue por un paseo que nos descuidó tantos días! Menos mal. Ya me tenía con el Jesús en la boca, literalmente. Bendito sea Dios está de vuelta ya padre, espero no se repita.

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  3. El Monasterio de san Juan de la Peña una Hospederia de lo mas aconsejable, recuerdo mi 1ª vez lloviendo a mares, y mi visita al Castillo de Loarre a no muchos km del lugar y a unos poquitos mas el Santuario de Santa Orosia, en Yebra de Basa todos ellos en Huesca sin olvidar al Santuario de Torreciudad, con el mayor museo de imagenes de la Virgen Maria. Padre Fortea, y solo menciono san Juan de la Peña, invito Vd. a su amigo a un lugar de indudable interes artistico en donde yo destacaria "los Reyes Magos a caballo" en uno de los Capiteles del Claustro, en este Monasterio estubo alojado el Santo Grial, hoy en la Catedral de Valencia, pero se quedo corto, hay mucho que ver en Huesca.

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  4. Anónimo8:51 a. m.

    Le queda muy bien el Manteo.
    Alba desde Alemania

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  5. Alfonso1:57 p. m.

    ¡Qué frío, Padre! Nunca estuve en Huesca —más que de paso hacia los Pirineos franceses una vez hace 30 años por Semana Santa— pero un invierno hace muchos años también años dormí una noche en la vecina provincia de Lérida (Lleida) y es la vez que más frío he pasado en mi vida. No sé qué tienen esas tierras del norte español junto a los Pirineos que la sensación de frío es mucho mayor que la de sitios con temperaturas mucho más bajas aún. Siempre me fascinó el norte, cuanto más norte mejor — quizá por ser uno sel sur. Hace tres años pasé unos días en enero visitando esas impactantes esculturas enormes de hielo en 哈尔滨 Harbin, en la zona más fría de 中国 China, que recibe el gélido aire de la Siberia rusa, y aunque la temperatura era, sí, mucho más baja (−30° C por las mañanas), y se supone que es más frío y hasta peligroso, pero he de decir que NO se “pasa” tanto frío. Y lo mismo podría decir de las veces que he estado en el Ártico en Alaska (Prudhoe Bay) y Escandinavia (Nordkapp), y una vez en Canadá que bajó de −35º C. No sé qué es lo que tiene su tierra, Padre Fortea, pero “hace más frío”. Doy fe.

    ¡Y qué bello debe ser Huesca! Lo imagino lleno de iglesias (pre)románicas y castillos medievales del comienzo de la Reconquista — en el sur de España no hay así tantas cosas románicas (creo) porque estuvo bajo dominio musulman hasta ya entrada la época gótica. Qué suerte tiene de haber crecido allí. ¡Cómo me gustaría visitar ese norte aragonés de Huesca algún día!

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    1. ¿De dónde eres Alfonso? ¿Estás ahora en China?

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    2. ¡Opa! ¿Qué tal, Padre? Ya que Alfonso no respondió, yo sí. Estoy en Medellín. Sufriendo mucho por lo que nos está pasando con ese demonio de Santos. Todo lo que logró Uribe está siendo sistemáticamente destruido. Es terrible ver a la propia Patria pisoteada. Y la humillación continua a nuestras gloriosas Fuerzas Militares no tiene nombre. Ojalá que Trump haga algo. Tal vez las cosas mejoren. De no ser por el apoyo del diablo mayor, Obama, nada de esto nos estaría pasando. Todo bien, Padre. Que Dios lo bendiga.

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    3. Soy del sur de España, Padre, aunque viví en USA muchos años y de personalidad soy medio “yankee”. En Asia pasé 3 años distintos, sobre todo estudiando chino, aunque este último año 2016 pasé tiempo en India y Japón también, intentando comprender sus culturas también. Muchas gracias por sus libros (y su blog — que perdóneme si a veces comento demasiado). Estoy en gran deuda con usted por el gran bien espiritual que me hace.

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    4. Leo, tienes mucha suerte de vivir en un país como Colombia. Nunca estuve ahí (ya me gustaría) pero he estado en muchos y por las fotos que he visto y lo que he oído creo que fácilmente es de los más bonitos del mundo. Y también es fascinante que es el 2º país del mundo con más hispanohablantes (el 1º es México y el 3º es España, aparte de USA) — de hecho, y esto es una apreciación subjetiva mía, claro, siempre he pensado que los colombianos, cualquiera, de cualquier nivel educativo (desde doctores hasta campesinos, es precioso oírles si), hablan el “mejor” castellano de todos los países, y como el más “puro” (con menos extranjerismos, como por ejemplo que ustedes dicen «hoja de vida» en vez de «curriculum» o “résumé”, que nunca había oído antes y es fascinante). Da la impresión de que Dios te ha bendecido muchísimo, querido Leo. (Ah, y gracias por la paciencia que tienes con gente como yo que a veces rebatimos tanto en comentarios del blog). Me encantaría algún día poder ver y explorar tu país, sería un sueño.

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    5. Todo bien, parcero. Que el Señor me lo bendiga. Medellín es una tierra bendita: hay más parroquias que personas. Casi es un pecado: uno tiene aquí la oportunidad de que si no te gusta la Misa en una puedes, sin dificultad geográfica alguna, ir a otra. Saludos.

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  6. Los creyentes solemos tener mucha dificultad para saber con seguridad cuál es la voluntad de Dios en un caso concreto. Antiguamente no era así.

    En el Antiguo Testamento abunda eso de «echar suertes». El Sumo Sacerdote, por ejemplo, con el «Urim» y el «Tumim». Dos piedras pequeñas que se colocaban en el pectoral sagrado. Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo se utilizaban.

    En el Nuevo Testamento también hay una situación así. Está en el libro de Hechos.

    Al parecer, después de Pentecostés, ya no se usó más tal practica. Pero tampoco es un hecho.

    Tengo una moneda hebrea muy bonita: la heredé de mi abuela. Y la uso con relativa frecuencia para discernir la voluntad de Dios en situaciones precisas. La cosa es que me funciona bastante bien. Pero uno necesita cumplir ciertas condiciones. Las he ido descubriendo, poco a poco, en la practica.

    1. Rezar. Es lo más importante. Pedirle al Señor que bendiga copiosamente el acto en cuestión. Que derrame con abundancia su gracia divina. Que nos dé su Espíritu Santo para que el resultado del acto de discernimiento refleje con fidelidad su voluntad.

    2. Preguntar. O sea, preguntarle al Señor directamente si tal o cual asunto es en realidad su voluntad. Si es en verdad su deseo.

    3. Ser realista. Uno, por ejemplo, no le va a preguntar a Dios si él quiere que uno compre un BMW si no se tiene dinero ni para una bicicleta de segunda. Deben ser preguntas plausibles y sobre cuestiones alcanzables.

    4. Ser serio. El «Don» —como yo le llamo— es para cosas graves y no triviales. O al menos para algo que para uno sea importante. No es para preguntar si me debo poner hoy la camiseta blanca. O si debo comer pizza hoy. O si me debo bañar por la mañana.

    5. Evitar el abuso. Me refiero a preguntar cosas en materia moral que ya están lo suficientemente respondidas. Es decir, acerca de lo que está bien y lo que está mal: uno no va a preguntar si es su voluntad que me embriague el viernes o si él quiere que me drogue el sábado. Son cuestiones cuya respuesta es obvia. Y hasta es ofensivo interrogarle por ellas.

    6. No es para predecir el futuro. El Don es para saber con certeza si él quiere algo en un asunto concreto. Y así uno evitar equivocarse. No es para tratar de ver el futuro. No se le debe preguntar a Dios si tal o cual equipo ganará en el partido del domingo. O si me ganaré la lotería en el sorteo del lunes.

    7. Tener fe. Este es uno de los puntos más importantes. De este punto depende prácticamente si el Don funciona o no. De este punto depende la respuesta verdadera o no del Señor.

    Tener fe es más un acto o una actitud que un sentimiento. Creer significa más un «hacer» que un «sentir».

    En palabras más, palabras menos: uno debe hacer el propósito firme de tomar aquello que resulte, luego de echar suertes, como palabra de Dios. O sea, hacer de cuenta, pero de verdad, que Dios sí ha respondido. Y que ese resultado es un relejo de su voluntad.

    No importa que uno no esté seguro. O que uno no lo sienta. O que hayan dudas. Se trata de tomar esa respuesta como venida de Dios y obrar en consecuencia. O, mejor dicho, en obediencia. Ignorar dudas e inseguridades. Creer significa «hacer» y no tanto «sentir». Es más un acto que un sentimiento de seguridad.

    Entre más perfecta se esta actitud o entre más firme sea este propósito más cierto es que ese «Sí» o ese «No» —asociado cada a uno al anverso o reverso de la moneda— sea una «real» manifestación del misterio más entrañable de Dios: su Voluntad.

    http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002775

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  7. Alfonso6:24 p. m.

    Padre Fortea, el bonito cariño que profesa a su amigo Bogdan me recuerda a lo que le decía Isidoro de Sevilla en una de esas famosas cartas que le envió a su amigo Braulio de Zaragoza (cuando éste era aún arcediano y aquel ya obispo). Ambos santos se querían tanto que apaciguaban su mutuo amor intercambiando epístolas como ésta. ¡Y de eso hace 1400 años, en pleno medievo visigodo! La amistad entre dos almas, dos intelectos, dos sentires, puede ser TAN bonita… lo que pasa es que una gran mayoría no es capaz de ver más allá de los cuerpos. Gracias por compartir la historia, Padre Fortea.

    Va el texto original, porque es una delicia:

    “In Christo charissimo et dilectissimo fratri Braulioni archidiacono: Dum amici litteras, charissime fili, suscipis, eas pro amico amplecti non moreris. Ipsa est enim secunda inter absentes consolatio, ut si non est præsens qui diligitur, pro eo litterae amplexentur. Direximus tibi annulum propter nostrum animum, et pallium pro amicitiarum nostrarum amictu, unde antiquitas hoc traxit vocabulum. Ora igitur pro me. Inspiret tibi Dominus ut merear adhuc in vita videre te: et quem mœstificasti abeundo, aliquando iterum lætifices te præsentando.”

    Que en traducción así libre dice:

    «En Cristo queridísimo y amadísimo hermano Braulio archidiácono: Cuando recibas esta carta mía no te detengas y abrázala como si fuese yo mismo en persona. Porque es un consuelo entre el ausente que es amado, que, si no está presente, una carta puede ser aceptada en su lugar. Te he enviado un anillo y una capa de regalo: lo primero en señal de la unión de nuestros corazones, y lo segundo para que cubra y resguarde nuestra amistad, que es lo que significaba en la antigüedad este vocablo que usan los latinos. Ruega a Dios por mi; y que el Señor quiera moverte el corazón, de manera que merezca yo volver a verte otra vez, para que sea mi alegría viéndote, tanta, como es el pesar que tengo desde que estás ausente.»

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    2. Algo así me pareció desde el principio.

      No obstante, mi respuesta escueta la di pensando también en lo dicho antes de la cita en latín de Isidoro.

      Escuché que San Agustín tenía, así mismo, un gran amigo al que le profesaba un exagerado afecto en sus primeras obras.

      Tanto así que en las postreras, ya estando más cerca de Dios, expuso su desagrado a tan desbordado afecto que él mismo había descrito al principio. No es bueno aficionarse tanto a las personas...

      En fin...

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  9. Que envidia me da, envidia de todo tipo¡¡¡
    me hubiera encantado ir con ustedes¡¡
    Soy la tercera persona en el mundo que hubiera disfrutado de esos paseos viendo carámbanos helados y a -4 grados de temperatura.

    Una maravilla. Me alegro mucho de que hayan disfrutado de ese viaje y que tenga un amigo tan bueno como Bogdan. Enhorabuena¡¡ también me da mucha envidia.

    Y por último decirle algo que no le va a gustar del todo pero que es verdad:

    como buen libra que es, le da importancia a la vestimenta.
    Eso le identifica como persona del signo Libra. Tengo un amigo de ese signo y está también pendiente de la ropa que lleva.
    Soy mujer y me gusta la ropa, pero me cuesta comprender que se le pueda dar tanta importancia.

    Y si, necesita su equilibrio, de eso estoy segura, la balanza es así.

    Precioso y maravilloso post el de hoy.
    Gracias¡¡¡

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    1. ah¡¡ está mas gordito¡¡ ja, ja

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    2. No creo mucho en los horóscopos y en todo ese cuento de los signos. Sin embargo, en casa, teníamos un libro duro llamado «Nuevo Gran Libro de la Astrología». De Julia Parker y Derek Parker. Y lo que aún hoy me asombra bastante es lo acertado que era en la cuestión de la morfología propia de cada signo. Es decir, en el aspecto físico predominante según tu signo. En especial, la parte del rostro.

      Ya cuando trataba sobre la personalidad de cada uno no era tan acertado. Pero en lo de las caras o el físico de acuerdo a tu fecha de nacimiento la cosa es de admirar. Si no me creen, consíganse el libro y juzgue cada quien.

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    3. No creo que el signo del Zodiaco sea determinante, ni nos condicione, pero pienso que si es verdad que el haber nacido en una época del año nos da unos rasgos tanto físicos como de personalidad.
      He adivinado el signo del zodiaco a algunas personas, solo con verles.

      En mi modesta opinión, Dios lo ha hecho así, al igual que la genética, es algo natural.

      Gracias por tu respuesta Leo.

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