sábado, julio 21, 2018

Después del análisis, unas palabras para las víctimas



Continuo desde el post de ayer. Me iba a callar, no iba a decir nada respecto a esa negra época. Pero como algunos, bien pocos, hacen apologías de todo aquello, yo os digo a los más radicales de ese tiempo de infamia: “Fuisteis unos maltratadores de las almas. No tuvisteis piedad de las personas sencillas que veían en vosotros personas sagradas. Manchasteis vuestras almas sacerdotales con una verdadera idolatría. Y en altares que no eran el sacrosanto altar de Dios, se vertió sangre con vuestra anuencia, con vuestro silencio, con vuestra comprensión”. ¡El sacerdote cómplice de Caín!

Lo repito: No fueron todos los sacerdotes de esa diócesis. Los radicales fueron unos pocos. Muchos otros no pecaron. Algunos, incluso, fueron heroicos en su clamor de que lo que se estaba produciendo era una aberración. Vergüenza y remordimiento para los que callaron y transigieron.

Pocas veces una desviación teológica produjo frutos tan abominables. Frutos de Mal mezclados con religión. Vosotros, los más radicales de esa época, habéis sido el escándalo de las ovejas y de los buenos compañeros sacerdotes. Porque sí, vosotros, nunca tuvisteis el apoyo de vuestros compañeros sacerdotes razonables.

Ahora, a estas alturas, ante unos pocos irreductibles que defienden lo indefendible, ha llegado la hora de que oigáis las cosas alto y claro.

No estoy criticando, ni mucho menos, a todo el clero de esa diócesis desgraciada y azotada, donde la oscuridad ha reinado demasiado tiempo. Yo solo levanto mi dedo contra aquellos que hicieron lo que da vergüenza nombrar. Solo a aquellos que apoyaron al Mal. Afortunadamente, no todos los sacerdotes en esa diócesis fueron como vosotros, malos pastores.

A vosotros, los radicales, los idólatras, os digo: “Arrepentíos, pedid perdón, haced penitencia. No, no es que no os comprendamos. Estáis tan ciegos que creéis que los que estamos fuera de vuestro culto a Baal no os podemos comprender”.

Menos mal, menos mal, que esos radicales ya van siendo muy pocos. Lentamente esos lobos han ido cayendo en manos de una Justicia definitiva cuyo veredicto es absolutamente inapelable. Ellos, los causantes, han tenido que escuchar de labios de un airado Jesucristo, Rey de la Historia: “Al menos, Judas Iscariote me dejó. Vosotros os quedasteis dentro de la Iglesia para hacer daño”.

17 comentarios:

  1. Le envío un fuerte abrazo.

    De lo que nos cuenta sé bien poco.
    Pero estoy atenta a los comentarios y a sus post.

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  2. Está usted duro, como la bella imagen de su post, Charlton Heston haciendo de Moisés, bella imagen.

    Sus palabras son certeras, cuanto menos se meta la Iglesia en temas políticos mejor, "A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César".

    También indigna como intentan los independentistas en Cataluña manchar a la Iglesia para que se posicione.

    Los asuntos de los hombres para los hombres y los de Dios a Dios y a sus creyentes y pastores. Vivir en el mundo pero sin ser del mundo y sin mancharse los pastores con los asuntos del mundo.

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  3. Pregunto y sin justificar nada:
    ¿No fue el nacional-catolicismo de Franco una verdadera idolatría también?

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    1. Lo fue, se confundieron la ideología con la religión...

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    2. Creo que la religión oficial de España era la católica. Ahora es aconfesional.

      No sé si por ello se confunde política con religión.

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    3. Su contrario era la muerte patñrapatñ sacerdotes y la profanación y quemas de Iglesias, conventos, monasterios, etc...

      No había término medio y la Iglesia mantuvo durante muchos años gratitud con el Jefe de Estado. Por otra parte la Iglesia no era rica, tenía posesiones pero no dinero y hubo un Concordato. Aún recuerdo que para subsistir un sacerdote debía tener otros trabajos para poder llegar a final de mes.

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    4. *Su contrario el frente popular. Para los sacerdotes

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  4. Padre, permitame transmitirle mi admiración por el mensaje transmitido tanto en este artículo como en el anterior.

    Arnold Toynbee (Estudio de la Historia) expuso en uno de sus escritos que la crisis de la religiosidad llevaba a la sustitución de la religión por la ideología, que para el era una especie de idolatría condenada al fracaso. Ya que suponía dirigir la esperanza y los anhelos del Hombre a cuestiones en última instancia terrenas, lo que llevaba al desengaño.

    Qué habría dicho Toynbee si hubiera conocido el caso de este culto a una ideología llevado a cabo por los propios sacerdotes cristianos ?

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  5. Se levanta el telón y aparece el primer post: “Unas palabras de análisis eclesial, porque puede hacer bien a algunos". Se cierra.
    Se vuelve a abrir y aparece el segundo post: “Después del análisis, unas palabras para las víctimas”. Se cierra el telón.
    ¿Cómo se llama la obra?. El Padre Fortea “cantándole la tabla a sus victimarios”.

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  6. Anónimo12:28 a. m.

    DONDE TRIUNFA EL NACIONALISMO DESAPARECE LA RELIGIÓN

    Donde triunfa el nacionalismo, desaparece la religión, pues del nacionalismo podría decirse que es una especie de religión laica. Tiene una divinidad: la patria idealizada. Tiene una lengua sagrada: el catalán, el euskera, el gallego. Tiene su credo nacionalista. Tiene su santoral: los creadores del nacionalismo cultural, precursores del nacionalismo político. Tiene sus mártires, tan importantes en cualquier religión. Tiene sus festividades sagradas: la Diada en Cataluña, el Día da Patria Galega en Galicia, el Aberri Eguna en el País Vasco. Tiene sus libros sagrados: En el País Vasco, "Bizkaya por su independencia" de Sabino Arana. En Galicia, "Sempre en Galiza" de Castelao. En Cataluña, "Lo catalanisme" de Valentí Almirall. Tiene sus símbolos: banderas, himnos, etc. Tiene sus mandamientos: Amarás a la Patria sobre todas las cosas, a los nacionalistas como a ti mismo y odiarás a quienes no compartan tu victimismo. Tiene su liturgia, pues son las liturgias las que mejor cohesionan a un grupo humano en torno a un ideal. En fin, donde triunfa el nacionalismo, ¿para qué necesitan la religión?

    Como bien dice el padre Fortea, el nacionalismo es una idolatría, aunque no estoy de acuerdo en que los radicales fueran tan minoritarios ni que la afectada fuera solo la diócesis de San Sebastián. Lo fueron todas las diócesis del País Vasco y Navarra. Lo cierto es que esta región ha pasado de ser la más católica de España a ser la menos.

    Y totalmente de acuerdo con esta frase: "Al menos, Judas Iscariote me dejó. Vosotros os quedasteis dentro de la Iglesia para hacer daño".

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    1. Se olvida del nacionalismo que duró 40 años en este país, en el que el 18 de julio se cobraba la paga extra, y había desfiles de la victoria, y se levantaban arcos para conmemorar acontecimientos bélicos...
      Creo que es patriotismo exacerbado, ya sea regionalista, nacional o imperialista, es una religión (baste ver el papanatismo patriótico estadounidense).
      Pero no podemos confundir el nacionalismo político con el cultural... Castelao no era independentista, no considerabac Galicia como la adcadia feliz, solamente se sentía orgulloso de sus raíces, como lo estamos muchos

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    2. El nacionalismo español ha hecho mucho daño y sigue haciéndolo desde su posición hegemónica.
      ¿Quién es culpable? ¿Qué responsabilidad tiene en la política y en la Iglesia?

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    3. Muy de acuerdo, Lucia y Leixo.
      Y la Iglesia Católica española ha pagado la factura de 'la boda', no con la 'persecución' de la que Fortea gusta fabular frecuentemente, sino con un mayoritario desapego y la más absoluta indiferencia.

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    4. Fue un tiempo de dolor, pero los obispos nos han pedido perdonar.

      Lo terrible de lo que viene ahora es que ya una Iglesia madrileña se han sacado unos santos homosexuales.

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    5. JoanCG, persecución la hubo y la II República, cuando se produjo el golpe de Estado, era un puñetero desastre que se les había ido totalmente de las manos (baste pensar en las acciones de la CNT), pero la identificación de la Iglesia con la derecha, tanto en el franquismo, como ahora en democracia, es un desastre,y no me meto en la licitud o no de ser católico y de derechas, pero cuando queremos meter en nuestra religión la ideología, y queremos hacer coincidir esté con aquélla, no estamos entendiendo nada.

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  7. Lentamente esos lobos han ido cayendo en manos de una Justicia definitiva cuyo veredicto es absolutamente inapelable. Ellos, los causantes, han tenido que escuchar de labios de un airado Jesucristo, Rey de la Historia: “Al menos, Judas Iscariote me dejó. Vosotros os quedasteis dentro de la Iglesia para hacer daño”.

    MUY BUENO

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    1. A saber lo que le dijo Dios a Franco y sus secuaces cuando llegaron al otro mundo
      No creo que le diera unas palmaditas en la espalda .

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