domingo, agosto 05, 2018

El pueblo de Dios, el sensus fidei





















He predicado cuatro sermones sobre el sensus fidei, que publicaré la próxima semana en un post de este blog, por si queréis escucharlo.

Esos cuatro sermones han seguido paso a paso el documento sobre este tema que publicó la Comisión Teológica Internacional. Los documentos de esta comisión no son magisterio de la Iglesia, pero tengo debilidad por ellos. Son documentos de una magistral profundidad y llenos de exquisitos matices. No creo que les llegue enhorabuena por el trabajo que realizan, pero, desde aquí, les agradezco la labor bien hecha que nos ofrecen.

Debo reconocer que la lectura de ese documento me ha cambiado mi forma de pensar acerca del sensus fidei fidelium. Aunque, ya antes de leerlo, creía en este concepto, debo reconocer que, de forma inconsciente, tenía la idea de que el clero era el guardián de la ortodoxia y punto final. No es que no piense ahora que el clero no deba ser guardián del depositum fidei, pero ya no veo a los laicos como meros receptores, ya no veo a los laicos como meros sujetos pasivos.

Es un concepto realmente complejo a la hora de discernir qué es sensus fidei fidelium y que es mera opinión de la mayoría. Pero, aunque el discernimiento sea complejo, existe este sentir del Cuerpo Místico, este instinto que viene de la unción del Espíritu.

Ya he dicho que en pocos días estarán los sermones aquí disponibles. Ahora bien, no solo me ha cambiado mi forma de pensar, sino que también me hace replantear mi posición en unas cuantas cuestiones teológicas debatidas.

No solo eso, sino que me he dado cuenta, por primera vez, que la tensión dialéctica entre posturas progresistas y tradicionales no es un asunto coyuntural, sino que ha llegado para quedarse. Cierto que existe una postura progresista heterodoxa, como existe una postura tradicionalista que no es otra cosa que un extremismo contra la razón. Ahora bien, la interrelación de argumentos y de construcciones teológicas que existe entre progreso y tradición en sus versiones lícitamente eclesiales existe y existirá.

No existía antes del siglo XIX como posición consumada que ha alcanzado un desarrollo pleno. Antes existía el progresismo solo en cuestiones aisladas. Pero, en un momento dado, eclosionó como un sistema completo que revisaba la entera teología. Hoy me he dado cuenta de que no es adecuado reducir eso a las meras categorías de ortodoxia y heterodoxia.

Siempre había defendido que el concepto de progresismo y tradicionalismo eran conceptos “para entendernos”, pero que solo había ortodoxia o heterodoxia; aunque hubiera muchas posiciones dentro de la ortodoxia. Pero no, me he dado cuenta hoy de que son categorías reales, no meros conceptos instrumentales. Durante la lectura del documento, me he dado cuenta, por fin, de la importancia de la “recepción” de los documentos magisteriales. por parte del pueblo fiel.

No es que esté aceptando la licitud de la posibilidad de una negativa a la recepción. Pero la recepción ya no es un mero proceso pasivo. Ya no es un mero “sí” sin posibilidad de matices. Espero que el buen Dios me dé tiempo y posibilidades para desarrollar todo esto en futuros artículos de mi libro Ex Scriptorio. En cualquier caso, yo siempre con los obispos y semper cum Petro.

24 comentarios:

  1. Padre Fortea, a mi me gustan mucho los sermones en partes, seguro que hay más personas como yo que le escuchan con gran interes.

    De ese tipo me gustan los de la Encíclica de San Juan Pablo II y los de la Sabiduría de Salomón.

    Me encantaría que de vez en cuando grabará videos con algo particular que nos quiera comunicar, siempre es grato verlo. Adicionando algo de común interés.

    En fin, atenta a los sermones en las siguientes publicaciones.

    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  3. Imho, la última frase del post (“siempre con los obispos y semper cum Petro”) es clave «para en todo acertar» (S. Ignacio dixit).

    Y qué verdad lo de que es “complejo a la hora de discernir qué es sensus fidei fidelium y que es mera opinión de la mayoría”. Recuerdo cuando era estudiante que en la “hiper-progre” iglesia católica del campus siempre estaban predicando y haciendo cosas que a mi me resultaban de lo más heterodoxo (y hasta escandaloso, como el sacerdote romper un cáliz de cerámica arrojándolo contra el suelo durante los oficios del Jueves Santo, o defender posturas incompatibles con Familiaris Consortio), y cuando le preguntaba a uno de los padres, me decían siempre que es que ese era el “sensus fidelium”.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Mi pregunta es : ¿como se sabrá si el pueblo acepta o no un documento teológico?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Aunque no los lean, los alcanza.

      Eliminar
    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    4. Un documento, o la idea q se expone en dicho documento, que si es muy novedosa, se entera todo el mundo, y comienza el correspondiente rasgado de vestiduras 👗!

      Eliminar
    5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  6. Me he tenido que documentar sobre esto del sensus fidei fidelium porque no sabía. Muy interesante. Espero sus sermones sobre este tema.

    ResponderEliminar
  7. Aunque no entiendo muchos terminos, prometo escuchar sus sermones con mucha atención.

    Saludos Padre.

    ResponderEliminar
  8. Esta es la documentación de la Comisión Teológica Internacional, por si a alguien le interesa:

    Documentación CTI

    ResponderEliminar
  9. Estas fotos de pelirrojos me recordó a Nicole Kidman en la peli "Moulin Rouge", ése cabello y esa cara de Nicole, me parece de las mujeres mas bellas. Como de porcelana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. La estructura ósea de su rostro es perfecta.

      Eliminar
    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  10. El tema que propone el post sobre la Fé es el evangelio del día. Hoy no hay mas milagros en nuestra vida, hoy no recibimos bendiciones más abundantes porque nuestra fe es frágil, es débil. Como dijo Jesús: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33

    ResponderEliminar
  11. Estoy de acuerdo con Ud cuando afirma que los «laicos no son meros receptores pasivos».

    La fe, creer es una gracia.

    Unos la acogen y hacen de ella un Evangelio vivo.

    Otros no.

    Creo que el acogerá o no y darle vida no depende tanto de si se está en el clero o no.

    Creo que va en el amor a Dios antes y después de esas experiencias que nos llevan al camino de la fe.

    Creer en Dios. Acoger con amor su gracia.

    No se. Creo que es así. O así lo veo.

    No se si estaré equivocada en ésta apreciación y en ésta pequeña reflexión en relación a este tema.

    Acogere cualquier corrección al respecto.

    ResponderEliminar
  12. P. Fortea: Fiel al sensus fidei le pido que por favor pruebe escribir algo para formarnos sobre los peligros del sincretismo. Gracias!!

    ResponderEliminar