lunes, septiembre 17, 2018

Predicadores y homilias


Hoy es un día con dos posts. Con el paso de los años, cada vez disfruto más predicando. De hecho, disfruto yo mucho con la preparación de los sermones.

Pero no os puedo aconsejar predicadores, más allá de fray Rainiero Cantalamessa (franciscano) y Gino Iafrancesco (evangélico). Porque soy persona de leer, no de escuchar. Disfruto leyendo magníficos artículos, pero no me suelen gustan tanto las homilías.


Pero, eso sí, hay artículos formidables, en los que se nota tanto el amor a la Palabra, como la erudición y gran conocimiento de la Biblia. Os confieso que la mayor parte de los artículos que leo son de autores protestantes. Ya me gustaría encontrar esos mismos artículos en el campo católico, pero no es así.

La exégesis católica ha sido muy afectada por la desmitologización. Raras veces encuentro una exégesis profunda que crea en la sacralidad del texto. Y esa visión humana lastra todo el comentario desde su mismo enfoque. Entre los ortodoxos encuentro magníficos artículos sobre espiritualidad, pero no se han dedicado tanto al estudio escriturístico. Es entre los protestantes donde hallo los mejores materiales. Y no voy a decir que lo siento. Al revés, me alegro de que ellos también tengan sus dones. Somos una familia.

Pero, ojo, hablo de artículos escriturísticos de profesores de teología, no del típico pastor evangélico que vocifera a la congregación y repite cuatro lugares comunes. Ese tipo de “pastor enfadado” no me suele aportar nada. Monseñor Munilla sí que es muy didáctico. Se ha convertido en todo un referente de la fe para muchos en España, y con toda razón.

49 comentarios:

  1. Vaya, he sido la primera en el post anterior? Repetiré está vez? Definitivamente Raniero Cantalamessa es mi favorito, seguido de las Homilías del Papa Francisco. Cantalamessa es poesía hecha sermón. Se aprende y se disfruta. Ambas. De acuerdo con mejor leído que escuchado e intentado infructuosamente escuchar atenta todo un sermón pero o me duermo o me distraigo en algunas partes. Mejor leído. Tal cual.

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    1. Cuando es en la noche escuchar sermones me arrulla*

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    2. A mí tb!. Cómo la Palabra te ahuyentar todo lo q pudiera preocuparte. Gracias a Dios y a todos los hombres LE para poder gozar de ello.

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    5. Síiii, ya tengo jamón pa una semana con estos dos post! 😂

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    7. Me salió mal el comentario xq me llamaron por tfno. Sorry.

      Pater se le ve más delgado.

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  2. Cierto, me encanta monseñor Munilla, le sigo. Y no solo en la escritura, a mi en muchas ocasiones me es más fácil, por así decirlo, hablar sobre Dios con un protestante que con un católico, y eso no afecta ni un ápice de lo que creo. Excelente!!!!

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  3. Yo aconsejo a Fray Nelson Medina.
    Una mente prodigiosa y un gran predicador. Su canal de Youtube cuenta con más de 5000 vídeos. Aconsejo echar un vistazo a la lista de reproducción.

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    1. Aquí el Link a su canal:
      https://www.youtube.com/user/fraynelson

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    2. Recomiendo totalmente también a Fray Nelson!

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    4. De igual modo, yo también recomiendo a Fray Nelson Medina. Y no dudo de que en el terreno del protestantismo existan buenos predicadores, pero no debemos olvidar que no debemos escuchar o leer cosas que puedan poner en peligro nuestra fe católica.

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  4. Como me ha pillado el cambio de hilo os pego mi reflexión (poco trabajada he de decir) sobre el Infierno.

    ¿Podría considerarse un mundo parecido a este, con sus placeres y sus sufrimientos como un infierno?

    Si la visión beatífica del Señor, o sea el cielo, es el disfrute máximo y la imposibilidad de hacer el mal y de sufrirlo, y eternamente, ¿se podría considerar un mundo como el de ahora, pero eterno y sin posibilidad de experimentar a Dios directamente como un infierno?

    Sobre todo si el Infierno aparte de ser un lugar, es un estado.

    Verbigracia, imaginen la mejor vida del mundo. Lujo, cenas, sexo... Placer humano expandido en la eternidad. ¿Uno no acabaría cansándose? ¿Cuándo puede hastiarse uno de eso, a los 300 años? Luego le sumamos la interacción con las demás almas de condenados y demonios que produciría sufrimiento y sobre todo que fuera interminable y... ¿No sería un infierno horrible, sobre todo si el alma es consciente de haber perdido aquello que esta infinítamente por encima en placer y disfrute?

    Me parecería un Infierno compatible con el Amor Eterno y donde al fin tendría lugar el llamto y rechinar de dientes y el gusano que nunca muere.

    ¿Quieres estar sin mi? Pues tu decides. Disfruta en el mundo que has amado...

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    1. Eltioemilio

      Una parte de tu reflexión, me ha metido en conflicto, pero con un poco más de tiempo intentaré contestar adecuadamente.

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    2. Es un hipótesis de trabajo y para nada quiere crear desazón espiritual. Antes de afirmar nada contrario a la fe, prefiero darlo por no dicho.

      Digamos que intento crear un Infierno interior, producto de la esencia maligna del condenado y desechar la tan manida imagen del caldero hirviendo. Si bien es cierto Nuestra Señora mostró a pastorcitos a los condenados como tizones.
      ¿Un eterno disfrute de placeres mundanos sin Dios no es ya "per se" un infierno? Imaginen una vida eterna sin ganas de ser vivida... Por mucho que uno beba Dom Perignon para comer, el saber haber perdido las delicias divinas, a años luz del Dom Perignon, ¿no es ya un castigo?

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    3. Pero si no tienes boca para el Perignon ni cuerpo para el sexo. Eres espíritu.

      Y no hay champán.

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    4. Estas tu mismo contemplándote siempre. Fíjate q suplicio!.

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    5. Ahora no tienen cuerpo fisico. Pero tras la resurreccion si... Aunque dudo que algun placer mundano les xause placer. Mas bien asco y odio.

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    6. Está muy bien lo que decís.El mayor "castigo" es aguantarse uno eternamente.

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    7. Normalmente el mal en la tierra va unido a cosas buenas, pues si se mostrará cuál es nadie lo querría.

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    8. Pero las cosas exteriores no llenan el interior del hombre, pues este desea amar hasta el infinito, no solo un momento tras otro momento.

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    9. Me he imaginado que en el cielo ya todo está despejado, estamos desprovistos de los gustos mundanos de la humanidad, ya hemos sido purificados y esto nos ha hecho de una vez por todas gozar plenamente del amor de Dios volviendonos a él en él.
      En tal estado no caben las descripciones tioemilio mencionadas, puesto que desprovistos de tales percepciones de gustó y gozo, aquilatamos el amor de Dios tal como debió ser antes del pecado original.

      En el infierno en cambio imagino es el otro extremo, es un mal nutrido por el mal, hay sufrimiento pero quiénes llegan ahí han querido estar ahí. Su única motivación es la existencia en el mal. No puedo decir que me imagino un gozo en el mal, pero ciertamente imagino una desesperación del mal por seguir siendo mal.

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    10. Voy a plantearlo más claramente.

      Imaginemos una hipótesis irreal pero que puede ejemploficar lo que quiero presentar... imaginemos que este Mundo se convierte en algo eterno y nos hacemos inmortales, pero en este hipotético mundo hay ausencia de Dios... Ausencia de Dios quiere decir ausencia absoluta del bien aunque no ausencia de momentos de quietud y tranquilidad (algo que ya ha propuesto el Padre Fortea) Un mundo como este, con temperatura agradable, buena comida, posibilidad de ocio y descanso, pero también con la desgracia de tener que aguantarse uno mismo y a lo demás habitantes...

      Si nuestro mundo puede convertirse en un infierno, ¿no podría ser el Infierno un sitio físico parecido a lo que es esto pero sin presencia activa de Dios, sin posibilidad de cambio? Uno diría que eso no es un infierno, pero ¿y si lo comparas con lo que uno ha dejado de ganar y sobre todo, viviendo con el conocimiento real de lo que has dejado de ganar? Eternamente... ¿No sería eso un Infierno?

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    11. Otra cuestión interesante es ¿Dios está presente en el Infierno o no?
      Y abundando en una idea que me expresó mi amigo P. Montoya... Si Dios nos ha hecho a imagen y semejanza de Él, ¿el condenado al Infierno no se reconocerá a sí mismo como criatura de aquello que más odia, haciéndole la existencia cada vez más penosa?

      Como veis, las posibilidades de discusión son innumerables.
      Espero con verdadera ansia el comienzo de la Obra de Don Jose Antonio.

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  5. Padre Fortea
    A mi me encantan sus sermones, no exagero, antes de hacerme cargo de recopilarlos y escucharlos, les había escuchado pero creo que no los valoraba tanto como ahora.

    Al darme a la tarea de escucharlos e ir desgranando partes de lo que en cada uno de ellos va diciendo, muchas cosas que va diciendo resuenan en mi propia vida, me explica cosas que tienen que ver en mi particular, con claridad veo que es Dios que habla a través de usted, algunas veces me he molestado con algo que yo creía que era de una manera y resulta que al escuchar sus análisis (que con frecuencia hace) comprendo que no era así y he tenido que retomar la escucha porque realmente entro en cierto conflicto pero nada que no deba suceder, porque sé que es Dios que habla a través de usted.

    Por eso es que los recomiendo, en muchos de ellos es como para tomar notas y aprender. En otros es como asomarse a su cotidiano, las conferencias.

    De los otros predicadores, no sé creo que hay varios gustos, por eso es que creo que usted, Padre Fortea, tiene un espacio.

    Veré si escucho a Fray Nelson (que sigo en twitter), el Padre Munilla que solo he visto algunas notas en ACI Prensa, he escuchado al Padre Sam, al padre Carrera, al Padre Alfonso, Padre Teodoro y otros tantos que no tienen pena en decir las cosas como son, que de hecho es lo que más me gusta porque sé que hay personas que tienen mucha claridad en le dicen.

    Me encantaa recuperar homilías del Papa Juan Pablo II y sigo las del Papa Francisco, en la medida de lo posible, parece que me la he pasado oyendolos, pero es una sumatoria que estoy diciendo, que de hecho veo más películas que mirar vídeos. jejejeje o escuchar sermones.

    Anímese Padre Fortea, se nota que lo disfruta, se nota en la profundidad de entre los primeros sermones y los últimos.

    Le pido a Dios que le bendiga y le siga iluminando.

    Un abrazo

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    1. Estoy con Angelina.

      Se aprecia la evolución hasta en la voz.

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  7. Padre me gustan sus libros, sobre homilías los del Papa Francisco, P. Carlos Yepes, Monseñor Roberto Sipols.

    Y como dijo San Cipriano: "Hay un solo Dios, un solo Cristo, una sola Iglesia de Cristo, una sola fe, y un solo pueblo unido en un Cuerpo".

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  8. Muchas gracias por sus sermones padre Fortea.

    A mi me parece que si que le gusta escuchar, si no fuese así, no Le gustaría tanto la música.

    Dicen que se retiene mejor lo q se lee que lo que se escucha.

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    2. Eso dicen, pero no estoy segura de q sea del todo cierto.

      Lo que he oído es q la mayoría Del humanidad somos visuales, después vienen los auditivos, y luego los kinestésicos.

      No se, tendemos mucho a etiquetar y encuadrar a las personas. Es como una forma de controlar las cosas.

      Y eso es imposible.

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  9. Padre... Le gusta el beato Columba Marmion?

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  10. Hoy 17 septiembre se recuerda al "Martillo de los Herejes"

    San Roberto Francisco Rómulo Belarmino fue un miembro de la Compañía de Jesús, sacerdote, cardenal de la Iglesia católica, arzobispo, e inquisidor en la época de la contrarreforma, que defendió la fe y la doctrina católica durante y después de la Reforma protestante, por lo que fue llamado el "martillo de los herejes".

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  11. Católico quiere decir universal y algo universal en religión o lo que sea tiene que ser necesariamente aperturista. Aquí no nos valen los católicos pueblerinos y de mirada estrecha, hay que valorar a las personas, a todas. Lo bueno es bueno aquí y en Pequín. Y si algo es bueno debemos usarlo; lo bueno no, lo mejor. Para mí lo mejor es la Eucaristía. El tesoro de la Iglesia católica es poder ofrecernos a diario a Jesús sacramentado en la santa Misa. Los sacramentos son el segundo tesoro, pero reconozco que fuera de estos niveles las predicas son infinitamente mejor las protestantes que las católicas, así de claro. Ellos nos superan al común de los mortales. Y esto hay que decirlo sin pudor y sin esconderse debajo de la mesa, porque no estamos diciendo nada malo ni demoníaco, estamos diciendo la verdad.

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  12. Lo tengo claro, soy una abeja y voy a las flores, donde haya mejores flores escrituristicas allí voy.

    Fortea es muy bueno escrituristicamente pero divulga poco, reconozco que lo bueno escrituristicamente de Fortea es lo mejor. También son lo mejor la exégesis del sacerdote Horacio Bojorge, y después de lo que he encontrado los protestantes. Gino Lafrancesco es genial (protestante), os recomiendo su exegesis sobre las piedras preciosas de la nueva Jerusalén.

    Y ahora algo de mis reflexiones:

    1- curiosamente las piedras preciosas no aparecen en el Templo de Salomón pero si en el efod (Fortea) y en la Nueva Jerusalén. Para que reflexionéis. Interesante.

    En cuanto a espiritualidad, no hay nada nuevo bajo el sol, todos dicen lo mismo y algunos hasta con la mismas palabras, da igual que leas a Cantalamessa que a santa Catalina de Siena. No es que no sean buenos es que lo que dicen lo tenemos muy trillado, no así lo que dicen los escrituristas como Fortea, Bojorge, Lafrancesco, etc…

    Conviene leer escrituristas por un motivo: la Palabra de Dios es como un pozo infinito que siempre que vas sacas agua, podemos estar toda la vida estudiando un solo versículo de la Biblia y cada vez que lo leamos sacaremos un nuevo cubo de agua.

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  13. Totalmente de acuerdo .cada día aprendiendo más gracias P.Fortea.

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  14. Me olvidaba, si no para vosotros para generaciones futuras:

    "Aproximación al Apocalipsis"
    de Gino Lafrancesco. PDF (646 pp)

    Aquí habla entre otras cosas de las piedras preciosas que he mencionado y mucho me temo que éstas son las del efod, aunque habrá que seguir reflexionando.

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  15. El padre Cantalamesa es excepcional.
    Su sonrisa ya es una predicación.

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  16. Si si, por supuesto, si no digo que Cantalamessa no sea excepcional, lo que digo es que ir directamente a la Escritura a por agua para beber es algo distinto, maravilloso, excepcional. Dicho con otras palabras, hace años prefería que me diesen un vaso de agua fresquita, ahora, muchos años después, quiero que me den el agua sacado directamente del pozo. Quiero beber directamente del pozo, no me conformo con un vaso de agua fresquita. Claro que para llegar a este deseo he tenido que beber muchos vasos de agua fresquita, y esto es el gran mérito de la espiritualidad católica, esto y los sacramentos sin los cuales no seríamos lo que somos.
    Beber directamente de la espiritualidad que mana de los pozos de la Escritura es un regalo del buen Dios.

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  17. Entonces algunos pensaréis de dónde ha salido la espiritualidad católica, la espiritualidad católica ha salido de la Escritura como no puede ser de otra manera, caso contrario, sería otra cosa pero no sería espiritualidad. La Escritura es un pozo inmensamente grande, infinito, las aguas del Espíritu Santo manan por doquier por el pozo. Si tú, lector, estás acostumbrado ha la lectura espiritual y con eso te conformas, vas a beber las aguas que ese autor espiritual haya sacado del pozo; sólo ésas. Sin embargo, si tú, lector, te acercas al pozo, entonces cada vez que te acerques verás que de cada versículo de la Escritura mana con la Sabiduría infinita el Espíritu Santo, beberás sin saciarte, y te quedarás con la necesidad de ir siempre a por más agua para beber. Si esto te pasa con la lectura espiritual, es señal de que tienes que abrevar en estas aguas, pero para los demás la fuente es la solución.

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  18. Mis homilias favoritas son las de los curas de pueblo. Las predicaciones de los más altos teólogos o las homilías de los curas más conocidos no me resultan tan agradables ni ayudan tanto a mi alma como una sencilla, corta y nada pretenciosa
    homilía de un cura de pueblo. Es otro de los placeres de las vacaciones.
    Gracias por las sugerencias de Iafrancesco y Bojorge. Cuando pueda las echaré un vistazo, preferiblemente en audio, pues me gusta escucharlas: sentir la voz y entonaciones.
    En mi parroquia hay un cura que dice homilias de cura de pueblo y además es muy cantarín, luego hay otro que es el clásico sensato y buen predicador y un tercero que lo llamo "el cura Praxis", porque usa el lenguaje rebuscado de los teólogos del "cristianismo maduro" y es con el que más me divierto porque me apuesto con el Señor cuantas veces va a decir "praxis" o si ese día va a negar el infierno, el demonio, el pecado o la historicidad de los Evangelios y cuantas veces se va a cabrear porque "no somos coherentes". Como veis hay mucha variedad en la viña del Señor.

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  19. Debo añadir que el cura Praxis ha escrito muchos libros. Los tengo todos. Jajajaaaaaa

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