viernes, septiembre 21, 2018

Pronto este tipo de post estarán fuera de la ley



















Lo que sucedió en la década de los 70 y los 80 fue una verdadera destrucción de la Iglesia: la profanación entró en el Templo de Dios. Como en las visiones de Ezequiel, los sacerdotes mezclaron el culto a Dios con todo tipo de cosas profanas y hasta impuras. Los casos de abusos sexuales clericales fueron una muestra de hasta qué punto un porcentaje de miembros del clero estaban enfermos.

En esto no tuvo culpa ni el concilio ni la reforma litúrgica. La infiltración de lo mundano, del modernismo, del marxismo, ya había comenzado antes. En el postconcilio, simplemente, eclosionó como algo ya maduro.

Desde algo antes de los años 50, lo afirmo sin ninguna duda, España se había convertido en el país más religioso del mundo, por encima de Italia, de Irlanda o de Polonia. Lo que ocurrió aquí fue una verdadera conversión de un pueblo. Dos generaciones después el demonio se ha encargado de convencer, incluso a los creyentes, de que aquello fue forzado y que lo que fue forzado fue pura hipocresía. Me imagino que las decenas de millares de misioneros que se fueron a Latinoamérica, a África y a Asia eran meros hipócritas. Los millares de monjes que llenaron prioratos, monasterios y abadías que florecieron por toda la geografía española, lo mismo: pura hipocresía.

Bien, dejemos al demonio con la baba de su falsedad. Lo que me interesa hoy decir es que Dios concedió a España y Portugal unos caudillos totalmente de acuerdo a su corazón. Unos caudillos acordes a la situación que Dios mismo iba a suscitar.

Pero Franco, al final de su vida, tuvo que ver cómo la isla de fe y religión que se había creado aquí estaba siendo destruida por el mismo clero joven. El triunfo del Reino de Dios estaba siendo socavado en sus mismos cimientos por los mismos constructores. Por los jóvenes, es de justicia hacer la precisión.

Vuelvo a repetirlo, con independencia de lo que cada uno piense sobre ese régimen, la tragedia personal tuvo que tambalear toda su alma hasta sus fundamentos. Hasta sus fundamentos, no más allá. Porque aquel anciano frágil tenía muy claro el Credo, a pesar de que a la mesa de su despacho llegaban escándalos que clamaban al cielo. Y es que se iniciaba una época en la que se escribirían los capítulos más negros del clero en mucho tiempo. La pedofilia no había casi empezado en algunos países, pero pronto empezaría.

Mientras el progresismo más herético se extendía por Europa Occidental, no por la oriental, España seguía protegida por un Salomón que tenía detrás de sí a más del 90% de los españoles. Aunque los referéndums se hubieran realizado con todas las garantías actuales, en ningún caso, el apoyo a su persona hubiera bajado del 90%. Hasta un ateniense como yo, hasta un amante de la Luz de la Razón como yo, tengo que reconocer que su régimen fue legítimo: legítimo en su origen, legítimo en su prolongación.

España era una isla. La isla del reinado de Cristo. De ahí el odio que el demonio le tiene. Hasta que se murió, todos los planes del infierno estaban detenidos aquí. En España la ley suprema era el Evangelio. Eso era así les pesase a los masones, a los comunistas y a todos los enemigos de la civilización cristiana. Mientras Franco siguiera vivo, los planes del infierno tendrían que esperar.

48 comentarios:

  1. Saludos padre. pasaba a saludarle. Dios lo guarde con bien.. gracias por el post.

    ResponderEliminar
  2. Ni que lo diga
    Ayer tardaron en autorizar en instagram la foto de Franco asociada a su post del blog

    Acá andamos en clase
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha impactado la frase "Bien, dejemos al demonio con la baba de su falsedad"

      Cierto todo lo que dice, me gusta que lo comparta puesto que me hace pensar que la lectura del libro que nos mencionó va mostrando los frutos.

      Lo interesante del post es que nos arroja conclusiones es que une puntos de ciertas modernidades que se adoptaron y que ahora no son más que el inicio de un desastre anunciado.

      Eliminar
  3. Poco o nada puedo opinar de Franco de quien conozco solo lo más básico que he podido leer.

    ResponderEliminar
  4. Niulca, sobre lo de ayer, coincido contigo. Conozco protestantes que tienen una fe admirable y no solo eso, realizan obras de caridad que conmueven. Tengo un amigo protestante que suele contarme (sin ninguna soberbia) como ayudan en su comunidad a personas con problemas de adicciones, problemas matrimoniales, econónmicos etc. y él mismo, además, es un testimonio viviente del amor de Dios. Sin duda, esto es para mí un cuestionamiento de cómo teniendo yo la plenitud de la revelación y el auxilio de los Sacramentos y todos los tesoros de la Iglesia no le llego ni a los talones en el ejercicio de la virtudes. Punto aparte, para lo que dice el Padre Fortea, que más bien se refiere a la erudición de los protestantes, cosa que no menosprecio pero que no es lo que más me consta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Erudición en un tema particular, que fue el que el padre Fortea tocó. La Sacralidad de la Sagrada Escritura.

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Que excelente comentario Padre. Verdad en lo que dice. Ay un libro titulado "The Last Crusade", autor: Warren H. Carroll. Sobre la guerra civil, lo recomiendo para la persona que quiere leer sobre heroes espanoles que dieron todo por su Patria y Fe. 13 Obispos y casi 7,000 sacerdotes, seminaristas, monjes, monjas fueron martir durante esa guerra. Esta escrito en ingles en linea de lo que usted dice Padre. Y uno no tiene que ser derechista para reconocer la real batalla que fue la guerra civil en el mundo fisico y espiritual. VIVA ESPANA BAJO FRANCO!!!! Desde California un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  7. Estoy de acuerdo con lo que dijo Aristóteles:

    "Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará".

    Y sobre, si todo tiempo pasado fue mejor, una cita de San Agustín:

    "No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos".

    ResponderEliminar
  8. Hace unos pocos meses cinco militares en la reserva hicieron un panegírico sobre Franco. Pues bien, la ministra de defensa, socialista, ya les ha abierto un expediente disciplinario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si las cosas están así, en España, cuidado. Esos 5 militares lo único que hicieron fue externar una opinión y no creo que debiera sancionarseles por ello.

      hasta ese grado no llegamos en México. Podemos hablar libremente (sin ofender) en contra de ciertos "héroes de la Patria", como por ejemplo, Benito Juárez, sin que seamos considerados criminales. A lo mucho nos ganaremos la enemistad de los masones, (quienes veneran a Juárez)

      Eliminar
  9. Muchas gracias Pater por esta contundencia de comentario sustentado en la Verdad.

    Ayer fui al teatro invitada y ni sabía de q iba la obra. Era de Boadella "El sermón del bufón" . Vomitiva. Empezó a burlarse de la Consagración Eucaristica.

    Yo me levanté e intenté salir por la puerta q entré donde este sacrìlego percibió claramente mi actitud. La acomodadora me asaltó diciéndome q me fuera por la puerta de atrás para q no le molestara, hecho q el mismo había exigido previamente- NO SER MOLESTADO si la gente abandonaba.
    Yo le contesté q el q me molestaba era el a mi. Q si quería mi Dni se lo facilitaba pero q mi intención era tb molestarle y q viera q no todos le reían sus chascarrillos groseros.

    No se por qué al llegar a casa tenía la necesidad de ducharme para limpiarme.

    Después me sentí muy feliz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Gracias por avisarnos. No sabía que Boadella era así.
      Tomo nota.

      Eliminar
    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    6. Mmm. Si es en una performance o algo artístico, la libertad de expresión le ampara. Otra cosa es si haces algo "ad hoc" que lleve a pensar que su fin es el escarnio a la religión.

      Me da a mi que si fue una "pildorita" dentro de un contexto bufonesco, la cosa no iría a ningún lado.

      Eliminar
    7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  10. Ah se me olvidaba, antes de llegar a casa me dió tiempo de ir a la Eucaristía y presentarlo todo incluyendo al taxista - Raul - majísimo, un chico de 35 años q me escucho la experiencia y me compartió las suyas y me dijo q se alegraba de escucharme xq el no se atrevía de hablar de la fe con nadie y terminó enseñándome una medalla de la Virgen del Carmen y un montón de estampas de Santos.

    Gloria a Dios!

    ResponderEliminar
  11. Buenas noches Padre, aquí en su Post puedo leer sobre la otra cara del Franquismo, de la que nadie mas habla y que la "verdad" oficial la oculta. Noto un aire de nostalgia en sus palabras, a pesar de que usted era un niño en tiempos de Franco, bastó ese corto lapso de tiempo para que ahora en su madurez intelectual, nos puede describir el antes y después de una Era; había quienes clamaban por su fin mas de afuera de España que desde adentro, no era la dictadura el motivo de su irritación, sino que una nación entera se rigiera por los valores del catolicismo; el nombre de Cristo y de la Virgen tenían que ser desplazados de la esfera publica, una mentalidad puramente masónica.

    ResponderEliminar
  12. Respecto a éste tema (del Gral. Franco) he tratado de conseguir los libros de Ricardo de la Cierva, pero en México es sumamente difícil.

    Por otro lado, me sorprende ver al Padre hablando acerca de la masonería.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fabián, ya leíste el libro del Padre Fortea que hizo basado en la vida de Franco?

      Eliminar
  13. Impresiona ver la foto de un jefe de Estado, arrodillado ante un Ministro de Dios.

    He humildad en un estadista. Creo que imágenes como esa, de momento, no las vamos a volver a ver.

    Aprovechemos para decir toda la verdad sobre el Caudillo, porque dentro de poco, lo bueno, la verdad, está prohibida.

    Franco, el hombre que salvó a España del crimen y de la ruina. Con la Gracia de Dios.

    ResponderEliminar
  14. Los ultimos 3 post: Ya lo intuía Kant en "el final perverso de todas cosas". Va a ser posible?

    ResponderEliminar
  15. Sobre la introducción del post lo que se aprecia es lo complejo que es este mundo, y por tanto la Iglesia, que sin ser del mundo está en él.

    Que complejidad, que cantidad de tendencias y pecados que se mezclan unos con otros.

    Lo bueno es que Cristo está en medio, y la renueva continuamente.

    Que difícil el transcurso de las cosas.

    ResponderEliminar
  16. Ya lo escribí aquí pero lo repito: yo rezo todos los días para que Dios derrote, cuanto antes, a toda esa "mafia" antifranquista y/o anticatólica (que viene a ser, más o menos, lo mismo).

    ResponderEliminar
  17. Esas nostalgias franquistas pueden ser peligrosas...Pueden convertir a los nostálgicos en dictadores de nuevo cuño

    ResponderEliminar
  18. Viendo la cutrez de ahora, tanta mentira de masters y en cualquier área q se va desvelando cualquier tiempo pasado fué mejor, jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los de nuevo cuño ya están gobernando.

      Eliminar
  19. Este post es de antología. Gracias Pater por guiar a su rebañito por los intrincados laberintos de la historia. Dios le bendiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un excelente post, absolutamente clarificador

      Eliminar
  20. Habra sido Pinochet otro incomprendido?

    ResponderEliminar
  21. No puedo estar de acuerdo, la libertad creo que es una necesidad básica, creo que es la base de un estado basado en la antropología cristiana. De todas maneras, interesante y valiente post.

    ResponderEliminar
  22. Estimado Padre, si bien Franco fue absolutamente necesario al inicio, tomando en consideración los desmanes y crímenes cometidos por los republicanos y la explícita persecución de la Iglesia, nada justifica que se quedase en el poder 40 años. Esto, teniendo presente que aun cuando la guerra civil había acabado hacía tiempo, se seguía matando a algunos izquierdistas por sus ideas. Creo que es necesario analizar a Franco por períodos, para así no caer en la leyenda negra inventada por la izquierda, ni en una idealización de su figura.

    ResponderEliminar
  23. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  24. Quizás se haga un referéndum en España sobre la continuidad de las corridas de toros.

    Hoy me decía un amigo que anda por extremadura: voy en coche, camino de Guadalupe, viendo los toros en las dehesas.

    Le comenté: si se prohíben las corridas ya no los veremos. (una crueldad lo de los toros, nunca jamás he ido a una corrida).

    Y me respondía : voy a votar que no. Le dije : - ya no los veremos en las dehesas.

    El toro bravo desaparecerá, se intentará conservar algo parecido en los zoos, en alguna reserva, pero no será lo mismo.


    Dejaremos de ver a los bellos y majestuosos toros.

    Y ellos dejarán de existir, ni sufrirán, y gozarán del campo, las dehesas, el sol, el amanecer, otros toros, las vacas, no disfrutarán de nada, porque no existirán.

    ¿Que votas? Si o no a las corridas de toros

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ellos dejarán de existir y nosotros dejaremos de pasar un mal rato penando en lo mal que lo pasan los 20 minutos de la corrida.

      Habría que buscar una alternativa, una solución para criar el toro bravo y darle una utilidad real que haga que los ganaderos se esfuercen como ahora en criar verdaderos toros bravos.

      Eliminar
    2. Los toros dan de comer, dan trabajo, a mucha gente. Eliminar las corridas de toros en España es una barbaridad.

      El que no quiera ver las corridas de toros que no vaya a verlas.

      A mi no me gustan las corridas de toros, porque mueren toreros en ellas, o quedan con graves heridas de por vida.

      Eliminar
    3. "...en ningún momento están consideradas como falta a alguno de los mandamientos de Dios, ni a la moral, ni a nada. Hasta que no haya un pronunciamiento formal al respecto por parte de la autoridad de la Iglesia, nada tiene que ver la afición taurina con el seguimiento o no de la enseñanza moral, doctrinal y magisterial de la Iglesia."

      https://gatoempinado.wordpress.com/2017/02/06/la-moral-cristiana-y-las-corridas-de-toros-que-dice-la-iglesia-catolica-de-la-tauromaquia/

      Eliminar
    4. Gracias por tu respuesta Iké.

      Me da mucha pena cuando un toro hiere o embiste a los toreros.

      Lo primero las personas, siempre.

      También me da pena del toro, se Le hace mucho sufrir. Aunque hay q reconocer q a pesar del dolor embiste. Otro animal saldría corriendo, huiria.

      Pero lo pasa mal es indudable.

      Estoy de acuerdo en el trabajo que Dan las corridas, a ganaderos, veterinarios, personal de la plaza, y a los toreros por supuesto.

      La pena es q sea tan cruel.

      Y pienso que quizás al toro Le merezca la pena existir, a pesar de sus últimos 20 minutos de dolor.

      Porque él no sabe que va a morir, por lo que son :

      Transporte: media hora que pasa mal rato.

      Corrida : 20 minutos de dolor.

      5 o 6 años de vida, feliz como ningun animal en el mundo, pues los animales en la naturaleza, libres, sufren mucho: hambre, se les comen las crías, ataques de otros animales.

      Por lo que creo q la vida del toro bravo no es tan mala.

      Creo que nos debemos centrar en el sufrimiento del toro porque es así donde nos estamos jugando la subsistencia de las corridas.

      Aunque el sufrimiento de los torneos es, por supuesto, muchísimo más importante.

      Saludos.

      Eliminar
  25. Padre Fortea, tiene usted toda la razón en el post de hoy.

    Franco construyó su régimen basado fundamentalmente en el catolicismo, que era lo que daba unidad (junto al patriotismo español) al conglomerado de fuerzas y gentes que apoyaron el Alzamiento Nacional de 1936. Entre carlistas, falangistas, conservadores, etc. el patriotismo español y la tradición y religión católica eran los únicos elementos que les unían. Por eso la inexplicable (salvo que tengamos en cuenta la infiltración anticatólica y demoníaca en la Iglesia) traición de la Iglesia a Franco fue letal para el régimen (acosado, por otro lado, por la mayor parte del ámbito internacional). El mismo poder e influencia que Franco había otorgado a la Iglesia convirtió la deserción de ésta en tan letal. Si el Papa hubiera excomulgado a un dirigente masón, socialista o liberal de cualquier otro país, las consecuencias políticas para éste habrían sido casi nulas. Muchos se habrían descojonado y habrían animado a las autoridades eclesiásticas a hacerlo, sabedores de que en ciertos sectores podían incluso recibir mayores apoyos por ello. Pero si la Iglesia hubiera excomulgado a Franco (y Pablo VI, creo, estuvo a punto de hacerlo), las consecuencias para el jefe de Estado de un régimen que se definía como católico habrían sido nefastas. Este fue, además, un ejemplo muy negativo para otros países: si cuanto mayor poder le das a la Iglesia, más te arriesgas a tu caída (por una posible traición de ésta, aunque la hayas apoyado hasta el infinito), es mejor que tenga el menor poder posible... (incluso aunque en el fondo te consideres católico).
    A Franco le ocurrió lo mismo que a otro antiguo caudillo peninsular: Viriato. Ambos fueron traicionados por aquellos a quienes consideraban sus más leales amigos.
    Sin embargo, si en el caso de Viriato la respuesta que recibieron los traidores fue: "Roma no paga a traidores", en el caso de Franco sería "A Roma no le pagan por traidora" (teniendo en cuenta lo bien que le ha ido a la Iglesia tras la muerte de Franco...).

    ResponderEliminar
  26. Oremos, oremos con el ánimo que da la Filiación Divina. Estamos muy mal, pero Dios puede evitar que la Iglesia de Cristo, España y los españoles, volvamos a sufrir como hace 80 años. Hay que rezar mucho, pero el Señor nos sacará de esta . Felicidades por su excelente artículo, Padre Fortea .

    ResponderEliminar
  27. Viví los últimos años del franquismo y fui testigo de las restricciones ñoñas y meapileras con las que el, ya decrépito, regimen afligia a la población. Restricciones que manifestaban un auténtico pavor por el libre albedrío y un enfermizo odio a la felicidad y a la vida.

    ResponderEliminar
  28. Al referirme a restricciones.me refiero a la censura de contenidos eroticos y al cierre de espectáculos en Semana Santa.

    La lucidez de Franco brilló por su ausencia en lo que a sus relaciones con la Iglesia se refiere. Lejos de verla como una institución terrenal, tal como exige la perspectiva de un jefe de Estado, la contemplaba con una fascinación acomplejada y servil. Obteniendo una recompensa en consonancia.

    Un jefe del estado como Dios manda debería haber atado corto a la Iglesia.
    No estableciendo concordato y manteniendo un férreo control económico sobre la Iglesia, de modo que los obispos tuviesen que comer de su mano.

    ResponderEliminar