domingo, octubre 21, 2018

Ayer estuve repasando una parte de un libro mío




















Estaba ayer repasando una parte de mi libro Templo atanasiano, que trata de un concepto nuevo de edificio para las conferencias episcopales de cada nación. Este edificio, tal como lo presento en esa obra, es más que una construcción. Es decir, entre otras cosas que allí explico, supone la toma de conciencia de que los obispos, cuando están reunidos, pueden ofrecer un culto a Dios como colegio episcopal de una nación.

Es decir, uno es el culto que puede ofrecer a Dios un párroco con sus feligreses. Otro es el culto que puede ofrecer el obispo con sus sacerdotes y muchos más fieles en la catedral. Una misa pontifical no es meramente una misa con más concelebrantes y fieles, sino que hay cambios cualitativos: el órgano catedralicio no es como el de un pequeño pueblo, tampoco las vestiduras son iguales, los cánticos son mucho más elaborados, el presbiterio permite ceremonias mucho más grandiosas. En un pontifical, ni el cáliz catedralicio ni el templo son iguales que en una pequeña población. Todo debería cambiar cualitativamente a mejor cuando el obispo ejerce como sumo sacerdote rodeado de sus presbíteros y diáconos.

Pues bien, en el tipo de templo atanasiano que describo en el libro del mismo título, los obispos (cuando están reunidos en la plenaria) ofrecerían un culto como colegio episcopal. Uno es el culto que puede ofrecer un obispo con sus sacerdotes, y otro el culto que pueden ofrecer cincuenta obispos acompañados de más de un par de centenar de sacerdotes.

Cierto que se suele asociar mayor solemnidad con ceremonias muy largas. Pero en una hora se puede celebrar un pontifical con la mayor de las calmas y al mismo tiempo con el mayor boato si tal ceremonia está muy bien organizada. Dígase lo mismo de los oficios de la liturgia de las horas que, en su mayor parte, serían recitados.

La semana en la que se reúnen todos los obispos pasarían a tener una faceta cultural, pasarían a ser una ocasión para adorar a Dios de un modo distinto. No reuniones solo para dialogar, sino también para honrar al Señor. Lo funcional y lo litúrgico se entrelazarían. Eso no supondría un sacrificio de mucho tiempo frente al empleado en la sala de plenos. 

Sería, además, una enseñanza de que Dios debe estar en el primer lugar. El diálogo entre obispos entremezclado con las horas canónicas celebradas del modo más grandioso posible sería más productivo. No sería una pérdida de tiempo, sino un tiempo muy bien empleado.

34 comentarios:

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  2. Padre saludos,a mi ver tantos Obisos reunidos me conmueve mucho me regocija,ayer Sábado mi niña hizo su confirmación y fue tan bello ver al Señor Obispo, se le veia tan humilde pero a la vez con tanta autoridad,que me sentí agradecida con Dios por pertenecer a su Iglesia,que regalo maravilloso es este de pertenecer al cuerpo de Cristo.

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  3. Qué limpia imagen, así debieron verse algunas catedrales recién hechas, bueno quiensabe como llevaban años realizarlas y como habilitaba según fueran siendo funcionales...🤔

    Padre Fortea, ese libro si que me gustó 😎 estuvo muy bueno el ejercicio de seguir con el pensamiento lo descrito en el libro.

    Aunque la parte triste me la quedo porque últimamente hay mucho que lamentar.

    Le mando saludos.

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  4. Muy buena idea Padre Fortea, mezclar la alabanza y el dialogo forjarán una hermandad entre obispos mas sólida; lograrían a acuerdos grandiosos y claro está, es muy importante la magnificencia de dicho templo, de tal manera que dure siglos, para que inspire a las nuevas generaciones de obispos.

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  5. Creo q en post anterior preguntó Alfonso q significa EC .

    Creo es Enciclopedia Católica. Y hablaba el comentarista acerca del Oficio de Tinieblas.

    ¿Qué es el Oficio de Tinieblas?

    Una celebración muy especial anterior al Concilio Vaticano II, que muchos piden recuperar.

    El Oficio de Tinieblas era la ceremonia litúrgica que llevaba a cabo la Iglesia católica los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santos al caer la tarde en la Liturgia de las Horas (maitines, laudes, vísperas, completas…) para preparar y favorecer interior y exteriormente la memoria de la muerte de Jesucristo.

    Este servicio ha de ser anticipado y debe ser cantado poco después de completas, es decir, alrededor de las 3:00 p.m. en la víspera del día al cual pertenece.

    Se utilizaba para ello, un candelabro especial que tenía 15 velas, llamado tenebrario, que representaban a los 11 apóstoles que permanecieron tras la traición del Iscariote, las tres marías (María Salomé, María de Cleofás y María Magdalena) y a la Virgen María, cuyo cirio era más destacado que los otros.

    Tanto las luces del templo como las velas se iban apagando una tras otra, para quedar el templo prácticamente a oscuras tras el canto de los salmos. Al final, quedaba encendido sólo el cirio principal que recordaba la muerte.

    Este proceder que se remonta al siglo V, según algunas fuentes, continuaba con el canto del Miserere (Salmo 50) y la colocación de la lamparilla en la parte posterior al altar, simbolizando la entrada de Jesús en la sepultura y la permanencia de la Iglesia en espera de la Luz que surgirá en la Vigilia Pascual.

    Concluido el Miserere el clero y los fieles hacían un ruido de carracas y matracas, que cesaba al aparecer la luz del velón oculto detrás del altar, para simular las convulsiones y trastornos naturales que sobrevinieron a la naturaleza al morir el Salvador.

    En su origen, este ruido final se producía por la señal dada por el maestro de ceremonias para el regreso de los ministros a la sacristía, quien comenzaba a golpear con su mano sobre el peldaño del altar o sobre algún banco.

    Este Oficio presentaba todas las características de las exequias: salmos, antífonas y responsorios fúnebres y de lamentación, omitiendo todo tipo de himno, sin acompañamientos musicales y con el altar desnudo, las imágenes cubiertas y con la oscuridad cada vez mayor. Al finalizar el Oficio no se daba la bendición ni había rito de despedida.

    En el siglo XIII, según la Enciclopedia Católica, parece probable que se iniciara a las cuatro o cinco de la tarde del Miércoles Santo.

    A pesar de la uniformidad general de este servicio en toda la Iglesia Occidental, también se dio una cierta diversidad de uso en algunos detalles, más concretamente en el número de velas que había en el tenebrario.

    En este sentido, distintos autores señalan que en algunas iglesias usaban hasta setenta y dos y tan sólo nueve o siete en otras. En Inglaterra, se prescribían veinticuatro, como símbolo de las veinticuatro horas del día o de los doce Apóstoles con los doce profetas.

    La luz de Cristo
    De este apagado progresivo de las luces hasta la plena oscuridad viene que en la Vigilia Pascual, el templo se encuentre a oscuras al empezar la celebración, que paulatinamente irá horadando el nuevo fuego de Cristo resucitado, representado en el paulatino encendido de velas por parte de los fieles congregados hasta iluminar por completo el templo.

    Actualmente, el Oficio de Tinieblas ha desaparecido: no hay un oficio distinto al de otros días para la Semana Santa. Sin embargo, dada su singularidad, se tiende a adaptar las antiguas peculiaridades del rito al Vaticano II, con el uso del tenebrario, el apagado progresivo de las luces, etc., añadiendo el canto de las lamentaciones y los himnos que permite la liturgia actual.

    Incluir elementos del antiguo orden que se permitan, puede ayudar a impregnarse más profundamente del simbolismo de la luz, referente de la resurrección de Cristo, en la noche de Pascua.

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    1. !!! Fascinante. Qué belleza la liturgia y oraciones católicas. No conocía este ‘Oficio de Tinieblas’ (ni tampoco he experimentado eso del ‘tenebrario’ que dice que se van haciendo más tenues las luces con el canto de las lamentaciones).

      Pienso que como a la juventud ahora les gustan las fantasías neomedievales y cosas asi, ¿quizá en el futuro si se vuelven piadosos quieran rescatar estas oraciones y ritos?

      La Enciclopedia Católica sí la conozco, pero torpemente no pensé en la abreviatura EC. ¡Gracias!

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    2. ¡Impresionante lo del «tenebrario»! Miren fotos:

      https://www.google.com/search?q=tenebrario&tbm=isch

      Me impacta lo de la forma triangular simbolizando la Santísima Trinidas e ir apagando vela a vela, representando la fe menguante de los 11 apóstoles y las 3 Marías hasta dejar sólo la de arriba, que representa a la Madre de Dios (la única que sí creyó en la resurrección) y/o el Salvador mismo.

      Y en la EC pone que había tenebrarios de hasta 30 velas. (!!) ¿Cómo serían?

      http://ec.aciprensa.com/wiki/Tenebrario

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    3. Pienso si en este Templo atanasiano moderno para la conferencia episcopal no debería haber también uno de estos impactantes candelabros TENEBRARIOs.

      Va foto de uno moderno, de Gaudí:

      https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c9/Sagrada_Família._Museu_%28tenebrari_dissenyat_per_Gaudí%29.jpg

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    4. Wow! No tenía ni idea del significado del Tenebrario! Qué bonito! Me encantan los candelabros, más el estilo de este último de Gaudí. Creo que los candelabros son absolutamente necesarios en una Iglesia. Claro que personalmente me gustan sencillos y sobrios.

      Gracias por la información, Alfonso!

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  6. Acerca de las visiones, muy pocas también. Dos o tres he tenido en mi vida. Y nunca corporales. Dos imaginarias y una, brevísima, intelectual.

    Para los que no están familiarizados con el tema, hay básicamente tres formas de visiones sobrenaturales: las mencionadas arriba.

    Era un sábado por la noche. Acabábamos de llegar de la misa vespertina dominical. Tenía alrededor de quince años. Me encontraba en mi cuarto, a solas.

    La parte frontal de mi escritorio estaba pegada a una ventana grande que daba al jardín. De tal modo que cuando me sentaba al mismo quedaba siempre de frente a la ventana. En la esquina izquierda, sobre el escritorio, tenía una lámpara.

    Pues bien, la noche en cuestión, sentado al escritorio y con la lámpara encendida, leía el semanario católico hondureño "Fides". Había un artículo bastante nutrido sobre Juan Pablo II. Decía que era uno de los pontificados más largos de la historia.

    En cierto momento recuerdo haber levantado la cabeza y... qué horror. Al otro lado de la ventana, en la oscuridad densa, vi un rostro demoníaco que me miraba directamente a los ojos. Tenía un aspecto felino (como de gato) extremadamente amenazante. Destilaba un odio indescriptible. Era malignidad pura.

    La verdad es que no me asusté. ME ATERRORICÉ. Nunca había visto nada semejante. A pesar de no verlo "con los ojos del cuerpo" era más nítido y real que si lo hubiera visto físicamente.

    Me espantó tanto que, sentado como estaba, me eché para atrás con fuerza y del puro pánico terminé tirado en el piso. Por suerte mi alcoba recién había sido alfombrada de nuevo y no me hice daño. Eso sí: no perdí un segundo e incorporándome salí corriendo presa del más puro pavor.

    Al final volví a entrar. Y ya no había nada. Derramé en todo el cuarto litros de agua bendita. Mucha oración así mismo. Y todo bien.

    Aún experimento escalofríos cuando recuerdo aquello.

    Años después, ya aquí en Colombia, leí en el libro "Angeles y demonios" de Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo, que los demonios suelen representarse de ese modo: con aspecto felino.

    ***

    Aclaro que amo los gatos. Me encantan. Tengo una gatica que adoro. Me la encontré en la calle como de un mes. Cabía en la palma de mi mano.

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    1. Leonardo, estoy en un sitio excelente de libros online, y están todas las de Harry Potter, ¿era la de la orden del fénix, el libro que te gusto?

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    2. Ahora que leo que te gustan los gatos , ami también, pero mi hermano es alérgico y yo he estado luchando con una alergia que no sé de que es, hoy me sentí culpable que vi un gato hermoso, blanco con ojos azules, era un gatito, un minino pequeñito en la calle y no me detuve a tomarlo.

      Ahora que le recuerdo me siento culpable.

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    3. El gato se veía más o menos así:

      Gatito blanco 😫😫😫

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    4. Hola Anxe. ¿Todo bien?

      Sí. Ese es: la orden del Fénix. Es buenísimo. Lo leí por vez primera cuando se estrenó la película del mismo nombre. Recuerdo haberme dicho en voz alta y varias veces: "Es lo más grande que se ha escrito" y "Es el mejor libro que he leído en mi vida".

      Semejantes expresiones pueden parecer exageradas... Pero fueron muy de acuerdo al gozo que me produjo el texto.

      Pero no lo leas en versión digital. Nada como un libro físico. Tenerlo en las manos... palpar (y pasar) cada hoja... Nada es comparable con eso. Hay que dejar a un lado la tecnología, ocasionalmente. Y volver a sentir el mundo real.

      En cuanto al gatico: lo hecho, hecho está, y no se puede hacer más. Sino hacerlo mejor la próxima vez. Aunque sólo sea dar un hogar de paso al animalito.

      😁😁😁

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    5. Aunque sólo sea dar un hogar de paso al "próximo" animalito [que te encuentres]. 😅🐹

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  7. Anxelina, ¿sabes qué número es el sermón que trata sobre que Jesús fue sellado por el Padre?

    Seguro que está entre los sermones sin título.

    Por cierto, esos sermones habría que ponerles título, asi que me ofrezco voluntario para repartirnos la faena y hacerlo. No es necesario escuchar todo el Sermón sino el principio y ponerle el título al archivo o crear un listado.

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    1. Eltioemilio, le he puesto nombre a algunos que no lo llevan, me acuerdo haber escuchado lo de Jesús fue sellado pero no me acuerdo, así me ha faltado escuchar algunos sermones del 700 al 760 que son de esos que no tienen título. Sin embargo, aquí te paso algunos que llevan la palabra sello.



      1224-Los 144.000 sellados del Apocalipsis I 

      1225-Los 144.000 sellados del Apocalipsis II 

      922-La Virgen María como fuente sellada en medio de un jardín cerrado

      Además si gustas cooperar la ayuda es bienvenida, podrías escuchar esos que me hace falta y que no tienen título y me contactas.

      Tengo el correo anxesk@gmail.com o el WhatsApp del grupo de sermones 55 39 14 5849.

      El Telegram soy @AEbochis

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    2. Me acuerdo que le escuché pero no me acuerdo el número.

      Y el número telefónico es de México

      00 52 55 39 14 5849.

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    3. Encontré el sermón. 944.

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    4. A pues ese no le puse título solo lo identifique como 944-san Juan 6, 22-40

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    5. Acá una recopilación de los sermones a los que les he puesto nombre

      Sermones del 501 al 1000

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  8. Al fin... los "malos" que hacen que los comentarios se pongan "buenos" han vuelto hoy. Así sí vale la pena. Un poco de rudeza en medio de tanta amabilidad y emoticones alegres y pueriles nunca sobra. Al contrario...

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  10. Padre Fortea, es interesante lo que comenta de “ceremonias muy largas” y de “en una hora”. En algún sitio leí que si vamos al cine, al teatro, a un concierto, o a algún evento deportivo, lo típico es que dure al menos hora y media y que nos sintamos decepcionados si dura menos, y sin embargo en el evento más importante del mundo —la Eucaristía— muchos se quejan si dura mucho más de media hora.

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    1. Porque no tienen la intención y la conciencia en lo q se celebra.
      Cuando pones todo tu ser no te das cuenta del tiempo y sales lleno de gozo.

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    2. No creo que sean necesarias Eucaristías de hora y media y no por falta de devoción. Yo voy a Misa a las 8 de la mañana y a esta Eucaristía van también todos los días las Hermanas de la Caridad, ellas salen escopetadas cuando termina la Misa, normalmente de media hora. ¿Será que a las Hermanas de la Caridad les falta devoción? No; son las Hermanas que rezan por nuestra parroquia. Yo también tengo muchas cosas que hacer en un día y si la Eucaristía de un día de diario fuese de hora y media creo que no podría ir a Misa por la mañana. Desde luego no a Misa a las 8 a.m.

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  11. L. Patrística

    Que nuestro deseo de la vida eterna se ejercite en la oración
    San Agustín
    Carta a Proba 130,8,15.17- 9,18
    ¿Por qué en la oración nos preocupamos de tantas cosas y nos preguntamos cómo hemos de orar, temiendo que nuestras plegarias no procedan con rectitud, en lugar de limitarnos a decir con el salmo: Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo? En aquella morada, los días no consisten en el empezar y en el pasar uno después de otro ni el comienzo de un día significa el fin del anterior; todos los días se dan simultáneamente, y ninguno se termina allí donde ni la vida ni sus días tienen fin.
    Para que lográramos esta vida dichosa, la misma Vida verdadera y dichosa nos enseñó a orar; pero no quiso que lo hiciéramos con muchas palabras, como si nos escuchara mejor cuanto más locuaces nos mostráramos, pues, como el mismo Señor dijo, oramos a aquel que conoce nuestras necesidades aun antes de que se las expongamos.
    Puede resultar extraño que nos exhorte a orar aquel que conoce nuestras necesidades antes de que se las expongamos, si no comprendemos que nuestro Dios y Señor no pretende que le descubramos nuestros deseos, pues él ciertamente no puede desconocerlos, sino que pretende que, por la oración, se acreciente nuestra capacidad de desear, para que así nos hagamos más capaces de recibir los dones que nos prepara. Sus dones, en efecto, son muy grandes, y nuestra capacidad de recibir es pequeña e insignificante. Por eso, se nos dice: Ensanchaos; no os unzáis al mismo yugo con los infieles.
    Cuanto más fielmente creemos, más firmemente esperamos y más ardientemente deseamos este don, más capaces somos de recibirlo; se trata de un don realmente inmenso, tanto, que ni el ojo vio, pues no se trata de un color; ni el oído oyó, pues no es ningún sonido; ni vino al pensamiento del hombre, ya que es el pensamiento del hombre el que debe ir a aquel don para alcanzarlo.
    Así, pues, constantemente oramos por medio de la fe, de la esperanza y de la caridad, con un deseo ininterrumpido. Pero, además, en determinados días y horas, oramos a Dios también con palabras, para que, amonestándonos a nosotros mismos por medio de estos signos externos, vayamos tomando conciencia de cómo progresamos en nuestro deseo y, de este modo, nos animemos a proseguir en él. Porque, sin duda alguna, el efecto será tanto mayor, cuanto más intenso haya sido el afecto que lo hubiera precedido. Por tanto, aquello que nos dice el Apóstol: Sed constantes en orar, ¿qué otra cosa puede significar sino que debemos desear incesantemente la vida dichosa, que es la vida eterna, la cual nos ha de venir del único que la puede dar?
    R/. Me buscaréis y me encontraréis, si me buscáis de todo corazón. Me invocaréis, y yo os escucharé.
    V/. Yo tengo designios de paz y no de aflicción, para daros un porvenir y una esperanza.
    R/. Me invocaréis, y yo os escucharé

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  12. La imagen del post lo vinculo con la relación directa con Dios, lo que digo lo dejo plasmado en una cita de Angelus Silesius:

    “Hombre, si le das a Dios tu corazón, él te da a su vez el suyo: ¡ah, qué ventajoso canje! tú asciendes, él desciende.”

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  13. Q hermoso día!
    Felices sueños. Así se van los monjes/as a dormir.

    https://youtu.be/H2H5MCLdQoU

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