sábado, diciembre 08, 2018

Cuando veáis a toda la progresía aplaudir algo, malum signum



En fin, voy a dedicar un último post sobre la constitución española. El secretario del cardenal de Toledo, en una entrevista, declaró lo siguiente:
Respecto a lo que diría D. Marcelo ante la situación actual hay que referirse a la pastoral que escribió sobre la Constitución. En ella señalaba que, admitiendo los grandes valores de la Constitución, que todos alababan, señaló cinco puntos en relación con el texto que se iba a someter a votación.

Primero: en un país de mayoría católica no aparece el nombre de Dios.
Segundo: prescinde de los valores permanentes y de ley natural.
Tercero: no protege debidamente la familia y facilita que venga enseguida la ley del divorcio.
Cuarto: no protege de forma suficiente la vida humana y abre la puerta al aborto.
Quinto: no garantiza debidamente la libertad de enseñanza, que hará depender del criterio del gobierno, que podrá ejercer un control excesivo.

En su borrador escribió un sexto punto que luego retiró del escrito definitivo. Sobre este punto decía lo siguiente: No se aclara la palabra “nacionalidades”. Se puede entender de una manera correcta, que reconoce la unidad de España, en su diversidad; en cambio, va dar pie a que algunos (y pensaba en bastantes catalanes que él había conocido) lo van a interpretar en un sentido que quiera romper la unidad de España.  Señalaba que se debía explicar bien, antes de la votación, qué se quería decir con la palabra “nacionalidades”, porque si se votaba con la ambigüedad que tiene la palabra, podrían venir después enfrentamientos entre españoles. Y esto – decía D. Marcelo- hay que evitarlo. Finalmente retiró este punto sexto de la Carta Pastoral, porque pensó que se interpretaría como si él quisiera ir contra Cataluña y él siempre decía: “No tengo nada contra Cataluña”. Pero comentó entre los que estábamos cerca: “Veréis cómo esta palabra, tan ambigua va a traer cola y disgustos…”

En esa época, los católicos eran la inmensa mayoría de la población. Pero a los que se escuchó continuamente en las reuniones fue a los socialistas y a los nacionalistas.

Ahora bien, es que ni siquiera lograron articular algo completamente esencial en una constitución: la división de poderes. La rama legislativa no tiene ni ha tenido nunca, en nuestra democracia, ninguna independencia. La rama judicial sí que la ha tenido y la tiene. Para ya se encargaron los políticos de hacer mal el poco trabajo que tenían que hacer desdibujando esa independencia en aspectos como la designación de los miembros del Consejo del Poder Judicial o la designación de los miembros del Tribunal Supremo.

Dicho de otro modo, los creadores de la constitución ya se encargaron de dejar varias puertas traseras para entrar donde, en teoría, no debían entrar. El día que haya un partido que arrase en el parlamento (o dos que se pongan de acuerdo) no esperemos que haya tribunal constitucional que se les resista o Consejo del Poder Judicial con el que no puedan castigar a los jueces que no se sometan a una nueva legislación.

Vamos, que el poco trabajo que tenían que hacer Suárez y sus compañeros de cenas y puros lo hicieron mal. Algo completamente de esperar si observamos el bagaje de Derecho Constitucional que tenían todos ellos, salvo unas pocas excepciones que no voy a comentar por no alargarme. Menos mal que, como dije, copiaron. Y al copiar a los alemanes no desatinaron del todo.

No se vea en mis palabras la acritud por dejar de lado a la inmensa mayoría de católicos en todo el tiempo de Suárez. No. Aunque yo fuera totalmente ateo, me hubiera conformado con un buen texto constitucional sin puertas traseras sin chapuzas sin áreas borrosas. No se vea en mis palabras que quiero favorecer a un campo, a un partido, a unas posiciones. Mi única posición es defender la Libertad.

Con lo cual, que reciban los aplausos que quieran. Que les aplauda la progresía hasta que les duelan las manos. Nuestra querida constitución es un mal trabajo de principiantes.

23 comentarios:

  1. Constitución Española
    Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

    ¿Se puede ser más confuso? Unidad, país, nacionalidades, autonomías, indisolubilidad todo en una misma frase es bastante exótico. A mí parecer la unidad e indisolubilidad de la nación debió desarrollarse en un solo artículo, que hubiera quedado claro que lo demás o lo subsiguiente debía sujetarse o intepretarse a la luz de estos principios fundamentales. Éso tal vez no sucedió porque se quería complacer a todos. Pero, lo dice la Sagrada Escritura no se puede servir a dos, porque terminarás amando a uno y aborreciendo al otro. En mi opinión.

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  2. Un "totus revolutum" para protegerse el culo complaciendo al enemigo con tantas puertas traseras abiertas para colarse como lo están haciendo ahora y en aquel momento fue un "pasteleo" sin prever las garras del "león rugiente" q esperaba.

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  3. Bueno, en cierto modo Franco dejó todo atado y bien atado. Torcuato Fernández Miranda, preceptor del entonces príncipe D. Juan Carlos y especialista en derecho constitucional, se encargó de parte del texto de esta. Es rígida y está pensada, según mi criterio, para blindar a la monarquía.

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  4. Karina, eso de las autonomías va por otra cosa, no por ahí. Precisamente se crearon para evitar escisiones. Claro, que esto no es Suíza. Fíjate, ahí tienen cantones, que aún son más independientes que nuestras autonomías, pero la cosa funciona. No, las autonomías se concibieron con otros fines diferentes, pensando evitar fenòmenos que tuvismos en el pasado, tales como el Cantonalismo. Tambien es un absurdo que a las Vascongasas se les llame País Vasco -invento de la segunda República- y a Valencia País Valenciano, porque fue reino, pero es con visos políticos, precisamente para evitar futuras escisiones. Otra cosa es lo que esté sucediendo ahora con Gotalonia, pero eso viene de afuera.

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    1. Tu por ser español debes tener mucho más conocimiento que yo del porque y en parte entiendo lo que dices, pero, eso era un arma de doble filo, a mi parecer sus autonomías tienen demasiada independencia del poder central, verbi gracia, un tema tan delicado cómo es la educación está reservado a cada autonomía, a sabiendas de la división que hay en la nación? De las heridas que no habían sanado? La potestad de la educación jamás ha debido pasar a manos de cada autonomía. Innecesario. Y las consecuencias las vemos ahora con el adoctrinamiento y el manoseo y l falsificación de la historia en las aulas de clase. Son cosas que no entiendo como no se previó.

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    2. Lo que voy a comentar, no es muy conocido, pero varios países intentaron derrocar a Franco. Es más, había hasta un pequeño ejército preparado por Rusia en un país árabe a ex profeso. Esto de las autonomías, no es cosa de la democracia, ya Franco preparó el cambio en vida, pues sabía lo que se le avecinaba al País una vez que él no estuviese. Comunidades autónomas, no quiere decir nada, eso es políticamente hablando, pues en otros ámbitos, como el militar, el eclesiástico y, en parte el judicial, se dan las regiones aún, con alguna salvedad en este último, claro. La Constitución del 78, es casi la misma que la de la Segunda República, te lees las dos, y parece una copia, con la salvedad de la monarquía, las CCAA y el tema de la religión, claro está. En el 31 eran regiones, y fíjate lo que pasó: Cataluña por un lado con Companys y el alzamiento de Asturias, por el otro. Claro, eso no lo dicen tan alto, pero la República le encargó a Franco -no a otro- que lo sofocase.

      Las Autonomías, son un invento lampedusiado, Karina. Esto de la educación, tambien se cambió en el 31 por los cuatro masoncetes de turno. Bueno, habría que ver hasta qué punto lo eran, porque Alcalá Zamora, el presidente, bien que fue ministro con Alfonso XIII y en la dictadura de Primo de Rivera. De hecoh, Alcalá Zamora, junto con Prim, son los dos personajes que más me cuesta comprender, y me han aportado algún que otro quebradero de cabeza, pues no tengo demasiado claro por dónde iban. El primero, era ultracatólico, y fíjate. Bueno, tampoco la segunda República era de izquierdas, el cambio se gestó en el 34, pero hay cosas que no comprendo.

      En cuanto a nuestra historia, tú estás muchísimo más puesta que la mayoría de los españoles, te lo aseguro, y ni hablemos de la juventud de ahora, que no saben casi nada, salvo cuatro cosas de ordenadores, jugar a la Play, más inglés y teléfonos móviles. Esta, parece que es su especialidad.

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    3. Alcalá Zamora es para mí un misterio envuelto en otro. Mira que conozco a familiares suyos, y tampoco saben decirme a ciencia cierta de qué iba. Eso sí, católico como el que más. Tal vez le estuviese echando un capote a Alfonso XIII haciendo tiempo, mientras este estaba en el exilio. No sé, junto con Prim, es el personaje más ambiguo con el que me he topado.

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  5. Fíjate en el color de las banderas de los comuneros, que es morado, al igual que la de la Segunda República y la de Podemos. De ahí y del cantonalismo, entre otras cosas, puedes explicarte el por qué de esto de las autonomías. Bueno, antes se llamaban regiones, son diferencias de matiz que conllevan algo más.

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  6. Una constitución no tiene porqué meterse en cuestiones religiosas ni en filosofías. Como mínimo debe especificar la relación entre los diferentes poderes del Estado, es decir las reglas del juego político.

    Un ejemplo es la constitución estadounidense, de pocas páginas de extensión y con más de dos siglos de longevidad.

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    1. Acertada frase,Anselmo :Una constitución no tiene porqué meterse en cuestiones religiosas ni en filosofías.
      No se puede mezclar churras con merinas

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    2. La única cuestión religiosa de los cinco puntos que se enmarcaron aquí fue el no incluir a Dios. Lo demás es simple ley natural y valores fundamentales. No veo la razón del comentario.

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    3. Dad a Dios lo que es de Dios.

      Una constitución es una ley que describe, valga la redundancia, la constitución de un Estado que es una institución cuya razón de ser es la apropiación de un territorio por un grupo y la distribución desigual de los productos extraídos de éste territorio entre sus miembros.

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  7. Fortea defiende la "Libertad" (con mayúscula), lo cual es un problema para los que defienden la Tiranía. Es la Eterna Lucha entre la Luz y la Oscuridad. Entre las mayúsculas y las minúsculas.

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  8. Muy bonito eso que dice usted en el artículo, don José Antonio: que su único deseo es defender la libertad. Pero, me permito añadir, la libertad no puede ir separada de la verdad, porque se corrompería en libertinaje. Y la verdad, como sabemos los cristianos, se basa en la ley divina. Así que, la verdadera libertad, se relaciona con la ley de Dios. (Lógicamente, ya sé que usted sabe estas cosas mejor que yo).

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  9. No somos serios. No terminamos de ser honrados, trabajadores, considerados, analíticos, honestos.

    Nos falta subir varios puntos. Nos tomamos todo un poco en broma, solo vemos nuestros propios y pobres intereses.
    Nos falta calidad humana y nos reímos de quien la tiene.

    Esa es España.

    Un 5.5 de nota, en esos aspectos. Esa es la media que casacamos. De momento, aprobamos.

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  10. España es un país con buenos técnicos (expertos)… pero malos coordinadores (jefes)… y a menudo éstos no dejan trabajar a aquéllos… para que no se vea su mediocridad… o descubra su malintencionalidad.

    «¡Dios, qué buen vassallo! ¡si oviesse buen señor!» (Cantar del Mío Cid).

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  11. Padre, olvida usted que los nacionalistas tenían un enorme apoyo en los católicos vascos y catalanes, y que en este último caso el nacionalismo surgió de las sacristías, los conventos y la Acción Católica.

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