martes, septiembre 10, 2019

Cómo sería el modo ideal de estudiar la teología



El otro día, antes de acostarme se me ocurrió ofrecer algunas líneas acerca de cómo enfocar los estudios de teología. No son consejos para los estudiantes, sino para algún obispo que decidiera reformar la facultad de teología de su diócesis.

Para empezar, el edificio donde se contiene la ciencia teológica no debería ser como el resto de edificios civiles, como otras facultades de ciencias profanas. El continente debería mostrar la grandeza de esa ciencia divina. Su austeridad, su sencillez, sus espacios deberían constituir, por sí mismos, una predicación. La arquitectura como plasmación de la teología. Por supuesto, desterrando toda apariencia mundana. La belleza de su sobriedad debería mostrar al edificio como un arca de la ciencia de Dios.

Cada aula, la biblioteca, los pasillos, todos los elementos deberían fomentar ese trabajo del estudio como adoración. No digo que sea fácil conseguirlo, pero habría que esforzarse en crear una arquitectura docente para algo tan grandioso como enseñar el conocimiento acerca de Dios.

El primer año de estudios debería insistirse mucho en la formación espiritual de los que entran a ese nuevo estado personal que es el estado, trabajo y actitud del que inicia esos estudios sagrados. El primer año, por supuesto, se estudiarán algunas asignaturas, pero insistiendo en las más espirituales, en las más agradables de tipo general.

El primer año se atraviesa el atrio de esos estudios: se debe poner empeño en formar a los estudiantes acerca de cómo estudiar. Me refiero con ello no a enseñar técnicas de estudio, sino a que entiendan que la teología no es una ciencia profana; y que, por tanto, requiere de una actitud distinta, de una disposición del alma diversa de la que se requiere en otras carreras. No importa tanto conseguir conocimientos, como que esa ciencia divina transforme al alma. El estudiante debe emprender el estudio como un medio para adorar, para unirse más a Dios.

Se explicará cómo armonizar oración y estudio, presencia de Dios y clases. Se enseñará el respeto al día del Señor unido a una cierta práctica de la pastoral. Cada estudiante debería dedicar un día a la pastoral en una parroquia: visita de enfermos o de presos, ayuda a los necesitados, etc. No debería existir la figura del estudiante que estudia, estudia y solo estudia.

Hoy día existe la mentalidad del que dice: “Ahora estudio, ya me dedicaré a la pastoral al acabar los estudios”. Cuando eso se realiza durante muchos años, se produce una deformación. Desde el principio, es preferible realizar este proceso de aprendizaje de la teología en una saludable armonía de oración y pastoral.

Hasta ahora, las facultades se han preocupado en ofrecer magníficos, profundos y variados programas de estudios. Dejando la práctica de la oración, de la vida comunitaria, del descanso, de la pastoral, al buen entender de cada uno. Lo cierto es que también no pocos profesores viven esa distorsión entre teología y vida, centrándose muchos solo en la teología. Si un profesor está personalmente distorsionado (no digo corrompido), fácilmente comunica esa distorsión.

La facultad de teología, el seminario, el lugar de residencia de los estudiantes de licenciatura, el tiempo de oración y descanso, todo, debería conformar un conjunto unitario. No un conjunto opresivo, tiránico, sino una unidad armónica centrada en la persona, no en los conocimientos.

No estoy defendiendo que la facultad de teología se tenga que convertir en un monasterio. Pero sí que ahora existe una codicia por la teología. No estoy diciendo que ahora se hagan las cosas mal. Solo digo que se pueden hacer mejor. No estoy diciendo algo que se limita a unir estudios y oración, lo que propongo es algo más ambicioso. Es cambiar la mentalidad porque, en el fondo, estamos enseñando la teología de modo prácticamente igual a cómo enseñaríamos cualquier ciencia profana. 

Hemos perpetuado un modo de enseñar la teología que no era el modo en que la aprendían en la Escuela de Antioquía en el siglo IV, o el modo en que la aprendían los que se formaban con san Agustín en el siglo V. ¿Hemos mejorado en conocimientos? Sí. ¿Hemos perdido la savia que llenaba esos estudios? Sin duda.

Nuestros estudios actuales derivan de un árido método escolástico que se forjó en una época en que la Iglesia no pasó por su mejor momento. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Pero muchos malos usos se han perpetuado. Esos usos se han mejorado desde entonces, pero se puede avanzar mucho todavía en la espiritualización de las facultades.

79 comentarios:

  1. Si la teología no lleva un joystick y botones, y no se pueden matar marcianos, pues como que no.

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  2. "que, por tanto, requiere de una actitud distinta, de una disposición del alma diversa de la que se requiere en otras carreras. No importa tanto conseguir conocimientos, como que esa ciencia divina transforme al alma."

    Una gran meta, la definitiva. Sí, q nos transforme a todos.
    Gracias .

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. En el primer párrafo se menciona que se tratan de consejos para algún obispo que decidiera reformar la facultad de teología de su diócesis.

    Creo que parte del problema actual (la mala formación de los sacerdotes), se debe a que todo se ha dejado en manos de los obispos.

    Esta bien que haya muchos seminarios, esta bien que cada diócesis cuente con su propio seminario, pero lo que ahí se estudia debe de estar previamente revisado y autorizado.

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    1. *Creo que parte del problema actual (la mala formación de los sacerdotes), se debe a que todo se ha dejado en manos de los obispos.

      Los obispos vienen siendo los padres de los sacerdotes, ¿A quien crees tu que se debe dejar su formación?

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    2. Quizá no me explique bien: Yo lo veo desde la óptica en la que me encuentro, los sacerdotes que conozco son todos diocesanos , algunos de ellos están mal formados. Conozco a algunos profesores y se que algunos son muy buenos, pero otros no tanto.

      Hay un sacerdote que da clases de Cristología que, uno de sus libros que utiliza es casualmente el de Pagola.

      Me refiero, Niulca, que los planes de estudios, las materias e incluso los libros deben ser establecidos por la Santa Sede; No creo que sea conveniente que el obispo sea el que decida que materias cursar o que libros leer.

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    3. ¿No deberían regirse por las Congregaciones vaticanas que se dedican a eso?

      pues yo también lo creo, a veces creo que los obispos abusan de su autonomía o como dice el papa, por estar apurados por ordenar sacerdotes.

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    4. ¿Pagola esta oficialmente censurado por el Vaticano o nada en aguas confusas a su aire?

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    5. Oficialmente hoy ya no se censura a nadie. Ya todo esta permitido. En las librerías San Pablo se venden los libros del monje bedenictino Anselm Grün.

      Hoy cualquier profesor de cualquier seminario diocesano puede enseñar con los libros de Leonardo Boff y nadie le dirá nada.

      Lo que en un principio se hizo con buenas intenciones y con el propósito de mejorar no ha dado buenos resultados. Ahora hay un desgobierno, una falta de control de los estudios eclesiásticos. Repito, solo hablo atendiendo a algunos datos que tengo respecto de dos seminarios diocesanos y a los sacerdotes que han salido de ellos. Yo supongo que no todos están en las mismas condiciones.

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    6. Hay que formarse con la sana doctrina y las Sagradas Escrituras. Ahí esta la fuente de la felicidad y la sabiduría.

      Bendito sea Dios que nos ha dado a la Iglesia católica y a su sucesor, el vicario de Cristo!

      Dios es bueno con todos, como dice el salmo de hoy!!!

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    7. A Niu, sobre Pagola

      https://www.diariovasco.com/20080514/al-dia-sociedad/rouco-varela-censura-libro-20080514.html

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    8. Antonio Pagola: “La Iglesia del futuro no se podrá sustentar en los presbíteros”
      16/02/2018 | JOSÉ LORENZO
      El teólogo vasco vislumbra en 30 años una institución “más débil”, pero “más evangélica”
      Entrevista completa solo para suscriptores
      A FONDO: ¿Cómo será la Iglesia en 2050?
      José Antonio Pagola, en San Sebastián febrero 2018
      José Antonio Pagola lleva años invitando a volver a Jesús, al Evangelio, y sus libros son un complemento espiritual del que beben miles de comunidades. Los lectores del semanario británico The Tablet han elegido su ‘Jesús. Aproximación histórica’ (PPC) como libro del año 2017. De él se han vendido, desde su publicación en 2007, 130.000 ejemplares en castellano, y ha sido traducido a una decena de idiomas, entre ellos el chino, que va por su segunda edición.

      PREGUNTA.- ¿Se atreve a vislumbrar cómo será la Iglesia en España en el año 2050?

      RESPUESTA.- Una Iglesia más pequeña, débil y vulnerable, con menos poder mundano, pero más evangélica, tratando de aprender a vivir en minoría y comenzando a plantearse decisiones renovadoras que hoy no nos atrevemos siquiera a imaginar.

      EDITORIAL: La Iglesia en 2050: proyectar en futuro
      P.- ¿Qué problemas en la Iglesia de hoy pueden solucionarse o, al menos, paliarse con medidas concretas en estas tres próximas décadas y cuáles ve de difícil solución? ¿Se llegará, por ejemplo, a la ordenación de hombres mayores casados, al diaconado femenino, a la corresponsabilidad laical…?

      R.- Creo que estos problemas no se resolverán fácilmente por decretos firmados por Roma ni por medidas tomadas en las curias diocesanas. Es tarde. El verdadero problema es que la fe se está perdiendo entre nosotros de manera cada vez más acelerada. Las medidas que se tomen solo podrán ser llevadas a la práctica por creyentes.

      P.- En una década, según apuntan algunos informes, es posible que haya diócesis que no tengan sacerdotes para atender las parroquias. ¿A qué aboca esta situación?

      R.- La Iglesia del futuro ya no se podrá sustentar en el colectivo de presbíteros. No solo faltarán sacerdotes, sino que se irán cerrando seminarios. Dios nos está llevado hacia una Iglesia no clerical. Será un gran paso hacia una Iglesia más evangélica. Pero, desde ahora, hemos de trabajar para capacitar a esos laicos y laicas, que serán el sector decisivo para el futuro de la Iglesia entre nosotros. El mayor potencial para promover la renovación de la Iglesia en un futuro está en los creyentes laicos y laicas de nuestras parroquias. Yo me esfuerzo por contribuir con los Grupos de Jesús a la maduración humilde de hombres y mujeres laicos, que puedan ser sujetos de una renovación evangélica, introduciendo en la Iglesia lo que el papa Francisco llama, en Evangelii

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    9. Pagola.
      La publicación de su último libro, Jesús. Aproximación histórica (PPC, Madrid 2007), un éxito editorial, con 80 mil ejemplares vendidos, levantó opiniones contrapuestas. Entre ellas se pueden citar las de Demetrio Fernández González, entonces obispo de Tarazona (luego de Córdoba),[2]​ las de Xabier Pikaza[3]​ o las de José Antonio Sayés.[4]​ A raíz de esta polémica el autor emitió un comunicado,[5]​ aparecido el 7 de enero de 2008 en Eclesalia. Fue nuevamente contestado por el teólogo José Antonio Sayés,[6]​ lo que generó la denominada polémica Sayés-Pagola[7]​ Finalmente, el autor ha indicado que va a publicar una nueva edición profundamente revisada,[8]​ a la que, sin embargo, no se le podrá conceder nunca el imprimatur.[9]​

      En junio de 2008, la Conferencia Episcopal Española publicaba una «Nota de clarificación sobre el libro de José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica» en la que, tras comentar las deficiencias metodológicas y doctrinales que la Conferencia Episcopal encuentra en el libro, se concluye afirmando que «el Autor parece sugerir indirectamente que algunas propuestas fundamentales de la doctrina católica carecen de fundamento histórico en Jesús».[10]​

      Según sus defensores, la obra es un compendio de la investigación crítica sobre Jesús, una síntesis de las teorías teológicas de diversos autores, entre las cuales destaca una visión de Jesús a partir de su kerigma, según la corriente del llamado Jesús histórico, desde su Bautismo por Juan, hasta el mensaje de Pascua. Consideran que el libro consigue unir los aspectos social y religioso, espiritual e histórico, personal y social, liberador y piadoso en la vida de Jesús: «habla de Dios hablando de los pobres, habla de justicia tratando de la misericordia, habla de transformación económica ocupándose de la oración», se centra en la experiencia de sanación del Jesús que cura y en las parábolas «que nos abren los ojos para entender».[11]​

      Según sus contradictores, en cambio, el libro presenta, en primer lugar, tres deficiencias principales desde el punto de vista metodológico: a) la ruptura que, de hecho, se establece entre la fe y la historia; b) la desconfianza respecto a la historicidad de los evangelios; y, c) la lectura de la historia de Jesús desde unos presupuestos que acaban tergiversándola. Las deficiencias doctrinales pueden resumirse en seis: a) presentación reduccionista de Jesús como un mero profeta; b) negación de su conciencia filial divina; c) negación del sentido redentor dado por Jesús a su muerte; d) oscurecimiento de la realidad del pecado y del sentido del perdón; e) negación de la intención de Jesús de fundar la Iglesia como comunidad jerárquica; y, f) confusión sobre el carácter histórico, real y trascendente de la resurrección de Jesús.[12]​

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    10. ...
      n 2008, Pagola publicó una segunda versión de su libro que contaba con el imprimatur del obispo de San Sebastián, monseñor Uriarte. Sin embargo, tal imprimatur fue revocado dos años después por la vaticana Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), que había asumido la revisión de la obra.

      En defensa del libro de Pagola suele citarse un artículo del cardenal Gianfranco Ravasi en el que éste afirma que «la forma más transparente de guiar al lector no "técnico" en medio de este bosque [de obras y bibliografía sobre el Jesús histórico] sigue siendo quizás la narrativa adoptada en España por dos estudiosos, Armand Puig i Tarrech (Jesús. Respuesta a los enigmas. San Pablo) y José Antonio Pagola (Jesús. Una aproximación histórica. PPC)».[13]​ Sin embargo, puesto que el artículo versa sobre investigación historiográfica, no cabe interpretar la mención realizada por el cardenal Ravasi como una aprobación a la «ortodoxia» del libro, que, por otra parte, no le compete a él juzgar.

      En marzo de 2013, la Conferencia Episcopal Española publica una nota[14]​ en la que informa de la carta, fechada el 19 de febrero, que la Congregación para la Doctrina de la Fe remitió al obispo de San Sebastián, monseñor Munilla, acerca de la obra de Pagola y da cuenta de los precedentes y estado actual de la cuestión. Según la CDF, el libro, «aun no conteniendo proposiciones directamente contrarias a la fe, es peligroso a causa de sus omisiones y de su ambigüedad. Su enfoque metodológico ha de considerarse erróneo, por cuanto, separando al llamado "Jesús histórico", del "Cristo de la fe", en su reconstrucción histórica elimina preconcebidamente todo cuanto excede de una presentación de Jesús como "profeta del Reino"». En la carta citada, la CDF señala asimismo que «el Autor ha respondido satisfactoriamente a las observaciones hechas por la Congregación y que se le debe exhortar a introducirlas en futuras ediciones de la obra, a la que, no obstante, no se le podrá dar el imprimatur».

      José Antonio Pagola ha declarado que, tras introducir las modificaciones solicitadas, sacará a la luz una nueva edición de su popular libro.[15]

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    11. Pagola dice en esta entrevista lo que apunté el otro día :
      El clero cada vez más reducido tendrá que apoyarse mucho más en los laicos para mantener las parroquias vivas y el papel de la mujer será decisivo en esa
      transformación

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    12. Y eso hará que el clero salga de su torre de marfil

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    13. Volviendo al tema:

      "Cada aula, la biblioteca, los pasillos, todos los elementos deberían fomentar ese trabajo del estudio como adoración."

      Me encanta. Hacer del día cotidiano una oración al Señor intentando estar siempre en su Presencia.
      (Carlos Carreto)

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    14. "Dios nos está llevado hacia una Iglesia no clerical".

      Ese se paso tres pueblos, una iglesia sin sacerdotes, sin Eucaristía, sin Cristo no vale la pena, es una iglesia muerta.

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    15. Jaja. Creí leer: "... es una iglesia de mier...". Luego leí de nuevo y ahí sí vi: "... muerta".

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    16. Quiere decir una Iglesia sustentada por el clericalismo

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    17. "La Iglesia del futuro ya no se podrá sustentar en el colectivo de presbíteros. No solo faltarán sacerdotes, sino que se irán cerrando seminarios".

      sacerdotes siempre faltan, no esta diciendo nada nuevo.

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    18. "La Iglesia del futuro ya no se podrá sustentar en el colectivo de presbíteros. No solo faltarán sacerdotes, sino que se irán cerrando seminarios

      Tremenda sentencia!

      Yo prefiero confiar en las palabras de la Sagrada Escritura:

      ...
      y las puertas del infierno no prevalecerán

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    19. Por lo visto este tal Pagola es otro Teilhard de Chardin. Uno más de tantos que quieren una Iglesia según su propia visión.

      Antes le hubieran prohibido continuar enseñando en las universidades.

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    20. Fabián, ¿conoces los escritos de Pagola y los de Teilhard de Chardin? No tienen nada que ver en absoluto. Pagola es un estudioso de las enseñanzas y la vida de Jesús y su entorno. Teilhard de Chardin era paleontólogo y postulaba un evolucionismo místico discutible. Léelos y después opina, pero no juzgues lo que sólo conoces de oídas.

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    21. "Antes le hubieran prohibido continuar enseñando en las universidades".

      Yo no estoy de acuerdo en que prohíban cosas sino que las estudien y le vean las goteras como hacían los padres de la iglesia, así desmantelaron en el camino a todas las herejías de la época.

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    22. Una Iglesia convertida radicalmente a Jesucristo y a su Evangelio es sin duda lo que todos deseamos, pero no entiendo como es que se quiere a un Jesús sin su Iglesia jerárquica.

      Los cambios que necesita la iglesia son precisamente los que menciona el Padre Fortea en éste post: La espiritualización de las facultades de teología, de los seminarios, la espiritualización de todo el clero, un clero más espiritual y menos mundano. No necesitamos "mayor participación de los laicos" o "menos estructuras jerárquicas" sino sacerdotes más espirituales, por no decir más santos.

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    23. Fabián, es lo que tú y otros deseáis, no lo que todos deseamos. Somos muchos los que no pensamos como tú, por muy respetables que sean tus ideas.

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    24. "El clero cada vez más reducido tendrá que apoyarse mucho más en los laicos para mantener las parroquias vivas y el papel de la mujer será decisivo en esa
      transformación."

      Las parroquias están llenas de laicos y sobre todo mujeres donde si no hay sacerdote que ponga orden se creen que están en su casa.

      por favor...

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    25. Zelenka… si, cierto, lo siento, …solo mencioné a Teilhard de Chardin para hacer notar que hay personas que tienen su propia concepción de la Iglesia (o de Jesús), ya sea en un campo del conocimiento o de otro.

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    26. Una iglesia sin jerarquía Fabian, es una iglesia protestante.

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    27. Fabián, no pasa nada. Teilhard de Chardin es muy difícil de leer, Pagola, por el contrario, tiene un estilo muy descriptivo y asequible. Creo que lo suyo se llama "teología narrativa".

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  5. Bueno el tema me recordó lo que habló el Papa Francisco en el encuentro con los obispos en Madagascar.

    Sembrador de paz y de esperanza” es el lema elegido para esta visita, y que bien puede ser un eco de la misión que se nos ha encomendado. Porque somos sembradores, y el que siembra lo hace con esperanza; lo hace asentado en su esfuerzo y entrega personal, pero sabiendo que hay infinidad de factores que deben concurrir para que lo sembrado germine, crezca, se convierta en espiga y finalmente en trigo abundante. El sembrador cansado y preocupado no baja los brazos.

    Esta parábola nos debe acompañar siempre, sea en la vida activa sea en la contemplativa, como hemos visto hoy [en el encuentro con las religiosas contemplativas]: sed valientes, sé un hombre valiente. El valor. El sembrador cansado y preocupado no baja los brazos, no abandona y menos aún quema su campo cuando algo se malogra. Sabe esperar, confía, asume las contrariedades de su siembra, pero jamás deja de amar aquel campo encomendado a su cuidado; incluso si viene la tentación, tampoco escapa encomendándoselo a otro.

    El sembrador conoce su tierra, la “toca”, la “huele” y la prepara para que pueda dar lo mejor de sí. Nosotros, obispos, a imagen del Sembrador, estamos llamados a esparcir las semillas de la fe y la esperanza en esta tierra. Para eso es necesario que desarrollemos ese “olfato” que nos permita conocerla mejor y descubrir también lo que dificulta, obstruya o dañe lo sembrado. El olfato del pastor. El pastor puede ser muy inteligente, puede tener títulos académicos, puede haber participado en muchos congresos internacionales, saber todo, estudiar todo, incluso ser bueno, una buena persona, pero si le falta el olfato, nunca podrá ser un buen pastor. El olfato. Por eso, «los Pastores, acogiendo los aportes de las distintas ciencias, tienen derecho a emitir opiniones sobre todo aquello que afecte a la vida de las personas, ya que la tarea evangelizadora implica y exige una promoción integral de cada ser humano. No se puede decir que la religión debe recluirse en el ámbito privado y que está sólo para preparar las almas para el cielo. Esta es la verdad que nos ha dejado el iluminismo neoliberal: trabajamos también para el pueblo, sí, todo para el pueblo, pero nada con el pueblo. Sin la relación con el pueblo, sin el olfato… El auténtico pastor sin embargo está en medio del pueblo, inmerso entre la gente, en el amor de su gente, porque la entiende. Sabemos que Dios quiere la felicidad de sus hijos también en esta tierra, aunque estén llamados a la plenitud eterna, porque Él creó todas las cosas “para que las disfrutemos” (1 Tm 6,17), para que todos puedan disfrutarlas. De ahí que la conversión cristiana exija revisar “especialmente todo lo que pertenece al orden social y a la obtención del bien común”. Por consiguiente, nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 182-183). El pastor en medio del pueblo. El pastor que sabe escuchar el lenguaje del pueblo. El pastor ungido por el pueblo, a quien sirve, del que es servidor.

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    1. La defensa de la persona humana es otra dimensión de nuestro compromiso pastoral. Para ser pastores según el corazón de Dios, debemos ser nosotros los primeros en la opción por proclamar el Evangelio a los pobres: «No deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten este mensaje tan claro. Hoy y siempre, “los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio”, y la evangelización dirigida gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jesús vino a traer. Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos» (ibíd., 48). En otras palabras, tenemos un deber especial de cercanía y protección hacia los pobres, los marginados y los pequeños, hacia los niños y las personas más vulnerables, víctimas de explotación y de abuso, víctimas, hoy, de esta cultura del descarte. Hoy la mundanidad nos ha llevado a introducir en los programas sociales, en los programas de desarrollo, el descarte como posibilidad: el descarte de quién está por nacer y el descarte de quién está para morir, para acelerar la partida.

      El pastor debe ser cercano a Dios, a sus sacerdotes, cercano al pueblo. Las tres cercanías del pastor. Cercano a Dios en la oración. No olvidemos que cuando los Apóstoles “inventan” los diáconos —esto lo he dicho muchas veces—, Pedro, para explicar esta nueva invención de los diáconos, dice: “Y a nosotros [los Apóstoles], la oración y el anuncio de la Palabra”. La primera tarea del pastor es rezar. Cada uno de vosotros se pregunte: ¿rezo? ¿cuánto? ¿cómo? La cercanía a Dios. Cercanía a los sacerdotes: los sacerdotes son los prójimos más próximos al obispo.

      http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2019/september/documents/papa-francesco_20190907_vescovi-madagascar.html

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  6. Magnífica iniciativa! Justa y necesaria! Tanta buena teología adquirida a través de largas estancias en el desierto, meditando, ayunando, orando, escuchando a Dios en el silencio. Jesús nos explicó la forma de combatir al demonio en su experiencia en el desierto. Hay que volver a las raíces de la teología.Jesús también salio del desierto a compartir a enseñar esa teología. Lo que usted dice de combinar estudio y pastoral está fundamentado en la Escritura.

    Este post es iluminador.

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    1. Y también salió de entre las gentes al desierto a poner en práctica lo aprendido lo meditado lo.reflexionado a través de la carne del leproso, de la hemorroisa,del inválido...etc.

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    2. PRIMERA LECTURA
      Col 3, 1-11.

      Habéis muerto con Cristo; en consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros.

      Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.

      Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia, y la avaricia, que es una idolatría. Eso es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes. Entre ellos andabais también vosotros, cuando vivíais de esa manera; ahora en cambio, deshaceos de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías, ¡fuera de vuestra boca! No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos de la vieja condición humana, con sus obras, y revestíos de la nueva condición, que se va renovando como imagen de su creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres; porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

      Palabra de Dios.

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    3. Te ALABAMOS SEÑOR.

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    4. Si Kar hay q combatir con la Espada de Dios q es su Palabra calzados con la FE en el Evangelio sabiendo q el infierno no prevalecerá ante la Iglesia.

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  7. Pensaba que siempre se tenía que hacer de esa forma ,desierto, meditando, ayunando, orando, escuchando a Dios en el silencio,servir a los demás,etc

    Rom 12:9 Que la caridad esté libre de hipocresía, abominando el mal, adhiriéndoos al bien;
    Rom 12:10 amándoos de corazón unos a otros con el amor fraterno, honrando cada uno a los otros más que a sí mismo;
    Rom 12:11 diligentes en el deber, fervorosos en el espíritu, servidores del Señor;
    Rom 12:12 alegres en la esperanza, pacientes en la tribulación; constantes en la oración;
    Rom 12:13 compartiendo las necesidades de los santos, procurando practicar la hospitalidad.
    Rom 12:14 Bendecid a los que os persiguen; bendecidlos y no los maldigáis.
    Rom 12:15 Alegraos con los que se alegran, llorad con los que lloran.
    Rom 12:16 Tened los mismos sentimientos los unos hacia los otros, sin dejaros llevar por pensamientos soberbios, sino acomodándoos a las cosas humildes. No os tengáis por sabios ante vosotros mismos.
    Rom 12:17 No devolváis a nadie mal por mal:" buscad hacer el bien delante de "todos" los hombres."
    Rom 12:18 Si es posible, en lo que está de vuestra parte, vivid en paz con todos los hombres.
    Rom 12:19 No os venguéis, queridísimos, sino dejad el castigo en manos de Dios, porque está escrito: "Mía es la venganza, yo retribuiré lo merecido", dice el Señor.
    Rom 12:20 Por el contrario, "si tu enemigo tuviese hambre, dale de comer; si tuviese sed, dale de beber; al hacer esto, amontonarás ascuas de fuego sobre su cabeza".
    Rom 12:21 No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.

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    1. Son palabras que encierran grandes enseñanzas...casualmente mis versículos favoritos de la Sagrada escritura son del capítulo XII de la carta a los Romanos versículos 1 y2:

      "Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual. Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto."

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  8. ENTREVISTA COMPLETA 1

    José Antonio Pagola: "La Iglesia del futuro no se podrá sustentar en los presbíteros"

    16/02/2018 | JOSÉ LORENZO
    El teólogo vasco vislumbra en 30 años una institución "más débil", pero "más evangélica"

    José Antonio Pagola lleva años invitando a volver a Jesús, al Evangelio, y sus libros son un complemento espiritual del que beben miles de comunidades. Los lectores del semanario británico The Tablet han elegido su ‘Jesús. Aproximación histórica’ (PPC) como libro del año 2017. De él se han vendido, desde su publicación en 2007, 130.000 ejemplares en castellano, y ha sido traducido a una decena de idiomas, entre ellos el chino, que va por su segunda edición.

    PREGUNTA.- ¿Se atreve a vislumbrar cómo será la Iglesia en España en el año 2050?

    RESPUESTA.- Una Iglesia más pequeña, débil y vulnerable, con menos poder mundano, pero más evangélica, tratando de aprender a vivir en minoría y comenzando a plantearse decisiones renovadoras que hoy no nos atrevemos siquiera a imaginar.

    P.- ¿Qué problemas en la Iglesia de hoy pueden solucionarse o, al menos, paliarse con medidas concretas en estas tres próximas décadas y cuáles ve de difícil solución? ¿Se llegará, por ejemplo, a la ordenación de hombres mayores casados, al diaconado femenino, a la corresponsabilidad laical…?

    R.- Creo que estos problemas no se resolverán fácilmente por decretos firmados por Roma ni por medidas tomadas en las curias diocesanas. Es tarde. El verdadero problema es que la fe se está perdiendo entre nosotros de manera cada vez más acelerada. Las medidas que se tomen solo podrán ser llevadas a la práctica por creyentes.

    P.- En una década, según apuntan algunos informes, es posible que haya diócesis que no tengan sacerdotes para atender las parroquias. ¿A qué aboca esta situación?

    R.- La Iglesia del futuro ya no se podrá sustentar en el colectivo de presbíteros. No solo faltarán sacerdotes, sino que se irán cerrando seminarios. Dios nos está llevando hacia una Iglesia no clerical. Será un gran paso hacia una Iglesia más evangélica. Pero, desde ahora, hemos de trabajar para capacitar a esos laicos y laicas, que serán el sector decisivo para el futuro de la Iglesia entre nosotros. El mayor potencial para la renovación de la Iglesia en un futuro está en los creyentes laicos y laicas de nuestras parroquias.

    Yo me esfuerzo por contribuir con los Grupos de Jesús a la maduración humilde de hombres y mujeres, que puedan ser sujetos de una renovación evangélica, introduciendo en la Iglesia lo que el papa Francisco llama, en Evangelii gaudium, "un dinamismo evangelizador que actúa por atracción".

    José Antonio Pagola: "La Iglesia del futuro no se podrá sustentar en los presbíteros"

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    1. ENTREVISTA COMPLETA 2

      P.- Si sigue la tendencia actual, ¿cree que en este siglo puede desaparecer el cristianismo en España o ser algo marginal?

      R.- Hay dos datos graves. Por un lado, a pesar de todos los esfuerzos que se están haciendo, apenas logramos transmitir la fe a las nuevas generaciones. Por otro, está disminuyendo visiblemente la práctica dominical: ningún pastoralista sabe cómo podrá sobrevivir una religión como la cristiana sin asamblea dominical. Yo no hablaría de "desaparición" del cristianismo. Me preocupa, sobre todo, que se pierda entre nosotros la memoria de Jesús.

      Veo probable la "descomposición" del cristianismo: endurecimiento de sectores restauracionistas, grupos sectarios, sincretismos espiritualistas, manipulación folclórica y consumista de fiestas y costumbres religiosas… Personalmente, creo que la Iglesia, entre nosotros, tocará fondo. Pero Jesús salvará a su Iglesia. Vivo convencido de que solo tiene futuro una Iglesia convertida radicalmente a Jesucristo y a su Evangelio.

      P.- Hace unos años, la Nueva Evangelización parecía la panacea. Ya no se habla de ella. ¿Hay una pastoral de futuro?

      R.- La Nueva Evangelización fue una gran consigna magnificada por diversos motivos, pero poco más. Ahora mismo, tenemos un Papa que ha logrado algo que no se puede hacer con decretos: cambiar el clima eclesial, introducir confianza, realizar gestos evangélicos y ofrecer líneas de acción, como volver a Jesucristo, recuperar la frescura original del Evangelio, salir a las periferias existenciales.

      La Evangelii gaudium (es decir, la alegría del Evangelio) será un día un gran punto de partida para una pastoral de futuro, pero de momento lo más llamativo es que está encontrando una resistencia cada vez más atrevida. No es extraño, pues el Papa nos está llamando a una conversión radical a Jesucristo y a la verdad del Evangelio.

      P.- ¿Qué claves pastorales consideradas hoy día como fundamentales lo seguirán siendo a mediados de siglo?

      R.- Al menos, deberían ser dos. Por un lado, volver a Jesucristo para enraizar nuestra fe con más verdad y fidelidad en su persona, su mensaje y su proyecto del Reino de Dios. Y por otro, atraídos por la espiritualidad de Jesús, promover la renovación interior de nuestra experiencia de Dios.

      P.- ¿La mística, entonces, jugará algún papel en el cristianismo de las próximas décadas?

      R.- Merecería un tratamiento aparte el tema. Son conocidas las palabras de Karl Rahner: "El cristiano del futuro será un místico o no será", es decir, vivirá una experiencia interior de Dios o abandonará la fe como algo superfluo o postizo. Este pronóstico se está cumpliendo. El hombre contemporáneo no se adhiera a nada si no tiene alguna experiencia personal. Casi todos terminamos creyendo de verdad en lo que experimentamos que nos hace bien.

      José Antonio Pagola: "La Iglesia del futuro no se podrá sustentar en los presbíteros"

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    2. Dice Pagola: "Dios nos está llevando hacia una Iglesia no clerical. Será un gran paso hacia una Iglesia más evangélica."

      Me es difícil entender a que se refiere con "menos clerical"... Entonces, ¿una iglesia más evangélica es una iglesia menos clerical?

      ¿Entonces Cristo no quería la existencia del clero?, ¿acaso cristo no nos dejó el sacramento del orden sagrado? Y si Pagola tiene razón, ¿Como los laicos llegamos al conocimiento del verdadero evangelio sin la presencia del clero?

      Durante 2000 años el evangelio se ha transmitido de manera inalterada, esto gracias al clero, particularmente a los obispos, (sucesores de los 12 Apóstoles), no entiendo como es que éste "depósito de la fe" pueda transmitirse sin mutación alguna entre laicos y, en caso de que si fuera posible, ¿realmente así lo quiso Cristo?... Si la respuesta es "si", entonces, ¿porque nos dejó el sacramento del orden sagrado?, y ¿no se suscitaría una contradicción profunda con los diversos textos neotestamentarios en donde se habla de una transmisión de la fe?...

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    3. Una iglesia no clerical no quiere decir una iglesia sin sacerdotes, sino sin clericalismo, es decir, con sacerdotes que no se crean monarcas de sus parroquias, sino que dialoguen con la gente, vivan sus problemas y cuenten con los fieles a la hora de tomar decisiones. Muchos se pasan la vida entre libros de teología y tienen poco o ningún contacto con la realidad. Por otra parte, Pagola defiende una iglesia con laicos bien formados y comprometidos en el seguimiento de Jesús, no para que suplanten a los sacerdotes, sino para que sean miembros activos de las comunidades cristianas.

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    4. Ah bueno, en eso si estoy de acuerdo, Zelenka. Creo que todos queremos una Iglesia así. Más espiritualidad... sacerdotes más parecidos a nuestro Jesús amado. Sacerdotes santos que QUIERAN vivir como él vivió, haciendo (lo más parecido posible) lo que él hizo, amando a su pueblo como él lo hizo, enseñando asiduamente como él lo hizo, dedicando su vida por la enseñanza del evangelio. Hoy muchos de nuestros sacerdotes quienes vivir en el mundo y al mismo tiempo ser de Cristo, yo no sé como se conjuga eso.

      Por cuanto hace a sacerdotes que estudian teología, creo que eso no esta mal, al contrario, siempre debe haber sacerdotes que se dediquen a eso, "cada chango a su mecate".

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    5. Muchos católicos no tienen ni idea del Evangelio ni del Nuevo Testamento, y menos del Antiguo. Pregúntales qué es el Pentateuco, o los nombres de los profetas, o de los evangelistas, o de las cartas de san Pablo. La inmensa mayoría tienen la Biblia de adorno, prácticamente sin estrenar. Yo creo que oyen las lecturas de la misa como quien oye llover y contestan "te alabamos, Señor" por pura rutina, pero ni se molestan en meditar las lecturas antes de ir a la iglesia. Seguir a Jesús es algo más que ir a misa, rezar el rosario, la coronilla, novenas y muchas devociones, pero sin preocuparte por el prójimo que a lo mejor vive cerca de ti o en tu misma familia. Un cristianismo pietista no sirve de nada y sólo logra vaciar las iglesias. La gente necesita algo más que actos piadosos y devociones rutinarias.

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    6. El cura de mi parroquia se pasa la vida estudiando, leyendo y escribiendo libros que no lee nadie. También escribe en Infocatólica, pero apenas tiene contacto con la gente. Un buen sacerdote tiene que ser cercano como lo fue Jesús, dialogar con la gente, conocer sus problemas y sus aspiraciones, enseñarles a leer la Palabra de Dios con devoción y a tener una relación personal con Dios. No puede limitarse a decir misa, bautizar, casar y sanseacabó. Eso ya no funciona.

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  9. Una breve interrupción

    Perdón que desvíe el tema tratado en el post, pero quisiera compartir una historia:

    El pasado Agosto, en Nigeria, una embarcación volcó con 23 personas a bordo al chocar con un objeto, volcando y haciendo que todos los tripulantes cayeran al agua.

    Entre ellos viajaba un hombre llamado Joseph Blankson, el cual tenía excelentes dotes de nadador.
    Pudo rescatar a 13 personas.
    Cuando intentó rescatar a la número 14 el agotamiento pudo con él y desapareció en el río, muriendo ahogado.

    Todos los tripulantes se pudieron salvar, ya que en ese momento llegaron otras embarcaciones.

    Dejó esposa y dos niños.

    "Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos".
    Juan 15:13

    Joseph Blankson y familia

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    1. ¡Qué ejemplo de hombre!

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    2. Era un barco de pasajeros, así que lo más probable es que no eran ni tan siquiera amigos, quizás conocidos.

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    3. Sí, no eran amigos y lo que he citado del Evangelio tal vez no sea correcto, pero tiene más mérito aún que no siendo amigos se haya dejado los pulmones en el río.

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    4. Qué va. Yo hubiera pensado primero en mis hijos y en mi esposa que en un montón de extraños. La caridad empieza por casa, dice el refrán.

      Está bien irse al rescate de quien sea. Pero si uno ve que ya no se puede más y que si mueres dejarás a tu familia penando ahí sí no.

      Otra cosa es si es tu profesión. Y eso que a veces ni así.

      Mi familia es primero.

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    5. Iba con sus hermanas.
      También las rescató.

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    6. Pues cabeza de orinal tiene toda la razón en parte.

      Como todo la virtud está en el término medio no en fanatismos ni religiosos ni cobardia.

      Hizo bien en salvar las vidas que pudo pero si se notaba agotado pensando en su familia, el hombre debió pensar en sus responsabilidades tan importantes que tiene como padre.

      Sus hijos y mujer necesitan un padre no un héroe.

      De todos modos debido al estrés y tensión del momento el hombre en su buena voluntad sólo pensarías en salvar gente.

      Que Dios le tenga en su gloria y consuele y bendiga asu familia con fe, bienestar y riquezas.

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    7. Otro ejemplo de posible santo del cual no se harán imágenes al no ser célibe ni mártir por "jesucristo y su iglesia".

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    8. Hay que verse en la situación.
      Seguro que era consciente de su responsabilidad familiar, pero quizás se vio con capacidad de sobras y subestimó su cuerpo.

      No entiendo de esto y a lo mejor patino, ya que ni soy médico ni entiendo de ciclismo, pero esto igual fue como a un ciclista que le da una "pájara".

      Te ves bien subiendo un desnivel adelantando al pelotón, y de pronto ves que no tiras.
      Quizás fue lo que le sucedió a este hombre.

      Don situaciones límite en las que no se sabe cómo puede reaccionar un ser humano "en caliente".

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    9. No quise decir subestimó, sino que sobreestimó.

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  10. Javi 11:41 p. m.

    Por eso lo dije, salvar a un amigo arriesgando tu vida es difícil, pero salvar a alguien con quien no tienes un vínculo tan estrecho, tiene mucho más mérito.

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    1. Ah, carallo!

      Vaaaale. Ya tenía yo el chihuahua preparado con el grrrr.... guau, guau, arf...

      jajaja

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  11. En el lago de Tiberiades, un hombre, más sordo que una tapia, estaba preparando sus redes y la barca para ir a pescar.
    Mientras lo iba preparando todo con esmero, se le acerca un vecino, también más sordo que una zanahoria.
    Esta fue la conversación:

    - ¡Qué! ¿A pescar?
    - No, a pescar.
    - ¡Ah! Creí que ibas a pescar...

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  12. Palabras de esperanza, de amor, pero también palabras muy duras:

    "Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

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    1. "Yo bien me se la fuente de vida q mana y corre..."

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    2. S. Juan de la Cruz

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    3. Adonde te escondite amado.

      https://youtu.be/sx1zooVgK4c

      La Belleza de la Iglesia.

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  13. Lo que vos queráis

    Lo que vos queráis, Señor,
    sea lo que vos queráis.
    Si queréis que entre las rosas ría
    hacia los matinales resplandores de la aurora,
    sea lo que vos queráis.

    Si queréis que entre los cardos sangre,
    hacia las insondables sombras de la noche eterna,
    sea lo que vos queráis.

    Gracias si queréis que mire,
    gracias si queréis cegarme,
    gracias por todo y por nada.
    Lo que vos queráis, Señor,
    sea lo que vos queráis

    Juan Ramón Jiménez

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    1. Justo Zelenka, enorme JRJ, el sentido que tiene aceptar el sufrimiento y aceptar todo lo demás es este. Es seguir el camino de Jesus o a Jesus que es el Camino, la Verdad y la Vida y aceptar la Voluntad del Padre, sea la que sea. "...sea lo que vos querjáis". Es vivir como hijos, de cara al Padre. Y cuando lo hacemos se nota su respuesta de muchas maneras.

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  14. Muy buena iniciativa conozco a un profesor en una Universidad en sudamerica que exige a sus alumnos participar en un apostolado de esa forma sera un justo equilibrio entre teología y trabajo.

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  15. Patrística (hoy)

    Sobre los grados de la contemplación
    San Bernardo
    Sermón 5 sobre diversas materias 4-5

    Vigilemos en pie, apoyándonos con todas nuestras fuerzas en la roca firmísima que es Cristo, como está escrito: Afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis paso. Apoyados y afianzados en esta forma, veamos qué nos dice y qué decimos a quien nos pone objeciones.
    Amadísimos hermanos, éste es el primer grado de la contemplación: pensar constantemente qué es lo que quiere el Señor, qué es lo que le agrada, qué es lo que resulta aceptable en su presencia. Y, pues todos faltamos menudo, y nuestro orgullo choca contra la rectitud de la voluntad del Señor, y no puede aceptarla ni ponerse de acuerdo con ella, humillémonos bajo la poderosa mano de Dios altísimo y esforcémonos en poner nuestra miseria a la vista de su misericordia, con estas palabras: Sáname, Señor, y quedaré sano; sálvame y quedaré a salvo. Y también aquellas otras: Señor, ten misericordia, sáname, porque he pecado contra ti.
    Una vez que se ha purificado la mirada de nuestra alma con esas consideraciones, ya no nos ocupamos con amargura en nuestro propio espíritu, sino en el espíritu divino, y ello con gran deleite. Y ya no andamos pensando cuál sea la voluntad de Dios respecto a nosotros, sino cuál sea en sí misma.
    Y, ya que la vida está en la voluntad del Señor, indudablemente lo más provechoso y útil para nosotros será lo que está en conformidad con la voluntad del Señor. Por eso, si nos proponemos de verdad conservar la vida de nuestra alma, hemos de poner también verdadero empeño en no apartarnos lo más mínimo de la voluntad divina.
    Conforme vayamos avanzando en la vida espiritual, siguiendo los impulsos del Espíritu, que ahonda en lo más íntimo de Dios, pensemos en la dulzura del Señor, qué bueno es en sí mismo. Pidamos también, con el salmista, gozar de la dulzura del Señor, contemplando, no nuestro propio corazón, sino su templo, diciendo con el mismo salmista: Cuando mi alma se acongoja, te recuerdo.
    En estos dos grados está todo el resumen de nuestra vida espiritual: Que la propia consideración ponga inquietud y tristeza en nuestra alma, para conducirnos a la salvación, y que nos hallemos como en nuestro elemento en la consideración divina, para lograr el verdadero consuelo en el gozo del Espíritu Santo. Por el primero, nos fundaremos en el santo temor y en la verdadera humildad; por el segundo, nos abriremos a la esperanza y al amor.
    R/. Primicia de la sabiduría es el temor del Señor, tienen buen juicio los que lo practican; la alabanza del Señor dura por siempre.
    V/. El amor de la sabiduría es la observación de sus leyes, porque el temor del Señor es síntesis de la sabiduría.

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  16. 11 de septiembre: san Pafnucio, obispo y confesor

    San Pafnucio (ca. 251; Egipto 360), fue un discípulo de San Antonio y obispo de una ciudad en Tebaida. Fue uno de los anacoretas de su época. Vivía de las verduras que daba la tierra, agua, un poco de sal y poco más. Compartía consigo mismo la soledad del desierto. La oración y la penitencia eran su principal modo de emplear el tiempo. A su cueva acudían las gentes a recibir consejo, escuchar lo que aprendía del Espíritu con sus rezos y a contrastar la vida con el estilo del Evangelio.

    Se vio obligado a dejar la soledad contra su gusto porque fue nombrado obispo de Tebaida. Por defender a Cristo sufrió persecución, le amputaron una pierna y le vaciaron un ojo cuya órbita desocupada, según cuenta la historia, gustaba besar con respeto y veneración el convertido emperador Constantino.

    Estuvo presente en el Concilio de Nicea, donde se defendió la divinidad de Cristo y se condenó el arrianismo. En esa ocasión, al tratarse otros temas de Iglesia, tuvo el obispo Pafnucio la ocasión de dar muestras de profunda humanidad. El hombre que venía del más duro rigor del desierto y podía exhibir en su cuerpo la marca de la persecución se mostró con un talante más amplio, abierto, moderado y transigente que los padres que no conocían la dureza de la Tebaida ni los horrores de la amenaza, ni la vejación.

    Numerosos padres conciliares pretendieron imponer que los obispos, presbíteros y diáconos casados dejaran a sus esposas para ejercer el ministerio. El obispo curtido en la dura ascesis anacoreta se opuso a tal determinación haciendo que se fuera respetuoso con la disciplina de la época: autorizar el ejercicio del Orden Sacerdotal a los ya casados y no permitir casarse después de la Ordenación.

    Alfa y Omega - Madrid

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