martes, octubre 31, 2006

El amor y el desamor


He hablado mucho del amor, hago propósito a partir del próximo post de hablar de literatura, de política, de lo que sea, pero de dejar de hablar del amor. Sino esto va a parecer el blog del amor. Pero permitidme uno más.

He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola (dixit Borges Magnus). Si habéis estado enamorados alguna vez sabréis que las horas pueden pasar como un suspiro simplemente mirando a los ojos de la mujer amada. En esos momentos no se necesita ni hablar, basta con que ella apoye la cabeza sobre tu hombro para y la abraces para que inmóviles sintáis el amor en medio de un tiempo que parece haberse detenido. Sí, eso es el amor. Rechazad imitaciones y sucedáneos. No os conforméis con menos. Buscadlo, rezad, pedidlo, poned velas a vuestros patronos, pero no os muráis sin haber experimentado el amor en su más intensa y bella expresión.

Las personas que aman o han amado, fácilmente entenderán el amor a Dios. Pero no hay vida más triste que la de aquél que nunca amó.

Más frecuente es hallar personas que sí que quisieron amar con todo su corazón, pero no hallaron a nadie que recibiera ese amor. Y buscaron, y buscaron. Y el amor se concentró y se destiló en sus formas más dolorosas y puras con la fuerza de un amor contenido durante decenios.

8 comentarios:

  1. He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola (dixit Borges Magnus)
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    Magnus Borges errat. Supongamos que la sospecha es afirmación cabal. Ciertamente, la felicidad es causa final(*) de todo el obrar humano: el hombre se mueve para lograr su felicidad. Ahora bien, inducir la ausencia de misterio en la felicidad porque 'se justifica por sí sola' (es fin y no medio) es un error. Ello llevaría a postular que todo aquello que es fin y no medio (por extensión de la sentencia borgiana) carece de misterio. Pero Dios es el fin (último del hombre), y no medio. Luego Dios carece de misterio. Absurdo.

    Esquematicemos el aserto borgiano:

    (1) Todo aquello que se justifica por sí sólo (se demuestra por sí sólo, es fin y no medio, en la interpretación más ajustada a contexto) es cosa que carece de misterio, y además la única.

    Con las sentencias de determinados autores (sobre todo si se citan descontextualizadas) hay que tener precaución, porque suelen albergar inconsistencias lógicas. No hace mucho tiempo utilizaba una sentencia de Wittgenstein relativa a la felicidad: Sólo es feliz quien no desea. Todo iba bien hasta que un aciago día se me ocurrió analizarla lógicamente. Su esquematización lógica es esta:

    /\x (Fx ↔ ¬Dx)

    Ahora bien, un muerto no desea (trivialmente). Luego un muerto es feliz. Obviamente, el autor se refiere a vivos; pero entonces es imposible que no haya deseo en ellos, habiendo vida y movimiento. Más consistente y descriptiva de qué sea la felicidad humana (de la que no tenemos su número, pero si su ecuación, según afirma Fernández de la Mora(**)) es esta definición:
    La felicidad es el sentimiento de equilibrio entre lo que se desea y lo que se posee. Y dicho equilibrio puede expresarse mediante esta ecuación sencilla:

    D = P

    No podemos hacer demasiado para controlar lo que se posee (hay innúmeras variables exteriores que lo condicionan y que escapan a nuestro control); pero sí podemos educar nuestra voluntad, nuestro páthos, para atemperar y ajustar nuestros deseos a lo que en ese momento se posee, o bien habituarse a desear poco, porque es más fácil desprenderse de posesiones que aminorar un intenso deseo de poseer algo.

    Dejemos, pues, al magnus Borges en un parvus Borges.
    _____________
    (*)
    Tomamos 'se justifica por sí sola' como equivalente a 'es fin y no medio'. Se induce del contexto.

    (**)
    Fernández de la Mora, Gonzalo: Sobre la felicidad. Ed. Nobel.

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  2. Anónimo6:39 p. m.

    ¡Me encanta esta fotografía!

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  3. Anónimo6:37 a. m.

    Últimamente he tenido que lidiar con psiquiatras... uno en particular y con una ética bien pobre...

    Ya lo he comentado: mi esposo me acusa de "loca" por haber llorado algunas veces al perseguirlo con los brazos abiertos en busca de un abrazo que jamás llegó(hablo en sentido figurado, desde luego)... me llama "loca" por sentir un fuerte amor por la Iglesia, por asistir diariamente a Misa... por desear amar a Dios por sobre todas las cosas y a mis hermanos como expresión del amor de Dios.

    Y he acudido a un psiquiatra (de apoyo del Tribunal Eclesiástico de Colombia...) para buscar un diagnóstico..

    He llegado a consulta a la tercera semana de la separación, cuando mi esposo aún parecía amarme pero mostraba ya sentimientos adversos. Estaba confundida y temerosa, afrontado la primera etapa del proceso de duelo. Su "diagnóstico": dependencia emocional.

    Dependencia emocional porque amo, porque deseo recuperar mi Matrimonio. Dependencia emocional porque dejé mi vida profesional para dar un hogar a mis hijas, a mi marido. Dependencia emocional porque, a las tres semanas de la separación intempestiva, aún no salía de mi asombro.

    ¿Acaso habría sido más propicia una "independencia emocional" que me arrancara de mi esposo sin mayores padecimientos?

    No... prefiero la primera, aunque es patologizar el sentimiento más noble que puede sentir persona alguna: el amor.

    Poco a poco una cierta calma llega y se hace la ruptura (o al menos se acepta). Pero para dejar de amar, o al menos intentarlo, es indispensable haber amado primero y de forma radical.

    Y jamás cambiaría estos casi nueve años de profundo amor (contando el noviazgo) por una empatía perseverante aunque liviana.

    No... aunque el dolor me atravesó durante noches, días, semanas... aunque ni siquiera fui capaz de esperar la Navidad con el gozo de otros años, doy gracias a Dios porque, al menos durante este breve tiempo, pude amar, entregar, perdonar y seguir amando aun en el silencio.

    No puede haber desamor cuando se ha amado de verdad. Tal vez el amor toma otra forma o se expresa diferente; la itensidad varía y el alma desea protegerse del dolor mudando los anhelos en silenciosas oraciones.

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  4. Anónimo10:39 p. m.

    ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO


    Señor Jesús, en tu nombre y con
    el Poder de tu Sangre Preciosa
    sellamos toda persona, hechos o
    acontecimientos a través de los cuales
    el enemigo nos quiera hacer daño.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos toda potestad destructora en
    el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
    debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
    de la naturaleza, en los abismos del infierno,
    y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    rompemos toda interferencia y acción del maligno.
    Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
    y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
    acompañada de San Miguel, San Gabriel,
    San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
    (nombrar a cada una de ellas),
    las personas que el Señor enviará a ella,
    así como los alimentos y los bienes que
    Él generosamente nos envía
    para nuestro sustento.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos tierra, puertas, ventanas,
    objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
    y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
    alrededor de toda nuestra familia.

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos los lugares en donde vamos
    a estar este día, y las personas, empresas
    o instituciones con quienes vamos a tratar
    (nombrar a cada una de ellas).

    Con el Poder de la Sangre de Jesús
    sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
    los negocios de toda nuestra familia,
    y los vehículos, las carreteras, los aires,
    las vías y cualquier medio de transporte
    que habremos de utilizar.

    Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
    las mentes y los corazones de todos los habitantes
    y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
    Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
    Te agradecemos Señor por Tu Sangre y
    por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
    hemos sido salvados y somos preservados
    de todo lo malo.

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  5. Anónimo2:47 a. m.

    no sé que pensar del amor...me enamoré de mi amiga y lamentablemente tengo que ocultar mis sentimientos, porque ella pertenece a una Secta cristiana que no aceptan pololeos que no sean de acuerdo a su credo...y Yo soy Católico, por ende ideologicamente quedo fuera. Si le digo, se apartará de mí y la perderé para siempre. El amor no debería causar penas, por lo tanto, dudo que siempre,el amor, dé felicidad. ¿qué me recomiendan sobre este caso?

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  6. Anónimo8:11 a. m.

    Pero no volveré a ir a la Iglesia hasta que encuentre a San José y me pida que me case con él.
    ¿Chantaje? Llamadlo cómo os de la gana.

    ¡Ah! Ser católico es una cosa y las sectas católicas son otra, nada tienen que ver.

    Ya sabéis llevo la marca del puto la do oscuro, por eso Dios me metió en todos los "fregaos".

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  7. Hoy en día son difíciles encontrar signos de amor verdadero.
    Todo va rápido, todo se entrega rápido y al final lo único que se genera es confusión.

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  8. Anónimo3:33 a. m.

    Me sigue gustando esta fotografía, tiene algo mágico.

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