domingo, abril 14, 2019

Si todo fuera tan simple: las sugerencias del obispo auxiliar Schneider




Creo que la propaganda que se le ha dado al escrito del obispo Atanasius Schneider merece un segundo post. Podría analizar su escrito (que es una propuesta) parte a parte, pero sirva como botón de muestra lo siguiente que escribe: El último caso de un Papa herético o semi-herético fue el caso del Papa Juan XXII.

Pues bien, monseñor, nunca nadie, jamás, consideró a Juan XXII un papa herético ni semiherético. Cierto que ese papa expresó su acuerdo con una tesis sobre escatología debatida en ese momento. Pero después dejó bien claro que se trataba de una opinión teológica, en ningún caso de una enseñanza magisterial.

Así que ese caso que usted, monseñor, cita como ejemplo, no sirve para probar que ha habido papas herejes. Ni siquiera ese caso, que es el más reciente y que mejor conocemos documentalmente, para lo que usted trata de probar.

Por otra parte, eso de que alguien sea “semiherético” resulta asombroso y, de verdad, que me gustaría conocer a alguien aquejado con ese problema: porque, como bien saben los canonistas, o se es hereje o no se es hereje.

Las cosas o se adecuan al Depositum Fidei o no se adecuan. Cada sermón, cada escrito sobre teología, es como una pieza de un inmenso y precioso puzzle que se va ampliando generación tras generación. Una pieza de un puzzle o encaja o no encaja, no hay semiencajes. Del mismo modo que tampoco hay “semimetástasis”.

Como solo la autoridad inferior puede advertir autoritativamente que algo es una herejía, nadie puede advertírselo al sumo pontífice. Y, en esto, no debemos ver una cuestión legalista, sino el orden divino. Usted quiere sustituir el actual sistema bimilenario por un consulado integrado por el decano del colegio cardenalicio y el “sucesor de Pedro y vicario de Cristo.

Usted dirá que no es un consulado, sino una posibilidad de excepción. Pero como dijo un celebre jurista, creo que era Schmitt, el que tiene el poder en casos de excepción tiene el poder en última instancia. La frase no es literal.

Por otra parte, monseñor, como no está muy seguro de que el decano (sea quien sea) cumpla con esa función que usted le adjudica en su escrito, otorga esa posibilidad a cualquier cardenal o a cualquier obispo. Esa es una receta para el desastre. Si, en vez de la Iglesia, estuviéramos hablando de cualquier otra sociedad humana, aseguraría que, a nivel jurídico, una propuesta de ese tenor solo puede tener malas y graves consecuencias.

Si se me permite usar, como conclusión, un refrán, escogería este: Casa de dos puertas, mala de guardar

En fin, os dejo otro refrán para que lo masculleis: La lima lima a la lima. Yo le digo estas cosas, monseñor, porque este es un blog en el casi todos los posts son de Derecho Canónico, aunque alguna vez hable de gatos. Y ya sabe el refrán: Más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la suya.

50 comentarios:

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    1. Me llegó correspondencia de importancia vital para el aseguramiento del jamón en futuras fechas.

      Aquí las pruebas

      #jamonForever #MeloQuierenQuitar

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  2. Una croqueta de bacalao para la señorita!

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  3. Saludos: recomiendo que consigan el libro:
    "El Papa nunca ha sido ni será Hereje", de Salvador Abascal Infante. Aquí lo pueden conseguir. El mejor estudio que se ha hecho sobre el tema:
    http://editorial-tradicion.info

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    1. El ESPÍRITU SANTO dañino?

      En el Credo decimos “creo en el Espíritu Santo”. Hay muchos cristianos que rezan el credo y repiten esta afirmación pero no saben lo que es el Espíritu Santo. Les ocurre como aquellos hombres que encontró San Pablo en uno de sus viajes; otros habían llegado antes que ellos y los habían hecho cristianos; entonces San Pablo les preguntó si estaban bautizados y le dijeron que sí; luego les preguntó si cuando fueron bautizados recibieron el Espíritu Santo, y les contentaron que ni siquiera habían escuchado hablar de que existía un Espíritu Santo.

      El Espíritu Santo no es un ángel guardián ni una fuerza en el sentido impersonal de esta expresión, sino una Persona divina: la tercera persona de la Santísima Trinidad.

      Decir “creo en el Espíritu Santo” es profesar que el Espíritu Santo es una de las personas de la Santísima Trinidad; más precisamente, la tercera persona. Dios como el Padre y como el Hijo; que merece la misma adoración que el Padre y el Hijo; como el Padre y el Hijo es creador, hacedor de todas las cosas, santificador. Por eso cuando hacemos la señal de la cruz, nos santiguamos en el nombre de cada una de las tres personas de la Trinidad, y cuando rezamos el Gloria nombramos a cada una de las tres personas de la Santísima Trinidad.

      Generalmente los cristianos hablan más y conocen más sobre Dios Padre y sobre Dios Hijo que sobre Dios Espíritu Santo. Por eso, hubo uno que lo llamó “el Gran Desconocido”.

      En el Nuevo Testamento se le dan varios nombres que nos muestran esto:

      -Jesucristo lo llama “el Paráclito”, que significa “consolador”. En nuestros sufrimientos, en las tribulaciones, el E.S. es quien nos consuela. Por eso uno de los antiguos himnos de la Iglesia le pedía cantando: riega lo que árido, sana lo que está enfermo, ayuda lo que es débil, aligera lo que es pesado.

      -Abogado: porque nos defiende. Dice San Pablo: “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como nos conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros como gemidos inefables” (Rom 8,26).

      -Espíritu de verdad: porque El es el que hace a los Apóstoles que se acuerden de todo lo que ha dicho Jesucristo, y El es el que hace que los cristianos y especialmente el Papa entiendan las Sagradas Escrituras sin equivocarse.

      -Don de Dios: porque es el gran regalo que nos hace Dios; enviarnos al Espíritu Santo.

      -Santificador: porque es el que produce la santidad en nuestros corazones; El suscita en nuestros corazones las virtudes y las buenas cualidades que nos hacen santos y agradables a Dios. Por eso dice San Pablo que los frutos del E.S. son: caridad, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza (Gal 5,22-23).

      -Vivificante: porque El nos da la vida (cf. Gal 5,25). El nos engendra en el bautismo, nos hace hijos de Dios y nos hace nacer espiritualmente.
      No podemos ser cristianos si desconocemos al Espíritu Santo. Y no podemos ser buenos cristianos si no amamos devotamente al E.S., si no lo invocamos y si no nos gozamos cuando El, por la gracia, habita en nuestros corazones.

      Dominicos

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    2. Narrativa a través del misterio de la Santísima Trinidad.
      Un recorrido subjetivo alrededor de las Tres Personas.
      J.A
      Fortea

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    3. Yo me quedo con ésto.

      Cuando lo arregle el E.S, El
      me guiará a la Verdad completa. Mientras tanto descanso en esta Pascua del 2019.



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    4. consolador… Abogado… verdad… Don… Santificador… Vivificante… ¡qué Belleza! Nuestro Dios.

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  6. Muy bien la explicación. ¿pero cuál era la opinión teológica de Juan XXIII de la que está hablando?. Que interesante padre Fortea. Creo que lo buscaré en internet.

    Algunos temas de la fe son esenciales pero otros en donde hay debatidas discusiones sin ponerse de acuerdo podrían llamarse meras "sutilezas rabínicas".

    Aunque mi maestra de Biblia dice que a veces las sutilezas cambian TODO lo demás. Por ejemplo el obispo Kallistos Ware explica en su obra "The Orthodox Way" que mientras que en la Iglesia Católica afirmamos que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, en la Iglesia Ortodoxa -a la que pertenece dicho Obispo- disputa que la adicción "y del Hijo" ya que según él, fue una añadidura que Occidente hizo sin consultar a Oriente. De manera que esa doble procedencia del Espiritu Santo en la que creemos los católicos es según él obispo inexacta y espiritualmente dañina.

    Probablemente estoy siendo pretencioso y soberbio, soy un simple laico ignorante que no ha estudiado teología pero pienso que este es un ejemplo de las diferencias que pertenecen a la categoría de "sutilezas rabínicas" que no tienen efecto práctico sobre la fe.

    No veo como una diferencia de puntos de vista tan sutil y oscuro como este -y tomando en cuenta que el tema es TAN DÍFICIL-, merezca afirmar que la otra parte, que no ve las cosas como yo, está en peligro o deformando la fe.

    Las palabras exactas que usa el obispo son: "It also considers (the christian East), that the doctrine of the double procession , as commonly expounded is theologically inexact and spiritually harmful. According to the Fathers of the fourth century, whom the Orthodox Church follow to this day, the father is the sole source and ground of unity in the Godhead. To make the Son a source as well as the Father, or in combination with him is to risk confusing the distinctive characteristics of the persons."

    A veces pienso que no es que el otro esté equivocado la razón por la que no nos ponemos de acuerdo sino que a ciertas cosas que nos parecen contradictorias no siempre lo son. Creo que no me estoy explicando bien, pero me tengo que ir a misa. Saludos.

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    1. “A veces pienso que no es que el otro esté equivocado la razón por la que no nos ponemos de acuerdo sino que a ciertas cosas que nos parecen contradictorias no siempre lo son”.

      Yo también tengo este mismo feeling que describes, Luis.

      De hecho, sobre el ejemplo ilustrativo de la herejía de la doble procedencia (del E.S.) que mencionas, el papa san Juan Pablo II explicaba precisamente eso: que aunque las formas de expresarlo parezcan contradictorias, la doctrina subyacente NO lo es.

      “En particular, sobre el problema específico del Filioque, que concierne a la relación entre el Espíritu Santo y el Verbo en su procedencia del Padre, se puede afirmar que la diversidad entre los latinos y los orientales no afecta a la identidad de la fe «en la realidad del mismo misterio confesado», sino a su expresión, constituyendo una «legítima complementariedad» que no pone en tela de juicio la comunión en la única fe, sino que más bien puede enriquecerla”.

      (Juan Pablo II — Audiencia General 29/julio/1998)

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  7. HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI.
    El ESPÍRITU SANTO
    Basílica de San Pedro


    Queridos hermanos y hermanas:

    Cada vez que celebramos la eucaristía vivimos en la fe el misterio que se realiza en el altar; es decir, participamos en el acto supremo de amor que Cristo realizó con su muerte y su resurrección. El único y mismo centro de la liturgia y de la vida cristiana —el misterio pascual—, en las diversas solemnidades y fiestas asume "formas" específicas, con nuevos significados y con dones particulares de gracia. Entre todas las solemnidades Pentecostés destaca por su importancia, pues en ella se realiza lo que Jesús mismo anunció como finalidad de toda su misión en la tierra.

    En efecto, mientras subía a Jerusalén, declaró a los discípulos: "He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido!" (Lc 12, 49). Estas palabras se cumplieron de la forma más evidente cincuenta días después de la resurrección, en Pentecostés, antigua fiesta judía que en la Iglesia ha llegado a ser la fiesta por excelencia del Espíritu Santo: "Se les aparecieron unas lenguas como de fuego (...) y quedaron todos llenos del Espíritu Santo" (Hch 2, 3-4). Cristo trajo a la tierra el fuego verdadero, el Espíritu Santo. No se lo arrebató a los dioses, como hizo Prometeo, según el mito griego, sino que se hizo mediador del "don de Dios" obteniéndolo para nosotros con el mayor acto de amor de la historia: su muerte en la cruz.

    Dios quiere seguir dando este "fuego" a toda generación humana y, naturalmente, es libre de hacerlo como quiera y cuando quiera. Él es espíritu, y el espíritu "sopla donde quiere" (cf. Jn 3, 8). Sin embargo, hay un "camino normal" que Dios mismo ha elegido para "arrojar el fuego sobre la tierra": este camino es Jesús, su Hijo unigénito encarnado, muerto y resucitado. A su vez, Jesucristo constituyó la Iglesia como su Cuerpo místico, para que prolongue su misión en la historia. "Recibid el Espíritu Santo", dijo el Señor a los Apóstoles la tarde de la Resurrección, acompañando estas palabras con un gesto expresivo: "sopló" sobre ellos (cf. Jn 20, 22). Así manifestó que les transmitía su Espíritu, el Espíritu del Padre y del Hijo.

    Ahora, queridos hermanos y hermanas, en esta solemnidad, la Escritura nos dice una vez más cómo debe ser la comunidad, cómo debemos ser nosotros, para recibir el don del Espíritu Santo. En el relato que describe el acontecimiento de Pentecostés, el autor sagrado recuerda que los discípulos "estaban todos reunidos en un mismo lugar". Este "lugar" es el Cenáculo, la "sala grande en el piso superior" (cf. Mc 14, 15) donde Jesús había celebrado con sus discípulos la última Cena, donde se les había aparecido después de su resurrección; esa sala se había convertido, por decirlo así, en la "sede" de la Iglesia naciente (cf. Hch 1, 13). Sin embargo, los Hechos de los Apóstoles, más que insistir en el lugar físico, quieren poner de relieve la actitud interior de los discípulos: "Todos ellos perseveraban en la oración con un mismo espíritu" (Hch 1, 14). Por consiguiente, la concordia de los discípulos es la condición para que venga el Espíritu Santo; y la concordia presupone la oración.

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  8. Disculpe, padre Fortea, que insista en lo que puse en el comentario a su artículo anterior. Debe de ser mi analfabetismo en teología lo que me impide entender parte de su razonamiento. Pero sigo sin captarlo. (No entro en el escrito del obispo Scheneider: de eso no tengo ni idea y doy por descontado que son verdad los razonamientos que usted hace).
    Imaginemos que un papa legítimamente elegido y que está en activo, se vuelve loco y publica una encíclica en la que afirma e intenta demostrar que Dios no existe. Y dice que afirma eso con su autoridad de sucesor de Pedro, etc. etc.
    El caso es, evidentemente, absurdo. Yo no creo que Dios vaya a permitir que una cosa así llegue a pasar nunca.
    Pero imaginemos ese caso absurdo. Según usted, nadie podría advertir al Romano Pontífice de herejía, porque todos los demás son autoridades inferiores a él. De acuerdo. Así es. Pero, aun siendo el Papa, en mi ejemplo imposible, la máxima autoridad, todos veríamos claramente que ese Papa ha escrito una herejía o doctrina falsa o como se la quiera llamar.

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    1. Añado, entre paréntesis, que no veo por qué una autoridad inferior no puede advertir o corregir a una superior, si ve que la superior está equivocándose. Otra cosa distinta es que la autoridad superior preste oídos o no a las advertencias de la autoridad inferior: porque, al final, es la autoridad superior quien tiene el poder de decidir una cuestión. Pero, advertir o corregir, supongo que sí podría hacerlo la autoridad inferior, sea cual sea la decisión de la superior.
      Lógicamente, para que la corrección o advertencia de la autoridad inferior sea buena, tendrá que respetar unas condiciones: de lugar, de momento, etcétera. De ninguna manera pienso ni quiero decir que cualquier fulanito que pasa por la calle tenga derecho a reprochar cualquier cosa a una autoridad superior, sin miramientos, sin respeto, sin discreción, etc. No quiero decir eso.
      Pero, si se dieran unas condiciones, podría ser útil para la autoridad superior, y para todos, que una autoridad inferior la corrigiese, cuando la autoridad superior estuviera equivocándose.

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    2. Creo que tienes razón, José Ignacio. Incluso lo contempla el Código Canónico:

      ❝212 § 2-3. Los fieles tienen derecho a manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales, y sus deseos. Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas.❞

      Por otro lado sobre lo del Papa, creo que es precisamente una promesa de Cristo que NUNCA sucederá que su Vicario en la Tierra (“loco” o no) enseñe formalmente ningún error doctrinal. El Papa podrá ser pecador, o mejor o peor “gestor”, pero no hereje.

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  9. Ya que ha salido el tema, aunque en otro sentido del que voy a comentar de la Santísima Trinidad, quiero aclaraos algo que seguro que a más de uno le interesa. Hablamos de la Santísima Trinidad como tres personas distintas y un solo Dios verdadero. Para algunos esto de hablar de tres personas en la Santísima Trinidad seguro que le despista un poco. Estamos acostumbrados a llamar a los humanos personas, y no es incorrecto porque lo somos, somos personas. Pero ser persona no es exclusivo del ser humano como vemos en el misterio de la Santísima Trinidad, donde hablamos también de tres personas. Ser persona es definitiva tener razón, entendimiento, y voluntad, y esto se da en la corporalidad de la materia (ser humano) o en seres inmateriales como Dios y los ángeles. Por eso cuando hablamos de Dios como tres personas distintas y un solo Dios verdadero, no significa que adopten tres formas humanas, sólo la Segunda Persona, el Hijo adopta la forma humana en la encarnación. Conclusión: no se necesita cuerpo material para ser persona, saber esto quizá nos ponga la comprensión del Misterio un poco más fácil.

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  10. La Paz

    https://youtu.be/QUH2DMuQhzI

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  11. Apoyo a Mons. Schneider, y De Mattei lo confirma respecto del desastroso pontificado de Francisco:

    https://enraizadosencristo.wordpress.com/2019/04/08/de-mattei-el-pontificadode-francisco-seis-anos-de-hipocresia-y-mentiras/

    ¿Cómo resumiría usted, como historiador de la Iglesia, los últimos seis años?

    "Como años de hipocresía y mentiras. Jorge Mario Bergoglio fue elegido porque parecía ser un obispo que era “humilde y profundamente espiritual” (así lo definió Andrea Tornielli en La Stampa), alguien que “reformaría y purificaría la Iglesia”. Pero nada de esto sucedió. El Papa no eliminó a los prelados más corruptos de la Curia Romana o de las diócesis individuales. Lo ha hecho solo cuando, como en el caso de McCarrick, se vio obligado a hacerlo por la opinión pública. En realidad, Francisco se ha revelado como un papa político, el papa más político del siglo pasado. Su persuasión política es la del peronismo de izquierda, que detesta, en principio, toda forma de desigualdad y se opone a la cultura y la sociedad occidentales. Cuando se transfiere al reino eclesiástico, el peronismo se une a la teología de la liberación y conduce a un esfuerzo por imponer la democratización sinodal en la Iglesia, lo que la despoja de su naturaleza esencial."

    ...

    De Mattei comenta a Schneider y afirma la remoción o deposición ipso iure de Francisco, Papa hereje, con condiciones:

    adelantelafe.com/de-mattei-comenta-el-analisis-de-monsenor-schneider-sobre-el-tema-del-papa-heretico/

    "La postura (del cese del Papa hereje) que a mi juicio es más convincente es la del recientemente fallecido teólogo brasileño Arnaldo Xavier da Silveira, la cual resume en el capítulo VII de su libro Ipotese teologica de un papa eretico (Solfanelli, Chieti 2016).

    Arnaldo da Xilveira sostiene que existe una profunda incompatibilidad entre la herejía y la jurisdicción eclesiástica. Ahora bien, la pérdida del cargo no es automática. Teniendo en cuenta que por la Iglesia una sociedad visible sus actos oficiales deben ser igualmente visibles, el Papa hereje sigue siendo pontífice hasta que se manifieste plena y abiertamente su herejía. San Roberto Belarmino enseña que el papa hereje deja de ser papa cuando se hace patente su herejía. Esto debe entenderse como una manifestación plena, es decir, cuando la herejía se impone obligando a la sana pars de la Iglesia Católica. Si un sector de los católicos considera dudosa o insuficiente dicha manifestación, ello se debe a que la manifestación no es plena o a que no constituyen la parte sana del catolicismo. En ese caso será inevitable el choque, y todo dependerá del sensus fidei de los católicos y de los movimientos de la gracia. En tanto que sea tolerado y aceptado por la Iglesia universal, el hereje será legítimo papa, y en principio sus actos serán válidos. La pérdida del pontificado no será, por tanto, consecuencia de haber sido depuesto por nadie, sino un acto del propio pontífice, que al convertirse en hereje formal y notorio se habrá excluido a sí mismo de la Iglesia visible, renunciando con ello tácitamente al pontificado."

    ¡Francisco, contesta a las Dubia o dimite por el bien de la Iglesia!

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    1. Abiatar, a mi no me da esa misma impresión tan negativa que expones del papa Francisco concretamente, pero creo que tienes razón en que un pontificado (y un papa) podría teóricamente ser ‘desastroso’, ‘años de hipocresía y mentiras’, que ‘no eliminó a los prelados más corruptos’, ‘un papa político’, ‘de izquierda’, que ‘se opone a la cultura y la sociedad occidentales’, e incluso peor (los ha habido concubinarios y de todo).

      Pero creo que te confundes en una cosa, de crucial importancia en mi humilde opinión: un papa NO puede ser hereje. Puede ser de todo, menos hereje. Y además, es que el que se convierte en hereje (como hemos visto una y otra vez a lo largo de la historia ) es el que pertinazmente insiste en su error de declarar al papa (a cualquier papa) como hereje.

      Es más, ni siquiera un Concilio Ecuménico, sin la aprobación del Papa, tiene autoridad doctrinal superior. El “Conciliarismo” (la doctrina teológica que consideraba al Concilio Ecuménico como suprema autoridad de la Iglesia Católica, por encima del papado) fue finalmente declarado erróneo en el Concilio de Letrán V (en 1517). Y así quedó aclarado y definido formalmente ya: las declaraciones y acuerdos de los concilios sólo son válidas si tienen la aprobación del papa.

      En el Concilio Vaticano I (en 1870) se aclaró la cosa más aún con la declaración de los dogmas que otorgan al papa la absoluta PRIMACÍA (poder supremo de decisión tanto legislativa como ejecutiva como judicial en temas de fe, moral, y disciplina) e INFALIBILIDAD (imposibilidad de cometer un error al promulgar formalmente, ‘ex cathedra’ en temas de fe y moral) del papa.

      Y esto es lo que recoge el artículo 1404 del Código Canónico vigente que nos recuerda el Padre Fortea: «La Primera Sede por nadie puede ser juzgada.» Y además se especifica más aún en el siguiente artículo 1405: «Es derecho exclusivo del Romano Pontífice juzgar […] a los Cardenales […] a los Obispos […y…] otras causas que el mismo haya avocado a sí» y «Ningún juez puede resolver sobre […] el Romano Pontífice, sin previo mandato del mismo.»

      Y si a alguien no le gusta o no acata esto, pues puede, pero NO es católico o deja de serlo. Y si aún así quiere uno seguir cuestionando cosas sólo le quedaría decir que no acepta los últimos concilios o que el papa no es papa (‘tradicionalismo sedevacantista’) y cosas así, pero eso es cismático y queda excomulgado. Yo, al menos, no me atrevería NUNCA.

      Y en cualquier caso, por muy buena fe que tenga el que tanto amonesta al papa alegando querer defender esa ortodoxia, provoca un daño de escándalo y pastoral que al final es mayor.

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  12. La institución jurídica de la herejía y excomunión es igual para todos, laicos y consagrados, Papa o sacerdote, y no hay privilegios, inmunidades o inviolabilidades de ningún tipo:

    Canon 750 § 1: Se ha de creer con fe divina y católica todo aquello que se contiene en la palabra de Dios...

    Canon 751: Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma...

    También es herejía la omisión del deber de enseñar, cuando DEBIÉNDOSE de defender una verdad, no se hace. Este silencio es herejía por omisión de un deber, como el caso de Francisco y su negativa a contestar a las Dubia y a las correcciones fraternas.

    Canon 1364, sanción de excomunión latae sententiae... (primeramente es no declarativa, automática e instantánea, por autojuicio y autosentencia del hereje, que si es Papa, se le presume capaz, con competencia y capacidad teológica y jurídica suficiente, que descarta ignorancia o error, y que es contumaz, pues sabiendo que es una herejía, quiere afirmarla).

    Canon 194 § 1, 2, establece que queda removido del oficio eclesiástico ipso iure “quien se ha apartado públicamente de la fe católica o de la comunión de la Iglesia”.

    Es lógico apartar a un Papa hereje, primeramente no obedecerle y oponerse a él,, pues puede nombrar a obispos herejes de su cuerda, deponer a consagrados fieles, y crear normas de consolidación de la herejía.

    ¡Que Francisco conteste a las Dubia y correcciones fraternas!

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    1. Muchos, muchos reformadores protestantes, los tan llamados "ortodoxos", personas con mentalidades tradicionalistas y progresistas... han escrito muchísimo sobre el por qué no hay que estar unido al papa y de como éste - sea quien sea- falla en su interpretación de la revelación Divina, en su magisterio ordinario y/o extraordinario. Eso lo incluye a usted. Y eso... siempre ha pasado, desde los comienzos de la iglesia. Y siempre pasará. Siempre siempre. No es nada nuevo. Es la ley de la vida. Pero honestamente, habiendo analizado ésta situación, y muchas otras... no estoy de acuerdo. Cristo nunca abandona a su iglesia, la cual DESCANSA sobre la roca de Pedro, quien es una sola roca con Cristo, como lo enseña el Concilio Vaticano I. Y tampoco puede dejar de haber papa, porque este mismo concilio enseña que la sucesión papal es ininterrumpida (la mayor sede-vacante en la historia de la iglesia no fue mayor a tres años). Piénselo bien hermano. Que Dios NS le ilumine y proteja. Que tenga una buena semana.

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  13. Necesitamos concordancia divina.

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  14. Querido padre: vi algunos de los videos de tu canal sobre esta cuestión. Me siento tranquilo. Y mi enorme cariño por el papa Francisco —que alguna vez me faltó, por todo lo que ha pasado, ¡qué dolor!—, intacto. Muchas gracias y un abrazo grande desde Colombia. Que María te ampare.

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  15. Padre Fortea
    Hasta este momento tuve algo de sosiego de un dolor que me aquejaba. Y es que he venido a decirle lo mucho que me gusta el post, por el uso de los refranes.

    De lo que se menciona en el contenido puedo decirle que le apoyo y que no me gusta nada lo que ha escrito delobispo Atanasius Schneider, me convence su opinión.

    Tampoco es que crítico la parte en dónde llama al rezo, pero no me parece que se salte las autoridades proponiendo soluciones, en toda organización ese tipo de acciones son como bombas que al tiempo terminan por explotar y minar la verdadera autoridad para resolver problemas.

    Lo mejor casi siempre es el consenso antes de presentar esas propuestas de forma aislada. En el acuerdo puede haber soluciones.

    Le envío un fuerte abrazo.

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  16. Mons. Schneider no sólo ha demostrado ser un Obispo maravillosamente ortodoxo, sino también obediente y fiel al Papa.
    Su escrito, para mí, fue excelente, y se necesita mucho conocimiento para rebatirlo con su altura.

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  17. DOGMA DE LA PRIMACÍA PAPAL:

    Concilio Vaticano I (1870)
    Constitución Dogmática «Pastor Aeternus»
    sobre la Iglesia de Cristo:

    «Canon: Si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo; o que tiene sólo las principales partes, pero no toda la plenitud de esta suprema potestad; o que esta potestad suya no es ordinaria e inmediata tanto sobre todas y cada una de las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema.»

    ¿No hemos todos los católicos de creer y acatar este dogma?

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    1. Con toda sinceridad, de verdad que con toda honestidad, el texto que has puesto es claro y nítido y no requiere explicaciones. Gracias.

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    2. Gracias. Es tan peligroso q los sacerdotes no obedezcan y como saben tanto pueden desorientar a los pequeños q confían en la doctrina.

      A mí misma q encontré lo q mi alma buscaba después de tanta búsqueda, errores y sufrimiento me entra una especie de vértigo cuando atisbo alguna "novedad".

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    3. BUSQUÉ EL AMOR DEL ALMA MÍA,
      LO BUSQUÉ SIN ENCONTRARLO.
      ENCONTRÉ EL AMOR DE MI VIDA,
      LO HE ABRAZADO Y NO LO DEJARÉ JAMÁS.

      Yo pertenezco a mi amado y él es todo para mí.
      Ven, salgamos a los campos,
      y nos perderemos por los pueblos.
      Salgamos al alba a las viñas
      y recogeremos de su fruto.
      Yo pertenezco a mi amado y él es todo para mí.

      Levántate deprisa, amada mía,
      ven, paloma, ven.
      Porque el invierno ya ha pasado,
      el canto de la alondra ya se oye.
      Las flores aparecen en la tierra,
      el fuerte sol ha llegado.
      Levántate deprisa, amada mía,
      ven, paloma, ven.

      Como un sello en el corazón,
      como tatuaje en el brazo.
      El amor es fuerte como la muerte,
      las aguas no lo apagarán.
      Dar por este amor
      todos los bienes de la casa
      sería despreciarlo.
      Como un sello en el corazón,
      como tatuaje en el brazo.

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  18. Más allá de la opinión del obispo Scheneider que no conozco, está claro como decía alguien más arriba, que Cristo no dejara sola a su barca y colocará a cada cual en su exacto sitio. Las fuerzas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia ni contra Dios, venga como venga la historia.
    Y quería comentaros: me ha maravillado por su claridad, por su delicadeza y acierto lo que dice Benedicto XVI sobre los abusos en la Iglesia.

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  19. Sobre el sumo Pontífice, me encantó las palabras del Papa Francisco, en su Homilía del domingo de ramos. Comparto un fragmento:

    El corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la «condición de Dios» a la «condición de esclavo», el camino de la humillación en la obediencia «hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,6-8). Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él.

    https://www.aciprensa.com/noticias/homilia-del-papa-francisco-pronunciada-en-la-misa-del-domingo-de-ramos-92817

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  20. Siempre leo este magnifico blog, de un cura inteligente, y no es un oxímoron. Nada acabo de leer la carta-denuncia-testimonio del nonagenario emérito...y me gustaría preguntarle...en los seminarios y claustros en lo que Ud. tiene humana presencia a comprobado practicas homosexuales, incluso practicas sexuales. Es para una encuesta que estoy realizando a curas inteligentes.

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    Respuestas
    1. En mi seminario, nunca. Ni el más pequeño detalle de impureza de ningún tipo.

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    2. No le creo jajajaja

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  21. En la encuesta que yo he realizado, compruebo que me resulta más fácil responder si me halagan que si me insultan. Pero seguiré investigando.

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  22. Nada Fortea, muchas gracias, por la pronta respuesta, igual seguiré investigando, y leyéndolo. Feliz Semana Santa.

    Sus lecturas y enseñanzas me recuerdan aquel párrafo de un ingles cuasi ejemplar...


    Orwell puso el dedo en una llaga que parece no sanar nunca.

    Planteó un círculo vicioso: el poder corrupto devalúa al lenguaje y el lenguaje devaluado exacerba la corrupción inicial.

    “El efecto puede convertirse en causa, lo que refuerza la causa original y produce el mismo efecto en forma intensificada”. En últimas, la vaguedad del lenguaje favorece la corrupción, tranquiliza las conciencias y confunde a la gente. La forma se convierte en fondo. El lenguaje devaluado es al mismo tiempo el síntoma de la corrupción imperante y la enfermedad misma.


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  23. Más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la de otro.

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  24. SUMMA DAEMONIACA
    in en húngaro (lingua ungherese)

    https://ihtyskiado.blogspot.com/2019/04/j-fortea-summa-daemoniaca-ertekezes.html

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