Sermones en vídeo

jueves, marzo 31, 2022

Las maleza que puede acabar llenando la cabeza

 

Tengo un conocido, joven, que era un chico normal hace siete años. Había tenido una bonita conversión y comenzó a ir a misa los domingos y a rezar el rosario diario. Su ánimo era alegre y la conversación con él era agradable.

Tras varios años así, comenzó a leer una web católica de información religiosa. Lentamente comenzó a tener aversión al papa, una aversión inculcada. El siguiente paso fue creer todo tipo de conjuras vaticanas. El papa no solo era malo, sino un hombre perverso con planes secretos.

Por supuesto que esta mancha negra se extendió a los cardenales. Un año después a todo el Vaticano. Lentamente, el entero episcopado estaba infiltrado.

Con esta mentalidad acabó viendo las mismas sociedades secretas, conjuras y planes mundiales en todos los gobiernos de la tierra. Hoy día este joven ya solo atiende a los vídeos y webs que le confirman en sus inamovibles esquemas mentales. El resto de medios de comunicación o están vendidos o están manipulados de buena fe. No importa una información concreta del Washington Post o del New York Times que contradiga una afirmación de un joven de veinticuatro años que desde su casa junta los elementos en una alucinante novela. No importa que un periodista de la BBC muestre imágenes de lo que está viendo en una ciudad, otro jovenzuelo desde Colombia asegura que todo es falso y que Putin es el gran adalid contra el Nuevo Orden. Claro que una semana después otro joven sin carrera universitaria, sin trabajo, sin nada que hacer más estar todo el día viendo vídeos, asegura ahora que en realidad Putin es un colaborador del Gran Reinicio. En este mundo de delirios un héroe puede convertirse en un colaborador en menos de una semana.

Este laberinto de lianas puede ser imposible de sacar de una cabeza y afecta a toda la forma de ver la sociedad y el mundo. También a la Iglesia y claro a la forma de vivir la fe en comunidad. Con él lo he intentado de todas las maneras posibles, pero ya me doy por vencido. Lo he intentado en los últimos tres años, pero no he logrado hacer ni la más leve grieta en la acerada maraña de “novelas” que tiene en su cabeza.

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No creo para nada ni en el Gran Reinicio ni en conspiraciones mundiales de sociedades secretas.

Ahora bien, la democracia por fuerte que sea siempre puede caer en manos de personajes como Putin en versión española, francesa, italiana u holandesa. Algún país europeo puede caer en manos de una mayoría tan abrumadora en el parlamento que se convierta en un nuevo fascismo, por supuesto que ese nuevo fascismo será antifascista.

Ahora mismo no hay ningún Nuevo Orden. Sí que es cierto que en las democracias occidentales se van imponiendo una serie de nuevos valores, de nuevos esquemas mentales. De todo este magma, en el futuro, seguro que surge una nueva síntesis que podría combinarse con algún tipo de autoritarismo. Es más, antes o después, seguro que acaba sucediendo. El Poder siempre acaba encontrando una ideología que justifique su perpetuación.

Me admira que haya países en Europa que, ni siquiera sobre el papel de la constitución, reconozcan la división entre poder del parlamento y poder legislativo. Pero incluso en los países que sí que lo tienen, ante un partido que gobernara con el 70% de los escaños del parlamento la capacidad de resistencia de las instituciones será muy limitada.

Ahora mismo veo una recesión profunda y larga como el mayor factor de peligro para caer en manos de populismos. Y en el pasado Hispanoamérica nos ha dado ejemplos, con el bolivarianismo, de que el populismo puede ser internacionalista. Vamos a ver cómo evoluciona el mundo en los próximos diez años.

miércoles, marzo 30, 2022

La diplomacia es el arte de enviar a la gente al infierno de tal manera que ellos pidan la dirección (Churchill)

 

Justamente ayer escuché un poco de una entrevista que le hacían a un clérigo importante. Tras la pregunta de la periodista acerca de si ahora había más pecado, el sacerdote responde: Como si hubiera habido tiempos mejores. Eso no es cierto.

Esta es una opinión muy extendida entre el clero progresista. Si eso fuera verdad --cuántas veces la he escuchado--, significaría, entonces, ¿que no hay avances? ¿No hay retrocesos? ¿Hagamos lo que hagamos todo sigue igual?

¡Por supuesto que ha habido tiempos mejores y tiempos peores! Si fuera verdad eso que tantas veces he escuchado significa que nuestras acciones personales o colectivas no tiene repercusión alguna, que las causas no tienen efecto.

“Es que siempre ha habido pecado”. Sí, pero unas veces muchísimo más; y otras veces, radicalmente menos.

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Siempre he dicho que Churchill tenía una pronunciación strictly horrible:

https://www.youtube.com/watch?v=Ua7nbHUL_Og

martes, marzo 29, 2022

Mi opinión sobre el tema de ayer: Alfonso XIII abdicó

 

Le he estado dando vueltas al tema de ayer. La renuncia formal al ejercicio del poder real por más que se presente como una suspensión temporal es, de hecho, una abdicación con voluntad de que sea transitoria. Lo único que las diferencia es que una abdicación tiene voluntad definitiva (aunque podría recuperar el trono), mientras que la otra tiene una voluntad de que sea transitoria (aunque podría no recuperar el ejercicio del poder).

Estrictamente, las dos son una abdicación del poder, las dos son una renuncia del poder, las dos son una suspensión del poder.

Una de las reglas esenciales de la filosofía que subyace en el Derecho Constitucional es que el Poder no admite vacancia. Con ley o sin ley, con derecho o sin derecho, siempre hay un poder que ocupa ese vacío. Eso es así siempre, en todas las épocas, en todos los sistemas de gobierno.

Por lo tanto, si se produce un vacío, otro ocupará ese “nicho de poder”. Una vez ocupado, dejará el poder o no lo dejará: eso dependerá de muchas razones. Por lo tanto, toda abdicación (temporal o definitiva) implica que volver a ocupar el trono dependerá de desocupar al que le ha reemplazado o al que sustituya al que le ha reemplazado: sea una persona física o una institución.

Así que lo que hizo Alfonso XIII, de hecho, fue abdicar. Pero dejando claro que desearía regresar. Claro que eso era un deseo (transitoriedad) frente a una realidad (abdicación).

Una vez que uno ha abdicado tiene derecho a recuperar el poder. La respuesta absoluta es no.

Los razonamientos anteriores valen para el poder real (muy mermado en el caso de Alfonso XIII) o para el poder ejecutivo del cualquier ordenamiento jurídico: si renuncias, renuncias.

Una vez que formalmente sueltas de tu mano el cetro, no tienes derecho a que regrese a tu mano como dueño. Esto vale para todos los poderes. Si los jueces, formalmente, renuncian en una situación de caos al ejercicio del poder judicial, después no pueden alegar que tienen derecho a retomarlo.

Esto es algo distinto a que uno sea impedido por la fuerza a ejercer el poder. Si no renuncias y te lo impiden con violencia, física o moral, sigue estando en la mano legítima. Es un poder impedido, pero la legitimidad sigue siendo tuya: res clamat domino.

Si la violencia no te impide, realmente, ejercer el poder, solo te lo estorba, y decides tomar esa circunstancia como excusa –por ejemplo, para no correr riesgos—, de hecho, estás renunciando. Cuanto más claro sea que, por ejemplo, en el caso de un juez, podías seguir ejerciendo tu poder, pero no quisiste hacerlo durante un año en una situación de lucha contra la mafia, eso, en definitiva, equivale a una renuncia. Después no puedes pretender retomar lo que es tuyo, porque ya no es tuyo. En la ausencia de un poder, otro ocupará su puesto y ese será el que, de hecho, ejercerá el poder judicial: sea el estamento militar, el político, los señores de la guerra, los comités populares, el partido.

Recapitulando, una cosa es que la violencia te impida ejercer tu poder; y otra cosa es que renuncies formalmente. Esto no es una cosa que ahora se toma, ahora se deja. Por su propia naturaleza el poder no es un pajar que han ocupado unos hippies y que ahora, tras dos años, voy a ver si lo recupero.

Alfonso XIII al renunciar al poder del trono, abdicó. Lo demás son solo intenciones. 

Los grandes expertos (catedráticos de Derecho) se lo dejaron claro a Franco, él no sabía nada de todo esto, y le dejó claro al príncipe Juan Carlos que la monarquía que las cortes habían aprobado era una INSTAURACIÓN, no una RESTAURACIÓN. Es un pequeño punto "olvidado", pero desde el punto de vista del Derecho, estrictamente, es así.

lunes, marzo 28, 2022

Cuestiones teóricas

 

Ayer leía el comunicado que Alfonso XIII emitió el 15 de abril de 1931, el día que se marchó de España. En ese comunicado decía en una de sus líneas: ...y mientras habla la nación suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder Real y me aparto de España, reconociéndola así como única señora de sus destinos.

Todos entendemos lo que él pretendía con esa fórmula: Seguir siendo rey, para después regresar.

Sin embargo, esta es una cuestión apasionante para los amantes del Derecho Constitucional: ¿Se puede suspender el ejercicio del Poder Real por parte del rey?

Hago la pregunta y es un asunto que no tengo claro. Todos sabemos que un rey puede abdicar, pero la suspensión del poder real ¿no es una abdicación?

--no me estoy refiriendo a que algo de facto sea una abdicación

--tampoco me estoy refiriendo a si era lícito o no

--tampoco a si tal supuesto estaba contemplado en las leyes

Lo que me parece una interesante cuestión teórica es si de iure la voluntad suspensión del poder real no es ya de por sí una abdicación. Me gustará escuchar vuestras opiniones.

En principio, y le he dado muchas vueltas, parece que sí: que es posible no renunciar a ese poder, pero no ejercerlo, sea voluntaria o involutariamente.

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Una persona que vive en Estados Unidos ha impreso y encuadernado mi trilogía sobre Dios. Le ha quedado tan bien que os pongo las fotos que me ha mandado.



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Padre Fortea, trabajo como sacristán en el Vaticano. Lo de los reyes está bien. Pero encarecidamente le suplico que escriba más sobre los sacristanes romanos.

domingo, marzo 27, 2022

El sacristán montaraz y la paciencia del papa Francisco

 

¿Qué fue lo peor de la consagración a Rusia que se hizo el viernes? Indudablemente la capa pluvial. En eso están de acuerdo católicos y budistas, ateos y adventistas: la capa, en su género, tenía algo de insuperable. Es como un hito. Si no la hubiera visto, habría creído que la mente humana no era capaz de diseñar una capa pluvial tan... manifiestamente mejorable, como le gusta decir a un amigo mío catalán.

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Ayer hablé por teléfono con un muy buen amigo sacerdote. Nos reímos un buen rato, a carcajadas, porque nos imaginábamos la escena del papa llegando a la sacristía, y al querer ponerse esa capa, le sale el sacristán mayor, gordito, con mofletes encendidos y que con acento de sorna andaluza le dice con energía:

Sacristán: Santidad, usted no puede ponerse eso.

Papa: Sí, sí, quiero algo sencillo.

Sacristán: No, no, no, no.

Papa: Va, venga.

Sacristán: Que no, que no.

Papa: Pues yo digo que sí y ya está.

Sacristán: Pues yo digo que no.

Papa: Oye, el papa soy yo.

Sacristán: Usted será el papa, pero el sacristán mayor de la sacristía papal soy yo. Y usted no sale con eso.

Papa: Mira, no me hagas perder el tiempo. Soy el papa y me pongo esta capa y punto.

Sacristán: Pues ya le digo que de aquí no sale con eso, como que me llamo Federico.

Papa: Mira, majete, ya me estás empezando a cansar.

Sacristán: Pues póngase como usted quiera que con todo respeto ya le digo que “no” es “que no”. Beso su mano y su pie, pero ahora mismo me llevo esto de aquí.

Papa: Pero suéltala. Que la sueltes.

Sacristán: Yo no la suelto.

Papa: Pero que se va a romper.

Sacristán: Pues que se rompa.

Papa: Oye, escucha... ¿Aquí quién manda?

Sacristán: Pues usted.

Papa:¿Sin ninguna duda?

Sacristán: Sin ninguna duda.

Papa: Pues no hay más que hablar. Suéltala. ¡La capa!

Sacristán: Que no la suelto.

Papa: Que me la des.

Sacristán: Ay, pero que don Erre que erre.

Papa: Que soy tu jefe; a ver si así me entiendes así, don Terco. La ca-pa.

Sacristán: Que no le escucho. No le es-cu-cho. De aquí sale de aquí hecho un pincel y punto.

sábado, marzo 26, 2022

Lo de ayer

 

Ayer vi la consagración de Rusia y Ucrania en el Vaticano. Nada que decir respecto al contenido, pero sí que me gustaría comentar algo respecto a la forma. Insisto, respecto al contenido, todo perfecto.

¿Cómo lo hubiera hecho yo si hubiera tenido plena libertad para organizar el acto?

Hubiera mandado hacer una imagen ex profeso para la ocasión. En este caso, dado que hablamos del este de Europa, hubiera estado justificado un icono. Pero una imagen de tamaño natural de la Virgen también está bien. Eso sí, yo hubiera pedido que hubiera sido una imagen impresionante... que no costara nada al Vaticano. Hay muchos talleres del mundo que hubieran gustosamente hecho una imagen formidable. Como la Piedad de Miguel Ángel, pero no en piedra. Con la iconografía de la Virgen de Fática, pero con una reinterpretación estética que fuera una gran obra de arte. No me voy a extender en este punto.

El papa sentado ante una imagen de tamaño natural. La imagen flanqueada por cirios en medio de una cierta penumbra. Pocas flores, pero magistralmente escogidas y colocadas. De nuevo no hace falta gastar, hay genios en ese campo que estarían encantados de pagarlo todo. Ya tenemos flores, una iluminación perfecta para que resalten las velas, con una iluminación suave directa a la imagen sin que no se note dónde está el foco.

Alrededor de la imagen, una corona de cardenales con sus galeros y cogullas de un rojo intenso.

Sabiamente situados, como enmarcando la escena, situados en los flancos de la nave central, los obispos con sus hábitos corales. Yo hubiera situado esto en el centro de la nave central para que visualmente resaltara más esta composición en un espacio vacío. No hubiera colocado esto a los pies del presbiterio, porque el baldaquino eclipsa visualmente todo.

Además, para que la basílica respirara la calma de los espacios vacíos iluminados con luz natural, la hora para ello tendría que ser más temprana, solo habría cien sacerdotes y doscientos laicos. Situados en la zona de los bancos de los fieles.

La ceremonia hubiera sido casi igual que vimos, aunque pensada para la televisión. Ayer podía haber dos mil personas en la basílica, en la televisión hay millones. Con lo cual los movimientos de la cámara, la iluminación, todo, debe estar pensado para la pantalla de televisión y de Youtube.

Para la ocasión se podría haber estrenado una composición creada para la ocasión, de manera que las preces recitadas y la música coral se alternaran, formando una composición unitaria, algo pensado así desde el principio. La música puede tener varios estilos, pero como no me fio, hubiera insistido en algo de sabor a Tomás Luís de Victoria. Si el compositor no me satisfacía, desde el principio, estará advertido de que se tomarían fragmentos de autores que ya hubieran compuesto grandes obras.

https://www.youtube.com/watch?v=YXyqPDU0_fM

Y, por supuesto, una procesión, una preciosa procesión. La Virgen en Fátima, si no me traiciona la memoria, entre las varias cosas que les pidió a los niños los días que se apareció, también pidió una procesión. No estoy diciendo que tenga que ser una procesión de muchísimos integrantes, sino que las mentes vaticanas, los especialistas, se pregunten: “¿Cómo podemos hacer una procesión de unas cien personas lo más bonita posible?”.

viernes, marzo 25, 2022

Hoy no hablaré del prelado. Tampoco es necesario hacerlo todos los días.

 

Hace tiempo creo que ya coloqué en el blog esta impresionante pintura. No me resisto a contemplarla con lentitud una vez más. Es una obra de arte verdadero. Qué preciosa es esta música. La compuso un italiano, pero hizo una maravillosa obra inspirada en España:

https://www.youtube.com/watch?v=8dmWAve3Pvk

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Tengo una amiga supernumeraria en Madrid. Cuando me enfado con ella la amenazo con presentar mi candidatura a prelado del Opus Dei. “Y la primera medida que tomaré será que crear varios monasterios para numerarias que tendrán que llevar hábito”.

Mañana volveré a hablar del prelado, creo que sí.

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Ayer tuve un directo con los que quisieron unirse al canal para hacer preguntas y escuchar mis respuestas. Me he enterado que para que os avisen de los directos hay que hacer click en una campanita. Pero no preguntéis dónde está tal campanita.

Desgraciadamente, di al botón del directo cuando tenía el móvil en mis manos en sentido vertical y no sabía que si se comienza así, ya no se puede cambiar al sentido horizontal. Lo siento por todos aquellos que me vieron de una manera incómoda.

Todos me daban consejos para arreglar el asunto y yo quedé con un vejete que no tiene no se aclara con las funciones básicas.

La verdad es que tenían razón porque, aunque la razón era esta que he dicho, lo cierto es que, después del directo, tardé más de media hora en encontrar el botón para bloquear la rotación de la pantalla. Miré explicaciones en la Red, vi no menos de cinco vídeos. Madre mía si estaba escondido. Claro que ese no era el problema.

Pero no encontraba ese botón porque todos los vídeos me decían que con el dedo había que hacer un movimiento hacia arriba. Y a mí no me salía nada. Resulta que en mi modelo había que hacer ese movimiento desde la esquina derecha y hacia abajo. ¿Por qué nos torturan así a los pobres ciudadanos?

jueves, marzo 24, 2022

Prelado del Opus Dei: ¿obispo sí, obispo no?

 

(Sigo con el tema de ayer). El Opus Dei durante su comienzo y buena parte de su historia no fue una prelatura, concretamente desde 1928 hasta 1982. Como realidad asociativa que era y sigue siendo, su fundador no la conoció más que bajo la figura canónica de instituto secular. Es lo que era y es lo que ha seguido siendo, aunque la figura de prelatura pareciera que le añadía algo. Realmente, a nivel canónico, no le añadía nada; salvo la apariencia de ser “algo más importante”, pero ningún verdadero contenido se añadía. El problema es que esa apariencia le confería un aspecto de ser una iglesia particular. Era insoslayable esa semejanza: obispo, clero, fieles. A ese molde canónico se hubieran podido sumar todos los institutos seculares. ¿Y por qué no?, también las órdenes religiosas. ¿Qué razón se podría dar para negarse a que se diera la situación de un general dominico obispo, con religiosos y religiosas, y una amplísima orden tercera con familias?

El mapa eclesial se tornaría extraordinariamente complejo si la mitad de los obispos fueran territoriales y la otra mitad fueran de obispos de prelaturas con distintas espiritualidades. Y más todavía porque tendríamos prelaturas de órdenes religiosas y prelaturas de institutos seculares. Una prelatura franciscana, no lo olvidemos, fácilmente podría ser muchos más miembros que el Opus Dei. La obra cuenta con 93 000 miembros, los seglares franciscanos de la orden tercera ya ahora mismo son 442 000 miembros. Para los que conocemos la situación, podemos asegurar que si la orden franciscana pretendiera configurarse como prelatura, podrían duplicar los miembros de la orden tercera sin ninguna dificultad. Solo los religiosos son más de 300 000.

Además, si observamos con detención la espiritualidad propia de Opus Dei, su carisma, y os aseguro la conozco muy bien, veremos que nada conducía a su concreción canónica como prelatura.

¿Hay algo en el Opus Dei que requiera de un molde canónico absolutamente único? La respuesta rotunda es “no”.

Quizá podamos plantear la cuestión de un modo mucho más sencillo, pero no por ello menos verdadero. Todos sabemos lo que es un instituto secular, todos sabemos lo que es una diócesis. Ahora bien, ni los mismos numerarios podrían precisar muy bien las características definitorias de una prelatura. Al final, lo que le queda a la gente sencilla en la mente, es que es algo a medio camino entre un instituto secular y una diócesis. Esa visión tan simple no deja de ser muy clarificadora. ¿Qué espacio eclesial queda entre una realidad asociativa y una iglesia particular? Ninguno.

La cosa tampoco cambia porque una realidad asociativa (o también una orden religiosa) incluya en sus estatutos la posibilidad de asociación de obispos en ella: Y así una asociación tenga los tres órdenes: obispos, clero y laicos. Seguiría siendo una asociación. Y si es una orden, podría contar con hasta cuatro órdenes: obispos, clero, monjes y familias. Pero si convertimos eso en una entidad casi diocesana, estaríamos fragmentando el orden eclesial regido por un criterio nítido, claro y muy definido: el territorio. Ya dije ayer que las diócesis personales son una irrupción que no provoca conflictos mientras sean tan reducidas como ahora. Imaginemos lo que significaría que en el territorio de una diócesis los pertenecientes a una diócesis personal fueran el 80% de la población. Imaginemos que en ese territorio del 20% restante de los católicos el 15% pertenecieran a una prelatura. Evitar que allí hubiera conflictos de jurisdicción, de coordinación, de acción pastoral conjunta, de... dinero, sería imposible.

La bondad de un buen ordenamiento jurídico se ve en que por grande que sea la estructura o por pequeña que sea funciona perfectamente. Si el tamaño y la proporción distorsionan ese funcionamiento normal de la vida eclesial, eso significa que no estaba bien ideada la arquitectura jurídica.

Y un principio esencial, constante en la vida de la Iglesia, siempre ha sido que el obispo era supervisor de todas las realidades eclesiales. Si la cabeza de realidades espirituales particulares tiene rango episcopal y encima ejerce su autoridad sobre una realidad con apariencia de diócesis propia, entonces lo conflictos están servidos. Y el Derecho Canónico tiene que estar pensado para no ser él mismo fuente de tensiones.

A todos los miembros del Opus Dei que lean estas líneas, este escrito no tiene el menor deseo de reducir el prestigio y el orgullo de la prelatura. Ahora bien, hay dos posibilidades: la cabeza del Opus Dei o es obispo o no lo es, no hay posibilidad intermedia. Considero que mantenerse en lo que fueron sus orígenes y buena parte de su historia es el status más adecuado. 

Este escrito, por tanto, no los hace de menos. Al revés, les lleva a entender que están como siempre estuvieron, aunque hubiera dos prelados que como excepción fueron elevados al rango episcopal. Una excepción muy bien intencionada, pero que siempre siempre fue cuestionada si era lo mejor a nivel canónico.

Alguno bien cándido afirmará que si lo hizo el papa fue lo mejor. Pero claro si el papa lo hace obispo, es lo mejor. Si el papa no lo hace obispo, es lo mejor. Me imagino que alguna de las dos bifurcaciones del camino será lo mejor, porque no se pueden seguir los dos caminos a la vez. 

Más allá de la retórica, me consta que ha habido miembros de la Obra que han vivido con tristeza la no episcopalidad del prelado. Este escrito presta el servicio de aceptar la realidad actual con paz.

Post Data: A pesar de todo lo dicho, los entiendo perfectamente. ¡Perfectamente! Porque a mí mismo me agradaría recibir la dignidad episcopal a título póstumo, al menos.

miércoles, marzo 23, 2022

La reciente reforma de la curia romana y el Opus Dei

 

Estos días se han suscitado algunos comentarios (o muchos comentarios) en el clero acerca del Opus Dei en la nueva reorganización de la curia romana. Permítaseme dar mi opinión, (una vez más, ¡otra!).

Ya expresé mi parecer hace casi diez años sobre la conveniencia o no de que el Opus Dei fuera una prelatura:

https://blogdelpadrefortea.blogspot.com/2016/08/cuestiones-canonicas-acerca-de-la.html

https://blogdelpadrefortea.blogspot.com/2016/08/las-prelaturas-personales-mas.html

https://www.blogger.com/u/4/blog/post/preview/35878920/2074582310150799869

https://www.blogger.com/u/4/blog/post/preview/35878920/2074582310150799869

No tengo ni idea de quién ha aconsejado al papa, pero hacer que el Opus Dei, en el que la inmensa mayoría de sus miembros son laicos tengan como interlocutor al Dicasterio para el clero no ha sido la más indiscutible de las decisiones. (Obsérvese la caridad y finura de esta última afirmación).

¿Quién debía ser su interlocutor? Indudablemente el “Dicasterio para los laicos”. Si hay sacerdotes de la prelatura, es PARA los laicos de la prelatura. O ese dicasterio o el que se encarga de las realidades asociativas que cuentan entre sus miembros con laicos y clero. En este momento (y más tras la reforma de hace pocos días) todavía no tengo claro el límite de jurisdicción de ambos dicasterios, pero espero enterarme antes de una semana.

Cuando el Opus Dei ha dicho que la nueva reforma de la curia romana no les afecta y que solo cambia su interlocutor, tiene razón, toda la razón. Esa reforma cambia a la curia, pero para nada a la prelatura.

Ahora bien, el último cambio sí que va en la línea (sin decirlo) de que el Opus Dei es preferible que no tenga a un obispo como prelado, pues eso lo asemejaría demasiado a una iglesia particular. Que es casi imposible no leer tal intencionalidad resulta un hecho insoslayable.

Yo que amo al Opus Dei, aunque no pertenezco a él, he recordado siempre que el Opus Dei no es otra cosa que una asociación con clero y fieles. Si a través de la creación de una terminología especial se intenta hacer creer que es otra cosa, se equivoca. Eclesiológicamente es eso. Incluso si en la asociación hubiera obispos, presbíteros y laicos no dejaría de ser como un instituto secular con esos tres elementos integrantes.

Situar un obispo en la cúspide de un instituto secular podía hacer pensar que era otra cosa diferente a una asociación dentro de la diócesis, la que sea. No es la prelatura y la diócesis, sino una asociación dentro de la diócesis.

El ser cabeza de todo el rebaño, el estar constituido en autoridad máxima de las comunidades, estaba unido al hecho de haber recibido una consagración sagrada: el tercer grado del orden. El Opus Dei, lo miremos como lo miremos, es una realidad asociativa, eclesiológicamente no es una “iglesia”. ¿Por qué debería ser obispo su superior? No es un despropósito si se le eleva al episcopado, pero deja menos clara la peculiaridad de la figura del obispo diocesano.

Las diócesis personales son rebaños totales: todas las personas que pertenecen al Ejército, todas las personas de rito melquita, etc. La diócesis personal es “total”, incluye a todas las ovejas, la pertenencia no es fruto de una opción personal. Y aun así la coexistencia entre diócesis personales y territoriales no deja de poder ser una fuente de problemas. No será fuente de conflictos mientras esas diócesis personales sean tan pequeñas que solo susciten la caridad por parte de la gran diócesis en la que se haya inserta. 

Pero si en un territorio, una tercera parte de los fieles perteneciera a una diócesis personal y dos terceras partes a la diócesis territorial, los conflictos no tardarían en aparecer. ¿Habría una cierta bicefalia? Por supuesto. Y las invisibles líneas de lo personal y lo territorial crearían inevitables fricciones y problemas. 

martes, marzo 22, 2022

De aquellos polvos, estos lodos

 

El tema de la energía en España se ha transformado en una emergencia nacional. Está en juego la supervivencia de toda nuestra economía. Hemos entrado en una espiral de destrucción del sector productivo que marcará un antes y un después si no se toman con urgencia medidas muy severas. No hace falta esperar a ver qué sucede en un año. Los resultados ya se pueden predecir ahora. Esperar a dentro de un año para tomar medidas es inaceptable.

Hay que dejar claro a la Unión Europea que se deben tomar medidas ya de manera urgente. ¿Qué medida tomaría con la autorización de Bruselas? La nacionalización temporal de todo el sector energético: gas, electricidad, distribución de hidrocarburos. Las gasolineras seguirían siendo de propiedad privada, pero se fijaría el precio por ley para que haya un beneficio justo.

Todo ese sector debe regirse por el principio de que deben ganar un beneficio justo, razonable, pero no se pueden aprovechar para hacer caja a costa de la destrucción de toda la economía.

Se fijará el precio real de cada producto (lo que se paga por la gasolina, gas, electricidad y el precio de distribuirla.), se fijará un margen adecuado. Con un margen mínimo los beneficios para la industria ya son inmensos. Lo que no pude ser como ahora es que sean disparatados a través de un sistema laberíntico hecho contra el bien común.

No se pondrán impuestos a esos productos. Sí que se colocará un pequeño margen de sobrecoste para ofrecer un precio estable cuando esos productos fluctúen en el mercado, así la industria española, la agricultura, todos, no se resentirán tanto de los vaivenes. Además, ese margen se puede usar para crear una reserva que sirva de segundo colchón ante esos vaivenes. Estados Unidos creo una reserva federal hace años que lleva ejerciendo una magnífica función para ese país: comprar cuando está barato, vender cuando está caro.

Hay que preservar la industria a toda costa, y la agricultura y el sistema de transporte de mercancías. Ya no se pueden buscar pequeños apaños, pequeños remiendos. Llevamos muchos años de antiracionalización del mercado energético en este país. No es cierto que la crisis vaya a afectar a todos por igual. España se enfrenta a una pobreza si precedentes. Ya no estamos hablando de mayor o menor crecimiento del PIB, estamos hablando de una destrucción sistemática de las fuentes de ingresos para España.

Al mismo tiempo se requiere favorecer todo lo que se pueda las placas solares, parques eólicos y la energía nuclear. Alguien ingenuamente pensará que ya se favorecen todo lo que se pueda, por ejemplo, la energía solar. Pues no, lamento deciros que no; no me voy a extender en este artículo, pero la capacidad de los gobernantes (sean los de ahora o los de la oposición) para hacer las cosas de forma contraria a la razón es admirable. En este campo los dos partidos tienen culpa: muchas y algunas muy grandes.

Escribo este post viendo la que se avecina y cómo de momento se van buscando pequeños apaños por aquí, algunas subvenciones por allá.

Cuando la pobreza se abata sobre España, podré recordar con toda verdad a mis compatriotas: “No os quejéis. Les votasteis vosotros. Tenéis lo que os merecéis”.

Es cierto que el sistema no me permite votar ni al candidato ideal, ni al partido ideal. Pero una cosa es eso y otra seguir votando a las peores opciones políticas posibles y a los peores políticos posibles. El futuro de España lo veo muy claro y os lo habéis merecido. Otros lo sufriremos sin culpa, pero millones de votantes han sido unos insensatos. Esto no lo puede decir, ¡jamás!, un político. Pero yo que miro la licitud o ilicitud de los actos os lo digo: “¡Sois culpables!”.

Hay una culpabilidad colectiva. También millones de personas pueden tener responsabilidad. No se diluye la culpabilidad por el hecho de que tantos hayan seguido el mismo mal camino.

No estoy diciendo que el PP es el bien, el PSOE es el mal. Las cosas son más complejas. Los casos cuanto más intermedios son más difíciles de juzgar, y eso que yo ni lo intento, ni debo hacerlo. Ahora bien, hay opciones políticas o de personas que son tan insensatas, que conllevan una carga evidente de calificación moral. Hablando en general, no podemos decir que se pueda votar a determinadas opciones y afirmar que uno solo ha caído en el error. Hay errores de juicio tan evidentes que solo una persona moralmente desnortada puede caer en ellos.

Yo no debo ahora concretar, pero la repercusión moral del acto de votar está fuera de toda duda.

Lo que sí que es evidente es que el mercado de la energía hace años que se ha construido contra el bien común y a favor de empresas que pueden pagar ejercer lobby ante los gobiernos y ante la Unión Europea.

El problema es que ahora sus beneficios se han disparado más allá de lo imaginable, pero es el entero sistema el que se va a desplomar en sectores enteros con un derrumbe incontrolado.

Patriotik TV

 Entrevistador: ¿Por qué cree que los viles países de Occidente no le aman como le amamos nosotros los patriotas rusos?

Putin: Mire, usted, hay causas complejas... Espere... Miniyo, ¡Miniyo! ¿Dónde te has metido? Ven con papi.



lunes, marzo 21, 2022

Huelga de camioneros en España

 

Cuando he oído que el gobierno pedía que no se acapararan productos alimenticios, ha sido la señal inequívoca de que debía ir, cuanto antes, al supermercado a por comida. Es como cuando un banco avisa de que no hay ningún problema con los pagos en efectivo en la ventanilla: esa es la señal de que hay a toda prisa a sacar el efectivo.

Ya no quedaba leche, salvo leche de soja. En este tipo de situaciones es cuando se comprueba quién es quién en el mundo de la leche. Hoy he visto que la leche de soja es la solterona aburrida que espera sentada en el baile de la plaza.

Por supuesto que siguiendo el consejo del gobierno, solo que a la inversa, he arramplado con toda la comida que me ha cabido en el carro. Ahora no me van a faltar cereales para el desayuno, aunque sufriéramos un asedio medieval inmisericorde. Los cereales es algo que no me importa comer en el almuerzo y en la cena, además hay de tantas clases, y las cajas son tan alegres: una rana, un ave colorida, unos duendecillos, un tigre. Viendo la caja, parece que hayan envasado alegría. Nunca me he cansado de comer cereales. Los que más como son los copos de maíz; por no engordar, porque no tienen azúcar. Si esos no me han cansado al cabo de tantos años, con su sabor neutro, es que ya ninguno de los cereales me puede cansar.

Siempre desayuno alguna fruta, hasta ahora mandarinas; ahora viene la época de las fresas. Después mis cereales, con kéfir que me hago yo. Y acabo con un poco de chocolate; a veces no es tan poco.

En Moscú deberían sacar al mercado unos cereales con la cara de Putín, los Kremlin Flakes.

domingo, marzo 20, 2022

Retratar es más que captar una cara

 

He puesto esta pintura porque no es tan fácil hacer un retrato tan magnífico como este. Aparentemente sencillo, pero inusual en su perfección.

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Hace unos días, revisando la cuarta parte de Paulus se me planteó una interesante cuestión: ¿existía el tratamiento de “usted” en el griego del siglo I? Os ofrezco este link para los que deseéis comentar temas como este sobre la obra:

https://el-leon-de-dios.blogspot.com/

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Ayer, leyendo un artículo acerca del obispo como maestro de su diócesis, leí un pensamiento realmente hermoso. Después de hablar de la figura episcopal, el autor puntualizó que, sin embargo, no se debía olvidar que portadora de la Revelación es la entera comunidad de los creyentes.

Es un pensamiento muy bello del profesor Villar. Fue profesor mío y tras leer el artículo me enteré de que había fallecido.

En el fondo

 

—Putin no es malo. Cierto es que le gusta bombardear algún hospital, alguna central nuclear, alguna ciudad. Pero en el fondo no es malo. Es que tiene sus prontos.

—Pero también ha ordenado algún asesinato.

—Bueno, sí, claro. También asesina un poco, nadie es perfecto.

sábado, marzo 19, 2022

Lemas de la prensa

 

Sobre el tema de la prensa del que hablé antes de ayer, este es el lema del Washington Post: «La democracia muere en la oscuridad».

Estos son los lemas de varios periódicos. Perdonad que por ahorrar tiempo los ponga en inglés:

A free press doesn’t mean it’s not a tame press. Tame significa domada.

Building the Nation.

For those who make decisions that count.

Not What You Thought.

Now you know.

Open your world.

Read it and you will see more.

The home of truth.

The One You Trust.

The value of truth.

There’s nothing more valuable than knowledge.

Cada uno de estos lemas merece ser meditado. Para la mayoría de naciones, sería difícil encontrar una época en la que la prensa haya sido ideal. Pero es cierto que es fácil darse cuenta cuándo esta ha sido fuerte y cuándo ha sido débil.

Es cierto que intervenir a favor de la honestidad de la prensa es algo que conlleva mucho riesgo. ¿Pero no hay que hacer nada si vemos que la prensa va debilitándose más? Cuando hablo de prensa, por supuesto, me refiero a todo tipo de prensa en cualquier medio que sea profesional y que pueda investigar los grandes asuntos. La prensa de investigación, esa es la que construye un país, la que tiene capacidad para revelarnos lo que no pensábamos. La prensa honesta nos puede sacar de una sacudida de nuestro mundo confortable y presentarnos una parte subterránea que no sospechábamos de su existencia. Confianza, honestidad, honradez, trabajar para buscar la verdad.

En España, hubo unos decenios en que se vivió una edad de oro de la prensa de investigación. Se ganaba mucho dinero y se premiaba con ventas la seriedad. Pero todos los profesionales están de acuerdo en que actualmente se gana poco y todo han sido recortes hasta que se ha llegado a la situación de no poder recortar más. ¿Queda prensa seria en España? Por supuesto, pero su influencia se ha reducido sustancialmente. Sigue quedando prensa seria y honesta en todos los países, el problema es su influencia decreciente. El problema es que lo que queda se mantiene más bien con subvenciones y exenciones fiscales.

A esto se une un cierto desencanto con la democracia, con la representatividad en el congreso, con la idea establecida de que las cosas no pueden cambiarse, con la falsa sensación de que todos son corruptos, con la verdadera sensación de que los partidos solo se enfrentan y no colaboran. No vivimos en un tiempo de grandes idealismos, como fueron los años 60 y 70.

¿Qué hacer para revitalizar la mejor prensa? No lo sé. Me gustaría poder escuchar a los expertos. Quizá solo se pueda fomentar sus beneficios económicos de alguna manera y no se pueda hacer nada más.

Hay un hecho indudable, nunca como ahora las teorías conspirativas ridículas han captado a tantas personas normales. Te encuentras con un número creciente de individuos normales que creen en la existencia de insostenibles conjuras mundiales o nacionales.

Si es muy delicado, por parte del Estado, intervenir a favor de la prensa seria; también es delicado intervenir contra la libertad de expresión, por más que insista en que la tierra es plana o la luna está hecha de queso. Planteo el problema, pero no tengo una propuesta de solución. Mi único camino a la búsqueda de una solución sería “escuchemos a los expertos”.