Sobre el tema de mi video
acerca de Cuba, he recibido muchas preguntas. Sí, creo que puedo dar algunas
explicaciones más. Hay una diferencia radical entre servilismo y obediencia.
Respecto a la obediencia,
siempre podemos ir un poco más allí, siempre podemos obedecer mejor, de un modo
más puro, de un modo más espiritual.
Cierto que yo debo
obediencia solo a mi obispo y al sumo pontífice, pero la conciencia que tengo
de la sacralidad del don de la episcopalidad me lleva a un respeto a cualquier
obispo del mundo que puede parecer obediencia. Estrictamente, lo que hago no es
obediencia (entendida esta de un modo formal), pero es un respeto tal que, de
hecho, en la práctica, va a ser percibida como obediencia. Y, ciertamente, si
tuviera yo promesa de obediencia a todos los obispos del mundo, en casi nada se
diferenciaría mi forma de actuar hacia ellos.
Desde luego, cuando estoy
en otra diócesis mi actuación respecto al ordinario del lugar es de total
obediencia, lo mismo que si estuviera en mi diócesis y escuchara a mi obispo.
Yo adoro a Dios obedeciendo
a mi obispo y respetando a todos los obispos del mundo.