miércoles, septiembre 15, 2021

Por fin un buen rato delante de la televisión


Estoy viendo un documental en tres capítulos acerca de la historia de Afganistán. La serie comienza en 1950 con la monarquía. Cincuenta minutos dedicados solo a la monarquía de ese país y comenzando en fecha tan tardía. ¿Qué significa esto? Significa un lujo de detalles y de precisión al que no nos tiene acostumbrada la televisión.

Por supuesto nada de recreaciones históricas (siempre ridículas), solo filmaciones de época y algunas muy atinadas entrevistas. Ahora estoy en el segundo capítulo, la ocupación soviética.

En estos capítulos, no hay nada de paja, nada de relleno. Hay tantas cosas que contar. ¿Por qué el presupuesto de los documentales va a parar a las manos de los incompetentes?

Yo creo que la mayoría de productores de documentales le dicen al director en el despacho algo así: “Mira, sé que eres un lerdo. Ya lo has demostrado suficientemente. Así que te encargo otro documental para patanes. Mi única directriz es que no te eleves demasiado. No te olvides que trabajas para individuos mentalmente muy torpes”.

Y después discuten qué tema escoger. Por supuesto que debe tratarse de un tema para sandios. O si es un tema serio, debe tratarse lo más neciamente posible.

Lo mejor es intercalar tantas cuantas recreaciones históricas sean posibles. No importa que sea un episodio sobre Napoleón, con cuatro actores bastará y cualquier caserón un poco viejo será suficiente. “Y si no, que hablen en el jardín”.

En los documentales de los años 60 y 70, podía haber falta de medios, pero estaban dotados de una indudable dignidad. En su elaboración intervenían los mejores especialistas. Ahora veo que debajo del nombre del entrevistado aparece un vago especialista en la Edad Media.

Y cuando el documental trata acerca de la Iglesia... ay. Al menos Goebels inculcaba las infamias a sabiendas que eran patrañas inventadas, pero estos ya han crecido en la era post-Goebels y la verdad es la menor de sus preocupaciones.

domingo, septiembre 12, 2021

Esa otra región nocturna por la que deambulamos cada noche

 


Hoy he tenido uno de esos sueños curiosos. He soñado que le pedía a una persona la dirección para ir a su casa. Pero poco después me despierto en mi sueño (insisto, seguía soñando) y me pregunta que por dónde voy. Me había quedado dormido en mi coche, pero antes de ponerme en marcha, todavía no había arrancado.

 Me excuso y le digo que me he quedado dormido, que me dé la dirección y que voy de inmediato. Me la da, pero de nuevo me quedo dormido. Por segunda vez me despierto y me doy cuenta (dentro de mi sueño) de que me he quedado dormido otra vez al volante, antes de salir del aparcamiento. Allí acaba al sueño.

Lo peculiar es que sueño que me duermo dos veces y que me despierto dos veces.

Me acuerdo que tenía muchísimo sueño, aunque en realidad estaba dormido.

sábado, septiembre 11, 2021

11 de septiembre

Aquel día me parece tan lejano. El mundo era otro, yo era un joven cargado de ilusiones, de vitalidad. Habíamos tenido reunión de arciprestes y había almorzado con algunos compañeros. Así que me enteré del atentado hora y media después que sucediera, poco después de llegar a mi casa.

Después, me quedé, como todos, hipnotizado delante del televisor. Aquella tarde celebré con casulla negra una misa de funeral. En lo que quedó de día, nadie se despegó de los televisores, de las radios. La programación de todas las televisiones había quedado suspendida.

Desde entonces todos hemos tenido la sensación de haber entrado en una nueva época. La caída del muro de Berlín ponía punto final a un tiempo. La caída de las Torres Gemelas era el hito que marcaba un nuevo tiempo: guerras, atentados (en Londres, París, Barcelona, Niza, Madrid), el ISIS, apuñalamientos.

Sin Dios el tiempo se dirigiría hacia ninguna parte. Si creemos en Dios, sabemos que Él es Señor de los tiempos, que abre y cierra tiempos, que encauza el rio de los años hacia el destino que Él determina. Ese rio no es una fuerza ciega, sino una corriente de causas y efectos en la que Él interviene.

Ahora estamos en otro tiempo distinto del precedente al de ese atentado. En otro tiempo y esperando un nuevo tiempo.


viernes, septiembre 10, 2021

En medio de noticias eclesiales tristes, una cosa que os hará sonreír


Ayer hice la llamada más extraña de toda mi vida. Y no creo que, en todo lo que me queda de vida, vuelva a hacer una tan estrambótica.

Hace un año, estaban dando en la televisión El nombre de la rosa y vi un par de minutos de la película. Vi, justamente, la parte en que Guillermo saluda a Ubertino. Y el viejo y lunático de Ubertino le dice:

¿Guillermo? Nooooo, tú no eres Guillermo. Y el anciano sigue repitiendo que no es Guillermo, hasta que el amigo, con toda tranquilidad, pues ya lo conocía, le convence de que sí que es Guillermo. El tono de Ubertino es irreal, cómico, de perfecto lunático.

Entonces cuando vi a mi a amigo, hace un año, habíamos quedado a comer, le saludé de la misma manera que Ubertino: “Noooo, tú no eres Pedro. Noooo”.

Fue una apuesta arriesgada, porque si mi amigo no hubiera visto la película se hubiera convencido de que me faltaba un tornillo, y de los gordos. Pero, entre risas, me dijo que casualmente había visto la película un par de días antes. Con lo cual no se paró de reír durante un varios minutos y él mismo se puso a imitar al lunático de Ubertino.

Pues ayer, estaba cansado a mitad de la mañana, y me imaginé que a esa hora le pasaría lo mismo a mi amigo. Así que le llamé sólo para decirle la famosa frase y que se riera. Fue un éxito. Se rio como pocas veces. Cuando se calmó, le dije que solo le llamaba para que se riera un poco y que no tenía nada que decirle más que esa frase.

miércoles, septiembre 08, 2021

Arte en las calles

 

Estos días estoy releyendo la maravillosa Una historia de la lectura de Alberto Manguel. Su libro es un banquete para los ojos, qué delicia. Además, ese autor es una de esas personas a las que más admiro por su carácter. Cómo desearía que viviera en Madrid para ofrecerle mi amistad y pasear, charlar y conocerle.

..............................

He visto por segunda vez Alien Covenant. Esta vez, como ya sabía que su guion era nulo, lo he hecho por el placer visual de ver naves espaciales y similares. Como disfrute para los ojos, ha cumplido su misión.

Hoy he mirado con todo detalle la preciosa estatua en mármol blanco titulada La juventud de Aristóteles de Charles Degeorge. Hace años que conocí esa estatua por una lectura. ¡Qué estatua! El gesto del rostro adolescente (¿esta aburrido, está concentrado?), la postura del cuerpo (tan natural, tan plácida), los detalles del asiento griego, la vasija a sus pies, los rollos en un cilindro de cuero.

La estatuaria siempre, desde mi juventud, ha ejercido hacia mí una gran atracción, al contrario que la danza o la ópera. Aunque me entusiasme Moulin Rouge.

......................................

Hoy cenaré con un agregado del Opus Dei y varios sacerdotes de la prelatura. Será en un jardincito trasero de un adosado. Será, seguro, un final del día relajado, picando canapés y sandwiches. Estos encuentros sociales me gustan mucho. Como jugar al crocket, tomar el té o asistir a la presentación del libro de otro autor.

domingo, septiembre 05, 2021

Ya han pasado veinte años

 

Hoy he visto un documental sobre el 11 de septiembre. Cuántos sentimientos. Recuerdos de un día que no fue como otro día. El ocaso de toda una época. El esplendor del Imperio americano alcanzó su cumbre en 1960. Año en que el PIB de esa nación era el 40% de la economía mundial. Es cierto que cuantitativamente el poder de Estados Unidos en relación al PIB mundial es, todavía hoy, inmenso y podría estimarse en un 24%. Pero aquel 40% de 1960 era, cualitativamente hablando, de hierro. Una sola nación tenía las finanzas, la mejor industria, la tecnología, todo.

El daño económico del atentado no fue grande, pero marcó una época: fue todo un símbolo. No se podía mostrar de forma más visual lo que, instintivamente, muchos presentían que iba a pasar: el derrumbamiento de esos dos edificios (que representaban columnas financieras) era un símbolo del final de una época. La Pax Americana, la época de los cónsules Eisenhower o Reagan, Nueva York como capital del mundo... recuerdos y más recuerdos de un mundo que estábamos convencidos de que podía durar dos o tres generaciones.

Quizá siempre ha sucedido que el imperio de nuestra juventud es un “imperio sentimental”. He leído, en la autobiografía de Stefan Zweig, los elogios que dedica al Imperio austrohúngaro como para no darme cuenta de ello.

En este momento de la historia, tengo la tangible sensación de que, en los próximos diez o quince años, veré una ruptura de la historia. Hechos socialmente violentos a los que nos conducen las tensiones internas de las democracias occidentales en las que vivimos. Por supuesto que las tensiones internacionales –estoy seguro de que no dejarán de crecer– también van camino de un capítulo resolutivo.

Qué lejos queda la época de Bugs Bunny y de Los Goonies.

jueves, septiembre 02, 2021

Monos en este pergamino medieval

 

El otro día vi una parte de El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard). Ya hablé de esa película la última vez que la vi, pero es que no puedo dejar de sorprenderme de lo que es el cine de la más exquisita calidad: qué grandeza, que derroche de arte en el tratamiento de los personajes, en el modo en que avanza la narración. Aunque ahora estoy viendo (a trozos) la película Canta (Sing) y me lo estoy pasando muy bien, me encantan los cerditos cantando.

....................

Ayer un amigo mío me habló de un pasaje de Así habló Zaratustra que me dejó sorprendido: Esto me dijo el Diablo una vez: “Dios también tiene su infierno, es el amor que le tiene el hombre”.

Se trata de un pasaje fascinante que voy a meditar. Es cierto, Jesucristo sufrió en la medida de su amor. Su sufrimiento, mientras estuvo sobre la tierra, no fue infinito. Pero la medida e intensidad sí que estuvo en relación a su amor infinito.

Y no olvidemos que, en el Credo, decimos: Descendió a los infiernos. ¡Que haya tenido que ser Nietzsche el que me recuerde la profundidad de ese artículo de fe!

......................

Ayer fui a una casa a tomar el té con una familia. Me gusta ir a tomar el té con alguien. Aunque, realmente, el té no me dice nada. Pero es un acto social tan agradable. La familia tenía un piso precioso, había muchos objetos decorativos de Asia. Además, habían puesto un poco de incienso en el salón. Momentos agradables que se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

El doblaje original para Hispanoamérica de ese monólogo tuvo que ser rehecho en el 2003, porque la traducción original que aparecía en la película era la demostración de que hay traductores que se ponen a inventar sin ningún pudor, sin medida, con total impunidad.

..........................

Hoy almorzaré un huevo poché sobre un parmentier de patata. Lo probé en un restaurante hace unas semanas. Lo intenté en mi casa y la receta fue un éxito de público y crítica; aunque solo estaba yo a la mesa.


miércoles, agosto 25, 2021

La perfección de una obra

 

Una libro que, hace años, me produjo una impresión estética formidable fue el Bestiario de Aberdeen. Las representaciones de este códice del siglo XII son excepcionales. Las pinturas de estos días proceden de él. En ese libro todo tiene interés: no importa si representa un águila o un murciélago, una hormiga o un árbol rebosante de serpientes.

Lo maravilloso de una obra como esta, la primera vez que la observas, es que tienes la impresión de que cualquier cosa es posible que aparezca en la siguiente página. Después, al mirar más bestiarios, uno ve que siguen un esquema fijo según cinco obras de siglos anteriores. Además, el primer bestiario que conocí es el citado. Todos los demás tenían unas ilustraciones mucho menos interesantes.

Puedo imaginarme la satisfacción del amanuense, del ilustrador, mientras la obra iba avanzando. La satisfacción ante el libro que surgía de sus manos. Uno, después de tantos siglos, puede sentir esa emoción, ese entusiasmo creativo, el amor por el pequeño detalle.

Siempre desee haber escrito un bestiario del siglo XXI. Pero, francamente, solo tenía esa idea en la mente, nada más concreto. Y cuando me sentaba a tratar de concretar, la obra se atascaba intentando responder a cuáles serían sus líneas generales: ¿bestias simbólicas de mi cosecha? 

Borges escribió un bestiario con Bioy Casares y fue una obra totalmente fallida. Los goblins del Laberinto está mucho mejor. Magníficas pinturas de Brian Froud, y geniales textos de Terry Jones. No sé, tal vez antes de morir escriba yo algún bestiario sin pinturas.

domingo, agosto 22, 2021

Comentarios míos a cualquier joven sobre sus gustos de música

 

No importa si te gusta Bach o no te gusta: es la cúspide.

Sus obras esenciales son pirámides. Las revoluciones pasarán inundándolo todo, destructoras, pero la BWV 578 estará allí después de los talibanes, después de los anarquistas de la CNT.

https://www.youtube.com/watch?v=q_2Qfdqao7o

Es completamente indiferente lo que pienses de él, las armonías de ese músico son la cumbre, alcances o no alcances esa cima. Al final, en esa cima, una técnica deslumbrante, como muy pocos músicos han logrado en toda la historia. Pero una técnica rebosante de espíritu.

https://www.youtube.com/watch?v=p1XD1MSES_8&t=114s

Cuando uno escucha las noticias de los talibanes, del presidente Castillo de Perú, y tantas y tantas cosas, los destellos del cielo que vienen de Johann Sebastian nos recuerda que lo noble, lo verdadero, lo justo será lo que triunfe al final, aunque aquí estemos inmersos en el Guten Nacht que canta el coro cuando sepultan el cuerpo de Cristo.

https://www.youtube.com/watch?v=CXPpiXdpIq4

jueves, agosto 19, 2021

Cuando el traductor no hace bien su trabajo

 

Como norma general, lo que digo en los sermones míos (en mi canal) no lo repito en el blog. Son dos géneros distintos. No me gusta repetirme. Pero hoy sí que voy a repetir lo que diré en un sermón en las próximas semanas. Y es que, en el leccionario que se usa en las misas de España, en un momento dado dice Jesús:

Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto (Mateo 4, 10).

La Biblia de Jerusalén traduce de la misma manera el pasaje.

Vamos a ver, lo voy a decir muy claro: esa traducción es un imperdonable error y una traición a las palabras de Nuestro Maestro.

Lo que Jesús dijo, de ningún modo, fue eso.

Lo que aparece en el texto canónico es lo siguiente:

Al Señor Dios tuyo reverenciarás (proskineseis)

y a Él solo (mono) servirás (latreuseis)

Proskuneó: to do reverence to.

Proskynéō from prós, "towards" and kyneo, "to kiss".

......................

Latreuó: servir, sea a hombres o a Dios

from latris (a hired servant)

El sentido es que hay que adorar solo a Dios. La traducción no tiene ninguna complejidad. Esta no. ¿Por qué en vez de traducir, se decidieron a inventar? Me callo, no voy a decir nada. Pero dado que ellos sabían griego (y conocían el dogma católico), la traducción que hicieron resulta imperdonable. Lanzar esas palabras para que colisionen contra la tradición de la Iglesia, al dar culto a los santos, no fue fruto de una inadvertencia, no fue un despiste. Ellos usaron esas palabras sabiendo bien lo que hacían.

...............

Cuando este texto se lee en la misa, lo mejor que se puede hacer es añadir: "Jesús no dijo eso", con rotundidad.

......................

Nota: Este texto se lleva leyendo durante decenios en la misa. Estoy en mi casa ahora mismo y no he podido comprobar si la nueva traducción ha cambiado esta cita. Aquí no tengo los leccionarios.

El post era necesario para reparar el daño hecho por esas lecturas repetidas cada año. Agradeceré si alguien nos muestra algún link online del nuevo leccionario para añadir el dato a esta nota (o no) en las próximas horas.


martes, agosto 17, 2021

Afganistán


Todos los periódicos ayer erigieron editoriales épicos. La caída de Kabul cerraba un ciclo. Hay ocasiones en las que la realidad no puede ser más clara. En este caso la realidad apenas precisaba explicaciones. Veinte años de esfuerzo, miles de vidas, ingentes cantidades de dinero, heroísmos bélicos de película; y pequeños heroísmos anónimos, urbanos, entre vecinos. Todo quedaba reducido a la nada. Ganamos muchas batallas, pero la guerra finalmente la ha vencido la brutalidad, la imposición, el odio.

Afganistán debería haberse convertido en un protectorado bajo supervisión de Naciones Unidas. Un territorio especial del que no se podía esperar un control pleno, pero sí un permanente control parcial.

Ahora el daño está hecho, también al prestigio, a la confianza que puedan tener en nosotros tantas personas de tantos países. Ahora también ha quedado claro que Occidente no está dispuesto a tomar las medidas que deba tomar. Occidente es débil como lo fueron los últimos emperadores del Imperio romano de occidente.

Biden ha dicho que la culpa fue del gobierno afgano. Pero ese gobierno lleva siendo igual desde hace mucho tiempo. La enfermedad estaba clara hace tiempo, pero no se hizo nada. 

.........................

En homenaje a los 104 españoles que murieron en Afganistán defendiendo los valores más nobles.

sábado, agosto 14, 2021

Mi retatarabuela (de hace 19 siglos) revisando un email de la época. El email de entonces ya venía con lector.

 

Hoy, al subir al hospital, me he dado un susto de campeonato. En una calzada muy estrecha, de golpe ha aparecido en el paso de cebra un padre llevando un carrito con un niño.

La visibilidad para el padre era nula hasta meterse en el paso de cebra. Menos mal que yo circulaba lentísimo, lento al máximo. ¿Pero ese padre no ha pensado que no se puede empujar el carrito a la calzada si ver si viene un coche? Ni él ni yo podíamos vernos, y no se le ha ocurrido más que eso.

Encima me ha echado una mirada asesina.

...................................

Ya me pasó hace años que, en mi aparcamiento, al doblar una esquina de 90º, un anciano se asustó al frenar yo. Lo lógico es que él hubiera escuchado el motor de mi coche. ¿A quién se le ocurre ponerse allí, en medio, detrás de una esquina donde los coches se ven obligados a hacer un ángulo recto?

Pues la mirada asesina de ese señor fue de las peores que he recibido en toda mi vida.

.....................

En mi vida he soportado un puñado de miradas como esas. Esa mirada en silencio, en la que se reconcentra el deseo de agredirte, de que sufras, con los ojos muy abiertos, con la persona a punto de estallar.

Cuando alguien lanza esa mirada, el que la recibe siente un impacto: se siente ese odio. El individuo que la lanza no serenará su espíritu hasta mucho rato después. Las aguas del alma se revuelven enteramente.

.......

Ahora, durante el almuerzo, voy a seguir viendo un documental sobre los planetas del sistema solar. La verdad es los planetas no son el tema más apasionante que existe. Cuando llevas mucho rato escuchando la cantidad de hierro que hay en su superficie, o que si tiene tanto metano y tanto oxígeno en la atmósfera, y asuntos tan poco interesantes como el de su tedioso núcleo o lo aburrida que llega a ser su órbita, es cuando te comienzas a plantear si cambiar al canal de persecuciones policiales.

miércoles, agosto 11, 2021

Ya nos tocará nuestro turno

 

¿Qué opino de Castillo, presidente de Perú? Lo diré en dos frases:

—El presidente de una nación está ahí para solucionar los problemas de esa entidad colectiva.

—El presidente Castillo es, en sí mismo, el problema.

¿Qué podemos esperar del futuro para ese país si su presidente es ahora el mayor problema? Compadezco a los peruanos. Ahora bien, ya nos tocará a nosotros el turno. ¿Cuál será la futura versión española de Castillo o López Obrador?

...................................

Hablando de López Obrador, qué bonito era cuando los peruanos, los mexicanos, los cubanos podíamos decir con orgullo: “El imperio es mi patria”. López Obrador quiere que los españoles pidamos perdón por la conquista. Si quiere, pedimos también perdón porque se hayan secado los canales de Marte y porque mi retatarabuelo se comió el último Pájaro Dodo acompañado con una guarnición de patatas fritas.

........................................

Ante tantas malas noticias, ante la subida del precio de la luz, ante la ola de calor que nos invade, solo queda refugiarse en la BWV 847:

https://www.youtube.com/watch?v=ROva7ML3V68

Ella nos habla del orden de Dios, de la belleza. Ese preludio... roza una perfección que no es de este mundo. ¿Pero es que esa música es para humanos? Esta versión me gusta incluso más:

https://www.youtube.com/watch?v=CGVL5j6BEKs

No, Bach no necesita palabras para hablar de la armonía celestial que proviene de Dios. Su música nos habla de la mismísima arquitectura del orden divino. Escuchar ese preludio es ver un rayo de luz celestial.

Sea dicho de paso, la versión de Glenn Gould es olvidable completamente, no captó la indomable energía de esa pieza; desgraciadamente, lo mismo le pasó a András Schiff. Sin embargo, Richter, sí, sí que comprendió el espíritu de esa partitura. Acabo con la interpretación de Nathalie Matthys:

https://www.youtube.com/watch?v=R0nZjkh-U7I

Es como si ese rayo de celestiales armonías contuviera un destello del poder, del vigor, del dinamismo que se desprende de ese Trono de la Trinidad.

domingo, agosto 08, 2021

La belleza de las gárgolas y de las pequeñas figurillas que pululan





Para todos los que queráis saber cuándo escribo un post, tenéis un botón a la izquierda que dice “seguir”. Es el último botón de la izquierda, debajo del “archivo”.

.................................

Ayer visité el Museo Arqueológico Nacional. Otra visita más: deleite en estado puro. Qué privilegio poder ver tantas obras y tan buenas. Los que nos precedieron, ni siquiera los nobles, pudieron ver tal acumulación de belleza e historia. Me siento tan afortunado. El amigo con el que iba era de Ecuador. Dos días antes fuimos al Museo Cerralbo, bastante desconocido para muchos madrileños, pero otra maravilla: una mansión aristocrática del siglo XIX con una colección única de pinturas, muebles, esculturas, techos y de todo aquello que puede ornamentar una mansión.

.................................

Sigo escuchando a Bach. Johan Sebastian es una inspiración para mi vida. Un ideal de artista que busca la calidad, la excelencia, para ofrecérsela a Dios.

Por supuesto que yo, en mi campo, no me puedo ni lejanísimamente comparar a ese genio. Pero escucharle supone una inspiración para hacer mejor las cosas, para evitar obras de latón, obras recubiertas de purpurina, mármoles pintados y trampantojos. Hay que crear con materiales nobles. Jamás buscar el aplauso ni la aceptación. 

Desear esa grandeza creativa, literaria, teológica, o teológico-literaria, no significa que uno lo consiga. Pero hay que esforzarse por hacer las cosas lo mejor posible.

miércoles, agosto 04, 2021

Retratos

 





He visto un documental sobre las protestas de Tiananmen.  No sabía que tuvieron tanto apoyo: todas las universidades, obreros de distintos sectores. Tampoco que un general chino se negó a reprimir la manifestación, que el Politburó estaba dividido entre reformistas y no reformistas. Y que, finalmente, Den Xiao Pin, que tenía un mero cargo honorífico, fue el que retomó el Poder por su propia autoridad ante la, según su opinión, inacción del presidente de la república.

Qué cerca estuvimos de que la historia del siglo XXI hubiera sido completamente distinta. ¡Qué cerca! Me produce tanta tristeza pensar en la evolución que pudo haberse puesto en marcha. Cuánto sufrimiento hubiera sido ahorrado, qué cantidad tan inmensa de dolor.

...............................

He tenido una larga conversación telefónica, ayer y hoy, con un laico que considero un gran teólogo, uno de los mejores que conozco: en su campo de especialidad, el mejor. Y este laico teorizaba sobre posibilidades ontológicamente imposibles de que el Mal llegara al nivel máximo. Ha sido una interesantísima conversación. Las ramificaciones del ser, las ramificaciones de lo posible...

A veces, las ideas más malignamente retorcidas de la teología se le ocurren a un fraile que cuida de sus ovejas y sus quesos.

...............................

He acabado, por fin, con todo el contenido del congelador. Ya no queda nada. Momento largamente esperado para descongelar. A partir de mañana, comenzaré a llenarlo de nuevo. Dos veces al año, lo vacío del todo; consumo todos los congelados, y vuelta a empezar. En algunas familias, en el fondo del congelador, debe haber algún pollo que lleva olvidado varios lustros.

lunes, agosto 02, 2021

Hay pintores que, sobre la tela, pintan el alma

 



Un escritor amigo mío me comentaba hoy que hay retratos fotográficos que enseñan el alma y me ha enviado tres fotografías de Robert Doisneau. Estoy totalmente de acuerdo. Me fascinan los buenos retratos. En literatura ocurre lo mismo, hay libros que son retratos formidables y otros que son meros personajes acartonados.

Para los que conocéis mis obras, ningún personaje tan conseguido como mi querido don Argemiro de Las corrientes que riegan los cielos.

......................

Durante años nunca coloqué una foto de fondo en la pantalla de mi ordenador. Pero hace unos diez años sí que comencé a colocar fotos o cuadros que quisiera meditar. La cantidad de ratos que uno dedica a observar detalles si uno tiene una foto como fondo de la pantalla.

Hace un par de días coloqué uno de los últimos retratos de Rembrandt como pantalla de fondo. Puse la segunda foto de este post. Me acordaba de lo que leí en Henry Nouwen en El regreso del hijo pródigo.

No puedo olvidarme de que cuando Rembrandt fue joven tenía todos los rasgos del hijo pródigo: descarado, autosuficiente, manirroto, sensual y muy arrogante.

Y más adelante, añadía Nouwen:

El calor y la profundidad de las obras de esta época muestran que las desilusiones no consiguieron amargarle. Al contrario, tuvieron un efecto purificador en su visión de las cosas.

Sí, eso que acaba de decir se observa en los últimos autoretratos. Nouwen concluía:

Veo que los destellos de luz de las cadenas de oro, los cascos, las velas y las lámparas escondidas, han desaparecido y han sido sustituidos por la luz interior de la vejez.

Efectivamente, eso es lo que me fascina de los últimos autorretratos de este pintor, exactamente eso. Y me siento tan identificado con esa evolución de los retratos. Al principio de la vida: el ardor, el ímpetu, el entusiasmo, el impulso de trabajar incansablemente. En la edad madura: la calma, la tranquilidad, el trabajo sereno.

Os aseguro que pasados mis cincuenta años mis ojos ven con otra luz todas las cosas. Es como si mi mirada previa hubiera sido más superficial.

sábado, julio 31, 2021

Adorando a Dios honrando su Palabra

 




Sabéis que hace tiempo pensé cómo podía ser la que llamé la Misa Magna. Estos días se me ocurrieron algunos pequeños detalles más que se podrían intercalar en el esquema general que ya describí y que está descrito con detalle en Ex Scriptorio. Pongo ahora las añadiduras para la Liturgia de la Palabra.

Habría una mesa amplia, cuadrada, de cuatro metros de lado. Mejor si la madera es oscura para que resalten más, sobre ella, los Escritos. Sobre la mesa no habría manteles ni ningún ornato, sería muy sencilla. 

Sobre la mesa habría un rollo, como el de los judíos en las sinagogas, pero este hecho en papel. El rollo surgiría de la progresiva unión de las páginas con los textos del Antiguo Testamento que hay en el leccionario. Al final, formaría un rollo bastante grueso.

¿Cómo encontrar la lectura de ese día para la misa en un rollo único? El modo sería que cada lectura tendría un número asignado y los números estarían en un listado de ordenador, de manera que cada día solo habría que buscar en el rollo el número que tocase para, por ejemplo, el XII domingo del tiempo ordinario. Eso sí, todos los textos formarían columnas con una cierta apariencia de continuidad.

El rollo se extendería sobre la mesa alrededor de la cual está sentado el clero y el pueblo. El lector leería la primera lectura de ese rollo. Después otro lector tomaría el libro de los salmos, en forma de códice, y leería el salmo. Un tercer lector tomaría el códice de al lado y leería la lectura del nuevo testamento. Serían libros de gran formato. Y se fomentaría que algunas personas colocase glosas en los márgenes o que realizase algunos dibujos ornamentales.

Un tercer códice, el más pequeño de los tres, de cubiertas doradas contendría los textos del Evangelio. Los tres libros y el rollo estarían, cada uno, situados en un lado de esa mesa.

Sobre la mesa podría haber varias lámparas de aceite arcaicas para recordar que Lámpara es tu Palabra para mis pasos. Solo lámparas, no velas: para así distinguir entre el altar y la Mesa de la Palabra.

Se podría derramar unas gotas de perfume en los cuatro lados de la mesa mientras la gente se sienta en sus sitios alrededor. Por ejemplo, perfume de rosa en honor de María la que mejor escuchó la Palabra. Esas gotas de perfume se derramarían en unas pequeñas vasijas que evitaran que la mesa se manchara.

Justo antes de leer el Evangelio, durante el aleluya, se podría derramar un poco de perfume de nardo (u otro) a los “pies” del Evangelio, en recuerdo del episodio de la mujer que enjugó los pies del Maestro. De nuevo, ese perfume se derramaría en una vasija para no manchar. Podría haber junto al Evangeliario dos vasijas en recuerdo de los dos pies de Jesús que fueron ungidos con aquel bálsamo de la pecadora arrepentida.

.........

En la Mesa de la Palabra se derramarían dos tipos de perfumes, cada uno con su propio simbolismo, para honrar el hecho de Dios que nos habla y su Presencia cuando nos ponemos a la escucha de Él. Podría haber un buen número de lámparas, de arcilla y metálicas, unas más sencillas y otras más ricas; podría haber siete o doce o algunas más.

................

Sobre el altar habría seis cirios principales sobre candelabros y otras velas menores decorativas. Sobre las ofrendas se podría poner un tipo de incienso, pues los hay de diferentes tipos y aromas. Y en la consagración se podría colocar otro tipo de incienso: por ejemplo, mira para recordar la pasión de Cristo.

.................

Pienso que sería bonito en ese tipo de Misa Magna, cada vez, usar dos tipos de perfume y dos tipos de incienso. Las velas menores del altar serían, por ejemplo, una veintena. Unas situadas en candelabros mucho más pequeños que los seis principales. Otras sobre platos. Unas serían más gruesas, otras de grosor mediano. Unas más altas, otras menos.

Las velas mayores, las de los seis candelabros principales, estarían encendidas desde el principio. Pero las menores serían encendidas sin prisa, por dos ostiarios, mientras la liturgia se va aproximando hacia la consagración. Comenzarían a prenderlas de manera que estuvieran todas luciendo antes de que todos se pusieran de rodillas para la consagración.

Las velas menores se irían apagando en cuanto se comenzase la purificación de los vasos sagrados. Al final, de nuevo, solo quedarían las seis velas de los candelabros.