viernes, mayo 27, 2022

La tiara y las joyas

 

Os agradezco a todos vosotros vuestras oraciones por mi salud. ¡Estoy muchísimo mejor! Todavía estoy en fase aguda de mi dolor de hernia discal, pero lo de ayer fue lo peor de la fase aguda. Hoy tampoco es que pueda bailar como Fred Astaire en Volando a Río.

Me veo totalmente incapaz de levantar con mis dos brazos a Ginger Rogers en el aire. En mi caso solo podría levantar una barra de pan.

Os doy una buena noticia. He comenzado a recopilar materiales para escribir una novela sobre los judíos en el exilio babilónico. Algo que sea del tenor de Cuando amanezca la ira. Si alguien tiene un conocido que sea experto en el imperio asirio, le agradecería que me pusiera en contacto con él. Pues a lo largo de la escritura de libro me surgirán muchísimas dudas.

Este librito, será breve, será escrito desde la humildad. No soy experto en esa época y no pretendo serlo. Pero como el orfebre trabajaré lo mejor que pueda el metal del que dispongo. Lo mismo traté de hacer con mi obra sobre Egipto y la considero la mejor novela de mi vida.

Agradeceré muchísimo libros o artículos online sobre la sociedad y la economía babilónica y asiria. Libros de historia hay muchos, pero no fácil sumergirse en la vida cotidiana de los habitantes de esa época.

En apartado de canciones que transmiten alegría, alegría sencilla, cándida, está La, la, la. Qué duda cabe que esta canción respira gozo por vivir.

https://www.youtube.com/watch?v=J4g5QYJOFzQ

jueves, mayo 26, 2022

Hablábamos de la tiara y es que hay joyas espectaculares

 

Ayer hice un movimiento inusual, fui a recoger una cosa situada baja y me incliné ladeado. Se trataba de algo que no pesaba nada, pero el giro del cuerpo fue poco ordinario. Al momento sentí un dolor fortísimo en mi hernia discal.

No me había dolido nada en muchos años. Alguna molestia lumbar si levantaba un peso, pero no pasaba de ser una molestia de unos pocos días.

Sin embargo, esta vez, repentinamente, me encontré con un dolor que fue creciendo en las horas siguientes, a pesar del reposo al que me vi obligado. Y es que hacer el trayecto hasta el aseo estaba al límite de mis posibilidades.

No exagero. Si la vértebra hubiera presionado más el nervio (o la médula) ya no me habría sido posible ni dar un paso. Hubo unas horas de la noche en las que un empeoramiento habría sido la diferencia entre poder andar o no poder hacerlo ni con el mayor de los esfuerzos.

Alguien puede pensar que es una cuestión de mero dolor y que, al final, uno puede hacer un esfuerzo último. Pero el dolor se producía por una presión en el nervio (o en la médula) y al ponerme en pie algo sucedía en mi columna, algo notaba que estaba en el límite. Ni la lentitud de cada movimiento ni apoyarme en los marcos de las puertas ayudaba casi nada.

En la fase aguda anterior que sufrí hace más de diez años, el dolor era insoportable en cualquier posición en la que me sentara, las probé todas. El dolor seguía igual en cualquier posición sobre la cama. La noche pasada, sin embargo, tumbado boca arriba sí que sentía una tregua y pude dormir cuatro horas.

Os pido una oración a todos los que me leéis. He hablado con mucha dureza contra la guerra en días pasados. Pero es que esto que sufro lo sufren otros, soldados y civiles, solo que con una intensidad doble, triple o diez veces superior. Y ese sufrimiento vehemente, invalidante, como un perro que no deja de morderte, se puede multiplicar por miles de sujetos. La experiencia del dolor físico intenso... Sí, la guerra no son los cuadros ni los discursos, ni toda esa escenografía peliculera, sino ese ser humano que sufre de modo acerbo en una cama, las secuelas que le quedarán toda la vida.

El dolor físico del prójimo, nunca me lo he tomado a la ligera. Ahora me toca sufrir un poco.

miércoles, mayo 25, 2022

Yendo a comer con un amigo a un parque de ocio cercano

 

Si tuviera muchos materiales, igual me animaba a escribir una pequeña novela, al estilo de Cuando amanezca la ira, ambientada en la Babilonia del exilio judío. Pero cuando pienso en lo que me llevaría recopilar los materiales para esa construccion...

Cuando amanezca la ira iba a ser un relato de unas veinte páginas. O por lo menos con esa mentira me engañé a mí mismo. Sería bonito una breve novela en la época del cambio de David a Salomón, otra en la primera generación en Babilonia, y otra en la época del primer o el segundo rey macabeo.

Los materiales... eso es lo que me echa atrás. Si tuviera un gran experto que me facilitara la criba de los libros, que me condujera a lo esencial, que me corrigiera... me animaría.

Os comparto esta canción: Un velero llamado Libertad. Pura poesía, una de más bellas que he escuchado nunca.

https://www.youtube.com/watch?v=Gxk9OcrdMkk

martes, mayo 24, 2022

Es que se nos da una visión unilateral

 

En el último mes he escuchado varias conferencias —las mejores que he encontrado, las más prestigiosas en las que algún occidental trata de defender lo indefendible: que Rusia no es tan culpable de la invasión de Ucrania.

Sus argumentos me recuerdan a los del viejo esposo celoso que pega a su mujer y le añade: ¡Es que vas provocando!

He escuchado con una paciencia infinita las mismas razones de siempre, las mismas pseudorazones que no van a ningún lado. El ultimo al que he escuchado, un diplomático, trataba de convencer al auditorio de que también Georgia era la culpable de la invasión que sufrió. Tiene toda la lógica del mundo, el diminuto país que provoca y provoca al país de un ejército inmenso hasta que el pobre sátrapa no tiene más remedio que invadir.

No tiene ningún sentido ir analizando esas falacias que ellos llaman “razones”. ¿Al final quién invade a quién? ¿Quién repitió mil veces que no tenía la menor intención de invadir Ucrania? ¿Quién ha cometido crímenes de guerra? ¿Quién ha amenazado con la venganza nuclear si alguien ayuda a la pobre mujer violada?

Es que los medios de comunicación occidentales solo dan una versión unilateral. Es verdad, quizá deberíamos incluir la versión oficial del país que mata a sus periodistas.

Ciertamente, en este caso, el lado del bien y del mal están perfectamente definidos. No sé cómo se prestan a hacer el ridículo algunos individuos. El asunto es tan “oscuro”, tan “dudoso”, que por eso un país tan malvado y cruel como Suecia ha llamado a las puertas del resto de países libres pidiendo ayuda si lo impensable sucede. Cuando un país tan antidemocrático y fascista como Suecia se enfrenta a un hombre tan bueno como Putin, el lado de la Justicia está claro.

Me niego a analizar las razones que he escuchado de los defensores de ese criminal de guerra que es el sátrapa de Moscú. Por supuesto que podría rebatir todas ellas, una por una. Pero no tiene sentido perder el tiempo. ¿En serio que alguien piensa que Polonia atacó al III Reich el 1 de septiembre de 1939?

Analizar lo que sucedió en la frontera germano-polaca ese día no tiene otro interés que realizar un análisis criminal, un análisis acerca del desarrollo de una mentira.

Al escribir estas líneas, he visto una foto de las orgullosas fuerzas de la infantería alemana desfilando con soberbia en la Polonia conquistada. Qué altanería en los ojos. Qué lejos estaban de saber que la mitad de todos ellos acabarían enterrados en esa misma tierra sobre la que marcaban el paso. Dos de cada tres soldados alemanes, al final de la guerra, acabarían muertos por un hombre que no dejó de despreciarlos e insultarlos hasta que él mismo se pegó un tiro. Finalmente, calló esa misma boca de la que salieron tantas arrogancias:

Apocalipsis 13: Y le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedió poderío sobre toda raza, pueblo, lengua y nación.

Y después de tanto engreimiento ¿qué? Al final, lo de siempre. El mismo final que repiten los libros de historia. El ángel en el siguiente capítulo del Apocalipsis:

Decía con fuerte voz: Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio.

Y así donde ese anticristo tenía su sede, el Berlín que fue escenario predilecto de su adoración, todos vimos cómo quedó al final de la guerra: un paisaje de pesadilla.

Y un segundo ángel le siguió diciendo: Cayó, cayó la Gran Babilonia, la que dio a beber a todas las naciones el vino del furor.

Esta vez ese tirano llamado Putin no ha envenenado a todo su pueblo, así que el castigo de Dios recaerá esencialmente sobre él. Vladimir aparece en las noticias todos los días. Un buen día miraremos y ya no estará.

Salmo 37: Un poco más y no hay impío. Buscas su lugar y ya no está.

Eso le dijo un buen cristiano a otro viendo desde la ventana a Musolini glorificado en la plaza principal de Milán. Sí, desapareció, pero no antes de que Dios permitiera que el glorificado como un “dios” fuera colgado boca abajo como un jamón en una gasolinera. El Altísimo podía no haberlo permitido, pero calló y no quiso evitarlo. El castigo del Dios del Antiguo y del Nuevo Testamento, en su caso, incluyó la humillación: en una plaza como a los criminales, a plena luz del día.

El final de Putin será discreto, morirá en la oscuridad. Una mañana una seria y compungida locutora del canal Rusia 1 (Россия 1) anunciará la inesperada noticia de que el presidente de la Federación de Rusia ha fallecido esta noche.

lunes, mayo 23, 2022

Un beso y una flor

 

Hoy, de paso que iba al obispado a por formas para la capilla del hospital, he visitado la iglesia de los oratorianos, porque han estado mucho tiempo de obras. Hay una comunidad de san Felipe Neri en Alcalá, muy fervorosa, una comunidad óptima, solo tengo que buenas palabras para ellos. La iglesia les ha quedado muy bien, sobre todo, la pequeña más interna. Rezan solemnemente las vísperas cada domingo. Aunque no había ninguna misa cercana, había un sacerdote con sotana en el confesionario. Todos se hacen bocas de lo espirituales que son estos filipenses.

Qué hermoso era cuando en cada gran ciudad, en la catedral, los canónigos rezaban las horas. Que los salmos fueran recitados, aunque fuera de forma sencilla, desde el amanecer al atardecer; con los canónigos revestidos con sus roquetes.

En mi obra Obispo reinante me costó mucho encontrar un horario real. Al final logré eso en un horario de un campanero que ha llegado a nuestros días. Este es un ejemplo del rezo de las horas canónicas en el siglo XIX, pero es válido para muchos lugares desde el siglo XVI.

Prima: en verano a las 8:00, en invierno a las 9:00

Misa mayor: después de tercia

Sexta: al mediodía

Nona y vísperas: 2:00

Completas y maitines: 4:00

Hoy he ido a visitar a un canónigo muy anciano. Yo creo que ya no me ha reconocido. Habría que recuperar el rezo de las horas con la ayuda de los laicos. Pero un rezo con una estética muy solemne, muy tradicional.

El Espíritu Santo movió a los corazones para que en todas las grandes ciudades de la Cristiandad hubiera un corazón (la catedral) donde se alabase a la Trinidad siete veces al día. Había monasterios, pero estaban en el campo. La catedral estaba en el mismo centro de las poblaciones.

No soy muy dado a la música ligera, pero hay que reconocer que esta canción es muy hermosa. Se titula Un beso y una flor. La verdad es que esta es una voz realmente bella, un placer escucharla. Pero, además, la letra y la música son magistrales.

https://www.youtube.com/watch?v=Qut38W0s678

domingo, mayo 22, 2022

En verano, en Castilla, el verano aprieta y a veces llega en mayo




Agradezco a Pablo Cuenca el título que me ha propuesto. Me hubiera gustado dar ya mi opinión al agradecerlo, pero acabo de comer y con este calor... voy a descansar ahora con alguna llamada a algún amigo. Una de esas llamadas para charlar y descansar.

Quiero agradecer a mi querido corrector que me recordó en mayo el verano pasado había tomado la decisión de poner aire acondicionado en el salón de mi casa y poner uno que funcione en mi dormitorio. Otro año más me dio una pereza grandísima y le dije que iba a dejar pasar otro año. Pero, al final, me he dado cuenta de que tanto calor influye en que trabajo menos por más esfuerzo que haga y en que duermo peor.

He acabado de ver una serie inglesa, presentada por Monty Don, acerca de los jardines de Estados Unidos. Resulta un poco aburrida, ¡todo el tiempo jardinería!, pero reconozco que se aprende. Ahora estoy viendo un documental acerca de los frescos arrancados de las paredes de las iglesias de España.

Llevo varios días que el primer plato siempre es tres o cuatro fresas maduras, una ciruela negra blanda, bien machacada con yogur, canela y un poco de ralladura de chocolate. Qué delicia. No me canso y no tiene ni un gramo de azúcar: el chocolate (poquísimo) es sin azúcar. En realidad, no uso yogurt, sino kéfir que me hago yo mismo. Tiene un sabor más ácido que complementa la dulzura de la fruta.

Cuando aquí se ablanda el asfalto del calor, no hay nada tan refrescante como ver un par de minutos de este vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=K19nXdMgOlo

Con mi nuevo aparato de aire acondicionado, quiero sentirme así, como en el vídeo.

sábado, mayo 21, 2022

El Centro de la Iglesia

 

En mi canal he puesto un nuevo vídeo sobre Dios:

https://www.youtube.com/c/CanaldelPadreFortea/videos?app=desktop

Siento el deseo de seguir predicando sobre Dios y solo sobre Él, sobre Él en sí mismo; no sobre lo que hizo, lo que dijo o cualquier otra cosa que le rodee, sino sobre la esencia de Dios.

Ya os pedí ayuda hace meses y lo vuelvo a hacer. Si alguno conoce el link a algún libro o artículo sobre este tema, os lo agradecería.

Predicar sobre Dios mismo es lo más bonito. Y los comentarios que he leído a estas charlas muestran el bien que les hace a los oyentes. Desgraciadamente, tengo la sensación de que ya no puedo decir nada más sin repetirme; y sobre la Santísima Trinidad ya he predicado en abundancia en otras ocasiones previas.

Cuando se habla de Dios se producen comentarios como estos:

¡Me quedo sin aliento al escuchar! ¡Cuan bello y grande es nuestro Dios! ¡Tres veces Santo! A Él la gloria y el poder por todas las edades.

Otra buena alma escribía

Padre estas enseñanzas me elevan hacia alturas insospechadas, qué belleza!! Qué grande es Nuestro Dios y su Palabra e ir como desmenuzándola cuanta profundidad se alcanza en el misterio. Cuán inefable, cuánta belleza encierra este libro sapiencial!! Gracias!! Dios le siga bendiciendo!! Y María Santísima lo cuide!!

Qué cosa tan maravillosa es la predicación. Qué cosa tan bonita es la teología. La teología, transformándola, haciendo miel de ella, se puede convertir en materia de la predicación. Es cierto que no es lo mismo un sermón parroquial el domingo que una charla teológica. En este segundo formato te puedes alargar, te puedes meter en profundidades.

Es cierto que una cosa es la teología y otra la predicación, son dos géneros. Pero la teología, los cánones de un concilio, una cuestión escolástica puede, en muchos casos, ser transformada. No siempre: hay cuestiones que, aunque útiles, son áridas.

Que maravilloso es entender, en la medida de lo posible, que Dios es un acto puro en el que no existe la más mínima posibilidad de cambio.

viernes, mayo 20, 2022

Discusiones sobre la tiara, sobre las chirotecas y sobre todo

 

En la sección de comentarios, en medio de todos los puñetazos de estos días —puñetazos, zancadillas—, Carolina ha escrito:

La fotografía de hoy es muy linda padre.
Con respecto a la tiara papal, si usarla o no, por mí que sea como cada Papa lo decida 😊

No, Carolina, hay una lucha sin cuartel entre dos bandos. Ya no hay zonas neutrales ni siquiera grises. O te agazapas en una trinchera o en la otra. Las bayonetas están caladas y no tenemos ninguna intención de hacer prisioneros.

No, Carolina, no. Estas son cosas muy importantes. No podemos dejarlas en manos de los papas. Tenemos que decidirlas en el blog entre todos. Pero solo entre aquellos a los que se les haya dado vela en este entierro.

Ahora hablando en serio, si observáis los sepulcros góticos de los obispos, os daréis cuenta de que muchas casullas llevan cosido, a la altura del pecho, un cuadrado (de menos de algo más de medio palmo de lado) que sirve para engarzar varias gemas.

Esta era un precioso símbolo medieval: la idea de que el obispo era el sumo sacerdote de su diócesis. De hecho, en consonancia con esta idea, se le llamaba pontífice; el papa era el sumo pontífice.

Este pectoral no era un ornato que colgaba del cuello, sino que se trataba de un ornato de la casulla. La idea me parece preciosa.

Alguien se preguntará: ¿Y la cruz pectoral? La costumbre era llevarla siempre sobre el alba y bajo la tunicela de subdiácono.

Hoy día se permite llevar la cruz sobre la casulla, aunque el permiso se ha otorgado de forma oficial solo hace pocos años. Mi opinión es que la costumbre tradicional era más adecuada porque así en el presbiterio solo hay una única cruz: la cruz del altar.

En la santa misa la cruz es un símbolo tan grandioso, tan único, que es preferible que no estén a la vista las cruces pectorales; es una mera opinión. Pero así ha sido la tradición durante más de mil años.

Como ese pectoral de gemas forma una unidad con la casulla y en el fondo es un ornato de ella, cualquier obispo podría volver a usarlo sin necesidad de pedir permiso a la Congregación del Culto Divino. Por otra parte, se trataba de un cuadrado de dimensiones no muy llamativas.

Estoy a favor de que el obispo use un anillo más sencillo cuando va vestido con sus vestiduras clericales; y que use un anillo más impresionante cuando va a celebrar un pontifical.

No solo eso, si usa chirotecas (guantes litúrgicos), tendrá que usar un anillo de aro más amplio para que pueda caber en el dedo. Para los neófitos, he colocado este link con unas chirotecas:

https://4.bp.blogspot.com/_9ZY63k6k-TU/S_QjIg6fWMI/AAAAAAAACBQ/_87g3KbaGIo/s1600/DSC04803.JPG

Para ponerse el guante litúrgico hay que sacarse el anillo que se lleva en el dedo; si no, no entraría.

Para no estar poniéndose y quitándose el anillo más pequeño, as este se lo colocará solo tras el lavatorio de las manos y se lo retirará tras purificar sus dedos tras la comunión, momento en que se vuelve a colocar las chirotecas. El anillo de las chirotecas tiene que ser muy amplio, para poder ponérselo sin ningún impedimento. Tampoco va a hacer muchísimas cosas mientras las tiene enguantadas.

En la imposición de las manos, durante la ordenación, era costumbre dejarse las chirotecas. Pero no sé, me parece que en ese momento resulta mucho más poético que las manos desnudas, sin impedimentos, sean impuestas sobre la cabeza del ordenando.

jueves, mayo 19, 2022

Discusiones sobre la tiara

 

Estas fotos son verdaderos cuadros. Qué equilibro, qué tonalidades, que serenidad. Una lectora anónima escribía ayer, entre otras cosas, lo siguiente:

Todo lo demás que surgió después de los verdaderos apóstoles como tiaras, anillos y chorradas de adornos humanos (...) con el endiosamiento humano para mí son cosas mundanas, vacías, carentes de espiritualidad sana y pura (...). La tiara del Señor fue de espinas y el día que se pongan una ellos entonces diré que por fin tomaron ejemplo de mi Señor.

Pablo Cuenca con paciencia (porque los versículos no se buscan solos, hay que emplear tiempo) le respondió con este pasaje referido a Cristo al final de los tiempos:

Y seguí viendo. Había una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre, que llevaba en la cabeza una CORONA DE ORO y en la mano una hoz afilada (Apocalipsis 14).

Si esto hubiera sido un combate de boxeo, habría que haber llamado a una ambulancia para que se llevara de urgencia al contrincante noqueado en la lona del ring. Lo digo en serio, nunca he visto un derechazo como este.

También le agradecemos al mismo comentarista el esfuerzo por darnos a todos los textos de la homilía de Juan Pablo II sobre la tiara.

Ahora no recuerdo si fue el mismo comentarista u otro el que adjuntó el versículo sobre las coronas de oro de los 24 ancianos del Apocalipsis. Además, el tema de un ornamento supremo sobre la cabeza del sumo sacerdote es algo que estuvo mandado en el Levítico para aquella época. Tiene su lógica que el rango que es cúspide del sacerdocio tenga un ornamento que exprese su peculiar función.

Aquí nos encontramos una vez con la confrontación de una visión minimalista de la liturgia o con una forma esplendorosa de entender la adoración a Dios. Desde un punto de vista protestante no hay ninguna duda cuál es su postura. Yo, sin ningún complejo, abogo por el fasto, la pompa y el “exceso”. El amor lleva a excesos.

Hay una visión radicalmente distinta entre un grupo de baptistas reunidos con sus biblias a cantar un rato, y la visión de un Vaticano como centro del Reino de Dios en la tierra.

Resulta radicalmente distinta la visión de un pastor metodista que predica y canta, a la contemplación de un sumo pontífice sucesor de Pedro, investido de poderes transmitidos sin interrupción, poseedor de una autoridad entregada por Cristo y Vicario de Cristo en la tierra.

No hago nada malo en elogiar todo lo bueno de los protestantes, pero, claro... esto es otra cosa.

Que expresemos lo espiritual con lo material es lo más natural del mundo. Dios nos enseña a hacerlo en la Biblia. Lo enseña y lo manda.

Los ornamentos sagrados del sumo pontífice para las liturgias más fastuosas son solo un elemento de la Iglesia, pero no es cualquier elemento. La Reina de Saba quedó fascinada ante el culto del Templo. Y expresamente menciona entre esas cosas fascinantes las vestiduras que llevaban. Los sucesores de los fariseos se escandalizan cuando ahora alguien echa un poco de perfume de nardo a los pies de Jesús.

Si por “Iglesia pobre” se refieren a que el clero tenga sueldos moderados, regulares y hasta escasos, no tienen de qué preocuparse. Menos en Alemania y algunos países similares, eso es así en todas partes. Persiguen un ideal que no saben que YA es así. 

Confío en que conozcan las demás realidades eclesiales y teológicas mejor que ese aspecto imaginado. Ay, cuántas películas en la cabeza de la gente. Cuando alguien me habla de que hay que conseguir una “Iglesia pobre”, yo le contesto: “¿Pero de qué me hablas? ¿De El nombre de la rosa?".

miércoles, mayo 18, 2022

La tiara papal (3ª parte)

 

No os esforcéis con vuestro móvil. Hagáis lo que hagáis, nunca os saldrá un "cuadro" así. Las fotos que he puesto estos días son verdaderas obras de arte y detrás de su aparente simplicidad hay un trabajo formidable.  

Después de los posts de ayer qué haría yo respecto a la tiara si tuviera mando en plaza. Pues tras hacer una catequesis acerca de lo que significa en sí misma y de que usar ornamentos sagrados para oficiar es un modo de honrar a Dios, lanzaría el llamamiento a que cualquier joyero del mundo (o quien sea) diseñe la más bonita tiara posible. No se trataría de hacer una tiara más, sino la tiara más bella posible.

Me inclino más bien por una tiara totalmente cónica, no abombada, y de una altura máxima de dos palmos. Es decir, regresaríamos a una estética más medieval y un tamaño más pequeño. Tendría que ser lo más ligera posible y tendría un tono esencialmente blanco. Pensando, en el futuro, en que haya una tiara verde, morada y roja, a juego con los ornamentos litúrgicos del día.

Una vez reunidos todos los proyectos, se escogería uno. Aunque estarían advertidos de que se podrían tomar ideas de otros proyectos. En principio la manufactura correría a cargo de la joyería que enviara el proyecto. No faltarían donantes para realizar un encargo así. Habría que decidir si se usan piedras auténticas o imitaciones baratas, imposibles de distinguir en la distancia.

En cuanto al tamaño y forma de esta tiara estaba pensando en algo parecido a las dos tiaras que aparecen a partir del minuto 1:27 de esta película:

https://www.youtube.com/watch?v=-ZXj6jGUIsY

En realidad, pensaba en una altura algo menor y una forma más cónica; pero las de la película están bien. Si bien esas dos tienen un aspecto muy sólido, muy macizo. Una tiara como la que tengo en mente, con diamantes (falsos) y perlas (falsas) y gemas piedras blancas debería tener un aspecto más grácil, más etéreo.

Ojo, las dos tiaras de la película me parecen dignísimas, pero lo que se puede conseguir tras una consulta mundial puede ser una obra de arte sublime. No porque tenga un número mayor de elementos, menos es más, sino porque se logre un obra de arte joyero que sea espectacular. No estoy pensando en añadir, ni en barroquizar; al revés, pienso en una obra más esencial pero con unos detalles que hagan de ella una obra de arte.

Una obra tan espectacular que quizá convendría que formara parte de un juego completo con unas chirotecas (guantes) y un calzado litúrgico creados ex profeso para crear un conjunto armonioso.

martes, mayo 17, 2022

La tiara papal (2ª parte)

 

Esto sí que es un impresionantemente bello retrato de tres hermanas. 

En mi opinión tres son las dimensiones en las que el papa es supremo y que por tanto estarían expresadas en esas tres coronas:

—Sumo pontífice: Tiene el más alto sacerdocio. Sacramentalmente es obispo. Pero dentro de ese tercer orden ejerce el más alto rango entre los pontífices (obispos) del mundo.

—Supervisor de los maestros de la teología: Prefiero esta expresión a la de “maestro de maestros”. Porque la segunda expresión podría ofrecer la sensación de que sabe más que los maestros. Mientras que la formulación que ofrezco expresa de forma más específica su suprema función, sean cuales sean sus capacidades personales. Es decir, aunque sepa menos teología, él es el encargado de supervisar a los maestros de la teología. Alguien puede seguir insistiendo en que la palabra maestro está bien, pero recordemos que a lo largo de la historia no pocos papas (con poco bagaje teológico) han supervisado la teología tras escuchar a los verdaderos maestros, peritos y sabios. Aunque llamarle “maestro de maestros” no es incorrecto, considero que es más adecuada a la especificidad de su función la expresión “supervisor de maestros”. Y no un supervisor más, sino el supervisor supremo.

En una primera redacción escribí “maestros de la fe”. Pero me parece más adecuado no restringir el título a lo directamente referente a la fe, puesto que, al fin y al cabo, supervisa la teología. Las intervenciones papales a lo largo de la historia no han tenido que ver solo con la mera expresión de la fe, sino que con la teología que se ramifica desde la teología. Aunque la primera expresión “maestros de la fe” no sea incorrecta. Pero no pocas intervenciones papales se alejan de una primaria y directa expresión de la fe, para internarse en la región de la teología. Por ejemplo, cuando León XIII habló de la cuestión social, habló como maestro (verdadero maestro, no mero supervisor), pero la cuestión no era una mera expresión de la fe, sino verdades que se derivaban de la fe.

Llamarle supervisor no significa que no pueda ejercer como maestro. Muchísimos papas han ejercido como tales y de forma eminente. Pero lo específico de su corona es ejercer esa supervisión. Ser o no un gran maestro de teología no necesariamente se dará en todos los casos, sino que será más una característica personal.

—Pastor supremo: Con ello se expresa su jurisdicción suprema, no ya como maestro o sacerdote, sino como pastor, como el que manda y ordena.

 

El orden de importancia de estas tres funciones creo que es el expresado. Lo más sagrado para cualquier ser humano es cumplir las funciones del sacerdocio, las funciones de adoración ante Dios en nombre de la comunidad, de la diócesis o del rebaño universal. Después de una función tan sagrada viene la defensa de la verdad. Una cosa es investigar la verdad y otra oficiar ante Dios. Y, por último, como consecuencia de esa verdad, la potestad de jurisdicción. El gobierno depende de la verdad y no al revés. El pastoreo del sacerdocio depende de la verdad y no al revés.

Pienso que la primera y más alta corona es la del sacerdocio, la segunda es la de la verdad y la tercera es la del pastoreo. Sacerdote, maestro y pastor es una formulación resumida que requiere de los matices expresados.

lunes, mayo 16, 2022

La tiara papal (1ª parte)

 

Evidentemente, la foto no es de una tiara papal; creo que es una niña. Es solo un ejemplo de lo bonito que puede ser un retrato fotográfico. Este retrato es una obra de arte. Y ahora sí, vamos a los asuntos papales.

Siempre he manifestado mi postura a favor de los papas sigan portando la tiara papal. Cada ornamento sagrado tiene su significado y la tiara tenía el suyo propio. Era la cima de los ornamentos sagrados con que un sumo pontífice podía revestirse para presentarse ante la Divinidad para honrarle en el culto divino. Solo se usaba en las más solemnes ocasiones. Era un ornato, uno más, para las más grandes solemnidades.

La tiara con el fanón y la férula eran los únicos ornamentos propios del romano pontífice. Todos los demás eran comunes con los obispos. (Sobre el diseño del nuevo palio papal obra de Benedicto XVI la caridad me obliga a no decir una palabra). Resulta evidente que el fanón siempre fue un poco insulso en su evolución postmedieval, antes sí que era más interesante; más bello, por decirlo claramente.

No hacía falta entender nada de liturgia para comprender que la tiara era la cúspide de todas las insignias papales. Eso lo comprendía hasta el menos ducho. Hasta los campesinos entendían ese lenguaje sin palabras. Y es que el lenguaje del esplendor entra por los ojos.

El simbolismo de las tres coronas nunca estuvo claro. Por más que la oración de coronación papal tuviera que decantarse por darles algún significado. Las primeras tiaras portaban una sola corona. Simbólicamente eran otra evolución de lo que fue la “corona” de los obispos en las liturgias ortodoxas. En cierto modo se simbolizaba que el obispo de Roma era Patriarca de Occidente, y cabeza de los patriarcas. No es de descartar que la tiara apareciera tras conocerse esas coronas orientales. Después he visto sepulcros y pinturas de papas en cuyas tiaras ya hay dos coronas. Era natural que la tiara acabara teniendo tres por el simbolismo del número.

No os voy a cansar con la lista de simbolismos que se han adjudicado a esas coronas. En mi opinión tres son las dimensiones en las que el papa es supremo. Pero esa ya las menciono mañana porque este post se me está saliendo de madre. Tengo propósito de no cansaros con posts largos. Pero mañana os digo mi opinión sobre el simbolismo de las tres coronas, a no ser que Putin haga algo.