lunes, septiembre 29, 2014

La soberanía


En España nos dirigimos hacia un choque de locomotoras. Sin duda, el calendario se va acercando a las semanas en las que la cuestión nacionalista catalana entrará en una fase de guerrilla urbana nocturna a cargo de grupos radicales violentos: quema de oficinas estatales, disturbios callejeros, etc, mientras Artur Mas tiene que declarar ante algún juez y volver a su casa en espera de juicio. Mientras un Mas martirial se pasea por juzgados y platós, los antisistema van a hacer su agosto en los barrios de Barcelona.

¿Y después? Después, más o menos un año después de toda esta penosa situación, un referéndum esta vez sí autorizado por el Estado. A lo mejor alguien piensa que después de enviar a los tanques, los independentistas se olvidarán del asunto. Siempre hay gente que lo arregla todo con tanques. En la barra de un bar, todo se arregla con tanques y mano dura. Pero en el mundo real las cosas son más complejas.

Ir del punto A al punto B es ya inevitable. Lo que sí que era evitable es el sufrimiento intermedio entre esos dos puntos. Ahora las locomotoras van tomando velocidad y no hay marcha atrás.

Los argumentos a favor del referéndum y a favor de que sean los catalanes los que decidan si quieren o no seguir en el estado español ya los he dado en anteriores posts y claramente estoy a favor del referéndum por las razones que he expuesto y no voy a repetir. Estoy a favor de la unidad de España, pero a favor de que los catalanes decidan su futuro.

Pero permítaseme decir que, a nivel teórico, es cierto que la soberanía en un Estado pertenece a todos los ciudadanos. Es decir, un habitante de Soria no puede decidir nada en cuanto a materia de soberanía ni siquiera en el perímetro de su propia casa. La soberanía es un concepto jurídico que se haya totalmente por encima del hecho de que ese señor de Soria sea el dueño de su chalet en ese terreno. Podrá ser el dueño, pero la soberanía sobre ese terreno pertenece a la nación. Y por eso la nación podría imponerle limitaciones respecto al uso de su casa (hay varias razones legales para ello), expropiarle de su propia casa o podría detenerlo y sacarlo de ella a la fuerza.

La soberanía ni siquiera me pertenece a mí o a éste o al otro o a un grupo por grande que sea, sino a toda la nación en conjunto. Y la nación ejerce su soberanía sobre todas y cada una de las partes de ese territorio. Siendo indiferente lo que piensen los habitantes de ese pueblo, de esa provincia o de esa región. Porque la soberanía no les pertenece a ellos.
Del mismo modo que es indiferente lo que piensen los habitantes de un pueblo acerca de que yo sea propietario de mi propio piso, también es indiferente a la soberanía del Estado lo que piensen los habitantes de un islote. La soberanía no les pertenece a los habitantes de ese islote, los cuales simplemente moran allí. Es cierto que las Islas Canarias pertenecen tanto a un gallego de Orense como a un canario de toda la vida, exactamente igual.
Hay que dejar claro que esta polémica no es entre soberanía y libertad. Sino entre soberanía española o catalana. Lo que está en juego no es la libertad (los catalanes ya son libres), sino quién ejerce la soberanía sobre un territorio determinado.

Si Cataluña es independiente algún día (yo estoy convencido de que lo será), ejercerá la soberanía exactamente igual que España. Porque la soberanía no es fraccionable, divisible o delegable. El concepto de soberanía es un concepto supremo, por encima del cual sólo estaría Dios. Nada está por encima de la soberanía, ningún organismo, ninguna autoridad. Ni un grupo supranacional, ni un grupo intranacional. La soberanía, por definición, es soberana y no se somete a nadie. Por eso se tiene la soberanía o no se tiene.

Pero no es ésta una cuestión de libertad. Una persona en un territorio es libre o no lo es, cuestión independiente es quién es el sujeto de la soberanía si un grupo más pequeño o un grupo más grande. ¿Se es más libre por estar incluido en un grupo soberano más pequeño? Evidentemente, no. Tiene sus ventajas y tiene sus inconvenientes, pero la libertad es la misma. ¿Son más libres los habitantes de la Isla de Malta o los de Alemania?

Determinar quien va a ser el sujeto de la soberanía nunca ha constituido parte de los derechos de la persona, salvo en el caso de invasiones, porque desde un punto de vista del Derecho Constitucional y de la Filosofía del Derecho no existe tal derecho como un derecho personal. Pues la soberanía es un hecho, algo que viene dado y que por su misma esencia va a resistirse a ser dividido, limitado o menguado. 

Por eso las Constituciones no incluyen la clausula de la secesión. Porque la soberanía tiende a mantenerse inalterada como máxima expresión de poder. Las delegaciones de poder subsiguientes sí que serán limitadas por el Derecho. Pero nunca el Derecho va a limitar en modo alguno la fuente primigenia del Poder de un Estado. Tiene su lógica: la soberanía tiende a su preservación por propia definición. 

Sería como si el reglamento de funciones del presidente de una empresa estipulara el modo en que el presidente se va a suicidar. Si el presidente se va a suicidar, lo hará sin seguir ningún reglamento y no lo hará porque lo diga un reglamento. Un Estado no destruye su soberanía con gusto y placer, lo hará siempre tras un proceso desagradable.

Del mismo modo, toda sedición ocurre a la fuerza, por virtud de la fuerza. Todo ordenamiento jurídico se resistirá a ello con todas sus leyes. Lo contrario sería como regular el suicidio, el suicidio de la soberanía perfecta y plena.

Lo que he dicho me parece claro, ahora bien, la Ley tiene sus límites en su aplicación y no se puede imponer a más de la mitad de la población una soberanía no querida, digan lo que digan las leyes. Esto es un hecho.
Pero cuando Cataluña sea independiente querrá mantener (con toda razón) la soberanía tan a toda costa como ahora el estado español. De lo contrario, se entraría en un proceso de cantonalización sin fin: comarcas, pueblos, llegando a la república independiente de mi casa.


Como sacerdote, lo único que pido es que pasemos del punto A al punto B del modo menos doloroso posible. Todos somos hermanos, tenemos formas distintas de pensar (ni siquiera es obligatorio estar de acuerdo con lo que he escrito), al menos no aumentemos el odio, la exacerbación de los espíritus, porque después estas cosas se pagan con sufrimiento de seres concretos. Ninguna división administrativa (no otra cosa son las fronteras) merece que se derrame la sangre de los hijos de Dios. Las divisiones administrativas están al servicio del hombre y no al revés. No idolatremos ni a España ni a Cataluña que a nuestro Padre que está en los cielos estas cuestiones le parecen pueriles. Desde la eternidad, todos estos asuntos que poca cosa nos van a aparecer.

viernes, junio 27, 2014

La lista de las listas


Estamos en verano, y éste es tiempo para leer, ver películas, escuchar música y hacer otras cosas. Así que como vais a tener algo de tiempo, os presento tres listas que harán vuestras delicias. Una lista de lecturas, otra de música y otra de películas.

Mi lista de mejores bandas sonoras
Después de veinte años escuchando todos los días bandas sonoras, os presento las que considero las mejores de todos los tiempos. En Internet podréis encontrar algunas listas similares, pero no valen gran cosa. La razón está en que esas listas las hacen a base de votos. Y así te encuentras con que buena parte de esas listas presentan bandas sonoras que no valen un pimiento. Si las listas no las hacen los críticos, los grandes críticos, siempre gana lo popular. Pero la lista que os presento, creedme, es lo mejor de lo mejor. Pura calidad sin ningún otro condicionante.

Gabriel Yared, El Paciente Inglés, En Csak Azt Csodálom

Ennio Morricone, La Misión, On Earth as it is in Heaven

Hans Zimmer, Black Hawk Down, Main Theme

Takenobu Mitsuyoshi, Shenmue II, The Morning Fog's Wave

Thomas Newman, American Beauty, Any other name

Alexandre Desplat, El curioso caso de Benjamin Button, Sunrise on Lake Pontchartrain

James Newton-Howard, King Kong, Central Park

Elmer Bernstein, Los Siete Magníficos, Main Theme


Sin mucha fe en la permanencia de los enlaces, pues lo que hoy funciona en Youtube, mañana no, os presento ahora sí, la música:

King Kong

Shemnue

Benjamin Button

Black Hawk Down

The English Patient

La Misión

Los Siete Magníficos

American Beauty


La lista de mejores novelas de la Historia

Todo Borges . Borges va el primero, porque Borges es como Bach. Borges es el Bach de la literatura. De Borges tienes que leer ante todo La Biblioteca de Babel y La casa de Asterión. De otros autores escojo los siguientes:

El nombre de la rosa, (no se te ocurra leer ninguna otra novela de este autor)

La Regenta 

Madame Bovary 

Si una noche de invierno un viajero 

Memorias de Adriano

Rayuela

Las tentaciones de san Antonio (Flaubert)

Una historia de la lectura (aunque es ensayo)

El amor en tiempos de cólera

Pedro Páramo (de Juan Rulfo)

La familia de Pascual Duarte 

El Gatopardo

El Coronel no tiene quien le escriba



La lista de mejores películas de la Historia

Y por supuesto, no podía faltar, el ranking forteniano del 7º Arte.



viernes, marzo 07, 2014

Ranking forteniano de películas





























Se acerca el fin de semana, así que os ofrezco un ranking de películas para que os lo podáis pasar bien con los amigos en el sofá, compartiendo una pizza y comentando lo que acabáis de ver:


10

...........................................................

La Misión

Un hombre para la eternidad

Blade Runner

American Beauty

Ciudadano Kane

Casablanca

 

9, películas óptimas

..........................................................

El curioso caso de Benjamin Button

Shakespeare in love

Ed Wood

Amadeus

Pleasantville

La gran belleza

Amelie

 

8

..........................................................

2001, Odisea del espacio

Lo que queda del día

American Beauty

Metrópolis

Shreck

Pactar con el diablo

La favorita

El show de Truman

 

 

7, películas muy buenas

..........................................................

Quemar después de leer

La Chica de la Perla

Memorias de una Geisha

Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal

El Padrino I, II y III

Titanic

Forrest Gump

Nebraska

Blancanieves (de Pablo Berguer)

Sleepy Hollow

La chica de la perla

Juegos Secretos (Little Children)

Pi

Agárralo como puedas (The Naked Gun)

Mars Attacks

La comunidad

August, Osage County

Moulin Rouge

 

6

..........................................................

The Artist

Becket

El milagro de P. Tinto

La isla mínima

El Séptimo Sello

Pozos de Ambición (There will be blood)

Fargo

Pequeña miss Sunshine

El Gran Hotel Budapest

Gravity

Agárralo como puedas 2 (The Naked Gun 2)

La Huella (1972)

La Huella (2007)

Bienvenido Mr. Marshall

 

5, películas buenas

..........................................................

Juno

Una serie de catastróficas desdichas

La vida de Pi

Cuentos de Tokio

Pánico Nuclear

A propósito de Schmidt

La noche americana

La noche del cazador

El club de los poetas muertos

Viaje a la Luna (Melies 1902)

Los Royal Tenenbaums

Ladrón de bicicletas

El verdugo

La dolce vita

¿Qué fue de Baby Jane?

Heredarás el viento (1960)

 

4

..........................................................

El viaje de Chihiro

Distrito 9

Inteligencia Artificial

El Discurso del Rey

Lucy

El corredor del laberinto

 

3, películas malas

..........................................................

El velo pintado

Copying Beethoven

Hyde Park on the Hudson

Soldados de Salamina

La vida de los otros

Mi Napoleón

 

2

..........................................................

Tron legacy

Cuando acabe la guerra

Agárralo como Puedas 33

 

1, películas pésimas

..........................................................

(Son tantas que resulta muy difícil decidirse por unas cuantas.)

lunes, diciembre 30, 2013

Espiritualidad del sacerdote secularizado


Son varios los sacerdotes secularizados que me consta que leen mi blog. Como regalo navideño, les ofrezco telegráficamente varios puntos que esbozan una espiritualidad del sacerdote secularizado. Porque el sacerdote secularizado puede llegar a la más excelsa santidad, y convertirse en un faro, en un orgullo para la Madre Iglesia.

Pero lo primero de todo que hay que comprender son los propios errores.
Los compromisos han sido aceptados para ser guardados. El concepto de alianza remite a la necesidad de ser fiel a las promesas. Lo primero que hay que hacer, por tanto, es reconocer los propios yerros. De allí nace el perdón.

El sacerdote secularizado puede vivir la espiritualidad de Cristo en Nazaret. Jesús era sacerdote, había que predicar en todo el mundo, podía perdonar pecados, podía visitar enfermos y darles un consuelo sacerdota. Pero no, la voluntad de Dios era que viviera una vida familiar, que orara allí, que ofreciera pequeños (o grandes) sacrificios en ese ambiente hogareño.
Si Jesús hubiera abandonado su familia en esos años, hubiera desobedecido la voluntad de su Padre respecto a Él. Jesús se tenía que santificar allí, orando, trabajando en el taller, viviendo en familia.

La voluntad objetiva de Dios Padre respecto del sacerdote secularizado y ya casado es que santifique como Jesús de Nazaret.

Puede vivir la liturgia de las horas como verdadera liturgia. Puede vivir las horas canónicas con más fervor, concentación y amor que el arzobispo de París o el cardenal de Milán.

Puede ofrecer sacrificios en el altar de su corazón. Puede ofrecer el incienso de su oración en las horas determinadas.

Tampoco el presbítero enfermo en una cama puede ejercer su ministerio. Y, sin embargo, puede hacer por las almas más bien que cuando podía predicar, moverse y  confesar. Lo mismo el secularizado. No podrá ejercer el ministerio, pero podrá ser que haga más bien por las almas que cuando ejercía el ministerio.

Puede estar seguro de poder llegar a la más alta santidad por ese camino. La posibilidad de santificación en esa espiritualidad es infinita. Se santificará como se santificó Abraham. Sólo que él será un Abraham con los sacramentos, con la Virgen María, con el sagrario.

No predicará a los demás, pero se predicará a sí mismo leyendo las Escrituras. No santificará a los demás con los sacramentos, pero se santificará a sí mismo. Buscando el Reino de Dios, el Señor le guiará.

Por orar mucho, por vivir en continua presencia de Dios, por vivir la mortificación, por alejarse de lo mundano que aleja de Dios, no debe tener miedo a estar traicionando su nuevo estado.

Su sacerdocio no es el sacerdocio común de los fieles. El sacerdote secularizado puede vivir con la máxima intensidad la espiritualidad de Cristo Sacerdote en Nazaret.

Dios tiene un nuevo plan para cada secularizado. Un plan que irá desvelando poco a poco. Un plan bello y perfecto, forjado por Dios mismo para el hijo que ha regresado.

No debe tener miedo el secularizado a traicionar su vida laical por dedicarse mucho a la oración, al recogimiento y el sacrificio. Debo dedicarme a las cosas de mi Padre, es algo que puede decir un laico por muy laico que sea. Mucho más lo puede decir un sacerdote que vive una vida laical, pero que aspira con todas las fuerzas de su alma a la santificación plena y máxima, que aspira a una santidad de primer orden, a una santidad que lleva a la vida mística.

El Espíritu Santo irá guiando día a día. El Paráclito indicará qué quiere que se haga y cómo.

Si un laico indudablemente será atacado por su esposa si comienza un camino de santificación, cuánto más lo será un sacerdote secularizado. Hay que aceptar esa cruz, y aceptarla con amor.

Hay que desterrar como tentación del demonio el pensamiento que deprime al pensar el bien que uno haría ejerciendo el sacerdocio ministerial. Hay que desterrarlo, porque la voluntad de Dios ahora está clara. No se puede uno convertir en estatua de sal mirando hacia atrás.

Pero se puede pensar en el bien que uno podría haber hecho si eso lleva al arrepentimiento y a decir: voy a duplicar mi esfuerzo por servirte, Señor.

Voy a resarcirte, Señor, todo lo que pueda, con todas mis fuerzas. Te voy a compensar. Te voy a amar tanto, que mi amor te va a vencer. Te vas a rendir a mi amor. Voy a amarte con tanta fuerza, que Tú, Dios mío, vas a exclamar con toda la fuerza de un Dios: O felix culpa.