lunes, noviembre 18, 2019

Una noticia que puede interesar a las mujeres de este blog



Es muy curioso el artículo y las fotos de la apertura de este féretro del siglo XVII:


Fue enterrada con el corazón de su marido en sus manos. Una práctica que algunas esposas podrían querer revivir en nuestros días.
No escribo mucho más porque leer el artículo y el blog será muy largo. Yo ya estoy pensando en mi propio ataúd de plomo y qué podría llevar en mis manos.

Hay que ver lo deteriorada que queda una mujer después de trescientos años.

domingo, noviembre 17, 2019

Vestiduras clericales anglicanas


 Así vestían los obispos anglicanos en el siglo XIX y principios del XX. Eso que llevan en las piernas se llaman "polainas", en inglés "gaitiers". La sotana corta se llama en inglés "apron". Prefiero las vestiduras católicas. Estas vestiduras suponen una cierta mundanización de la vestimenta del clero. Pero mejor eso que ir de laico.








sábado, noviembre 16, 2019

Chile frente a un mal internacional



Menos mal que hoy ya solo ha habido incidentes menores. Qué tristeza ver las imágenes de Chile. Las fuerzas del caos. El desorden extendiendo sus tentáculos. Las hordas de los enemigos de la Iglesia entrando violentamente en los templos.

Semejantes barbaridades no tienen la menor excusa en el hecho de que haya cosas que haya que mejorar en ese país. Eso no les excusa ni en lo más mínimo. Ellos son el Mal, aunque haya en su discurso alguna falsa excusa para hacer la iniquidad. Los servidores del caos siempre apelan a algo para hacer sus fechorías. Fechorías, hay que llamar las cosas por su nombre.

Hacia ellos no les manifiesto ni la más mínima comprensión ni disculpa.

Este tipo de movimientos que son una mezcla de antisistemas, neoanarquistas y marxismos reconvertidos son el mal que amenaza a Chile, a España, a Francia y a tantos países. Por supuesto que hay que buscar soluciones a las injusticias, pero el Estado debe actuar con estricta proporcionalidad frente a estos grupos. Pero el relativismo imperante, la fuerza de lo políticamente correcto y varios prejuicios más están haciendo que muchos países reaccionen con suma debilidad, tarde y sin proporcionalidad ante un movimiento internacional que es una verdadera amenaza.

Sé que hay una brecha entre los antidisturbios y el ejército pegando tiros. Pero esa brecha intermedia se puede compensar con leyes especiales que hagan que al que pillen en este tipo de actos se les castigue de un modo especial. Penas graves porque se trata de una situación muy grave para la estabilidad de los Estados.

Post Data: Chile tiene problemas, pero muchos menos que el resto de los países de Latinoamérica. El gran problema son estos grupos neoanarquistas.

viernes, noviembre 15, 2019

Preguntas difíciles para lectores que piensan



La mayoría de los comentarios sobre el asunto sobre el que pedí vuestro parecer no me han sido útiles. Unos cuantos sí. Y a ellos les agradezco su esfuerzo en este post. Por ejemplo, el comentario de Karina. Es cierto que cuando el magisterio enseña algo, lo deja claro en la reiteración. A veces, en la primera vez, pudo no quedar claro el carácter magisterial o no que se le quiso dar a una acción o afirmación.

Otros seguían hablando de obediencia. Eso no sirve de nada. La pregunta era si un acto como el que describí era un acto magisterial pontificio. Esa era la pregunta. Si no lo es, nadie ahora está obligado a obedecer a una decisión de esa época. Se pueden poner muchos ejemplos de decisiones pontificias no magisteriales en todos los siglos.

La añadidura de Karina, después, también es relevante:

Hay cuestiones teológicas opinables. Para mí esto que dijo el padre, no es magisterio. Porque no fue confirmado por el mismo papa o zanjado en algún documento propio o reiterado por los subsiguientes pontífices. Carece de fuerza vinculante.

Dejo constancia de lo que dijo Fabián:

Lo cual es lo mismo que preguntarse: ¿Mi opinión teológica personal es mejor que la opinión de un tribunal eclesiástico y del Papa mismo?

Tiene sentido, aunque él solo profundizaba en mi pregunta sin darme luz. Pero, al menos, era uno de los que captaron el sentido de la cuestión. Otros daban tiros fuera de la diana.

No dejo, sin embargo, de meditar la aportación de cierta comentarista que llegó a esta conclusión:

¡Ay Pater en que berengenales se mete!

Dejo dos aportaciones más, por no alargar más este post. Añadiré, solamente, para acabar que el tema lo consulté con dos buenos teólogos cuyas respuestas fueron “complejas”. En fin, seguiré dándole vueltas al tema.

Pidiendo, sinceramente, vuestro consejo



Un amable lector me hizo una indicación acerca de una afirmación que aparece en uno de mis libros. El lector, que era un laico, debió pensar que no tendría muy en cuenta su comentario por no ser él sacerdote. Pero el comentario era muy bueno, muy adecuado y demostraba lo profundas que eran las lecturas de ese laico.

Desde ese día, llevo dando vueltas a un asunto y, con toda sinceridad, os pido ayuda. La cuestión es si la condena de una afirmación teológica por parte de un tribunal de la inquisición, cuya sentencia fuera aprobada por el papa, aprobada expresamente, constituiría magisterio papal.

O dicho de otro modo, ¿estoy, en conciencia, obligado a cambiar una afirmación de uno de mis libros por ese hecho? ¿O ese hecho no constituye magisterio al que tenga obligación de someterme?

Este blog lo lee gente a la que yo tengo en la mayor consideración. Por eso os pido si alguien puede aportar algo. El documento Ad tuendam fidem lo he leído y meditado incontables veces. También he pedido consejo a un sacerdote muy preparado, pero no logro total claridad en este asunto.

miércoles, noviembre 13, 2019

Las vestiduras como expresión de una determinada teología



Esta es una ceremonia de una misa católica. Lo especifico por lo que voy a decir a continuación. A los que vemos las bonitas ceremonias anglicanas, nos resulta desconcertante recordar que la Iglesia Anglicana cayó no solo en el protestantismo, sino también en la iconoclastia.

Dejando aparte otros aspectos, la Iglesia Anglicana, durante un tiempo, abandonó todas las vestiduras litúrgicas medievales. Algunas pocas se usaron según el criterio de cada pastor.

Baste dar un dato llamativo, el arzobispo Cosmo Lang fue el primero en usar mitra, en la sede de York, en 1909. El primero desde el siglo XVII. Increíble.


Eso sí, en el siglo XX, la Iglesia Anglicana va a retornar, a grandes pasos, hacia sus orígenes católicos. Todo ese proceso que hubiera podido llevar a la unión quedó truncado con la ordenación de mujeres en la década de los 70 del pasado siglo. Ese fue un obstáculo que, una vez que apareció, quedó claro que resultaría insalvable.

martes, noviembre 12, 2019

Mi trilogía sobre el Misterio de Dios





Permítase escribir hoy un post autoreferencial. Tras una vida dedicada a la escritura, he escrito algo más de medio centenar de libros. El número no significa mucho. No pocas de esas obras son breves o muy breves; y otras, aunque más extensas, son lo que considero “obras menores”. Solo la mitad de mi producción se salva de ese calificativo.

         Ahora bien, me siento orgulloso de mi trilogía sobre el Misterio de Dios: Historia del mundo angélico, Las corrientes que riegan los cielos y Las leyes del infierno. Sin duda esa es la cúspide del trabajo de una vida. Y, sin haberlo pretendido, la trilogía trata acerca del centro de mi vida: el Ser Infinito.

         Pero hace pocos días me percaté de otro detalle. El primer libro trata acerca de Dios Uno, el segundo acerca de Dios Trino, y el tercero profundiza en los aspectos ya presentados en los dos primeros libros.

         El primer libro describe a Dios de un modo dinámico, a través de la lucha angélica. El segundo libro describe la Trinidad a través de la felicidad del Cielo. Trata también del infierno y el purgatorio, pero es una obra centrada más bien en la dicha que hay en el cielo. La dicha y la felicidad atraviesan el libro explicando a la Santísima Trinidad. El tercer libro describe a Dios a través de la profundización en lo que es el infierno. Conocer a Dios a través del averno. Conocer las profundidades del infierno conociendo las profundidades del infierno. Conocer el núcleo del infierno conociendo la vida intratrinitaria divina.

         No hubo ningún plan, no hubo ningún esquema preconcebido. Pienso que la trilogía ha salido así gracias a la ayuda del Señor. Y es que es muy curioso, pero el primer libro nació de una inspiración. Durante años quise escribir un libro sobre los ángeles. Siempre pensé lo bueno que sería que mi Summa Daemoniaca tuviese su obra inversa: una summa acerca de los ángeles. Pero no pude, nada venía a mi mente. Me esforcé y lo intenté, pero nada durante años. Una vez me puse ante la pantalla del ordenador y me dije: “Escribe algo, lo que sea”, pensando “después ya lo corregiré, después ya lo puliré y lo completaré”, pero empieza, por algo, por lo que sea. Al final, desistí. No se me ocurría nada.

         Muchos años después, dando un paseo por Roma con un franciscano, junto al Panteón, mi amigo me hizo una pregunta acerca de los ángeles, a la que siguió una amena conversación. Cuando llegué a casa, me dije: “Voy a escribir algunas ideas que le he dicho en esa conversación. Son útiles y no quiero que se me olviden”. Comencé a escribir y ya no paré hasta que salió el libro entero: una idea se sucedía a otra, la obra fluía, las ideas se agolpaban en mi mente. Cuando la acabé, me di cuenta de que ese libro valía más que todas mis obras sobre el demonio. Valía más mi misma tesis doctoral a la que dediqué cuatro años de trabajo.

         Años después, di una conferencia en Brasil. El día de la conferencia estaba leyendo, como lectura personal, el libro del profeta Ezequiel. Se me ocurrió una cosa de la que prediqué esa tarde. Al llegar a España, pensé: “Voy a escribir ese pensamiento porque creo que vale la pena no olvidarlo”. No pensaba escribir más allá de una hoja u hoja y media. Pero me puse a escribir y ya no paré hasta acabar entero el segundo libro de la trilogía.

         El tercer libro nació de un tiempo en el que tenía menos trabajo antes de tener que sustituir a los compañeros sacerdotes en la capellanía del hospital. Decidí escribir una obra breve que condensara mi pensamiento sobre el demonio y el infierno. Las partes relativas a la Trinidad nacieron de la inspiración, fueron cosas que se me ocurrieron. Ahora las releo y me doy cuenta de que nunca hubieran podido ser resultado del estudio o de mi trabajo.

         Curiosamente, considero que cada libro que sigue en esta trilogía es mejor que el anterior. El segundo volumen es mejor que el primero, y el tercero que el segundo.

         He querido daros estas explicaciones a todos los que me leéis, porque, cuando uno lee un libro, le gusta que el autor le añada algunas cosas más acerca de cómo nació un libro.

         Una última cosa, el título de Las corrientes que riegan los cielos está tomado de un verso de un poema de san Juan de la Cruz. Un poema que era mi favorito en el seminario, un poema titulado Que bien sé yo la fonte. Me lo sabía de memoria y con música. De manera que me gustaba mucho tararearlo. El otro poema que me gustaba mucho cantar era Crux fidelis. Qué buenecico era en esa tierna edad. Hasta yo me enternezco recordándome.

En fin, el poema es este y el título salió de la estrofa 6 que marco en rojo:

Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe
Que bien sé yo la fonte que mana y corre,               
      aunque es de noche.                    

1          Aquella eterna fonte está escondida,            
que bien sé yo do tiene su manida,               
      aunque es de noche
2          Su origen no lo sé, pues no le tiene,             
mas sé que todo origen de ella viene,                      
      aunque es de noche,                    

3          Sé que no puede ser cosa tan bella,              
y que cielos y tierra beben della,      
       aunque es de noche.                   

4          Bien sé que suelo en ella no se halla,           
y que ninguno puede vadealla,                     
       aunque es de noche.                   

5          Su claridad nunca es oscurecida,      
y sé que toda luz de ella es venida,              
      aunque es de noche.                    

6          Sé ser tan caudalosos sus corrientes,            
que infiernos, cielos riegan, y las gentes,                 
      aunque es de noche.        

7          El corriente que nace de esta fuente,            
bien sé que es tan capaz y omnipotente,                  
      aunque es de noche.                    

8          El corriente que de estas dos procede,                     
sé que ninguna de ellas le precede,
       aunque es de noche.                   

9          Aquesta eterna fonte está escondida            
en este vivo pan por darnos vida,                 
       aunque es de noche.                   

10        Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras,             
      porque es de noche.                    

11        Aquesta viva fuente que deseo,                    
en este pan de vida yo la veo,           
      aunque es de noche.

domingo, noviembre 10, 2019

Día de elecciones, día de pesadilla



Hoy han sido las elecciones generales en España. Pero ese asunto ha estado completamente eclipsado (al menos, para mí) por la tremenda sinusitis que he padecido todo el día.

La noche fatal. Me he despertado muchas veces por la fiebre. Me fui a dormir a las 22:30 y me desperté a la 1:30 por el calor. No había manera de dormirme. Toda la ropa me molestaba. Me fui a dormitar a un sillón y allí estuve un par de horas. Después regresé a mi cama. La fiebre ya debía haber bajado porque en ese momento el edredón ya no me agobiaba.

Como anécdota diré que la noche anterior me había pasado lo mismo, pero lo gracioso es que me desperté unas siete veces a causa de una cláusula de un contrato firmado con una editorial. Este tipo de pesadillas solo se dan en escritores.

Hoy por la mañana fui al otorrino del hospital. Sea dicho de paso, amabilísimo. Me dijo que, en realidad, no padecía sinusitis ya que no había infección microbiana y tampoco había otros signos de esa patología. Me dijo que lo que debía padecer era una congestión del seno paranasal. Lo cual, me dijo, puede ser tan doloroso o más que una sinusitis.

El dolor que tenía en ese seno era tan intenso que no me permitía ni leer ni ver la televisión. Solo deseaba sentarme en un sillón y amodorrarme. Pero por la tarde (estoy seguro de que gracias a las oraciones de cierta persona) me dejó de doler el seno. Me dejó de doler con intensidad, aunque seguía sintiendo malestar.

Sobre las elecciones no digo nada. Ya sabéis que el clero no nos metemos en política. 

Es broma, mañana diré algo.

sábado, noviembre 09, 2019

El tiempo de la EGB



Hace treinta años de un suceso tan entrañable para mí. Viví en la televisión del seminario la caída del Muro de Berlín. Fue toda una experiencia vital ver, día a día, el hundimiento de un imperio. 

El mundo imperial soviético fue para exactamente lo mismo que las batallas entre Atenas y Esparta. En clase, en EGB, todavía estudiábamos, como algo vivo el Comecón, que era el equivalente de la Liga del Peloponeso, totalmente dominada por el régimen militarista espartano. Y también Estados Unidos (Atenas) tenía su propia Liga de Delos. En verdad, aquel era otro mundo.


Post Data: Hoy he pasado un día de gripe y fiebre. Agravado con un dolor de cabeza intensísimo por la sinusitis.

jueves, noviembre 07, 2019

Las erratas... hay, las erratas



El querido corrector de mis libros es chileno. Eso significa que cada libro que escribo es enviado a la otra punta del mundo, y me es devuelto pulido, limpio y bien restregado.

Pero esta vez pensaba que ya había pasado mi última obra por sus manos, por sus benéficas manos. Pero, he aquí, que me había olvidado de que él solo había enviado la segunda tanda de correcciones.

Mañana espero acabar de incorporar la tercera entrega de erratas. Así que no me enviéis erratas porque mañana espero subir la versión sin letras cambiadas de sitio o repetición de palabras. Lo peor es cuando me envía una mejora que me sugiere al contenido del texto. Porque, entonces, tengo que leer y releer el texto para captar dónde está la mejora, y algunas de sus sugerencias son muy sutiles.

Si encontráis erratas en alguno de mis libros, no le echéis la culpa a este amigo chileno. El pobre necesitaría estar náufrago en una isla desierta para poder revisar toda la Biblioteca Forteniana. Pero su capacidad correctiva me deja impresionado. No os podéis imaginar lo ardua que es esa tarea, el tiempo que implica, y la cantidad de miles de páginas que ha cribado. Este hombre ha sido un regalo de Dios. El Señor lo ha puesto en mi camino.

Desde aquí y delante te todos, te doy las gracias.

miércoles, noviembre 06, 2019

Mi último libro y la última piedra que corona la construcción teológica de una vida



Hoy tengo la inmensa alegría de comunicaros la publicación digital del último libro que cierra mi colección de obras sobre el demonio. Se titula Las leyes del infierno. Sea bueno o no el libro, no hace falta deciros a mis lectores habituales que es una obra que lleva detrás mucho trabajo.

Las leyes del infierno es el ensayo sobre la condenación eterna que considero la culminación de mi pensamiento acerca del demonio y el infierno. Durante la mitad de mi vida he estado reflexionando y trabajando teológicamente la cuestión del sufrimiento sin fin. Cada libro que escribí en estos 25 años de sacerdocio, supuso un paso adelante en esa reflexión. Ahora, por fin, creo que conozco mejor cómo es posible el mecanismo psicológico por el que una criatura puede cerrarse de forma definitiva a la misericordia divina.

Mucha gente, aunque habla alegremente del infierno, no suele ser plenamente consciente de las paradojas que conlleva la existencia de un sufrimiento eterno, de cualquier sufrimiento que no tenga fin. El libro aborda esa cuestión con muchas de sus ramificaciones. Muchas, no todas, porque las ramificaciones de la existencia de un hecho tan espantoso como el Hades pueden ser innumerables.

Mi obra ha sido un esfuerzo por ejercitar la lógica a la luz de la Palabra de Dios. La estructura metafísica aristotélica que corre debajo de cada capítulo resulta clara. Me gustaría pensar que cada uno de esos capítulos satisfaría a santo Tomás de Aquino, porque comprobaría que he seguido su línea de pensamiento, aunque lo haya expresado de un modo moderno.

Por otra parte, no fui yo consciente de que mis libros Historia del mundo angélico, Las corrientes que riegan los cielos y Las leyes del infierno conforman una trilogía sobre el Misterio de Dios. En cada uno de esas obras, miré a Dios bajo una perspectiva diferente. En mi último libro, profundizo en el Misterio de los misterios, Dios, a través de la contemplación del infierno.

Para los que queráis descargar este libro, aquí tenéis el link:


Post Data: Tengo sentimientos encontrados en mi interior. La felicidad de que mucha gente (nunca sabré cuánta) comience a leer el libro hoy mismo. Pero, al mismo tiempo, la tristeza de no ver (como cuando empecé) un libro físico en las librerías. Os aseguro que tengo algo de nostalgia de aquellos primeros tiempos. Se lo ofrezco al Señor.

Al mismo tiempo veo en los grandes almacenes libros hechos por periodistas sobre temas teológicos, libros que son fruto de un completo amateurismo del autor en la materia que tratan. Mientras que un libro que es coronación del trabajo teológico durante un cuarto de siglo llegará a un número de personas mucho más reducido.

martes, noviembre 05, 2019

Un texto que me ha ayudado a vivir mejor el momento en que digo: "Este es el Cordero de Dios".


Leí hace unos días una conversión que me impactó mucho, la de Paul de Partee. Tomo la traducción de Religión en Libertad. La leí varias veces y después la busqué en lengua original para ver si había perdido algún matiz. El artículo de la citada web cuenta como este señor y su esposa, evangélicos, en la nochebuena, hace cuatro años, fueron a una misa católica. 

Dejo que el artículo de Religión en Libertad sea el que siga el relato:

«A esa hora, por supuesto, todos los asientos buenos estaban ocupados. "Así que en vez de bancos y velas teníamos luces fluorescentes y sillas plegables en una sala anexa, porque la nave principal estaba llena". Titubearon un poco, pero decidieron quedarse y perseverar. "No teníamos ni idea de qué esperar o qué hacer. Íbamos precavidos, porque si era verdad lo que nos habían dicho, probablemente nos asaltarían con cosas de María o algunas 'vanas repeticiones' y veríamos sin duda gente tratando de ganarse el Cielo con sus obras", explica, enumerando algunos tópicos protestantes sobre el catolicismo.

Empezó la procesión de entrada. Entraron los monaguillos con el incienso, el diácono con los Evangelios en alto "evocando a los judíos en procesión con la Torá", pensó Paul. Salió el sacerdote revestido. "Y por alguna razón, en ese momento, algo en mi interior se quebró. Por un brevísimo instante, me pareció que se movía el suelo, o quizá la cabeza, como si me mareara o cayera. Entonces el canto y el incienso me abrumaron. Durante la siguiente hora, yo me inclinaba por dentro mientras todo lo que sucedía alrededor me traspasaba".

"Tres cosas sucedieron en mi interior durante esta misa que aún hoy recuerdo", detalla.

Para empezar, tuvo varias visiones interiores o locuciones interiores. En una, él y Jenna estaban en un barco, en mar calma y con día soleado, pero una brisa suave empezaba a cambiar la dirección del barco. En otro momento, cuando tocó arrodillarse en misa, y así lo hicieron, "nos vi desde arriba, vi como nuestros corazones eran atraídos hacia el altar, brillando con unas llamas de oro, casi artísticamente pintados".

"En tercer lugar, casi me abrumaba lo judío que era todo: los sacerdotes representaban a Dios ante el pueblo, a la vez que representaban al pueblo ante Dios. El altar, el Tabernáculo, el incienso... era como el judaísmo del que me había enamorado siempre, ¡y mucho más! Y, de alguna manera, sabía sin duda que también Jenna estaba experimentando algo grande y similar a su vez".

Después el sacerdote pronunció unas palabras que Paul sabía que eran de la Escritura, y todos se arrodillaron o inclinaron la cabeza. "Yo sabía que esa parte era importante". Y el sacerdote proclamó: "Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Bienaventurados los invitados a la cena del Cordero".

"Al elevarse la Hostia, el pequeño mareo que había sentido se convirtió en un terremoto. Mi corazón se abrió en pedazos, mis ojos explotaron, y aunque veía la Hostia en sus manos, ya no era un pedazo de pan. No sé cómo, pero supe instantáneamente, más profunda y verdaderamente de lo que he sabido nunca nada, que aquello era, de hecho, Jesucristo. Nunca he querido nada con más plenitud en mi vida. 

Quería postrarme largo en el suelo de esa habitación de fluorescentes. Quería asaltar el altar y consumirle a Él. Quería contemplar ese extraño pedazo plano de pan hasta mi último aliento... y a la vez pensaba que no podría resistirlo ni un momento más. me pareció una eternidad, y durante esa eternidad, me di cuenta de que toda esa cosa católica de 'no es pan, es Jesús' era verdad. 

Si esa chaladura era verdad (afrontémoslo, esta verdad es una locura de la forma más hermosa posible) entonces todo eso era verdad. Me arrodillé abrumado mientras esos católicos iban hacia el altar, al lugar del sacrificio, al sacerdote que representa a Dios, a recibir a Jesús. ¡A mi Jesús!"».

Ahora sigo yo, Fortea. He recordado esta conversión cuando celebro misa y elevo la forma. Ojalá yo sintiera ese mismo ardor de fe.

domingo, octubre 20, 2019

El verde como color de la esperanza, esperanza del fruto venidero



He estado durante una semana dedicado a la oración. He ido a un lugar donde sintiera la gracia. Hay lugares especiales, hay sitios de este mundo que ya solo por estar en ellos uno siente devoción, ganas de orar; lugares donde todo lleva a Dios.

Al regresar, he podido comprobar cuánta tensión hay ahora mismo en muchos sacerdotes por cuestiones eclesiásticas. No puedo en un solo post dar mi opinión sobre tantas cuestiones sobre las que me preguntan los laicos que confían en mí.

Son preguntas que no se responden con un sí o un no. La necesidad de matizar no es un lujo. Solo un troglodita respondería con una palabra contundente como un golpe de tranca. Cuántas veces san Pablo, en sus epístolas, matiza y vuelve a matizar.

Pero una cosa sí que puedo decir: amor a los obispos, amor al papa. El respeto y cariño hacia las personas sagradas no implica ninguna traición a la ortodoxia de la fe, aunque algunos así lo intenten plantear.

jueves, marzo 21, 2019

Sugerencias pías para presbiteros


Desde que era seminarista, tuve la ilusión de tener una cruz grande en el salón de mi casa. Fue una idea que me acompañó a lo largo de los años. He contado a mis amigos como esperé, durante años, a poner esa cruz. Ninguna de las que veía me convencía. Hasta que un día los hechos se conjugaron para indicarme que una era la cruz perfecta.

Después, busqué otra cruz para el altar donde celebro misa. Para mí el crucifijo ante el que voy a celebrar cada día es algo importantísimo. Tenía que ser una imagen que me diera mucha devoción. Finalmente, conseguí una que me ayudó muchísimo a la celebración de la eucaristía.

El problema era que la cruz del altar (que era posterior) me gustaba más que la que tenía en casa (que era anterior). Así que, la semana pasada, por fin, puse la cruz que creo que será la definitiva, si hay algo definitivo en este mundo: estoy seguro de que no. En fin, esta cruz será todo lo definitiva que pueden ser las cosas. Os pongo las fotos debajo. 

Pongo las fotos no por vanidad, sino para animar a mis hermanos sacerdotes a que pongan crucifijos en el altar que les sean una ayuda grande para el sacrificio de la santa misa. A mí esto y un buen misal me ha ayudado muchísimo. 






miércoles, marzo 13, 2019

El misal que uso todos los días en la misa


Tengo la inmensa fortuna de celebrar en un altar que tiene una preciosa cruz sobre los manteles, una cruz que me da muchísima devoción. Cómo cambia la misa si se puede mirar el rostro de Cristo que nos mira a su vez desde la Cruz. En su momento, ya puse una foto de esa cruz en un post:

Después llevé a cabo algo que había tenido en mente durante un par de años: realizar un misal de gran formato donde pudiera haber letras capitulares y márgenes para hacer anotaciones. Y, sobre todo, pronunciar las palabras de la transubstanciación en unas páginas que reflejasen la augusta majestad de ese momento. Abajo pongo una foto de esas dos páginas que son el centro de la misa.

 En realidad, no es un misal entero, sino solo los cuatro cánones del misal actual de España.

¿Por qué lo digo aquí? Porque estoy pensando venderlo y con el dinero hacer un misal mejor: con mejor encuadernación y mejoras por aquí y por allá.

Si alguno está interesado en comprarlo, que se ponga en contacto conmigo: fort939@gmail.com
Preferiría que lo comprara alguien como regalo a un sacerdote que lo fuera a utilizar.

La primera foto de abajo es la de la consagración del pan y del vino.











lunes, mayo 14, 2018

Links directos de descarga a las obras de Biblioteca Forteniana





–Cómo orientarse en las obras completas del padre Fortea

–Index: Índice de todas las obras acerca del demonio

Obras Teológicas
…………………………………………………………………

Sobre demonología
Summa Daemoniaca

Exorcística

Historia del mundo angélico

El Exorcismo Magno

La tiniebla en el exorcismo

Tratado sobre las almas perdidas

Enoc y los nefilim

Index: separata con los índices de todas las obras sobre el demonio


Sobre espiritualidad
Un Dios Misterioso

La mitra y las ínfulas

La vestición del obispo

Las llaves del león

La magna unción final


Sobre liturgia

El Incienso de la Alabanza

La reparación de la santidad de un templo profanado

Las aguas vivas que borbotean
Volumen I
Volumen II


Sobre el breviario


Sobre otros temas
Colegio de pontífices

Manzanas de Gomorra

Las corrientes que riegan el cielo

La luz de la diaconía

Ex scriptorio

La grande y fuerte Babilonia

Los hijos de vuestros hijos



Novelas
…………………………………………………………………

Decalogía
Cyclus apocalypticus

Historia de la II Secesión de los Estados Unidos de América

Memorias del último Gran Maestre templario

El juicio: año 2209

La construcción del Edén

Necronerópolis

El hundimiento de la Torre de Babel

El crepúsculo de los burócratas

Noveno libro

Décimo libro


De ficción
Torres góticas

El curioso caso de la muerte del gato del obispo

Edipo Vasco

La tempestad de Dios


La construcción de la razón


Metaficción
Historias hamletianas

Obra férrea

Libro cuadrado



Otros escritos
…………………………………………………………………

Escritos catedralicios
Arquitectónicos
          Neovaticano

La Catedral de san Abán

Templo atanasiano

Históricos
La catedral de San Agustín (siglo V)

Obispo reinante (siglo XVII)


Sobre otros temas
Entre los libros y los demonios: autobiografía

La decadencia de las columnas jónicas