jueves, septiembre 18, 2014

Qué respetable es la persona del obispo


Sí, nunca critico a los obispos. Ni siquiera en el interior de mi corazón. Hay varias razones por las que no lo hago. La primera de todas, y ésa me basta, es porque son personas sagradas. 

Para mí, esa razón es más que suficiente. Pero la otra razón es que muchas veces no tengo toda la información para emitir un juicio. ¿Juzgaré si sólo dispongo de una información parcial? Cuántas veces he visto que todos criticaban a un obispo por una decisión y yo sabía que detrás de esa decisión había más elementos de los que la gente sabía.


Cuántas veces un obispo tiene que callar ante las críticas y bajar la cabeza, a sabiendas de que no debe contar todo lo que sabe. Muchos casos que he conocido, me han hecho comprender que la gente juzga con los pocos elementos de los que dispone. 

Esa ignorancia del asunto les lleva a pensar, además, que tienen todos los elementos necesarios para emitir una sentencia en sus corazones. Qué error. Qué cosa tan delicada juzgar. El que quiera juzgar que juzgue. Yo, desde luego, no. Todos daremos cuenta algún día de cada una de nuestras palabras.

miércoles, septiembre 17, 2014

El referendum escocés


No sentía ningún interés por escribir un post acerca del referéndum de independencia escocés. Pero, finalmente, me he animado a hacer algunas consideraciones a mis queridos lectores. Consideraciones muy breves, porque no pretendo redactar un extenso artículo.

¿Realmente es deseable que el siglo XXI sea el siglo de la cantonalización de Europa? ¿De verdad obtendríamos algún beneficio de la fragmentación de las grandes unidades continentales? ¿Europa, nuestra querida Europa, estaría mejor organizada si cinco grandes estados dieran lugar a una veintena de naciones?

El argumento de que en la democracia debe respetarse la voluntad popular, me parece verdadero. Siempre es mejor resolver la divergencia de opiniones con los votos que con lanzas y arqueros. No somos trogloditas. La civilización lleva a la democracia. Y los referéndum son expresión de la democracia. La alternativa son los arqueros antes mencionados.

Ahora bien, es cierto que si este argumento de la voluntad popular es verdadero, nada le impide al Valle de Arán hacer un referéndum y obtener la independencia si gana esa opción. Tampoco habría ya ninguna razón para que se independizasen la provincia de Tarragona o algunas comarcas. ¿Por qué una provincia gozaría del derecho a la autodeterminación y una comarca no?

Se supone que el sentido común se impondrá y todo el mundo entenderá que este proceso tiene un límite. ¿Pero y si en una situación de bancarrota del nuevo estado muchas comarcas optaran por la total soberanía?
No debemos olvidar que los estados actuales son divisiones organizativas. No está escrito en ningún reglamento celestial que Suiza no hubiera podido ser una provincia francesa, que Portugal no hubiera podido unirse a la corona hispana, o que Noruega y Suecia no hubieran podido formar un solo estado.
Esas divisiones o la ausencia de ellas se formaron por razones históricas (normalmente la codicia de las casas reales), pero hoy día son divisiones organizativas. Sin duda, hay un ámbito natural que es la ciudad y otro el del estado, habiendo un tercer ámbito organizativo intermedio en todos los países y que recibe distintos nombres: comunidad, land, cantón, etc. Resulta un hecho objetivo el que surgen muchas ventajas si centralizamos competencias y servicios de varios ámbitos intermedios en un solo estado.
No voy a hacer la lista de en qué ámbitos resulta beneficiosa esa centralización, pero son muchos: investigación policial, defensa, fondos bancarios de reserva, etc. La independencia puede ser muy deseable para muchas personas, pero indudablemente resulta beneficiosa esa centralización o, al menos, la coordinación central de ciertos servicios.
Yo estoy a favor de los referéndums y de que se respete la voluntad popular. La alternativa es la represión. Además, a los que estén por esa opción les puedo asegurar que la represión de un 51% de la población resulta imposible.

Pero estando a favor de esos referéndums y de que se respete la voluntad popular, hay que preguntarse si estamos caminando en la dirección adecuada. En mi juventud estaba seguro de que el futuro significaría el triunfo de la razón. Pero observo que cada vez más vamos desviándonos de la regla de la razón en favor de otros criterios. El problema es que en este campo en concreto el camino es muy peligroso porque puede dar lugar a un proceso sin fin en Europa. Todas las unidades estatales europeas se pueden cuestionar. Todas las provincias ricas pueden pedir la independencia respecto a las zonas pobres. El proceso afecta a los países y, después, a la misma razón de ser de la Unión Europea.

En un primer momento puede dar la impresión de que las zonas ricas que se independicen vivirán mejor. Pero es un error. A largo plazo, la división empobrece a todos. La medievalización del mapa europeo es justo lo contrario de la globalización.

Digámoslo de otra manera: ¿Qué ventajas me vienen de usar varias monedas regionales, fluctuantes y débiles frente a usar un euro fuerte y estable? ¿De qué ventajas voy a disfrutar por el hecho de que mi marco organizativo, legal, de servicios, se acabe en un entorno cercano en vez de en un estado más grande o, incluso, en un continente? Indudablemente, no voy a disfrutar de ninguna ventaja, la fragmentación del marco organizativo amplio sólo conlleva inconvenientes.

Ahora bien, me reafirmo en lo dicho. Si el 51% de una población vota por la independencia, no se puede mantener a esa población a la fuerza en una nación. Debemos entendernos todos, debemos comprendernos todos y eso significa aceptar el respeto a la voluntad popular y no escoger el camino de la represión.


Las desventajas de romper una gran unidad organizativa son menores que las de mantener esa unidad a costa de la represión del 51% de la población de una región. Eso también es un hecho objetivo. Ruego a Dios, sinceramente lo digo, que reine el buen sentido entre las dos partes que sostienen opiniones diversas. Si se produce un choque locomotoras, el que sufrirá será el Pueblo, personas concretas.

martes, septiembre 16, 2014

Vísperas solemnes





Las fotos que hoy he colocado corresponden a la celebración de las vísperas solemnes en distintos lugares. Porque la vida litúrgica de la Iglesia no se acaba en la misa. Pongo estas fotos porque el domingo por la tarde participé en las vísperas solemnes de la inauguración del año académico del seminario de mi diócesis.

Iba a poner ayer estas fotos, pero como el post trataba de las hienas dejé de hacerlo. No quería que alguien hiciese una conexión que no estaba en mi mente. Hay tantas conexiones que no están en mi mente.

Hoy ya me siento mejor de mi boca, al quinto día. Esta mañana he ido invitado a una recepción organizada por una embajada. Todo estaba lleno de embajadores, camareros con bandejas (una se ha caído), gente amable que se sonreía y estrechaba las manos. Ah, si el mundo fuera una armonía tan encantadora como una recepción de embajadores.

No sé por qué, pero al ir salir del hotel había en la calle un cierto número de policías. Y cuando he ido al parking del hotel había varios policías jóvenes, vestidos elegantemente, con maletines y pinganillos en las orejas que claramente buscaban algo allí.

Si hubiera estado dotado de algo más de sentido del humor, les hubiera dicho: No busquéis más. ¡Me habéis encontrado!

Evidentemente, nada me ha pasado porque estoy aquí ahora escribiendo este post. 

lunes, septiembre 15, 2014

Insuperable imagen de una catedral del siglo XX


En los últimos días, después de la cena, he estado viendo infinidad de vídeos acerca de las hienas, un animal que conocía bastante poco. Resulta impactante lo feo, repugnante, amenazador y cruel que resulta este animal. Parece expresamente creado para expresar la vida demoniaca. 

Algunos escritores espirituales dirían que fue creado como un animal bello, pero que el pecado original introdujo una distorsión en la Creación y que ese animal se degradó. Quién sabe. Veo imposible como casar eso con las leyes de la evolución en las que creo. Pero también resulta difícil entender como Dios creó seres tan espantosos.


Algo que me ha llamado la atención es el modo en que interactúan leones y hienas. Las hienas son muy audaces respecto a ellos y en grupo, a veces, matan a leonas. ¿Cuántos humanos en la Historia habrán muerto devorados por una jauría de estos horribles animales?

domingo, septiembre 14, 2014

La fuerza es el derecho de las bestias (Cicerón).



Esta foto la coloco aquí, como la de ayer, porque me inspira un sacerdocio recubierto de blancura. Es como si la pureza espiritual que despidiera el sacerdote (en este caso el cardenal de Venecia) fuera más allá del color de las vestiduras que le recubren.

Sigo con lo que escribía ayer, con mis apuntes personales que os comparto, queridos amigos. Cuando en la educación secundaria leíamos las vidas de los grandes prohombres romanos, la parte que más me gustaba (lo digo con toda sinceridad) no eran las batallas o las grandes gestas políticas, sino la etapa (como en el caso de Sila y de los patricios exiliados) en que uno, después de haber trabajado por la república, podía retirarse a su villa en el campo.

La idea de una vida familiar, sosegada y sencilla pegada a la naturaleza, cultivando el propio huerto, me parecía la etapa más deseable de una existencia sobre la tierra. Lo mismo siempre me ha parecido para la vida de los eclesiásticos. Esa etapa final a la que todos estamos abocados, tiene que ser la coronación perfecta de una vida buena y noble.


Eso vale para los próceres romanos, para los grandes prelados y para los pobres presbíteros como yo. En cierto modo, toda mi vida es la persecución de esa culminación en que el río se amansa. Hasta como escritor me consuelo pensando en que será en esos años, y nunca antes, cuando escribiré mi mejor y más sincera biografía. Pero tampoco eso me preocupa lo más mínimo. Lo mejor a lo que puede aspirar un escritor es a la vida misma. Vivir la vida, que tiene un sentido tan distinto del que le dan los vividores. Quizá al final, solamente al final, aprenderemos a vivir.



El sacerdocio como esa blancura que transmite este cuadro


Nunca he tenido una visión trágica de mi vida. Mis pecados nunca me han parecido demasiado grandes; mis virtudes tampoco. Estoy seguro de que mis pecados, vistos desde la santidad de Dios, deben ser muy grandes. Pero mentiría si dijera que los percibo así. Mis virtudes tampoco me parecen notables. Me definiría a mí mismo como un hombre honesto. 

La única virtud mía ante la que me saco el sombrero, es mi capacidad para aguantar a unos cuantos mentecatos. Tres de los cuales merecen el rango de capitanes. Esta virtud heroica mía nunca la podré ponderar demasiado.

Otra característica de mi vida es que cuesta entender por qué Dios permite que algunas personas sufran tanto con enfermedades. Enfermedades terribles, largas, muy dolorosas. Hago un acto de fe.

Respecto al Magisterio, hay unos cuantos puntos, pocos, que por más vueltas que les doy, por más que he leído, sólo me queda hacer un acto de fe. No voy a decir cuáles son, no quiero escandalizar a nadie.

Siempre he tenido una imagen bondadosa de Dios. La idea de Él como un juez cruel me es totalmente ajena. No quiero que nadie viva angustiado por su salvación. Los que me escuchan predicar saben que rara vez hablo del pecado. Me suele gustar tocar temas bíblicos.

sábado, septiembre 13, 2014

Dentistas del mundo, uníos


Mi muela antes de dejar este mundo me pidió ser trendingtopic. Le aseguré que el implante sería la digna tumba de su recuerdo insuperable.

Sólo deseo conservar mis dientes. Y si los pierdo que los implantes que vengan sean dignos sucesores.

Película de terror: Mi implantólogo era fanático de PODEMOS con deseo de revancha desde 1939. Resistí como un jabato.

Mi muela antes de ser extraída me dijo: Recuérdame por mis éxitos, no por mis fracasos.


Dado los malos últimos días que me dio mi muela antes de la extracción, le dije: Olvídame. Sayonara, baby.

jueves, septiembre 11, 2014

He ido al dentista. El del grabado soy yo.


Queridos lectores, hoy me han puesto el primer implante dental de mi vida. ¿A qué podré comparar esta experiencia? Mirad, lo de Crimea ha sido para Ucrania una extracción. Lamentable, sí, pero lo terrible es que después Rusia le hubiera hecho un implante. Hoy, ciertamente, he purgado no pocos pecados, faltas e iniquidades de mi vida. Ha sido una hora entera vivida con intensidad. También es verdad que creía que iba a ser peor. 

Pero, una vez más, he llegado a la conclusión de que no he sido creado para el sufrimiento. Eso sí, mi entereza a la hora de afrontar el sufrimiento ha sido ejemplar. Qué gallardía a la hora de tumbarme, qué aplomo. Ya me habían puesto uno y casi he dicho: Ponedme dos más.

El dentista, ante estas palabras, ha dejado caer el instrumental al suelo y ha exclamado admirado: ¡Qué hombre, parece que esté hecho de hierro!

miércoles, septiembre 10, 2014

Mi reino por un caballo



















Leía yo algunos artículos periodísticos acerca de varios obispos. Los periodistas siempre se declaran a favor o en contra de un prelado de acuerdo a sus esquemas mundano-populistas. Lo determinante para ellos (y para la mayoría del pueblo infiel) es que un obispo viva con sencillez y que sea cercano a la gente.

Eso no es así. Eso demuestra la cortedad de miras de los que tienen el altavoz mediático en sus manos.

Lo que se busca en un obispo es que sepa gobernar de acuerdo a los criterios de la Sagrada Escritura. Debe regir su rebaño como lo haría Pablo, Bernabé, Santiago o Tomás. Lo que debería buscar la gente es que el obispo fuera un pozo de sabiduría celestial. Lo que deberían comentar los periodistas es la necesidad de que el obispo sea un verdadero escogido entre los más santos presbíteros, un escogido entre los escogidos. No un hombre bueno, sino un faro de santidad. Deberíamos hablar de su vida ascética, de sus obras de penitencia, del tiempo que ha pasa cada año retirado para escuchar la voz del Señor.


Las mandangas ésas de si es cercano o no es cercano, de si ha tenido tal gesto o no, de si es a la pata llana o no, todo eso son memeces, perifollos del envoltorio. Lo que importa es la sustancia. Ser un buen obispo no es un concurso para ver quien gana en esta carrera de ser más campechano.

martes, septiembre 09, 2014

La belleza de las pequeñas capillas















Estas fotos son la prueba de que para tener una iglesia bonita no es necesario ni tener un templo inmenso ni gastar mucho dinero. La sencillez posee su propia belleza. Cuidando la iluminación y no metiendo imágenes feas se puede lograr un lugar tan bonito como los que he puesto arriba. He puesto fotos de una capilla, pero se puede lograr lo mismo con una gran iglesia.

Hoy a las 8.00 de la tarde iré al funeral de un sacerdote que ha muerto hace una semana. Ha muerto, ya con bastantes años, por la diabetes. Durante un año, tuve mucho contacto con él. Fue canciller en el obispado de Alcalá. Le conocí en sus mejores momentos y compartimos bastantes comidas.

Es cierto que en la mitad de la vida (a partir de los cuarenta años) comienzas a ver que van partiendo muchos conocidos. Esa impresión no se tiene en los primeros cuarenta años de vida. Es como si, al principio de la vida, conociéramos a mucha gente y después no fuera exactamente así. Como si esos huecos quedaran definitivamente vacíos.

He colocado nuevos sermones en el sermonario:


lunes, septiembre 08, 2014

No, el futuro no irá por ahí


¿Creo que el panorama que propuse ayer es el que va a ocurrir? No. Creo que la persecución contra la Iglesia vendrá del laicismo cada vez más exacerbado. La secularización irá tomando tintes cada vez más extremistas.
El auge del fanatismo musulmán, precisamente, llevará a los países europeos a tomar medidas acerca de la religión. En principio, esas medidas serán para limitar hechos muy graves. Pero una vez cogido el gusto a legislar en materia religiosa, irán descendiendo a detalles cada vez más opinables. Y lo que habrá empezado para contener al radicalismo musulmán acabará imponiéndose a la Iglesia.

Por eso, pero sobre todo por razones de principio, debemos ayudar a los buenos musulmanes. La mayor parte de los musulmanes europeos no son fanáticos, sino gente buena y tolerante. En la medida en que los defendamos a ellos, toda la sociedad estará más protegida contra las intromisiones del Poder en el campo de la religión.

El peligro está en PODEMOS, no en los vecinos musulmanes de nuestra calle. Serán gente como los jóvenes anarquistas, los radicales del PSOE y varios cientos de Monagos los que algún día nos pondrán contra las cuerdas. Nos quitarán las catedrales, nos prohibirán hablar de ciertos temas y, finalmente, nos impondrán ciertos requisitos constitucionales.

Post Data: Ay, los Monagos (José Antonio Monago, PP de Extremadura). La nueva dictadura de lo correcto no vendrá de Irán, ni de Egipto, sino de gente tan temible como ese Robespierre agazapado que es Monago. 

domingo, septiembre 07, 2014

El camino de los tristes futuros posibles de la Europa apóstata


La existencia de un nuevo califato islámico (ISIS) no es una posibilidad, es una realidad hoy, en el año 2014. El país donde las víctimas excavan sus propias tumbas y sus verdugos graban la escena.

¿Cuál podría ser el peor escenario al que podría enfrentarse Occidente? No digo que esto lo vea lo más probable, pero ese escenario sería el siguiente:
Un atentado mata al presidente sirio. Siria se sumerge en la lucha por el poder entre los grandes prohombres y las facciones de esa nación. Siria no puede contener a las fuerzas yihadistas y sucumbe ante ISIS. El nuevo Estado se consolida y a lo largo de dos años va tomando posiciones en un Irak gobernado por un mando débil y corrupto. Con la táctica de los atentados continuos, diarios y masivos, acaba haciéndose con el control de Irak.

A pesar del intento de aislar económicamente al nuevo Irak, el petróleo va financiando partidos yihadistas en Marruecos y Libia. Una revolución popular acaba por derrocar al rey de Marruecos que huye con toda su familia al extranjero. ISIS domina todo el norte de África, con la excepción de Egipto y Turquía bajo regímenes netamente musulmanes aunque más moderados.

Las directivas de los partidos de esos dos países, Egipto y Turquía, comienzan a ver con temor como la presencia yihadista es cada vez más fuerte en sus territorios. Comienza una campaña masiva de atentados en Europa y Estados Unidos. La yihad se trasplanta a las calles de las grandes urbes como París o Londres. La economía de Europa se sigue debilitando año tras año, con cada vez más paro. En veinte años, la tercera parte de la población de Francia es musulmana. La sharia se aplica como ley en muchas comarcas y barrios de esa nación. El fanatismo sigue creciendo entre los jóvenes desempleados. Sigue creciendo, entre otras cosas, porque es financiado desde los grandes estados yihadistas.

Las monarquías árabes van cayendo como un dominó, una por una. Las masas oprimidas se rebelan contra las pequeñas élites gobernantes. El petróleo mundial está en manos del extremismo. Sólo Irán resiste como fuerza moderada en la región.

Comienza una gran guerra para conquistar Israel. La guerra se prolongará durante varios años sin resultados claros. Israel se convierte en el gran Vietnam de Estados Unidos.

Europa no logra encontrar un camino común. Cada nación trata de salir de esta situación cayendo en un extremismo de un signo o de otro. La Unión Europea se va fragmentando en un camino inverso al que siguió durante su creación en medio de conflictos sociales crecientes.

¿Creo que esto es lo que va a suceder? No. Pero esto es posible. ¿La solución es la aversión al inmigrante? Por supuesto que no. La islamofobia sería una traición a nuestros principios. Debemos amar a los musulmanes, pero luchar contra ISIS y contra el fanatismo yihadista. Los musulmanes son YA parte de Europa y debemos aceptarlo e, incluso, amarles. Yo lo hago. Pero hay que combatir el fanatismo porque nos va en ello la supervivencia.


Desgraciadamente, creo que cuando las cosas se tensen más lo que sucederá es que los países europeos irán convirtiéndose en regímenes cada vez más autoritarios. No creo para nada que Europa caiga en manos de la sharia, pero sí que creo que Europa se irá haciendo menos democrática.

sábado, septiembre 06, 2014

El nuevo califato





























Hay ocasiones en las que la violencia sólo puede ser detenida con la violencia. Por supuesto que yo preferiría que todos los asesinos del Califato de Levante cumplieran pena en una prisión y ninguno de ellos saliera hasta que constase de forma fehaciente su completa rehabilitación. Por supuesto que eso y la cadena perpetua es preferible a quitar la vida de nadie.

Pero, aunque ése es el ideal, a veces, el ideal es irrealizable y hay que optar por la defensa de los inocentes con todas sus consecuencias. La historia de lo políticamente correcto ha provocado muchas víctimas. Hemos de hacer lo que se debe hacer.


Personalmente, creo que ese califato ha alcanzado, más o menos, su mayor apogeo y que será conquistado. El problema es que tantos lobos-hombre estén sueltos en Europa. ¡Cuánto sufrimiento pueden provocar y lo van a provocar! Por eso, cuánto antes se ponga remedio a todo (allí, en Europa, en África y en todo el mundo) de un modo sistemático, tenaz, pensando en el largo plazo y sin reparar en gastos, mucho mejor.

viernes, septiembre 05, 2014

Soy un hombre de paz


Hay veces que contra la violencia, no se puede responder con la diplomacia. Hay ocasiones en que la violencia sólo se puede contener con la violencia. La vida humana es algo tan sagrado que para defenderla, hay ocasiones, en que hay que quitar la vida al que está matando.

El mandato divino de NO MATARÁS nos obliga a quitar la vida a los asesinos del nuevo califato islámico de Irak. El espíritu de ese mandato nos obliga a preservar la vida matando.

La Iglesia siempre ha defendido la guerra justa. No hacer la guerra puede llegar a ser una injusticia, un pecado gravísimo contra Dios.

¿Por qué no están actuando YA Europa y Estados Unidos? ¿Por qué siguen aplicando medidas menores? Ante Dios no vale ampararse con que en este caso debería ser Irak el que hiciera las cosas. Ante la enormidad de las cosas que están sucediendo, no vale excusarse con que intervenir cuesta tanto o cuanto. Ningún precio es caro para detener a esos millares de lobos sedientos de sangre. Si no intervenimos ahora, después nos costará más.

Occidente, porque no has usado tu poder para hacer el bien, se te va a retirar el cetro. Si hubieras buscado el agradecimiento de Dios, otra hubiera sido la historia.

Pero todavía confío en que la presión pública obligue a nuestros indignos dirigentes a hacer lo que habría que haber hecho hace mucho tiempo y con mucho menos esfuerzo. Ese califato islámico debe ser borrado del mapa terráqueo. Y si para rectificar la historia hay que pagar un precio de sangre y fuego, lo pagaremos con gusto. 

jueves, septiembre 04, 2014

Hoy dos posts

Aquí podéis encontrar varios vídeos de la vida religiosa en el convento del que soy capellán:

Vamos a acabar privatizando hasta los bosques


Una de las máximas que, hoy día, muchos consideran como indudable, es que siempre es preferible la privatización. Se piensa que el Estado siempre gestionará peor un servicio que una empresa privada. Esto es un error.
Hay sectores en los que funciona mejor la empresa privada y debe primar la libertad. Y hay otros sectores en los que funciona mejor la empresa pública y debe primar la organización centralizada.

Ya he dicho en anteriores posts que el Estado nunca debería haber privatizado en España sectores como el suministro de agua y la electricidad, la telefonía, Internet, las gasolineras y el gas.

Tener Internet y teléfono tiene un coste fijo. Ahora con la excusa de que haya competencia, pagamos ese coste fijo, la publicidad y los sueldos de los jefes. Cuando usted paga sus gastos de teléfono móvil o de Internet se quedaría sorprendido si supiera lo poco que cuestan esos servicios en sí mismos. Usted está pagando el envoltorio, los colorines, los anuncios de televisión. El 90% del precio es el envoltorio y el lazo. Pero premeditadamente los políticos privatizaron ese sector contra el bien público, porque sabían que iban a ganar mucho dinero. Como así fue y sigue siendo.

Pues bien, un sector público bien organizado al servicio del bien común serviría para reducir  al menos algo la tasa de paro, serviría para prestar servicios para bien de la sociedad. Es cierto que muchas veces el sector público ha estado mal organizado y no ha estado al servicio del bien común. Pero eso podría haber sido de otra manera. El problema ha estado en los políticos, no en el sector público. La solución no estaba en privatizar, sino en despedir a los políticos.

Con seis millones de parados en España en 2014, se podría organizar un sector público que verdaderamente sirviera a la sociedad: ayuda a personas ancianas, asistencia a discapacitados, limpieza de las ciudades y del campo, rehabilitación de barrios degradados, vigilancia de las calles, etc, etc, etc.
Hay muchas actividades que nunca serán comerciales, pero que suponen un bien para la sociedad. Organizar un buen sector público al estilo de un gran New Deal no sería imposible.

Lo que pasa es que en los pasados años esto ha sido un desastre, como se ve por el proceso a las ayudas de la Junta de Andalucía, por poner sólo un ejemplo. Además de que ha faltado la concepción global de un New Deal. Convirtiéndose muchas veces el sector público en algo ineficiente e hinchado en personal para nada.


Pero los culpables han sido los políticos, los po-lí-ti-cos, no el sector público. Claro que aquí nos hubiera hecho falta un Roosevelt. Pero tampoco veo que la población española (bastante entontecida a nivel general) hubiera votado al hombre adecuado. Probablemente votará al hombre equivocado con el programa más funesto.

miércoles, septiembre 03, 2014

Y Jonás predicó en Nínive


Durante mi almuerzo, veía un documental sobre los años 70 y 80 en España: la Transición, la inculcación de ideas progresistas en la población, la Movida, etc. Mientras veía esas imágenes, no podía dejar de pensar que el presente que tenemos es consecuencia de cada una de las decisiones personales y colectivas de esos años.

Eso vale para España y para el mundo. El califato islámico de nazis musulmanes, el bolivarianismo, la pobreza de África, todo, eso y mucho más, todo, es consecuencia de nuestros actos. Esas realidades no son fruto de un virus que mutó, ni aparecieron como un huracán inevitable o un terremoto imprevisible. Aparecieron por la suma de muchísimas decisiones.

La culpa, sí, la culpa es de toda la familia humana. Occidente no tiene es responsable de todo. Tienen responsabilidad algunos millonarios saudíes, ciertos dictadores latinoamericanos, las masas de gente que optaron por la opción errónea, los poderosos que pudieron hacer algo y no lo hicieron. También yo tengo parte de culpa. Si yo hubiera sido un hombre siempre dócil a la voluntad del Altísimo, Dios me hubiera podido usar como Él hubiera querido. Quién sabe qué hubiera hecho conmigo.

Lo digo con total sinceridad, me siento responsable de lo que sucede. Mis omisiones han contribuido a lo que veo en la televisión. Mi oración y penitencias hubieran podido detener guerras, convertir el corazón de opresores, poner barreras al avance de la irracionalidad fanática.

Mi misa de hoy, dentro de dos horas y media, tendrá ese sentido de pedir perdón por todas mis malas acciones y omisiones.

Ojo

 
La imagen de hoy tiene una gran enseñanza para todos: lo que no es lícito hacerlo de palabra en la vida real, tampoco lo es en Internet a través de las redes sociales o blogs. Algunos creen tener carta blanca por escribir en sus blogs. NO. No hagas lo que no desees que te hagan.

Hoy mi post será un vídeo, tan bueno que vale por un post. Sea dicho de paso, la imaginación que le tienen que echar los que no creen en un Dios creador de la vida. Disfrutadlo:


lunes, septiembre 01, 2014

Mis queridos lectores



















Lo del índice de ayer, para mí fue muy importante. Fue como ver todo el trabajo de mi vida de un solo golpe de vista. Como subir a una montaña y verlo todo desde lo alto. Puede parecer que no es algo tan difícil hacerse una idea de los propios libros. Pero os puedo asegurar que siempre me faltaba tiempo para subir a la montaña. Sí, no me había detenido a sentarme y contemplar el trabajo de una vida.

Esa falta de visión de conjunto, en parte se debe a que en lo que había trabajado hace unos años era en el índice de todas mis obras no publicadas. Y ese índice contiene muchas obras menores, opúsculos, cuadernos de notas, relatos breves y novelas no publicadas que hacían mucho más complicado tener esa idea de conjunto. 

Obras importantes sin publicar me quedarán unas seis que siguen durmiendo en mi cajón del escritorio; es un decir porque todo está en el ordenador. Y después hay un gran bloque de obras en espera de su fusión y refundición. Un complicado proceso de abreviación y remodelación.

Pero el índice de lo publicado me ha hecho ver las cosas con más claridad. Agradezco a todos los lectores que tengo su amabilidad y cariño. Creo que Pedro de Valladolid os ha ganado a todos y merece el título de Primus Phorteologus.

No debo dejar de citar a María Catalina, a Anxelina y un gran lector anónimo. Anxelina, ya que me dices que lo has analizado con tus alumnos, debo decirte que la versión que aparece en el link mío de descarga, es una versión corregida de erratas en sus dos terceras partes. Esta semana espero acabar la corrección.

También me dio mucha alegría poder disponer finalmente de un lugar propio donde poder poner mis obras directamente a disposición de mis lectores. Los sistemas anteriores dependían de otras webs  y requerían el concurso de informáticos. Si yo revisaba una obra y hacía cambios, tenía que molestar a otras personas para hacer los cambios. Ahora eso ha cambiado y, encima, me encanta la presentación que tiene el sitio.

Queridos lectores, os aseguro que os quiero. No os conozco y, sin embargo, me gustaría charlar con vosotros, dar un paseo. Ver el rostro desconocido del que se inclina a leer mi página. 

domingo, agosto 31, 2014

Por fin, el índice completo de mi obra integral, la obra de toda una vida


Hace mucho tiempo que deseaba tener online un índice completo de mi obra integral. La razón es que hay lectores que como yo los llamo en broma se han convertido en unos verdaderos forteólogos, leyendo todas mis obras y, a veces, varias veces algunos títulos. Esos lectores apasionados bien se merecían ese índice completo que aquí lo podrán encontrar:


Esto incluye también un lugar en Internet para los lectores puedan comentar entre ellos mis libros:


Y, por último, un link para descargar mis obras completas en su versión más actualizada, pues algunas de ellas sufren cambios y correcciones:


Hoy leeré los comentarios de este post, porque tengo una curiosidad: Los lectores de este blog, ¿cuántos de mis libros habéis leído? Podéis poner las respuestas en los comentarios en este link:



El índice completo de mis obras se lo podéis agradecer a una noche de insomnio. Sin esa noche en la que el sueño no venía a mí, seguiríamos sin el índice actualizado.

sábado, agosto 30, 2014

Trascoros, canónigos, incienso, girolas, subdiáconos y lectores


¿Por qué escribí los posts de los últimos días? Pues porque me da pena ver la cosa tan grandiosa que eran las catedrales en los siglos pasados y en lo que se han convertido hoy en tantas ciudades. Cuánta gloria daban a Dios con su vida litúrgica.

Hace ya muchos decenios que las catedrales han quedado mudas. Cuántas he visto que, en la práctica, son meros museos. Catedrales en las que sólo hay una o dos misas diarias y las diez o quince misas del obispo a lo largo del año: eso es todo. Nada que ver con la vida que rezumaban en siglos pasados.

Una catedral no es simplemente una iglesia más grande. Debería ser un templo de naturaleza muy diversa a una parroquia. Tendría que ser el órgano donde resonara diariamente la celebración de la liturgia de las horas. El lugar donde a cualquier hora los fieles pudieran ir sabiendo que van a encontrar un sacerdote en el confesonario. El marco de ceremonias diversas: la vida litúrgica no se agota en la misa. El espacio perfecto para grandes pontificales. Y hay que recordar que un pontifical no es simplemente una misa con muchos curas.


Se me dirá que el problema es que no hay sacerdotes. ¿Tenía mucho clero un San Agustín en su pequeñísima ciudad? Por supuesto que no. Pero el obispo se reunía diariamente con su pueblo y su clero para orar a Dios todos juntos, como una familia. Había un gusto por las grandes ceremonias, incluso en esas pequeñas ciudades del norte de África como Hipona. 

Para esto, la falta de clero se soluciona involucrando a los fieles. Siempre hay fieles deseosos de ofrecer a Dios un culto esplendoroso. Incluso se pueden resucitar las órdenes menores que eran órdenes laicales, no lo olvidemos. Cualquier cosa, menos ver a la catedral convertida en un mausoleo mudo.

Trascoros, coros, canónigos y catedrales (II parte)



















Siguiendo el post de ayer. En esa visión del templo, el coro era el corazón y el ábside (con el altar mayor) era la cabeza. El altar reflejaba la idea de Sancta Sanctorum. Esto provenía de la idea del templo como progresión, como peregrinación hacia el punto sacro culminante.


En la imagen de ayer que representa a Canterbury, se ve cómo el altar del ábside estaba detrás de un muro. La catedral, cualquier catedral, de esta manera, pasaba a ser un espacio compartimentado. La idea de lo sagrado se realzaba de modo máximo, sacrificando el concepto de espacio simple o diáfano. Porque lo sagrado se realza a través del velo, a través del ocultamiento.

Ay, en qué desierto nos encontramos. Muchos han debido ser nuestros pecados para haber caído, hoy día, en manos de los arquitectos modernos.

viernes, agosto 29, 2014

Trascoros, coros, canónigos y catedrales: es decir, todo lo que el ser humano necesita para ser feliz



















Cada vez me convenzo más de la genialidad medieval de colocar los coros para canónigos en mitad de la nave mayor de las catedrales. Esos geniales arquitectos, obispos, artistas y monjes descubrieron que un templo, una vez que se alcanzan ciertas dimensiones, ya no impresionan más porque los construyas más largos. Es más, la visión humana tiene cierta dificultad para encontrar referencias que permitan valorar esas dimensiones, una vez que pasan de cierta longitud.

Pero lo que sí que descubrieron era que el templo sí que ganaba en complejidad y misterio si no se descubría de una sola vez, con un solo golpe de vista. Además, la idea de dotar a la catedral de una especie de grandioso corazón litúrgico les parecía inexcusable. El altar era el centro sagrado. Pero ese centro sólo estaba en uso a primera hora de la mañana. Durante el resto de la jornada, lo que funcionaba era la maquinaria capitular de las horas canónicas.

La idea de toda la catedral llena de gente desde el comienzo de la nave central hasta el final del ábside, es una idea moderna. Válida en las basílicas romanas y previamente en las mucho más pequeñas catedrales románicas. Pero, en las catedrales góticas, incluso el obispo estaba cerca de los que atendían a la misa. Pues el espacio estaba limitado entre el comienzo del coro y el comienzo del presbiterio.

En una época sin micrófonos y con la única iluminación de la luz natural, la idea de una nave central llena de gente hubiera supuesto no haber oído nada de las palabras del obispo y apenas haberlo visto.


Me descubro, una vez más, ante la genial organización del espacio sacro (casi laberíntico) ideado por el clero medieval. Cuanto debemos aprender en una época en la que el arte sacro está dominado por la funcionalidad y por una equivocada idea de simplicidad. Las catedrales medievales en su mayor esplendor lo que menos les importaba era la funcionalidad y buscaban a propósito la complejidad laberíntica: criptas, diferentes planos de altura en las girolas, trascoros, sepulcros monumentales colocados en medio de los espacios, etc.