viernes, diciembre 19, 2014

Siempre nos quedará París



















A ver, lo primero de todo que tiene que quedar claro: no estoy más gordo. Lo que pasa es que a veces me hago el selfie con un ángulo en el que bajo la barbilla y se forma una doble papada de la que estoy desprovisto en la vida real. Mi peso real no coincide con mi peso fotográfico.

Además, cuanto más cerca te haces el selfie, más gordo pareces. En las fotos que me han hecho a unos metros, aparezco con mi peso real.

París me recibió con una temperatura máxima de 4 grados Celsius. Después subió la temperatura en los dos días siguientes a costa de una lluvia tenaz. Pero no era una lluvia como la de Cantando bajo la lluvia, sino una fina lluvia gallega.

Lo que más me entusiasmó de esa ciudad, además de Notre Dame, fue La Cité de l´architeture et du patrimoine, un museo repleto de reproducciones de esculturas y maquetas de iglesias medievales. Me gustó tanto que casi estuvimos tres horas. Mi acompañante, una buenísima amiga, iba sólo habiendo desayunado un café. No sé como resistió.

Siempre que vayáis de excursión a la montaña o en la ciudad con una mujer en edad casadera, recordadle que desayune algo más que un café. Ya me ha pasado varias veces con ellas que poco después de las once comienzan a decir: ¿y si comemos?

Yo que desayuno como Falstaff siempre respondo: Hora del amanecer, hora del atardecer, en la mitad de ese tiempo: el almuerzo. Cuando quiero ser cruel, puedo serlo. Pero es que las mujeres viven en un continuo desorden gastronómico, siempre variando entre un ayuno digno de los padres del desierto y sus orgías de chocolates y pasteles. Sea dicho de paso, me gustó más Westminster que Notre Dame. 

jueves, diciembre 18, 2014

Vengo de París


Acabo de venir de París. De París de Francia, porque hay otro en Illinois, un tercero en Canadá, un cuarto en Texas y un quinto París en Tenessee. Pero yo vengo del París de Moulin Rouge (2001) y el inspector Clouseau. (No es cierto que exista una población llamada Hitler en Milwaukee, tal como se dice en Los Simpsons.)

Yo iba en este viaje a confirmar que es la ciudad más bella del mundo. Pero reconozco que, aunque preciosa, la corona la tiene que compartir con Roma, Londres y Nueva York. Y de las tres, y las conozco bien, me quedo con Roma. Esto lo mantendría con vehemencia aunque yo fuera un condenado calvinista.

De París lo que más me gusta evidentemente es la catedral de Notre Dame, el auténtico corazón de la capital. Allí he hecho mis ratos de oración, he rezado mis horas canónicas, he paseado, he imaginado y he gozado como sólo puede gozar un catedralófilo como yo.


París es bien conocida por tener a los habitantes más antipáticos del mundo. Pero de eso seguiré hablando mañana. París bien vale tres posts.

miércoles, diciembre 17, 2014

La grandeza de la casa de Dios


En las catedrales hispanas, el templo se organiza a través de un eje que sigue la secuencia altar-fieles-coro-trascoro-fieles. La gente iba a esos templos a escuchar la misa mayor, a escuchar las horas canónicas, a escuchar las misas en los altares del trascoro o a rezar devociones a las naves laterales. La riqueza de esos espacios sagrados y su variedad de funciones era mucho mayor que la actual, en la que todo está limitado a la nave central y sólo a la misa.

Los cabildos tenían tal importancia que el primer arzobispo de Toledo, Bernardo de Sedirac, trajo monjes cluniacenses a su sede para desempeñar los oficios divinos e implantar todo un modo de vida en esa catedral, un modo de vida austero y espiritualmente profundo.

Qué vida tan rica tuvieron las catedrales europeas. Ahora ofrecen impresión de museos la mayoría.

martes, diciembre 16, 2014

Bellísima patena


He leído un interesante y erudito artículo sobre las catedrales hispanas. Sobre la secularización de sus cabildos y de como entonces desaparecieron sus dormitorios y refectorios. Antes, cada día, en los edificios anexos al templo comían los canónigos, dormían y vivían en sus dependencias.

Está perfectamente estudiado como se produce una clericalización de la arquitectura catedralicia. Paradójicamente, en las catedrales hispanas la cátedra no tuvo repercusión alguna en la arquitectura de la catedral; el coro sí. Los cabildos eran impresionantes, con todos sus servicios y funciones del altar y del coro. Poder tan evidente que muchas veces los cabildos se enfrentaron a los obispos.


El estudio de la economía de la catedral nos ofrece una idea del peso de ese mundo canonical. Todos estos servicios catedralicios imponían un régimen de vida a sus integrantes. Apasionante resulta asomarse a esos micromundos que eran las catedrales europeas.

lunes, diciembre 15, 2014

Las borlas del galero cardenalicio


Esta pintura de Antonio da Fabriano me parece muy interesante, porque nos muestra de un modo muy detallista cómo debía ser un galero cardenalicio en 1451, fecha de la tabla.

Sabido es que en el lenguaje heráldico los galeros de los purpurados aparecen con borlas. La cuestión que siempre me he preguntado (y como yo más gente) era cuáles eran las dimensiones de esos cordones con borlas y de qué modo caían esas borlas sobre el cardenal. Por ejemplo, ¿caían por delante o por detrás? ¿De algún modo se extendían las borlas al caer? ¿Esas borlas no descompensaban por su peso al galero?

La respuesta no era sencilla, pues los galeros con borlas desaparecieron hace ya siglos. Cierto que se mantuvieron en algunos galeros como los de los arzobispos de Milán y algún otro prelado. Pero permanecían tras una evolución tan artificiosa que no parecían reflejar cualquier uso cotidiano antiguo.

A base de mirar detenidamente muchas pinturas e iluminaciones medievales, esa pregunta ya la tenía más o menos resuelta en mi mente. Pero esta pintura de Fabriano es la que más clara y realísticamente refleja cómo se resuelven todas estas preguntas.

Lo primero que observamos es que el galero contaba con una cinta delante. Si por el peso de las borlas caía hacia atrás, esa cinta impediría que cayera al suelo.

Lo segundo que observamos es que las borlas caían sobre la espalda formando como racimos. No se usaba ningún artificio para que se mostraran extendidas.

Por último, tal como se puede entrever por la forma y dimensiones del galero en la pintura de Fabriano, al principio esas cintas con borlas simplemente constituyeron un adorno del galero. Probablemente todo comentó con dos cintas colgando que acababan en una sola borla cada una. Pero ese ornato fue haciéndose más rico, y así acabaron multiplicándose las borlas que comenzaron a tener un valor simbólico.

Las borlas adquirieron un uso práctico. Pues cuando el galero se dejaba colgar en la espalda, las cintas con borlas se dejaban caer no por la espalda, sino por delante. Así el galero quedaba contrapesado y la cinta no apretaba al cuello. Sin esas borlas colgando por delante, el peso del galero hubiera hecho muy incómoda esa cinta delantera presionando por debajo de la barbilla.


Como se ve, todo tiene su función y su razón de ser en una insignia cardenalicia que se mantuvo durante mil años.

domingo, diciembre 14, 2014

Curiosidades sobre los lectores del blog


Otra curiosidad es que los lectores de mi blog no están repartidos por toda la geografía española. Sino que el 11% de los lectores son de Madrid. No sé por qué un porcentaje tan alto se concentra en la capital y, por ejemplo, casi nadie en Barcelona. La siguiente ciudad donde más lectores tengo, el 4%, es Bogotá.

Otra curiosidad es que el 0,75% de los lectores del blog son de Oxford. Eso es un porcentaje cercano a uno de cada cien.


Sea dicho de paso, el 0,04% de las visitas que recibo provienen de una ciudad de Argentina llamada Tortuguitas. Casi las mismas visitas que de otra ciudad llamada Venado Tuerto. Queridos lectores, no descarto dejarme caer cualquier día en Tortuguitas y Venado Muerto.

sábado, diciembre 13, 2014

Más sobre Google


Mi vida gira en torno a Google desde hace ya bastante años. Mi correo, los libros que leo a través de Google Books, mi blog, mis búsquedas para mis escritos, los mapas que consulto cuando voy a una calle de Madrid o a decir misa en un pueblo de mi diócesis, y así un largo etcétera, pues la lista de utilidades que uso es larga.

Ayer, mirando Google Analytics, comprobé que el 41% de los lectores de este blog son españoles. Cosa sorprendente, porque viajo mucho y no me esperaba que éste siguiera siendo un blog esencialmente español.

Eso sí, el 15% mexicanos, el 7% argentinos, el 6,9% colombianos, el 5% de Estados Unidos.

Gracias Google.


Google es, de hecho, un servicio monopolístico. Y estoy totalmente a favor de que continúe este monopolio imperial planetario. Todos resultaríamos perjudicados si los ficheros de búsqueda estuvieran fraccionados entre tres o cuatro buscadores.

Es preferible que sea una sola autoridad (aunque ésta sea una empresa privada) la que centralice todo. Dividir esos ficheros entre media docena de empresas privadas no se haría sin un coste en la eficacia de esa gestión. Hay aspectos de nuestra vida en los que la competencia implica una mejora del servicio (por ejemplo, las pastelerías) y otros en los que la competencia no añade nada salvo problemas (por ejemplo, la comercialización del gas).

Además, Google ha demostrado, de manera reiterada y con una admirable continuidad, ser una empresa con unos valores deontológicos incomparablemente mejores que los de cualquier gobierno. El bien común está mejor salvaguardado en manos de Google que bajo el poder supuestamente neutral de cualquier gobierno. 

La competencia entre buscadores independientes sólo conllevaría que Google abandonase ciertos aspectos idealistas, por otros más comerciales. Google actualmente puede permitirse tantas dosis de idealismo gracias a que no tiene que luchar por sobrevivir. La gestión de sus ficheros e información prácticamente es la mejor que podríamos haber imaginado porque ellos han sido conscientes no sólo de hacer historia, sino también de estar construyendo el futuro de la conexión de la Humanidad.


Siempre nos lamentamos de las cosas que salen mal en nuestra sociedad y en el mundo. Google ha sido un proyecto que se ha desarrollado de un modo óptimo gracias a sus criterios de objetividad y neutralidad. Esa empresa ha sido un verdadero regalo para toda nuestra generación. Gracias Google.

jueves, diciembre 11, 2014

El integrismo no defiende más la fe, sino que la hace más odiosa


En los últimos diez años, más o menos, se han ido formando, organizando y reproduciendo pequeños grupos de católicos integristas. El fenómeno lefevriano en ese mismo lapso de tiempo ha continuado su decadencia. La Sociedad de San Pío X llevaba tiempo estancada, pero ahora resulta innegable su irreversible hundimiento. Sin embargo, los grupos integristas dentro de la Iglesia sí que se han experimentado un cierto auge, aunque sigan siendo una realidad muy minoritaria.

Resulta interesante observar que estos integristas no cuentan con ningún teólogo que los avale, ni siquiera de segunda fila. Son más una corriente de opinión y sobre todo una estética. Lo malo es que constituyen una corriente de opinión descalificante y se aferran a una estética determinada de un modo excluyente. A mí me gustan las liturgias de estética arcaica, pero sin hacer de eso un vicio. ¿Por qué aferrarse a la liturgia del siglo XIX y no, por ejemplo, a la del siglo VII?

El resultado de todo esto es que existen unos cuantos millares de católicos que están descontentos, incómodos y siempre criticando, disparando contra todo y contra todos. Salvo, eso sí, contra aquellos pocos elegidos que encajan al 100% con sus prejuicios.

El Vaticano II supuso una apertura de mente y de alma, otra forma de mirar el cristianismo. Nada negó ese concilio del Magisterio, y, sin embargo, nos hizo mirarlo todo con una nueva mentalidad.

A todos los integristas que me lean, yo les haría un llamamiento a la humildad. Todos creemos estar en posesión de la verdad. Existe un modo de entender el cristianismo que es inquisitorial, agresivo, contra la caridad. El cristianismo es afirmación, no negación. Es abrazo, no hoguera.


Nunca ha sido tan verdad la cautela de no ser más papista que el Papa. Hay muchas cosas católicas en la Iglesia. Pero pocas cosas son más católicas que el amor al Papa.

miércoles, diciembre 10, 2014

Siempre ha sido así


Revisando la lejanía de los siglos y mi entorno más cercano, llego a la conclusión de que en la medida en que alguien es más tonto, más listo se cree. Y este hecho, desde luego, no está carente de lógica. Pues en la misma medida de la ignorancia hallamos el desconocimiento de nuestros propios límites.

Curiosamente, siempre suele existir una proporcionalidad entre el equivocado autoreconocimiento de nuestras propias capacidades, y la el menosprecio de la valía de aquellos que nos rodean.

Cambiando de tema, cosa que hago a propósito, hemos tenido cortado el gas en todo el edificio durante un día entero. Esta avería me ha hecho valorar algo más esos pequeños detalles de la vida como disponer de agua cliente.


Cuando un vecino me ha dicho que ya teníamos agua caliente, con gusto le hubiera dicho como broma: Ah, no me había enterado. ¿Hace cuantos días que carecemos de ella?

martes, diciembre 09, 2014

Libros


Hace una semana acabé de leer Sinuhé, el Egipcio. Qué grandeza de novela. Es uno de esos libros en los que te sumerges en una época. Literatura con mayúsculas. Hasta los más pequeños detalles están cuidados con esmero de orfebre. La documentación que tuvo que usar, tuvo que ser abrumadora. Resultado: un libro que perdurará.

Inevitable no hacer una referencia a Exodus. Dos obras sobre Egipto. Una seguirá siendo leída con pasión dentro de un siglo, la otra, ya nada más salir, aburre. Lo mismo pasa con el resto de obras de las personas. Unos trabajan para la mediocridad y el olvido, otros trabajan para perdurar.


Cierto que el mundo no es justo y grandes obras son despreciadas. Pero cuando la obra ya en sí es totalmente prescindible, el mundo no tiene que hacer mucho esfuerzo. Y aunque el mundo haga un gran esfuerzo por elevar lo que es nada, al final la obra cae por su propio peso.

Veremos ahora que tal me va con Ébano que trata sobre África. El apellido polaco del autor es imposible de escribir para un pobre español sin copiar y pegar: Ryszard Kapuscinski.

lunes, diciembre 08, 2014

Cebándonos en Exodus, II parte


Son tantos los defectos de Exodus que uno realmente no sabe por donde empezar. Desde luego cuesta entender cómo el director no se dio cuenta de que la película estaba yendo al desastre, de que no estaba logrando convencer al espectador de nada de lo que se relataba. 

La película es de una grandilocuencia totalmente vacía asaltada por diálogos penosos. Sólo puedo entender el resultado final de este guión como lo que pasa cuando se pide a personas no creyentes que expliquen el Misterio.

Me pregunto una y otra vez cómo gastándose tanto dinero en la producción, no se daban cuenta de que la película no estaba marchando cuando la rodaban, o cuando la estaban montando. Y es que en esta obra Ridley Scott cae en defectos de principiante una y otra vez.


Como era inevitable, los críticos se han cebado con él como pirañas sádicas. La palabra desastre es la única que no falta en todas las críticas. Nunca había leído esa palabra tantas veces en todos los blogs y periódicos. Lógico, porque ésta ha sido historia de 100 millones de dólares volatilizados en puro humo.

domingo, diciembre 07, 2014

Aviso para navegantes despistados: crítica de la película Exodus


Acabo de venir de ver la película Exodus. Las más de dos horas que dura la película se me hubieran hecho más llevaderas con una mantita, dando alguna cabezada entre escena y escena. Los 150 minutos en tiempo real, se transformaron en unas cinco en tiempo subjetivo. Creo que hasta el vuelo a Bolivia se me hizo más corto que este largometraje.

¿Qué falla en la película? Everything. Es una película en la que tutto lo que lo que puede cojear, cojea. Era impresionante la atmósfera soporífera que se respiraba en todas víctimas que habíamos pagado la entrada.

Falla la música como hacía tiempo no veía que fallaba en una superproducción. Fallan las caras de los actores: hay que hacer grandes actos de fe para imaginar que los personajes son egipcios. Fallan elementos históricos todo el rato. En todos los foros, los críticos ya le advirtieron en Gladiator que en esa época no debía poner velas. Parece que el único que no se enteró fue Ridley. A lo mejor piensa que las velas siempre han coexistido con la Humanidad.

Pero sobre y ante todo falla la historia. El guión es un desastre continuo. Pierde más de una hora de película en cuestiones personales de Moisés que no van a ningún lado. El guión camina desorientado una hora entera y verdadera sin aportar nada. Y cuando llegan las plagas, el director las despacha del peor modo posible. Que no se ilusione nadie en que, al menos, va a ver el relato detallado de las plagas; porque el director no está por la labor a pesar del trailer.


Me llama la atención el que el director prescindiera totalmente de los expertos en Historia, para decirles a los guionistas que se limitaran a hacer un guión ameno. Los cuatro autores del guión continuamente crean escenas no ya inverosímiles para el 1300 antes de Cristo, sino completamente imposibles. Insisto, muchas de las conversaciones, situaciones y diálogos de esta película manifiestan un completo desconocimiento de la sociedad y mentalidad egipcia de esa época. Deben pensar que la época de las dinastía XIX era como California sólo que con pirámides.

viernes, diciembre 05, 2014

Acerca del cambio de un texto del sacerdote y teólogo Josef Ratzinger en 1972



















Quiero escribir unas líneas sobre un asunto controvertido que ha motivado distintos comentarios en blogs católicos de toda la Red. El asunto es que en la publicación de las obras completas del cardenal Ratzinger, se ha hecho un cambio en una obra suya de 1972 sobre el tema de los divorciados vueltos a casar.

Cuando hace cosa de un mes conocí esa opinión del entonces sacerdote y teólogo Ratzinger, me quedé muy sorprendido. Me quedé sorprendido porque la opinión suya concordaba al 100% con la que yo había expresado como mía en este blog unos meses antes.

Hay que hacer notar que lo que Josef Ratzinger expresaba en ese artículo no era lo mismo que ha dicho el cardenal Kasper. Pero sí que era exactamente lo mismo que yo dije en este blog, sin saber nada de ese artículo.

Algunos han afirmado que ese cambio realizado para la publicación de las obras completas es un cambio de opinión y una desautorización del cardenal Kasper. Pero en la redacción final no vemos ningún cambio de opinión, simplemente observamos que se ha suprimido un texto que evidentemente resultaba polémico. Eso es todo.

Si el Papa emérito hubiera cambiado de opinión, no le hubiera costado nada expresarlo. Es más, si hubiera cambiado de opinión, sin duda, no hubiera dejado pasar de largo la ocasión de manifestar ese hecho. Pero no lo hizo. Se limitó a suprimir el texto conflictivo. Y lo sustituyó por un texto en el que no se desautoriza para nada la versión primitiva.

Quiero dejar aquí constancia, frente a tantas opiniones vertidas por tantos comentaristas acerca del cambio del texto, que hay afirmaciones que inevitablemente niegan otras afirmaciones. Y que hay afirmaciones que no niegan otras afirmaciones. El cambio en ese artículo es del segundo tipo: afirmación que no niega la afirmación precedente.


Y diré una cosa más, el hecho de que el Papa emérito pudo haber añadido algún comentario al respecto y expresamente no lo hizo porque no quiso hacerlo. Por tanto, si de algún modo debe entenderse (en pura lógica) es como que no quiso entrar al meollo del asunto planteado en la primera afirmación. Sinceramente, mi comentario acerca del cambio en ese artículo creo que es enteramente objetivo.

jueves, diciembre 04, 2014

Aquellos tiempos del teléfono giratorio


Después de mi almuerzo, he dedicado unos momentos a saber qué ha sido de los actores de la que fue mi querida serie de televisión Las desventuras del sheriff Lobo. Ah, cuánto me gustaba esa serie. Ya sólo escuchar la sintonía me alegraba toda la tarde. En esa época, el padre Fortea era un niño que ni siquiera había visto El Exorcista.

Si se me hubiera concedido ver un poco mi futura vida, hubiera pensado que se trataba de un guión de televisión, pero que mi futura vida no podía ser esa vida.

Una época sin teléfonos móviles ni Internet. En mi casa sólo se hacía uso del teléfono una vez cada dos o tres días como media. No se llamaba a nadie si no había una verdadera necesidad. Y si mi padre llamaba a otra provincia, le decía a la persona que iba a buscar a otra: Por favor, no tarde que es conferencia.

Por supuesto no había una silla cerca del teléfono. Se hablaba de pie. El mismo aparato telefónico estaba situado en un hueco dentro de un armario. Para descolgar había que sacar el auricular no hacia arriba, sino hacia afuera. Todo esto ya ofrece una idea de lo poco que se usaba. La idea de usar el teléfono simplemente para charlar, resultaba inconcebible en esos años. Se llamaba para saludar a la familia lejana, nunca más de cinco minutos en total. En esa época, podía pensar que se colonizaría Marte tal vez (o por lo menos eso decían), pero nunca pensamos que el teléfono se usaría de otra manera que de aquella manera breve y sobria.

miércoles, diciembre 03, 2014

El encanto del escritor que sale del capullo


Qué impresionantes versos de Quevedo escritos en honor al duque de Osuna. Los leí sobre el océano, en mi viaje de Bolivia a España:
Faltar pudo su patria al grande Osuna,
pero no a su defensa sus hazañas;
diéronle muerte y cárcel las Españas,
de quien él hizo esclava la Fortuna.
Los siguientes cuatro versos no son tan admirables, aun así no dejan de ser magistrales:
Lloraron sus invidias una a una
con las proprias naciones las extrañas;
su tumba son de Flandres las campañas,
y su epitafio la sangrienta luna.
Ayer leí un poco más la novela de un joven escritor, una muy buena persona, una bellísima persona. ¿Cómo explicar a un entusiasmado veinteañero que el problema no son los defectos que he hallado en su obra, sino la falta de virtudes? El pensamiento del autor (aunque no lo diga con la boca) siempre será: No me ha comprendido.

Juventud, divino tesoro. Esa edad en la que los artistas piensan que el mundo es suyo. Qué momento de entusiasmo tan irrepetible. Después viene la humildad que da el tiempo. Después vendrá la humillación de la vejez.

martes, diciembre 02, 2014

Holywood esa Babilonia de la que surgió la corrupción de millones de hijos de Dios


El grabado corresponde a una imagen católica de la Iglesia como barco. Es un dibujo formidable. En otro orden de cosas, podéis ver en vídeo en este link una de las charlas que he dado en Bolivia hace pocos días:



Hay más de una hora y media de charla. Hoy y ayer durante la cena he estado viendo por segunda vez El Código da Vinci. La factura de la película no sólo impecable, sino soberbia. Hasta el más pequeño detalle está trabajadísimo. Tantos millones de dólares empleados para hacer realidad un guión anticristiano hasta la médula. 

Hollywood lleva golpeando el cristianismo desde hace más de treinta años de un modo inmisericorde. Al principio de un modo sutil. Ahora ya cada vez más abiertamente. El núcleo duro de Hollywood la componían unos pocos miles de personas, pero han hecho un daño incomensurable a nivel planetario, a miles de millones de almas.

lunes, diciembre 01, 2014

Manos del escritor de las que surgen mundos


Un fraile dominico (no diré su nombre pues no le pedí permiso) no sospechó la alegría que me dio cuando me dijo que había comenzado a leer la sinopsis de Neovaticano y que ya tenía la obra descargada. Ese profesor de teología en la universidad había leído a Santo Tomás en la Summa Theológica y ahora iba a leer mi obra arquitectónica. De la summa de Santo Tomás. a mi summa arquitectónica, llamativo contraste. De la Summa Theológica al Neovaticano pasando por Summa Daemoniaca. Dominicos, jesuitas, maristas, agnósticos, comunistas y adolescentes recorriendo los pasillos y estancias de mis escritos.


Miro las estadísticas de este link y observo cuántos han descargado mis libros en las últimas dos horas, durante la semana, desde hace un mes, desde qué países. Jamás se imaginó un autor del siglo XVIII que un escritor podría ahora saber donde están sus lectores, cuando adquieren sus obras; que el autor podría recibir sus comentarios, críticas y felicitaciones cinco minutos después de que acaben de leer el libro.


Gracias, Señor, por haberme hecho escritor. Trabajo bellísimo. Labor relajada y serena, paciente y llena de meticulosidad. Gracias, Señor.

domingo, noviembre 30, 2014

Imaginando mundos, mundos futuros y mundos teológicos


Esos eternos viajes en avión sobre el Atlántico son la ocasión perfecta para recorrer otro trecho de la obra de Borges. Pocas situaciones temporales me parecen más adecuadas que ésas para leer sin prisas a admirado bonaerense. Admirado y querido, porque leer sus líneas es profundizar en su espíritu. Leo a muchos autores, pero a Borges no sólo le leo sino que le quiero. Hasta le hablo porque confío en que su alma está ya con ese Dios al que tanto deseó sin creer.

Viajes atlánticos tan inacabables como las obras que, a veces, me llevó en la maleta. Esas horas de vuelo, insomnes por la noche, han fulminado muchos libros. Hace años, antes de cada viaje, iba a escudriñar las dos bibliotecas de Alcalá y me llevaba algunos libros gruesos, dos o tres. Hace años que los gruesos volúmenes los meto en la maleta en formato digital.

Para un escritor, tengo la ilusión modesta de serlo, es una profunda alegría encontrar que las obras que escribiste las han leído en lejanos lugares del centro del continente americano. Los que me decían que me habían leído tal o cual obra, no saben lo que me animaban. Tantas veces me cuestiono el valor de los miles de horas por delante que voy a dedicar a mi próximo libro. 

No se imaginan hasta qué punto sus comentarios fueron benéficos.

Uno me decía que había leído Cyclus A., otro que había leído mi libro sobre los ángeles (Hist. Mund. Anglico.). Un fraile dominico no sospechó la alegría que me dio cuando me dijo que había comenzado a leer la sinopsis de Neovaticano y que ya tenía la obra descargada. No cuento a los que habían leído Summa D. A veces me pregunto si queda alguien en este planeta que no la haya hojeado al menos. Yo creo que hasta Jomeini debió hacerlo. Os agradezco, bolivianos, el ánimo que me habéis dado. La soledad de mi salón de trabajo en mi pequeño piso tenía necesidad de vuestros rostros, necesitaba ver vuestros ojos.

sábado, noviembre 29, 2014

He regresado de un viaje a Bolivia


La foto es de mi último viaje a Suiza. Pero hoy a las 5 de la mañana he aterrizado en el aeropuerto de Barajas. Después de 11 horas de viaje, más una hora de espera en el avión y tres en el aeropuerto, he regresado de Bolivia.

He estado dando algunas predicaciones en la ciudad de Santa Cruz organizadas por los laicos y dominicos que integran el grupo carismático conocido como La Mansión.

Hemos predicado algunos laicos, además de fray Nelsón de Colombia y fray Jamil de Puerto Rico.

Yo me había llevado ropa de abrigo tras mirar la temperatura en La Paz, que era donde pensaba que iba. Pero Santa Cruz no era el nombre del aeropuerto, sino el de una ciudad que estaba en la zona llana del país. Un lugar cálido como Paraguay. Si lo sé me hubiera llevado la sotana blanca de algodón.

Pero ha sido una experiencia muy bonita. Cuatro mil personas llenas de fe y fervor. Una multitud de almas orando con toda devoción, con todas sus fuerzas. Y no sólo orando, sino cantando y moviéndose llenos de entusiasmo.


He vivido estos días en un convento dominico. Lo cual me ha llevado a conocer más a esta importantísima orden para la Iglesia. Ahora los veo con más cariño a los dominicos. Pues antes los miraba sin haber tenido experiencia directa de ellos. Todos ellos se han portado muy bien conmigo. Me he sentido rodeado de hospitalidad y amor todos estos días.

viernes, noviembre 28, 2014

Los escritores que comienzan III


Un libro se suele valorar por todos los críticos por las primeras tres páginas. Si un autor no logra interesar a sus lectores ni siquiera en esas primeras líneas, lo mejor que se puede hacer es cerrar el libro para siempre. Lo repito, cuando no se tiene éxito ni siquiera en la obertura de la sinfonía, ¿qué se puede esperar del resto de la partitura?

El autor no puede excusarse con cara de desesperación y pena: Pero después mejora. El lector no abre un libro para hacer actos de fe. Después el autor se queja con un lastimero: No me ha entendido.


Yo aconsejo que nadie se ponga a escribir antes de los cuarenta años. Y que se deje de leer novelas como Crepúsculo y otras de tres al cuarto, para leer a los grandes clásicos. Pero muchos tienen más interés en escribir que en leer, y a los resultados me remito. Nunca hay que escribir antes de los cuarenta. Y confío que a los cuarenta años ya se tenga la suficiente sensatez como para comprender que lo mejor es no escribir nunca.

jueves, noviembre 27, 2014

Los escritores que comienzan II


Hay otra cosa que hay que hace entender a los escritores noveles, y es que las editoriales están todas al borde de la bancarrota. Hay más oferta de manuscritos que demanda. Nunca se ha leído tanto como ahora, pero la gente lee gratis. Y eso no tiene vuelta atrás.

Con lo cual, todo escritor es mejor que se busque un trabajo honesto y digno para pagar sus facturas, y que dedique su tiempo libre a escribir. Pero vivir de la escritura es algo que muy pocos pueden hacer hoy día en cada país. Los escritores, los mejores, no viven de sus libros, sino de otras cosas alrededor de los libros: colaboraciones en medios de comunicación, conferencias, periodismo. Pero incluso estos campos se están agotando para la mayoría de los escritores.


De ahí que si me lee algún joven, será mejor que entienda que querer vivir de la escritura es lo mismo que cuando oímos a un niño que quiere de mayor ser futbolista o actor, o a una niña que quiere ser modelo. 

miércoles, noviembre 26, 2014

Los escritores que comienzan


Al año recibo una serie de manuscritos para que les dé mi opinión a sus autores. Son escritores jóvenes, llenos de ilusión. Me resulta triste tener que señalar a esos escritores sus defectos. Por si me lee, quiero aclarar que lo que ahora escribo no lo digo por el último escritor que me ha enviado su manuscrito hace una semana. Él sabe quien es.


Pero hablando del resto, debo decir que me siento como el que aplasta el entusiasmo del que comienza. Además, los escritores jóvenes no encajan nada bien las críticas. Te insisten en que les digas los defectos que ves en el texto. Pero después compruebas que no les sienta nada bien lo que les dices. Con los años aprenderán a encajar las palabras amigas que les señalan sus defectos, pero eso no ocurre al principio. El escritor joven 

inconscientemente busca el elogio, por más que diga otra cosa. Un escritor joven aunque repita que su escrito no vale nada, no se lo cree eso de ningún modo.

martes, noviembre 25, 2014

El trabajo de capellán de hospital


Un consejo a los capellanes de hospital jóvenes que comienzan este trabajo. El sacerdote, al principio, trata ante todo de conseguir que el paciente se confiese, que reciba el sacramento de la unción. He necesitado años en este ministerio, para darme cuenta de que el sacramento de la confesión o de la unción es una cosa muy seria. No es algo que debemos dar si no hay un verdadero deseo de recibirlo.

La sociedad en la que nos movemos ya es post cristiana en buena parte. Eso significa que muchas veces no podemos hacer otra cosa que traer a ese paciente un anuncio somero de la Buena Nueva. Pretender administrar sacramentos al que le falta la más básica catequesis, sería inadecuado para la dignidad del sacramento.

Muchas veces, lo que doy es una bendición, solemne, pausada, imponiendo las manos sobre el enfermo. Pero la habitación doble (con lo cual hay otro paciente en la otra cama), con el ir y venir de médicos y familiares, no se suele prestar a la administración de un sacramento de la penitencia que el paciente no ha pedido y para el que no está preparado, porque no siente ningún arrepentimiento ni propósito de enmienda.


Los que no son capellanes pensarán que es fácil excitar al arrepentimiento. Pues en la España del año 2014, no es así. Muchas veces, tras hablar con el enfermo un buen rato, me tengo que conformar con darle una bendición y que Dios haga en ese sacramental lo que desee.

lunes, noviembre 24, 2014

Otro más


Otro de los chistes que cuento en el hospital es el siguiente. Está un hombre jugando al golf y ve que pasa un coche fúnebre por la carretera vecina. El jugador se detiene y se saca la gorra. Después sigue jugando mientras su compañero le comenta:
-No sabía que fueras tan respetuoso con los muertos.

-Después de cuarenta años casado con ella, es lo mínimo que podía hacer.

domingo, noviembre 23, 2014

Al menos sembramos alegría


En el hospital, algunos enfermos están un poco alicaídos, así que les cuento un chiste. El chiste que más me gusta y que lo cuento con un exagerado acento aragonés es el siguiente:
En un pequeño pueblo de Aragón, uno de dice a otro:
-Mariano, ¡pero qué hijo tan feo tienes!

-Bah, lo quiero para el campo. 

sábado, noviembre 22, 2014

El espejo del alma


España, España, hacia donde vas. Los hombres son libres, los hijos de Dios eligen sus caminos. No hay una excesiva mala intención. Hay mucho de inconsciencia. Pero después cada persona tiene que hacerse cargo de las consecuencias de sus actos. A veces, es toda una nación la que tiene que asumir las consecuencias. Si a los hombres se les diera conocer el futuro. España, España entera, está muy desviada de los caminos del Señor y agresiva contra la Iglesia. Y hay rostros que encarnan, lideran y organizan esa hostilidad. Hostilidad ahora etérea y difusa que se concretará y materializará. No os digo que recéis por España. España ya ha tomado su camino y lo inevitable sucederá. Pero, al menos, oremos por las personas, todavía podemos recoger en la red del Evangelio a individuos sueltos. Jeremías llegó un momento en que lo dijo al pueblo, a los sacerdotes y al rey de Judá que Jerusalén estaba condenada. España, tú que fuiste en el siglo XX la joya más preciada de la Santa Iglesia, la gema que brilló con un fulgor más puro, el país donde se tributó a Dios un culto perfecto, colectivo, institucional. España, se acerca tu cuaresma, la hora en la que vas a rendir cuenta de tus actos.

La anécdota hospitalaria de hoy


Hoy estaba en el hospital esperando un ascensor, iba yo vestido (como siempre) con mi bata blanca de médico sobre el clergyman negro. En un determinado momento, de la puerta de la escalera situada a mi espalda empiezan a salir mujeres embarazadas. Más y más mujeres embarazadas que se quedaban alrededor de mí. 

No era algo normal que, de pronto, te encuentres rodeado por veinte mujeres en estado de buena esperanza.
Ante semejante situación, le pregunté a una de ellas. A lo cual me explicó que el hospital les estaba enseñando el paritorio. 

La última en llegar fue la médico. La cual, al verme rodeado, me dijo: No se asuste, les estamos enseñando esta planta. Y añadió que eso de tener niños está bien, ¿no?


Claro, claro –dije yo-, multiplicaos, multiplicaos.

viernes, noviembre 21, 2014

Charla para sacerdotes


Qué bonitas son las vidrieras antiguas. Ahora mismo he acabado de dar una videoconferencia a sacerdotes y seminaristas de Tampico (México). No hay cosa que más me agrade que poder hablar a presbíteros o futuros presbíteros. ¡Cuántas almas hay detrás de cada uno de ellos! Detrás de cada rostro, hay muchas almas como racimos.

La charla ha sido a través de Skype. Quizá en un futuro cercano os pueda decir cuándo doy estas charlas para que más gente si lo desea se pueda conectar a la vez desde distintos lugares del mundo. De momento, no sé cómo hacerlo técnicamente. Hoy todos los que me escuchaban, estaban reunidos en una sala de una universidad.

El audio de la charla lo podéis escuchar en este link:



Dentro de unos días colocaré el link en el sermonario, el cual ya cuenta con 840 sermones en audio.

miércoles, noviembre 19, 2014

Dos hechos graciosos: anécdotas de curas


Lo más gracioso de mi viaje a Suiza fue cuando paseaba con el capellán de la misión española por las calles de Lucerna y le dije mirando hacia delante: Ah, mira, una imagen de la Virgen María. Y él me dijo: No, es un león.
Yo con mis diez dioptrías miraba esa imagen y le veía corona y al Niño Jesús en los brazos. Si mi hipermetropía me estaba engañando, lo estaba haciendo a conciencia.

Al final, descubrimos que yo estaba mirando a una imagen pintada en una fachada, y él estaba mirando en la misma dirección pero un poco más abajo, hacia la figura de una fuente.


La otra cosa graciosa con ganas de las últimas semanas me ha sucedido hoy en la reunión diocesana de curas. Cuando ha llegado el final del almuerzo se ha acercado por detrás de mí el pro vicario general y me pedido cinco euros para pagar la comida. Yo he sacado un sobre donde llevaba unos pocos billetes. 

Pero ha dado la casualidad que el sobre procedía de la colecta del Jueves Santo de Cáritas, como estaba escrito con letras rojas en su anverso. Y uno de los curas (creo que era uno de Comunión y Liberación) se ha percatado y ha exclamado con picardía insuperable: ¡Vaya, ya sabemos de donde sacas el dinero para pagar tu comida! La risotada ha sido general. Toda la mesa (también yo) se ha reído un rato a mandíbula batiente.