martes, enero 21, 2020

Futuro y pasado



Hace unas semanas, como ya os dije, leí sobre las religiosas mexicanas del siglo XVIII. Del libro Las esposas de Cristo de la profesora Asunción Lavrín, entresaqué algunas citas que hoy pongo aquí:

Las familias más solventes acostumbraban encargar un retrato de sus hijas vestidas para su profesión final. En el siglo XVIII la moda era cubrir la cabeza con un alto tocado con forma de corona de flores de cera.

El sermón de la profesión formaba parte del rito ceremonial: un comentario de coronación dirigido a los asistentes que hablaba sobre el temperamento espiritual de la monja y el significado de su profesión. El sermón del sacerdote era, sin duda, un signo de opulencia que los padres de monjas profesas adineradas se daban el lujo de costear e incluso de mandar imprimir posteriormente.

Otra cosa que me sorprendió de la obra de Lavrín fue la presencia de sirvientas:


Orar, hacer labores de aguja, tocar instrumentos musicales, cantar y asistir en los trabajos conventuales diarios fueron todas ocupaciones aceptables para las monjas profesas; pero en torno a los velos negros y blancos innumerables sirvientas y esclavas personales se esforzaban diariamente en el convento, sirviendo a sus señoras y realizando los trabajos más pesados del claustro. incluso las capuchinas y las órdenes descalzas tenían sirvientas para realizar los trabajos más degradantes de la comunidad. 


Santa Teresa de Jesús insiste en que el convento en el que ella había profesado era un lugar relajadísimo. Lo llega a llamar “Babilonia” con gran sentido del humor. Pero estos otros conventos no se quedan a la zaga. Obsérvese lo que sigue:

Las sirvientas provenían de los estamentos sociales más bajos de toda la población; generalmente eran mujeres indias, mestizas o de ascendencia africana, cuyas familias veían en el convento un sitio seguro para trabajar y vivir a cambio de comida y refugio. Lo normal era que permanecieran siempre recluidas en el convento y sólo recibieran permisos ocasionales para visitar a sus familias. De hecho, algunas podían pasar su vida entera en el convento sin recibir a cambio otra cosa que su manutención y vestimenta.

Y no se piense que estamos hablando de algo excepcional. Los números nos muestran la decadencia de la vida monástica en esa época y en ese lugar:

En la década de 1660, el convento de Santa Clara en Querétaro era conocido por tener 500 sirvientas cuando su población de monjas no alcanzaba las 100; incluso se permitía a las novicias tener sirvientas. Los obispos y arzobispos peninsulares recién llegados quedaron “estupefactos” al ver la variopinta muchedumbre de mujeres en los conventos grandes, por lo que comenzaron a utilizar el término de “relajamiento” para manifestar su deseo de reducir la población conventual.

Como se ve, ¡una vez más!, todo tiempo pasado no fue mejor.

lunes, enero 20, 2020

Todo por la libertad



La tortilla de patatas me ha vencido. Ya tenía la sospecha de que su aparente sencillez escondía una receta con muchos trucos. En serio, no tengo intención de repetir. Me siento derrotado. A partir de ahora, solo la consumiré en su estado natural, es decir, cocinada por mi madre.

He escuchado a la ministra (y a otros de izquierdas) sobre el tema de los derechos de los padres respecto a los hijos —o mejor dicho, de la falta de derechos sobre los hijos— y no pienso perder tiempo en comentar sus fascismos.

He dicho “ministra” porque no sé de qué es ministra la tal Celaá. Creo que es ministra de la inquisición. De verdad, no bromeo, he visto camaradas-comisarios al servicio de los soviets con caras más humanas que esta robespierre.

Recapitulando



El libro de Kasper La liturgia de la Iglesia está bien como un libro de introducción, instructivo si lo hubiera leído en 1º de teología. Lo mismo Jesús en medio de su pueblo de Jean Pierre Charlier. Tres tomos los de Charlier que se nota que están escritos en la etapa preinternet. La Red ha cambiado el modo de escribir. Hoy día nadie escribe lo mismo que se puede encontrar (y mejor) en la Wikipedia.

La Verdad de Von Balthasar es un libro bueno, pero tampoco me ha aportado nada nuevo. Sin embargo, el Tratado sobre el infierno del mismo autor sí que es un libro óptimo. Se nota cuando una obra es mimada por el autor, cuando un escrito ha preocupado íntimamente.

También he leído un poco sobre Heiddeger en lugares diversos, pero sigo sin encontrarle el gusto. He preferido leer a otros hablar sobre este filósofo para que ellos me resumieran, me recogieran lo mejor y lo sintetizaran, pero nada. Magnífica la obra Historia de los infiernos de Georges Minois.

Diario de lo que he visto
La película El desconocido, española, está bien. Pero bastante lejos de la calidad de Cien años de perdón. La isla mínima y Blancanieves son un must.

Estoy acabando de ver los cuatro episodios de un documental inglés sobre jardines barrocos italianos. Documentales como este nos reconcilian con la televisión.

Diario gastronómico
Lo que voy a decir va a parecer increíble, pero por primera vez en mi vida he hecho una tortilla de patata. El resultado ha sido un frankenstein culinario. Parecían aquellos los escombros de una receta que se hubiera derrumbado. No es que la tortilla se me rompiera, toda la receta se hundió en el desastre. Menos mal que, al final, era patata y huevo y se podía comer.

Por primera vez he intentado hacer un rollup, no sé cómo se llama en español a esto. Es eso que se enrolla con jamón de York, lechuga y algún ingrediente más. No sé cómo se llama a esas formas cilíndricas. Bueno, el resultado ha sido desastroso. Se ve que para hacer algo tan sencillo hay que ver el vídeo. Lo intentaré mañana a ver qué sale.

domingo, enero 19, 2020

Hojeando mi álbum de fotos

Nuevo edificio del arzobispado de Madrid. Tratando de ofrecer una imagen de solidez ante todo.


Pumm, ja, ja, ja.



Mi madre sirviendo la cena un día cualquiera de mi infancia.


Yo aprendiendo a cantar con mis hermanos.


Yo de pequeñito, pero ya tratando de buscar mi lugar en la vida.








sábado, enero 18, 2020

Señor, que guíe a mis hermanos por los caminos de tu Palabra



¿Cuál ha sido la cuestión que más me han preguntado año tras año? Sin ninguna duda, la cuestión de si los maleficios tienen efecto o no.

Este tema es complejo. Tanto que opté finalmente por no tocarlo en mi tesis doctoral. Hasta hace pocos años yo no tenía una total claridad acerca de este asunto. Ahora tampoco tengo respuestas a todas las preguntas, pero creo que puedo decir algo.

Después de mi experiencia y de hablar con muchos exorcistas, después de leer y reflexionar, creo que puedo decir algo. No exagero al afirmar que ningún otro tema me lo he tomado con mayor seriedad y responsabilidad que este. Quizá porque sabía que lo que dijera tendría repercusión en el actuar de no pocas personas.

Y lo que tenía que decir lo he dicho en este vídeo de hora y media de duración:

Esta vez sí que os pido que difundáis este vídeo. Pues este tema aflige a muchas almas. Responder de una manera o de otra a la pregunta conlleva consecuencias. Pero no podía ofrecer paz a las almas si no se la ofrecía en la verdad. Tampoco podía ofrecerles paz a costa de que creyeran que no había peligro donde pudiera haberlo. Ni causar preocupación ni ofrecer paz a costa de la verdad. Solo hay verdadera paz en la verdad.

Ahora, hace ya algunos años, creo que he alcanzado ese punto en el que puedo decir algo. No exagero al afirmar que este vídeo es el fruto de años de oración y trabajo. Por eso, os pido que lo difundáis.

viernes, enero 17, 2020

La higiene medieval. La Edad Media olía a rosas y jazmín.



Gracias a los dos comentaristas por los links de los que nos habéis provisto a todos. Cierto que es un mito este del baño anual (en la Edad Media) que ya está muy inculcado en la mente de los hombres de nuestra época. Es difícil sacar de la cabeza de nuestros contemporáneos ese cuento del baño anual medieval. Menuda tontería. Encima los inquisidores que te mataban por decir que la tierra era redonda olían fatal.

Otro tema, este ya en serio, que me llama la atención era el tema del pudor en la Edad Media. Lo saco a colación por algunos textos que he leído en estas lecturas sobre la higiene. Da la sensación de que el desnudo era considerado con mucha más normalidad que a partir del siglo XVII en adelante. Tanto en iluminaciones como en todo tipo de representaciones, el desnudo en situaciones cotidianas es representado de un modo que ofrece la sensación de normalidad. Debió haber algún tipo de cambio de mentalidad en siglos más cercanos al nuestro.

He hojeado varios artículos sobre temas non sanctos en la Edad Media. Pero he preferido no hacerme eco aquí. Lo que sí que está claro es que los inquisidores que firmaban tu sentencia no apestaban a porqueros.

Post Data I: Hoy he acabado de poner los retratos de todas mis tías monjas. Mañana, después de dos años, habrá otro tipo de imágenes.

Post Data II: ¿Cada cuánto se bañaban los orcos? ¿Y los hobbits? Si metes un hada en remojo, ¿mantiene la capacidad de volar?

jueves, enero 16, 2020

Hoy la cosa va de reyes



Hoy he leído el artículo El rito de coronación del rey en Aragón de Antonio Durán Gudiol. Un artículo muy bueno que explica todos los entresijos de este ritual en ese reino. Lo primero que llama la atención (yo lo sabía por otro artículo que leí hace años) es que el primer rey de Aragón ungido y coronado fue Pedro II. (Todas las citas son de ese artículo.)

Eso fue en 1196 y porque el monarca fue a Roma. Hasta entonces, no hubo coronaciones de reyes aragoneses. Eso puede llamar la atención a los que solo conocen la Edad Media por las películas, pero era así en Aragón.

Otra curiosidad que Durán explica es la siguiente:

El Pontifical romano preveía la elección del rey como acto anterior a la coronación, lo que motivó que el corrector adaptase el texto litúrgico al carácter hereditario de la monarquía aragonesa: en la oración introductoria del folio 62, invocando la bendición de Dios al “rey que hemos elegido”, esta frase es sustituida por “al rey que tenemos”.

Otra nueva curiosidad es esta:
La semana anterior al domingo de la coronación, el rey debía ayunar el miércoles, viernes y sábado. El mismo domingo, previamente a la ceremonia solemne, oía una misa en privado, se bañaba.

Después se vestía con una túnica, una dalmática blanca y una esclavina púrpura bordada en oro. El ritual incluía la unción, la coronación, la entrega del cetro y la del anillo. Tras eso seguía una misa mayor que acababa con cuatro bendiciones con las que se bendecía al rey. Como se ve, el rey escuchaba dos misas esa mañana.

La reina también era ungida, coronada y recibía el cetro con sus respectivas fórmulas. Esto me parece muy bonito porque implica que el rey y la reina, al ser esposo y esposa, forman una unidad. Por eso, muchas veces, recibían en sus salones sentados en dos tronos con los dos coronados.

En 1328, Alfonso IV comenzó la costumbre de autocoronarse y de tomar él mismo el resto de insignias. El prelado oficiante solo le ungió e hizo las oraciones sobre las insignias.

Sermones sobre espiritualidad franciscana


Me contactaron unos terciarios franciscanos para una charla. Por si les era útil, les pasé esta lista de sermones por si les era de alguna utilidad:


Allí pueden encontrar en audio estos sermones con los siguientes títulos:
832-Los franciscanos terciarios
802-La diferente espiritualidad de los benedictinos y de los franciscanos
974-San Francisco

Allí pueden encontrar en audio estos sermones con los siguientes títulos:
1631 Fiesta de la recepción de los estigmas de san Francisco
1644 Solemnidad de san Francisco, año 2018
1822 El comienzo de la orden franciscana
1870 Las llagas de san Francisco
1874 La santidad de san Francisco, 1ª parte
1875 La santidad de san Francisco, 2ª parte

Todos los sermones anteriores están en youtube. He encontrado estos en vídeo:

miércoles, enero 15, 2020

Volvamos a las aguas de la teología



Ayer y hoy he leído unos textos de Rahner y otro de Von Balthasar. Estoy seguro de que el traductor del alemán no entendía lo que leía y si el pensamiento de ambos ya de por sí es complicado, mucho más lo es si el traductor no entiende lo que está traduciendo. Yo ya había oído esta misma crítica de algún profesor de teología, hoy he padecido a los traductores. 

Conociendo, de primera mano, cómo trabajan no pocas editoriales no es de extrañar. La gente piensa que los textos son revisados por varios correctores. La mayoría de las obras no son revisadas ni un por un solo lector antes de su publicación. Lo gracioso es que algunas frases no tenían sentido en español. Había que adivinar cuál era la intención del autor.

Pongo un ejemplo de Von Balthasar. Me he limitado a copiar y pegar:

Después de haber hecho esta rápida composición de
un mensaje más prepascual y otro más postpascual, podemos
decir, resumiendo, a) que los aspectos en los que
supera lo prepascual no puedan ser integrados en un sistema
junto con aquéllos en los que supera lo postpascual, y
b) que el miedo exigido por los primeros textos ante la
posible condena no ha sido superado en manera alguna
por un conocimiento sobre el resultado del juicio.

Obsérvese que la primera frase subordinada —marcada por el “a)”—no tiene correlación temporal. Y en la segunda frase hay que ir adivinando a qué se refiere. Se entiende, pero hay que ir suponiendo.

Es cierto que Rahner y Balthasar son muy profundos. Pero es que el modo en que escriben no ayuda nada. No son nada claros. Se podría haber dicho lo mismo en sus obras sin esas complicaciones que no son de su pensamiento, sino de su expresión.

Ambos hubieran necesitado un colaborador que les indicara que se puede decir lo mismo de forma más transparente. Yo tengo un corrector (más bien diría "colaborador"), argentino, y se lo agradezco al Señor. No voy a decir que se lo agradezco cada día, pero es un tesoro. 

La claridad de expresión es signo de claridad de pensamiento.

Post Data: Me gustaría decir que las aguas de la teología están más tranquilas que las vaticanas. Pero ni una ni otra han estado realmente tranquilas nunca.

Me comentan en Telefónica que ayer no hubo ni un cardenal del planeta Tierra que no llamara a otro purpurado para preguntarle: "¿Has leído las noticias?".

Yo quiero y respeto a los tres. Lo digo totalmente en serio. Lo de ayer fue como han dicho todos los involucrados: un malentendido. Si preguntáis al papa sobre el tema, seguro que dice: "Fue un malentendido".

Eso sí la próxima vez que a mí alguien me pida una colaboración para un libro sobre el demonio, le voy a responder: "¡¡NEIN!!


martes, enero 14, 2020

Qué mal rollo, qué mal rollo



Hoy mi intención era castigaros con alguno de mis posts sobre las lecturas que había hecho durante la mañana o algo similar de tipo plúmbeo. Pero ha saltado una noticia que no puedo dejar de comentar. Me refiero, cómo no, al “desmentido”, “comentario”, “aclaración” o como se quiera llamar que ha hecho monseñor Ganswein sobre el libro del cardenal Sarah.

Que este tipo de triquiñuelas cardenalicias sucedan en las alturas, restituye mi confianza en la naturaleza humana. Es decir, detrás del rostro serio, aséptico y algo robótico de algunos purpurados se esconden los mismos dimes y diretes que entre un párroco nuevo, el coadjutor insatisfecho y el párroco jubilado que le ha dado por jubilarse en el pueblo. Este tipo de asuntos me encantan. Es como lo de don Camilo y don Pepone, pero en versión vaticana.

Tengo cariño por el cardenal Sarah, pero las posibilidades de que esto le saliera bien eran 0 (cero). El proyecto de que el papa emérito apareciera como coautor era como una diligencia enfilada al precipicio y perseguida por los indios. Por los indios y por la caballería, en este caso unidos.

Todos han sido muy amables. Sí, estoy seguro que ha sido un malentendu. No tengo la menor duda de que el purpurado no se dio cuenta de la portada y que el nombre del papa aparecía en la portada. El mismo título del libro, Desde las profundidades de nuestros corazones, era otro malentendido. Todo ha sido un malentendido sin malicia. Pero la próxima vez que planee el atraco a un banco le sugiero que me consulte para pergeñar un plan comme il faut que evite malentendues.

Porque esto ha sido como si cuando Hitler invadió Checoslovaquia hubiera salido un titular diciendo: “No ha sido una invasión, ha sido ein Missverständnis (un malentendido)”.

Por favor, una última sugerencia. Eminencia, si publica un libro, yo le hago gratis la portada. Porque la portada de la editorial Fayard es de las que no se ven desde los años 30. No bromeo, ni sabía que se seguían haciendo portadas así.

Como no sabía que foto poner, he puesto el retrato de una monja. En cualquier otra imagen, hubierais buscado segundas o terceras intenciones.

Preguntas, preguntas

Todo el mundo me pregunta qué pienso acerca del nuevo gobierno de España. Siempre respondo lo mismo: “Me interesa mucho más la vida en cualquier monasterio peruano del siglo XVIII que la lista de elegidos para este ejecutivo”.

Después del almuerzo, pondré otro post.

lunes, enero 13, 2020

Más sobre el mundo futuro



Niulca preguntaba: Entonces padre, ¿cómo cree usted que será ese nuevo orden? Pues, Niulca, te voy a dar mi opinión, una mera opinión; respeto a los que disientan totalmente.

Cómo será la persecución contra los cristianos está claro. Será una persecución jurídica y legal. Se denunciará ante los tribunales con las leyes ya existentes ahora. Y las leyes serán ampliadas y adaptadas para no dejar recovecos ni puertas escapatorias. Donde no lleguen los tribunales, acabará llegando la ley. El primer paso será en los tribunales, el segundo paso expansivo será en las cámaras legislativas.

De que habrá persecución, no hay duda. Ahora bien, para que esta persecución sea la del Anticristo, tendría que haber en la sociedad una especie de nuevo fascismo férreo peor que los anteriores. El problema es que Estados Unidos no es el mundo y Europa está dividida en muchos países. Hoy por hoy, no veo ni por asomo qué podría aglutinar a varios países en una dictadura férrea.

Cierto que una nueva mentalidad social que derivara en dictaduras nacionales podría conformar una unidad internacional. Pero hay que reconocer que con soberanías diversas toda dictadura tiene muy limitado su campo de acción por más que haya una cabeza directora.

Le he dado vueltas a la posibilidad de que la tiranía del Anticristo sea una suma de dictaduras. Que, por primera vez, la Bestia tenga como cabeza un colegio de jefes de Estado. Entre las cuales, el Anticristo sería la cabeza de esas cabezas.

Resulta interesante imaginar una Bestia conformada por partes independientes que actúan al unísono, como los movimientos de un banco de peces. Una tiranía con distintos grados de dictadura según cada país. Un “cuerpo” con distintos grados de unión a ese colegio de opresores. Sí, la idea es interesante. La dictadura soviética actuó así respecto a los países del Comecon y del Pacto de Varsovia.

Otra posibilidad es que en los próximos diez o quince años haya grandes cataclismos sociales, que la revolución vuelva a enseñorearse de las calles. Y que de allí surja una dictadura antisistema, una suma de regímenes populares que se coordinen de un modo casi militar. Algo así como el bolivarianismo, pero en versión europea y con mucha más cohesión que la que mostraron Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Pase lo que pase, veo más radicales a los europeos que a los norteamericanos. Pienso que los Estados Unidos manifestarán más resistencia ante un futuro nuevo orden. Se infiltrará la mentalidad, pero será un país más celoso de su independencia.

Europa es demasiado pequeña para, solo con ella, hablemos del reinado del Anticristo al modo en el que se describe en el Libro del Apocalipsis. Pero si Estados Unidos mantiene su independencia formal, pero de hecho actúa al unísono con el nuevo régimen europeo (formado por estados independientes) eso sí que supondría un gigante coloso añadiendo a ese bloque a Canadá, Australia y unos cuantos países más.

No veo por ningún lado del horizonte la posibilidad de un nuevo macroestado totalitario. Veo el cambio de mentalidad, pero ni los atisbos de un macroestado tiránico. Pero las cosas pueden cambiar en poco tiempo si hay revoluciones. Para ello sería necesario un gran crack como el de 1929. Y, aun así, no sería fácil. Para lograr lo descrito, tendría que ser peor. Solo en la desesperación las masas de Europa se arrojarían en manos de jefes de Estado sin división de poderes.

En fin, esta es mi opinión. Lo que no pienso es que el Anticristo venga de China u otro lugar. Pienso que su trono estará en Europa.

Unas líneas sobre el concepto de nuevo orden mundial


Si os fijáis, “nuevo orden” es una expresión que no uso nunca. La razón es que, aunque ya se ha implantado una nueva ideología en nuestras sociedades del siglo XXI, no así un nuevo orden internacional. La nueva ideología que impone sus tesis, restringe la libertad y lleva a los tribunales es una hecho consolidado. Pero una cosa es la ideología; y otra, el orden social. Ciertamente esta nueva dictadura de las ideas conllevará una dictadura social. Pero ese nuevo orden todavía no se ha implantado. Sin duda, llegará, pero el orden actual es el antiguo, aunque con una nueva mentalidad.

Cuando, entre la élite, triunfaron las ideas de la Ilustración, se tardó todavía tiempo en que eso se cristalizara en un nuevo orden social. En la época de Voltaire, todavía existía el antiguo orden. Lo mismo pasa ahora. No dudo de que ese orden llegará, pero ahora mismo no se puede hablar de que vivimos en un nuevo orden mundial.

Todos sabemos que la nueva dictadura que se implantará en las democracias occidentales se hará en nombre del antifascismo, siempre tendrá en su boca las palabras “respeto” y “tolerancia”. Se enviará a prisión en nombre de la libertad.

sábado, enero 11, 2020

Comentando un comentario de alguien sensato



Aunque, a veces, hable en broma respecto a los lectores, lo cierto es que os respeto mucho. Hay gente que dice muy en serio respetar a alguien y, en realidad, es todo lo contrario. En mi caso es al revés. Tengo en mucha consideración a los comentaristas (sobre todo a aquellos que voy conociendo por su asiduidad) y me gusta consultarles cosas.

En ese ambiente de respeto, querría responder a un comentario de José Ignacio Lesaca. En realidad, no es una respuesta, es un comentario a su comentario. Él escribió ayer esto:

Hombre, padre Fortea, algún que otro masón infiltrado en la Iglesia sí puede haber. No lo digo yo, lo dice el experto en masonería Manuel Guerra, conocido sacerdote. Le leí u oí por ahí que él pensaba que, en tiempos pasados, pudo haber algún obispo masón en España. Y añadía que, en la actualidad, no había ninguno. Y conste que yo no soy de los que piensan que la Iglesia está peor hoy que en el pasado. Al contrario. Como muy bien dice usted, no todo tiempo pasado fue mejor.

El bueno de don Manuel Guerra fue mi profesor favorito mientras estudié en la Universidad de Navarra. Él fue el único profesor que fui a escuchar en una asignatura que ya había aprobado. Lo hice por el placer de oírle de nuevo.

Ahora bien, volvamos al tema. ¿Tenemos la seguridad de un solo clérigo masón desde el Vaticano II? Fijaos lo que os pregunto: uno solo, uno. La respuesta es no.

No me cierro a la posibilidad de que, en todo el planeta, pueda haber tal vez dos o tres que lo sean, u ocho. No descarto que haya alguien tan insulso que piense que hay que hacerse todo a todos, y llegó a la conclusión de que también tenía que entablar relaciones con ellos desde dentro. Si un cura (vi el vídeo en Youtube) llegó a pasearse en patinete en medio de una misa, esto otro también es posible.

Pero aunque hubiera, en el peor de los casos, tres o cuatro curas masones en Alemania y uno o dos en Brasil, eso no cambiaría nada de lo que he dicho. E incluso esa posibilidad de algún “destalentado” es una mera hipótesis.

Lo repito, no nos consta de un solo caso. Todo lo que se ha escrito sobre el tema son construcciones hipotéticas sobre suposiciones. Aquí no me vale el que alguien diga que todo está probado y más que probado porque los masones buscan lograr, por ejemplo, una religión universal; y ese y el otro eclesiástico favorecieron algo parecido.

Desde hace treinta años llevo escuchando que la masonería quería en 1970 que los sacerdotes se quitaran el hábito eclesiástico. Y que, dado que se lo han quitado, eso es la prueba de la infiltración. Os aseguro que si en la tierra no hubiera habido ni un solo masón, en 1970 el mismo número de sacerdotes se hubieran quitado la sotana.

Eso es como decir que como la masonería favoreció el aborto y la ONU también, entonces la ONU está infiltrada. Ese tipo de argumentos no prueban nada.

En muchas webs se da por supuesto esta infiltración. Por favor, presentadme un solo caso seguro. Una cosa sí que os digo con certeza: ¡Magnifico veneno del infierno convencer a los fieles de la Iglesia de que sus pastores y jerarquías son, en realidad, servidores de la masonería! Esos católicos zelotes le han hecho el trabajo al Diablo y con denuedo.

En la Iglesia teníamos muchos enemigos en el mundo en el final del siglo XX. Pero ahora también tenemos a muchos destruyendo dentro de ella: por el lado del ultraprogresismo y por el lado del ultratradionalismo.

viernes, enero 10, 2020

Veneno de Satanás: atacar a los obispos para construir a la Iglesia, derribar para construir, ensuciar para limpiar



Hoy he acabado de leer el excelente libro Las esposas de Cristo de la profesora Asunción Lavrín. En sus páginas aparece el horario de otro convento mexicano del siglo XVII, el de un monasterio concepcionista. Resulta fascinante imaginar a las monjas dirigiéndose al coro, entrando en sus talleres a trabajar, retirándose a sus celdas. Un verdadero micromundo. Una burbuja fascinante. Este era el curso diario de sus vidas:

5:00 a.m. Levantarse

5:30 Rezos de prima, tercia, sexta y nona. Lecciones espirituales; media hora de oración mental. Misa conventual

10:00 a.m. Rezo de Laudes. Lecciones espirituales

12:00 a.m. 1:00 p.m. Comida. Cierre del convento a todo contacto con el mundo exterior

2:30-3:00 Rezos de vísperas y completas

6:00 Rezos de maitines

8:00 Cena. Rezo de responsorio de difuntos. Oraciones por las almas del Purgatorio

Este convento resulta mucho más adecuado para Anxelina, hubiera podido dormir una hora más cada día. Las dominicas del otro convento dormían seis horas antes de que sonase la campana. Estas dormían siete horas. Llama la atención la mala costumbre de cenar con tan poco tiempo de distancia respecto a la hora de acostarse. El reflujo estomacal es una patología muy frecuente. Del 10% al 20% en Occidente.

Tras la comida había un tiempo de silencio, aunque no se mencione en el horario. Eso también lo teníamos en el seminario tras las completas hasta el desayuno. El silencio era respetado. Nadie decía una palabra ni siquiera para despedirse. Todo el mundo se iba a las literas en silencio. Dormíamos en literas.

De nuevo, se dedica solo media hora a la oración mental. Es curioso que las laudes se recen después de nona, curiosísimo. Ya se ve que, en todas las épocas, desde el siglo XVII hasta mi seminario en el siglo XX, siempre se ha otorgado un espacio de media hora desde que suena la campana hasta que comienzan las oraciones en la capilla.

Sin embargo, nuestro seminario o la mayoría de los conventos actuales son modelos de nitidez evangélica si los comparamos con las desviaciones mundanas que se dieron en la etapa barroca. Mañana hablaré de ello. Siempre ha habido problemas, faltas y personas mediocres. Pero la época barroca muestra una llamativa acumulación de desviaciones respecto a la vida recta monacal en ese México virreinal. Desviaciones que se convirtieron en costumbre. No, no todo tiempo pasado fue mejor.

Algunos católicos viven nuestra época como si el episcopado fuera traidor a una época aurea pretérita que habría llegado hasta los tiempos de Pío XII. Viven en continua disconformidad, siempre incómodos. El conocimiento no de los problemas puntuales, sino de los problemas generalizados son una enseñanza para amar lo que tenemos. 

Hay que amar a la Iglesia, que es la misma ahora, en el siglo XVII y la época de los mártires romanos. Que se dejen de fantasías de infiltraciones masónicas, de conspiraciones reptilianas y de teorías acerca de canónigos desaparecidos en el Triángulo de las Bermudas.

jueves, enero 09, 2020

Hoy llega la respuesta, todo llega al final



Estimados amigos lectores: Reconozco que la pregunta que formulé ayer solo la podían descubrir los conocedores de la materia y solo ellos. Me encantan este tipo de retos. He leído todos vuestros comentarios, todos.

Lamento contestar a vuestras objeciones que todo en el horario está bien. Es decir, el ordenamiento de la jornada era así. La costumbre coral era esa y eso es un hecho histórico. Por eso no hay ningún error en lo que se afirmar.

Sin embargo, sí que hay un error en el hecho de que la persona que trascribió el texto o tal vez el escrito original se dejó una hora canónica.

Pablo Cuenca es el único que se apercibió de ello. Enhorabuena. Es un error en cuanto que supone una ausencia de lo que debería haber estado allí. En una lista completa debería haber estado. he mirado la definición de “error” en el Diccionario de la Real Academia y esto lo es, pues supone una equivocación del que hizo la lista.

La siguiente pregunta que hice es dónde habría que haber colocado los maitines. Lo normal hubiera sido unir los maitines con las completas. Primero las completas, después los maitines. En cualquier caso, antes de las laudes que se rezaban a las 8:00 de la noche.

Sin duda en este convento (como en todos) se rezaban, pero nada se dice de ello. He mirado los espacios de tiempo y no veo que haya ningún espacio entre completas y laudes. Y en el tiempo en que se dice “lecturas espirituales” tampoco, dado que se hacía una colación, una pequeña merienda. No habría, por tanto, tiempo material para el oficio más largo del día.

He llegado a pensar si la “colación” no debería tomarse en sentido de “conferencia” y que escuchaban unas breves palabras antes del oficio de lecturas. Pero el almuerzo era a las 12:00 y no tomaban ninguna comida (y esta muy pequeña) hasta las 20:30. Y tenía que ser pequeña, porque no mucho después se iban a dormir.

A pesar de todo, me inclino a pensar que lo transcrito como “lecturas espirituales” debía ser el oficio de lecturas. Pero me extraña mucho que una monja se refiera a esa hora de esa manera y no como “maitines”.

Este era el “error”. Muy bien, Pablo. Al resto, gracias por concursar y ofrecernos a todos vuestras extraviadas disquisiciones. En unos casos, fruto de la ignorancia; en otros, fruto de mentes calenturientas.

miércoles, enero 08, 2020

Orar en el coro



Cuando estuve escribiendo mi libro Obispo reinante, me resultó bastante arduo encontrar el horario de las horas canónicas en una catedral. Finalmente, lo obtuve y os lo compartí. Ahora traigo aquí otro de esos datos concretos interesantes, muy interesantes: el horario en un convento del siglo XVII en México. La cita está sacada del libro Las esposas de Cristo de Asunción Lavrín.

Una monja del convento dominico de Santa María la Gracia de Guadalajara observaba el siguiente horario.

4:00 a.m. Despertar
4:30-5:00 Oración mental
5:00-6:30 Rezos de prima y tercia
6:30-7:15 Desayuno. Rezos de sexta y nona, con una misa y rezo del rosario
9:00-12:00 Trabajo de mediodía en obligaciones conventuales

12:00-1:30 p.m. Almuerzo de mediodía. Lecturas espirituales
1:30-2:30 Periodo de descanso
2:30-3:00 Rezos de vísperas y completas
3:00-5:00 Trabajo en obligaciones conventuales

5:00-5:30 Colación y lecturas espirituales
5:30-8:00 Descanso
8:00-8:30 Rezos de laudes. Disciplina comunitaria (una vez por semana)
8:30-10:00 Cena en las celdas
10:00 Retiro nocturno

Ahora apuntemos algunos comentarios. Lo primero que destaca es que la vida espiritual se fundaba esencialmente en la oración vocal del coro. El horario solo dejaba media hora para la oración mental.
El otro aspecto interesante era la costumbre de unir horas canónicas. En ese convento, en tres momentos de día se unían varias horas, aunque en uno de esos momentos la misa estuviera en medio.

No nos debe llamar demasiado la atención el que el coro rezara sus oficios fuera de los momentos naturales de cada hora. En todas partes, se había generalizado la idea de que uno había sido el origen de los nombres de las horas, y otra era la costumbre secular de distribuir los rezos. Para los religiosos y los sacerdotes seculares, los nombres solo tenían un interés histórico.

Por este horario sabemos que las monjas dormían seis horas y una de siesta. (Dormilonas, absteneos de ingresar en esta santa casa.) Aunque nada impedía que una monja cenara apenas nada y se metiera en la cama cuanto antes, añadiendo como mínimo una hora más de sueño.

Para los muy expertos añadiré que la lista de ese convento tiene un “error” que estaría así en el texto original o en la transcripción de la autora. Pero es un error muy pequeño. Leeré los comentarios para ver si alguien lo descubre y cuál sería la solución. Si nadie lo descubre, mañana lo diré.

martes, enero 07, 2020

Sumergiéndonos en otras mentalidades



Todos conocemos la Creación en el Libro del Génesis. Hoy he leído cómo pensaban los incas que era la creación. Extraigo el texto del libro Suma y narración de los incas de Juan de Betanzos, en la edición de María del Carmen Martín Rubio. El color rojo lo he puesto yo para resaltar algunas palabras. Ha sido interesante para mí asomarme a la mentalidad de esas gentes que poblaron esas tierras, durante milenios, tan lejanas de aquí:

«En los tiempos antiguos dicen ser la tierra e provincias de Piru oscura y que en ella no había lumbre ni día y que había en este tiempo cierta gente en ella, la cual gente tenía cierto Señor que la mandaba y a quien ella era sujeta; del nombre desta gente y del Señor que la mandaba no se acuerdan.

Y en estos tiempos, que esta tierra era toda noche, dicen que salió de una laguna, que es en esta tierra del Perú, en la provincia que dicen de Collasuyo, un Señor que llamaron Contiti Viracocha, el cual dicen haber sacado consigo cierto número de gente, del cual número no se acuerdan.

Y como éste hubiese salido desta laguna, fuese de allí a un sitio que junto a esta laguna está, donde hoy día es un pueblo que llaman Tiaguanaco en esta provincia ya dicha del Callao.

Y como allí fuese él y los suyos, luego allí, improviso, dicen que hizo el sol y el día, y que al sol mandó que anduviese por el curso que anda; y luego dicen que hizo las estrellas y luna.

El cual Contiti Viracocha dicen haber salido otra vez antes de aquella y que en esta vez primera que salió hizo el cielo y la tierra y que todo lo dejó oscuro y que entonces hizo aquella gente, que había en el tiempo de la oscuridad ya dicha. Y que esta gente le hizo cierto deservicio a este Viracocha y, como de ella estuviese enojado, tomó esta vez postrera y salió como antes había hecho; y aquella gente primera y a su Señor, en castigo del enojo que le hicieron, hízolos que se tomasen piedra luego, ansí como salió. Y en aquella mesma hora, como ya hemos dicho, dicen que hizo el sol y día y luna y estrellas, y , que esto hecho, que en aquel asiento de Tiaguanaco hizo de piedra cierta gente y manera de dechado [moldeado] de la gente, que después había de producir, haciéndole en esta manera: que hizo de piedra cierto número de gente y un principal que la gobernaba y señoreaba y muchas mujeres preñadas y otras paridas y que los niños tenían en acunas [cunas], según su uso; todo lo cual, ansí hecho de piedra, que lo apartaba a cierta parte. Y [dicen] que luego hizo otra provincia de gente en la manera ya dicha, y que ansí hizo toda la gente de Perú y de sus provincias allí en Tiaguanaco, formándolas de piedras en la manera ya dicha.

Y, como las hubiese acabado de hacer, mandó a toda su gente que se partiesen todos los que él allí consigo tenía, dejando sólo dos en su compañía, a los cuales dijo que mirasen aquellos bultos y los nombres que les había dado a cada género de aquellos, señalándoles y diciéndoles: 

"Éstos se llamarán los tales y saldrán de tal fuente en tal provincia y poblarán en ella y allí serán aumentados; y éstos otros saldrán de tal cueva y se nombrarán los fulanos y poblarán en tal parte. 

Y ansí, como yo aquí los tengo pintados y hechos de piedra, ansí han de salir de las fuentes y ríos y cuevas y cerros, en las provincias que ansí os he dicho y nombrado; e iréis luego todos vosotros por esta parte, señalándoles hacia donde el sol sale, dividiéndolos a cada uno por sí y señalándole el [camino] derecho que había de llevar"».


lunes, enero 06, 2020

No una crítica cinematográfica, sino una reflexión; y una reflexión eclesial



Antes de ayer, cansado ya por la noche, vi unos minutos de Casino de Scorsesse. Era la tercera vez que veía esa película: al final, la grabé y la estoy viendo entera. Todo el tiempo no podía evitar hacer comparaciones con Silencio, del mismo autor.

Casino es una obra vanguardista, arte en estado puro. El guion te arrastra, la construcción de los personajes es como pocas veces la he visto en una pantalla, la interpretación lo es todo en esta obra, el colorido, la cámara, todo es supremo. La considero una de las diez mejores películas de la historia. Silencio es todo... aburrimiento. Lo curioso es que esta última obra quería ser su obra final con la que despedirse del 7º arte, su herencia. Dada la edad, era lógico pensar así. No he visto El irlandés, así que no diré nada de ella.

Pero la cuestión que quiero plantear con este post es ¿cómo es posible que el mismo director de Casino lo sea de Silencio? Es algo a lo que le he dado muchas vueltas durante años y creo que ahora puedo dar una posible respuesta. Si observamos la filmografía de Ridley Scott o de Scorsesse o de Milos Forman, ¿sus pocas obras supremas fueron realmente fruto del director o del equipo?

Evidentemente, estos tres directores eran buenos directores. Pero cuando alcanzaron la genialidad, ¿fue de ellos el mérito o, por ejemplo, en el caso de Scorsesse, de un guionista como Nicholas Pileggi que colaboró todo el tiempo en que la obra fuera como resultó ser?

Soy muy consciente de que el mérito de un director es reunir un equipo. Pero, a veces, que una obra sea grandiosa se debe a la colaboración de un gran guionista que está todo el tiempo comentando con el director mientras se hace la película.

Un gran guionista, magníficos actores, fantásticos cámaras... se conjugan todos los elementos con un buen director y sale una gran obra. Esto se repite una segunda vez... después, la atonía, el aburrimiento.

La obra genial fue un resultado coral, el mérito se lo lleva el director. La filmografía posterior, no pocas veces, ha demostrado que el pobre director era bueno, pero no grandioso.

Conclusiones finales: Lo que he dicho vale para la Iglesia. La labor de un obispo (o de un papa) es crear un buen equipo, lograr una conjunción de la que surja una armoniosa labor coral. 

La labor del predicador, del confesor, del teólogo es más bien solitaria. Pero la labor del obispo (o papa) consiste en formar un ideal grupo de colaboradores.

En la medida en la que el gobierno sea un diálogo, el resultado final será mejor, como en la elaboración de una película. Las obras de arte de la historia del cine siempre han sido resultado de un continuo diálogo entre grandes personalidades.

domingo, enero 05, 2020

Felices Reyes: una imagen primaveral



Algunas citas entresacadas que os ofrezco: De las memorias del comandante e Auschwitz, cuando era muy joven:

Sin embargo, mi vocación parecía trazada de antemano, pues mi padre había jurado que yo tomaría los hábitos. Toda mi educación iba encaminada a la realización de ese juramento. Una atmósfera profundamente religiosa reinaba en mi hogar; mi padre, que me educaba con estricta disciplina militar, era un católico devoto.

Es curioso ese pasaje. Las personas que, en otro tiempo, hubieran sido pacíficos mecánicos o tenderos, en la guerra, se convirtieron en carniceros y asesinos.

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De la Instrucción sobre el estudio de los Padres de la Iglesia en la formación sacerdotal, año1989, de la Congregación para la educación católica.

En los Padres hay algo de especial, de irrepetible y de perennemente válido, que continúa viviendo y resiste a la fugacidad del tiempo.

Sobre los fundamentos puestos por sus primeros constructores todavía se edifica hoy en el gozo y en la pena de su camino y de su esfuerzo diario (Juan Pablo II).

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Unos datos útiles para los que leen la Biblia:

Siglo XVIII a.C. Abrahán
Siglo XIII a.C., Moisés
Siglo XI a.C., David
Siglo VI a.C., exilio de Babilonia
Siglo II a.C., revuelta Macabea