martes, julio 07, 2020

Un punto de mi novela: las dimensiones de la Iglesia en la época apostólica



Uno de mis más sabios lectores, al revisar mi original sobre san Pablo, me mostraba su extrañeza de que, en mi novela, en el año 35, los cristianos fueran unos 6000 en todo el Orbe. Le he contestado lo siguiente:

“Te doy toda la razón: disminuir los números de cristianos da sensación de mayor rigor en los artículos de los historiadores. También te doy la razón en que los milagros debieron atraer a muchísimos a la fe.

Tal como veo las cosas, las cifras, como mucho, no debieron ser más de unos 9 000 cristianos. Pero eso solo en el mejor de los casos.

Todos los textos neotestamentarios muestran unas cifras muy pequeñas. De lo contrario, hubiera quedado algún rastro o algún indicio organizativo o logístico.

Los relatos posteriores de Hechos dan la sensación de que después de esos hechos que refieres hubo una reacción de la sinagoga y el número avanzó con extrema lentitud. Las cartas, de nuevo, nos dan esa misma sensación. Cuando aparecen números, son mínimos. Y no hay ninguna referencia a algo numeroso, ni siquiera una. Fíjate si eran pocos que en Roma no había cristianos en los primeros cinco años. Tal vez una docena se consideraran cristianos, hasta cierto punto, por haber visto los milagros de Jesús en Palestina.

No podían ser muchos porque cuando van a grandes ciudades de la costa asiática con comunidades judías, siempre tienen que empezar de cero.

En Alejandría y en todo el Delta qué pocos debían ser (si es que había) que cuando el concilio ni se hace mención de ellos y sí de grupos en otros lugares.

En la época de Constantino, en las ciudades, la mayoría de la población seguía siendo pagana. Sobre eso, hay estudios mejores, más seguros. Ya era mucho si la población cristiana había llegado a ser una quinta parte de la población de las grandes ciudades. En el campo, toda seguía siendo pagana.

Hoy es un día con tres posts

Debo añadir una cosa al primer post de hoy. Es cierto que no he conocido una sola alba-casulla que me pareciese bonita. Pero la que sí que me gustó es la que usan en Poblet y Monserrat. Pero habría que preguntarse si, realmente, es un alba-casulla o es, más bien, un alba-monástica.

He corregido el post primero de hoy, donde hablaba de "alba-casulla" por "alba monástica", amplia, digna, que siempre me ha parecido muy bella.

En la última foto, la del monje leyendo, es el alba monástica a la que me refiero:


lunes, julio 06, 2020

Prólogo al post

Hoy no voy a hablar de montañas de 20 000 metros de altura. Voy a dar consejos en tiempos de canícula. La canícula en Madrid es cosa seria, muy seria. No sé cómo no caen más curas desmayados por el calor.

Si alguien pasa los consejos a la sacristía de la Catedral de la Almudena, mejor que diga que son de su cosecha. Si dice que son míos, le responderán: "El padre Fortea de demonios... ¡Pero de cosas de sacristía...!".

Consejos para alguien de la Catedral de la Almudena (Madrid). A ver si algún hermano se lo pasa a quien le corresponda.



He visto el comienzo del funeral por las víctimas en la Catedral de la Almudena. Voy a dar unos cuantos consejos para solemnes concelebraciones en verano porque el calor era angustioso. Eso se veía claro desde el sillón de mi casa. Ver a los pobres obispos, hasta a mí me daba calor.

Puede parecer que lo que voy a decir no tiene importancia. Pero, en agosto, tenemos temperaturas de 40 grados varios días y de 38 grados casi todos los días. Así que estos consejos son refrescantemente importantes.

Primero: Hay que abrir ventanales en la parte superior. A esto ya dediqué un post muy detallado de cómo se podría hacer en esa catedral en concreto. Lo que no puede ser es que ese templo esté cerrado herméticamente, salvo por la puerta de entrada.

Hay que ser un poquito sádico para seguir manteniendo a los obispos en esa sauna, cada año, cuando crear una corriente es la cosa más fácil de hacer en ese lugar. Yo di indicaciones concretas de cómo hacerlo en otro post. En fin, lo repito sin esperanza.

Segundo: Hay que apagar todos los focos. Los focos dan calor. Estoy casi seguro de que los de la catedral son de los antiguos, no de los modernos que no dan calor. La catedral era una sauna antes de empezar la misa. Alguien me dirá que era por las cámaras. Hoy día, las cámaras pueden filmar con muy poca luz y queda muy bien. Le da un toque mistérico.

Tercero: El celebrante principal, en la sacristía se saca la sotana y se pone sobre su camisa de algodón un alba de algodón ligerísima y amplia. Sobre esta una casulla amplia y de tela con seda. No cuestan una fortuna, para nada. Y no dan nada de calor. Hay una diferencia radical entre las telas recias normales que han usado hoy y las ligeras con seda de las que hablo. En el Apostolado Litúrgico, las buenas hermanas les informarán.

Cuarto: En julio, en Madrid, basta con que el celebrante principal lleve mitra y casulla. El resto de los obispos pueden llevar albas monásticas, amplias, dignísimas, pero de algodón. Cada obispo basta que lleve estola, pectoral y solideo. Si se sacan las sotanas y las camisas de clergyman (con fibra) y se quedan con camisas de algodón y encima se ponen el ornamento que digo, comprobarán la diferencia de calor entre lo que propongo y lo que algunos llevan. Ya no digo nada si es de fibra sintética.

Los presbíteros quedan totalmente diferenciados de los obispos, ya que no llevan ni solideo ni cruz pectoral. ¿Queda menos solemne esta manera de concelebrar? Les aseguro que para nada. Pero si se llevan a cabo todos estos cambios, la diferencia de calor es radical.

Añadidura para los presbíteros en sus parroquias: Si la concelebración es en el exterior o si hay una procesión en verano, yo tengo un alba ligerísima con capucha que me la confeccionó una señora de la segunda parroquia hace ya veinte años. Y la sigo usando en ocasiones como las mencionadas, tras tantos años.

Vuelvo a recordar a mis hermanos que es bueno colocar un pañuelo blanco, limpio, en el cíngulo, para secarse el sudor sin tener que buscarlo en el bolsillo de los pantalones. Yo, cuando me revisto, lo despliego y lo cuelgo como si fuera un manípulo.

En mi capilla, desde que empieza julio, no enciendo ni una sola luz eléctrica ni durante la misa ni antes de la misa, porque calientan mucho el ambiente. Solo luz natural.

domingo, julio 05, 2020

Que pasaría con una nube de 20 000 m. de altura



Lo de ayer lo planteé en el blog porque era una curiosidad que tenía. Agradezco todos los comentarios que han sido una verdadera aportación: varios lo han sido.

Por el tema de la corteza terrestre, no habría problema. Allí donde hay una gran cordillera hay una capa gruesa. En una cordillera grande, ese manto puede llegar a 40 kms. La montaña no se hundiría por su peso.

Por supuesto, produciría un río. Quizá como el Indo, pero no como el Río Amarillo que necesita toda una cordillera para crear ese caudal.

Por supuesto que esta montaña, llamémosla, por ejemplo, Forteverest, estaría rodeada por varios glaciares. Su altura implicaría necesariamente que sería una montaña sin bosques, solo cubierta por glaciares descendentes hasta la base.

Lejos de producir una explosión de vegetación en su base, tanto caudal de deshielo, provocaría una erosión incompatible con la vegetación. Así sucede en el Himalaya y en otros muchos lugares de esas características. Incluso en mi tierra, Huesca, siempre me sorprendió de pequeño que los valles bonitos con vegetación estaban en los arroyos pequeños, pero lejos de los cauces más grandes que, antes o después, acaban produciendo torrenteras y llevándose la tierra fértil. El Forteverest tendría vegetación exactamente igual que la que aparece en el Himalaya. Al principio, pensaba en una montaña rodeada de un anillo. Ahora me doy cuenta de que sería un desierto blanco, seguido de otro desierto y, por fin, una línea fértil y verde siguiendo el río que saliese de la montaña. Pero, precisamente, cuanto más alta sea la montaña, más devastadores serán sus efectos en el deshielo. El problema es que eso se lleva la tierra fértil.

Me desilusionó llegar a la conclusión de que una montaña de 20 000 ms. de altura solo tendría una influencia regional en el clima. Las tormentas en sus alrededores serían violentas. Pero su cima normalmente estaría soleada, sin viento, sin nieve, sin nubes.

Y he escrito normalmente porque algunos cumulonimbos sí que serían capaces de llegar a los 20 000 m. Y en su parte media podrían dejar nieve en sus laderas, pero no mucha. Las grandes nevadas tendrían lugar en la parte baja de la montaña. La parte alta y media, casi siempre, estaría soleada. Pero la poquísima nieve que cayera, así se quedaría. Sin calor para deshacerse, sin cantidad suficiente para formar un glaciar. Pero, al cabo de miles de años, su cima también estaría cubierta por la nieve allí donde la inclinación de la roca no haga que resbale.

Me ha defraudado un poco todo esto. Me imaginaba una montaña con un sistema metereológico propio. Con una influencia mucho más grande que creara corrientes de aire, etc., etc., pero no.

Post Data: Aunque sería un lugar ideal para que en su parte media viviera una raza de godzillas alimentados por rebaños de ovejas salvajes.

sábado, julio 04, 2020

Un Everest tres veces más alto



Aunque no es exactamente el mismo tema de los dos posts anteriores, hay una cosa sobre la que me gustaría escuchar vuestras opiniones si alguno sabe del tema o encuentra algún artículo: si existiera sobre el planeta Tierra un monte tres veces más alto que el Everest, ¿cómo afectaría eso al clima del planeta?

Es lógico pensar que una montaña como esa podría producir, por sí misma, un río como el Indo o quizá algo más caudaloso.

¿Se producirían violentas tormentas alrededor al chocar los frentes fríos y las corrientes cálidas en sus laderas?

Es lógico pensar que sería una montaña rodeada por varios glaciares. Parece claro que sería una montaña sin bosques, solo cubierta por glaciares descendentes hasta la base.

En principio no parece que haya ningún problema en que una montaña así se mantuviera en su altura sin hundirse lentamente. ¿O quizá habría un cierto hundimiento de la corteza sólida sobre la capa menos sólida subterránea?

¿Sería una montaña cubierta de nieve, sin la más mínima vegetación, rodeada por un anillo de bosques o selva?

 ¿Tendría un impacto meteorológico a nivel global en su región o se limitaría a las zonas adyacentes?

A ver si alguno aporta información que nos enriquezca a todos, porque el tema me parece muy interesante.

viernes, julio 03, 2020

Pero Dios está por encima de la tempestad



Primero: La foto de ayer era de una estatua. Son figuras tan perfectas que alguno ha podido pensar con razón que era una foto de una pareja real. Por eso he puesto la foto de hoy.

Segundo: Alfonso (al que yo tanto estimo) ayer escribía esto:

Es curiosa también la falta de empatía que los epulones occidentales tienen hacia los 700 millones de lázaros de la China interior, a quienes afecta mucho más el rápido desarrollo de la China costera.

Al que no le importa nada la existencia de esos 700 millones es a su propio gobierno. Si los colosales, gigantescos, godzillianos, superavits que ha tenido China se hubieran empleado en mejorar la vida de sus ciudadanos, sus existencias hubieran cambiado. Pero Xinpin decidió que la existencia feliz de millones de siervos sería sacrificada para que su Estado-ídolo reinara con una supremacía que solo puede calificarse de religiosa. Ya es hora de llamar a las cosas por su nombre.

Alfonso añadía:

Siendo nosotros aún mucho más ricos per capita que los chinos costeros nos quejamos con pataleta de perder privilegios y comodidades (en vez de trabajar más duro y vivir menos subsidiados) pero ni vemos a esos pobres lázaros que sí que no pueden competir.

No, no es una cuestión de perder privilegios. Nadie puede competir con China. Nadie puede competir con una mano de obra esclava. No es una cuestión de innovar o reinventarse. Ahora hay un movimiento de opinión para implantar la jornada laboral de 12 horas 6 días a la semana. Único objetivo: que los ricos sean más ricos.

¿Trabajar más duro? Las condiciones de trabajo de millones de chinos son de verdadera esclavitud. Con todas las sílabas, es-cla-vi-tud. Se llama de otra manera, pero es eso. ¿Así que hay que trabajar más duro? ¿Innovar? ¿Esto se soluciona siendo competitivos?

Tercero: Para mí, China ocupará el mismo lugar teológico (respecto a la antigua Cristiandad) que Babilonia respecto al antiguo Israel. Por supuesto que los chinos no son culpables, son las primeras víctimas de un neofascismo tecnológico.

jueves, julio 02, 2020

Segundo post de hoy: respuesta a los comentarios


Era claro en 1918 lo que estaba pasando en Rusia con el gobierno bolchevique, pero los países cristianos pensaron que lo un lugar tan lejano no iba con ellos, que no les afectaba. Dejaron de apoyar a los rusos blancos. Si hubieran visto el futuro, hubieran dejado todo para ayudar a los que luchaban por la libertad. 

Algunos, en Occidente, con una visión certera, sí que advirtieron lo que iba a pasar: el peligro de la revolución mundial. Lo que vendría después fue una pesadilla incluso peor que el III Reich, aunque con una estética mucho más vulgar. Lenin, como ha citado una comentarista, dijo:

Usaremos a los tontos útiles en el frente de batalla. Incitaremos el odio de clase. Destruiremos su base moral, la familia y la espiritualidad. Comerán las migajas que caerán de nuestras mesas. El Estado será Dios.

Querido Alfonso: No, no es una cuestión de sentimientos o afectos. Te aconsejo que veas los vídeos de personas que vivían en China en la época en que evolucionaba hacia la libertad, y del giro de acontecimientos de los últimos siete años. No son unos pocos amargados. La persecución contra los cristianos se va recrudeciendo año tras año. Y si escuchas a los católicos de allí, lo mismo. Y si hablas con altos ejecutivos de grandes empresas, te dirán lo que ya me han dicho a mí, pero que no se puede decir en un medio de comunicación. China está parasitando la economía mundial desde hace más de un decenio contraviniendo todas las reglas del comercio justo.

Querido Pablo: Si China solo quisiera unificar su territorio, eso no sería tan preocupante. Pero si la gran potencia emergente mundial, tiene un plan de pesadilla para mil millones de sus habitantes, eso sí que es preocupante. 

Y si ese país se muestra cada vez más agresivo, incluso territorialmente en aguas internacionales, eso sí que es preocupante. Pero si ese país está invadiendo completamente la economía mundial y apoderándose de todos los recursos naturales que puede con un plan global, eso sí que es preocupante. 

Y si la mayor dictadura del mundo, tiene verdaderas posibilidades de convertirse en el mayor sistema bancario del mundo y que su moneda sea la moneda de comercio internacional junto con el dólar, eso... no son sentimientos, son preocupaciones a las que los jefes de Estado no deberían cerrar los ojos.

¿Qué ha logrado ese dictador? Ha logrado que sea un país donde el Estado te puede colocar una cámara dentro de tu pisito, o donde un obispo puede ser detenido durante años sin dar ninguna razón, o donde un neofascismo tecnológico se está desarrollando a toda velocidad. China no es solo eso. Pero esta es la dirección hacia donde es encaminada la gran potencia emergente del planeta.

Hubo un día en que la BBC radió esta noticia: París ha caído.
No nos engañemos, China ya ha caído. Ahora se trataría de que no caíga Europa. Se trataría de eso si no supiera que Europa está condenada.

Omisiones: nostra culpa, nostra magna culpa



Todos y cada uno de mis posts los he escrito carente de nacionalismo patrio. Cuando hablé de Corea del Norte, hace años, ya dije que, si algún día nos acercáramos a una situación de inevitable conflicto bélico, habría que tratar de barajar acciones en las que se buscara el bien de los norcoreanos, unos pobres rehenes de un régimen patológico.

Lo mismo pasa con China. Si ese país fuera una democracia en la que su predominio no supusiera otra cosa que un relevo del poder americano por el asiático, yo no tendría nada que decir. La Humanidad es la familia de los hijos de Adán, puestos sobre el suelo que Dios nos ha dado. No creo que un europeo tenga más dignidad o más capacidad que un asiático.

El problema es que la evolución de China es una seria preocupación para cualquiera que tenga una visión que vaya más allá del aquí y el ahora. El modo crecientemente opresivo de esa distopía resulta impresionante. ¡En solo siete años! Igualmente preocupante señalan personas que llevan mucho tiempo viviendo en China, que hablan chino, que están establecidos en ese país y casados con mujeres chinas es la propaganda contra los occidentales desde el aparato del Estado y que ha calado en la población.

En cuestiones geopolíticas son muy poco intervencionista. Considero que para casi todos los problemas con naciones soberanas es mejor dejar que pase el tiempo. El tiempo suele solucionar la mayor parte de los problemas. Ahora bien, desde un punto de vista económico, el problema es precisamente ese: que no hay tiempo.

Si la economía pudiera visualizarse como un territorio, sería sorprendente hasta qué punto se ha producido una invasión. Lo que ha ocurrido con China no ha sido una colaboración, un comercio justo, un intercambio beneficioso para las dos partes. Se ha tratado de una invasión pura y dura. Solo una miopía perfecta y falta de principios morales de los jefes de Estado occidentales ha podido permitir semejante vampirización.

miércoles, julio 01, 2020

Hong Kong, nostra culpa, nostra pessima culpa



Cuando alguien ve una película de nazis, uno siempre se imagina que, de haber estado allí, uno hubiera sido un héroe ayudando a la resistencia. Pero la película que se está produciendo ahora está siendo emitida en directo para toda la humanidad.

Es una historia que trata de una dictadura completamente consolidada en un macroestado futurista. Una dictadura con planes de dominación económica mundial que cuenta con la mejor tecnología y quizá con el mejor servicio de inteligencia del planeta. Un país que tiene encarcelados en campos de reeducación a vastas cantidades de sus propios ciudadanos: el número varía entre tres millones y cientos de miles de personas. Un régimen orwelliano que califica según una escala a sus propios ciudadanos, premiándolos o castigándolos hasta en los más pequeños detalles.

En un momento dado de la película de ficción, el supervillano que domina este Leviatán somete a su dictadura a siete millones y medio de ciudadanos completamente libres, incumpliendo sus propios compromisos internacionales: la comunidad internacional no hace nada, no mueve un dedo. Pero todo es una ficción.

Sin que este guion cinematográfico tenga nada que ver con la realidad, me acostaré esta noche muy tranquilo.

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Cambiando completamente de tema. Debería habérsele dejado claro a cierto país asiático que, los pactos internacionales hay que cumplirlos: Hong Kong tendría que haber sido esa línea.
Haber fracasado moralmente en una línea tan clara, tan precisa, nos lleva a estar seguros de que, dentro de diez años, esas líneas estarán en nuestro propio país.

Hemos cedido en el campo de lo moral y eso tendrá consecuencias. Mañana cederemos en nuestro propio país, persiguiendo a los críticos contra ese IV Reich. Y lo haremos porque ya no tendremos otra posibilidad.

Hoy hemos entregado a siete millones. Mañana entregaremos a la justicia del Gran Cocodrilo a los españoles que ellos nos exijan. Será una época en la que la censura respecto a Gran Dragón ya se habrá establecido en nuestro propio país. Ya ahora muchos poderosos se autocensuran en Occidente respecto a ese País de las Maravillas. Los peones pueden decir lo que quieran. Pero las fichas grandes del tablero hace ya algún tiempo que saben que el Partido castiga dentro y fuera de sus fronteras.

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Ayer vi un detalladísimo vídeo acerca de cómo la vida en China ha cambiado en los últimos siete años. La gente aquí no lo sabe, pero la vida en esa nación ha cambiado radicalmente. Antes de Xi Jinping, China evolucionaba a mejor, año tras año. Desde hace siete años, la dictadura se va volviendo más y más férrea, e inculcando (de forma nada sutil) el odio al extranjero occidental.

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Por favor, de ningún modo, estoy abogando ni por el odio ni por la guerra. Pero si los jefes de Estado fueran hombres con moralidad, hace mucho que habrían tomado una serie de medidas evidentes. Pero, al final, será lo que tiene que ser. China será el martillo, la hoz, el flagelo. Un diluvio de sangre y fuego a la medida de la Babel actual. Un castigo a la medida de nuestro pecado. Y como en la película Pactar con el Diablo (Devil´s Advocate), Al Pacino (Milton) nos dirá histriónicamente: “¡Pero si te lo advertí mil veces!”.
         --Es tu mujer. Está enferma. Todo el mundo lo entenderá.
         Y el otro insiste en que lo único que le dolerá es no perdonarse a sí mismo, etc., etc.
         Sí, lo mejor del agujero en el que nos estamos metiendo es que descendemos paso a paso con plena consciencia hasta el día en que nosotros mismos nos pongamos las cadenas y le entreguemos las llaves al torturador con la esperanza de que la buena conducta haga que nos trate un poco mejor.

martes, junio 30, 2020

Unos minutos antes de ir al locutorio



Ahora voy a visitar a una carmelita que profesó hace unos pocos días. En cuanto acabe de escribir estas líneas, me trasladaré al convento bajo un sol de justicia. El sol del verano a las cinco de la tarde. La sotana no me da nada de calor (por los materiales y su amplitud), pero sí por su color negro.
Dentro del locutorio se está fresquito. Hay un silencio perfecto. 

Entrar en la conversación con esa carmelita, indudablemente, supone entrar en otro mundo. El convento está a unos diez minutos de distancia, pero está en otra dimensión: la dimensión de la divinización perfecta. Durante el rato de la conversación, entraré en contacto, me asomaré, a un alma que está en el campo de lo angélico, que vive en el Misterio de Dios.

Ya acaba el lunes


Hoy he tenido una conversación telefónica con un amigo. Por supuesto ha sido una llamada de dos horas: 1 hora, 58 minutos y 19 segundos para ser exactos. Dos horas de ondas atravesando el entero Atlántico de un lado a otro: él en Washington D.C. y yo en Alcalá.

Mi amigo es una de las pocas personas con las que puedo pensar en voz alta. La confianza que tengo en él es máxima. No muy grande, sino máxima, total. Hablamos de todos los temas, desde los más personales a los más abstractos. Es una pena que no sea cómodo hablar por teléfono tres personas, su esposa (a la que conozco) seguro que sería una aportación grandísima.

El gran tema del que hemos hablado, como siempre, es de los ángeles. También hemos comentado de algunas cosas de detalle de la novela que estoy escribiendo. Sus sugerencias son para mí muy valiosas. Mi amigo tiene un trabajo sobre asuntos prácticos (no diré más), pero su gran interés es la teología filosófica.

En novela, esta tarde, Pablo ha regresado a Tarso (en su tercer viaje) y visita a su familia por última vez. En la comida, me he comprado un queso camembert que es uno de mis favoritos. Pero que tengo prohibido, me lo he prohibido a mí mismo, porque me lo como en pocos días.
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Os recomiendo, otra vez, el sermón 173, titulado "El amor de Dios es incondicional":

domingo, junio 28, 2020

Pablo caminando en mi libro



Continúo con la aventura (literaria) de ayer. En mi novela, ya tenía acabado el largo episodio respecto a la genealogía de Jesús. Un asunto que había planeado que fuera mencionado en media página, esa era mi idea original, se había complicado hasta ocupar más de seis o siete páginas.

Para llegar a mis conclusiones, había tenido que leer muchísimos artículos. Todos ellos interesantes porque (aunque esos artículos no lo mencionaran) Pablo estaba por medio: como mínimo presente en Antioquía; como máximo, ayudando a Lucas en su evangelio.

Pues, cuando ya todo lo creía acabado, me llama por teléfono una amiga supernumeraria: “Jesús es de la tribu de Judá. (Eso lo deja clarísimo san Pablo en la Carta a los hebreos.) ¿Entonces, por qué la prima de María es de la tribu de Leví?”.

Miro el Evangelio de Lucas, capítulo 1, y, efectivamente, se dice bien claro que tanto Zacarías como ella son de esa tribu. ¡Se especifica por separado la ascendencia levítica de ambos!

No es que la prima de María se casara con un levita, es que el Evangelio ocupa un renglón en especificar esa ascendencia.

Un asunto que, en mi novela creía zanjado, se reabría. Después de leer y reflexionar, lo veo claro: hubo un matrimonio mixto entre tribus. Probablemente, tres o cuatro generaciones antes de Jesús. Matrimonio mixto que afectó solo a una rama genealógica de María.

Ayer, como os podéis imaginar, solo me interesaba leer acerca de matrimonios mixtos tribales en Israel. Felicité a mi querida amiga por haberse apercibido de un detalle tan pequeño en las Escrituras. Detalle que a los lectores actuales tal vez les parezca sin importancia, pero que fue de gran interés para Pablo. Ya que este tema genealógico tiene su importancia para él y para los judíos que leían los evangelios. Para la mayor parte de los lectores actuales, las genealogías son algo que se saltan por aburridas y sin interés. Pero eso no era así para los judíos cristianos, Pablo incluido. Y menos todavía si estuvo implicado en dar consejos a Lucas.

sábado, junio 27, 2020

El libro que discurre por sus propios cauces



La parte de la genealogía de Jesús es uno de los temas que toco en mi novela sobre san Pablo. Para nada pensaba tocar este asunto en una biografía sobre el apóstol.

Ahora bien, me encontré con que el Evangelio de Mateo fue escrito en vida de Pablo. Y, sin ningún género de duda, llegó a Antioquía pronto. Si vemos todo el tiempo que pasó Pablo en esa ciudad entre sus viajes, era inevitable describir la escena de la llegada de ese evangelio de Mateo. Si a eso añadimos que el Evangelio de Lucas, con bastante certeza, fue escrito en la ciudad de Antioquía, resultaba inevitable no hablar de la redacción de la obra lucana.

Así que me vi obligado a hablar de la redacción de una obra y de la llegada de otra. Era imposible no hacerlo. No podía hablar de mil cosas y no decir algo, un poco, de esos dos hechos: la redacción y la recepción.

Pero hablar de la recepción, suponía que nada más abrir el libro mateano se encontraban con la genealogía. La cual, a primera vista, sin darle muchas vueltas, no coincidía con la genealogía lucana.

En mi novela, tuve que dar una explicación. Alguien dirá que me fui por las ramas, pero ese fue uno de los grandes hechos de esos años. No solo eso, Pablo estaba allí y Pablo era (o iba a ser) el gran escritor cristiano de su generación. ¿Podía el apóstol no ocuparse del asunto?

O replanteando la pregunta: Si el mayor teólogo cristiano de la época, era ya obispo, ¿podía desentenderse de esa cuestión que salta a la vista en la primera página?

Evidentemente, no. Sin duda, seguro, Pablo habló de este asunto con los ancianos de la ciudad.

Así que, como veis, lo uno llevó a lo otro. Pues bien, esa parte de la novela acerca de la genealogía estaba acabada, bien rematada y totalmente revisada en mi novela sobre san Pablo, cuando hoy recibí una llamada telefónica de una supernumeraria del Opus Dei. (Mañana seguirá.)

viernes, junio 26, 2020

7 consejos fortenianos para escritores



Consejo nº 1: Querido pardillo, debes entender que el mundo editorial es mucho más cruel que cualquier cosa que hayas visto en El Padrino I, II y III. La policía no parece haber descubierto que en este ramo se derrame sangre.

Consejo nº 2: Crees que eres el mejor escritor del mundo y que todo lo que sale de tus dedos es oro. Y no seré yo el que te saque de tu error.

Consejo nº 3: Triunfar en literatura es cuestión de trabajo y perseverancia. Me encantan los sádicos que afirman y hasta enseñan este tipo de cosas.

Consejo nº 4: Según el último censo, hay cuatro escritores por cada tres lectores. “Cómo escribir una novela” es el género literario más vendido durante los últimos años. Pagar a los lectores que queden por ahí parece el método más rápido y sensato para llegar al mismo fin.

Consejo nº 5: Otros escritores te darán consejos acerca del uso de adverbios o del modo de enfocar una descripción, te dirán esto y lo otro sobre la inspiración. Para ser un buen escritor lo mejor es una relación amorosa (no necesariamente larga) con el director de la editorial.

Consejo nº 6: Vargas Llosa hablaba de que en esto consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas. Yo creo que se refería mi consejo nº 5.

Consejo nº 7: “Mis diez consejos para escritores novatos”. “Cómo acabar una novela en seis meses”. “Cuatro consejos para escribir una novela histórica”. “Diez lecciones de X para acabar una novela que atraiga”. Ja, ja, ja. Mejor sería que los escritores se coaligaran para hacer una expedición a la caza de los lectores que todavía queden sueltos por algún paraje. Aconsejo usar, sin contemplaciones, el arpón.

Nota final: En Shakespeare in love el barquero que lleva al dramaturgo le dice al final de su trayecto: Maese Shakespeare, aunque no lo crea yo también soy escritor

La gracia que me hizo esa escena. Sí, el carnicero, el cartero, el exterminador de plagas, el que te arregla la lavadora, al cabo de un rato, te confiesan con una sonrisa de confidencia: “No lo creerá, pero escribo”. Yo siempre les digo lo mismo: “Pues lea, hombre, lea”.

—¿Cree, usted, que es escribir es una pérdida de tiempo? –me preguntan indignados.
—En su caso, no lo dude.

jueves, junio 25, 2020

De las últimas cosas que dijo Jesús en lo alto de la Cruz: una variación



La cuestión de los últimos días tiene su interés. En la Palabra de Dios todo tiene un sentido, todo tiene una enseñanza. Si hay una variación, debemos preguntarnos por qué Dios quiso que quedara para siempre esa variación. El Autor quiso la variación.

En mi opinión, no es para enseñarnos que Jesús hablaba arameo: pues eso ya queda claro por la segunda parte del versículo. Sino para que quedara testimonio de la libertad con que los historiadores escribían en la época, todos, también los evangelistas.

Desde luego, según la critica textual, sin la menor duda, las palabras literales fueron: Eloi, Eloi... Lo que hace Mateo es una traducción. ¿Pero por qué? ¿Por qué solo la primera parte del versículo? ¿Por qué si es tan parecido al hebreo, las hebraiza? Francamente, no lo sé.

A este asunto le he dado mil vueltas, he leído infinidad de artículos. Y la única explicación que se me ocurre es que Mateo no hace ningún esfuerzo por traducir, él lo escribe tal cual se decía en el arameo común palestinense, aunque Jesús lo dijera con una variante local aramea.

Eso respondería a los interrogantes que ha planteado la palabra Eloi en los conocedores del arameo y que no acaba de cuadrarles.

Jesús hablaba con variantes locales en las palabras, con acento regional, con giros gramaticales nazarenos. Yo que he hablado el baturro en mi niñez conozco ese tipo de cambios respecto al castellano normativo. El baturro era una versión dialectal del castellano. Por poner un ejemplo (en este caso real de mi niñez), es como si Marcos dijera que Fortea dijo: No tajunto. Y Mateo dijera: No te ajunto. Tantas veces dije la primera expresión para significar que no era ya amigo de algún niño. Podría poner muchísimos más ejemplos. Es un cambio totalmente similar al que hablamos: Eloi y Elí.

miércoles, junio 24, 2020

Palabras de Jesús



En la foto, he puesto el texto griego de la Septuaginta del salmo que cita Jesús. En rojo están las palabras: "Eloí, Eloí...".
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He leído vuestros comentarios y con estas líneas solo quiero añadir, no corregir. Aunque sí que hago mención de la especial profundidad del comentario de Lux. Este comentarista ha llamado la atención de algo muy interesante: que Mateo mezcla hebreo con arameo.
El post de ayer lo que prueba es que Jesús hablaba arameo. Porque, incluso en la Cruz, al citar el salmo ¡no lo cita en hebreo!

Es cierto que, después, Mateo hebreizará el comienzo de la cita. Pero como disponemos del texto de Marcos, sabemos que lo que, en realidad, dijo es Eloí, Eloí. La diferencia es pequeña, pero “Eloí” no es hebreo.

Y lo que sigue, con más claridad, no es hebreo: sabajtani en vez de azavtani. No es una errata mía, es una J en vez de una C, en el texto canónico.

Bueno, ayer solo pretendí, como curiosidad, que nos fijáramos en esta divergencia, que no contradicción. La cual muestra, una vez más, que la lengua que hablaba Jesús no era hebreo, ni siquiera cuando cita un versículo de un salmo.

Pero esta divergencia pone de manifiesto, el modo en el que los evangelistas escribieron el texto. Mateo, teniendo delante las notas sueltas (que después serían el texto de Marcos), no tiene problema en hebraizar el comienzo del salmo. Si el Espíritu Santo no hubiera intervenido, cuántas más cosas hubieran sido “adaptadas”. Pero es que así se escribía la historia en esa época. Y esta divergencia es ejemplo de ello.

Y Mateo no hace ese cambio para que se entienda mejor, porque lo que sigue del versículo es ya totalmente arameo. Así que Dios aquí ha querido dejar otro testimonio, otro, de como ellos, pobrecillos, hicieron las cosas lo mejor que pudieron, pero con una mentalidad muy distinta a la de ahora: y de ahí las divergencias.

Lo admirable es que al poner los sinópticos, uno al lado del otro, veamos las divergencias y ninguna contradicción. Y el caso de hoy es un buen ejemplo.

martes, junio 23, 2020

Camaradas, ¡a los versículos!



Como aquí hay lectores muy amantes de los retos, hoy voy a exponer una cuestión bíblica interesante, si no apasionante. Marcos (Mc 15, 34) escribió que las palabras de Jesús en la Cruz fueron:

Eloi, Eloi, lama sabajzani.

Mateo (Mt 27, 46) escribió que sus palabras fueron:

Eli, Eli, lama sabajzani.

Añadamos que el texto hebreo de ese salmo dice así.

Eli eli lama azavtani.

Ahora bien, todos sabemos que Jesús hablaba arameo. La antiquísima versión aramea del salmo en el Targum dice así:

Eli elahi metul ma shabaktani.

Yo me he limitado a plantear la cuestión. Ahora es momento de escuchar a los comentaristas.

lunes, junio 22, 2020

Camaradas, a las barricadas... a las barricadas de los mosaicos





Ayer tuve una amable discusión con una persona que me decía que Jesús enseñó que no llamáramos a nadie “padre”.

Le expliqué que eso había que entenderlo según el espíritu, no como un mandato según la letra. La letra de ese mandato de Jesús era según el sentido. De lo contrario, no podríamos llamar “padre” a nuestro padre.

Y si podíamos llamar “padre” a nuestro padre en la familia carnal, ¿por qué no a nuestro padre en la familia espiritual? Pues san Pablo dice:

Pues, aunque hayáis tenido diez mil pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo Jesús (I Corintios 4, 15).

Nosotros, los católicos, tenemos, además de la Biblia, padres espirituales. Porque somos una familia espiritual, pero verdadera familia. No somos un grupo de gente lectores de la Biblia, somos una familia. Así que en una verdadera familia, lo lógico es llamar “padre” al que ejerce esa función.

A ese hombre le dije que si él no tenía un padre espiritual en la tierra, le creía. Pero nosotros tenemos padres y obispos. Y en esta familia también hay una Madre en los cielos.

Sé que en la tradición de algunos se nos echa en cara llamar “padre” a un sacerdote. Pero, entonces, tampoco se podría llamar a nadie “bueno”.
"Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios" (Marcos 10, 18).

Aires nuevos en la parroquia

Reunión de catequistas de la parroquia


 El nuevo joven párroco para el próximo curso.


domingo, junio 21, 2020

Pensamientos acerca del nuevo orden mundial



Si os fijáis, “nuevo orden mundial” es una expresión que no uso nunca. La razón es que, aunque ya se ha implantado una nueva mentalidad en nuestras sociedades del siglo XXI, no se ha implantado todavía un nuevo orden internacional.

La nueva mentalidad lleva años calando en los intelectuales, en los medios de comunicación y en los políticos. Solo en los últimos años hemos visto como imponía sus tesis en el ámbito legal, restringiendo la libertad, llevando a los tribunales por delitos de opinión. Por supuesto que esta restricción de derechos se lleva a cabo en nombre de la libertad. Cada nueva restricción se realiza para ampliar la libertad o para defenderla.

Cada ataque, por supuesto, se realiza bajo la bandera de la defensa. Se subvierte, completamente, el concepto de ataque y defensa. El agredido se convierte en agresor en el discurso de esta nueva mentalidad. Esta dinámica, por supuesto, no tiene final.

Pero el cambio de mentalidad y las primeras leyes de este tipo no conforman un nuevo orden mundial. Sería erróneo afirmar tal cosa. Una cosa es la mentalidad; y otra, el orden social. Ciertamente, esta nueva dictadura de las ideas conllevará una dictadura social, en el futuro. Pero ese nuevo orden todavía no se ha implantado. Sin duda, llegará, pero el orden actual es el antiguo.

Cuando, entre la élite, triunfaron las ideas de la Ilustración, se tardó todavía tiempo en que eso cristalizara en un nuevo orden social. En la época de Voltaire, todavía existía el antiguo orden. Un tiempo después la nueva mentalidad sí que creó un nuevo orden social. Lo mismo pasa ahora. No dudo de que ese nuevo orden llegará, pero ahora mismo no se puede hablar de que vivimos en un nuevo orden.

Todos sabemos que la nueva dictadura que se implantará en las democracias occidentales lo hará en nombre del antifascismo, siempre tendrá en su boca las palabras “respeto” y “tolerancia”. Se enviará a prisión en nombre de la libertad.

Resulta un hecho indudable que la mayor de vídeos sobre el nuevo orden mundial que se pueden encontrar en Youtube son fantasías de dieciochoañeros que creen que el mundo se puede dominar con planes que parecen sacados de una película del Dr. Maligno.

No tendría mayor trascendencia esa abundancia de vídeos fantasiosos si no fuera porque un pequeño tanto por cierto de católicos y evangélicos se los están creyendo. Conviene recapitular la situación actual para recobrar una cierta visión sensata de las cosas:
—ahora mismo no hay un nuevo orden mundial fruto de una conspiración
—prácticamente todas las teorías de la conspiración son falsas

Tampoco me atrevo a afirmar rotundamente que todas son falsas. Una mentalidad racional no puede descartar que haya alguna verdadera que yo, desde luego, no conozco.

Los pastores deben centrarse en el anuncio del Reino. Debemos anunciar la Buena Nueva, no dedicarnos a ser pregoneros de teorías. Con la excusa de querer defender el Evangelio, no podemos caer en el vicio de predicar algo que no sea el Evangelio.

¿Hay que advertir a los fieles? Aquello de lo que hay que advertirles ya está contenido en la Palabra de Dios. Si predicamos acerca de las Escrituras, allí están todas las advertencias. Pero si pienso que debo concretar en el ahora las advertencias bíblicas, fácilmente me puedo encontrar predicando un mensaje humano y solo humano. Pensamos que los demás se equivocaron al caminar en unas laderas tan resbaladizas, pero que yo no lo haré. El mero hecho de caminar por esas laderas ya resulta una insensatez.

En la Palabra de Dios, ya está expresado lo que hay que afirmar, lo que hay que negar, acerca de lo que hay que advertir. Las Escrituras son expresión: y expresión también de la negación.

La predicación, ante todo, es afirmación. Es más fácil de lo que parece creerse en un apóstol de los últimos tiempos y llegar a la convicción de que yo debo predicar lo que otros callan. Olvidando, así, que puedo acabar predicando un contenido completamente personal, humano, falible. Hay una diferencia radical con el que predica una síntesis personal, sí, de la lectura y meditación de la Biblia. Pero una síntesis personal de que escucha y se somete a esas Escrituras. En ese caso, la predicación será humana, pero embebida de lo Divino. Será, por supuesto, una predicación falible, pero con el deseo de transmitir un mensaje que proviene del Infalible.

Una predicación humana y mala puede estar repleta de versículos de la Biblia. Una predicación acerca de lo Divino puede ser una síntesis completamente personal en la que no se mencione ni un solo versículo de la Biblia.

sábado, junio 20, 2020

El olor del queso cuesta, pero con perseverancia y métodos tradicionales (y sostenibles) se lo damos


Cuando ir al dentista no era algo tan frío y aséptico como ahora


Cuando saltarse el confinamiento se castigaba con más severidad que ahora


El Rostro de Elohim


Pongo estas imágenes para dejar constancia de cómo me imagino el rostro de Cristo. Poner un rostro a la Persona Encarnada a la que hablo siempre me pareció algo que me ayudaba mucho.



Estas dos figuras reflejan, exactamente, cómo me imagino yo ese rostro. Mejor que cualquier pintura detallista sobre óleo.




Es curioso, siempre las estatuas que más devoción me han dado han sido las figuras blancas del Sagrado Corazón. A la Virgen María me la imagino con un rostro alargado, parecido al de su Hijo. Parecido ya que, al fin y al cabo, eran madre e hijo.

En el modo de representar el rostro de Jesús y María, veo, afortunadamente, pocas veces una visión muy humana de esas figuras. O, mejor dicho, más que "muy humana", deberíamos decir muy "poco divina". Menos mal que los tiempos de Jesús Superstar ya pasaron.