domingo, diciembre 31, 2006

El padre Fortea en su diario trabajo de lucha contra el mal.


Ahora es cuando podría echar mano a un centenar de frases hechas: Otro año se acaba y bla, bla, bla. Se nos va el 2006 y bla, bla, bla. Más que frases son párrafos hechos.

Debo resistir esa tentación, aunque siento el irresistible atractivo del lugar común, de lo manido. No cabe duda, debo ser fuerte y ofreceros algo digno de vosotros.

Así que os ofrezco una joya, una perla. La he leído en otro blog, pero (lo digo con sinceridad) no recuerdo el nombre del blog, si no, lo citaría. Las sublimes palabras y pensamientos de Chewaka (el peludo de la Guerra de las Galaxias) cuando en un momento de intimidad e inspiración junto a su familia dijo:

¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght. ¡Aaagghh, aah, aaaaaaaaahgt aaght, haarrr arrh, gghh, aah, aaaaaaaaahgt aaghtgghh, aah! ¿Aaaaaaaaahgt aaghtgghh? aah, raaaaarrrrrrrrrraaaahgt raaghtgghh, aah, aaaaaaaaahgt rrraaght.


El estudio pormenorizado de las desinencias, casos y campos semánticos de esta lengua, con los arcaísmos de la tercera frase lo dejo ya para un futuro, pero no distante, 2007.

sábado, diciembre 30, 2006

Hemos encontrado esta foto del padre Fortea hace unos años. El tiempo ha hecho estragos.


El coche aparca, un breve diálogo en el interior, dos familiares deciden quedarse en el coche a echar una cabezada. El otro familiar sale a recibir al que llega. Los que se quedan apoyan cómodamente sus cabezas y se duermen en seguida. ¿Dudaron si salir del coche a recibir al que venía en el avión? ¿Tuvieron alguna duda o claramente desde el primer momento vieron que se quedarían en el interior del coche? Si vacilaron acerca de lo que hacer, ése fue un momento de mayor trascendencia de lo que se imaginaron en ese momento. Si hubieran querido más al que llegaba, ¿hubieran salido? Si hubieran dormido más horas el día anterior y no hubieran tenido sueño, ¿hubieran salido? Se durmieron en seguida, para no despertar nunca o para despertar una fracción de segundo antes de que una presión instantánea y nunca antes sentida en su cuerpo les impidiera salir de ese estado de confuso sopor. El sueño y el Sueño se fundieron, tan solo una breve confusión en medio, como una confusa frontera. Matrix sabía que a las 9:06 los quinientos kilos de explosivo estallarían en el aparcamiento de la Terminal 4. A las 9:06, no a las 9:05 ni a las 9:07. La diferencia entre la existencia o el fin de la existencia en este mundo estaba fijada a las 9 horas 06 minutos 03432cienmilésimas.
La confusión de esa frontera, la exactitud de una cienmilésima en el tiempo, una decisión de quedarse, una decisión de poner el artefacto, el entrecruzamiento de ambas decisiones. Yo seguiré viviendo para analizar desde mi sillón millones de entrecruzamientos y colisiones de decisiones.

viernes, diciembre 29, 2006

El año agoniza. No lo percibimos, mas vamos embarcados en el tiempo.

No sé de qué escribir hoy. El problema no es la falta de temas, sino su infinita abundancia y su más infinita combinación. Cada post admite una ilimitada variedad de matices, cada matiz un sinfín de tonos con que puede ser enfocado.

“Era tan evidente la grandeza del sajón”, me escribe una amistad acerca de Mozart al descubrir la obra de Bach. Esa frase me inspira tantos comentarios.

Podría hablar sobre la conferencia sobre la negación del Holocausto que tuvo lugar en Irán en este 2006. Este tipo de temas criminales también me inspiran. La mera realización de esa conferencia es un crimen: contra la inteligencia, contra la virtud, contra el ser humano en general. El pajarraco que ocupa el vértice de la pirámide jerárquica en Irán tiene la cara perfecta y consumada del facineroso.

“Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara”, esta frase de Borges supone un lucimiento más de su brillante inteligencia. Hay que ser él para que se le ocurran a uno pensamientos así. Merecerían sus palabras tres posts.

Ahora en la calle hay 4 grados de temperatura. En un cuarto de hora, Miguel, abogado, me llamará para dar nuestro paseo semanal. Me enfundaré en mi abrigo negro, me pondré la bufanda y quizá hasta mi sombrero negro. Mis guantes, paso ligero y un largo caminar durante poco más de una hora. Al regresar, sentiré mucho calor, al entrar en casa, mi rostro estará encendido y será la hora de irme a la cama. Tal vez lea un poco.

Ejem


Siempre hay un par de personas que me avisan si hay insultos en los comentarios o cosas inconvenientes. Hace dos días alguien colocó unos comentarios en que me ponía de vuelta y media. A esa persona a la que denominaré sr. Bean le respondo:

1. He sentido sonrojarme al leer ese post tan laudatorio hacia mi persona. Pero ha sido mi madre la que lo ha colocado. Ella se sabe la contraseña y a veces introduce posts de ese tenor. No sería de extrañar que encontrase usted algún otro post de ese estilo entre los anteriores.
2. No sabe, sr. Bean, el bien que me hace el que me recuerde todos mis defectos. Lo tengo a usted por uno de mis mayores benefactores.
3. Cabe la posibilidad de que nuestro humilde blog le guste más de lo que nos concede en sus comentarios, por lo menos a juzgar por los muchos días que nos visita. Su noble estela en el listado de comentarios resulta inconfundible. No crea que los borramos porque no nos gusten. Simplemente los archivamos en un lugar más noble para recordarlos más a menudo.
4. ¿Ha pensado seriamente en inscribirse en alguna otra de las religiones mayoritarias? No prive a otras religiones del beneficio de sus consejos. Si yo fuera usted no dudaría en hacerme anglicano.



jueves, diciembre 28, 2006

Ultima foto del conejito. Sólo existen dos en todo el mundo.

El día comenzó con un viaje con sueño, en coche, hacia la parroquia. Allí, en un ambiente helador, amanecer de diciembre, me senté en el primer banco, mientras las señoras comenzaban la limpieza de la iglesia. Traté de meterme en la oración. El aire estaba lleno de polvo de una escoba cercana. Ruidos y señoras moviéndose como abejas alrededor de mi banco. Yo enfundado en mi abrigo de gruesa lana negra. Guantes en mis manos. Capucha sobre la calva. Un libro en mis manos.

Más tarde, tras desayunar pan con tomate y aceitunas, llevé a mis padres a la estación de tren. Regresan a Zaragoza.

Llevé cartas a correos, recogí una notificación que resultó ser una multa de tráfico por estacionamiento indebido. Y eso que la calle tenía nombre de santo y mi propósito al estacionar era bueno.

Me encuentro con un antiguo parroquiano por la calle. Ha cambiado de peinado pero sigue igual de delgado que siempre. Un alma bendita, como su mujer.

Voy a la peluquería de otro parroquiano a por una agenda de propaganda que cada año recojo y que este año se retrasa. Mis compromisos se amontonan en la última página de la agenda actual.

Llamo a un obispo para un asunto que me había pedido.

Veo las noticias mientras como, no ha pasado nada.

Escribo este post. Me marcho de nuevo a la parroquia. El día sigue.

miércoles, diciembre 27, 2006

Mirando el futuro con decisión.

Hoy estoy un poco perezoso, así que me voy a limitar a copiar y pegar un post sobre mí en otro blog. Tenía para elegir un post espantosamente insultivo (aunque con gracia) y el otro es terriblemente laudatorio (siempre me hace gracia).

Finalmente tras mucho pensarlo me he decidido por el laudatorio que os trascribo y que está en este link

http://20six.co.uk/abel/art/21160

El post es de un tal Abel es de hace bastantes meses. Después añado algunos cometarios de mi cosecha.

Post del gran Abel:

Domingo por la noche, cadena: la cuatro, nueva cadena de televisión sin nada interesante en su programación, solamente el programa de Iker Jiménez, programa resumen de los casos paranormales más importantes de los últimos años, casos que conocemos hasta la saciedad, que los sabemos de memoria, casos que ya hemos escuchado además en su programa de radio Milenio 3. Ninguna novedad importante, pero el programa hay que verlo porque esas imágenes de pueblos perdidos y de imágenes rocambolescas no tienen desperdicio. Pero anoche al que teníamos que ver era al cura más admirado del mundo: el padre Fortea, único exorcista en España. Es un personaje interesante, es el máximo ídolo de esta página, porque es exorcista, porque creemos en lo que dice y porque es alguien auténtico y diferente dentro de la aburrida sociedad de la actualidad. Es un superhéroe que vive con nosotros, es el único capaz de tratar de tú a tú con el Diablo, y eso es lo que nos cuenta cada vez que aparece en un programa de TV. A veces, igual que ocurrió anoche, le ponen al lado a un psiquiatra que nos da la versión de la ciencia, pero el autor de esta página no le hace ni puto caso, que para eso ha estudiado, y sabe que la ciencia es un cachondeo, que hay cosas extraordinarias que ocurren en el mundo y nadie tiene porqué decirnos que algo es imposible.
Sobre nuestro admirado Jose Antonio Fortea, para profundizar en el personaje, hay que visitar su página web:
http://www.fortea.ws/, donde vemos su extenso catálogo de obras escritas por él, que esperamos leer algún día, y sus sermones grabados y su pasión por el grafitti. Es un genio. Además de su gusto por la música clásica (...) conoce el latín, le encanta el cine... es un fuera de serie, deberíamos aprender de él.
Lo malo es que en entrevistas ha dicho que su objetivo no es el de ser exorcista, que lo hizo porque se lo aconsejaron los tutores; esperemos que no cambie de profesión, que es el único capaz de expulsar demonios de España y nunca se sabe si le vamos a tener que necesitar.
Comentarios del padre Fortea:

El cura más admirado del mundo, máximo ídolo de esta página, alguien autentico... es evidente que ese tal Abel es una persona que sabe reconocer la calidad cuando la ve, también está claro que se trata de alguien inteligente. Iba yo a comentar los elogios y ha dejarlos en su justa medida, a rebajarlos quizá, pero francamente he cambiado de idea y prefiero irme a la cama.

lunes, diciembre 25, 2006

Navidad: hoy ha nacido un rey de verdad.

Hoy escribo este post en mi día favorito del año: el entrañable día de Navidad. No hay para mí un día igual en el año. Mis padres en casa, la familia reunida, el sermón del Papa entre columnas rodeadas de flores de Pascua, los árboles de Navidad, las calles con sus lucecitas, los villancicos sonando por los altavoces, gente de rojo que dice ¡Ho, ho, ho...!, en fin, todo.

Debo reconocer que esta fecha, este día, me recuerda lo lejos que estoy de la perfección espiritual. Cada Navidad reflexiono lo mal que hago el seguimiento de Cristo. Os aseguro que cada año me propongo mejorar, perfeccionarme, limar mis defectos, pero debo reconocer que el heroísmo es difícil. Es más fácil y cómodo ser normal y humano, que ser heroico y sobrenatural.

Confiemos, querido ángel de la guarda, que en este día tan querido, que toca tanto mi corazón, comience a dar pasitos cada vez más decididos hacia el Misterio Insondable.

domingo, diciembre 24, 2006

Hoy es Nochebuena.

Hoy es Nochebuena. Mi padre ve la televisión en un sillón, mi madre prepara un redondo de ternera en el horno, yo cocino un pequeño post con guarnición. En este caso la guarnición es la mejor: la foto con el conejito blanco. Guardaba esta foto, la mejor, para alguna gran ocasión. Hoy se me ha ocurrido que la mejor foto, para el mejor día. El conejo es del corral de las monjas de Brasil.

Se me hace muy cuesta arriba lo de ir en mitad de la noche al pueblo donde soy párroco, ya que en mi familia nunca ha habido tradición de la Misa de Gallo. El frío, la oscuridad... si tuviera un vicario joven, enviaría al vicario.

En fin, os deseo a todos una feliz Navidad. Ya sabéis que yo soy católico. Me siento católico, me levanto católico cada día y me dan ganas de ser católico el resto de mi vida. Por eso estas fechas son tan entrañables para mí. Me da pena no estar en el salón de mi casa para ver la misa desde Roma. Lo que más me gusta de esa misa siempre es la procesión de entrada. Que pena que ya no esté Juan Pablo II, me gustaba tanto verle entrar sentado, encorvado, bendiciendo de ese modo tan especial, era como ver al abuelo de la familia.


Ay, que bonita la Navidad. Acaba de finalizar el mensaje del Rey. Nos ha dicho que nos quiere, que nos ama, y que vayamos a misa mañana. Le ha debido ser difícil encontrar una corbata que pegara tan poco con su americana. Ah, no vayáis a ver la película Natividad. Es tan mala que ni me he molestado en ir a verla.

Huy, mi madre acaba de poner unos redondos de sepia rellena. ¡Pero qué ricos! No los probaba desde la Navidad anterior.

Y oigo algo desde la cocina, algo sobre una sopa de pescado. Me acabo de acordar, y no es broma, que tengo mis regalos escondidos en el trastero del parking. Tengo que dejarlos lejos, sino mi madre todo lo encuentra.

Os dejo, tratad de ser buenos. Y si no lo sois, al menos leed mi blog.

Hace tiempo que no hablo del amor.

Una historia de amor otoñal

La historia comenzó algo antes del otoño. Quizá a mitad del verano. Él conoció a una chica por Internet y por teléfono. Debería decir más bien “sólo por Internet y por teléfono”. Se enamoró de su belleza. Después el carácter de ella también le atrajo tanto como su belleza. Ella era muy pasional. Él también.

Él insistía en conocerla, deseaba conocerla. Una y otra vez imaginaba el día en que se conocerían. Pero ella decía que necesitaba tiempo. Los meses pasaron.

Finalmente, comprendió él que ese día que se alejaba en el tiempo seguiría alejándose indefinidamente. Así que le dijo: sólo hay una cosa que quiero escuchar, y es tu voz diciéndome qué día concreto vienes a verme.

Pero esa voz nunca llegó a decir el día.

Él le había escrito espléndidos textos en prosa sobre el amor. Había hablado con ella horas y horas por teléfono.

Él le dijo desde el primer día que su amor era imposible. Pero que si ella quería podían vivirlo cada día como el último. El tiempo diría.

Al final, el día del encuentro no llegó. Extraño amor aquel que no busca el encuentro. Déjala, le dije, el amor no es para sufrir, sino para deleitarse en el ser amado. Si el amor es sólo espera...

El amor era imposible desde el primer día. Ella, desde antes de conocerla, pedía el compromiso.
Pero si no nos hemos visto ni una sola vez...

Lo lógico es vernos varias veces y después dejar que actúen los sentimientos, el amor.


Una vez más le suplicó que pusiera un día a su encuentro. Últimamente él ya sólo se dedicaba a suplicar esa fecha. Pero ella era dura.
Al final, él se cansó de esperar ni un solo día más. A mí me pareció bien.

viernes, diciembre 22, 2006

Señorita Hollhoper

Muy estimada Hollhoper:

Hoy, por fin, he podido abrir tu felicitación navideña. La mejor de todas las que he recibido ha sido aquella que tú echaste al buzón.

La más inteligente carta que he recibido en los últimos meses ha sido la que acompañaba a la (mejor) felicitación navideña de este año. Sólo una carta podía compararse a ésta, y fue la tuya precedente.

Estimada Hollhoper, me has recordado que nos conocimos gracias a un cruce de correspondencia respecto a una obra decimonónica inglesa sobre Bach. Delicioso encuentro para la que ha llegado a ser mi mejor consejera en materia literaria.

Los cálculos de una Providencia meticulosa vs. la accidental lotería de Babilonia. En mis libros se explaya esa lucha. Nuestro encuentro es la colisión entre esa Prov-met. y la Lot-bab. Es una maravillosa ficción hecha realidad.

Lo cierto es que tus consejos, afortunadamente, van más allá de los libros. Y tus exhortaciones tienen el don de la inteligencia y el de la mirada que se dirige hacia el futuro. Nada de lo que me dices cae en saco roto.

Me perdonarás que no te envíe una felicitación escrita. Hace años que no he enviado ni una sola. De hecho, la correspondencia se ha convertido ya en una de las grandes ocupaciones de cada día.

Bueno, señorita Hollhoper. Me despido deseándote una magnífica Navidad.

jueves, diciembre 21, 2006

Esta cara se le quedo al padre Fortea al ver los Estados Unidos

Quizá el único grado celsius de temperatura con humedad del 52% y viento noreste contribuyó a este pasmo.

¡Fotos, queremos fotos!

Aburridísimo en el avión se me ocurrió que podria poner una cámara en mi ordenador y que me vierais mientras escribo o rezo el breviario en casa. Ya veré. Sois unos pícaros, cada vez exigis más de mí. Y yo, claro, me dejo. Espero, al menos, que seais buenos.

Un día de invierno con un buen libro en la mano.

Ah, ¡qué bien estar en casa!
Detrás de los cristales hace 2º. Hoy ha venido mi madre a pasar las Navidades, el marido de mi madre se sumará en breve. Mi padre murió de cáncer hace ya muchos años, cuando yo tenía quince. Soy hijo único, así que no espero que se presente nadie la noche de Navidad llamando a la puerta en calidad de hermano. Yo creo que eso sí que sería una sorpresa. Sería tremendo que encima hubiera un gemelo por ahí suelto. Pero no. Las fotos, los relatos familiares, el notario declarándome a mí heredero de mi padre. Todo concuerda.

Ah, Dostoyeski muy mal, un rollo. Mal, mal, mal. Nada más llegar a Madrid, mientras mi madre hacía la compra y yo esperaba en el parking he empezado a leer a Gabriel García Márquez y he empezado a respirar: la prosa, la historia, todo era de nuevo agradable, todo me incitaba a seguir leyendo. Muy al contrario con el ruso ese. Ese libro era como un corsé. Nulas descripciones, diálogos falsos, aparente profundidad, cuánto me alegro de haber interrumpido su lectura tras unos cuantos centenares de páginas, me quedan muchos cientos más de letra pequeña, el libro era inacabable.

¿Cómo alguien que escribe tan bien –García Márquez- puede tener unas ideas políticas tan descabelladas? ¿En qué círculo del infierno Fortdante lo colocaría? ¿En el de los hermanos escritores comunistas de buena voluntad? ¿En el de los utópicos cuyas fantasías cuestan sangre y fuego? Sólo por apoyar a Castro descenderás cuatro o cinco círculos más. Te alejarás, por tu culpa, seis o siete capítulos más del comienzo de la Divina Comedia. Y yo no te visitaré con Virgilio. Tal vez con Borges o Yourcenar me digne pasear por la puerta y comentar: sí, éste es el círculo ése tan raro de los que después de la caída del Muro seguían creyendo en una fe imposible.

Eso sí, si Marguerite y Jorge Luís están fuera del Paraíso o al menos de algún tipo de limbo resistible, entonces...
Entonces, ¡qué caramba!, al menos nos quedan sus libros.

miércoles, diciembre 20, 2006

El viernes pondre fotos del viaje a Detroit

Magnana por la magnana salgo para Espagna. Todo un dia de viaje, por eso no habra post. Pero ya tengo en mi ordenador las fotos de este viaje. El viernes, Dios mediante, las pondre en el blog.

Hoy he tenido una entrevista bien tarde por la noche, digna de una pelicula. Tres curas estabamos, dos con sotana, en un despacho cambiando impresiones sobre un caso de influencia demoniaca. La escena era de pelicula. A veces la realidad es como en las peliculas. Quiza yo era el unico que pensaba en esa situacion que un director no hubiera tenido que hacer ni un solo cambion en el decorado, en los dialogos, para gritar: Accion.

A veces la realidad es perfecta para la gran pantalla.

Unos amigos mios ingleses estan traduciendo el blog con un traductor automatico de Google, y lo leen cada dia. He visto una de las traducciones, ya les he dicho que leido de esa manera el post se convierte en un post abstracto. El post, asi visto, resulta ser un escrito hermetico, oscuro, lleno de misterio, capaz de infinitas lecturas. Quiza comience yo a leer asi todo.

Ah, hoy he ido a un inmenso centro comercial a comprar mi regalo de Navidad para mis padres.
No puedo deciros hoy, todavia, que les he comprado, alguno de mis progenitores podria leer este post.

Me voy a mimir.
Como traducira esto ultimo el traductor automatico?

martes, diciembre 19, 2006

Mr. Sandman give me a dream

Hoy, durante el retiro que he predicado, no penseis que he venido aqui solo a patinar sobre hielo, he conocido a un sacerdote que me ha hecho una gran impresion. Tiene 55 agnos, se ordeno hace seis agnos. Trabajaba antes como medico cardiologo.

Era un hombre que respira bondad, vida espiritual, sencillez, humildad. El sacerdote que uno desearia tener en su parroquia. Solo su presencia en el retiro ya me inspiraba. Tenia una vida muy buena como medico y se fue al seminario. Me imagino la cara que pondrian sus compagneros cuando les dio la noticia. Desde luego me ha explicado, porque se lo he pedido, los gritos que dio la medico con la que se iba a ir a una isla del Caribe esas vacaciones.

Hoy, al final del retiro, hemos decidido que bendeciriamos uno por uno a los que estaban en la capilla. Todos han pasado llenos de devocion y les he impuesto las manos mientras todos cantaban y oraban. No soy de la Renovacion Carismatica, pero sin duda alli varios han recibido gracias espirituales.

Hoy me he escapado a escribiros este post por la noche. Ya todos estan yendo a la cama, yo les he dicho: es que tengo hijos...

Pero que conste que me lo saco de dormir.

Pasado magnana, estare rumbo a Miami para alli coger otro rumbo a la ciudad de Gallardon, a la ciudad de los leones de las Cortes. Alli tengo mi pequegno nido, mi madriguera. A vosotros, os tengo en todo el mundo. Pero mi casa, de momento, la tengo en un lugar del mapa. Al blog lo tengo aqui, en este ordenador. Y a mi me tengo en Detroit.

domingo, diciembre 17, 2006

Here, here and here.

Aqui sigo, atrincherado en una casa de un suburbio de Detroit. Al menos ayer llegaron las soft cookies, esas galletas grandes y blanditas que son la alegria de mi desayuno. Ayer comence, por fin, Los Hermanos Karamazov. Me esta gustando. Solo en una situacion como esta puede uno atreverse a escalar una montagna de tantos centenares de paginas.
Aqui siempre esta nublado.
He hecho alguna visita matutina a la despensa donde guardan una especie de bizcocho muy rico. Unos trocitos de bizcocho muy negro y muy blando. Abro el taperware y cometo mi minimo delito. Despues echare la culpa a algun raton, quiza al raton Forty.
Sigo desayunando a oscuras mientras duermen. Me sigo despertando a las 5.30 de la magnana.
A ver si hoy le doy otro empujon a alguna de mis obras. He traido mi ordenador, luego tengo mi scriptorium conmigo.
Aqui lo que prima son los cereales para el desayuno, la comida mexicana al mediodia y las sobras para la cena. Quiza me compadezca y les ensegne a cocinar unos mejillones al vapor. Pero eso solo si me compadezco. Quiza les deje en el pacifico suegno de los justos que no han conocido otro horizonte gastronomico que unos tacos de queso fresco con cebolla o la compra de una caja cuyos cereales son de otro color y otra forma.

Segnores, es justo reconocerlo: Estados Unidos esta en la prehistoria de la gastronomia.

sábado, diciembre 16, 2006

fr. Fortea waiting

Escribo estas lineas a las 7.40 de la magnana. Sigo con la hora de Espagna y me despierto cada dia antes de las 6 de la magnana. Eso hace que cuando todos se han levantado, yo ya he hecho mis oraciones y he desayunado. Se me hace raro esto de desayunar antes del amanecer. Pero aqui desayunan mas tarde de las 9, y a las 12 ya es la hora de la comida. Sabiamente me tomo unos cereales con leche.

Por aqui todo bien. El tiempo sigue pasando con esta morosidad que acostumbra cuando estas en una situacion como la mia. En este barrio, de las afueras, nadie pasea por la calle. Hay miedo a los atracos. De ahi que todos viven un poco acuartelados en sus casas. El centro esta a suficiente distancia como para ir en coche. Asi que esta es una situacion perfecta para dedicarme a escribir.

Para mi es una delicia mantener este contacto abierto con mis conocidos. Ya sea en los tropicos, ya sea cerca del Canada, me siento acompagnado en todo momento. Se que puede parecer un poco excesivo lo que digo. Pero gracias al blog es como si estuvieramos todos un poco juntos.

viernes, diciembre 15, 2006

fr. Fortea on the ice

Hoy el padre Fortea, con sombrero y bufanda negros ha sido visto patinando sobre hielo en una pista a cielo descubierto, en una plaza del centro de la ciudad. El padre levantaba la vista y veia la cuspide de los rascacielos.

Patinaba y patinaba como una flecha negra, toda la pista para el y su acompagnante dada la hora de la magnana. Al principio, unos leves copos de nieve caian haciendo todavia mas idilica la escena.

Desgraciadamente, una de las mayores perdidas sufridas por el blog, la persona que le llevo en coche al centro olvido su camara.

En medio de estas vacaciones no previstas, hay posibilidades de que el padre pueda acabar (y empezar) Los Hermanos Karamazov. En viajes de esta indole siempre conviene ir provisto con un libro de no menos de 500 paginas por lo que pueda pasar.

Post Data: Nadie de la comunidad sabe de la existencia de este blog. Asi que puedo escribiros con libertad.

jueves, diciembre 14, 2006

Here in Detroit

Hola, hijitos.

Aqui estoy escribiendo este post en la cocina del convento. Sobre un mostrador donde no ha mucho cortaban cebollas y subido a una silla alta con peldagnos para llegar hasta el ordenador.

He tenido a gala contaros aqui siempre lo bueno y lo malo, lo heroico y lo humilde, hoy continuare la tradicion.

La comunidad que me invito a dar las charlas es un grupo fervoroso y lleno de vitalidad y de ganas de hacer cosas para el apostolado. No es una comunidad de religiosos, sino de laicos, aunque viven en un antiguo convento ya sin monjas.

Pero ya en el coche que me recogio de mi venida de Espagna, en el trayecto del aeropuerto a Detroit, el organizador de todo me dijo que el canciller de la archidiocesis, ese dia en que yo venia, le habia dicho que se lo habia pensado mejor y que era preferible que no diera las charlas a los jovenes sobre este tema, ya que se podrian asustar, y que si tal y que si cual.

El organizador, que le habia consultado mi venida tiempo antes, le contesto: pero si ya esta de camino hacia aqui desde Europa.
Ya, ya, repuso. Pero esa era su nueva vision del tema.

Asi que agotado en el coche, tras todo un dia de viaje y trasbordos, me entere de que el programa habia quedado reducido a casi nada. Ni charla a los seminaristas, ni charla en tal parroquia, ni nada.

Debo reconocer que me lo tome con bastante flema britanica. Tenia tanto suegno que no movi ni una ceja. Me limite a pensar en mi interior que si algun dia llegaba a Papa le llamaria expresamente para comunicarle que le enviaba de parroco a una base del Polo Norte o de capellan en algun hospital psiquiatrico.

Al menos hoy he podido pasear una hora por el centro de Detroit. Una ciudad cuyo centro esta bastante depauperado. La ciudad fue muy importante hace agnos, pero despues no ha parado de perder habitantes. Y especialmente el centro, ahora, esta muy desmejorado. A mi me siguen encantando estos rascacielos de arquitectura tipicamente americana y con aire gotico. Pero en Detroit hay menos de una docena de estos edificios. Las calles estan solitarias en pleno dia. Al mediodia apenas te encuentras con casi nadie por la acera. Incluso circulaban pocos coches.

La ciudad ha perdido dos tercios de su poblacion, de tres millones, ahora solo vive uno. Encima, todo esto, bajo un cielo gris y con viento hostil atacando mi resfriado convaleciente, hacia en mi germinar pensamientos poco entusiastas.

Confio sinceramente que algun tipo de homenaje publico, alguna medalla, la vicepresidenta imponiendome el gran collar de Carlos VII, me resarza en los proximos meses de la decision de una persona por la que siento un gran afecto: el canciller de esta bendita diocesis.

miércoles, diciembre 13, 2006

Me voy a Detroit una semana.


Había pensado llevarme un atuendo sencillo. Algo como lo de la foto.
Pero son las 0.13 de la noche y todavía no he hecho el equipaje. Mañana salgo por la mañana para Detroit, Michigan. Me espera una semana de conferencias en las parroquias de la ciudad vecina a Canadá, un lugar óptimo para curar la última etapa de mi resfriado.

El panorama de casa es desmoralizador: no he empezado a hacer ni una sola maleta. Me aguarda un esmerado ejercicio de previsión que se materializará en un cierto número de calcetines, en mudas pacientemente dobladas, además de cepillos, libros, baterías para el ordenador, dinero, etc, etc. Sin olvidar mi almohada mariposa para el cuello, mis tapones para los oídos, el antifaz y los cubrecalcetines para poder ir descalzo durante el viaje.

¿Debo ir en taxi o debo dejar el coche en el aparcamiento de larga duración? Alguna vez ese aparcamiento ha estado completo, pero si voy en taxi puedo estar más de una hora.

Quería darles las setas que me habían sobrado a mis vecinos, pero a estas horas... ¿cuál será el destino de las setas? Al menos ya he buscado quien me cuide el kéfir.
Mañana, Dios mediante, estaré caminando en una ciudad remota y fría, recordando que atrás dejo blog e hijos, porque vosotros sois mis pequeños.

¿Qué nuevos post nos deparará este blog en las próximas jornadas? Sólo el tiempo lo dirá. De todas formas, no creo que mañana...
ya veremos.
Ya veremos.
Algún día, algún post, será mi último post.
No creo que en el Cielo me dejen.
¡Qué horror! Algún día este blog, tendrá su cierre.

lunes, diciembre 11, 2006

Ante el cadáver del general Augusto Pinochet

Esta es la foto del cardenal de La Misión mirando por la ventana, al final de la película. Medita tras que le llegara la carta en la que se le cuenta la destrucción de las reducciones. Una foto perfecta para un día como hoy que en el que ha muerto el dictador y miramos hacia atrás.

La muerte de Pinochet nos vuelve a mostrar con crudeza una única y gran verdad: las viudas de los dictadores siempre sobreviven a sus poderosos esposos.

Por encima de los sistemas, por encima de los jerarcas soviéticos o chilenos, por encima de todo si algo sobrevive siempre es la viuda.

Los regímenes totalitarios deberían contar con este dato de continuidad biológicoinstitucional y darle algún tipo de formalidad legal.

Si hemos visto hasta un caso de monarquía comunista, Corea del Norte, no deberíamos desdeñar la posibilidad de que algún día el mundo sea recorrido por el grito de ¡Viudas del mundo, uníos!

Por supuesto que para esta antirrevolución sólo se contaría con las viudas totalitarias, aquellas que cuenten con una fortuna por encima de los 3.000 millones de dólares. La viuda normal y corriente, no cuenta. Las viudas normales son como las hojas que caen en otoño en el bosque: un elemento del paisaje.

Pero un buen grupo de viudas de 3.000 millones capitaneadas por el dr. Maligno, sí que podrían hacer algo. La versión de un ayatolah loco casado con un harén de una docena de estas viudas totalitarias también daría para empezar algo con un cierto viso de llegar a algún lado.

¿Sobre Pinochet qué diré? Indudablemente que ha sido el dictador mejor vestido del mundo: su capa gris (delgadita para no dar calor), sus galones en rojo (sobre tonos fríos), su cetro (al estilo de los mariscales germanos). Imperdonables sus gafas ligeramente oscuras de los primeros años.

No sé si añadir algo antes de acabar el post. Ah, sí, una cosa más.
Un golpe de Estado sólo es lícito en condiciones objetivamente insostenibles. ¿Allende sólo realizó ligeras reformas socialistas o Chile estaba a punto de sumirse bajo una dictadura marxista? Dejo el juicio final a los especialistas. Pero una vez más hay que recordar que el respeto por el Poder forma parte del respeto al orden, y el orden viene de Dios. Los generales deben recordar ésta gran verdad: ellos son servidores del orden, no sus dueños. Por otro lado, muchos militares argentinos como muchos militares chilenos se saltaron a la torera los derechos humanos. Augusto Pinochet es responsable, al menos por omisión, de la represión que se dio por parte de sus subordinados.

Y nadie está por encima de unos derechos que Dios ha dado a sus hijos. Todos tenemos que responder ante la Ley antes o después. Y si uno cambia la ley, mientras está en el Poder, eso no le protege de la Ley. La Ley se basa en la razón. La Ley está por encima de la ley. Al general, sus obras le hubieran perseguido hubiera vivido lo que hubiera vivido. Y si uno escapa a la Ley porque la Muerte lo atrapa antes, entonces uno tiene que responder ante la Fuente de toda Ley.

Nadie está por encima de la Ley, pasen los años que pasen, sea aclamado o llorado por millones de personas. Ni siquiera millones de personas están por encima de la Ley.

Yo puedo escribir este post porque soy un ciudadano libre. Y si un primer ministro desde un lejano país me mandara un sicario a matarme, confío y espero que a los hombres justos y honestos que vengan después de mí no les importe cuántas cosas buenas haya hecho ese hombre de Estado, esa testa coronada o ese reputado ideólogo si sus manos están manchadas de sangre.

La sangre... no hay grandes obras que puedan tapar la sangre de un ser humano asesinado. Y confío que llegará un día en que si hay un dictador asesino será plenamente consciente de que estará condenado a vivir encerrado en las fronteras de su país. Porque si sale de él los ciudadanos libres del mundo le cargarán de cadenas.

Llegará un día en que todo dictador temerá las fronteras y la vejez. Y ese día todos los hombres de bien se alegrarán. Confío en que llegue un grado de evolución de la civilización tal en que ningún dictador pueda esperar vivir sus años disfrutando de una tranquila jubilación. Porque sabrán que miles de ciudadanos libres les pedirán cuentas de sus actos.

El Patriarca católico de Bagdad dijo: ¡ahora, no nos dejeís!

La frase del patriarca es de hace años, pero su petición sigue resonando; aunque ya sin esperanza.
El padre Fortea pasea tranquilamente una tarde domingo por su
casa.Las manos a la espalda. Se detiene, acaricia la superficie de un mapa. La luz del día se va mitigando tras las ventanas.

Cuando miro el mapamundi, me imagino lo que hubiera podido significar construir en pleno centro del mundo árabe un país próspero y democrático. Pero había muchos intereses empeñados en que Irak nunca fuera eso. Muchos, pero muchos, estaban dispuestos a hacer lo que fuera con tal de que ese proyecto nunca se llevara a cabo. Sin duda Europa y Estados Unidos han luchado por su paz en tierra iraquí en estos últimos años.

La historia entera del mundo árabe podría haber dado un giro radical con un Irak modélico que hubiera sido un faro de los valores de la tolerancia, la libertad y el entendimiento frente a los oscuros proyectos de nuevos inquisidores.

Ahora Occidente entero ha decidido mirar al corto plazo.


En todo este lamentable escenario de pobreza de ideales, resalta la voz a coro de esos progresistas de izquierdas. A ese coro me gustaría recordarles que si uno revisa con detalle los libros de Historia, los periódicos, los discursos, programas y declaraciones de toda esta gente desde el final de la II Guerra Mundial uno descubre, a estas alturas, una verdad bastante sorprendente: la política más realista fue llevada a cabo siempre por hombres no subyugados a ideologías.
Dicho de otro modo, los intelectuales de izquierdas siempre tuvieron una visión del mundo subyugada a sus dogmáticas especulaciones de cómo era la Historia. De ahí, que los intelectuales cuanto más progresistas, menos realistas han sido.
Por el contrario, la política más real, más pragmática, más ajena a teorías extravagantes, la encontramos en todos aquellos políticos, escritores o diplomáticos que sólo pretendieron hacer un poco mejor el mundo, sin necesidad de echarlo abajo para empezar de cero. Al final, los políticos humildes, hicieron algo. Pero los intelectuales prima donna sólo entonaron sus arias para el público y para hacerse un hueco ante los críticos de la Historia.

Por eso cuando ahora escucho a ese coro de progresistas hablar sobre Irak, reconozco que la música es bonita, la letra sugerente, pero cuando miro a los siete enanitos con los picos al hombro, dispuestos a trabajar, les sugiero al oído: seguid, seguid, por ahí, pero sobre todo no escuchéis al coro de progresistas que canta ahí, en el prado de los poetas muertos.

sábado, diciembre 09, 2006

Ahora que ya es inevitable que los marines del Imperio abandonen Irak, me gustaría escribir unas líneas en mi querido blog

Siempre, desde el principio, me opuse a la guerra de Irak, la II Guerra del Golfo. Había razones de derecho internacional. Nadie había atacado a nadie, todavía...

Sin embargo, ahora el ejército norteamericano, inglés, noruego y de otros países que están en esa desdichada tierra están tratando de construir una democracia.

¿Alguien duda del futuro que les espera a los iraquíes si les dejamos a manos de los terroristas pagados por Irán? Los pacifistas, verdes y comunistas aquí siguen gritando a los norteamericanos que se vayan. En eso siguen una larga tradición: la de equivocarse.

Todos los Aliados se propusieron erigir una democracia en un país subyugado, se propusieron implantar la Libertad donde no la había. Y gracias a Irán y a sus fanáticos en Irak, han logrado a base de sangre y fuego que el país siga en guerra.

Los pacifistas, los verdes, los comunistas que son gente muy idealista nos dicen “vayámonos”.

A estas alturas la población de Occidente ya no está dispuesta a pagar ningún precio porque la luz de los derechos y la tolerancia brillen en ese lejano país.

Pero esta cesión algún día la pagaremos todos.

Cada decisión que se toma, tiene su efecto.

Puedo perdonar a Irán que entregue armas a los terroristas, puedo entender a Al Qaeda que quiera hundir nuestra civilización, hasta podría disculpar que los marcianos quisieran invadir la Tierra, lo que no puedo disculpar es que las izquierdas de toda Europa hayan entregado a millones de seres humanos a la oscuridad del yugo de los ayatolahs con la excusa de que “son ellos mismos los que tienen que encontrar su destino”.

En Irak no luchan unos iraquíes contra otros iraquíes. En Irak están luchando los sembradores del terror frente a los que quieren todavía apuntalar un país distinto a lo que siempre había sido.

Después de ver como los intelectuales de izquierda han abandonado a esos seres humanos, he comprendido que serían capaces de vender a su propia madre, si no la hubieran vendido ya.

Después esos son los que nos sermonean y pontifican sobre la Iglesia y se escandalizan de esto y de lo otro. Lo dicho, ¡...a su propia madre!

viernes, diciembre 08, 2006

El padre Fortea rodeado de angelitos brasileños

Estas son las novicias del Instituto Hesed donde di el retiro.
El de la barba y calvo de enmedio soy yo.


Cosas que me gustan

Una foto: Tengo en el ordenador, como salvapantallas, una foto en la que aparece el rostro del cardenal de La Misión al final de la película. Es justo el momento en el que se levanta de la mesa donde está comiendo con el embajador de España y Portugal. En la mano tiene la carta donde se le comunica la destrucción total de las reducciones. ¿Era necesaria esta matanza?, pregunta. Después de escuchar la respuesta del embajador Don Cabeza se queda mirando por la ventana. Su mirada triste, sin esperanza. Su piel sonrosada, los rizos níveos de su peluca. La luz ¿de la tarde? que le da en la cara. Es una foto que he escrutado, investigado y analizado sin fin. Un momento más en una obra maestra de arte.

Unas notas efímeras de música: Un fortbloguero de Colombia ha leído el post y me ha enviado el mp3 de Glory, Glory, Alleluiah, en el arreglo de John Williams. No es sólo la música, es también lo que representa, y ambas cosas van unidas en este caso. Esta música representa el triunfo de la Libertad frente a la esclavitud. Triunfo que no se logró sólo con palabras, sino con la muerte de muchas personas. Lograron la libertad, pero con lucha. La música nos habla del Día de la Ira del Señor, y para mí ese día fue la Guerra de Secesión, en que Dios, harto, determinó poner fin a tanto sufrimiento de tantos millones de seres humanos oprimidos. Es un canto triunfal, grandioso como pocos.

Un paseo: Salir después de cenar a andar bien abrigado, un día de mucho frío, enfundado en un largo abrigo, con la bufanda ciñéndome bien el cuello, guantes en las manos. Haciendo frente al frío de la noche en la cara, mientras siento mi cuerpo caliente. A mi lado, un buen amigo mío abogado, charlando sobre lo que salga al acaso durante la hora y media del paseo.

Una tarde: Tengo fiebre, gripe. No tengo que salir de casa en toda la tarde. Dado la laxitud que me provoca la fiebre tampoco puedo trabajar. Tengo toda la tarde para deambular por mi casa o sentarme en el sillón. Una tarde para el ocio forzoso. Horas y horas de tranquilidad. Con la única ocupación de que las defensas de mi cuerpo acaben con los virus de la gripe que hay dentro de mí.

jueves, diciembre 07, 2006

El padre Fortea mirando una playa y diciendo: allí me bañaré.

Sí, esa playa parece perfecta.
¿Es de su gusto?
Sí, sí, por supuesto.
Algunos de los que tanto critican a la Iglesia (intelectuales, senadores, gente de a pie, feministas desbocadas, etc) hacen su crítica contra una Iglesia que no existe más que en su imaginación.
La Iglesia en la que ellos “creen”, la que creen ver, es un fruto mal digerido de El Nombre de la Rosa, El Pájaro Espino, cuatro canciones (repetidas mil veces) de un par de grupos punk y unas cuantas conversaciones entre amigotes. Ah, y el NO-DO. Todo eso mal digerido, revuelto y horneado en el interior de su mente de unos cuantos años da como resultado que por la calle nos griten y nos insulten. A mí ya no me insultan desde que salgo por la tele, tienen miedo de que les eche mal de ojo. Pero a los demás curas sí que les agreden verbalmente por la calle en España. Os lo aseguro, lo he visto, soy testigo.
Pero después la Iglesia real es bastante distinta de lo que esa pobre gente piensa. El párroco de la iglesia de la esquina ni es el abad de la abadía de Guillermo de Basquerville, ni el inquisidor general del Reino de España, ni el custodio del 5º secreto del Código Da Vinci.

Cuando uno se imagina un cura, la gente piensa el alguien viejo, gordo, con un roquete encima; el roquete es esa prenda blanca corta que se pone encima de la sotana.

Pero yo mismo, que soy sacerdote, estoy escribiendo este post mientras juego una partida de ajedrez a través de Internet (no superaré el ataque combinado de los dos caballos enemigos dominando el centro del tablero), mientras escucho en una radio digital la banda sonora Trevor Jones para El Último de los Mohicanos. La película mala, la música buena.
Es decir, que imaginan un clero que está tomando el té con una marquesa en vez de estar viendo Matrix.

Pero les perdono su ignorancia, les perdono sus prejuicios, les perdono sus traumas antieclesiales, porque en el fondo es que no saben.

Ah, las olas de la playa eran impresionantes. Más altas que yo. Me encaramaba a ellas y me dejaba llevar por su cresta. Hacer el alligator, lo llaman en Brasil. Si hacéis click en la foto veréis el bosquecillo de palmeras que había delante de la arena. El coco con su pajita lo escondí. La foto de las palmeras, la playa y yo bebiendo de un coco hubiera provocado la ira de los anticlericales. Ya lo que nos faltaba, hubieran dicho. Él está allí mientras yo trabajando en mi oficina. Y yo les hubiera dicho: Sí, así es. Mucho me temo que así es. Y encima me queda la otra vida.

miércoles, diciembre 06, 2006

¿Es eso una exótica y lejana playa tropical?

Sí, eso es una playa y ése soy yo.

Otra foto, ala, para que después os quejéis.
Conste que la playa sigue allí, y yo ya estoy aquí.
Y aquí hace frío y yo estoy pachucho.
Hoy estoy resfriado. Sí, estoy malito. Ahora mismo lo que más deseo de este mundo es meterme en mi inmensa cama bajo mi cálido y suave edredón.
Mi cama es muy grande porque es una cama antigua, la cama de mis padres de nuestra antigua casa de Barbastro. Llevo tantos años durmiendo en esta cama, que me costaría medio año justo el acostumbrarme a la estrechez de un lecho normal. Pero lo mejor de mis noches es el edredón, tan agradable, tan hogareño. Meterme bajo él en una fría noche de invierno mientras oigo llover tras la ventana, me provoca sueños plácidos y confortantes.
Después, claro, está mi libro en la mesilla de lado. Lo de leer justamente antes de apagar la luz es un placer aparte. La lectura en tal lugar se vuelve más íntima, más sentida. Después, un movimiento del brazo, un click y mi cabeza ornada con sus bien ganadas canas se apoya en la fiel almohada, pedestal de mis sueños.
Mirad, estoy escribiendo estoy y ya me están dando ganas de poner punto final a mi día, ganas de lanzarme en trampolín al mundo de los ensueños, porque yo sueño cada día.
El tránsito es rápido, no tardo ni un minuto en dormirme. A veces he tratado de hacerme una idea de cuanto tardo en pasar de la vigilia al sueño. Pero en cuanto apago la luz, los ojos se me cierran, se me cierran y lo próximo que oigo es el despertador.
Nunca me despierto antes de la hora. Nunca. Duermo hasta el final y con pena de que no haya más. Duermo alrededor de siete horas cada día. Pero si pudiera ocho, aprovecharía hasta el último minuto.
Sólo hay una cosa que me haga salir de ese paraíso edredónico antes de la hora: el baño. Es algo que odio, tener que interrumpir mi descanso para eso es... en fin. Además, lo malo no es la interrupción, lo malo es que me paso un buen rato antes diciéndome: no, no, puedo aguantar, ya falta poco, me vuelvo a dormir.

¿Qué nuevos secretos se desvelarán en próximos capítulos?

Un Post Abstracto.


Se requiere carácter para soportar los rigores de la indolencia. Pero creedme, el mecanismo de los hechos no importa. Pues yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón. La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

Así que creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. Dedicaré mis escrúpulos y vigilias a fabricar un post que sea una máquina que desencadene los mecanismos del pensamiento. Sólo así, pensando, resistiremos los rigores de ese tiempo de ocio, de inactividad, tiempo de indolencia al llegar a casa con unas cuantas horas antes de sumergirnos en el sueño.
Hoy me acabo de dar cuenta de que el Príncipe Charles se ha casado con una católica divorciada. Hace casi 500 años, Enrique VIII fue un rey de Inglaterra divorciado que se casó de nuevo. Ahora una mujer divorciada, católica, se casa de nuevo con un rey de Inglaterra anglicano. La pregunta es... ¿aceptarían adoptar como hijo a Zapatero? Dado que no pueden tener hijos ¿sería ésta una opción razonable? ¿Zapatero les llamaría con un cariñoso "papá" o "daddy"? ¿No sería ésta la más bella y noble prueba de la Alianza de Civilizaciones?

lunes, diciembre 04, 2006

La Misión en versión forteniana.

Para aquellos que decían que exageraba cuando les decía que aquel convento de Fortaleza y sus alrededores me traían a la memoria la película, aquí una imagen.
Y además... os ofrezco un post perdido. Un post que escribí sentado en un indeterminado lugar de una terminal, no recuerdo cual, del último viaje.

Los viajes con trasbordos duran un día entero, desde el amanecer hasta bien entrada la madrugada del día siguiente. Si a eso añadimos que en los aeropuertos vas cargado con un ordenador que pesa muchos kilos y con la otra maleta para no facturar. Si a eso le añadimos una tormenta que me ha obligado a localizar la bolsa por si acaso. Si a eso le añadimos el ingrediente de un discreto mareo en el resto del interminable viaje. Si a eso le añadimos esta vez me han tocado dos amables azafatas que cada vez que me levanto a estirar las piernas, me recuerdan que no puedo estar allí y que me siente. Si a esto añadimos una señora como compañera de vuelo maravillosa, pero que no sabe ni una palabra ni de inglés ni español. Si a esto añadimos que la luz de mi asiento está estropeada y las luces llevan apagadas horas para que la gente pueda ver las pantallas de televisión. Si a un viaje añadimos todos estos ingredientes, se comprende por qué yo suelo querer quedarme en casa.
Sigo en este asiento estrecho, cansado, mareado, a oscuras, sin leer ni ver la tele, sin poder hablar. Sigo horas y horas. Si este post llega al blog, eso significará que he aterrizado en algún lado en algún momento. Estoy deseando que el post alcance el blog. Ojalá que pudiera llegar volando, pero no, tendré que depositarlo con cariño, como un huevo en un nido.

Y los vi desasistidos de todo ingenio.

Hoy he visto la película “Los Borgia”. Por puro sentido del deber, me senté en mi sillón a verla, mientras cenaba, sólo lo hice para hacer una crítica histórica ante los medios de comunicación.

Al verla me quedé pasmado, yo creía que películas así ya no se hacían desde los años 70, desde los tiempos gloriosos de Alfredo Landa, Pajares y Ozores. Hasta para ser un telefilm uno no puede dejar de sentir verguenza ajena. No sentía verguenza por los Borgia, sino por el director.

Por supuesto no he pagado por ver esta película. Un mago de la informática la sacó de un extraño y desconocido lugar y me la dio. Si algún policía, juez o ministro del Interior está leyendo este post, cosa que no me extrañaría, les diré con pena que ya no pueden perseguirle, hace unos días que con gran pena dejó este mundo. Unas paperas mal curadas le quitaron de en medio.

Pero volviendo a la película, sólo el completo hundimiento moral de los directivos de Antena 3, de un director y de un guionista pueden producir semejante inmundicia en forma de imágenes. Esta película es y será durante muchos años la prueba de hasta qué nivel de bajeza puede llegar una cadena de televisión por ganar un poco de audiencia. Antes que mendigar de esta forma, hubiera estado yo dispuesto a ayudarles. No hacía falta que se humillaran tanto.

Cinematográficamente no vale nada. Para más INRI, justo el día anterior había releído yo el guión de “La Misión”. Comparar la indigencia del guión de “Los Borgia” con la riqueza de matices, con el desarrollo de una verdadera historia como la de “La Misión” aun hacía más intolerable el visionado de la cinta.

Al director de la película -me lo imagino joven, empezando- le aconsejo que se dedique a otros campos distintos del cine. Pues si bien la Providencia le ha permitido en su tolerancia rodar esta película, ciertamente no le ha dado ni el arte ni el genio para consumar su malvada acción.

Astuta venganza, Yo permito que ruede, pero niego el arte.

Cuando visioné la película, la divina decisión casi me pareció cruel. ¿Cómo era posible que el director y el guionista hubieran quedado tan desprovistos, tan desasistidos de todo ingenio?

Acabo con una cita de “Un hombre para Eternidad”, cuando Tomás Moro (la Iglesia) le dice a Cronwell (Antena3): si quiere amenazarme, hágalo, pero no lo haga como un vulgar carnicero.

Para los admiradores de la película sobre Tomás Moro, pongo aquí la cita literal, todavía más magnífica, todavía más brillante, todavía más cargada de sentidos:

Cronwell: I might get it out of you in other ways.

Thomas: You threaten like a dockside bully.

Cronwell: How should I threaten?

Thomas: Like a minister of state, with justice!

Cronwell: Justice is what you're threatened with.

Thomas: Then I am not threatened.

La obra de Bolt en su guión sobre Tomás Moro pervivirá año tras año, ganando admiradores, no perdiendo ni un ápice de su genial perfección. La peliculilla que acabo de ver, ideada para ganar dinero, ya ha empezado a ser olvidada. Ha salido al mercado y ya ha empezado a ser olvidada. A la película contra la Iglesia, sólo la ha sostenido la publicidad. A la película sobre Moro, no la ha sostenido nadie, se ha sostenido a sí misma, no necesita de nadie, ella misma es su mejor elogio.

sábado, diciembre 02, 2006

Otra vez in Spain.

Iba yo a hablar otra vez de Brasil o del amor, ya me había olvidado completamente de las fumancheces de Zapa, pero nada más llegar a España me desayuno con las declaraciones de López Aguilar, ministro de no sé qué.

Voy a mirar en Internet de qué es ministro. ¡Madre mía! ¡Es ministro, encima, de Justicia! Bueno, sin comentarios.

Dice este señor en una entrevista que el Gobierno nunca ha sido “ni perseguidor de la Iglesia, ni comecuras”. Además, afirma el ministro que son "algunos sectores de la Iglesia quienes espolean a la jerarquía eclesiástica”. La entrevista que le hacen no tiene desperdicio hablando de obispos, portavoces y Roma.

Verá, señor Aguilar, a usted le he escuchado hablar de la Iglesia en otras ocasiones, como a su jefe, ya sabe, el jefe de su banda, Zapa. Así que ahora no me venga con que encima somos tontos por no haberle entendido bien. Insisto, yo le he escuchado a usted en TV1, así que qué me va a decir ahora.

Pero yo sí que les voy a decir algo. Reconozco que su jefe ha formado una banda digna de él, con sujetos como Zerolo como uno de los maquinistas de esa nueva sociedad que ustedes pretenden.

Ustedes, legislando su relativismo moral, atacando abiertamente a la Iglesia y socavando tantos sustentos cristianos de la sociedad están poniendo las bases de los venideros fascismos de este siglo. Sus intelectuales de plató de televisión y sus legisladores de voto unánime están alimentando una bestia que ni siquiera ustedes algún día podrán controlar.

Perdonad, perdonad, no sé que me digo, si ellos en el fondo lo único que buscan es la alianza de civilizaciones. Aunque no sé, algo me dice, un sexto sentido quizá, que ellos... nos van a buscar las cosquillas todo lo que puedan.

viernes, diciembre 01, 2006

Adios Brasil, adios.

Hoy es mi ultimo dia en Brasil, me van a pasar muchisimas fotos que me han hecho, las pondre en el blog en dos o tres dias. Me marcho hoy por la noche, despues de haber bendecido por la magnana una casa en el piso 19 de un rascacielos. Ayer bendije otra en una favela. Tambien he bendecido hoy un astillero de yates de lujo. El constructor me ha ensegnado el yate desde la quilla hasta la borda. Cuatro millones de dõlares flotantes que, francamente, a mi me hubieran aburrido al segundo dia. Pero tenia su emocion cuando te decian aqui dormira el matrimonio, aqui los nignos, aqui la tripulacion, aqui los invitados. Pregunte si habia alguna habitacion para el capellan.

No hace falta decir que mi persona enteramente de blanco andando por aquellos andamios altisimos del astillero detuvieron completamente la actividad. Todo el mundo queria mirar a ver quien era. Los pasillos estrechos de varios pisos de altura que unian las oficinas y los puentes que iban por encima de las embarcaciones fueron recorridos por mi con la misma solemnidad con que Dart Vader entra en la Estrella de la Muerte, solo que yo de blanco.

Me despedi diciendole al duegno: menudo post va a ser el de hoy.

Pero ya me despido del convento.

Ayer vi a los macacinhos del convento, una familia de macacos pequegnitos que saltaban de arbol en arbol. Ayer me tome el agua de otro coco con una paja mientras volvia en coche de bendecir unas oficinas. Menuda estampa yo con mi coco.

La verdad es que estas monjas y los cuatro hermanos carmelitas son unos santos. Para mi ha sido un privilegio hablarles del demonio, del Anticristo, de la tentacion, de los angeles, de la liturgia de la misa y de unas trescientas cosas mas, porque les daba cada dia tres horas y media de charlas. Me encuentro exhausto.

Cuando pienso que magnana volvere a andar pesadamente con mis maletas por los pasillos de Barajas, ya con mi jersey, de negro de nuevo, y todo eso....

REspecto a la langosta... Mirad, yo creo que aqui valoran poco la langosta y por eso era un elemento mas de otro plato, plato ademas muy condimentado con otros sabores. La langosta sabia muy bien, pero insisto estaba cocinada al horno en medio de bechamel. Es muy triste morir de esa manera.

La carne de la langosta... era dura, no era como la de la gamba, era dura. Pero si, muy buena. Aunque completamente rodeada en bechamel era dificil hacerse una idea clara y distinta. Me gusto mucho pero, francamente, tampoco cometeria un pecado venial por comerme una langosta.

Mientras que no se que le puso al budding la monja cocinera, porque la verdad es que nunca he probado nada tan bueno. El budding, a pesar delnombre, es como un flan. Pero de verdad que es el mas bueno que he probado nunca. Le he dicho que si llego a Papa la mandare hare venir como cocinera mia.

Mas vale que vaya haciendo una lista de promesas papales, pues mi rastro de promesas ponficias va precisando ya de la ayuda del papel.

Tambien me he despedido de la ranita trepadora que habia en mi habitacion. El lugar donde mas le gustaba estar, que pilla, era la ducha.

Adios a estos campos que rodean las pequeças edificaciones de un solo piso del monasterio, campos salplicados de aserolas, mangeiras, mamoeiros y graviolas, arboles todos cada uno con su propio fruto. Cuando pasaba cerca del cajueiro veia como de vez en cuando caian maduros sus frutos amarillos, cada uno con una castagna encima. Adios tambien a la prea del monasterio, una especie de conejillo de indias silvestre. Adios a los amaneceres en los que pãjaros rarisimos lanzaban unos trinos totalmente desconocidos para un hombre de biblioteca como yo.

jueves, noviembre 30, 2006

Hoy... ha sido el dia.

Queridos fortblogeros, hoy.... he probado por primera vez... la langosta. O mejor dicho, me he comido una langosta entera. Que buenas son las hermanas, como leyeron el blog... en fin, las palabras sobran, las imagenes tambien.
Cierto que una foto de mi persona con el bello crustaceo ya valdria la pena un blog entero.
Cierto que esa foto ya de por si haria que el blog fuera visitado durante agnos.
Cierto que una foto asi circularia por el mundo y podria llegar a ser tan famosa como la del asesinato de Kennedy: el asesinato de JFK y el padre Fortea comiendose una langosta.

Sin embargo, no obstante, a pesar de todo, no... tenemos constancia... de que existan esas... imagenes.

Debo deciros para vuestra decepcion, que la langosta estaba troceada, tro/cea/da, asi, como esta palabra. Me la cocinaron en el hotel donde di la conferencia y me la trajeron en un recipiente con bechamel.

La siguiente cuestion: estaba buena la langosta? Oh, perdonad, me llaman al rosario, magnana os dire como estaba Tenacitas.

miércoles, noviembre 29, 2006

Queriais fotos, pues tendreis fotos

Creiais que os iba a dejar sin imagenes verdad. Que poca fe teneis en mi. De todas maneras, algo terrible ha ocurrido: las monjas han leido mi blog!


Pero quien les ha podido dar la direccion!!! Me cuide muy mucho de hablar del tema. Lo han leido todo, todo, todo. Después, claro, no tenia excusa.

Muy a menudo en la vida, ya lo voy viendo, no tengo excusa, cualquier intento de defensa resulta ocioso.

Mirando a mi derecha, que quiza sea vuestra izquierda, y donde se ve la relatividad de las cosas y direcciones.

Dando una conferencia

Aqui me estoy limpiando las gafas al lado de mi traductor.

En Brasil dos cocos

Aqui estoy sentado en un banco viendo la vida. La vida se ve de otra manera en Brasil.

en Brasil do samba

Este soy yo, solo que en Brasil.

martes, noviembre 28, 2006

Aqui, entre ãngeles, cocoteros y lagartos.

Hola a todos.

He sido raptado por un grupo de liberaciõn maoista leninista y estoy en mitad de la selva, alimetandome desde hace horas solo de lagartos en adobo y de ensalada de coco.
A pesar de los malos tratos, les he pedido permiso para enviar mi post, a lo que han accedido.
Afortunadamente, uno de los maoistas pertenecia al club forteniano e incluso me ha ofrecido tres clases distintas de arroz para el menu de magnana.
Ahora mismo estoy valorando las posibilidades de acabar con el jefe de este grupo sin sentido y de liderar yo mismo a estos infelices sin futuro en medio de estas cataratas.

Fuera de bromas ya, cada dia les doy tres charlas de una hora, contando en esa hora el tiempo de las preguntas. Hoy les he hablado de lo santa que es la Sagrada Escritura y en la segunda charla hemos hablado de las revelaciones privadas. No se de que les hablare por la tarde porque improviso. Improviso tanto que a veces yo mismo me sorprendo de mis afirmaciones.

La salita donde hablo es completamente blanca: paredes, suelo y techo. Y estã repleta de frailes y monjas con sus hãbitos y capuchas marrones. Tengo a un traductor al lado. A veces me enfado cuando veo que el traductor se ha saltado un ¨no¨por ejemplo. He comprobado que las frases suelen cambiar mucho si te saltas un ¨no¨.
Entonces suelo repetir la frase con algun cambio para dejar clara la idea. Pero el traductor es muy terco, y una vez que ha dicho algo suele mantenerlo hasta el final.

De verdad que este instituto religioso es un grupito de angelitos bondadosos.

Un abrazo a todos. Mamã, te lo aseguro, pronto volvere a Espagna!!

lunes, noviembre 27, 2006

Aqui... pasando calor.

Para todos aquellos que me imagineis tumbado en una hamaca colgada de dos palmeras, mientras bebo de un coco y contemplo otro ratito el mar, os dire que me teneis que imaginar en una escena de La Mision.
El convento en el que estoy me recuerda en todo al poblado de La Mision.

Les estoy predicando su retiro hoy. Tres predicaciones de una hora. Hablo en ingles y una persona me traduce. Hemos intentando la comprension del espagnol, pero no ha habido suerte.

Ayer, mientras miraba al sagrario, vi una ranita trepadora de un centimetro que iba subiendo por la pared vertical. La ranita arruino mi rato de oracion. Como podia avanzar por aquella pared vertical? Misterios de la capilla.

Los terrenos del monasterio estan plagados de arboles de frutas exoticas. Veo dificil que la comunidad se muera de hambre nunca. Vas andando y ves por el suelo cocos, mangos y una cosa como pimimientos enanos amarillos y otras variedades extramboticas.

Me he enterado que aqui la langosta es baratisima. No se como sacarles el tema. Pero creo que el ultimo dia, con la excusa de dar un paseo, invitare al acompanante a que me acompagne a probar ese crustaceo que solo lo he visto a traves del cristal de Hipercor.

La verdad es que les pedire si el ultimo dia me puedo dar un chapuzon. El mar esta a veinte minutos en coche. No me he bagnado en el mar desde hace mucho tiempo y creo que el mar fue puesto alli para algo, que cosa mejor se puede hacer con el mar que banarse.

Bueno, me despido de vosotros. Y no penseis que como en la pelicula, al final les dire que tienen que abandonar todo esto y marchar a la jungla de nuevo.

Os escribo desde el verano brasilegno.

Hola a todos.
Aqui ahora es muy tarde, tengo mucho suegno, pero he logrado convencer a un hermano de la comunidad para que me guiara hasta la cripta donde tienen Internet: vera, hermano, es que cada dia les escribo un post... y si hoy no escribo nada pensaran que me ha pasado algo... y tal.
Y aqui estoy.
Hoy he hecho unas predicaciones en un lugar bastante paradisiaco junto al mar, un lugar bajo palmeras que nos ha cedido Marina Dor, la cadena de hoteles.
Hace un calor soportable. Ayer me tome la leche de un coco, una leche fresquita.
Hoy he predicado cuatro veces durante mas de una hora a casi dos mil personas.
Me lo traducian, porque no se portugues.
Bueno, me voy a dormir.
Un abrazo a todos, se que me echais de menos. Volvere pronto. Un saludo a mi sacristana.

sábado, noviembre 25, 2006

Os escribo desde Brasil

Estoy en Fortaleza, al norte de Brasil, donde he ido a dar conferencias. Ahora estoy escribiendo este post desde un monasterio.
Esta magnana (perdonad, pero el teclado ni siquiera tiene las letras en los mismos lugares), como decia, esta magnana me he tomado la leche de un coco y me he mojado los pies en una playa de ensuegno.
Claro que la estampa era peculiar. Yo, con una sotana blanca, mojaba mis tobillos en las bellas aguas tropicales, contemplado por dos monjas con sus habitos. La escena era casi como de pelicula del neorrealismo italiano de los agnos 50.
Bueno, me despido, ya os ire contando. Nota, las frutas exoticas producen diarrea.

viernes, noviembre 24, 2006

Hoy es viernes.


El viernes se estrena en España El Gran Silencio. Es innecesario deciros que os quiero ver a todos en la primera fila del cine. Sois gente bien informada, no hace falta que os hable de esa película/documental sobre los cartujos. Casi tres horas de cine insólito, de experiencia fascinante, de filmación irrepetible. Cine en estado puro. Cine en su más alta expresión. Todavía no he visto la película, tengo fe en los críticos.

Aquí en este blog se hablará mucho de la película y no pocos días, así que si no queréis desorientaros, ya sabéis.

Izquierda Unida no me extrañaría que tratase de prohibir la exhibición de la película, alegando el derecho a la libertad de expresión, los derechos de las minorías o la protección a la infancia. Fu Manchú, como siempre, se meterá en alguna madriguera hasta que pase el chaparrón de la película.

El viernes por la noche, no habrá post en el blog, porque estaré en Brasil. Durante una semana estaré allí dando conferencias. Concretamente en Fortaleza. Si puedo, os escribiré posts desde ese lado del Atlántico. Os escribiré para contaros lo que vaya aconteciendo y viendo. Sí, os escribiré, como lo hacían los reclutas en las trincheras. Porque en el fondo os merecéis ese sacrificio. Os lo merecéis todo, y yo lo sé.
Hoy es viernes, tengo sueño. No me extrañaría que en cualquier momento me fuera a dormir.

miércoles, noviembre 22, 2006

El Destino nos alcanza a todos.


Llegué al impresionante palacio episcopal y paseando en la gran galería esperé a que me tocara el turno. Hablé con un vicario episcopal, con el canciller, con el ecónomo, con todos los que por allí pasaron a tomar un café en una maquinita automática. Después de una hora de espera en la que discutimos acerca del tamaño de Jerusalén en el siglo I y de la entrega de los estipendios a la bolsa diocesana, llegó mi momento.

Entré en el despacho del vicario general, que es un santo varón, y me senté. Y cuál fue mi sorpresa cuando saca una carpeta y se pone a hablar de un tema totalmente distinto. Pensé que sacaría el otro tema (el de mi pelo largo) después. Pero se fueron agotando los asuntos y ya llegamos a la despedida.

Me dieron ganas de preguntarle: ¿entonces no querías decirme nada de mi cabellera? Pero opté por una retirada estratégica. Así que pelos míos, seguid creciendo, creced, sí, creced, ya que multiplicaros no os es posible.

Pero lo más interesante de todo ha sido leer vuestras sugerencias, vuestros comentarios. Esto ha sido como una especie de diálogo intercontinental. Lamento que el tema fuera tan trascendental, pero es que llegué al blog y escribí lo primero que se me ocurrió. En el fondo... soy inocente. Otro día ya discutiríamos sobre los grandes asuntos si no fuera porque me da una terrible pereza.

El Destino nos alcanzará, pero no hoy.

martes, noviembre 21, 2006

Luchad, luchad, las buenas causas requieren de lucha.

Hoy me he encontrado con el vicario general, que es un santo varón de pelo blanco y rostro alargado, ha sido en la reunión general del clero. Ha venido por detrás, mientras yo estaba comiendo con otros curas, y me ha mirado sin atreverse del todo a decirme que me tenía que cortar el pelo. Tras unos segundos de vacilación se ha decidido y me lo ha dicho. Como el campo de batalla, una comida, no era el más propicio, me ha dicho finalmente que me pasara mañana a hablar con él. ¿Por qué no te pasas mañana a verme y tomamos café? Eso ha levantado mis sospechas, porque no tomo café. Definitivamente el tema es que me corte el pelo.

¿Estoy indefenso ante él? No, ¡tengo un blog! Dadme argumentos que pueda ofrecerle.

Necesito argumentos, si alguno sabe de algún buen argumento para mantener el pelo como lo llevo, éste es el momento para decirlo, si no que se calle para siempre. También se admiten malos argumentos.

Aquellos que no estén a favor de que lleve el pelo como aparece en las fotos que de momento no digan nada o si no pueden aguantarse y sienten imperiosamente el impulso de decir algo que envíen su mensaje a moncloa@presidenciadelgobierno.com

Los buenos argumentos que me digáis, hablo en serio, que se los diré mañana en su despacho.

Ya os diré qué me ha contestado, qué ha argumentado y cómo ha acabado la cosa. Pero, salvo que me querías ver con un pelo cortito, adocenado y domesticado, éste es el momento de que luchéis por lo que queda de lo que fue mi cabellera. Luchad, por favor, luchad. Si ahora os quedáis con los brazos cruzados... algunas fotos pueden ser historia.

Sea dicho de paso, el pollo ha sido tan regular como los macarrones del primer plato. He compartido medio plátano con el vicario judicial de la diócesis. El plátano ha sido quizá el mejor plato de la comida.

lunes, noviembre 20, 2006

¡Romped vuestras cadenas!, proletarios.


Soy un fan incondicional de “La Misión”, “Becket” y “Un hombre para la Eternidad”. Estas tres películas son imprescindibles para cualquier cinéfilo, y si usted no las ha visto debe hacerlo cuanto antes por su propio bien.

Estas películas son tres cumbres. Al verlas, uno se queda clavado e el sillón. La película te arrebata, te absorbe. He meditado los guiones de las tres y sus momentos insuperables, son auténticamente imposibles de mejorar.

En las dos primeras películas, hay momentos mejorables, pero todo es perdonado cuando en otros momentos de la cinta llega la genialidad más absoluta. En esos momentos, el tiempo se detiene y el cine brilla con su luz más cegadora.

No hace falta decir que la música (menos en Becket que tiene la bso más floja) ya de por sí es arrebatadora. Las interpretaciones, magistrales. No importa que Tomás esté buscando una barca en el Támesis, o que Richard Burton simplemente converse sobre algo insustancial con el obispo de Londres, o que el cardenal tan solo entre en la misión de San Gabriel: hasta en los momentos intrascendentes, sus interpretaciones son las de grandes actores. Además de que no se nota que son actores, tenemos la sensación de estar viendo a los personajes de esa época.

En fin, hagan como yo: determinen al comienzo de la semana las películas que verán. Libérense de la esclavitud de la vulgaridad de las grandes cadenas. Las grandes cadenas, hace tiempo, que en casi todos los países han optado por el pan y el circo. ¡Liberaos! Romped vuestras cadenas, dejad de hacer zapping y volved a disfrutar de una televisión que os ennoblezca.

Un final de la vida de acuerdo a la vida: in Louvrio mortuus sum.

Contar mis hábitos gastronómicos tiene el peligro de que alguien pueda imaginarme confeccionando una ensalada teológica, seguida de una pizza filosófica. ¿Y si todos los ingredientes tuvieran un doble sentido? ¿Y si todo este blog hubiera de ser leído entre líneas? Ya sabéis que los Aliados publicaron algunos anuncios en los periódicos de la Europa ocupada que tenían un doble sentido para los partisanos y los agentes infiltrados. Dada esa ambigüedad de las letras y palabras, ¿sería lícita una receta de crustáceos, canónigos y moluscos? ¿Y si cada vez que miro en una dirección de mis fotos estoy, en realidad, indicando la latitud y longitud del camino para encontrar el pseudogrial cátaro de los legítimos rosacruces ocultos en la segunda logia de los masones escoceses?

No os quedéis tranquilos, este blog puede ser mucho más inquietante de lo que parece, aguas subterráneas corren por él. Incluso no descarto que mi cadáver pudiera ser encontrado en un pasillo del Louvre con esta frase escrita sobre mi pecho.

¿O no demostraremos mediante el álgebra que el nieto de Hamlet es el abuelo de Shakespeare y que él mismo es el espectro de su propio padre?

domingo, noviembre 19, 2006

¿Zapa...?, sí, soy Fortea.

Cuando en mi anterior post escribo:

Yo siempre había pensado que Franco había sido muy malo. Pero desde que Zapatero se ha empeñado con tanto denuedo en hacernos ver lo horrible que era, estoy empezando a albergar mis primeras dudas.

En realidad, se trata de una afirmación literaria. Evidentemente, lo que pienso o dejo de pensar acerca de FFBhmonde. es algo que ya hace mucho tiempo se asentó en mi mente después de leer documentos y testimonios de la época. Mi opinión acerca de él, me la guardo en mi augusto pecho.

Sólo quiero afirmar una cosa: los buenos rojos, los buenos samaritanos de los rojos, fueron muy buenos. Por eso los curas y las monjas subieron al coro a gritar: ¡Libertad, libertad, libertad!

Eso respecto al pasado, ya en el presente respecto a los socialistas, como todos saben, son los amigos de la religión, los bondadosos benefactores de la moral cristiana, y los que afirman otra cosa es que tienen amigos malos que les dicen cosas feas al oído.

Amigos malos, como el que esta semana me llamó casi llorando (una persona de Extremadura) para decirme que la Universidad de Extremadura (pagada con dinero público) y la Junta de Extremadura, en diferentes años, han editado dos libros de un fotógrafo que ha hecho tales fotos blasfemas respecto a Cristo, a la Virgen y a todo lo cristiano y sagrado que ni siquiera voy a osar describirlas.

Una vez más, moral y política no son realidades separadas. Sino que la política no es más que una repercusión de la moral de sus integrantes. Y cuando digo que los socialistas en este país son tan amigos de nosotros, los cristianos, como lo era el lobo feroz de los tres cerditos, sé que no me equivoco. Pero si ustedes están pensando que les estoy desanimando de votar al Lobo Feroz, a la Bruja Piruja y a Gallardón, estarían sacando conclusiones quizá aventuradas.
Tampoco el partido marianista es que sea un bastión de la defensa de los valores evangélicos, pero al menos hay cristianos repartidos por sus filas.
A mí el partido marianista ni me entusiasma, ni me da confianza, en lo único que a mí me importa: el bien del Reino de Dios en la tierra. Pero la diferencia el PP y el PSOE a nivel moral, hoy por hoy, es como comparar a una iguana y a una anaconda. No metería una iguana en mi cama, pero desde luego nunca metería a una anaconda. Y hoy día el sistema electoral sólo me deja la posibilidad de elegir entre la iguana y la anaconda: que bello es ser bipartidista.

Ah, ya que he comenzado el post hablando de un gallego que vivió hace mucho tiempo, quiero decir que en el sermón 408 de http://www.sermonario.com/ digo todo lo que tengo que decir sobre la Guerra Civil española. Es en audio. Yo, si fuera tú, lo escucharía, dura 45 minutos, eso sí. Pero ¿quién no tiene 45 minutos?

sábado, noviembre 18, 2006

Ya estoy harto del NO-DO de la Moncloa.

Acaban de echar en TV2 otro reportaje sobre Franco. Cada vez que enciendo la televisión ya me digo: a ver que dicen hoy de la Guerra Civil. Desde que el PSOE ha ganado las elecciones he visto más reportajes sobre el franquismo, que en toda mi vida. Suelen hacer un reportaje antes de la merienda y otro para después de la cena: Franco ya es como de la familia. Rubalcaba está pensando en hacer una serie de dibujos animados para niños: Franquito explicado para los niños.
Yo siempre había pensado que Franco había sido muy malo. Pero desde que Zapatero se ha empeñado con tanto denuedo en hacernos ver lo horrible que era, estoy empezando a albergar mis primeras dudas.
Los satélites zapateriles no hacen más que escribir libros sobre el dictador: que si era mal militar, que si era mal político, que si era mal orador, que bailaba mal, que andaba mal, que era mal cocinero, que si tuvo pocos hijos.
Lo de que era mal militar me hizo pensar. Ganó casi todas las batallas, ganó la guerra: ¿cómo debían ser sus adversarios? Es para echarse a temblar tratar de imaginar contra quien se enfrentó.

Me imagino a los milicianos riéndose y diciéndose: mañana vamos a luchar contra un mal general, ja, ja, ja. Y la misma frase repetida cien kilómetros más al norte. Y así cada semana hasta que Paquito llegó al mar en todas las direcciones.

Dado su historial militar, no me extraña que la mujer de Zapa tenga que consolar cada noche a su marido después de cada pesadilla, repitiéndole: tranquilo, que está muerto, de verdad, está muerto.

Si quereís que os diga la verdad, yo en Franco ni hubiera reparado, ni me hubiera interesado, ni me hubiera molestado en leer sobre él, si el furor socialista no me hubiera hecho olisquear la pista de sus propias fobias.

Fu Manchú Zapatero con su tesón va a lograr que a un ateniense como yo me empiece a resultar simpática la figura del general golpista.

viernes, noviembre 17, 2006

Hoy veo las cosas de otra forma.

Cuelgo el teléfono después de hablar de cosas muy espirituales con un amigo de Alicante.

Antes, metido en Internet, me había aparecido de pronto una ventanita emergente con un gracioso “ding” en el que se contenía el mensaje de este amigo que me decía que quería hablar conmigo por teléfono.

Me había metido en Internet para ver cómo se cocinan al vapor unos mejillones.

Había ido a comprar esos mejillones porque me caía cerca la superficie comercial de la Facultad de Medicina.

Había ido a la Facultad para dar una conferencia sobre mi especialidad teológica.

La conferencia, los mejillones, me llevaron a esta conversación. Ahora me pregunto, ¿adónde me llevará el queso que he comprado unos minutos antes de los moluscos? ¿Qué extraña sucesión de acontecimientos habré puesto en marcha con esta segunda compra?

jueves, noviembre 16, 2006

Su Alteza Real, inclinaos, por favor.


No puedo dejar de mirar una y otra vez la foto. ¡Hay que ver lo bien que le sienta al príncipe Carlos su boda civil con su esposa católica! Feliz, contento, optimista. Tiene la cara de estar diciendo: me queda toda una vida para reinar en cuanto mamá se jubile y se marche a alguna playa de una isla desierta. Viendo la cara de felicidad que tiene, me pregunto qué hubiera sido de los monarcas ingleses si sus leyes les hubieran permitido contraer nupcias con católicas. Sí, que diferente hubiera sido la Historia. Sólo hay que observar la cara avinagrada con que aparecen en los cuadros sus antecesores. Y a todo se le podía haber puesto remedio de un modo tan fácil, tan sencillo. Vuelvan a mirar su cara. Sí, los resultados son evidentes. Quizá tan sólo ella es la que pone un punto de oscuridad en esta felicidad conyugal, ella es la que se lleva los ojos a las manos y se pregunta: ¿pero qué es lo que he hecho?

miércoles, noviembre 15, 2006

Obsérvese como en esta foto se me ve contemplando el futuro con todavía más optimismo.

El mejor post de hoy no es lo que pueda escribir, sino esta foto. Viendo la foto, me pregunto qué pasaría por mi mente en ese momento. ¿Qué pasaría?
¿Tal vez pensaba en un campo verde lleno de ovejitas? ¿Tal vez pensaba en La Increíble, pero cierta, historia de Caperucita Roja? ¿Tal vez pensaba que se acerca la Navidad? ¿Tal vez me dijeron que nuestro presidente, Fu Manchú Zapatero, no va a presentarse al cargo de Líder Mundial Cósmico?
Tal vez lo que pasaba era una de mis canciones favoritas, una canción que siempre que la escucho me llena de energía, de optimismo y de ganas de luchar. Os la os ofrezco en un link donde escucharla en audio.

http://www.poofcat.com/battlehymn

Os agradeceré si conocéis algún mp3 con la versión de John Williams u otra versión que valga la pena, y me lo decís.

Desde luego esta canción es toda una declaración de intenciones.
Hasta pronto fortblogueros

lunes, noviembre 13, 2006

Mi colesterol.

Mi colesterol está dentro de los límites normales. Ésa es la noticia del día. Es decir, que de momento no parece que un derrame cerebral ponga punto final a este blog.
Aunque siempre puede cruzarse una oveja en mi camino mientras voy a cien kilómetros por hora. Si es una vaca el resultado podría ser incluso peor.
En fin, lo dicho, una vaca sí, pero el colesterol, de momento, no. Una rotura del cable del ascensor también podría provocar el mismo resultado.

Lo del Club Forteniano (estoy abierto a otros nombres, le adjudiqué el primer nombre que se me ocurrió) me ha deparado hoy no pocas alegrías en medio de los problemas que afligen al mundo. Por fin he conocido (y hasta visto), a lectores de lugares remotos y cercanos. Gente de distintos lugares del mundo, dedicada a tareas tan diversas. Lo dicho, me ha causado verdadera alegría. Aunque el judío, el sueco y el de Surinam siguen sin aparecer.

Después resultará que el judío era una peruana que vive ahora en Israel, el sueco un mexicano de Chihuaua y el de Surinam un misionero de Pamplona.

Nota: Si en el blog dejan de aparecer nuevos posts durante, pongamos, cuatro o cinco días... es que me he muerto. También puede ser que esté de viaje.

domingo, noviembre 12, 2006

Club Forteniano.

Hola

Hoy he pensado que como los que leen el blog suelen ser muy fijos, es una pena que no os conozca.

Sobre todo lo pensé cuando encontré que en el blog entraban de vez en cuando personas de Israel, Surinam o Suecia. ¿Quiénes serán me preguntaba? ¿Serán estudiantes, serán viudas, serán catedráticos barbudos o políticos comunistas? Qué pena no conocerles. Tenía curiosidad por conocer sus rostros, sus profesiones, su vida.

Así surgió la idea de dar un e-mail para conoceros. Una segunda idea emergió, la de fijar un día en el que los lectores del blog que vivimos en la Comunidad de Madrid podamos reunirnos a dar un paseo y charlar, o tomarnos una coca-cola y charlar y hablar y divagar y vernos las caras. Seguro que tenemos mucho que aportarnos unos a otros.

Así que manos a la obra, aquellos que querías enviadme a esta dirección fortea@gmail.com quienes sois.

Os agradecería que me dijerais cosas que siempre son interesantes como vuestra profesión y la ciudad y el país en el que vivís. La edad también me gustaría conocerla. No os oculto que me gustaría veros la cara, así que si me enviáis una foto os lo agradecería.

Lo maravilloso de escribir es la gente tan apasionante que uno conoce. En estos últimos años, y gracias a la magia de la escritura, he conocido a un diplomático, a un japonés, a un noble muy importante, a un judío mexicano. Se han puesto en contacto conmigo dulces criaturitas de dieciséis años, diciéndome que me han leído. Me escribió una vez una carta un señor mayor que me decía que uno de mis libros era el primer libro que había leído en toda su vida y que quería continuar leyendo porque la lectura para él había sido apasionante. Se han puesto en contacto conmigo varios presos: uno español y dos de Estados Unidos.

Había pensado en poner en este blog las caras y datos esenciales de los lectores habituales, pero después me he dado cuenta de que eso puede retraer a muchos a ponerse en contacto conmigo. Así que no lo haré. En cualquier caso, ¡quiero conoceros! Sólo eso. Y a los de Madrid, quiero ofreceros un día para que nos reunamos todos.

Os he dado antes el e-mail fortea@gmail.com pero sólo una cosa os debo suplicar, no me pidáis que mantenga correspondencia electrónica con vosotros. Cada día la atención de la gente que contacta conmigo por motivos pastorales me lleva mucho tiempo. Por eso leeré lo que me enviéis a condición de que no me pidáis que entable conversaciones con vosotros. Pero, como ya he dicho, espero que los de Madrid nos reunamos.

Un fuerte abrazo a todos.

En el blog ha entrado alguien de Surinam, Suecia e Israel

Sí, en el blog ha entrado alguien de Surinam, de Suecia y de Israel. Estoy sumamente intrigado quiénes pueden ser de países tan lejanos. Por favor, decid algo los de esos países en los comentarios.

Ah, fotografiando cucurules obtuve la foto de la izquierda. Ahora la foto del Cucurull Forteniano ya la tengo en casa al lado de la del ornitorrinco y la de una lechuza de las nieves. Dado su evidente interés fortnitológico la coloco aquí para disfrute de todos.

Hoy he soñado que mi vecino venía a enseñarme un truco de hycterofilia, un juego que se realiza con los pulgares, parvo ejercicio del que por otra parte no os molestéis en buscar referencias en lugar alguno. Atento me recuerdo estudiando sus hábiles movimientos en mi salón. También tengo un vago e indefinido recuerdo de haber servido hoy en mi sueño como mensajero en el lado francés de la Gran Guerra. Me ha hecho gracia verme con ese horrible casco con el que lucharon los galos.

viernes, noviembre 10, 2006

Confieso mi languidez.

Mañana viernes por la noche no podré poner mi post diario porque me marcho a dar una conferencia a Valencia.

¿En mis libros (en mi mundo literario mejor dicho) he soñado con Papas, he luchado en innumerables batallas, he escrito con pausa de asuntos cotidianos, he soñado con definitivos tratados escolásticos? Ciertamente, todo eso lo he vivido.

¿Me complace la idea de que mis sueños estén consignados en algún pesado libro en algún interminable pasillo de una biblioteca romana bajo bóvedas renacentistas decoradas con motivos falsamente clásicos? Sin duda, esa biblioteca existe en la mente del que es el Centro del Universo.

Mas debo reconocer que recorro mi mundo literario solo. De ahí que, a veces, resuelvo adelantarme a la vanidad que aguarda a todas las fatigas del hombre, y vivir, y no seguir ampliando el atlas infatigable, el atlas de esos mundos soñados. Confieso mi languidez.

Porque es verdad que todos esos mundos no valen más que el amor.
Aunque no los recorrí con mi pluma por ser admirado o por ser recordado. Los recorrí por la pasión. La pasión de recorrerlos fue un frenesí. Ahora mi languidez supone un adelanto del futuro olvido que sobreviene a todo. Tampoco deseo otra cosa fuera del olvido.

Durante años he trabajado horas, día tras día, escribiendo mis novelas. He necesitado más años para entender que todos trabajamos para el olvido.

miércoles, noviembre 08, 2006

La única coraza que se podrá enfundar para huir de mi mirada.

Hoy he soñado que me encontraba con alguien que es muy importante y que hace tiempo fuimos muy conocidos, no amigos. Me permitiréis que no ofrezca detalles porque los blogs acaban recalando en los ojos que se considera que nunca deberían leer un blog. Y así lo que no debería ser acaba siendo.

El encuentro, en el sueño, se enmarcaba en el jardín de un hotel lleno de gente, debía haber una convención. El encuentro casual. El iba por su camino con más gente y yo oblicuamente caí en su campo visual. Él no pudo simular que no me había visto. Hubiera preferido no haberme visto, pero ya no resultaba efectiva la simulación, campo en el que él era experto.

Así que, como tantos años temió, tuvo que acercarse a mí y estrecharme la mano y aparentar la falsa alegría de verme. Seguía yo toda esta obra de teatro con la comprensión de lo pobre hombre que era el actor. Yo era todo su público. Así como toda la obra tenía un solo actor: él. Me conocía el desenlace.

Que si cuanto tiempo, que qué tal me va, sonrisas en su rostro que se había vuelto de pronto poco flexible, y todo eso. En el sueño, en un momento dado, se emocionó. Y arrodillándonos los dos, los dos ya emocionados sinceramente, se puso fin al sueño.

El encuentro ha tenido lugar en el oculto mundo onírico. Pero algún día se producirá, no tengo la menor duda. El encuentro de dos que no desean verse. Será toda una colisión de miradas. Estaré estudiando cada gesto de su cara, por pequeño que sea. Será él el que tendrá que acercarse, será él el que tendrá que obligarse a ser amable. Yo sólo le pienso contestar con preguntas de una sola frase. No tendré que esforzarme en hacer efusiva mi emoción, porque de mí no se espera que represente papel alguno.

Pero lo colosal de ese encuentro que será un choque de miradas es que yo sé muy bien cómo es esa persona por dentro, donde nadie puede mirar. Y lo terrible para él es que sabe que yo lo sé, y que mi mirada para él es una acusación sin palabras. No hay escudo que le pueda proteger de mis ojos. La única coraza que se puede enfundar es huir de mi mirada.

Hoy miro hacia la ventana: el día de los dos sueños.

Hoy he soñado que comía con el príncipe de Asturias, en el pueblo en el que soy párroco, en medio de una gran comida popular bajo una gran carpa. El príncipe estaba en su papel de sonreír a todos y ser amable con cualquiera que se le acercara lo suficiente como para obligarle a ello. Yo estaba en mi papel de verlo todo con cierta distancia, sin entusiasmarme, pero sin dejar de ser benévolo ante la situación.

Ese ha sido el primer sueño de la jornada. El segundo ha sido mucho más delicioso, durante la oración de la tarde. Me encontraba sentado en la sede de mi templo parroquial haciendo mi hora de meditación vespertina, la custodia con el Santísimo Sacramento estaba sobre el altar. Me hallaba revestido con los ornamentos de la misa que había tenido lugar. Y así, rodeado de todo aquel oro, de todas aquellas telas suntuosas de innumerables prendas, sentía un agradable calor en medio de ese templo en el que el fresco de un lluvioso noviembre se empezaba a hacerse notar. Con mi estola sobre los hombros, mi amito alrededor de mi cuello, con mis brazos apoyados sobre los reposabrazos de aquella bella sede de madera oscura, he sentido un sopor irresistible. Las sombras de la iglesia inmersas en un silencio secular secundaban ese beatífico sucumbir. Dado que suelo hacer mi oración con los ojos cerrados, desde la lejana primera fila, nadie se hubiera dado cuenta de lo que pasaba en mi interior. Tal vez alguien hubiera notado que mi mandíbula se inclinaba, pero me seguía manteniendo sentado en un inconsciente deseo de mantener la dignidad de mi posición en el centro del presbiterio.

Pero lo cierto es que me dormí arropado por todas aquellas vestiduras que llenaban y cubrían la sede. Mi cara seguía siendo hierática, quizá entonces más impenetrable, mis rizos canosos caían sobre la casulla.

Con las columnas doradas del anciano retablo a mis espaldas, con los santos de madera condescendientes ante el párroco, me sumí en un sopor del que emergió un sueño corto, como un relato breve. Noté que apretaba los dientes, noté que lentísimamente mi espalda se inclinaba más hacia delante, y me hice consciente de nuevo. Entreabrí los ojos con lentitud y me hice consciente de un modo natural de dónde estaba, de mi lugar, de mi posición, de mis funciones, de lo que tenía que hacer, de lo que había hecho, de lo que debería hacer.

El sueño es frágil y no me esforcé en introducirlo en el tarro de cristal de la memoria. Se evaporó en instantes. Era un sueño pequeñito. Tengo la consciencia plena de haberlo recordado en los primeros minutos.

Pero se evaporó para siempre.
¿Sería un sueño de Papas, de batallas, de asuntos cotidianos, habré soñado con tratados escolásticos? ¿Ese sueño estará consignado en algún pesado libro en algún interminable pasillo de una biblioteca romana bajo bóvedas renacentistas decoradas con motivos falsamente clásicos?

lunes, noviembre 06, 2006

Hoy sigo contemplando el futuro con más optimismo que ayer e incluso que mañana.

Cómo me ha impactado la muerte del príncipe de Salina en la novela. Sigo todavía bajo el peso de la pena. (Hoy los políticos no se han movido de sus madrigueras, así que los dejaré en paz. El amor tampoco ha sido generoso hoy en experiencias.)

Una lectora se ha escandalizado por mi afirmación de que la muerte de algunos familiares míos me ha apenado menos que la muerte de este personaje de ficción. No te escandalices, en literatura se perdona todo. En el mundo de la literatura nos perdonamos todo.
De todas maneras, no hay peligro de que la inmensa mayoría de mis familiares lean mi blog. A veces, los lazos de la sangre son poco más que una superficial circunstancia azarosa.

La lectura de uno solo de mis libros por parte de alguien ha provocado relaciones mucho más profundas con alguien que los más de treinta años de parentesco con otros.

He leído hoy que una mujer se ha inmolado en Gaza, provocando una explosión en un autobús. También a mí me gustaría inmolarme intelectualmente provocando una explosión literaria que causase millones de afectados por la belleza de mis letras. Sí, ojalá que el fuego de mis párrafos quemase filosóficamente los ojos de muchos, y que incluso algunos quedasen incinerados. Pero mis novelas siguen durmiendo en mi casa, al calor de un disco duro, un sueño de quietud que ningún ojo turba.

Mientras tanto la muerte del príncipe de Salina me afectará más que la de algunos de mis familiares.

Sea dicho de paso, hoy he soñado con el cardenal de Madrid. No sueño con el todas las semanas, lo de hoy ha sido una excepción. Soñaba que nos encontrábamos en la calle y que me saludaba muy efusivamente, con calor. Es gracioso, en el sueño yo me tenía que inclinar hacia atrás de tanto ímpetu que ponía en el entusiasmo del encuentro. Él ponía toda la exaltación por haberme conocido en persona y yo me mostraba correcto, por eso pienso que es un sueño profético.

domingo, noviembre 05, 2006

Veo el futuro con contenido optimismo (como se puede apreciar en la foto)

Pongo una foto en el post, y una lectora me comenta que con este look “me acabo de levantar” voy a asustar a los niños. (No creo que asuste a los niños que están hartos de ver a Fredie Krueger.) Después añade con científico respeto que le recuerdo a un Einstein del Vaticano.

Le contesto con energía que otro honrado lector me ha dicho: Al ver su foto he tratado de ponerme en la piel de un demonio, y he llegado a la conclusión de que si yo fuera el diablo de turno me asustaría nada más verle aparecer. No lo digo por el aspecto físico sino porque le veo algo especial, no se... como una luz.

Así que le aconsejo a la lectora nº1 que trate de volver a ver la foto y escribirme otro e-mail. Un rato después me escribe:

Está usted sublime en esa foto, sin duda las fuerzas e imperios del submundo preternatural e infernal tiemblan al pensar que tienen en el padre Fortea a uno de sus máximos adversarios.

Dado el esfuerzo le contesté:

Gracias, ahora sí.
¡Ahora sí!
Además noto que este mensaje por fin es sincero.


Este cruce de e-mails ha sido lo más notable que me ha pasado en el día. Entrecruzamiento de correo que ha tenido lugar mientras escuchaba a Ennio Morricone en su Érase una vez América y observaba que en mi blog entraba alguien de Villacarrillo (Andalucía) y de Zapopán (estado de Jalisco, México) y todo ello justo antes de levantarme de la silla y empezar al leer el quinto libro de las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia, que comienza diciendo:

Comienza el quinto libro de las Revelaciones celestiales de Cristo a Santa Brígida del reino de Suecia, que con razón se titula Libro de las cuestiones, ya que sigue el procedimiento de preguntas a las que Cristo el Señor da soluciones admirables. Y se le reveló a esta señora de modo admirable, como ella misma y sus confesores a menudo oralmente testificaban. Pues una vez aconteció que, estando ella un día cabalgando, yendo de camino a su campamento de Watzsteni, acompañada de numerosos familiares que cabalgaban con ella, estando ella así cabalgando de camino, comenzó entonces a elevar su mente a Dios orando...

Este sujeto de la foto soy yo, vamos, creo que soy yo.

Estimado Diario

En Madrid, llueve y llueve y vuelve a llover, así desde hace días. Llueve del amanecer a la noche, también durante la noche. Días grises de otoño cargados de poesía. Calles mojadas, coches aparcados húmedos, poca luz.

Soy la suma de mis pecados y mis buenas obras, del reposo de mis lecturas y de la emoción de mis películas. Mi vida es la suma de paseos por el campo y de comidas con conocidos y familiares. Soy el resultado de también del encuentro con la gente que me ha querido y odiado. Muchas cosas que deberían haber tenido una grandísima influencia en mi vida la han tenido muy poca (por ejemplo mis maestros) y otras que deberían haber sido poco importantes lo han sido mucho (por ejemplo un encuentro con una anciana de Virginia hace ya muchos años).

Es curioso, he visto miles de películas en mi vida, algunas películas las he visto más de seis veces, algunos fragmentos más de veinte veces. De una película, repetí un fragmento más de ocho veces seguidas. Sin embargo, han sido el cardenal de La Misión, Tomás Moro de Un hombre para la Eternidad, y el arzobispo de Canterbury en Becket los que me han influido de un modo decisivo e indudable.

He leído muchos libros, pero sólo una decena me han marcado el resto de mi existencia. Ha habido lecturas que ahora me doy cuenta, pasados los años, que han marcado un antes y un después. Y en ese momento no me di cuenta. Pero sí, ahora reconozco que la lectura de La Subida al Monte Carmelo significó un cambio en la forma de seguir existiendo sobre este planeta.

Mis libros

Estoy acabando El Gatopardo, que pena, se me muere el protagonista. A pocos personajes les he cogido tanto cariño como a este noble. Me apena más su muerte en el libro, que la muerte real de algunos familiares míos.


Sobre el Poder

Estoy considerando las atractivas posibilidades del sorteo como medio para designar a aquellos que han de ocupar los puestos de Poder. Si sorteáramos los puestos, seguirían gobernando los secretarios de Estado.

Pero tendríamos la ventaja de que los que llegaran a la cúspide de la pirámide sería gente normal, no sujetos cribados internamente por cada partido para obtener gente que no les cree problemas, para lograr gente que hoy diga blanco y mañana negro sin esbozar la más leve turbación.

Necesitamos a una legión de Frodos que saque del Poder a estos profesionales de la imagen, y cambie el sistema. El día en que en este país la gente pueda votar a personas individuales los partidos temblarán. Los partidos seguirán existiendo, pero su monopolio habrá acabado.