lunes, junio 30, 2008

PAX FEDERIQUIANA


Por primera vez en mi vida he leído horrorizado los comentarios a mi post. No suelo leerlos, salvo en diagonal y con prisa, pero esta vez lo he hecho atónito. No me lo podía creer.

En serio, si hubiera sabido que los seguidores de Fede estaban tan poco duchos en el arte de la ironía, probablemente no sólo no hubiera escrito el post anterior, sino que quizá ni hubiera empezado el blog entero.

Pero vamos a ver, ¿a qué mente en su sano juicio se le ocurre poner patas arriba todo para invitar a alguien a cenar. Mis posts han sido leídos por varios obispos aquí en España y por algunos monseñores en Roma, dadlo por cierto. Mi persona puede ser humilde y hasta con un cierto aspecto de sabio loco, pero me han leído, creedlo. ¿Pensáis en serio que, al final, todo era para invitarlo a cenar?

Si lo hubiera invitado a la ópera, ¿hubiera tenido que quemar el edificio de la emisora? Para invitar a César, a Federico y a Hesliftin a una excursión qué se supone que hubiera tenido que hacer, ¿volar el centro de Madrid?

¡Mamma mia, qué lectores! ¿Pero qué hago yo con estas mimbres? ¿Con estos bueyes qué puedo arar? Sabía que los fans de Fede no eran lectores habituales del New England Journal, pero en el fondo soy yo el culpable por no leer los comentarios.

Unos atribuían mi último post a un milagro.
Sí, claro, el milagro de P.Tinto.

Otros a mi cansancio, o al estrés.
Sí, sobre todo ahora que escribo mi post en un balneario pirenaico.

Otros a una llamada de arriba.
¿Y por qué no una llamada de abajo?
Otros a una corrección jerárquica.
Aunque no imposible, es difícil una corrección para no sostener una opinión sobre un tema opinable. Y más cuando mi opinión coincide con la de muchos obispos y la de algunos trabajadores de la Via de la Conziliazione.

Otros sostenían que mi cambio de actitud se debía a razones misteriosas.
Al ignorante todo le parece misterioso.

Que conste que incluso las señoras de la limpieza de la gran emisora captaron la ironía. Y eso que ellas son las peores. Hace tiempo que sé que ellas son las que de verdad mueven los hilos de toda la casa.

Y al fin, todo se aclaró con Federico


Dada la cantidad de llamadas que he recibido, después de haber reflexionado, reconozco que quizá no se me ha entendido bien lo que quería decir de la COPE, tal vez incluso se me ha malinterpretado. Pero ahora hay que dejarlo claro: yo con todos estos posts únicamente pretendía invitar a cenar a Federico.

De verdad, todos estos comentarios míos de los últimos días lo único que pretendían era invitarle a cenar y pasar un rato juntos y echar unas risas y ver cómo van las cosas y tal.

Quizá, lo reconozco, hayan constituido mis comentarios un modo original de decirle: venga, Federico, cuándo quedamos. Pero sé que a él le gustan este tipo de cosas originales y seguro que le han hecho gracia. A César no tanto, porque tiene un humor más averiado, más agrio.

Pero con todo lo que he escrito sólo pretendía, en todo caso, que quizá alguien de arriba, del Consejo de Dirección de la COPE, le acariciara el pelo a Federico como se les acaricia a los niños de pelo rubito rizado, mientras ese jefe le decía: Federico, Federico, pero qué malo eres.

Sólo pretendía eso. Mi intención ha sido pura. Quizá mi intención pura, benigna, sin malicia, se haya visto algo enturbiada por algunos de mis comentarios que no tenían otro objetivo que el que fuéramos a cenar juntos. Lo siento.

Si llego a saber todo lo que se iba a montar te hubiera hecho llegar la invitación de otro modo menos original.

domingo, junio 29, 2008

No son los años los que pesan


Sé que suena a extraño, pero un primo mío, un primo carnal, el hijo de la hermana de mi madre, está yendo en bicicleta desde Zaragoza hasta Pekín.

Él es un deportista nato. Yo también, sólo que yo no practico. Deportista, pero no practicante.

El caso es que he decidido hacer la misma gesta de mi primo. Voy a hacer los mismos kilómetros. Pero los haré en la bicicleta estática de mi casa, un rato antes de irme a la cama. No sé cuanto tardaré a base de 300 calorías al día. No cuento los kilómetros, sino las calorías. ¿Cuánto se tardaría en llegar a Pekín a base de 300 calorías diarias?

En realidad, la razón de todo esto son cinco kilos que me sobran. Cinco kilos que parece que se han hecho fuertes en el alcázar de mi cuerpo. Lanzo ataques, pero todos son repelidos. Da la sensación de que saben todas las estratagemas, todas las argucias. Comienzo a tener la sensación (también la sospecha) de que pueden resistir sin alimento ni agua durante años. Son inasequibles al desaliento, perseverantes en circunstancias desfavorables. Sólo son cinco, pero están muy unidos, bien pegados entre sí, han hecho causa común. Les gusta estar donde están.

Pero tengo un arma secreta, je, je, algo que no se esperan: he descubierto el chocolate sin azúcar. El que ríe último ríe mejor. Además, con la tele he aprendido a hacer un nuevo tipo de ensalada. Las que hacía hasta ahora eran insulsas y bastante deficientes, en sabor. Pero esta nueva receta lo va a cambiar todo. Es tan buena que me voy a volver un adicto a la ensalada.

Además, el tema de Federico probablemente me va a hacer perder peso, sí. Pero bueno, eso el lunes. Hoy no toca.

sábado, junio 28, 2008

Es mi costumbre no criticar a la COPE en sábado


En la foto de al lado, las nuevas estrellas que sustituirán a Los Santos y César en la próxima temporada.

Al octavo día… dejé mi Federico sobre mi mesilla. Cargado, sí, pero sobre la mesilla. Hoy no haré prácticas de tiro.

¿Por qué? Pues porque tengo que coger fuerzas para el lunes. El silencio también forma parte de la música. La nueva obertura federiquiana requiere de una pausa. Lo hago por cuestiones meramente musicales.

En principio creo que la regularidad del compas de mi César de los copelungos requiere de una pausa de dos días por cada ciclo de cinco tiempos, también he pensado en un compás de tres por cuatro, tres días a la semana. Según mi estado de ánimo, ganas y humor, ya veré.

Por eso, pasaré a hablar de las tonterías de cada día, de cada jornada mía. Las cuales hasta que me dio por otro lado, fueron el fundamento de este blog.

Hoy estoy muy perezoso, así que me limitaré a decir que fui a Toledo a dar una conferencia al Colegio de Médicos. Los de Alternativa Laica tronaron en los periódicos varios días antes. Los periodistas me preguntaron por el tema antes de la conferencia. ¿Qué le parece, padre Fortea?

Pues a mí todo esto de Alternativa Laica me parece muy pueblerino -les contesté-. En Nueva York estas cosas no pasan.

viernes, junio 27, 2008

LA COPE VII: ¿ovejas eléctricas?


Señores, se lo hemos puesto en bandeja. Esta vez no hemos caído en un foso: nosotros mismos lo hemos cavado, hemos retirado las escalerillas y nos hemos lanzado de cabeza con fuerza, con ganas, con premeditación, con entusiasmo. Después, claro, ay, claro, ay, evidentemente ay.

Hemos puesto a una persona no creyente, sin compasión, cruel, con los dientes más afilados de todo el país, en un puesto del que cuando salga podrá ir desgranando página a página como se fue quedando solo.

Como hojas del gran árbol de la traición, obispo a obispo irán cayendo todos a través de sus capítulos llenos de trama y nosotros lloraremos. Allí nos dirá con gracia y entusiasmo quienes le apoyaron, quienes no. Lo que le dijeron, las conversaciones más secretas, los consejos que le dieron, las consignas. Si va a haber una historia con episodios pletóricos es ésta que se está gestando ahora. Y todavía hay eclesiásticos que dicen: no, lo malo es sólo el tono. Ya leeréis el libro ya.

Los clérigos que más le habéis apoyado, sois los que más vais a nutrir esos capítulos de ignominia. De los que dirá: jamás me pensé que fulano, justamente fulano, me hiciera estoy.

Si pensáis que un día lo echáis de la cadena y que simplemente se despedirá de los radioyentes, diciendo que ha sido muy bonito, que recoge los libros de la taquilla, que se va caminando y silbando hacia el crepúsculo, con los créditos del final de la película sobreimpresionados y que ya está, estáis muy equivocados.

Como buen zoólogo he examinado sus dientes y es un perfecto carnívoro. Es un episcopofagocitator de pura raza que lleva a dieta varios años y que arrastra un hambre contenida de dimensiones hispánico-monumentales.

Entonces, cuando salga el libro de sus memorias, sólo me quedará deciros: os lo dije, os lo dije. Entonces ya no diréis que si el tono, que si la defensa de no sé qué, que la liberté. Entonces sólo oiré: ¿quién se lo podía haber imaginado?

En esto sí que es sentarse y esperar a ver a mis colegas eclesiásticos verlos pasar a uno sin brazo, a otro sin pierna, a otro sin costillas. En este blog os espero, sentado en mi sillón, después de cenar, con un refresco light en mi mano.

Claro que si las cosas pintan negras siempre nos queda el consuelo de César Vidal, que es a Federico lo que Mussolini era a Hitler. Le falta carisma a César, todos lo reconocemos. Pero sus sentimientos respecto a los obispos son los mismos. Jamás, ¡jamás!, hará la más ligera, la más leve, declaración a favor de la jerarquía eclesiástica con la que algún día se pueda atrapar los dedos cuando los ponga a… caer de un burro. Mucho me temo que no serán pocas las manos que le ayuden a escribir esos infaustos capítulos.

Es decir, la Conferencia Episcopal habrá elevado a la altura de la fama, con todos los medios de la Iglesia, a dos personas que van a ensañarse con ella a gusto, con delectación, en un libro cuyo contrato en concepto de anticipo editorial puede valer tranquilamente por encima de un millón de euros. Y no digo esto al buen tuntún, he hecho mis cálculos basándome en el número de ventas de otros libros que no tenían ni la mitad de pólvora.

En serio, ¿no os da miedo el tema? ¿Dormís tranquilos mientras se está gestando el que puede ser el escándalo eclesial del siglo? Pues si dormís tranquilos, dichosos vosotros.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ¿Sueñan los directivos de la COPE con que Los Santos y César ingresen en un monasterio y allí acaben sus días en paz y recogimiento?


Mientras tanto, quiero daros un link que es una maravilla. Ésta es la Iglesia en la que creo, el vídeo habla por mí:
http://youtube.com/watch?v=cmuPJvr89Jw


otro link que viene a decir lo mismo sobre lo que siento:
http://youtube.com/watch?v=IPQKFA3LA8I&feature=related

un tercer link supremo, no se puede decir más en menos:
http://youtube.com/watch?v=Fr9Do5ZxPZA&feature=related

jueves, junio 26, 2008

LA COPE VI: Corría el año 2008, año de la refundación de la COPE


Otro seguidor de Fede tratando de convencerme de las bondades de La Mañana. César le dio la güadaña.

Federico, ¿qué les das? En serio te lo pregunto, me gustaría saber que les das. ¡Qué cierre de filas, qué de seguidores furibundos, qué santa ira derramada con generosidad! Esta noche he puesto un bate de beisbol bajo la cama por si las cosas iban a mayores e irrumpían en mi santa casa.

Poder y espíritu, maravillosa dualidad.

De lo que he dicho en posts anteriores se podría inferir que creo en una Iglesia espiritualista, nada más errado. Siempre he pensado que la Iglesia debe cambiar el mundo. Debe cambiar las almas, sí, pero debe transformar la sociedad, no sólo las almas. De ahí que no veo mal que la Iglesia tenga poder. Ya he dicho anteriormente que no me parece mal que haya una cadena generalista en manos eclesiásticas.

El problema es que yo, cual Galileo redivivo, me he atrevido a afirmar que es el Sol/Iglesia el que gira alrededor de la Tierra/Cope, cuando el orden natural debería ser el inverso. La cadena está al servicio de la Iglesia, no al revés. Los intereses de la estrella eclesial se han supeditado a los intereses del planeta radiofónico.

Los eclesiásticos que pusieron el dinero para comprar la cadena, se hubieran sorprendido si hubieran sabido que con el pasar de los años un cura, un servidor, se atrevería a escribir unos humildes posts analizando esa misma emisora y que desde ese momento recibiría un aluvión de odio tal que muestra la dimensión del problema que para la parte contratante se está incubando el día que decidan acabar con su colaboración.

Los eclesiásticos que ahora apoyan a Los Santos se echarán las manos a la cabeza, cuando dentro de diez años, él escriba sus memorias y cuente a su manera lo mal que le trató la Iglesia, lo que tuvo que aguantar: intrigas, conjuras, presiones, trapos sucios. Porque, señores, aquí sí que es seguro que todo lo oculto va a salir a la luz. Podemos ir poniéndonos el casco.

Ese día muchos prelados exclamarán: ¿qué hemos hecho, qué hemos hecho? Pero el pequeño Frankcopenstein ya estará muy lejos de su poder. Federico, estoy seguro de que hace tiempo que ya estás tomando notas. Estoy seguro de que ya llevas muchas páginas de bien rumiada venganza. Recuerda que soy el primero en haber advertido a la Iglesia de este pequeño asunto.

Confío en que reserves al menos una línea para mí en tu bien meditada futura obra. Me conformo con una nota a pie de página.

miércoles, junio 25, 2008

LA COPE V: Phortea loquens.


Seguidora de Federico tratando de convencer al padre Fortea. El cuchillo se lo dio César.



Muchos me han dicho que de lo que me debería ocupar es de rezar más, confesar y trabajar en mi parroquia. A todos los que eso me han dicho, les contesto con toda serenidad: me hice sacerdote para algo más que eso. Además de rezar el rosario, aspiro a cambiar un poco el mundo.

Algún amigo, preocupado, me ha preguntado si no me habían hecho alguna llamada de arriba. Le he contestado que aspiro a que la Iglesia sea un lugar de libertad, donde dentro de la misma fe, cada uno pueda expresar sus opiniones. No, me congratulo de que no he recibido ninguna llamada.

Por otra parte, quiero dejar muy claro que aunque se dice que la COPE es propiedad de los obispos, eso se dice para abreviar. En realidad eso no es cierto, es propiedad de la Iglesia, administrada por el clero. En Roma, todos asuntos de propiedades diocesanas son llevadas por la Congregación del Clero, no por la Congregación de Obispos. En eso hay una intención teológica.

Muchos piensan que me meto en camisa de once varas por opinar sobre esta emisora, que me estoy saliendo de tiesto, que busco algo torcido. Quiero recordar a todos los buenos católicos que me han criticado sin piedad, por meterme en cosas que no me competen, que soy tan Iglesia como el Papa.

Esto suena a herejía, pero el Santo Padre no es más Iglesia que yo, no es más cristiano que yo, su misa no es más misa que la mía. Lo digo con todo el cariño del mundo. Habría que escuchar mi tono dulce para comprenderlo. En mis palabras no hay ningún deje de agravio. No hay recriminación alguna en mi afirmación. Lo digo con cariño, lo digo sabiendo que él me daría la razón. Lo que he escrito parece una herejía, una falta de respeto y casi una desobediencia, pero es la verdad. Y la verdad no ofende a nadie. No debería ofender a nadie.

Por eso pienso hablar de la COPE siempre que me apetezca. Hablaré de ella quizá para mejorar mi sentido del humor, quizá porque me aburro después de la cena, quizá porque me lo pide el cuerpo, quizá por fastidiar a César con SUS libros, tal vez hable de la COPE porque ese día llueve y no quiero salir de casa.

Pero quede claro a los que me repiten que no me es lícito, habiendo obispos, tocar este tema, que el Papa no tiene más razón por ser Papa, sino por tener razón.

No es el cargo lo que da la razón, sino la razón misma. Por eso me enorgullezco de ser un simple cura, un pobre párroco, que habla de este asunto. Un cura que parece que está loco.

Yo os bendigo locos del mundo, como Salieri al final de Amadeus. Sí, os bendigo.

No me desprecieís por mi pobre puesto en el rebaño de Dios. ¿Porque despreciáis a unos sí y a otros no, sólo por el cargo?

El Papa simplemente ejerce otra función en la Iglesia de Dios. Pero no es un ser superior, es un hermano en la Fe con otra función distinta a la mía. Función que acato de corazón, con amor y sin restricciones. Pero en la Iglesia no hay seres superiores. Todos somos iguales, aunque con distintas funciones.

También yo soy parte de la jerarquía de la Iglesia aunque en el segundo grado del orden. También yo tengo la misión de ser sacerdote y profeta. También yo poseo el derecho y el deber de clamar contra aquello que no me parezca bien para la Iglesia. Y desde la serenidad, desde el ofrecimiento de razones, desde el amor a Federico y a César y a Cristina (lo siento también a ti te toca) afirmo que ha llegado el momento de una refundación de la COPE.

martes, junio 24, 2008

LA COPE IV: Corría el año…




Los seguidores más entusiastas de la COPE dan a Fortea seis razones para no hacer el trabajo al enemigo.
……………......
Con éste son cuatro posts. Uno por cada letra de la emisora.

…………………


Ay, Federico, eres de lo que no hay. Me has hecho reír, sabes. Me has alegrado la tarde. Yo dando en mis post razones, ofreciendo un análisis desde la racionalidad, y tú has despachado el asunto Fortea con cuatro bromas y unas cuantas voces.

¡Que tío!
(…)
¿Quemará también el edificio?
(…)
¿Quemará también al padre Bru?
(…)
¡¡Ya es lo que nos faltaba!!

No hay exclamaciones suficientes para enfatizar el tono con el que hablabas. Analizando estilísticamente tu declamación reconozco como virtud la ausencia de adjetivos calificativos, frases sencillas, con su núcleo en los sustantivos, el énfasis del tono omnipresente, energía, vitalidad.

En los anteriores post he acabado el análisis, no pienso continuar por ese camino. Tampoco pienso continuar por el camino de dos aragoneses dándonos zurriagazos, turolense vs. oscense. La lucha dialéctica entre alguien de formación aristotélico-tomista frente a tu formación marxista. La lucha intelectual entre alguien que cree que el Ser es Uno, Bueno, Inmóvil, Eterno, frente al que cree en su estilo.

Por otra parte, ahora me sale el cura. Mira, Federico, yo sé que no eres malo, sé que eres un ser humano, es tu estilo. Pero aquí, públicamente, ante todos, ante la clerecía, ante España, te invito a cenar. Yo no estoy contra nadie. Yo no tengo ningún bando que defender, yo sigo un camino. Aquí no hay bandos, sólo hay seres humanos que tratamos de pasar la vida haciendo de este lugar un sitio un poco mejor para todos.

No me desdigo ni de una sola de las palabras que he dicho. Pero la emisora de los que pastorean el Rebaño de Cristo tiene que dedicarse a una sola cosa: anunciar a Jesús. Si los obispos deciden que sea una cadena generalista, lo respeto, lo digo de corazón. Pero entonces que sea una cadena como la que he explicado en mis análisis precedentes.

Tienes a mucha gente que te apoya, lo sé. Si hiciéramos una votación no te faltarían millones de personas que se pondrían de tu lado al momento como un solo hombre. Pero ha llegado el momento de hacer algo contra la mayoría. Ha llegado el momento de poner las cosas en su sitio. La aventura de la COPE ha sido un pacto fáustico. Hemos logrado influencia, dinero, poder puro y duro. ¿Pero a qué coste? ¿En qué estamos empleando esas audiencias millonarias? Desde luego no para los intereses de Dios.

La madre Angélica empezó la EWTN con un garaje y cien dólares en el bolsillo. Veintiocho años después tiene una cadena de ámbito mundial que es todo un imperio mediático y un prestigio indiscutido. Nosotros teníamos más de cien dólares ¿y qué hemos hecho con la COPE en el último decenio? Federico tú eres el menos culpable de todos, créeme.
César, tú también, quédate tranquilo. Ya sé la conversación que tuvistes ayer con Federico. Te lo perdono todo, César. Sé que le criticaste mi libro. El libro es pobre y sencillo pero tiene una humilde cualidad: es mío.

Hay gente muy válida dentro de la COPE. No hace falta explicar que todos están eclipsados ahora por la luz oscura de los agujeros negros. ¿Me crees capaz de un brunicidio o de un restanicidio?
Nunca he escrito que hubiera que quemar el edificio para purificarlo, como dijiste. (Para qué negar que lo pensé.) ¿Pero es que tú no lo harías con tus propias manos un día después de ser despedido? Te tendríamos que agarrar la lata de gasolina. No le darías tiempo a César Vidal ni para que saliera. Por favor, si ya está proyectada tu venganza.

Si te sacaran de un modo que consideraras impropio, de qué no serías capaz. Sólo te pido una cosa, sólo un por favor, dale tiempo a César Vidal a salir. Como en las buenas películas de aventuras, la pareja de héroes saldréis corriendo y cuando estéis lejos, le echarás al suelo, para evitar que la onda expansiva os fulmine. Lo malo es que no le daréis tiempo a Cristina a escapar.

Y por último, un recuerdo a las nobles trabajadoras de la limpieza de la COPE.

lunes, junio 23, 2008

La COPE III: o como el amigo de su amigo es mi amigo.


Cuando se habla de una radio de calidad, muchos entienden una radio aburrida. Nada más equivocado. Ya he dicho varias veces que uno de los mejores programas de TV2 es Muchachada Nui. No se puede pensar en nada más renovador, espontáneo y gamberro.

Cuando se habla de una radio de calidad, lo que hay que quitar de en medio es la bazofia. No nos engañemos, lo que parece detritus suele ser detritus. Es decir, aunque a la gente le gusten los gritos e insultos en los debates, o la degradación de los programas del corazón, no hay que darle eso. Aquí no vale con que es que la gente lo pide.

La radio puede hacer historia. Por poner un solo ejemplo, el debate de la BBC entre Russell y el padre Coppleston fue histórico. Tiene decenios y todavía hoy se puede escuchar y estremecerse ante el espectáculo de dos pesos pesados en lucha. Por supuesto que hoy hay Russells de nuestro tiempo y Copplestons. Pero esos, justamente esos, son los que hoy en día se morirán sin aparecer por una emisora. Como el caso de ese programa de la BBC, se pueden poner varios ejemplos de programas antológicos. En otras cadenas sólo se puede poner como hito el día que un invitado apareció borracho o el día en que se desató la furia de los insultos.

Lo que en casi todas las emisoras aparecerá siempre, una y otra vez, es la bazofia, los gritos y la gente más tarada que hayan podido encontrar los locutores. Si algo es especialmente aberrante, siempre hay alguien que le pregunta: ¿le importaría explicar su aberración ante el micrófono de mi programa?

Después, está la política, quizá la parte más vergonzosa de todas las cadenas. Contrariamente a lo que se podría pensar, la política es sólo una pequeñísima parte de nuestro mundo. El mundo es mucho más que las minucias de siempre entre dos partidos.

Explicado lo cual tenemos que preguntarnos ¿qué sentido tiene emitir partidos de fútbol o programas del corazón en una emisora de los obispos? ¿Qué sentido tiene que me adoctrinen en un programa de noticias aunque la locutora sea de CL?

Una emisora de los obispos tendría que ser un lugar donde se nos ofreciera lo mejor en imparcialidad, en calidad cultural y en arte. Un lugar donde tuvieran voz los que no tienen voz. Un lugar donde fueran los mejores. ¿Creéis que la madre Teresa de Calcuta despreciaba las radios? No, aceptaba hablar allí donde le invitaban. ¿Creéis que el padre Pío, hubiera despreciado un micrófono? Él, que era un predicador por excelencia.

De vez en cuando me he encontrado con laicos y clérigos que al oírlos todos quedábamos embelesados. ¿Por qué les escuchábamos cuatro gatos? ¿Por qué no les escuchaban diez mil o cien mil personas? ¿Había algún impedimento? Sí, uno muy grande: no tenían ningún amigo en los lugares adecuados. Se habían dedicado a ayudar al prójimo, o a trabajar calladamente en su parcela de la ciencia, o a profundizar en el misterio de Dios en su convento, no a la vida social, no a asistir a fiestas y reuniones en espera de que algún día les tocara la lotería de un dedo que les señalara.

Porque vamos a ver, reconozcámoslo, ¿cómo se consigue un puesto en una emisora? ¡Siempre es por un amigo! ¿Sin excepción? ¡Sin excepción! En cualquier emisora de España y del mundo. Lo primero es reconocer cuál es la raíz del problema. Los Santos o César Vidal o Cristina es lo de menos, esta situación nos tiene que llevar a revisar de arriba abajo cómo se consiguen los puestos desde la cabeza de una emisora hasta el último cargo directivo.

Eso, precisamente eso, es lo que tiene que dejar de ser en la COPE. Si les decimos a los directivos que propongan nombres en atención a su calidad y a su capacidad renovadora, no sabrían donde buscar. Pero hay que empezar. Hay que ponerse manos a la obra.

Sé que puede parecer que exagero, ojalá. Diré una última cosa, pero que es todo un ejemplo de lo mal que se hacen las cosas relativas a los medios. Hace unos años me pasé por la sede central de Misiones Pontificias. Iba acompañado del delegado de mi diócesis. Me enseñaron todas las oficinas e instalaciones. Hacia el final pregunté, ¿Quién diseña los carteles que se envían a las parroquias?

Me llevaron a una salita llena de cajas y cachivaches. Me presentaron a un joven que trabajaba allí, en un rincón de un lugar que parecía más bien un almacén. Era el encargado de la informática o de los archivos del lugar, no recuerdo bien. El caso es que un día, me explicaron, le encargamos que hiciera un cartel, lo hizo bien, y los lleva haciendo desde hace ya muchos años.

No me lo podía creer. Ahora entendía la calidad pésima, ¡pe-si-ma!, de las decenas de miles de carteles que se enviaban a todas las parroquias de España. La cantidad de dinero dedicadas a carteles no era despreciable, la distribución impresionante, millones de personas los veían al entrar a las iglesias. Y al comienzo del proceso, estaba aquel chico de buena voluntad, pero sin ningún conocimiento del arte de la comunicación.

Dígase lo mismo de todos los carteles de la Conferencia Episcopal. No penséis que se dedican a ello profesionales mínimamente comparables a los de cualquier agencia de diseño de ámbito nacional. No, al final, se dedica a ello el cura-amigo del cura-jefe, o la monja-amiga del cura-delegado, y similares.

Al final grandísimos recursos, logrados con gran esfuerzo, los ponemos en manos del amigo de otro amigo. Dados los resultados, dado el panorama, me dan ganas de decir: el amigo de tu amigo del amigo primero, es mi enemigo.

Al final nos ha pasado con la radio, como con los carteles.

domingo, junio 22, 2008

LA COPE II: la cuestión no es POR QUÉ, sino QUIÉN.


Lo primero que deben plantearse los obispos es qué radio es la que ellos quieren poseer, qué radio es la que tendrían que tener los sucesores de los Apóstoles, qué radio es la que desearían Pedro, Juan, Bernabé, Bartolomé…

Ellos, los Doce que estuvieron con Jesús durante tres años, hubieran querido una radio, sí, sin ninguna duda. Pero de ningún modo ésta. Insisto, no es un cambio de una persona, ni de todas, lo que se necesita, sino un cambio copernicano, o mejor dicho COPErnicano.

No soy ingenuo, sé que ese ideal de radio no lo vamos a tener. No me hago ninguna ilusión. Ni la más mínima. No, no nos van a dar esa radio óptima de la que sentirnos orgullosos, una radio que sea un ejemplo internacional de calidad, un modelo de medio de comunicación que prescinda completamente de lo que busca la audiencia. Una radio dirigida por un John Henry Newman de nuestra época, o por un Umberto Eco cristiano (o no), o por un arrollador Emiliano Tardif, o por un gran intelectual que nos sorprenda y nos descubra que existe un tipo de radio en la que nunca habíamos pensado. No, eso no lo vamos a tener.

Pero al menos es imprescindible que se den cuenta de que esta situación no es que resulte insostenible, sino que hace ya mucho tiempo que ha ido más allá de todo sentido común.

El problema de la COPE no es Los Santos. Hay que empezar de nuevo radicalmente. Yo despediría hasta a las mujeres de la limpieza.

Por supuesto que hay buenos profesionales en esa cadena, seguro. Pero todos quedan eclipsados muy a su pesar por una situación anómala como ésta. Enfermedad radiofónica de la que Los Santos o Vidal y otros, no son la causa, sino sólo un síntoma. La causa es otra.

Durante muchos meses me he preguntado cómo una situación así era posible. No es por el dinero, es cierto que la radio no ingresa dinero en la Conferencia Episcopal Española. Esto último siempre me ha escandalizado. No es por apoyo de los obispos, muchos obispos aplaudirían estas palabras mías sobre la COPE. Cada vez son más entre ellos los que abiertamente critican a la radio. No es por lo que piense la gente, la Iglesia muchas veces ha actuado frente el parecer de la mayoría. Ahí está el caso de la moral sexual.

¿Entonces por qué? ¿Por qué todos atacan a Los Santos y éste se mantiene? Esto ha sido para mí un misterio real mucho más interesante que el ficticio de Da Vinci.

Honestamente he llegado a la siguiente conclusión. Conclusión que va a sonar extraña, pero que me parece la única posible. Alguien en Roma, alguien muy importante, de los más importantes, para mantener su nivel de español escucha a Los Santos con frecuencia. Y ese alguien le ha transmitido de forma personal al cardenal Rouco Varela que resista, que mantenga a este periodista contra viento y marea, que él le apoyará pase lo que pase.

Sólo bajo esta hipótesis se puede explicar esta situación. De lo contrario, ni siquiera el cardenal de Madrid, ni ocho arzobispos de España juntos, ni media Conferencia Episcopal unida hubiera podido mantenerse firme frente al clamor general de todas las mentes pensantes de la Iglesia española.

En cuanto a la COPE hace ya tiempo que el POR QUÉ ha sido sustituido por el QUIÉN. Esta resistencia numantina de muy pocos eclesiásticos frente a todos los demás, sólo se puede explicar por una razón del tipo que he explicado. Y mucho más cuando en el mundo eclesiástico nadie se encierra en un alcázar, sino que todo se hace por consenso. Esta excepción a la regla, sin duda, tiene su causa aunque no la conozcamos.
Quizá alguien dentro de veinte o treinta años escriba sus memorias y todos la descubramos. Una historia sin muertos, pero espero que con mucha intriga. Vamos, no creo que a Gallardón le de por suicidarse por no poder resistir la presión de Los Santos de la Iglesia. Qué gran cosa es la virtud de la Esperanza. Eso sí, la Esperanza sin Prisa.
Esta última frase está totalmente fuera de lugar, pero me encanta.
Perdón, perdón.

sábado, junio 21, 2008

La Cope


Aunque han sido muchos los vientos y tempestades que en meses pasados me han incitado a hablar sobre la COPE, hasta ahora siempre me había resistido. La razón, con ella no puedo ser objetivo.

Pero ya es hora de romper mi silencio, aunque guardándome mis motivos personales, que revelaré en su momento.
Y rompo mi silencio para decir que la cadena es la que decide qué es una noticia y qué no lo es. Porque no es una cadena de información sino un perpetuo mitin político. Porque la cadena está dirigida por locutores absolutamente parciales que son un continuo ejemplo de lo que no es periodismo.

Yo hubiera deseado una cadena de los obispos que hubiera sido un verdadero ejemplo de radio. Una radio de calidad, con programas que buscaran ennoblecer a las personas. Programas con debates de gran altura, grandes plumas analizando la sociedad y la cultura, reportajes o incluso, por qué no, interpretaciones teatrales radiofónicas. La COPE debería haber sido la BBC española.

Lamentablemente, lo que oímos nos avergüenza, resulta inaceptable y por pronto que se remedie, ya será demasiado tarde. La cadena de los obispos no necesita cambiar a Los Santos, necesita un cambio radical en sus tres programas esenciales. No es un cambio de personas la solución. Por supuesto que habría que despedir a todos, a los tres, y a cada uno por una razón distinta. Pero ése sería un remedio insuficiente. Lo primero que deben plantearse los obispos es qué radio es la que ellos quieren poseer, qué radio es la que tendrían que tener los sucesores de los Apóstoles, qué radio es la que desearían Pedro, Juan, Bernabé, Bartolomé…
(Mañana seguirá el post la COPE II de una serie de cuatro posts sobre el mismo tema).

viernes, junio 20, 2008

¡Eh, vosotros! Sí, no os hagaís los inocentes.


Al menos hay llamadas telefónicas que me resarcen de otros muchos momentos tediosos. Lo bien que me lo paso con algunas llamadas, sólo lo sé yo. Hace pocos días me llamó un señor de unos cincuenta años que me dijo que era el hijo de un masón y una bruja, que su madre le había dado psicotrópicos desde niño y que por eso estaba un poco sonao.
La bizarra narración de acontecimientos prosiguió, guardando silencio yo al otro lado de la línea. El momento en que no pude ya aguantarme la risa fue cuando llegó a la parte de la historia en que me contaba que el actual Papa tenía secuestrado a Juan Pablo II.

Esas cosas ocurren, es decir, hay un momento de la conversación en que ya no puedes hablar, sólo ríes y ríes. Y cuando tratas de excusar tu risa al que te está contando todo esto en serio, lo empeoras porque te salen tres risas por cada palabra. Pero a veces la vida es así.

jueves, junio 19, 2008

No pongas esa cara de inocente. Tú eres el peor.


Qué horror. Hoy en un momento de la relajada cena que tenía con un conocido en una terraza, he dicho: bueno, ya sabes, las mujeres son así. En ese preciso instante, al acabar la frase, me he acordado: ¡no he puesto el vídeo para grabar Mujeres Desesperadas!

No se me ha notado, he seguido hablando como si nada, no he hecho ningún gesto, pero en ese instante me he sentido fatal. Es el único programa de toda la semana que no me quiero perder. El único, junto con Muchachada Nui. Y se me olvida. No me lo podía creer.

Después tengo que aguantar al cura de Loeches que me echa en cara que lo que me interesa no se me olvida: ¡falso!

miércoles, junio 18, 2008

Hoy hemos tenido reunión diocesana de sacerdotes


Hoy teníamos reunión diocesana. No me caracterizo por la puntualidad a este tipo de reuniones. Pero si mis vicarios episcopales supieran el esfuerzo heroico que tengo que hacer para asistir a cualquier tipo de reunión, me darían una medalla. Nunca he entendido por qué soy tan refractario a las reuniones, salvo las lúdicas.

Lo curioso es que en cuanto entro en la sala donde están tomándose un refresco y unas pastas, todos con los que me voy cruzando me dicen lo mismo:

-oye que gracioso tu blog
-me reí mucho con tu post del cura del pueblo de al lado
-¿de donde sacas las fotos?
-qué buena era la pintura del cardenal del otro día
-ah, sí, con ese título de Me pondré algo sencillo para salir
-¿es verdad eso que dijiste del cura de Torres de la Alameda?
-¿es cierto que Manuel Aróstegui se ha hecho un tatuaje? (falso, fue una broma inocente)

He escrito libros, he dado conferencias, ayudo a los que lo necesitan con oración, etc, etc. Pero, al final, parece ser que seré recordado por el blog. Mis libros en mi diócesis los han leído cuatro gatos. Pero parece ser que la misma regla no rige para los blogs.

Sea dicho de paso. Me encantan las pastas de té. Pero no las pastas de manteca de cerdo que nos ponen las señoras de ese instituto secular. Esas pastas las abomino.

Las monjas siempre se han caracterizado por hacer muy bien las pastas. Pero los institutos seculares, no. Sin embargo, no tengo ningún reproche que hacer a la comida que nos dan cada mes. En su mesa nunca he sentido ninguna tentación de caer en la gula.

Una última cosa, queridos compañeros, ¿cómo hacéis para enteraros cuándo no va a ir el obispo a una reunión? No sé cómo lo hacen, pero se enteran.

martes, junio 17, 2008

Mi cotidiano mundo onírico


El otro día me ocurrió una de las cosas más agradables que me pueden ocurrir por la noche. Tuve un sueño tan divertido, tan desternillante, que además de soñar que me reía, me acabé riendo de verdad físicamente hasta que me desperté entre risas. En seguida me dormí, sin llegar a despertar del todo.

Esto me ha ocurrido varias veces en mi vida y es una experiencia muy agradable, porque en los sueños todas las sensaciones se intensifican.

Sea dicho de paso, también soñé que con un cómplice iba a robar en una casa y en un pequeño negocio, algo parecido a un restaurante de carretera.

No os lo había dicho nunca pero, alguna que otra vez, me levanto por la noche dormido o semidormido. Yo diría que la media está en una vez cada mes o dos meses. (No cuento aquellas en las que quizá me levante y no llegue a despertarme.) Lo más frecuente es perderme en mi habitación. Palpo los muebles, las paredes, busco un interruptor de la luz. En este moverme a oscuras por mi habitación puedo estar de cinco a diez minutos. Hace una semana me pasó. En otras ocasiones me he levantado raudo y decidido, me he sentado y he encendido la televisión, buscando algo. Alguna vez me he ido a lavar la boca, haciéndome consciente después de abrir el gripo y poner la pasta en el cepillo. Otras veces veo salir a alguien de mi habitación y voy en su búsqueda.

La vida onírica de un cura de pueblo puede ser variada, sorprendente, movida, divertida y, a veces, hasta con ciertos ribetes anglicanos.

domingo, junio 15, 2008

Ven, Frusly, saluda a mi sobrinito. El que jugó contigo el otro día.


Tres cosas diría del día de hoy.

1. La primera es que un lector del blog me comentaba “la foto parece no responder al contenido del artículo”. Contestación: “Es pura apariencia. La desconexión entre ambas cosas es pura apariencia. Rebusca en tu inconsciente.”

2. Hoy he descubierto que ha aparecido un nuevo medicamento: el Forteo. Parece que es broma, pero no lo es. Es un medicamento indicado para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres postmenopáusicas con alto riesgo de fracturas

3. A cierta lectora del blog le pedí que pusiera una idea mía en imágenes para un libro que publicaré en octubre. Hoy me ha preguntado por e-mail:
“Entonces, ¿me van a pagar a mí en vez de al profesional?, ¿puedo ponerlo en el curriculum?”

Contestación:
Hola De eso se han encargado ellos (de los bordes y los retoques).
Sí que te van a pagar. De hecho, esta noche encontrarás una bolsa con un signo del dólar delante de la puerta de tu casa.
En el curriculum puedes poner que fuiste la causa instrumental de mi genio.
Un abrazo

Un nuevo feligrés en la parroquia


Hoy he visto durante la cena un reportaje del Canal Historia, la crónica de los supervivientes de un acorazado alemán, el Ende, hundido en mares tropicales durante la Primera Guerra Mundial. El documental narraba la epopeya de un grupo de supervivientes que tuvieron que llegar por sus medios hasta Turquía, entonces aliada del Kaíser. Cuando acabé de ver el programa de 45 minutos de duración, pensé: cuántas historias ha contenido este mundo.

Después he visto un programa de debate en Tele5. Un programa donde al moderador lo único que le interesaba era que los invitados se gritasen y a ser posible se insultasen. Por supuesto, a él lo que menos le importaba era la verdad, sólo el espectáculo. La mera elección de los invitados era ya una muestra de esa decisión de que lo importante era la riña.

Hace tiempo que me he desterrado de la televisión, lo de hoy ha sido como una visita después de mucho tiempo. Me he desterrado de la televisión convencional y me he refugiado en el mundo de los reportajes.

Con mucha tristeza, una y otra vez compruebo que la televisión es el índice de la enfermedad de esta sociedad.

sábado, junio 14, 2008

Ejem


El día de hoy ha transcurrido sin pena pero con gloria. Externamente nada especial. Pero ha habido dos momentos de gloria, dos momentos supremos, dos horas de éxtasis sin tormento, dos ocasiones de esas que molan, de esas que recordaré con alegría en mi vejez.

Especialmente, en uno de esos dos momentos se ha mostrado el mejor Fortea, el más noble. Ha sido una hora en la que se han destapado las mejores esencias del autor de este blog.

Ha sido una ocasión que de haberse tratado de una película, hubiera sido un momento álgido. Como siempre, las ocasiones más gloriosas, más heroicas, suelen estar en relación proporcional a la hora más miserable de un villano.
El héroe no es posible sin el villano. Los malos pueden sacar lo peor de nosotros o lo mejor.

viernes, junio 13, 2008

Buscando sentido al mundo a traves de siete fragmentos de conversaciones


-Sí, Joseph Rosebud Anaïs Froilán de Todos los Santos. ¿Necesita también mis apellidos?
-No, con esto será suficiente.


Ah, entiendo… entonces usted es Antoinette.
(risa floja)


-¿Entonces, no es lo que creía?
-No, por supuesto.
-Muy bien, deje la tostadora ahí.


-¡¡Oíga!! (enfadado)
-¿Síiii?
-No, nada, siga andando, no se detenga.
6º fragmento: ¿Y para esto me depilo yo?
7º fragmento: No me lo puedo creer, ha sido un jacinticidio terrible.

miércoles, junio 11, 2008

Ecclesia de Eucharistia



He recibido un e-mail de una persona, largo e-mail. Después de meditarlo, he decidido condensarlo en unas breves frases. Como en El Perfume no me resisto a lograr la quintaesencia. Os quedaréis con el deseo de saber qué había en medio de estas líneas. Pero que sepáis que lo transcribo aquí porque me ayuda mucho lo que esta persona comentaba allí, para darme cuenta cuán grande es la dignidad del sacerdote y qué lejos estamos de lograrla.

Pregunta del místico: Jesús, ¿y el padre Rodríguez?
Respuesta desde el sagrario: Ah, ese alma.

Elegido desde el vientre materno para esta misión, para un trabajo: atender a mis hijos.

Se le ha revelado el Mundo de la Luz.

Este hombre tiene en su alma la esencia de la simpleza y la sencillez de los que, como niños, confían en Dios sin pedirle nada a cambio.

Por supuesto este diálogo no es real, es una ficción. Pero, ah, si pudiéramos hablar tal cual con el sagrario... y recibir respuestas, y verle su rostro y su gesto.

¿Algo huele mal en el reino de Dinamarca?


Es muy curioso lo que ha cambiado España en pocos años. Hoy, tras el trabajo parroquial, hemos ido a cenar algunas personas: una colombiana, una guineana, una mexicana y yo. Si hubieran venido otras dos personas que faltaban, hubiéramos tenido dos naciones más. Y esta coincidencia alrededor de la mesa no es inusual. Alcalá de Henares, como todas las ciudades dormitorio de los alrededores de Madrid, es un lugar fascinantemente cosmopolita. El mundo ha venido aquí. Atender a ortodoxos en mi parroquia ya no es extraño. Incluso se deja caer excepcionalmente algún musulmán.

Si la conversación de la anterior semana giró alrededor del mundo de la oscuridad, esta noche ha tratado acerca del mundo del olfato. La primera conclusión evidente es que en Europa nos bañamos menos que en cualquier otra parte del mundo. Incluso en África, me decía que dos o tres veces por semana uno se mete en el río. Las costumbres de mis antepasados, dije con orgullo, fueron otras. Los domingos antes de ir a misa, pensé.

Le pregunté a la venerable (aunque alegre) matrona guineana si ella notaba que los europeos teníamos algún olor peculiar frente a los habitantes de África. Me contestó que sí, e incluso la colombiana le apoyó, pero no me supieron precisar con palabras cuáles eran esos matices. Pero me aseguró que por limpio que estuviera alguien de aquí, tenía un olor peculiar.

En esto se nota que he acabado hace poco de leer “El Perfume”. La literatura siempre me lleva muy lejos. Pero, a pesar de lo delicado del tema, no hemos dejado de reírnos en toda la cena. Lo que sí que ha quedado claro es que en el metro o en los autobuses, a veces, uno se encuentra con alguien que es como al 5ª sinfonía de Beethoven, pero en olores.

martes, junio 10, 2008

La grandeza de la Libertad


Hoy quisiera colocar en mi blog el poema inscrito en la base de la Estatua de la Libertad. Como un modo de honrar esa gran palabra: ¡Libertad! El poema de 1883 es de Emma Lazarus. Una mujer hija de judíos sefarditas portugueses. Un poema de una judía a una estatua francesa, colocada en el Nuevo Mundo. Todo me parece poético. En este caso, la poesía hecha realidad.

El Nuevo Coloso

No como el mítico gigante griego de bronce, de miembros conquistadores a horcajadas de tierra a tierra; Aquí en nuestras puertas del ocaso bañadas por el mar se yerguerá una poderosa mujer con una antorcha cuya llama es el relámpago aprisionado, y su nombre: Madre de los Desterrados.
Desde el faro de su mano brilla la bienvenida para todo el mundo; sus templados ojos dominan las ciudades gemelas que enmarcan el puerto de aéreos puentes.
¡Guardaos, tierras antiguas, vuestra pompa legendaria!" grita ella."¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres, vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad. El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas. Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades a mí.

¡¡Yo elevo mi faro detrás de la puerta dorada!"
Post Data: El discurso final de Blade Runner fue una improvisación de última hora. Siempre me pareció un completo desastre justo al final de una obra maestra. Curiosamente a todo el mundo es lo que más le gusta de la película. Pero analizadas fríamente son unas últimas palabras sin pies ni revés, que rompen el tono sobrio, elegante, de toda la obra. Pero, por el contrario, estas palabras dedicadas a la Estatua de Libertad, son sencillamente de ésas que te dejan con la boca abierta.

lunes, junio 09, 2008

Y Dios creó la Libertad.


Esta imagen es colosal y no es el símbolo de los Estados Unidos, sino el símbolo de la Libertad. Para mí resulta de una belleza inenarrable. Uno de los grandes iconos del mundo, uno de los más grandes símbolos de la Humanidad. Es una imagen colosal para expresar la grandeza de lo que representa.

Iba hoy a escribir la segunda parte del post sobre los camioneros y mis necesidades alimenticias. Pero he visto un reportaje sobre un empresario de Hong Kong, un reportaje impresionante.

Trataba de un pobre jovencito que huyó hace años de China y llegó a Hong Kong. Ahora es un hombre muy rico. Un chico sin futuro en un país, entonces, sin futuro.

Lo que me interesaba no era tanto cómo había levantado su fortuna, sino lo que un chico joven puede llegar a hacer por lograr la libertad.

La libertad… bella palabra. Los hombres para lograrla derribarán barreras, lucharán, matarán. La libertad da futuro. La lucha por la libertad es un pasado glorioso. Nadie tiene derecho a quitar la libertad a nadie.

Los Estados en esto tienen muchas faltas que purgar. Si las personas individuales han cometido muchas faltas, los Estados quizá no menos. Cuántas omisiones, cuántas traiciones, cuántas felonías. Aquel chico de poco de más de diez años que huía solo de China en una bodega atestada con cien personas más en un suelo cubierto de vómitos, no estaba atravesando un mar, estaba haciendo un viaje hacia la Libertad.

domingo, junio 08, 2008

¡Estoy preparado, camioneros!


Las noticias parecían preocupantes, la llamada telefónica me había sacado de mi ignorancia. Había que tomar medidas, y rápidas. Sino, lo lamentaría. Los camioneros iban a ponerse en huelga indefinida. Había que ir al supermercado y llenar todo el coche en cuanto saliera de la parroquia, mañana sería demasiado tarde. Entre otras cosas porque mañana sería domingo y el lunes las colas podían ser kilométricas.

Más de 400 euros en comida no perecedera, eso ha marcado la caja registradora. Ahora sí. Ahora podía mirar al futuro con tranquilidad. Podía caer la tormenta de nieve del siglo, podía ser invadida la península por las huestes franco-japonesas, tenía comida para parar un tren. Comerme 400 euros en alimentos no perecederos me costaría mucho, pero mucho, tiempo. Y eso por mucha hambre que tuviera.

Todo este pan de molde, congelados, sardinas de almejas, productos para bajar el colesterol, yogur sabor avellana (en tamaño familiar tipo cubo), espárragos, etc, bien racionados da para mucho. Hasta me he comprado una manopla para el baño, la anterior (de crin de caballo) era más un instrumento de tortura que un elemento de higiene personal. También he comprado bastantes rollos de papel hig. Nunca se sabe. Las setas y los pimientos verdes será lo primero que me coma.
Llevaba comida para alimentar a cuatro poblados de esos del diácono Xanuy. Ahora, ja, ja, ¡camioneros!, podéis continuar vuestra huelga durante semanas. Aunque se me olvidó comprar cebollas. Y tanto arroz sin cebolla, será un poco aburrido.

sábado, junio 07, 2008

Regreso a mi nido hogareño tras el vuelo


Bueno, ya he vuelto de San Sebastián. Ya he visitado a la familia, he paseado junto al mar, he andado mucho, he leído una buena parte de la novela que me traje, esperado en los dos aeropuertos y metido mi mano en el agua fresca de la playa, donde sólo dos grupos de niños se bañaban acompañados de sus profesores.

Esto de los viajes es un poco rollo. No siento la necesidad de cambiar de lugar. Ni siento tedio de permanecer día tras día en mi entorno. Ni afición, ni curiosidad por conocer otros lugares.

Después, en las terminales siempre hay gente que se me acerca y me pregunta: ¿es usted el padre Fortea?
Respuesta: Pues la verdad es que me parezco mucho, pero no lo soy quizá.

jueves, junio 05, 2008

Trabajando con la Luz de Dios


Hoy leyendo la primera página de “El callejón de los milagros” del premio Nobel Naguib Mahfuz he leído esta línea: …cuyas raíces conectan, básica y fundamentalmente, con un mundo profundo del que guarda secretos muy antiguos.”

La frase me ha dejado meditabundo. Bien sabéis que en este blog me gusta fijarme en cuestiones intrascendentes. Pero hoy haré una mínima excepción.

Los que nos dedicamos a orar por la gente que sufre o dice sufrir ataques demoníacos, no conectamos con ninguna tradición druídica, ni con ninguna raíz misteriosa de magos antiguos, ni se nos ha comunicado ningún conocimiento arcano que viene de generación en generación.

Pero aquél que realice esta labor mes tras mes, año tras año, con apertura al Espíritu, Él le irá enseñando. Y con el tiempo se acumulará en él un conocimiento acerca de ese mundo de las tinieblas, así como conocerá más acerca de cómo funcionan las armas de la Luz.

Todo este conocimiento es de una pasmosa sencillez. Aun así, se puede profundizar en esa sencillez toda una vida, sin acabar nunca. Somos necios, sí. Pero trabajamos con poderes espirituales. Estamos cargados de defectos, no me importa reconocerlo, pero somos los emisarios de Dios. Pobres hombres y, sin embargo, determinadas obras nuestras proclaman el poder del Altísimo.
Nota: El jueves (hoy) y el viernes de esta semana estaré en San Sebastián, visitando a la familia vasca. Si alguien quiere darse un paseo conmigo por la ciudad, que me llame 630 52 31 51.

miércoles, junio 04, 2008

En los guiones, sospechad siempre del bueno


Hace unas semanas la persona que me atiende mis llamadas me dio el siguiente recado:

“Ha llamado un señor de Canarias que, enfadado, al no encontrarte en el móvil me ha dicho: ¡Señora, si se da un número es para atenderlo! Y que sepa que si el tiempo de él es valioso, el mío lo es más!”

Después hay otra señora de voz meliflua que me está llamando cada pocos días para pedirme que rece por tal o cual intención.

Hoy me ha llamado un señor para discutir conmigo si el infierno era o no un lugar. Que él había leído en un libro de los años 50 que era un lugar, y que qué era eso de que no era un lugar sino un estado. Está bien, está bien, le he dicho, para usted será un lugar. Hasta pronto.

Hay una señora aburrida que cada vez que el tedio le puede, me llama para darme conversación y ver como estoy.
Si fuera Papa y me llamaran, diría por lo bajo: diles que no estoy en casa.
Claro que algunos subordinados son tan nulos que son capaces de decir: ha salido... no, no ha dicho adonde ha ido.


Nota: El jueves y el viernes de esta semana estaré en San Sebastián, visitando a la familia vasca. Si alguien quiere darse un paseo conmigo por la ciudad, que me llame 630 52 31 51.

martes, junio 03, 2008

El complicado arte del retrato


Como mis memorias se publicarán, Dios mediante, en octubre. Hoy me he dedicado a corregir la endiablada maquetación del libro, maquetación que, por deseo mío, no era sencilla.

Me sorprendía lo paciente que era la persona que tenía a mi lado: pon aquí letra capitular, aquí fuente Calson en cursiva, aquí Arial Narrow un poco más pequeña, quita línea en blanco aquí, que esta cita no esté al comienzo de la página porque parece un título, aquí este dibujito.

Y ella anotando una y otra vez en los márgenes. Sin decir nada. ¿Se cansará?, me preguntaba a mí mismo. Pero no, no decía nada.

Después la portada. Aquí era otra persona la que atendía a mis sugerencias. Mejor una portada que esté entre lo periodístico y el estilo de la novela. Mejor mi foto a un lado y el título aquí. Mejor en un tono así.

¿Y esta foto? ¡¡No, no!!, tirad esa foto, quemadla, no quiero ni verla.

¿Y esta otra? ¡¡Oh!!, peor, peor, mucho peor. Sencillamente horrorosa.

lunes, junio 02, 2008

El mundo es un lugar sencillo


Reflexiones sobre Indiana Jones. No ando muy feliz en mi propia consideración como escritor. Esto siempre sufre muchos vaivenes y ahora ando en la fase humilde. Creí que iba a coronar el Everest, y todavía ando de casa en casa tratando de ponerme de acuerdo con los sherpas. Pero algo diré en mi descargo:

Me complazco en no haber puesto en ninguna de mis novelas ni una sola pelea de puñetazos.

Ni he caído en cosas tales como que la chica rubia de la que todos sospechábamos que era nazi, finalmente era nazi.

Ni el fin del mundo se dilucidaba en una pelea a puñetazos en un grandioso escenario surrealista. ¡Qué felones son los villanos en esas peleas!

Tampoco hay escenas del tipo “¡lo sabía!, exclamada tal cosa con convicción por un protagonista que señala un punto en un globo del mundo –el lugar donde está el malo-, habiendo llegado a tal conclusión por medios tan lógicos como imposibles en el mundo real. Si bien la acumulación de escenas de ese tenor de “¡lo sabía!” en cientos (quizá miles) de filmes me tienta a escribir un tratado sobre la lógica del protagonista para encontrar en el ancho mundo el lugar preciso donde se guarece el malo. Ese tipo de razonamientos, aun siendo inverosímiles, son apasionantes como muestra de la lógica ingenua que reina en las sencillas mentes de los escritores (de novelas, inclusive). ¿Podría haber sido el mundo un lugar tan sencillo como creen los guionistas? ¿No será el mundo la combinación compleja de tres o cuatro guiones sencillos, pero mezclados de un modo enrevesado?