jueves, mayo 31, 2012

Estética Sacra, algunas consideraciones (V y final)


El neorrománico y el neogótico tiene de malo que intentaron levantar con ladrillo y cemento, las grandes obras del pasado. La mayoría de esas iglesia carece de convicción. Tienen algo de falso. Pero allí donde hubo alguien con genio (y dinero), levantaron obras que nada tienen que envidiar a las grandes obras del pasado. Y así hemos conocido una buena cantidad de nuevos esplendores góticos que nos han dejado con la boca abierta, desde Sidney hasta Nueva York. El esplendor gótico norteamericano en el siglo XIX no tiene nada que envidiar al estilo original francés del siglo XIV.

El arte colonial de Latinoamérica constituyó una estética muy conseguida. Una mezcla entre lo castellano y lo indio, entre lo barroco andaluz y lo lejanamente renacentista, algo que se sintió como propio en esas tierras. Ese arte tiene un aire sencillo y cándido. Desgraciadamente en los siglos siguientes fue degenerando con añadiduras cada vez más espurias.

Así estaban las cosas, cuando, de pronto, en la segunda mitad del siglo XX, a los arquitectos les dio por ser geniales. Y es que les dio por hacer experimentos. Querían ser modernos y el resultado fue una hecatombe arquitectónica. Lo que más predominó a la hora de levantar iglesias, fue el estilo garaje. Una mala teología generó una pésima arquitectura. En aquella época se buscaba lo feo, porque se consideraba que era más cercano al Evangelio. Lo feo, lo pobretón, lo carente de gusto, eran la quintaesencia de un nuevo modo de ver la religión. 

Suponían que el futuro de la arquitectura religiosa iba a ser un continuo profundizar en ese chabacanismo. Podían ser arquitectos, pero no profetas. Si los que estaban detrás de los arquitectos, hubieran visto el futuro por un agujero, se hubieran quedado escandalizados y bien escandalizados. En el año 2012, todavía quedan de este tipo de arquitectos sueltos porque todavía quedan algunos de esos clérigos desnortados. Pero, afortunadamente, en franca retirada. Como alguien que se empeñara en erigir templos visigóticos en pleno gótico flamígero. A los que no les convierta el buen gusto, les matará el Tiempo. Pero la época presente ya no está para experimentos cósmico-cristiano en forma de templo católico.

Ahora, en este momento del siglo XXI, vivimos la posibilidad de construir en cualquier estilo de cualquier época. Es como si todas las estéticas estuvieran presentes. Por primera vez, podemos beneficiarnos de lo mejor del pasado y revivirlo en cualquier capilla, en cualquier iglesia.


miércoles, mayo 30, 2012

Estética Sacra: unas consideraciones (IV)


La experimentación de las formas fue la razón que llevó, después (en la segunda mitad del XVI) a lo barroco. Era algo nuevo, refrescante, innovador. De nuevo, hay que decir que lo barroco no era un mal arte. Incluso me recuerda mucho a algunos templos hindúes con su propio horror vacui y su propio barroquismo en estilo nativo. Recuerdo la sorpresa que me causó encontrar en la biblioteca de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Navarra, un libro que se titulaba: El arte barroco en la Antigüedad Clásica. Un libro fascinante. La obra demostraba, y lo hacía fehacientemente, que el arte barroco había estado presente en el arte clásico, aunque no predominara.

Por eso hay que evitar descalificar al arte barroco, porque siempre ha existido en mayor o menor medida. Y porque unas veces gusta la sobriedad y otras gusta lo contrario. Dicho lo cual, anotaré que yo abomino el arte barroco. Para mí cae en lo redundante, en lo hiperbólico. Recargado y artificioso, se trata de un arte decorativo. Da impresión de vida, eso sí.

Y así llegamos a los últimos decenios del siglo XVII: el periodo neoclásico. Ciertamente, una decadencia. Pero, de nuevo, no se puede evitar la experimentación con las formas. De nuevo, la combinación en la estética anterior había llegado a un cierto cansancio. Eso ocurre en arquitectura, como en pintura y música. En el neoclasicismo, la iglesia se transforma en una sala cualquiera. De la gran idea de templo, de misterio, hemos caído, al final, en un salón

En estos edificios sacros en vano buscaremos esa simbiosis magistral que se dio en el románico entre el contenido de la fe y su expresión en frescos, capiteles, tímpanos y otros muchos de sus admirables elementos. El neoclasicismo es poco admirable, es frío, correcto, eso es todo.

El muro ya no será un grandioso libro de imágenes, será un simple muro. Y ya no de fuerte y noble piedra, sino de ladrillo cubierto de yeso y pintado encima de un modo anodino. Los muros neoclásicos, sin nada sobre ellos, dan impresión de ser algo insípido. ¿Pero qué pones encima? Normalmente, les dio por poner cuadros. Sus paredes ofrecen excusa para la acumulación. Frescos o lienzos, estucos, frisos y más frisos: ya no se ve un programa, ya no se tiene una impresión de unidad.

El Renacimiento tenía algo de paganizante, el neoclasicismo también. Pero si el Renacimiento al menos tenía el gracejo de los pecados eclesiásticos de sus mecenas, cosa que se percibe en las obras encargadas, en el neoclasicismo sólo percibimos el orgullo científico de su época. Las obras neoclásicas tienen un algo de pedantería decimonónica. 

martes, mayo 29, 2012

Estética Sacra, unas consideraciones (III)



Las noticias vaticanas me interrumpieron la serie de posts sobre los templos. Hoy recomienzo. Si alguien quiere retomar el hilo, puede echarle una hojeada a los post anteriores.

En el arte bizantino, el alma se recoge en oración. En el arte gótico, el alma se eleva. El concepto de Trono de Dios rodeado de una gran liturgia, se alcanzará de forma más consumada en la Europa Occidental. En parte, también, porque el mundo que construyó los espacios sacros de oriente, se derrumbó.


Los italianos nunca entendieron esta estética de bárbaros venidos de tierras heladas. Los italianos se aferraron orgullosos a su horizontalidad, al equilibrio de la herencia recibida. Su gótico siempre es falso, no entusiasma.

Por eso, los autores de este gótico impuro se arrojaron con pasión a la estética renacentista como algo propio. El arte renacentista es un gran arte, por supuesto, pero es un arte que pierde su carácter conceptual, se torna más simple. El oscuro y laberíntico mundo estético del mundo feudal, será sustituido por guirnaldas, flores, escudos y mucha anatomía. Pierde espiritualidad, pierde abstracción.

Pero no podemos ser duros con ellos. El arte renacentista no es un mal arte. Al contrario, es formidable. El problema era que el anterior era mejor. ¿Por qué se abandonó lo óptimo por lo bueno? La respuesta es ésta: experimentación de las formas. Llega un momento en que se agotan las posibilidades que una estética ofrece. Se alcanza un momento en que las combinaciones posibles ya han sido bastante trilladas una y otra vez, y los artistas y el pueblo anhelan algo nuevo.

lunes, mayo 28, 2012

Orlandi, Amorth, el Vaticano, su gendarmería: ingredientes para la fantasía popular (II)


(Sigue del post de ayer) Hay gente que gusta mucho los complots. A mí en el cine también. Pero en la vida real, llevar a cabo un complot no es posible. ¿Por qué? Porque la gente se va mucho de la lengua. Si las grandes conjuras se pudieran llevar a cabo con dos personas involucradas, pues sí. Pero en cuanto un plan medianamente decente involucra a más de una decena de personas, ya la hemos liado.

Basta que un papel lleve un membrete que diga secreto, para que ese membrete sea como un reclamo, como una incitación: me puedes guardar un secreto, puedo confiarte algo, no debería decirte nada, no puedo hablar, y cosas así. Sobre todo si el membrete es rojo, todavía incita más a irlo propagando de uno en uno en las sobremesas de la cena.

No, en la vida real hay poco complot, pocas intrigas, estamos muy ayunos de maquinaciones que valgan un poco la pena. La única conjura que sí que existe es la conjura de los necios. Pero esa se da cuerda a sí misma. Es increíble la capacidad que tienen los necios para ponerse de acuerdo en ir dando golpes en una dirección. Pero ése es otro tema. Otro tema, sí, aunque en un post (que no es un tratado) tenemos pleno permiso (dado por Blogger) para ir tocando todos los temas siguiendo el ritmo de nuestro libre albedrío.

Pero retornando al asunto inicial, no, no creo que haya nada de lo que dice el Padre Amorth en el Vaticano. Lo cierto es que hace tiempo comencé defendiendo al Colegio Cardenalicio, y ahora me encuentro defendiendo a la Gendarmería Pontificia. Mañana puede que haya inconfesables y escandalosas declaraciones sobre los cocineros del Vaticano, y ahí estaré yo para dejar su buen nombre a salvo. Sobre todo si las acusaciones parten tan solo de lo que haya dicho algún demonio en algún exorcismo.

domingo, mayo 27, 2012

Orlandi, Amorth, el Vaticano, su gendarmería: ingredientes para la fantasía popular






















Está bien esto de las declaraciones del Padre Amorth sobre el Vaticano y las orgías que ha aparecido en los titulares de muchos periódicos. Son este tipo de titulares los que dan un cierto sabor a las webs de noticias. Sin cosas así, todo sería crisis, bolsa, más crisis, encuentros de jefes de estado, y alguna ballena varada.

A partir de aquí el post original (este post) ha sido corregido, porque varios días después se supo que el P. Amorth no había hecho tales declaraciones. 

Pero dejando el tema de las falsas declaraciones, ya se está volviendo un clásico el que yo salga en defensa del buen nombre de todos aquellos que trabajan o pululan por las lindes vaticanas. Os aseguro que no estoy en nómina, que nadie me da las gracias y que, por el contrario, alguien puede pensar que estoy metido en algún complot secreto: ¿a quién servirá el misterioso autor de El Blog del Padre Fortea para defender tanto al Vaticano? ¿Será de verdad él el autor? ¿No será un autor colectivo creado bajo esa marca para defender los oscuros intereses de una institución sobre la que ya nos advirtió tan eruditamente El Código da Vinci?

Mañana seguiré hablando de este tema. Esto sólo ha sido un avance. Y quizá hasta hable del camarero del Papa. La foto no tiene que ver del todo con el tema. Pero es que me dijo una persona que no le gustaba lo que escribía para nada, pero que todos los días sin falta entraba en mi blog por las fotos.

Estética sacra, unas consideraciones II


El arte bizantino y el prerrománico, aun coincidiendo en el tiempo, son distintos. Hay dos mundos detrás de ellos. Incluso el románico es más primitivo, más conceptual, más abstracto. El románico me lleva a pensar en obispos descendientes de aquellas tribus venidas del septentrión. En obispos poco espirituales, pero transmisores de un poder sagrado. Me lleva a pensar en los reinos de pequeños monasterios y rudos campesinos.

El templo bizantino me trae imágenes de una liturgia más elaborada, de una sociedad más refinada. El románico lo tengo asociado al frío. Lo bizantino, sin duda, estuvo unido a un mundo más parecido al Imperio Romano. Lo humano está mucho más presente en el románico. En el templo bizantino sólo hay lugar para lo teológico.

El románico, sin palabras, nos habla de un derrumbamiento, de un hundimiento, de una verdadera oscuridad de un mundo. Sus templos pesados son fortalezas de la religión. En el románico, la piedra aparece en toda su rotundidad casi natural. Desde la época clásica, la piedra había sido modelada, la piedra se había hecho forma. En el prerrománico y después, el templo tiene laderas de peña. No es un elemento añadido al paisaje, es parte de la naturaleza.

El gótico es la eclosión del románico generando líneas ya fuera de esas peñas. El gótico es la genial locura del románico, su exceso. El gótico es una fantasía románica ascensional. Es como si las líneas se volvieran más puras y se multiplicaran. Esencialmente duró dos siglos, pero lo invadió todo como una primavera de alegría.
La catedral gótica tiene algo de summa, de tratado de teología, es una construcción escolástica. Siempre que pienso en la Iglesia Universal, pienso en una gran catedral de esta época. 

sábado, mayo 26, 2012

Estética Sacra, unas consideraciones I


Me gustaría decir algo sobre los templos y su estética a lo largo de la Historia. No va a ser una explicación de los estilos. Doy por supuesto que ya todo eso se conoce. Se trata de una serie de consideraciones personalísimas, para que el que ya sabe.

Las catedrales son magníficas, ¿pero quién no hubiera deseado estar en una domus ecclesiae con alguno de los Apóstoles? O incluso con alguno de los presbíteros de las primeras generaciones de cristianos. Los templos que vendrían después serían impresionantes, pero nada es comparable a aquel momento en que se podía escuchar la Buena Nueva directamente de los labios de los primeros. Todo era familiar. Por eso el templo era una casa. ¿Cómo serían las eucaristías del siglo II? Sólo nos queda tener envidia de aquellos privilegiados.

Después vendría el templo como basílica romana, majestuosa en su luminosidad. Sencilla pero llena de nobleza y equilibrio. Un espacio perfecto, sencillamente perfecto, para llevar a cabo los ritos sagrados del cristianismo.
En oriente, le sucedería el estilo bizantino con sus reflejos de oro y sus mosaicos, creando un pedazo de Cielo sobre la tierra. El templo bizantino crea un microcosmos de una atmósfera densa.

En Occidente amanecería (¿o es un ocaso?) el grandioso prerománico y el románico. El templo se volvió un lugar mucho más misterioso, un lugar oscuro. Un espacio donde encontrarse con el Misterio. Me resulta difícil desligar esos espacios sacros de los pueblos celtas con sus tradiciones y su mentalidad. Me resulta difícil no imaginar esos lugares de culto, sin rodearlos de verdes prados, bosques y pueblos germánicos con su propia historia de sagas y vida en la naturaleza.

jueves, mayo 24, 2012

Hoy un post sobre los reyes europeos de parte de mí, un escéptico respetuoso de la institución, un escéptico a favor de su existencia


En estos tiempos de crisis son no pocos los radicales que levantan su voz contra la monarquía. Yo no, al contrario: que existan. Me fijo en la belleza de las cuatro fotos que he colocado hoy. Sabéis que no soy monárquico, pero reconozco la fuerza de los símbolos y la belleza de la que están dotados. 


Cierto que me parece lamentable que la Casa Real española no haya aceptado ninguna reducción en su presupuesto. Al menos, ¡al menos!, deberían aceptado (y con gusto) la misma reducción que todos los ministerios. Pero el rey ha dicho que no. Esto es un hecho, lo demás son discursos.

Afortunadamente los reyes están totalmente desprovistos de poder constitucional. Pero deberían salirnos más baratos.

Reconozco que en todos esos actos protocolarios de tipo monárquico hay una especie de anhelo de la sacralidad, de la cual no están investidos de ninguna manera. En esas ceremonias inglesas hay una especie de atisbo de la liturgia. Y es que el ser humano tiende a sacralizar lo que es meramente humano. Aun así, mientras esas ceremonias se mantengan dentro de lo teológicamente sano, no hay nada que reparar. Pero es fácil que los que creen en la monarquía (yo no), tiendan a traspasar la raya, tiendan a ver en los reyes lo que no hay.

Para mí sólo hay un Rey, un único Rey, que se merece todas las ceremonias, vestiduras y pompa posible. Jesucristo, el Hijo de Dios, es el único Rey Verdadero. El resto, son pobres humanos apenas con algo de influencia en las naciones sobre las que, en teoría, reinan. Las ceremonias en honor de esos humanos de realeza hereditaria son como la ópera, cartón piedra. Y no seré yo el que diga que desaparezcan, al contrario. Que existan como mero símbolo desprovisto de poder real, que existan en su magnífica y vistosa vacuidad.

Para mí un obispo, cualquier obispo, es mucho más grande que cualquier rey presente o pasado. Por eso en las vestiduras del obispo (tanto las clericales como las litúrgicas) veo la expresión simbólica de la sacralidad de su persona. Esas vestiduras son expresión de realidades grandiosas. Mientras que en los reyes actuales, siempre queda el sabor de la deliciosa contradicción que encarnan sus símbolos de poder.


miércoles, mayo 23, 2012

Armadura para un centauro



Manifestaciones, huelgas, protestas. Piden derechos, pero en realidad piden dinero. El problema es que no hay dinero. Fin de la cuestión. De hecho han gastado incluso lo que no había.

Todos estamos de acuerdo con el Cardenal Marx de que el modo de luchar contra la crisis no es implantar los estándares chinos en Europa. Pero también deberíamos escuchar a los economistas (a los auténticos expertos) que, todos a una, nos recuerdan que la raíz del desempleo en España está en la formidable acumulación de derechos sociales.

¿Cuál es la solución? Sencillísima: el sentido común. El sentido común aplicado por expertos.

Mientras tanto, nosotros, las pequeñas hormigas que caminamos entre los grandes mamíferos, tenemos pequeños problemas, pequeños gozos. Anda que no me causa gozo ver correr el agua por el desague de la cocina, después de años de semiatasco y todos los remedios posibles probados. En la gastronomía no voy a negar que también encuentro ciertos deleites. Reconozco que me he convertido en un buen cocinero. Sí, lo admito. Con rubor, pero es así.

Otro placer es el mero hecho de la primavera. Época que tiene algo de resurgir. Es como si la vida floreciese. La luz, los pájaros, el polen (no soy alérgico) y todo el hecho de estar en casa, durante todo el verano. Y mi misa privada (algunos días) en el convento de las carmelitas.

La vida tiene sus alegrías, ciertamente. El mero hecho de existir ya es una buena razón para dar gracias al Creador cada día. Si lograra perder un par de kilos, mi dicha ya sería total.

Hoy, cosas sueltas, casi apuntes deslabazados



Como este blog lo leen muchos sacerdotes, me gustaría (de nuevo) dar algunos consejos prácticos. En los obispados se guarda un elenco de los sacerdotes diocesanos con sus datos de contacto: el teléfono, la dirección postal, etc. Pero sería muy útil que en la ficha de cada sacerdote se añadiera el teléfono de los padres y alguno de sus hermanos. La razón es que si sucede un accidente, a veces puede no ser fácil enterarse de dónde viven sus padres o familiares directos. Con ese dato sería muy rápido y sencillo poder advertir a la familia.

Por la misma razón, sería muy útil que en la ficha de cada parroquia estuvieran los datos de la sacristana. Puede darse el caso de una repentina enfermedad del sacerdote, y tener que contactar urgentemente con la sacristana, al menos para comunicarlo a los feligreses. Casi siempre, en caso de enfermedad, lo podrá hacer el párroco. Pero habrá casos en que no esté en facultad de hacerlo.

Es muy útil que la agenda de la parroquia esté duplicada. Una sola agenda puede perderse o ser sustraída, esto último ya pasó en una iglesia. Si los datos no están duplicados, no se pueden volver a averiguar fechas, teléfonos y horarios. Y es bueno que la segunda agenda esté en posesión de la sacristana o alguien encargado de custodiar los compromisos parroquiales.

Vuelvo a insistir en lo que ya dije en otro post acerca del Elenco Universal del Clero. Facilísimo de crear y de mantener actualizado si se hace como expliqué.

http://blogdelpadrefortea.blogspot.com.es/2011/10/hoy-una-sugerencia-seria.html

En menos de tres meses podría estar operativo. Hoy día se podría comprobar, al momento, desde el teléfono móvil sin dificultad, quien es presbítero y cuál es su status canónico. Con ese elenco nunca hubiera sucedido lo del falso sacerdote de Sevilla.

Ah, la foto de arriba es de los maceros que rodeaban al Romano Pontífice hasta más allá de mediados del siglo XX, en que fueron suprimidos. Ay, ¡esos años de los Beatles!

lunes, mayo 21, 2012

En la foto estoy regresando de la misa dominical en Morata de Tajuña


Hoy he ido a renovar mi documento nacional de identidad. He estado esperando a que me atendieran, leyendo La Historia Continúa de Georges Duby, uno de los mejores historiadores franceses de la Edad Media, ya fallecido. El libro es una especie de breve autobiografía. Un libro muy interesante porque se trata de una biografía de su vida profesional en la que no trata nada de su vida personal. Sus hojas son una especie de hacer balance de su vida como historiador. Y como estoy llegando ya a las últimas páginas de este breve libro, me he encontrado con este párrafo trascribo:

Con la edad, entramos sin darnos cuenta en esos espacios fríos, solemnes, en los que se coloca a los ancianos ordenados, embalsamados con sus distinciones, en los que cargados de plumeros, espadas y condecoraciones, son los principales figurantes de las liturgias del poder intelectual. Su función principal no es actuar. Lo que cortésmente llamamos sabiduría no es en realidad otra cosa que la decadencia de la actividad creadora.

Hay una grandeza intelectual en darse cuenta de esta gran verdad. El momento en que un intelectual es creador, los años en que se está inmerso en una tormenta creativa, es la época de la vida en que esa persona es poco conocida. Cuando llegan los homenajes, las distinciones, los premios, es la señal indudable de que ese tiempo primaveral ha pasado.

Yo, echando la vista hacia atrás, reconozco que mi gran época creadora no duró más allá de unos cinco años. Después he podido dedicar muchísimo menos tiempo a la escritura. Mi tesis doctoral no pasa de ser un faraónico trabajo teológico, no una verdadera y genuina creación.

Aunque siempre tengo la esperanza de que en los próximos años, o en lo que me queda de vida, podré escribir ese libro que será la quintaesencia de una vida dedicada a la escritura. Un libro en el que decantaré todo sin el ímpetu de la juventud. Un libro en el que ya no busque para nada la cantidad, sino el detalle. Pero me llevo diciendo eso mucho tiempo. Aun así, se trata de una esperanza a la que me aferro.

Cuando en la pantalla apareció el número D-045, supe que me había llegado el momento de acercarme a la hilera de mesas y buscar la nº 8 que aparecía también en la pantalla. Con el que me renovó el DNI charlé amigablemente, a pesar de ser un desconocido. Mientras él tecleaba, le aconsejé que su hijo (en el paro) se marchase a un país con una economía emergente: dígale que se vaya a China, por ejemplo.

Canto a las sacristanas


La foto me muestra sentado en la sede de la iglesia parroquial de Morata de Tajuña. Este fin de semana y el anterior he estado sustituyendo en esa localidad, cuyo párroco (nuestro querido ecónomo) está convaleciente de una delicada operación. Desde aquí quiero, una vez más, hacer un homenaje a las sacristanas, esas señoras que son las fieles guardianas de las iglesias, las que organizan todo para que todo esté dispuesto para cuando llega un sacerdote a celebrar misa, las que se encargan de que la iglesia sea mantenida en perfecto estado.

Normalmente, Dios suele poner una de estas señoras en cada parroquia por pequeña que sea, aunque sólo cuente con unos pocos cientos de habitantes. Gracias a ellas, a su esfuerzo generoso, los templos se mantienen esté enfermo el párroco o suceda lo que suceda. Pase lo que pase, cada sacristana permanece inseparable a su iglesia, cumplidora de sus deberes.

Jesús entregó las llaves a San Pedro, esas llaves representan la autoridad, el poder, la administración. Los Apóstoles recibieron el poder de atar y desatar. Ellos entregaron sus llaves a sus sucesores. Y cada obispo entrega la llave de la iglesia al párroco en el rito de toma de posesión de su nueva parroquia. Pero las sacristanas, a su vez, han recibido también la llave de la parroquia. Y eso es más que una realidad, es todo un símbolo. En ausencia del párroco (en caso de párrocos enfermos, esa ausencia puede ser de meses), estas señoras son las que administran, mantienen y preservan. Ellas tienen la llave. Todos los colaboradores de la parroquia tienen voz y arriman el hombro. Pero ellas son las que tienen la llave, todo un símbolo de la confianza de la que son depositarias.

Desde este blog mi homenaje a la callada labor de la sacristana de Morata de Tajuña, a la de Anchuelo, a la de Alalpardo, Camarma, y a las de tantos y tantos lugares. Aquí en la tierra su labor no es muy tenida en cuenta, pero en el Cielo ellas serán premiadas por Aquél de cuya casa fueron excelentes guardianas.

sábado, mayo 19, 2012

Hoy un post bondadoso


La imagen de hoy es un cuadro del siglo XV, concretamente de Stefan Lochner. Os confieso que no conocía a este pintor alemán gótico. Ha sido todo un descubrimiento para mí. Fijaos la delicadeza con que pinta a los niños. Fijaos que impresionante es el retablito que hay detrás de la Virgen. Una cosa deliciosa. 

Y lo genial que es que no le haya colocado fondo al cuadro. Eso le da un aire casi atemporal, como si lo que le interesase fuese el concepto, el misterio representado, como si quisiera que nos centrásemos en el hecho de esa adoración por parte de Simón, la adoración y el reconocimiento profético.

Yo me acuerdo de Simeón en cada misa, no exagero. Pues pienso que puedo tomar en mis manos a Jesús, lo mismo que lo hizo él. Si celebro misa privada, suelo rezar mentalmente el Nunc Dimitis en el momento en que tengo el Cuerpo y la Sangre de Cristo levantadas simultáneamente sobre el altar. Me siento como Simeón en el Templo tomando en sus brazos al Niño.

Post Data: Leyendo el post de hoy, me convenzo de que si no me cobran el IBI puedo llegar a ser una persona de lo más bondadosa.

viernes, mayo 18, 2012

La parábola del administrador imprudente que daba consejos a diestro y siniestro



En los últimos meses he escuchado a varios grupos eclesiásticos levantar su voz para que no se permitiera que se perdieran los derechos del Estado de Bienestar. Lo han dicho con otras palabras, pero han dicho esto, al fin y al cabo.

Podría citar a quiénes me estoy refiriendo en concreto, pero resulta carente de utilidad alguna. A algunos de ellos, cuando les escuchaba, me preguntaba si habían echado un vistazo a las cuentas. Yo sí que lo he hecho.

Me parece muy bonito, casi poético, eso de pedir derechos (tradúzcase por prestaciones) sin mirar a la columna contable de las entradas. Algunos eclesiásticos quedan muy bien pidiendo prestaciones (tradúzcase por dinero), sin reparar en si hay dinero. No sé, pero a mí me da que el tema del dinero debe tener algo de importancia. A lo mejor estoy un poco trasnochado y, hoy día, el tema del dinero ya no tiene importancia.

Hace medio año, España pagaba cada día 100 millones de euros sólo en intereses de deuda pública. Eso significaba que ya entonces, cada español, debía 21.000 euros a las entidades extranjeras. Debemos ese dinero no porque esas entidades sean muy malas, sino porque nos lo hemos gastado.

Y hay gente con muy buena voluntad que en mitad de una depresión apabullante, sin final cercano, nos recuerdan que lo mejor que podemos hacer es seguir dando prestaciones. Creo que hay que decir bien alto, sin ningún tipo de complejo, que no, que el camino ahora es justo el contrario. Y eso se puede decir bien alto y uno no traiciona para nada el Evangelio, ni odia al pobre, ni es un opresor de las pobres masas proletarias.

Cuanto antes lo entendamos todos es mejor: no se pueden mantener las prestaciones que existían hasta ahora. Incluso el sistema sanitario actual será imposible mantenerlo sin dolorosas reformas. Eso es así, lo aceptemos o no lo aceptemos.

También hay otra posibilidad, que es pagar a la gente con dinero de Monopoly. Tal vez acepten.

Pero mientras la moneda que usamos siga siendo algo serio en lo que confiar, tendremos que gastar el dinero que haya, ni más ni menos. No sé si esto sueno evangélico o no, pero es así. Así que a mis colegas eclesiásticos les aconsejo una gran dosis de realismo a la hora de hacer sus discursos en los medios.


PD: Algún lector novato del blog habrá estado buscando al administrador imprudente por todo el pergamino superior. Si lo encuentra que me avise.

jueves, mayo 17, 2012

Muy bien, Stalin, así me gusta, con energía. Que se note quien manda aquí.


Si los que manejaban los cañones, hubieran sabido quién era Stalin, hubieran apuntado todos los cañones hacia él. Y sin necesidad de que nadie hubiera dado la orden.

Cambiando de tema, no sé si algún lector de este blog (que sea de Madrid) se dedica a hacer chapuzas de carpintería. Lo digo porque si es así le agradeceré se ponga en contacto conmigo (fort939@gmail.com), porque tengo la idea de transformar la habitación de mis padres en una pequeña capilla.

Una cosa sencillita. No para decir misa, sólo para rezar allí y leer la Biblia. Pero me gustaría poner un tríptico que cubra la pared, algo así. Algo que permita a mis padres el poner sus camas en esa habitación cuando llegan.

Llevo años diciéndome a mí mismo que me gustaría dar a esa habitación el aire de una capilla, pero nunca me he animado. Más que nada por miedo a la furia de mi madre. Ahora (aprovechando que mi madre no lee este blog) sí que me voy a animar. Con un buen tríptico, grande, que cubra buena parte de la pared, será suficiente.

Ya tengo una mesita pequeña enteramente ocupada por el atril donde leo la Biblia. Es para mí un gozo, antes de acostarme por la noche, sentarme allí y delante de una preciosa cruz (diseño mío) leer la Biblia, a veces quemar un poco de incienso en honor al Espíritu Santo que estoy seguro de que viene a ayudarme a entender las Escrituras.

Je, je, ya me imagino la cara de mi madre y su marido al entrar en su habitación y ver que es una capilla. Pero después le diré: tranquila, tranquila, aquí están vuestras camas, disimuladas, pero aquí, en su sitio. Es que las dos camas son un invento moderno que permite poner una encima de la otra, y ocupan muy poco espacio.

La verdad es que los trípticos góticos es uno de los mejores inventos de la humanidad. Todo lo contrario de las velas eléctricas de iglesia, que es (como todos saben) uno de los peores descubrimientos de la humanidad. Otro de los grandes inventos del ser humano ha sido Youtube, el chocolate y la tarjeta de crédito (que parece inagotable y un poco mágica). Mientras que el hombre no estaba muy inspirado cuando inventó cosas tan dañinas como el rock and roll, la corbata (destinada sólo a hacer sufrir al personal), el progresismo y los videojuegos sangrientos. Destinados estos últimos, exclusivamente, a formar pequeños psicópatas.

martes, mayo 15, 2012

Puntos de meditación para rezar el breviario

Este soy yo haciendo la oración de la tarde en la cripta de la catedral de mi diócesis, leyendo la Biblia. El post de hoy es muy breve, se trata de un lugar que he hecho para poner mi granito de arena en orden a rezar el breviario con más devoción.

He puesto algunos puntos de meditación para reflexionar un punto antes de cada hora canónica. Esto es sólo un comienzo, espero ir mejorando el sitio (con lentitud) en los próximos meses. Pero, desde luego, a mí las imágenes ya de por sí me dan devoción. La dirección es la siguiente:

http://lashorascanonicas.blogspot.com.es/

Si ponéis comentarios con otras meditaciones que sean útiles para ese sitio, los iré incorporando.

lunes, mayo 14, 2012

Tatuajes, qué dice la Iglesia.

Respecto al tema planteado ayer, de todos los comentarios ha habido uno que es el que creo que tiene razón. Un sacerdote escribió que él siempre a ese recipiente lo había llamado piscis. Pues bien, así me lo enseñaron también a mí en el seminario. Pero siempre me quedó la duda de si ese nombre era un término local, que quizá no se usaba fuera de la diócesis.

Muchos me han preguntado que qué pienso de la comunión en la mano. Pues mi postura es muy sencilla: sentire cum Ecclesia, sentir con la Iglesia. Si la Iglesia lo permite, punto final. Cada uno puede tener sus propias preferencias e, incluso, argumentar por qué prefiere una forma frente a la otra. Eso es completamente lícito. Pero lo que no es lícito es afirmar que algo permitido por la Iglesia de forma oficial es intrínsecamente malo.

Hay gente que dice que Jesús ha dicho en supuestas apariciones (falsas sin duda) que de ningún modo se puede permitir la comunión en la mano. Pero, de hecho, los que dicen eso no han escuchado a Jesús. Lo que han hecho es leer un e-mail que decía que Jesús había dicho eso. Claro, no es lo mismo.

Jesucristo nos advierte contra el pecado, pero nunca hace la guerra a los obispos. Ningún reino dividido puede sobrevivir. Jesús apoya a los obispos por la sencilla razón de que los obispos son sus enviados, sus mensajeros, sus administradores. Un obispo puede irse al infierno. Pero Jesús nunca llamará a la desobediencia contra un obispo: lo que ataréis en la tierra, será atado en el Cielo.

Sabéis lo que amo mi sotana. Pues bien, si mi obispo me ordenase que no la llevase, no la llevaría. 

Me preguntaba hoy una persona que qué pienso de los tatuajes. Bueno, prohibidos por la moral no están. Pero el cuerpo es templo del Espíritu Santo. Es como hacer una reforma en el cuerpo sin marcha atrás. Mi cuerpo está blanquito del todo, sin el más pequeño tatuaje bajo la sotana negra. Y así pienso morirme. Lo que no descarto algún día es operarme la vista. Pero quiero que la técnica avance un poco más. Dentro de unos, digamos, siete años igual me animo. Siempre he tenido mucha confianza en el avance de la técnica. Dentro de siete años, igual entras en la consulta, dejas el sombrero, te vas a sentar y el cirujano te dice: no se siente en la silla, ya le hemos operado mientras dejaba eso en la percha, puede marcharse.

domingo, mayo 13, 2012

¿Qué es este objeto si uno lo encuentra a un lado del sagrario?


Dado que a los lectores de este blog lo que les gusta son las particularidades, hoy os explicaré cómo se procede en el caso de que una forma consagrada caiga al suelo durante la comunión.

La mayor parte de las veces el asunto se resuelve con el sacerdote consumiendo la forma. Pero alguna vez la forma puede caer en un lugar donde haya polvo. Hoy, durante la misa dominical, al dar la comunión, la forma ha caído de la boca del comulgante al suelo. Esto sucede alguna vez ésta al chocar con los dientes, sin culpa del comulgante. Tenía dos monaguillos con sus bandejas, pero la forma consagrada, a pesar de todo, ha caído. ¿Qué se hace en un caso así?

Evidentemente, no es necesario que el ministro consuma una forma que ha caído de la boca de otra persona. Pero la Iglesia lo tiene todo previsto.  Lo que se hace en ese caso es poner la forma en un cuenquecito de cristal con tapa metálica que, a veces, está cerca del sagrario para purificar los dedos tras dar la comunión.

A veces ese vasito está cerca del sagrario, a veces se guarda en la sacristía. No recuerdo su nombre técnico, agradeceré a algún lector que ponga el nombre en los comentarios, y mañana lo diré aquí para todos. Este vasito es como el de la foto, aunque los hay con varios diseños.

Bien, el caso es que en la iglesia de mi diócesis en la que estaba hoy,  la forma que se había caído la he dejado sobre el corporal del altar. Al acabar la misa, he mantenido la forma envuelta en el corporal junto al cáliz. Le he preguntado a la sacristana si en la iglesia tenían este tipo de cuenquecito. Como no lo hemos encontrado, le he dicho que no pasaba absolutamente nada. Revestido con alba y estola blanca, me he dirigido de nuevo a la mesa donde estaban los vasos sagrados, he tomado la forma y la he dejado en un tarrito de cristal que casualmente llevaba hoy. Un tarrito pequeño, perfectamente limpio y con un poco de agua. Allí he depositado la forma.

Lo normal es dejar la forma allí hasta que se disuelva, y después arrojar esa agua en tierra digna que no vaya a ser pisada. Normalmente se suele hacer en una maceta de las que están en la iglesia.
Os he contado esta particularidad, para que veáis con qué mimo trata la Iglesia no sólo a la Eucaristía en general, sino incluso lo más pequeños fragmentos.

Sea dicho de paso, una vez que el agua sea depositada en tierra digna, purificaré cuidadosamente el tarrito de cristal y lo destruiré. No deseo que vuelva a tener un uso profano un tarro que ha contenido un Misterio tan grandioso.

sábado, mayo 12, 2012

Sé que con este post voy a quedar a la altura del betún, pero allá va



Todos los días me siento a la hora del almuerzo a escuchar las noticias, todos los días escucho los mismos malos titulares. Los noticieros siempre dedican los primeros diez minutos a hablar de la crisis. Llevamos así desde el 2008. Llevo desayunando, almorzando y cenando con la crisis desde hace cuatro años largos como una década. No importa lo que ponga en el plato para comer, delante de mí lo que tengo es siempre el mismo paisaje económicamente desolador. Como los protagonistas de de El Gigante Egoísta, escuchamos que el próximo año el invierno acaba. Pero un año después tenemos más nieve sobre el tejado.

Me gustaría hoy analizar el problema desde un planteamiento totalmente diverso. Ya ha sido analizada la cuestión desde todas las perspectivas sociológicas y geopolíticas. ¿A alguien se le ha ocurrido pensar que todo esto tenga una relación con la moral? O dicho de otro modo, ¿a alguien se le ha ocurrido que lo que nos está ocurriendo puede tener una relación con nuestro alejamiento como sociedad de la Ley de Dios? No sé, a lo mejor es que yo no leo la misma Biblia que el resto. Pero la mía dice claramente que seguir los caminos de Dios conlleva la bendición del Altísimo, y que saltarse sus preceptos implica en un primer momento que esa bendición se aleja, y después, si perseveramos en el mal, el castigo de Dios. Insisto, a lo mejor es que uso una Biblia antigua.

Ya me parece estar escuchando a los teólogos liberales llevándose las manos a la cabeza en un gesto de estudiado fariseísmo hipócrita: ¿es que no piensa en el sufrimiento de tantas personas como para encima decirles una cosa así? Sí, sí, es verdad, debo estar equivocado. Seguid haciendo lo que queráis, seguid el camino de vuestras pasiones. Debe ser imposible que exista una relación causa-efecto entre nuestros delitos y los acontecimientos. Los acontecimientos tienen una relación con la sociología, con la política, con la economía, pero seguro que no deben tenerla con nuestros pecados. Lo que sí que veo es que hace diez años yo veía a una sociedad soberbia, olvidada de Dios, transgrediendo sus preceptos. En definitiva, un pueblo que le decía al Creador: no te necesito. Y ahora veo que toda esa soberbia está humillada.

Lo malo es que ni siquiera bajo el peso nuestra propia humillación, nos hemos percatado de que pueda existir una relación entre la iniquidad y nuestras penalidades. No digo, por supuesto, que el que individuo que sufre el paro es porque ha pecado. No digo eso. Las Escrituras no afirman eso. Lo que digo es que sí que existe una relación entre un pecado colectivo y una penalidad colectiva. Cuando llueve, llueve sobre justos y pecadores.

Eso sí, como nos hemos vuelto tan ciegos para no ver esa relación entre pecado y fruto del pecado, no daremos marcha atrás. Nuestra soberbia nos ha quitado la visión de las realidades espirituales. Las cuales, aunque espirituales, son completamente reales e intervienen en la marcha del mundo. Cegados vamos a seguir por el mismo camino, así que esta crisis es sólo la primera penalidad de las varias que van a caer sobre este Occidente postcristiano. Sin duda, por este camino, poco a poco, iremos viendo más claramente la Teología que subyace en la Historia. Poco a poco iremos comprendiendo.

Y, al final, los ministros de Dios no se avergonzarán de predicar que el castigo del Señor existe.

viernes, mayo 11, 2012

Ha llegado el momento del proteccionismo. Lo siento con toda mi alma.

Me daban ganas de calcular cuánto tardará China en ser la primera potencia del mundo. Se trata sólo de ver cuál es su índice de crecimiento y el de Estados Unidos, y calcular cuánto tardará (según el crecimiento actual) en superar un país al otro. Pero eso no tiene ningún interés, porque ¿qué me asegura que las cifras chinas son verdaderas? La diferencia ahora mismo es ya mínima. Estados Unidos tiene un PIB de 15 billones de dólares. China lo tiene de 11 billones.

Mi modesta opinión: China superó los 15 billones de dólares hace, por lo menos, cuatro años. Pero ha ocultado las verdaderas cifras para no asustar al mundo. Probablemente le gustaría mantener una supuesta inferioridad bastante más tiempo. Pero le resultaría tan imposible mantener una ficticia humildad. El Gobierno Chino confiesa tener más de un 10% de crecimiento anual. Con ese índice difícilmente puede pretender no superar a todos ya de inmediato. Pero ¿hay quién sepa, de verdad, cuál es el índice de crecimiento del PIB chino?

No hace falta decir que la situación de crecimiento de su economía a costa de nuestra economía requeriría que Estados Unidos y Europa se unieran en la campaña proteccionista más grande de la Historia. Se trata de una verdadera cuestión de supervivencia económica. La alternativa es que en diez años China podrá literalmente comprarlo todo. Ni que decir que podrán imponer las reglas del comercio mundial sin ningún problema. Entre otras cosas porque la moneda internacional del comercio será la suya. Y la suya vale lo que el Gobierno dice que vale. Es decir, baratísima.

Siempre he sido antiproteccionista, siempre he creído en los mercados abiertos. Pero, desde el principio, dije que no se podía competir con una economía en la que sus trabajadores viven como en la Inglaterra del siglo XIX. Contra eso nadie puede competir. Luego, desde el principio, no fue un comercio justo. El proteccionismo se impone como la única medida para evitar el hundimiento, lo digo con gran tristeza. Y un proteccionismo brutal, desesperado. De otra manera, no vamos a poder salvar del hundimiento lo poco que ya se pueda salvar.

No hace falta decir que de todo esto los chinos no tienen ninguna culpa. Porque la población en general es la que menos se está beneficiando del río de oro que desemboca allí. El capitalismo allí está floreciendo del peor modo posible. La población china no tiene ninguna culpa del gran juego que se está jugando en el planeta. Pero es un hecho que el crecimiento posible europeo y norteamericano se está marchando a ese continente. China crece lo que crece ella más lo que crecerían nuestras industrias, que ya están allí.

Cuanto antes se trate de salvar lo que se pueda mejor. Dentro de unos años, un post como éste podría ser imposible. Dentro de unos años, puede que nadie se atreva a cuestionar abiertamente a los nuevos césares que reinarán desde Oriente.

jueves, mayo 10, 2012

El jamón, el falso cura y el príncipe de Liechtenstein

Ya lo que nos faltaba. ¡Lo que nos faltaba! Me acabo de enterar de que Argentina ha restringido la importación de jamón hispánico. España no tiene minas ni de cobre ni hierro, ni de ferrocolumbita ni de tantalita, mi patria no tiene petróleo, mi país no tiene recursos naturales como Brasil o el Congo: lo único que tenemos es el jamón, el jamón de toda la vida. Si nos quitan esa fuente de recursos, ¿qué vendemos? Ciertamente no parece que podamos equilibrar la balanza de pagos vendiendo queso de cabra a todo el mundo.

Bueno, ahora hablando en serio, la noticia de un falso cura que ha ejercido varios años en Sevilla, pone de relieve una vez más la oportunidad de crear un Listado Universal del Clero. Esto ya lo propuse en otro post:


Con ese listado, se evitarían problemas como el que ha saltado a la prensa ayer. Hoy día con photoshop los documentos escritos ya no ofrecen garantías. Urge la creación de ese elenco de facilísima realización.

Cambiando de tema, muy bien por el Príncipe de Liechstentein que se niega a firmar cualquier ley que atente contra la ley natural. He aquí un Jefe de Estado como tiene que ser. No soy monárquico, pero a lo mejor empiezo a estar a favor de los príncipes. Otros firman lo que sea, porque creen que están en su puesto por sus propios méritos. Desconocen que si allá arriba Alguien cambia de opinión, no permanecerán en su puesto ni un día más. Miman a la opinión pública, sin darse cuenta de que si Dios quiere que un sujeto siga en el cargo, sigue en el cargo aun cuando la opinión popular no le sea favorable. 
No os cuento nada más, porque lo más excitante que he hecho hoy ha sido arreglar el atasco de una tubería de la cocina de mi casa. Y en realidad casi todo el mérito se lo debo al fontanero.

La tiara papal y los Beatles


Buf, que impresionante sería poder asistir a una audiencia en la que el Romano Pontífice recibiese a San Francisco. Ver al auténtico San Francisco de carne y hueso hablando al Papa. Un momento para no ser olvidado jamás. 

Por otra parte ser recibido por un Papa vestido como aparece en este fresco, también era una cosa estéticamente muy bella. Los palios antiguos, sin duda, eran más bellos. (Los palios son esa tira de tela que cae por delante, símbolo de la dignidad arzobispal.) 

La misma tiara sobre la cabeza del Santo Padre también era un gran símbolo de la potestad papal. Deberían replantearse el regresar a ese tipo de tiaras medievales. No por nada, sino simplemente por la belleza. No es poca razón la belleza.

Y después el cardenal que aparece a la derecha me confirma en lo que tantas veces he dicho, que el hábito cardenalicio actual no tiene la belleza de los antiguos.

Hay que reconocer que los medievales tenían un gran sentido de lo estético. Nuestra época todavía es muy deudora de la iconoclastia de los años 70. Ya las cosas se van curando, pero todavía hay un cierto temor a la magnificencia. Dios es magnificente. Las cosas de Dios deben ser magnificentes. Los siervos del Templo deben ir revestidos de la gran dignidad de la que han sido investidos.

Ya es una mera cuestión de contar años hasta que regrese la tiara. Ese día habremos enterrado a los Beatles definitivamente. 

martes, mayo 08, 2012

El PP y la Iglesia: el día en que perdimos cualquier esperanza


Hoy he leído en las noticias una de las peores cosas que me podía imaginar: He leído que la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, ha decidido hacer pagar a la Iglesia el IBI. Después ha resultado que lo que ha hecho es cobrar la tasa de basuras a los edificios de la diócesis.

Si algún día nos hicieran pagar el IBI sería una catástrofe. Porque aunque sólo nos exigieran ese impuesto sobre los lugares no dedicados al culto, la puerta de nuestra sangría ya se ha abierto, y a partir de ahora cualquier ayuntamiento será el que decida qué edificios pagan y cuánto pagan.

La Iglesia posee con sus templos muchos metros cuadrados en el centro de las ciudades. Los ayuntamientos gradualmente a lo largo de una década nos pueden ir subiendo las tasas con el decidido propósito de apoderarse de templos, conventos y catedrales. Nuestras catedrales pueden convertirse en un verdadero grifo abierto, cuyo chorro de dinero desagüe directamente en las arcas municipales.

Lanzando el debate de si la Iglesia debe pagar el IBI, se abre un capítulo por el que dentro de una década varios obispos tengan que desembarazarse felices de la titularidad de varios antiguos templos, teniendo que decidir cuáles mantiene y cuáles no. El día que eso pase, el alcalde nos dejará amablemente el uso de nuestras iglesias a las horas que él decida. Y mucho cuidado con lo que se diga allí dentro. Por otra parte, el alcalde decidirá si se lo deja a otras confesiones religiosas, (musulmanes e hindúes incluidos), o si se dedica a espectáculos. Una iglesia podría dejarse un día, incluso, para una convención de brujos y hechiceros. A ellos les encantaría, y mucho me temo que si pagan, podrán.

Querida Rosa Valdeón, muchas gracias. Aunque sea sólo por hacernos pagar más impuestos municipales. Cada vez se acerca más el momento en que toda la clase política, incluido el PP, atacará a la Iglesia con todas las medidas que les permita la Ley; ellos aprueban las leyes. El PP hace ya tiempo que ha abandonado cualquier posición cristiana efectiva, limitándose a no atacar a la Iglesia, de momento. Es una mera cuestión de tiempo que el afán de progresismo le lleve hacia posturas más anticlericales. Ese sentimiento está en la sociedad, y ese partido no ha hecho nada por combatir eso dentro de sus propias filas.


Urge crear un partido que defienda el Reino de Dios. Un partido que luche para que tengamos, al menos, una parte de los inmensos privilegios de los sindicatos, o de tantísimas otras instituciones de la sociedad: el cine, la Cruz Roja, diversas asociaciones pseudoculturales, etc. Anda que no hay instituciones enteramente privadas que no viven a cuenta de las arcas públicas. Pero a la Iglesia hay que quitarle incluso lo poco que tiene. Poco, porque nuestra economía es de mera subsistencia. Al menos nos quedaban los templos erigidos para honrar al Señor. 

Al menos, ya está claro que nada podemos esperar ni de los enemigos naturales del cristianismo, ni de su oposición.

lunes, mayo 07, 2012

¿Pueden los padres bendecir a sus hijos? (II)


En el Antiguo Testamento la bendición de un patriarca sobre su hijo, tenía el sentido de la transmisión de los derechos de la primogenitura. Era, por tanto, un acto en el que el patriarca transmitía los derechos a aquél que le iba a suceder. Pero ese acto no era un acto eminentemente jurídico, sino espiritual. Para entender esa acción, debemos poner la comparación de la coronación de un rey medieval, acto que era esencialmente espiritual. Imaginemos una coronación cuyo efecto no se puede retirar. Uno está tan convencido de la sacralidad del rito, que el arzobispo que corona podría afirmar acabado el acto: ya no puedo decir que lo que se te ha dado, se te retira. Algo así era la bendición de un patriarca.

Por otra parte, el primogénito no heredaba esos derechos de forma automática. Pues la experiencia demostraba que, a veces, el primogénito podía tener taras físicas (por ejemplo, estar ciego) o psíquicas (padecer un cierto retardo mental). Por eso esas culturas entendieron que la primogenitura se recibiría y no será automática. Y esos pueblos, absolutamente convencidos de la existencia del mundo espiritual, hicieron del acto algo esencialmente religioso, no jurídico. Es así como hay que entender las bendiciones de los patriarcas a sus hijos.

Algunos, hoy día, se basan en esos pasajes para bendecir como un sacerdote a sus hijos. Pero recordemos que esos patriarcas eran los sacerdotes de su familia, el único que ejercía funciones sacerdotales en la tribu. Funciones que también se transmitían en la bendición de la primogenitura. Y, por otra parte, sólo se transmitían esas funciones. El patriarca carecía del poder de bendecir que posee un presbítero. El presbítero ha recibido un poder de Cristo. El patriarca del Antiguo Testamento, transmite funciones, otorga los derechos, otorga su puesto, pero no puede hacer signos de transmisión de bendición como si tuviera un poder propio, puesto que él mismo sólo puede pedir la bendición al Altísimo.

domingo, mayo 06, 2012

¿Pueden los padres bendecir a sus hijos?


Una cosa que me preguntan algunas personas es si los padres bueden bendecir a sus hijos. En algunos países existe la costumbre de que los padres hacen la señal de la cruz sobre los hijos como los sacerdotes. Para responder a esta pregunta, voy a citar un texto de Joseph Ratzinger:

Nunca podré olvidar la devoción y la interior veneración con que nuestro padre y nuestra amadre nos bendecían a los niños cuando salíamos de casa. Cuand se trataba de una despedida por causa de un viaje, trazaban el signo de la cruz con agua bendita sobre nuestro pecho, frente y boca. Joseph Ratzinger, Introducción al espíritu de la liturgia, San Pablo, Bogotá 2005, 2ª edición, pg 154.

Como se ve, no hay ningún problema en hacer la señal de la cruz sobre la frente. Así como la hago sobre mí mismo, un padre puede hacerla sobre su hijo. Ese hacer la señal de la cruz en el fondo significa un querer marcar a esa persona con ese signo. Es, por tanto, un gesto de petición, un signo invocativo.

Pero hacerla en el aire no es adecuado por parte de un laico, pues ese gesto implica un poder. Lo que significa en la tradición cristiana cuando el presbítero hace esa señal en el aire a cierta distancia es: de mi señal en el aire desciende hacia ti una bendición.

Como se ve, hay una diferencia entre hacer la señal sobre un mismo, que viene a significar: me marco, pido la protección de Cristo. A hacerla en el aire como el sacerdote, que viene a significar: te envío con mi poder la bendición de Dios. Por eso el sacerdote, al hacer ese gesto, dice: yo te bendigo. Mientras que un laico debería decir: pido a Dios que te bendiga.

En el Antiguo Testamento vemos que todos podían pedir la bendición de Dios, pero que sólo algunos (los sacerdotes y los profetas) podían bendecir. En los Patriarcas del Antiguo Testamento, la bendición sobre el hijo tenía un sentido más complejo que quizá lo explique mañana.

sábado, mayo 05, 2012

Las Amistades Peligrosas: el queirugafausmasianismo


Sería terrible, siguiendo con el post de ayer (ésta es una moda de este blog: seguir los post del día anterior), como decía, sería terrible que Masiá fuese moralista de gustos heterodoxos, pero que resultase tener una magnífica puntería. ¿Os imagináis que acabasemos él y yo como el marido de la Regenta y Mesiá en la famosa novela? ¿O que acabasemos como en Las Amistades Peligrosas? El marido de la Regenta acabó con una bala en la vejiga. No quiero ni imaginar cómo podría acabar yo. Estos jesuitas siempre han tenido muy buena puntería.

Además, nunca te puedes fiar. Puede pasarte como en La Misión, que uno antes de ser jesuita haya sido soldado del Rey de España, y que sepa más de trabucos de lo yo nunca hubiera podido imaginar. Por eso me gustan los duelos tranquilos: yo en mi casa de Roma-Alcalá, y Masiá en su casa de Japón-Hiroshima.

Además, ¿que pasaría si un día se ponen de acuerdo y Faus, Queiruga y Masiá me esperan y me muelen a palos al salir yo de, por ejemplo, Santa María in Trastevere, en una callejuela romana. Sé que sus palos serán, indudablemente, teológicos. Pero también duelen. Ya me imagino a Queiruga con voz malvada, gritándome: ¡donde las dan las toman! Nunca os fiéis de los antiguos profesores de teología, pueden desarrollar una sorprendente capacidad para la maldad.