viernes, agosto 31, 2012

Un post para todos los que han hecho una tesis doctoral


Si las bicicletas son para el verano, las tesis no son para el verano. Todo aquel que haya estado incurso en la elaboración de una tesis doctoral, podrá corroborar con entusiasmo esta afirmación. No sé por qué, pero hay algo en el verano que distrae, que interrumpe, que lleva a ser condescendiente con el microdescanso antes de que comience la hora del trabajo, hora tantas veces aplazada. Y si en algún momento te sientes culpable, siempre hay una vocecita interior que exclama indignada: ¡es verano!

Tres veranos ha tenido mi tesis, tres veranos como tres soles. Ninguno de ellos ha sido académicamente fructífero. Mientras que en el invierno te encierras en la tesis. Es como si hiciera más calor dentro.

Esto no lo escribo para justificarme, sino para justificar a todos los doctorandos que en el mundo han sido. La afirmación la tesis no conoce estaciones (la cita es mía), es falsa, esencialmente falsa. El calor del verano hace que las tesis hibernen. Mientras que el otoño las espabila. El frío, las lluvias y la poca luz solar les otorgan vigor.

jueves, agosto 30, 2012

Fijaos en las bellísimas vetas de marmol granate sobre las alas del ángel


Por todo lo que os he contado en los anteriores post, os puedo asegurar que siempre he sido muy comprensivo con los no creyentes. Nunca me ha costado entender a los agnósticos y a los ateos. Cuando veo lo ciego a las realidades espirituales que yo estuve hasta los quince años, entiendo que haya gente que me dice: no creo.

La fe es un don. El que la tiene, que dé gracias a Dios. Y que la proteja y la conserve con cuidado.
Lo que no he entendido nunca es el odio a los sacerdotes. Muchas personas que, en teoría, afirman no defender otra cosa que los derechos y las libertades, en la práctica lo que tienen es un cruel odio a los curas. Insisto, muchas, no todas. Ni siquiera digo, por supuesto, la mayoría. Pero hay miles, decenas de miles de personas en España, que con la excusa de la defensa de la libertad, lo que en realidad desean es atacar a los consagrados a Dios.

Es muy curioso este fenómeno del anticlericalismo, que enraíza con otros movimientos como el antisemitismo, el apartheid, el racismo, la xenofobia y cosas de ese tipo. El odio al cura en España es una realidad muy cruel y peligrosa. Lo triste es ver que hay medios de comunicación y partidos que echan leño al fuego de ese horno que algún día dará sus frutos más amargos.

miércoles, agosto 29, 2012

Emergiendo de las aguas en Barbastro


Tras mi conversión, no hubiera podido ir a misa el primer domingo si Dios no me hubiera facilitado las cosas. Dios hizo que un amigo me invitara a ir a misa. Sin ir acompañado, se me hubiera hecho imposible entrar a la iglesia por mi cuenta.
Nunca había ido solo a la iglesia. Siempre en actos sociales. Pero entonces sonó el teléfono. Tenía quince años. Nunca nadie me había invitado a ir a misa y  justo ese domingo, me invitó un amigo.

Para ser exactos, un tío mío sí que me invitó a venir a misa una vez. Fui, asistí y salí como había entrado. Nada de lo que vi suscitó en mí un acto de oración. Lo que ocurría en la misa era para mí familiar y, al mismo tiempo, algo completamente incomprensible. No entendía nada de lo que allí pasaba. Me limitaba a mirar y ya está. Eso sí, me acuerdo que mi tío me dio una moneda para echarla en la bandeja. Creo que fue un duro o dos pesetas. Las guardé en mi blanca manita. Y las eché a la cesta de mimbre cuando el monaguillo pasó.

martes, agosto 28, 2012

Emergiendo de las aguas


Mi infancia fue una infancia sin remordimientos, sin oración, sin otra perspectiva que esta vida repetida indefinidamente. Para mí la vida era una continuación de años. Mi familia no era religiosa, yo no pensaba en Dios. No entiendo cómo las clases de religión ejercieron no me interpelaron absolutamente nada. Interpelar, he aquí un verbo que esa época era imprescindible en toda homilía.
Es para mí un misterio, el que las clases de religión no lograran suscitar ningún interrogante dentro de mi mente. Una mente muy superficial, entonces, sea dicho de paso.

Y en mitad de este desierto debo decir que yo era feliz. No tenía preocupaciones, ni pensamientos que me hiciesen pensar en el más allá.

Y un buen día, el 12 de octubre, a mis quince años, ocurrió el hecho, el hecho inesperado. Entrar en mi habitación y plantearme otras cosas, todo de repente, de forma súbita. ¿Por qué entonces? ¿Por qué no antes? No tengo ni idea. Lo cierto que fue entonces, en ese preciso instante, cuando pensé, fueron mis pensamientos: soy un pecador.

La idea me sorprendió. El pecado que me conmocionó como una revelación, fue lo egoísta que yo era. No fueron pecados de sexo, ni nada de eso, sino el egoísmo, el tremendo egoísmo de mi vida.

E inmediatamente me vino otro pensamiento: la Iglesia es el camino para crecer en virtud. Fueron mis pensamientos, insisto. No fue una visión, ni una locución. Pero todo aquello era tan ajeno a mi forma de pensar.

Entonces me arrepentí, me arrodillé y oré. El chico que se levantó, era otra persona. Ese domingo fui a misa y me confesé. Mi vida había cambiado para siempre.

lunes, agosto 27, 2012

Este rabino me dio mala espina, como si se tratase de un rabino liberal


Entre los momentos más mágicos, más entrañables de mi niñez, están los sábados por la noche, cuando comenzaba Sábado Cine. Cada comienzo de una película era como el comienzo de una aventura.
Otra de las cosas que recuerdo como un frenesí supremo, eran los momentos en que jugaba al pilla-pilla antes de los diez años. Gritaba, corría con todas mis fuerzas, después devoraba mi rebanada de pan con Nocilla.

Fui de campamento de verano a la Selva de Oza, en el Pirineo. Pero mi casa me resultaba más fascinante que las montañas en esa época. Tanto bosque me aburrió. O mejor dicho, no me aburrió, me lo pasé bien. Pero entre mi casa y el bosque, prefería mi casa y mi sillón.

Mi infancia fue una infancia sin Dios. Al Creador lo descubrí a los quince años. Pero esa es otra historia que contaré mañana.

domingo, agosto 26, 2012

Cuando la arquitectura se escribe con mayúscula



En la imagen se ve el proyecto que existía en los años 30, para construir la catedral católica en Liverpool.  El proyecto era de Sir Edward Lutyens: una estructura masiva, una cúpula que hubiera sido la más grande del mundo.

Comenzaron a recoger fondos, construyeron la cripta. Pero ocurrió un desastre, una espantosa catástrofe: llegaron los años 60. Y, claro, en esos años lo bonito estaba mal visto.
Con muy buen sentido, decidieron abandonar el bellísimo diseño de Lutyens y construir una catedral estilo postconciliar.

Pero si la catedral actual no es todo lo bella que debiera, por decirlo con caridad, el proyecto de Lutyens sigue tan admirado como cuando apareció. Su gran catedral sigue viva. El Templo como montaña sagrada. Los edificios adjuntos no como una añadido artificial que estorba, sino como parte del conjunto, engrandeciendo la estructura inicial.
Pero fue mejor que los administradores de los años 60 no se pusieran manos a la obra para hacer realidad el magnífico proyecto de Lutyens. Si hubieran puesto sus manos encima, lo hubieran hecho mal, hubieran empequeñecido el concepto, hubieran desvirtuado su proyecto. Los años 60, que época tan lamentable. Y encima con hippies.

sábado, agosto 25, 2012

Las bicibletas son para el verano


El verano sigue a flote, pero como en el Titanic, la línea de flotación sigue subiendo. Pronto el estío se escorará. Lo sabremos porque las golondrinas abandonarán el barco, son las primeras.

Y una vez más me diré a mí mismo: esperaba más de este verano. Todos los veranos me digo lo mismo: quería hacer más cosas, divertirme más, paseos por Madrid, excursiones y esas cosas.

Al final del verano siento esa incapacidad metafísica de no poder retener el tiempo. Pero la cantidad sería completamente inútil, una mera repetición de errores. Lo que no se aprende a rectificar con el poco tiempo disponible, no se rectifica con mucho más.

El verano se presentaba como un oasis de tiempo. Una isla de calor y tiempo libre en medio del fluir del tiempo. Pero necesitaremos de otro verano, para aprender a gozar del verano. Sí, la vida es un fluir de veranos.

Apologia de la octogenaria que restauro el Ecce Homo

Estoy ahora mismo dando unas conferencias en Massachussets y ando fatal de tiempo. Pero he interrumpido mis actividades, para pedir con todas las fuerzas de las que soy capaz que se preserve la obra de restauracion que perpetro la nonagenaria en Zaragoza.

Hago esta peticion a las instancias competentes en favor de la obra Pop de esa segnora. Perdon la falta de egnes y tildes de este teclado anglosajon. Como decia, esa segnora ha realizado (ha cometido) una obra de arte superior al original, y encima del original. Ahora urge evitar que se restaure la restauracion.

Esa obra de arte octogenario es todo un simbolo de los desafueros de los abusos posconciliares sobre el depositum receptum. Esa segnora ha realizado una obra de arte simbolico sobre el oleo original.

La obra de esta mujer llena de empegno debe ser protegida como exponente autentico y legitimo del Arte Octogenario. Con la aportacion de esta viejecita, la obra original ha quedado sobredimensionada hasta unos niveles que jamas hubiera sognado el academicista y tedioso pintor original.

Es mas, sugiero que se le permita a esta buena zaragozana realizar su personal reinterpretacion de Las Meninas y El entierro del Conde Orgaz. No se debe privar al pueblo espagnol del placer de poder contemplar la reinvencion de esas obras. Ya conocemos de sobra lo que han dado de si Velazquez y El Greco en esos lienzos: ahora ha llegado el momento de esa segnora.

Pero la obra simbolico-reinterpretativa de la octogenaria debe (insisto, debe) ser realizada sobre los originales. El impacto estetico de su ferreo pincel solo puede apreciarse si se aplica a las obras originales que ya son suficientemente conocidas. Diria yo, incluso, que hasta excesivamente conocidas.

Cecilia, asi se llama la pintora del ocaso, vio que se descascarillaba. Y como una buena samaritana se acerco a la pintura y la ayudo. La escena, enternecedora, debe ser plasmada por otro artista a la altura. Octogenaria ayudando a una pintura sufriente, que magnifico titulo. Que gran obra de arte hubiera hecho esta mano anciana, pero llena de entusiasmo, pagina a pagina con el viejo y mohoso Codex Callistinus. Por favor, neofitos, dejad de poner palos en las ruedas de los artistas.

jueves, agosto 23, 2012

Occidente ha abandonado a Jesucristo. Se acerca una gran cuaresma.


1973, ése fue el año en que fueron construidas las Torres Gemelas. No es una década cualquiera. En esos años, el Imperio Americano alcanzó la cima de su poder. Esta afirmación requeriría de muchos matices, pero esencialmente fue así. Las Torres Gemelas señalan el cénit de esa Nueva Roma y su derrumbamiento marca su ocaso. Ellas indican el umbral del cénit y el umbral del ocaso. En ese sentido, esos dos edificios constituyen como un gran arco: un arco de la victoria primero. Y el hundimiento de ese arco después, constituye un símbolo obvio. Arco, columnas, torres, se vea como se vea, es difícil no entender el hecho como evento simbólico parte de una gran alegoría.

La caída de las torres de las águilas fue el pórtico de entrada a una nueva era: el hundimiento de Occidente. El prólogo de ese hundimiento se evidenció en la quiebra de varios estados europeos: Islandia, Irlanda, Grecia, España. Sí, no es una cuestión retórica, han quebrado verdaderamente. Si bien, por razones continentales, otros han sostenido al que ya no podía ni con todas sus fuerzas. Una y otra vez me viene la imagen de un hombre antes fuerte, caído sobre sus rodillas y cuyos brazos son sostenidos por otros.

La quiebra de los estados, tremendo prólogo de un círculo vicioso que no ha hecho más que empezar. Las fichas de dominó, colocadas en posición vertical, han temblado. Nadie cree que la calma de este agosto sea el anuncio de que el peligro ha pasado. Nadie. Es sólo una tregua, la calma antes de la tempestad. El sistema bancario se comportará como un gran dominó, con un movimiento serpentino, casi mecánico, predecible e imparable. Nos hallamos en la calma antes de la tempestad perfecta.

Después vendrán los desordenes sociales. Los disturbios nocturnos de Londres en el 2011 de Londres fueron un presagio. Madrid y sus indignados, también. Presagio de lo que será noticia diaria en Europa dentro de unos años. Ahora se habla de crisis todos los días. Dentro de unos años lo que veremos en nuestras pantallas de televisión serán los desórdenes. Para eso faltan todavía, años. Pero el círculo vicioso financiero ya ha comenzado su danza macabra. El agua entra en las bodegas. Falta para que se escore el barco de un continente, pero se escorará. Qué vaya a ocurrir en medio de ese caos, no lo veo claro.

Pero si tengo una visión tan poco optimista del asunto, es por lo que repetía Amparo Cuevas (la vidente de El Escorial) en su agonía: la Humanidad no puede seguir así, la Humanidad no puede seguir así.

No es que lo diga esa vidente, no es que lo diga la Virgen María en Fátima (la cual advirtió que la Segunda Guerra Mundial era un castigo por los pecados), es que lo dice la Palabra de Dios.

Se ha acumulado demasiado pecado. El cristianismo se hunde en Occidente, en todo Occidente. Lo que antes fue la Cristiandad, ahora abandona el Evangelio: no necesitan a Dios.

Muy bien, pues disfrutad de vuestra civilización que no necesita a al Creador. Disfrutad antes de que descienda la ira divina. La Virgen habló muy claro en Fátima, en Ezquioga (antes de la guerra civil), en El Escorial, en Akita (Japón) y en más lugares. Dios ha hablado, pero no se le ha escuchado. El Altísimo ahora también tiene sus profetas. Y todos los místicos del mundo, desde hace una generación, nos avisan a coro: se acerca un tiempo de purificación, una gran purificación

Los hombres pudieron haber cambiado de camino. Por el contrario, han duplicado y triplicado la medida de su iniquidad. Rezad el rosario cada día. Convertíos y creed en el Evangelio. Confesaos. Cambiad. El castigo no viene ya, quedan años, porque Nuestro Padre nos da tiempo. Pero Jesús, Nuestro Maestro, nos enseñó a mirar los signos de los tiempos. Y las nubes del horizonte son cada vez más oscuras, más densas, más amenazantes. Todo esto no es para mañana, pero sí para pasado mañana. Dicho de otro modo, aunque nadie (y menos que nadie yo) sabe ninguna fecha, es mi opinión que en los próximos cinco o siete años esas nubes ominosas se van a ir acercando. El proceso habrá sido tan lento, tan progresivo, que la tormenta, cuando llegue, no sorprenderá a nadie.

No estoy volcando aquí las revelaciones que alguien me haya comunicado, no. Estoy hablando de los signos de los tiempos. Por supuesto que os descubro mis pensamientos, presentándolos como una opinión personal. Insisto en que no recibo ni visiones, ni locuciones. Pero se ha acumulado ya demasiado pecado. Pronto dirá Dios: basta.
Nos hemos acostumbrado a nuestra propia iniquidad. Esta generación descubrirá la objetividad de las leyes del Altísimo.

miércoles, agosto 22, 2012

Lo que me llevó a ser sacerdote


Me preguntaba, hace un momento, una señora de Chile qué me llevó a ser sacerdote. Esta señora fue muy amable dejándonos su casa a un laico y a mí para hospedarnos cuando dimos unas charlas a sacerdotes venidos de todo Chile y que se reunieron en Rancagua. Su hospitalidad fue muy meritoria, así que se merece una buena respuesta.

Mire, la idea esencial que me llevó a entregar mi vida fue la idea de la remuneración eterna que puede conceder un Ser Infinito. No fue ni el amor al prójimo, ni ninguna idea romántica, ni sentir que tenía que cumplir con ninguna misión.

La pregunta que me vino a la mente fue: ¿y si Dios quiere que sea sacerdote? Y la pregunta permaneció. Pasaban las semanas y no se desvanecía. No era una pregunta que sintiera con intensidad, ni de un modo trágico, ni como una obsesión. Simplemente era una idea calladita y discreta que permanecía allí, como algo irresuelto.

Si fui al seminario fue bajo la clara idea de que el agradecimiento del Creador de todos los placeres, debía ser algo inconmensurable. Puesto que mi sacrificio me parecía supremo, Dios recompensaría a la medida de su grandiosidad. Y esto durante toda la eternidad. Eso fue lo que me hizo ir al seminario sin ningún entusiasmo, pero con la seguridad de la Lógica. Fue un razonamiento frío, cerebral. De hecho, ni siquiera pensé en la figura de Jesús. Mi idea de Dios ni siquiera era la del Yahveh del Antiguo Testamento, sino la de un Ser Infinito Perfecto y Supremo. Mi idea acerca de Dios era fría y abstracta. Pero basado en la lógica, sabía que su premio sería incomparablemente superior a una familia, un buen trabajo, dinero, viajes y todo lo que pudiera ofrecerme el mundo. El Creador del mundo sabría ser desbordantemente generoso con sus siervos. De eso no tenía la menor duda.

Fue después, en el seminario, cuando descubrí la vida espiritual, el amor, el prójimo, a Cristo, todo.

Cuidado, creo que es carnívora


Pronto me pondré en viaje. Siempre viajo con mi breviario, un libro espiritual, la Biblia y una novela. Pero el peso de los libros me resulta excesivo. Estoy pensando comprarme un tablet y llevarme todo eso en PDF. Mañana iré al Corte Inglés de Alcalá a ver qué me dice el dependiente.  
Compraré pulpo, hace tiempo que no como. Y cambiaré el manos libres de mi nuevo móvil, por lo que sea no funciona. El anterior móvil ya se rompió de puro viejo. Pero me gustaba más el viejo que el nuevo. Sigo usando móviles al viejo estilo: para recibir llamadas y hacerlas, sólo eso.
Tengo trabajo en la casa. Me dedico a mi tesis y, a veces, voy procrastinando las tareas. Hasta que esas tareas comienzan a resultar algo parecido a un alud o una batalla que no puedes evitar.
Durante la comida estoy viendo Toy Story 3, por practicar inglés; y porque me gustó la primera vez que la vi.
El resto del día es poco interesante: tesis y más tesis. Eso sí, por la tarde me he dado un largo paseo con un profesor de una universidad de Estados Unidos. Es un viejo amigo que me ha venido a visitar. Le he regado un libro de George Duby, un gran libro. Y un CD de Karl Jenkings, música sinfónica contemporánea. Me estoy deshaciendo de mis libros y de mis CDs. Y un poco de todo.
Nunca he tenido menos aprecio que ahora por poseer cosas. Me encantaría tener sólo unas cuantas cosas que se pudieran meter en un armario normal. La vida acumula objetos en nuestros armarios. Ahora estoy en plena fiebre de vaciarlos. Llevo ya un par de años en esta tarea. A este ritmo en un par de años más, habré logrado mi objetivo.
Veo que el Skype me funciona, bien. Hoy he hablado con Evelyn de Nueva York, un saludo a mi querida uno-gato-hot-hot-hot. ¿Quién sabe qué quiso decir con eso en aquellos días en que ella todavía tenía esperanzas de aprender español?

martes, agosto 21, 2012

PROMETHEUS, un guión que no lleva a ninguna parte


Hoy he ido a ver Prometheus. La fui a ver en versión original al Cine Renoir de Retiro. Llegamos un poco justos y tuvimos que cenar de urgencia en una especie de panadería donde servían sándwiches. Y bajo la impasible vigilancia de la cajera aburrida que no tenía otra cosa que hacer que observarnos a poca distancia.

El caso es que me ha gustado. Voy ya con tanta decepción al cine. Ahora bien, antes de continuar, ¡ATENCIÓN!, si no has visto la película y piensas ir a verla, no sigas leyendo, porque dando mi opinión sobre ella en este post, la voy a destripar. En este caso el verbo está muy convenientemente traído. Si ya la has visto o no piensas ir a verla, tienes mi permiso para seguir leyendo. O mejor dicho, os prohíbo a todos que sigáis leyendo.

Por si has decidido desobedecerme, diré que el aspecto visual de la película es muy bueno. Se nota que han puesto dinero a espuertas en cada escena. Todo está cuidadísimo. Además, me gustan las películas futuristas de superficies limpias y blancas. Es decir, la ciencia-ficción que te hace pensar que el futuro va a mejor. Hemos visto demasiadas películas de futuros post-apocalípticos. Nos han puesto en las pantallas demasiado futuro distópico, y ya me apetece ver algún futuro en que todo esté un poco limpio. Desde Blade Runner la norma en la ciencia-ficción es ensuciarlo todo y bajar la luz al mínimo. Y mejor si los protagonistas viven en las alcantarillas. Al menos, esta película no cae en ese lugar común.

Otro aspecto que me ha gustado mucho es la imagen de la gran cabeza de piedra con las vasijas, es muy contundente. Sencilla pero eficaz. Ves esa escenografía y, en seguida, piensas: el lugar encierra un gran misterio. Es como si quisieras saber qué secreto se va a revelar.

Después está el extraterrestre humanoide del principio: logradísimo. Su piel del color del mármol. Sus facciones al límite de lo humano. Sólo con ver eso piensas: la película promete. Y eso que sólo te enseña a un ser humano en medio de un paisaje idílico. Pero esos segundos están cargados de una impresionante fuerza expresiva.

A pesar de todos estos aspectos positivos, y dejando claro que la película me gustó, hay que reconocer que el guión debería haber sido trabajado bastante más. Ese guión, sin duda, ha sido trabajado por un equipo de muchas personas, y muy revisado por gente de fuera del equipo. Pero precisamente por eso, por ser fruto de consensos, le falta genialidad, le falta el entusiasmo de un artista. Es un guión producido por el Trabajo, no por el Arte con mayúsculas. Un artista de raza necesita trabajar solo, aunque después su trabajo sea revisado por un equipo.

La película promete todo el tiempo, en cada cuarto de hora. Sólo al final te das cuenta de que no te da absolutamente nada de lo que te ha prometido. Aun así, el suspense está bien dosificado.

Sea dicho de paso, en el momento en que el Alien se lanza sobre el Extraterrestre, estuve por apretar con mis dedos el brazo de mi acompañante, como si una boca le mordiera en la oscuridad. Pero hubiera pegado un salto hasta el techo. Por responsabilidad no lo hice. Pero yo sé lo que me costó no hacerlo. Sólo yo lo sé.

Conclusión. Muy buena visualmente. Suspense perfectamente dosificado. Comienzo magistral. Pero es como un concierto en que la música tras unos buenos compases, no acaba de resolverse. En definitiva, la escenografía es óptima, pero carece enteramente de contenido. Lástima, tenía todos los elementos para una gran ópera, pero el director no supo qué hacer con ellos. Qué lejos queda de la incomparable atmósfera del Nostromo, del impacto que produjeron en todos los secretos que guardaba Ash, el médico de la nave.

lunes, agosto 20, 2012

El Padre Fortea alimentándose para ponerse fuerte


Ayer ha sido el segundo domingo en veinte años que no he tenido misa por la mañana, la tuve por la tarde. Así que me fui al rastro de Madrid. Iba acompañado de una buena amiga que había venido de París a visitarme. El rastro es como el bazar de Estambul, pero en Lavapiés, horrible nombre de un barrio del centro Madrid.

Pero además de hojear un ejemplar de los comics de mi niñez, vimos a una persona que comenzaba a actuar de forma inquietante. El joven de treinta años tenía las manos en la cabeza, como si fuera presa de una insoportable tensión. Después se puso a hablar solo, cogió el móvil y lo arrojó contra el suelo con todas sus fuerzas. Comenzó a aplastarlo con sus pies. Tras eso se metió en medio del rastro lleno de gente.

Yo estaba preocupado. Aquel hombre se hallaba en mitad de una crisis delirante de esquizofrenia. El problema es que se mostraba muy agresivo y se le veía que era un hombre con fuerza. Enseguida se mezcló con la gente. Yo, con sentido de la responsabilidad, le seguí a poca distancia.

Al cabo de treinta metros vi a una pareja de policías. En seguida me dirigí a ellos y les dije que vigilaran a esa persona que estaba en mitad de una crisis delirante y era peligroso.

Yo llevaba unas gafas de pasta muy gruesas que me daban un aspecto a Le Corbusier. Sea por el aspecto respetable que me daban esas gafas, sea por el ojo clínico del policía, al momento sin yo acabar de hablar se dirigieron con toda celeridad hacia él.

El ojo clínico de los policías existe, no es un mito. De forma que, de inmediato, el policía llamó refuerzos. Se dio cuenta de que no era iba a ser tan sencillo inmovilizar a ese hombre si se lanzaba contra ellos como un loco. En un minuto, el pobre hombre en su delirio estaba rodeado por la policía. Después llamaron al Samur y se lo llevaron.

La amiga con la que paseaba se había preocupado de verdad. Si ese hombre se hubiera lanzado contra alguien, con su fuerza le hubiera podido hacer daño de verdad.

Después nos fuimos a un restaurante (bueno) a celebrar mi gesta en pro de la seguridad ciudadana. No es nada, no es nada, todos los días hago cosas así, dije sin darle mayor importancia.

domingo, agosto 19, 2012

Un post para arqueólogos


Internet será un filón para los arqueólogos del futuro. ¿Os imagináis lo que será encontrar un blog del 2010 dentro de mil años? Si para los arqueólogos del futuro será interesante, ya no digo nada para los arqueólogos del retrofuturo.

¿Os imagináis que encuentren el facebook actual de mil millones de personas dentro de dos mil años? ¿Os imagináis lo que será encontrar una web semiintacta en el interior de un ánfora a quince metros de profundidad?

¿Qué sentirá un profesor de universidad llevando a sus alumnos a un terreno de praderas y comenzar diciendo: esto fue Wall Street en Nueva York?
Sí, yo tampoco me lo creo, pero hace calor, es tarde, y me voy pronto a la cama.

sábado, agosto 18, 2012

Pussy Riot, ala, a cantar a la cárcel


Ya que algunos grupos musicales se han manifestado públicamente a favor del grupo ruso Pussy Riot, yo quería manifestarme públicamente a favor de la juez que las ha condenado a dos años.
Condena que con buena conducta, se quedará en un año. Y con la libertad condicional al final de la condena, se quedará en pocos meses.

Me parece una condena ni muy dura, ni muy blanda. Qué menos que unos meses por ofender de forma tan lamentable los sentimientos de todos los creyentes. Qué menos.
Ante la Ley, tenemos que defendernos apelando a los sentimientos de los creyentes. No tenemos legalmente otra posibilidad: los sentimientos. Pero en la España en la que yo nací, como era un país confesional, si esas jóvenes hubieran hecho eso, la fiscalía hubiera apelado al honor de Dios. Porque la Ley de la Ciudad de los Hombres reconocía oficialmente que Dios existía, y que por tanto no es que Él tuviera derecho al honor, sino que la sociedad tenía el deber de salvaguardar el respeto que se le debía. Nótese el distinto enfoque jurídico. ¿Estamos hablando de hace siglos? ¿Tanto hemos cambiado? ¿Estamos en el mismo reino?

España era un reino sin rey, eso es lo que se repite siempre. Pero en el centro geográfico de España se levantó una grandiosa y bellísima estatua de nueve metros de altura con una contundente inscripción.

jueves, agosto 16, 2012

Juan Manuel Sánchez Gordillo es inocente, ¡inocente!










Tantos días oyendo hablar de Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, y su supuesto asalto a dos supermercados, y hasta hoy no había visto el vídeo. Después de ver los hechos, la cosa está clara: no ha cometido delito alguno.
Yo atento a si ponía su mano sobre los carritos de la compra, pendiente a si delicadamente posaba su mano sobre el hombro de alguna cajera. Pero nada, se queda en la barrera. Como pillo que es (es político) se cuida muy mucho de manchar sus manos en una acción concreta. Deja que otros hagan lo que tengan que hacer. Él se limita a lanzar soflamas, a animar, a corear. Nada, allí no hay delito.

Alguien dirá que forma parte de una acción de conjunto, que es apología del delito, y todo eso. Demostrar eso en un tribunal español, en medio de ese desorden, cuando comience el juicio dentro de cuarenta años y las cajeras ya no reconozcan ni el rostro de Gordillo, resulta imposible. Y todo, encima, por el contenido de unos carritos que no superan ni los cien euros cada uno. Eso, en nuestro bondadoso Código Penal, no le da ni para diez minutos en la cárcel.
Probablemente, si se lee toda la letra pequeña del Código, hasta puede que encuentre que esa acción le da derecho a alguna ayuda estatal.
No, Gordillo no ha cometido delito alguno. Porque los Gordillos del mundo ya se encargan de enviar a los gordillos a mancharse las manos. Los Gordillos-Gordos siempre se sitúan en el tablero, una fila por detrás de los gordillos.

En Gordillo veo el tipo acabado del opresor de los pueblos. Tiene madera de dictador. Tiene vocación de creador de policías populares. No llegará a serlo simplemente porque le faltan medios, presupuesto y fuerzas de asalto, los gordillos no cuentan (son como los minions de Gru). Pero ganas no le faltan.
¿Por qué Estados Unidos tuvo un New Deal y Alemania tuvo el nazionasocialismo? Porque en Estados Unidos surgió Roosevelt y en Alemania Hitler. Sí, no nos rompamos la cabeza. A veces el que tiene el dedo sobre el botón es Bush u Obama. En ocasiones es un Gordillo cualquiera.
Bueno, pasando a las consecuencias prácticas. Visto lo visto, si yo fuera de Marinaleda y me preguntaran de donde soy, diría que soy del pueblo de al lado: Ecija o Estepa. Antes diría, desde luego, que soy de Louisiana o Gnon-pen que de Marinaleda. Con todo esto no quiero faltar el respeto a todos los memos que le han votado, pero ya se ve que allí en esa localidad la concentración de cretinismo está por encima de la media.

miércoles, agosto 15, 2012

Una tarde la de la Asunción que parece una plácida tarde de domingo



















Ahora mismo estoy escuchando un concierto de violín del gran Bach, el hombre que hizo música de la Teología. Durante el almuerzo he comenzado a ver Los hombres que miraban fijamente a las cabras. Ya veremos lo que da de sí.
Después de la comida, mientras contestaba correos, he escuchado un reportaje titulado Los Protocolos de los Sabios de Sion. No suelo caer en la tentación de hacer dos cosas a la vez. Pero a veces he puesto el programa de ordenador que lee con voz documentos de Word o PDFs mientras leo con la vista otras cosas. Es curioso cómo la mente humana puede procesar dos cosas totalmente distintas a la vez.

Sea dicho de paso, pobres judíos. Lo de los Protocolos es un ejemplo de lo malas que pueden ser las personas contra sus hermanos. La cantidad de cosas que se han dicho de los judíos. Lo crédula que es la gente. Aunque no hemos cambiado, lo pesaditos que se han puesto algunos con lo del fin del mundo en el 2012. Pero ya estamos en agosto y últimamente hasta la Bolsa sube.
Hoy he vuelto a celebrar misa en Morata. La he intentado celebrar con la máxima solemnidad en honor de la Virgen María. Lamentablemente, cuando canto, noto que mi voz ya no es lo que era.

martes, agosto 14, 2012

Otra extraordinaria foto de la misma fotógrafa

Vaya, vaya, quién se iba a imaginar que mis post sobre el Lefebvrismo iban a rebotar tanto de lefevrista en lefebrista. Uno de sus talibanes publica uno de sus delirios bajo el título: Fortea contra la tradición. Sí, ya me lo habían dicho Masiá y Faus que cada vez me notaban más progresista.
En cualquier caso, prefiero salvarme con ramplones canciones de pandereta y guitarra en la misa, pero estar en comunión con la Iglesia, que condenarme rodeado de inciensos y cantos gregorianos.
Aunque tampoco creo que esos seguidores de un cristianismo rabínico talmúdico se condenen. Desde luego se condenan menos de los que pensaban Lefevre y Lutero, aunque más de los creen Masiá y Boff.
Yo no soy progresista, porque en la línea del masiaqueirugafausismo, Dios es un espectador, Dios está de testigo. Al final, da lo mismo lo que hayas hecho en la tierra. Llegas al Cielo y da lo mismo si has vivido en un monasterio que si simplemente has sido buena persona. Eso, lógicamente, no me convence. Es una mera cuestión de lógica. Vistas así las cosas, ni la Pasión de Cristo tiene sentido.
No soy, tampoco, lefevriano porque ellos mismos son conscientes de la contradicción interna en la que viven. El lefebrianismo es un estado mental, toda una manera de ver las cosas, el intento (durante ya cincuenta años) de lograr la cuadratura del círculo. La cuadratura de la Tradición con el círculo de la desobediencia.
Pero llegará el día en que Boff y Lefevre se sentarán juntos y bromearán.

lunes, agosto 13, 2012

Ya estoy de vuelta














Me fascinan los retratos holandeses del siglo XVI. Por eso os comparto hoy esta reintepretación actual de la artista Suzanne Jongmans; sublime.
Acabo de llegar de predicar un retiro espiritual a los sacerdotes de una archidiócesis de Perú. Ha sido una preciosa labor: predicar a los apóstoles, predicar a los pastores, predicar a los que predican.

Han sido cinco días en el seminario diocesano. Un gran seminario con más de un centenar de seminaristas. Ésta es la tercera vez que voy y desgraciadamente ésta ha sido la única que no he visto a la gran tortuga que deambula libremente por sus patios y edificios.

A veces, la tortuga de más de diez kilos se esconde y nadie sabe dónde está durante varios días.

El último día me he dado un buen paseo por Lima: portadas barrocas de iglesia, peruanos aglomerándose ante una imagen en la iglesia de los franciscanos, claustros conventuales, un desfile de indígenas andinos con sus trajes típicos, casas con bonitos balcones coloniales de madera, balcones muy trabajados, comida en el Pizza Hut. En cuestiones gastronómicas no me gustan los experimentos.

Hoy en el taxi, mirando por la ventanilla, la alegría del regreso a casa. Los entornos conocidos. Volver a casa, la alegría más grande de todo viaje.

domingo, agosto 12, 2012

Hoy un verdadero regalo para vuestros ojos




















Hoy os ofrezco estos tres vídeos de animación. Arte con mayúsculas. El primero es sencillamente impresionante, el mejor, sin lugar a dudas. Qué elegancia la de la narración. Cine con clase. Los otros dos vídeos están muy lejos del primero. Vedlo a pantalla completa.
El regalo:


El arca:
http://www.youtube.com/watch?v=iOHwMhUhJlI&feature=related

Akryls:
http://www.youtube.com/watch?v=42uwjdCGr_U&feature=related

sábado, agosto 11, 2012

Pensamientos mucho antes de que comienze el crepúsculo de la democracia


Lo que más me intriga del esperanzador panorama que he pintado, es cómo sucumbirá la democracia.
Desde luego mantendrá todos sus ritos externos: votaciones, parlamento, aparente separación de poderes, diputados y todas esas realidades reducidas a mera parafernalia.

¿Será una dictadura sin una cabeza visible? ¿Será la dictadura de una élite, de un partido, de un grupo social? ¿Tendrá el régimen una estética, digámoslo así, científica? ¿Serán dictaduras nacionales o será una dictadura continental?
Bueno es repetir una vez más que yo no sé si habrá una dictadura. Lo único que digo es que la corrupción moral lleva a la dictadura. ¿Será una dictadura específicamente anticristiana? De eso no me cabe la menor duda. Ya veremos si en el futuro, blogs como éste serán posibles. Ni mucho menos lo doy por seguro. Ya me veo escribiendo desde Mozambique.

viernes, agosto 10, 2012

Hacia un nuevo César Augusto


Recuerdo que cuando tenía yo catorce años, un compañero le preguntó a la profesora de latín: ¿por qué cayó el Imperio Romano?

Es la típica pregunta repetida mil millones de veces, pero que cuando tienes catorce años, te parece esencial. Porque a los catorce años no sabes por qué cayó el Imperio Romano, ni qué hubiera pasado si Colón no hubiera llegado a América.
La profesora respondió a esa pregunta no con cinco minutos de explicaciones, sino con una sola frase: cuando se pierden las buenas costumbres, ya sabes lo que pasa.

En los treinta años posteriores, he leído un sinnúmero de obras, artículos y monografías sobre el Imperio Romano. Y, al final, he llegado a la misma conclusión que aquella profesora de latín. Todo estaba en esa respuesta.

En el año 2000, nosotros, los españoles, creyeron estar por encima de las leyes morales. Esas leyes eran cosas del pasado. El hecho sociológico se imponía. Además, la Iglesia tenía mucha culpa, pensaban, de imponer esas cargas morales sobre la psicología de las personas.
Pero, curiosamente, tras trasgredir la ley comenzaron a darse hechos, en los que la sociedad no percibía la relación causa-efecto. Pero sí, hay una relación entre hundimiento moral y desintegración de la sociedad. Al final, el Imperio Romano nos enseña mucho. De ahí que la democracia se irá degradando paso a paso. Conoceremos nuevos césares.

jueves, agosto 09, 2012

Occidente, ¿hacia donde vas?


Os sorprenderá que me retrotraiga tanto a los años 70. Pero los más jóvenes no os imagináis lo que fue tener una infancia en una sociedad sana.
Cuántas guerras de agua con las botellas vacías de Mistol. Cuanto correr y correr: todos los juegos se basaban en correr, saltar y brincar.
En casa, la capa de Nocilla sobre el pan era fina. Era una época de niños sin sobrepeso. En esa época, nunca vi a un profesor que tuviera problemas para mantener el orden. El orden se daba por supuesto, porque los profesores tenían autoridad.
En el recreo a la hora que me tomaba una manzana, ahora los jóvenes se fuman un porro. Esta sociedad va a producir los monstruos del futuro. Pero no penséis que soy pesimista. Todo se está resquebrajando, los crujidos de la estructura se incrementan, pero la voz de los pilotos dicen que todo va bien, que no pasa nada y que el humo negro que sale de los motores es completamente normal.

miércoles, agosto 08, 2012

El progresismo de los años 70 y 80 era de raíz claramente dictatorial


Me acuerdo de mis cumpleaños cuando era niño. Era una de las pocas ocasiones en que se compraba Coca-cola. La Coca-cola sólo se bebía cuando acompañabas a tus padres a un bar. El resto del tiempo agua clara.
Otro elemento clásico de los cumpleaños eran unos platos con patatas fritas y otros con sándwiches. El pan de molde sólo se usaba en mi casa para los cumpleaños. Dentro estaba el inevitable jamón de York. En aquellos tiempos, las madres no tenían que romperse mucho la cabeza pensando qué harían para un cumpleaños.

Cuando nos reuníamos con los amigos, no había nada electrónico. Ni siquiera el reloj. Me acuerdo cuando aparecieron por primera vez los relojes digitales, impresionante. Era una señal clara de que habíamos llegado al futuro.

En aquella época se nos inculcaba documental tras documental, entrevista tras entrevista, que en el futuro la Ciencia lo arreglaría todo. El titular más repetido era: en el año 2000 viviremos cien años.

Cuantos becerros de oro, cuantos profetas falsos, cuanto desprecio del pasado vendiéndonos un futuro idílico. Y después estaba el rock y los insoportables Beatles.

martes, agosto 07, 2012

Cuando los perros hacen esto es que hace calor


Hace días escribí unos post acerca de la Edad Media. Por supuesto que conozco bien todo lo que no iba bien en esa época. De hecho las crónicas suelen fijarse en lo que no va bien. Lo que es muy difícil que exprese una crónica, es el nivel de felicidad de la gente. No es un parámetro fácilmente objetivable en números.

Cuán feliz era la población medieval, es algo que nunca sabremos. Pero el nivel de felicidad, aunque no lo podamos graduar, sí que cambia de época a época. Comparando el presente de España con la población que conocí en los años 70, sí que veo diferencias.

La gente ahora es más agresiva. La familia está hundida. Los individuos, incluso en el seno de la casa, están solos: delante de Internet, delante de un videojuego, con sus sms o con la televisión. Es un hecho, además, que el egoísmo ha aumentado. Los actos de crueldad, de perversión, de suicidio, son más frecuentes. Hay ahora más enfermedades mentales. Ahora hay más maridos que matan a sus mujeres.

Sé que afirmar que la gente era más feliz en una sociedad católica, suena muy mal. Yo no quiero ser políticamente incorrecto, pero es que el paraíso que nos prometieron los reformadores de los años 70, no acaba de llegar. Dicen que entonces era el infierno. Pero es que ahora este cielo es de color rojo.

lunes, agosto 06, 2012

¿Y no hubiera preferido un gato?


Hay varios alimentos que he expulsado completamente de mi dieta desde hace años. Uno de ellos son las gelatinas. ¿Por qué? Pues porque se hacen de pezuñas del ganado y de médula de los huesos. Cuando leí un artículo sobre esto, pensé: ¿pero todas las gelatinas?
Después de años, la respuesta es sí. Hay otras gelatinas, pero son más caras y sólo se usan en algunos platos de gastronomía. Se hacen a base de algas. Pero el resto de todas las gelatinas, y esto incluye las gominolas, se fabrican con eso.

El otro alimento que exilié completamente y sin excepciones es todo lo que contenga carne picada. Si la gente supiera de qué se hacen las salchichas, hamburgesas y, por ejemplo, el relleno de carne de la pasta, sencillamente no las comería.
Sobre este punto prefiero no entrar en detalles. Simplemente diré que de las vacas, cerdos o corderos no se tira nada de sus entrañas. El resto lo dejo a vuestra imaginación.

El resultado es que siempre que como carne, quiero ver de qué carne se trata. Y si no, no la tomo, sin excepción.
De acuerdo a lo que me cuido con mi alimentación, yo debería vivir hasta los 140 años. Desgraciadamente, este tipo de personas solemos morir según la estadística.

domingo, agosto 05, 2012

Preciosa foto de una antiquísima catedra episcopal


Los reyes de Aragón, muy al principio, no tenían ritual de coronación. Y en los siglos siguientes, tuvieron una particularidad notable: eran ellos mismos los que se colocaban la corona sobre la cabeza.

Mi antepasado debió luchar en unas batallas que tenían mucho de Braveheart, sólo que todavía más primitivas. Desde luego fue una época apasionante.
Existe una maldición china que dice: ojalá vivas tiempos interesantes.

Efectivamente, yo le dejo todas las batallas a mi antepasado. La Edad Media no era como aparece en Lady Halcón o en La Princesa Prometida. En cierto modo era como El Señor de los Anillos pero sin orcos y picando más en el huerto. Yo me siento afortunado de no haber vivido en esa época. Sólo hay que ver cómo gritan los cerdos en la matanza.


sábado, agosto 04, 2012

La foto es sólo porque me gusta


Un antepasado mío luchó en las filas del rey de Aragón hace mucho, mucho. Como testimonio de eso nos quedan en la familia varios recuerdos, un acta notarial del siglo XVI, que se hizo antes de que se perdiera la noticia de los hechos, y un escudo de piedra.

También quedó el testimonio de que podíamos tratar al rey de tú.

Me resulta difícil imaginar cómo fue ese antepasado mío. Debía ser un ejército mínimo. ¿Doscientos hombres? ¿Cuatrocientos? ¿Mil?

Debía ser muy poca cosa. El Reino de Aragón en esa época era un reino montañés que comenzaba a extenderse por las zonas premontañosas, donde vivió la familia de mi madre. He tratado de imaginar varias veces cómo debió ser el ejército y las batallas en las que participó ese antecesor mío. Un rey sin palacio, itinerante, a caballo. Reyes guerreros que basaban sus derechos en su espada. Ellos eran la Ley.

El paisaje de esa época en esas comarcas debía ser idílico. Pocos hombres, mucha naturaleza. Castillos reducidos a poco más que una torre, prados con ovejas pastando, bueyes arando, árboles cargados de manzanas, misas en latín en una mínima iglesia. Buera se llamaba la población donde el linaje se mantuvo generación tras generación.

Tengo los genes de ese guerrero medieval (y su escudo de piedra) y, sin embargo, qué vidas tan diferentes, qué mundos tan diferentes. Él estaba a caballo con su espada y yo estoy hoy escribiendo en mi blog.

viernes, agosto 03, 2012

Cuestiones bibliotecarias


He visto la película coreana Little Sunshine. Cuando la pedí prestada en mi querida biblioteca municipal, el bibliotecario que me pasa la tarjetita para que la firme y sella los DVDs, me dijo en tono de complicidad: ¿se atreve con el cine coreano?
Llevo en esa biblioteca catorce años y ésta es la primera vez que el bibliotecario con gafas típicas de bibliotecario y barbita corta de intelectual, me hace un comentario. Él nunca hace comentarios. A lo mejor en su casa sí, pero no en la biblioteca.

Se notaba que esa película le había encantado y quería compartir eso con alguien.

Yo le dije que no sabía nada de la película. Que la tomaba prestada sólo porque había leído muy buenas críticas.
Hoy la he acabado de ver. No sé cómo he podido aguantar las más de dos horas de película. Bueno, sí que lo sé: varias cenas y muchos ratos en la bicicleta estática. Qué rollo. Lo malo es que le tengo que devolver la película al bibliotecario de las gafas. E inexorablemente me preguntará: ¿Qué?

Y no he encontrado nada que me guste a lo que agarrarme. He tardado catorce años en recibir un pequeño acercamiento por parte de él, y me temo que después de que le diga lo que pienso, no me volverá a hacer otro comentario en los próximos cien años.
Claro que también podría decirle: ¡Me ha encantado! Qué maravilla. He llorado de emoción. Pero no soy de esos. Qué sufra.

jueves, agosto 02, 2012

El Padre Fortea buceando


Nati, una lectora de este blog, me pedía que dijera alguna cosa sobre la inauguración de los Juegos Olímpicos. Querida Nati, a menuda fuente te arrimas. Ni siquiera he visto la inauguración. Sólo vi a la Defensora de la Fe saltando del helicóptero.

No tengo ningún interés por ver a mis congéneres corriendo como conejos, nadando como salmones o saltando como canguros. Y menos ahora que Guillermo de Baskerville está tan cerca de encontrar el libro que se le escabulle de las manos. (Segunda lectura de El nombre de la Rosa.)

Me gustan los Juegos, pero falta un Nerón en el palco que llegue entre aclamaciones sujetando a un leopardo con una cadena de oro. Ya llegaremos, estamos en el camino y hemos hecho progresos.

La idea de los Juegos me parece magnífica. Pero la idea de someter a seres humanos a una profesionalización inhumana como la que llevan ahora, resulta antinatural. La idea de los Juegos Olímpicos me parece magnífica. Pero las marcas no merecen la inmolación de media vida de tantos miles de personas.

Al final, me gustaría decirles a todos: escuchad, sólo es un juego.

Es lo mismo con el ajedrez. Me gusta el ajedrez. Pero la idea de que alguien tenga que dedicar todo el tiempo al ajedrez, resulta antinatural.

Los Juegos Olímpicos merecerían una reforma. Algo que les devolviera su carácter humano. Algo que recordara que lo importante es el ser humano, no la marca.

¿Os parece que estoy exagerando? Informaos de cómo China consigue forjar sus atletas. Al final uno se pregunta, ¿vale la pena una vida entera, tantas vidas, sólo para una medalla?

Todo esto me llevó a que cuando me pidieron que este año fuera yo el abanderado de España (el que lleva la bandera delante de los participantes de un país), les contesté: no sin mi sotana.

Una curiosa costumbre en los entierros de los Papas



La placidez del verano. Como si en verano todo anduviera más lento, más relajadamente. Viveza de los colores. Luz por todas partes.
En verano necesito dormir menos, me levanto con menos sueño.

Como más fresas. De algún modo uno asocia el verano a las fresas y la sandía. A las cerezas al comienzo de junio.

Hoy me he dado un plácido paseo por el Parque del Retiro con dos amigos. El Retiro bullía de vida. No tenía nada que ver con el retiro invernal, lleno de niebla, de noche, que había visitado con otra amistad hace ya bastantes años.
Después hemos cenado en un VIPS. Me gustan los rolls de queso y jamón que hacen allí. El brownie de postre es otro clásico.

El amigo que tenía a mi derecha está pensándose hacerse monje. Le he dicho que se vaya a Fontgombault en Francia.
En la foto de arriba, aparece Monseñor Marini introduciendo en el féretro de Juan Pablo II una cajita con monedas. Existe esa costumbre con los Papas, así como la costumbre de introducir un pergamino dentro de un cilindro de plomo. Y en el pergamino escribir el nombre del Papa y los hechos esenciales de su vida.