jueves, noviembre 30, 2017

Egipto II


Parece ser que a algunas personas no les ha gustado mucho que dijera que el pectoral del sumo sacerdote hebreo se inspiraba en los pectorales egipcios. Así que voy a explicar un poco más este tema. Por supuesto que una posibilidad es pensar que toda la liturgia del Levítico fue creada ex nihilo por Dios. Pero parece más razonable que se tomaron infinidad de elementos nobles y buenos de la religión egipcia y se usaron para honrar al único Dios.

Y así, cuando Dios manda hacer dos querubines para el Arca, no explica qué apariencia tenían esas figuras: porque los hebreos conocían esas figuras. Un pueblo de ganaderos, como el que entró en Egipto en tiempos de José, no debía tener figuras propias que representasen a los querubines. Esa iconografía fue tomada tal cual de las representaciones egipcias.

Otro ejemplo, cuando Dios manda hacer un altar de bronce con unas características determinadas, sin duda, ellos reproducen algo que habían visto en Egipto. Cuando los ganaderos de José entraron en Egipto, de ningún modo tenían otros altares que montones de piedras, jamás se menciona otra cosa que esos altares formados por montones de piedras. Es razonable pensar que los hebreos reproducen algo visto en Egipto, porque si los hebreos hubieran tenido algún altar propio de algún valor, se lo hubieran llevado consigo al salir de esas tierras.

¿Podemos pensar que una vestidura tal como el efod salió de la nada sin que antes los hebreos no hubieran visto justamente eso? La descripción del efod da por supuesto que conocen las características esenciales de esa prenda. Antes de Egipto, jamás se menciona el efod ni ninguna prenda de vestir sacerdotal. Después de salir de Egipto, las prendas sacerdotales conforman un conjunto complejo y elaborado. ¿Son esas vestiduras un préstamo cultural? Pienso que no, porque ninguna representación de ningún fresco coincide con el aspecto que debió tener Aarón, salvo el pectoral.

Esto significa que, probablemente, el pueblo hebreo desarrolló en Egipto su propio culto, por muy sencillo que fuera. Y que, cuando salen, ya tenían sus vestiduras y ritos sus propias características. Pero préstamos seguro que hubo. Y así, antes de José, las abluciones corporales jamás aparecen en toda la Biblia. Después de la salida, forman parte importante de los rituales sacerdotales levíticos, al igual que para los sacerdotes egipcios.

Otro ejemplo, los levitas llevarán túnicas blancas; jamás se había dicho tal cosa en el Génesis. Curiosamente, los sacerdotes egipcios llevaban túnicas blancas. ¿Cuándo se usa el incienso en todo el Génesis? Los sacerdotes egipcios usaban incienso y los hebreos al salir lo usarán.

No estoy diciendo que la parte ritual del Levítico sea una copia de los ceremoniales egipcios. Pero sí que parece lógico que Dios usara lo positivo de esa ritualidad para usarla en la liturgia de su pueblo, aunque el pueblo hebreo, todavía en Egipto, creara unas características propias en su culto.

Cuando aparezca el cristianismo, los Santos Padres tomarán todo lo bueno que encontraron en los filósofos griegos y lo incorporarán a sus escritos. Dios podía haberles infundido la filosofía ex inspiratione. Pero el Creador suele hacer las cosas de un modo natural. A Dios le gusta usar la evolución.

De igual modo, Dios podía haber inspirado un tipo de templo cristiano ex novo. Pero, durante siglos, se usó algo preexistente y proveniente de lo profano como la basílica.

Una cuestión que se me ha planteado hoy, y que he mencionado aquí antes, es si, antes del éxodo, ya existiría una liturgia judía, sobre suelo egipcio, con elementos materiales como los que después se describirán: altar de bronce, mesa de la proposición, vestiduras sacerdotales. Lo lógico sería pensar que sí. Pero también es verdad que tienen que coser, forjar y elaborar todos los elementos, dando a entender que carecían de todo. Dado que todo se tiene que hacer, dado que no se menciona que trajeran ningún elemento cultual de Egipto, todo nos lleva a pensar que la liturgia hebrea de tipo complejo comienza en el desierto y por mandato divino.

Post Data: Ya lo que me faltaría a los ojos de algunos de mis "admiradores", además de bergogliano, favorecedor del paganismo egipcio. Alguno asegurará de buena fuente que sabe que guardo, debajo de la cama, la momia de mi último gato.

miércoles, noviembre 29, 2017

Egipto


El pectoral del sumo sacerdote hebreo, naturalmente, no fue creado por Moisés de la nada. Dios decidió usar algún elemento previo de Egipto, transformarlo e incorporarlo a su liturgia, la liturgia que el Altísimo estableció para honrar su Nombre. Pero, hasta hoy, no conocía ningún pectoral egipcio. Aquí os pongo varios links a imágenes de pectorales:





Es coincidente en el pectoral egipcio y hebreo la importancia de las piedras en ambas. Sin embargo, el pectoral hebreo era de tela.

Otro elemento egipcio muy interesante era esta “estola” del faraón Tutankamón.

martes, noviembre 28, 2017

Una pequeña cuestión jurídica




































Las cuestiones de Derecho siempre me han interesado mucho. ¿Tiene Oriol Junqueras y los otros independentistas que acatar la Constitución para que se les conceda algún tipo de beneficio penitenciario? Con toda seguridad, afirmo que no.


Desde el más estricto respeto al Derecho, considero que ningún ciudadano puede ser castigado o penado de ninguna manera por no acatar la Constitución, sea esto por razones independentistas, ideológicas, religiosas, pacifistas o de cualquier otro tipo.

La Ley castigará el quebrantamiento de las leyes concretas. Pero la Ley no puede castigar la disensión respecto a la Ley. Sea ésta una disensión parcial o total. Hace años, cuando los miembros de Herri Batasuna no quisieron jurar la Constitución al tomar posesión de sus escaños en el Congreso, ya escribí que el Derecho les asistía.

Los que a toda costa quieren que un diputado esté obligado a jurar la Constitución podrían pensar que cabe hacer una trampa legal: aprobar una ley que castigue el no acatamiento general de la Constitución. Pero tal cosa sería un chanchullo contra el orden lógico del Derecho.


Porque la Ley sólo debe castigar los actos objetivos externos, no los actos subjetivos internos. Obligar a alguien a que exprese su opinión interna para castigarle es un engendro jurídico. Si el Derecho pudiera emitir cualquier ley, el Derecho ya no sería expresión de la razón. 

La Constitución es un marco, un marco de leyes fundamentales. La Constitución tiene que proteger que cualquier ciudadano pueda disentir de ese marco en el que se mueve. Y debe proteger que su disensión sea incluso respecto a su totalidad, aunque el que disienta sea un representante del Pueblo.

Corre, ranita, corre


Lo que os voy a decir os va a parecer increíble, pero es cierto. Lo había leído hacía tiempo, pero creí que no era verdad. Después, con más datos, pensé que era verdad, pero que debía tratarse de un loco o dos por país. Ahora sé que no, que hay individuos que buscan contagiarse de VIH de un modo consciente y deliberado. Parece ser que no es que busquen en realidad la enfermedad, sino que lo que les excita es el riesgo de contagiarse.


Se trata de una especie de ruleta rusa. Son llamados los bugchasers. Este fenómeno nos demuestra lo compleja que es la mente humana, los laberintos internos en los que puede perderse. El mundo de las perversiones es basto, unas veces oscuro, otras terrorífico. Esas personas están entre nosotros y llevan su mundo dentro sin que lo sospechemos. La película que, en mi opinión, mejor ha profundizado en este inframundo es Hannibal. Lo lamentable es que este tipo de fenómenos no son una ficción.

En mi reflexión acerca del Mal, durante todos estos años, me he asomado a muchos abismos. Este mundo es contenedor de muchos monstruos. Los cuales no tienen forma de vampiros ni de hombres-lobo.

lunes, noviembre 27, 2017

Inglaterra, hazlo





China creará su propio ceremonial imperial, es una mera cuestión de tiempo. Todos los imperios lo han creado. Incluso la Unión Soviética acabó forjando sus propios ceremoniales: cambio de la guardia, desfile de octubre, funerales de Estado, etc. Acabó teniendo hasta su estilo "gótico soviético".

Los imperios del futuro ya no tendrán que ser territoriales. Ya no hay ninguna necesidad para ello. Serán imperios basados en el comercio. La única cosa que hace fuerte a una república es su poder económico.


sábado, noviembre 25, 2017

La belleza del acto de predicar a los hijos de Dios


Dado que mañana es domingo y puesto que parte de mis lectores pertenece al clero, me voy a atrever a ofrecer aquí algunas de las pautas que yo sigo para mis sermones, por si a alguno le sirven. Cada uno que se sienta libre de seguir alguna de ellas o no. Yo, únicamente, os expongo lo que para mí se han convertido en los cauces de mis sermones:

-Predicar lo más posible acerca de Dios.

-Fijarse siempre en lo positivo. Exponer la belleza del Bien en todas sus formas.

-Evitar hablar del pecado, del castigo, del mal.

-Predicar poco de temas morales. No predicar nunca de temas políticos u opinables. Evitar historias personales. Lo que hay que hacer es centrarse en la Palabra de Dios.

-Tratar de no levantar la voz ni exaltarse. Jamás reñir en un sermón.

-Hacer el máximo esfuerzo por pegarse al texto bíblico, sin divagar.

-Evitar, a toda costa, los lugares comunes.

-Ser fiel al tiempo razonable para un sermón: diez minutos. Cortando el sermón al llegar a ese momento, sin importar si han quedado o no puntos por explicar.

-Preparar el sermón para tener muy claro, desde antes de empezar, qué puntos son los que se van a exponer.

-La preparación del sermón tiene que ser un proceso de descubrimiento para el predicador a través de la lectura de otros autores. El sermón es el placer de compartir con otros lo que uno ha descubierto. Si uno disfrutó en ese proceso de búsqueda y hallazgo, transmitirá de forma natural ese gozo.


Queridos lectores míos, no juzguéis la próxima homilía a la que asistáis. Considerad cada sermón como un medio a través del cual Jesús os habla. Hay homilías mejores y peores, pero Dios habla en todas si estáis atentos a escucharle.

En la sección de comentarios, son bienvenidas las sugerencias que queráis hacerme a mí o, en general, a los sacerdotes acerca de las homilías. Pienso recoger las mejores y ponerlas en otro post.

viernes, noviembre 24, 2017

¿¡Pero qué es ese ser!?


El tema de las granjas de trolls me parece muy preocupante. La operación de lanzar a nivel masivo decenas de miles de usuarios reenviando opiniones de falsos catalanes o de falsos norteamericanos para nada tiene que ver ni con la ideología ni con la libre expresión de opiniones. Es un modo de ensuciar la Red.

Es otra muestra de cómo un tirano que sigue oprimiendo a su pueblo se le queda pequeña su patria. Efectivamente, Rusia con todas sus extensiones es demasiado pequeña para contener el ego de Putin. Si un país con un PIB como el de España, hace todas las cosas que está haciendo, no quiero ni pensar que haría si tuviera tres veces más dinero a su disposición.

Y es que, además, hace dos días nos enteramos, gracias al presidente del Consejo del Ártico, Aleksi Härkönen, como ese pequeño hombre está reocupando las bases soviéticas abandonadas en el Ártico. Ya tiene operativas más de cien. Al ultramillonario del Kremlin, no le importa lo más mínimo las vidas enterradas allí, vidas de jóvenes encerradas en esas bases que son como prisiones. Eso sí todo para defender la gloria del nombre de un país.

En Rusia no hace falta pagar a los soldados por sus años de vida. A los trolls se les puede pagar con microsueldos para que sigan malviviendo. En Venezuela, se pueden pagar ejércitos de trolls con un poco de pollo.

Y todo esto no me parece nada, como ya he señalado en otros posts, con operaciones mucho más alejadas del conocimiento público, pero que pueden hacer que cierto coloso económico acabe con Internet tal como lo hemos conocido hasta ahora con solo hacerse con el accionariado de Google.

Internet puede pasar de ser una gran realidad de libertad a ser el instrumento en manos de tres o cuatro colosos dictatoriales. Puede pasar de ser el lugar más formidable para la libertad de expresión, a convertirse en el lugar perfecto para rastrear la vida ordinaria de los ciudadanos sospechosos.


Cuándo entenderán los poderosos de este mundo que los imperios y su gloria nos importan lo que nos importa un decorado para una película. Lo único que importan son las personas. Pero hasta que no lo entiendan, los seres humanos seguirán siendo sacrificados en pos de fanfarrias fantasmagóricas.

¿Qué hago ahora en este momento?

Corrigiendo erratas y más erratas de mis libros. Mi corrector ha encontrado un filón. Hoy he descubierto que los pronombres como “este” o “aquel” ya no se acentúan. Es una nueva normal de la Real Academia.


Qué gracia, Los Santos llama a Carmena la “abuelita-lobo”. Desde que le pareció muy bien la profanación de la capilla de la universidad de la complutense, se merece muy bien ese apelativo. Por esa razón y por otras más que demuestran que detrás de un rostro de abuelita, se esconden unos dientes de hierro.

Esto no es un post, es una especie de tweet. Porque, según Google Analytics, puedo ver en tiempo real que aquí entra gente todo el día. Este lugar de la Red es como un plaza por donde siempre pasa gente. Lo estoy viendo ahora cuanta gente entra en cada momento. El post vendrá después, esto era como un saludo a todos los que pasáis por aquí.

Porque en este blog también hay lugar para las cosas serias






miércoles, noviembre 22, 2017

El lenguaje corporal de los emperadores


Lo siento, me hubiera gustado hoy proveeros de otra retahíla de asuntos jocosos como los de ayer; casi me convencieron. Pero la Red sólo proporciona ramilletes como el del post de ayer muy de tanto en tanto. Pero, tratando temas más serios, sí que me gustaría deciros algo que llevo observando desde hace años y que cada vez veo más claro: el perfil psicológico de Xin Jinping, presidente de la República Popular de China.

Por supuesto que no tengo otro acceso a su psicología que la observación de su lenguaje no verbal. Pero ya son años de observarle en discursos, saludos, fotos de líderes, llegada a aeropuertos. Le he observado mucho y me confirmo en que Jinping es una persona con un perfecto e impresionante autocontrol. No percibo en él ninguna megalomanía, egocentrismo o histrionismo alguno. Es una persona que analiza fría y serenamente los problemas, y toma las decisiones basado no en sus pasiones, sino en la racionalidad.

De él podemos esperar no decisiones pasionales (que suelen llevar al desastre), sino decisiones serenas, no precipitadas, sino muy meditadas. Es algo que me alegra mucho.

Todos sabéis que, cuando he analizado ese sorprendente fenómeno que es la China del siglo XXI, he señalado sus defectos tratando de ser imparcial. Por eso, este elogio tomadlo con el mismo deseo de objetividad que pretendo en otros posts. Sí, sin duda, Xin Jinping, en esto, merece un gran elogio. No estoy elogiando su política ni sus decisiones respecto a la Iglesia, sólo su psicología. Y su psicología es digna de una gran admiración.

No he encontrado ningún otro jefe de Estado que mereciera tanto mi admiración en esto como él: sobre todo, lo repito, su autocontrol, su disciplina interna, su serenidad. El mundo está más seguro con gente como él al mando. Es alguien que cuando te sientas a hablar con él, te va a escuchar. Se le nota perfectamente que es un hombre de diálogo. En general, los hombres serenos suelen atender a las razones del otro y realizar un verdadero diálogo.


Por supuesto que él mira por el bien de su país, es algo lógico. Por supuesto que estas virtudes en un emperador romano pueden ir unidas a un propósito de expansión imperial. No se puede negar que hay hechos de la política interior china de los que él es el responsable último. Pero eso no obsta para que sus virtudes sean virtudes.

martes, noviembre 21, 2017

Dedicado al querido corrector de mis obras (que es argentino)

Ayer leí algunos comentarios de seguidores de Galat respecto a mi humilde persona. Os aseguro que pasé un rato divertido, no exento de alguna sonora carcajada. Os pongo algunos con una añadidura mía en letra negra. Los seguidores de Galat dirán que mi letra es negra como mi alma. En fin, pasemos a los comentarios.

Jorge Enrique Gonzalez Rivera DR. GALAT NO SE DESGASTE CON ESTE HEREJE MODERNISTA DEFENSOR DE BERGOGLIO.
Apoyo decididamente la propuesta: ahorre fuerzas.

FORTEA NO POR TRAER SOTANA NO VA A PARAN FRENTE AL JUICIO DE DIOS, ANTES BIEN CON MAS RIGOR DARA CUENTAS DE SUS TALENTOS.
Como dicen esta buena señora, la sotana no me defenderá de ese Dios justiciero que está esperando a descargar su furia contra todos los defensores del (desgraciadamente) elegido en el último (infeliz) cónclave.

Não existe duas verdades opostas. Ou o caminho é Cristo ou Francisco.
Querido Marcelo, con tu argumentación ya lo veo todo claro. Has acabado con toda duda en mi corazón.

Con todo respeto, parece que es un modelo de ropa invernal el que lleva el padre Fortea. ¿Dónde está su humildad?
Querido Gilberto, te aseguro que no acabo de ver adonde quieres llegar.

SI FORTEA FUERA UN BUEN TEÓLOGO ENSEÑARÍA Y HABLARÍA CON LA VERDAD. SÓLO QUIERE OPACARLE LA IMAGEN QUE TIENE GALAT PORQUE VE QUE ESA ES LA FORMA CORRECTA DE EVANGELIZAR LA SANA DOCTRINA. EL DEMONIO ES ASTUTO, POR LO TANTO. FORTEA QUE SIGA SUFRIENDO.
Querida Ángela Moncada: Sí, no descarto del todo que este próximo mes de diciembre haga yo el propósito de hablar la verdad. Y sí, también es cierto que puede que toda esta polémica se reduzca a que yo haya visto que ésa es la forma correcta de evangelizar y, como es lógico, yo me haya puesto en contra. Cierto, creo que es justo que siga sufriendo.

LA PROSTANTIZACION DE LA IGLESIA CATOLICA NO ES DE HOY; LLEVA YA MUCHOS SIGLOS DESDE LUTERO Y ES EL ATAQUE FINAL.

Sí, Jorge, en mi hospital veo muchos casos de prostatantización.

lunes, noviembre 20, 2017

Unas breves consideraciones sobre la conmemoración conjunta de luteranos y católicos

500 años de la rebelión protestante. Nosotros les habíamos dado muchas razones para la rebelión. Conozco muy los defectos de Lutero, como conozco los grabados antipapales de Durero. A mis 27 años leí los dos magistrales tomos del jesuita Villoslada. En esa época yo pensaba del mismo modo que todos los que han escrito posts, artículos y grabado vídeos contra Lutero. Pero después he madurado más en mi pensamiento.

A mis 27 años, cuando decía la palabra “fe”, tenía en mente la doctrina de las cartas de san Ignacio de Antioquía o las catequesis de san Ignacio de Jerusalén: es decir, los Santos Padres. Después de leer a Lutero (y madurarlo no pocos años) sus escritos enriquecieron mi visión de la fe salvadora. Un conocimiento ulterior del modo en que se vive la Biblia en muchas denominaciones protestantes de Estados Unidos, concretamente de allí, también cambió mi relación con la Biblia para siempre.

Adónde quiero ir con esto. La teología católica hoy día es suficientemente madura como para haber llegado a ese feliz punto en el que asumimos toda la verdad, todas las intuiciones, toda la teología (la que es asumible) incluso de Lutero. Incluso en el desarrollo teológico de Lutero que no es asumible en nuestro esquema dogmático, encontramos intuiciones, aspectos, brillos que no se nos habían ocurrido a nosotros o que habiendo aparecido en autores católicos, no habían aparecido en un estado tan puro y no habían sido suficientemente desarrollados.

Qué feliz momento poder vivir ahora esta madurez de la Iglesia como madre, de la legión de grandes pensadores que abrazan a Lutero diciéndole de corazón: te comprendemos.

No sólo le comprendemos, sino que entendemos su ansia vital de separación. Feliz momento en el que la Iglesia ha llegado a pensar de los hijos de Dios como siente el Padre Celestial: visión optimista, visión benigna. El padre sale al camino a abrazar al hijo pródigo sin recriminarle nada. El padre de esta parábola histórica (que dura 2000 años) reconoce sus defectos que también fueron causa de que el hijo partiera.

¿Soy un despreciable hereje modernista? En las palabras de Jesús, en las mismas que salieron de su santa boca, el hijo fiel que se queda en casa, resulta más fiel en el acto de quedarse en casa (la Iglesia) que en la fidelidad al mandato del amor.

¿Justifico la división, justifico la ruptura de la ortodoxia? Si me diera lo mismo la verdad, para mí sería lo mismo Lutero que el florentino León X: meros fenómenos de un universo neonominalista donde seríamos meros náufragos. Náufragos siempre sedientos de una Verdad imposible.

La doctrina que se sustenta sobre los pilares de los dogmas sigue siendo la misma. Pero ahora la comprendemos de un modo más profundo, más universal.

domingo, noviembre 19, 2017

Pequeños momentos de felicidad


La foto no tiene ningún sentido y, realmente, no sé que hace aquí. El otro día estuve con dos amigos: a mi dentista y a un guardia civil. En realidad, había quedado a comer con mi amigo el de los servicios de seguridad del Estado. Pero a la 1.30 me llama mi dentista y me dice que se viene a comer a mi casa.

-¿¡A mi casa!?

-Sí, ¿no te acuerdas que me dijiste que un día me harías un plato de pasta?

Me di cuenta de que ese día había llegado. En casa no tenía nada. Puedo ser un artista gastronómico, pero necesito materiales. Lo que pasa es que mi dentista no cejaba en su empeño. Al final, le dije:

-Está bien. Te aseguro que tendrás un plato de pasta.

Me puse manos a la obra. Lo primero era fregar: y os aseguro que había mucho que fregar. Pero después, sí, me salió un plato de pasta muy sabroso. Hice un sofrito a fuego lento de casi una hora de coles de Bruselas. Muchas especias, queso fundido. Finalmente lo sofreí todo junto con vino blanco. Todos se chuparon los dedos. O, por lo menos, yo creí ver eso.


Pero lo mejor fue la larga sobremesa con un café y unos buñuelos rellenos de crema. El tiempo pareció detenerse. Estábamos tan relajados, la conversación era tan agradable, el sillón tan blando. Todo era perfecto. Qué placidez.

viernes, noviembre 17, 2017

¡Hoy no hablaré de Amoris Laetitia!


Bien, dado que hasta a mi dentista le ha hecho reír el episodio que conté ayer, os cuento otro muy gracioso que me sucedió hace poco. Estaba yo en un ascensor del hospital. Un ascensor grande, lleno de enfermeras. Todos vamos en silencio. Suena en el bolsillo de mi bata mi busca.

-No, no soy el doctor Alarcón.

Cuelgo. Se habían confundido. Al momento, vuelvo a ponerme mi busca en el oído (pero sin apretar ningún botón) y le digo a la enfermera con tono serio:

-Sí, soy el doctor Alarcón. Ahora mismo voy. Pero, de momento, póngale una lavativa al paciente.


Dentro del ascensor fue imposible hablar nada. Sólo reíamos y reíamos a carcajadas mientras íbamos repartiendo enfermeras por las distintas plantas. 

jueves, noviembre 16, 2017

Cosas graciosas que me han pasado en la vida


Le he dejado a Bruno Moreno mi teléfono por si quiere llamarme para charlar sobre la discusión teológica que hemos tenido sobre Amoris Laetitia. Me imagino que se habrá sorprendido de que haya dejado mi teléfono en una sección de comentarios, pero mi teléfono siempre ha sido público. Desde siempre he seguido la política de que el que quiera hablar me llame, sea quien sea. Cuando en el obispado me han preguntado a quién deben dar mi teléfono, siempre les he dicho que se lo den a todo el mundo.

Eso tiene sus inconvenientes. Hace más de diez años, una mañana recibí una llamada en un tono muy extraño. El hombre que estaba al otro lado del aparato me hablaba, pero yo no entendía nada. Mi interlocutor colgó al cabo de quince o veinte segundos.

Al cabo de media hora, volví a recibir otra llamada. De nuevo no entendía nada este otro individuo. Y se repetía ese tono de voz que no era nada normal, era como misterioso. También él colgó al cabo de medio minuto, sin que yo pudiera hacerme idea de qué pretendía.

En la tercera llamada, el otro, en vez de colgar, sí que accedió a responder a mi curiosidad. Resulta que alguien había colocado mi número de teléfono en una página de contactos con la foto de un sujeto sin cara, pero repleto de músculos que, evidentemente, no era yo. Durante la mañana recibí un buen número de llamadas y ninguna de ellas por motivos religiosos.

Mire la foto. Al ver los abdominales no necesité ir al espejo para ver si eran los míos. Tal vez los tenga así y estén sepultados bajo la grasa. Tampoco recuerdo tener esos pectorales. Es más, recuerdo no haberlos tenido nunca así. 

Quizá debería haber accedido al encuentro en cada llamada, concertando una sola hora, para reunirlos a todos y así rezar el rosario todos juntos.

Advertencia final: No me hago responsable si algún apóstol del rosario lleva a cabo este tipo de “modo de apostolado”.

Monahli-sa








La voz de un monstruo





































































Hace poco tiempo hemos podido conocer cuál era el tono normal de Hitler cuando hablaba. Siempre le habíamos escuchado en discursos, pero no conocíamos su voz cuando estaba en una conversación normal. Pero una vez fue grabado charlando con el comandante en jefe de las fuerzas de Filandia:


Es muy interesante la grabación, porque Hitler no sabía que estaba siendo grabado. Me ha sorprendido comprobar que su voz no era tan aguda ni chillona como yo pensaba. De ningún modo me esperaba una voz tan grave ni tan bien impostada. Tampoco me esperaba que su tono fuera tan normal. Eso sí, es un monólogo de doce minutos: cara demostración de lo que él considera que es un diálogo.

Hitler era malo. Pero, a diferencia de lo que aparece en todas las películas, no siempre andaba chillando. Por lo menos, no todo el día. Ni tampoco andaba con ojos de loco en todo momento. Conclusión: hay algunas películas que no son del todo fieles a la Historia.
............................................................

Y ahora la sección habitual de Amoris Laetitia.

Cierto comentarista llamado Jorge Javier escribía ayer:

No entiendo porque tanta discusión. Las Sagradas Escrituras lo dicen claro: El que repudia a su mujer, y se casa con otra, comete adulterio. ¿Qué más hay que agregar?

Quizá tal vez sea porque Jesús añadió una pequeña clausula sin importancia: A no ser en caso de impureza sexual. Ya vemos que Jesús empieza por agregar algo.

Me imagino que podemos considerar que también agregó algo cuando que después añadió: Lo que desatares en la tierra

Las Sagradas Escrituras también añaden el llamado privilegio paulino. Eso sin contar con que las Sagradas Escrituras también mandaban lapidar a la mujer adúltera. Querido Jorge, eso también lo decían las Escrituras y muy claro. Pero Jesús agregó algo.

Dirás que Cristo sí que tenía autoridad para hacerlo. El petit probleme es que es Él mismo el que otorga, como ya hemos dicho, el poder de atar y desatar.


Pues sí, Jorge, pues sí, creo que hay algo más que agregar. Y, de hecho, así lo ha hecho el sucesor de Pedro con el consentimiento de la mayor parte de los sucesores de los Apóstoles.

martes, noviembre 14, 2017

No hay más


Estoy buscando hasta debajo de las alfombras a ver si me he dejado alguna sotana por comentar. Todos me han pedido más posts sobre la Historia de mis sotanas, pero lo siento: éste era un campo sobre el (y lo sabíais) no podía seguir escribiendo de forma indefinida.

Me han pedido que pusiera nombre a las sotanas. Eso lo pensé y me parece razonable y de gran valor histórico:
         -las dos sotanas primitivas
            -la sotana del sastre inicuo
            -la sotana-alba para el verano (producciones sra. de la parroquia)
            -la sotana tipo Roma-cara-calurosa
            -la sotana tipo Trastevere-barata
            -la sotana carmelita

Réplicas y contraréplicas al lado de Amoris Laetitia


He leído la réplica de Bruno Moreno a mi escrito acerca de Amoris Laetitia, también he leído el artículo de Nestor Martínez sobre mis posturas teológicas. Creo que no tiene sentido que me enzarce aquí, ahora, en una defensa de los puntos, uno por uno, que he sostenido. Siento que es más provechoso levantar la vista y dar por mi parte un mensaje de acuse de recibo.

Sostengo profundamente la existencia de la verdad, con minúscula. Por tanto, rechazo toda forma de relativismo. Porque creo en la verdad, creo en todos y cada uno de los artículos del Depositum Fidei.

Sostengo, siempre y en todo caso, que el adulterio es un mal. Pero recordemos que la diferencia, a veces, entre lo que es adulterio y lo que no lo es radica en una sentencia de un tribunal eclesiástico. Radica en la sentencia de tres hombres, sobre los cuales el Magisterio no me obliga a pensar que descanse sobre ellos ningún carisma de infalibilidad, ni siquiera uno pequeñito. No sólo eso, basta un informe de un psicólogo que esté equivocado, para provocar un juicio erróneo de la situación.

El adulterio siempre es un pecado. Pero tengo plena fe en la autoridad de la Iglesia, cuando se produce una sentencia. La sentencia puede estar errada, pero el cónyuge no se equivoca si se somete en conciencia a esa sentencia. Podría, pero no quiero ahora, sacar todas las conclusiones teológicas de lo que acabo de decir. Pero habría que ser muy corto de luces para no sacar todas las conclusiones.

Más que desplegar esas conclusiones, por otra parte evidentes, me interesa mucho más profundizar en la cuestión del cambio de paradigma teológico. Un tema realmente apasionante. Aunque no será hoy cuando escriba sobre ello.

Pero sí que quiero decir que, nos demos cuenta o no nos demos cuenta, nuestra fe se mueve en el seno de ciertos esquemas mentales y teológicos. No importa si eres una campesina de la región de Moscú (Podmoskovie) del siglo XVI o si eres un dominico holandés de 1970, lo quieras o no, te mueves, piensas, sientes, dentro de esa arquitectura teológica que configura una verdadera mentalidad. La fe es la misma. Pero en la misma fe crece Torquemada y Häring. Todos estamos muy convencidos de que nuestra defensa de la fe es la defensa pura, sin aditamentos, de esos dogmas inmarcesibles. Pero no conocemos nuestros prejuicios. Somos todos más inflexibles de lo que nos parece. También yo. El relativismo, por el otro extremo, no es la solución.

¿Qué significa ser fiel? Gran tarea la de determinar con milimétrica precisión dónde empieza y dónde acaba el Depósito de la Fe. La precisión del teólogo para delimitar milimétricamente la línea donde acaba el dogma. En mi tesis doctoral éste fue un tema que me vi obligado a abordar con mucha extensión, por algunas de las hipótesis que yo planteé.

¿Qué significa ser fiel? ¡Qué impresionante es la labor de la Congregación para la Doctrina de la Fe! Con razón, con toda razón, ese edificio podría tener la apariencia de una fortaleza con varias murallas. Pero a condición de que los hombres que allí trabajan se repitieran cada cierto tiempo que nadie, tampoco ellos, puede librarse de la existencia de esa mochila de prejuicios. De ahí, que sólo se puede condenar lo que de ningún modo no puede más que ser condenado. Ay si se usara la autoridad que descansa en esa casa para ir más allá, para condenar lo que Cristo no querría condenar. Nunca insistiremos suficientemente en la responsabilidad de esa tarea celestial.


Algunos comentaristas de blogs, fieles al rigor de una mentalidad que tiene semejanzas con la jansenista, condenan y condenan. Con dureza, porque son duros. Ellos dicen que se ven obligados, pero no es así. Allá vosotros. A mí me juzgará el Dios de Amoris Laetitia, no la figura todopoderosa que imaginan algunos amantes de la tradición que creen que el número de los salvos es muy reducido.

A mí no me juzgará ni Galat ni Lefevbre. A mí me juzgará un Padre que siento reflejado en los escritos de san Francisco de Asís o en los del Papa Francisco.

lunes, noviembre 13, 2017

Historia de mis sotanas (suplemento final)


Os confieso que, aunque aquí ponga fotos de don Camilo, cuando vi alguna de sus películas en mi infancia y juventud, me aburrieron profundamente. Las he valorado siendo ya sacerdote. En su momento, sólo me producían tedio.

Pero menos mal que todavía no existían las series de santos de la RAI, viendo ese producto de la serie B por antonomasia podría haber apagado cualquier rescoldo de vocación.

El caso es que el domingo, al salir de la misa de 7:00, me han pedido que alargue un poco más mi Historia de mis sotanas. Nadie me dijo ni una palabra de mis dos sermones sobre la Jerusalén Celestial que me han llevado tanto tiempo preparar: nada, ni una palabra. Tantos desvelos para que, al final, sólo les interese lo de las sotanas. Muy bien, muy bien, reconozco que tiene su interés tanto para el ateo como para canónigo, tanto para el cura progresista como para el laico seguidor de Galat.

Bueno, sí, en mi vida, lo reconozco, hubo dos sotanas más: las blancas. Las hubo y las hay. Con tanto viaje por latitudes tropicales, acabé haciéndome una sotana blanca. Era la sotana del tipo Trastevere-200 euros. Como la misma sotana en color negro ya me había dado buen resultado, era una apuesta segura. La que me lo vendió, me comentó que el comprador anterior de ese tipo de sotana había sido un sacerdote de la India. Era, según ella, un hábito talar fresquísimo y cómodo. Y no me mintió.

Eso sí, todavía tengo fresco en la memoria (en un viaje a El Salvador) que me vino a buscar al aeropuerto un señor en una camioneta y alguien había dejado algo manchado de grasa de coche sobre mi asiento. Cuando me levanté, descubrí que una gran mancha negra estaba en mi espalda. En esos momentos, cuánto me alegro de no estar provisto de poderes dictatoriales: hubiera flagelado yo mismo al conductor.

Con los años, le pedí una ancianísima monja clarisa que hiciese en color blanco y algodón la sotana que he llevado en los dos últimos años. Si la otra sotana blanca era cómoda, ésta ya fue el summum. Es que ni me enteraba de que llevaba sotana. Qué cosa tan cómoda.

Cuando estaba en el seminario, si hubiera pensado en el tema, que no lo hice, habría imaginado que tendría dos sotanas toda la vida. Dos por si tenía que lavar una. Pero que las iría remendando, año tras año, hasta mi jubilación. No se me pasó por la cabeza que yo engordaría. Ciertamente eso y que sería calvo son dos cosas que ni se me pasaron por la cabeza. Tampoco pensé que mi sotana se decoloraría. Y tintarlas significaba estropear las camisas blancas que llevo debajo. Recuerdo que tras la lluvia me saqué la sotana y pensé si me habría metido una sepia debajo de mis ropas.

Tampoco pensé que llegaría un día que no tendría ni un solo sastre de sotanas a mi alrededor. Tampoco pensé que me dedicaría al tema de los demonios. Hay tantas cosas que no pensé. 


El caso es que ahora, a mis casi 50 años, echo la mirada atrás y me doy cuenta de que he tenido más sotanas que esposas tuvo Salomón. Pero, ahora sí, ya he llegado al punto perfecto y ya no deseo más.

domingo, noviembre 12, 2017

Historia de mis sotanas (cuarta parte)


Hoy llegamos al final de esta larga historia. Le pedí a las carmelitas de mi ciudad que me hicieran una sotana de algodón 100%, amplia, con mangas anchas. La religiosa me repitió 80 veces que no se hacía responsable de lo que saliera, que era la primera sotana que hacía en la vida, que no le iba a salir bien y todo eso. Yo le iba respondiendo: Sí, sí, tranquila, tranquila, bien, bien, sí, sí

La sotana fue un éxito completo, un éxito redondo, rotundo. Qué comodidad, qué tacto tan agradable, qué fresca era. Me ha estado sirviendo de forma fiel durante dos años. Pero la próxima que me haga ya no será de algodón y sólo de algodón: el color se deteriora. Eso hizo que sólo durara dos años. Dos años de llevarla diariamente y bajo el sol del verano, bastante ha durado, no me quejo.

Ya he comprado la tela para la siguiente. En Ribes & Casals me aseguraron que esta tela seguirá tan negra como ahora como al final. La tendera me ha asegurado que su negritud está completamente garantizada. Es de triacetato. Me ha dicho que es una fibra natural que la extraen de la madera.

Lo más gracioso es que había quedado a comer con dos dentistas. Así que allí estaban los dentistas y el cura discutiendo acerca de las bondades y desventajas de la lana frente al algodón con fibra, o este último frente al triacetato. ¿No te parece que este negro es menos negro que éste? ¿No te parece que esta tela hace demasiados brillos?

Yo era amigo de la dentista, el otro era compañero de promoción. Cuando llegara a casa y le preguntara su mujer qué había hecho, le contestaría: “He acompañado a un cura a escoger la tela para su sotana”.

¿¡Queé¡?, exclamaría. Es lo último que piensas que tu marido ha podido hacer durante la mañana.

Historia de mis sotanas (tercera parte)


Toda historia de mis sotanas se entiende mejor si tiene en cuenta un detalle. Hasta los años 70, había varios sastres que conocían muy bien el oficio y te podían asesorar. Pero cuando en el año 2002, más o menos, me vi en la necesidad de buscar una sotana más fresca, me sentí totalmente desasistido. El único sastre que quedaba en Madrid se había jubilado.

Daré otro dato que ilumina esa situación: cuando yo me ordené, en mi diócesis sólo había cuatro sacerdotes que llevaban sotana. Don Manuel (del hospitalillo), don Valentín (en Torrejón), don Francisco (el notario) y don Felipe Taravillo (de Loeches). Cuatro sacerdotes no daban para mantener en funcionamiento un sastre. Pero unos años después, de esos cuatro sólo quedaba uno.

O sea, que lo de las pruebas con señoras de la parroquia no era tacañería ni afán de novedad, sino pura necesidad. Bien es cierto que mucho después me enteré que había uno en Toledo. Pero entonces no lo sabía.

Lo cierto es que para esas alturas yo ya me iba a Roma a hacer el doctorado. Me fui con varios propósitos. Uno de ellos era que, nada más llegar a Roma, me compraría una sotana y esa sería la que llevaría. Visité varios comercios y escogí la que me pareció mejor: aunque debo decir que todas me parecieron iguales y todas tenían el mismo precio.

Lo único que le insistí al señor que me atendió era que me vendiera la más fresca. Me aseguró que me vendía la más fresca que había en Roma y en parte de la Cristiandad. Pero no. Era imposible ir todo el día enfundado en esa sotana. Hago notar que estábamos en agosto y en mitad de una ola de calor que parece ser que no era normal.

Yo iba con la idea de mortificarme, de ofrecer al Señor todo ese calor, la penitencia… pero aquello fue imposible. No era cuestión de resistir. Sencillamente, era imposible.

Afortunadamente, en octubre, encontré un comercio muy humilde en el Trastévere que fue mi salvación. Costaba la mitad de precio que las otras y sí, por fin, ¡por fin!, era una sotana de tela que se podía llevar. Tenía más algodón y no tenía entretelas. Llevé esa sotana sin interrupción durante los cuatro años en Roma y los tres siguientes. Pero ninguna alegría es permanente. Toda felicidad en la tierra es perecedera. Desgraciadamente, siete años después, la sotana cada vez era más gris que negra. No sólo eso, en algunos trozos era más negra y en otros más gris. Hubo que ir haciéndose a la idea de que ninguna sotana dura para siempre. Ninguna.

Traté de aferrarme a esa sotana con todas mis fuerzas. Consulté en tintorerías. Ya no tintaban ropa. Traté de tintarla yo mismo. Pero cada vez que la lavaba volvía a perder el color. Dos veces que comenzó a llover, me encontré con que me fui al convento con una sotana negra y regresé a casa con una sotana gris y la camisa blanca de debajo con grandes manchas negras.


Y así llegué a la última sotana, la que me hicieron las carmelitas. Pero esa historia la contaré mañana, fiesta de san Nilo y san Josafat. Un día óptimo para acabar esta historia.