sábado, diciembre 30, 2017

Una llanura sin fin y sin nada


(Continúa del post de ayer.) La razón de hacerse sacerdote es el amor. El sacerdote hueco de fe vive una vida sin amor y sin ilusión. Es una existencia totalmente vacía. No creo que haya muchos casos en que se consume esto de un modo perfecto. Pero no se puede descartar que por cada trescientos o cuatrocientos sacerdotes pueda haber uno en esta lamentable situación.

Situación que no me causa ira. La persona se ha colocado en una especie de fosa de la que no puede salir. No puede salir por la edad. No tiene a quién echar la culpa. Tal vez todo comenzó con un heroico y noble acto de generosidad.


Pero, es curioso, sobre este asunto no se me ocurre nada que decir. Una vida dedicada a algo en lo que no se cree, una vida en la que la recompensa solo puede ser en el más allá, no da para muchas explicaciones. ¿Qué se puede añadir acerca de un drama de este tipo? El aburrimiento, la decepción, la sensación de que la vida no ha valido para nada deben ser de dimensiones épicas, pero al mismo tiempo, como el Sáhara, aquello es solo una llanura vacía interminable.

viernes, diciembre 29, 2017

Una sima llama a otra sima



























Un tema magnífico para reflexionar, nunca lo he hecho ni en mis libros ni en este blog, es el del clérigo que pierde la fe. Una cosa es el sacerdote pecador, pero que cree. Y otra muy distinta es el sacerdote que ha perdido la fe.


No dudo de que, en la mayoría de los casos, esa pérdida de fe ha ido precedida de una traición moral que durante años ha socavado los fundamentos de ese acto de fe. Pero pueden darse otros casos en los que no haya tanta malicia moral y que ese hundimiento se deba, más bien, a una cuestión intelectual.

Además, caben todas las combinaciones posibles. Es decir, sin duda, se han dado casos de presbíteros ancianos, buenas personas, que tras una vida no excesivamente pecadora, se han encontrado con que les ha faltado la fuerza de la fe. 

Repito que doy por supuesto que casi siempre esta erosión de los pilares de ese acto de creer se debe al pecado reiterado grave que se convierte en vicio. Pero puede hacer otros casos más interesantes por la bondad de la persona y la edad avanzada tras una vida de servicio a Dios. Tremenda situación solo comparable a la de un hombre al que, de pronto, se le hunde el suelo bajo sus pies.

Unamuno divagó sobre este asunto en una de sus novelas. Pero ese título me defraudó totalmente cuando lo leí. Unamuno no es, ni mucho menos, Pío Baroja a la hora de describir psicologías. Incluso Blasco Ibáñez le da mil vueltas como novelista.

Voy a meditar sobre este tema y espero escribir algún post más. Es un tema que constituye un abismo personal para el que lo sufre. Hay simas en la tierra y hay simas en las almas. Algunas almas se convierten enteras en un abismo.

jueves, diciembre 28, 2017

Mañana es santo Tomás Becket, mi santo favorito





























El Imperio Angevino siempre me ha parecido una realidad fascinante. Aunque eso no tenga ninguna relación con el hecho de que mis padres se marcharon ayer de casa. Ahora entro en una fase que durará más de cuatro o cinco días, llamada la Fase de no-encuentro-las-cosas. Es curioso, cuando ellos se van y me quedo totalmente solo en casa, hay un silencio y una quietud sorprendentes.

Ahora debo comer con rapidez y sin descanso. Pues mi madre siempre que se marcha debe pensar que la nevera es un aparato de esterilización donde el tiempo se detiene. Yo ya le he dicho que, incluso dentro la nevera, los alimentos se estropean. En fin, haré lo que pueda hacer dentro de los límites de mi naturaleza.

Hoy os puedo ofrecer el magnífico comienzo de la película Valerián:

Trabajo: limpiador de baldaquinos:
https://www.youtube.com/watch?v=iSH2H0xZPOw

Pequeños novatos chapuzas, estas tres sí que son unas buenas fotos familiares navideñas




El león en invierno, un mundo de grandes abadías, monjes y obispos poderosos


Mi visión sentimental de la Iglesia fue, esencialmente, medieval durante mi época del seminario y varios años después. Eso se debía a estar leyendo continuamente a Santo Tomás de Aquino y, muy a menudo, fragmentos de otros autores medievales. A eso se añadió algo que tuvo una importancia decisiva en esos tiernos años de seminarista: la película Becket. Película que me impactó de forma decisiva a nivel espiritual.

Mucho después, a nivel teológico, mi visión de la Iglesia se fue deslizando hacia esquemas pertenecientes a los cinco primeros siglos. En este cambio me influyeron mis lecturas de la época de mi tesis doctoral. Creo en la Iglesia, en una Iglesia que no está amarrada a una sola época o lugar geográfico. Pero, a nivel inconsciente, en mí sentía una clara tendencia a preferir cualquier esquema de esas épocas primeras como algo preferible. Sin querer, tendía a pensar en los esquemas eclesiales de esas épocas como si fueran realidades más puras.

Desde luego, siempre he sentido especial aversión por épocas de pelucas, bordados, vestidos ampulosos y normas sociales relamidas. El epicentro de todo eso lo veo en el siglo XVII y XVIII.

Yo reconozco mis esquemas estéticos inconscientes que tienen su repercusión eclesial. Pero la mayor parte de los eclesiásticos tienen esos esquemas, aunque no sean conscientes de ello. Sin duda, los dos últimos papas han tenido sus propios esquemas de este tipo. Benedicto XVI tenía el suyo, amante de la estética tradicional que conoció de niño. El Papa Francisco tiene el suyo, le encanta la sencillez latinoamericana. Y esos esquemas, no debemos dudarlo, tienen repercusiones. Pero todos tenemos los nuestros.


Tolkien tenía estos esquemas. Pero Rahner o Barth o Von Balthasar también. Incluso los papas medievales tenían sus esquemas de este tipo. Eso se nota muchísimo en Gregorio VII: para él, el Imperio Romano estaba dotado de una categoría teológica. También hubo párrocos de los años 70 y 80 que echaron abajo iglesias antiguas para construir lugares de reunión que cuadrasen más con sus ideas. La destrucción acaecida en la capilla del Collegio Teutonico en Roma es otro ejemplo más. Todos estamos influidos, lo único que podemos hacer es estar precavidos frente a estas trampas inconscientes.

martes, diciembre 26, 2017

Eleanore, regina anglorum


Después de la Batalla de la Pileta, después del Evento No-tengo-sueño, después de ponerme un plato en Nochebuena y otro el día de san Esteban que son antológicos en la lista de platos que no me gustan, mañana el artículo 155 cesará en mi casa: marchan a Zaragoza.

Cuando le he comentado a mi madre lo poco que me gusta el plato que ha puesto hoy en la comida, ha dicho con inocencia: Ah, pues no lo haré más. Me he callado y he pensado: “Sí, claro, hasta la próxima navidad”. Si a sus 72 años todavía no sabe las cosas que menos me gustan, evidentemente, se trata de una batalla perdida. Eso sí, la lista de los diez platos que menos me gustan se reiteran durante las navidades con una regularidad invariable.

Bueno, mañana acaba el artículo 155 en esta casa. El traspaso de poderes será oficial cuando recobre la posesión del mando de la televisión. La venida de mi madre a casa me recuerda un poco al comienzo de El león en invierno.

Os pongo el maravilloso tema principal de su banda sonora:
Esto no es una banda sonora más. Es una música grandiosa.


La aparición de Leonor de Aquitania por el río al comienzo de la película es una escena que se grabó en la memoria de mi infancia, junto con una música que parecía de cuento de hadas. La imagen de a cabeza de dragón de la barca normanda se quedó en mi retina para siempre. A mis diez años de edad no entendí nada de la compleja trama que se desarrollaba, pero tenía la seguridad de que estaba viendo cine con mayúsculas aquella noche de Sábado Cine.

Oh, dulce navidad


Bonita comida de navidad, todos alrededor de la mesa. Redondo de ternera, un clásico para este día. En el hospital les han dado a los enfermos un buen jarrete de cordero. Me he alegrado de que la comida hoy fuera muy buena. La capilla del hospital se ha llenado.

Durante la tarde, he empleado infructíferamente mucho tiempo en leer artículos de grandes teólogos sobre la Encarnación, pensando en el sermón del convento. Mucho esfuerzo, mucho tiempo, ningún resultado. Al final, el sermón ha tratado sobre el Prólogo de san Juan, que era el texto el Evangelio que hoy se ha leído.


Por lo demás, el día ha sido típicamente navideño: frío fuera, turrones, consomé, la calefacción al máximo (yo estaba frito), saludos a los vecinos, villancicos en youtube. ¡Os quiero a todos! ¡Feliz Navidad! Jo, jo, jo.

Sermones


Para los que os pueda interesar, aquí os pongo los últimos sermones de mi iglesia. El resto están en www.sermonario.com

Sermón 1473
¿Eres tú Elías? 1

Sermón 1474
¿Eres tú Elías? 2

Sermón 1475

Sermón 1476
El Espíritu Santo vendrá sobre ti 2

Sermón 1477
Se llenó Isabel del Espíritu Santo



Tiempo de Navidad
....................................................................................................

Sermón 1478
Sermón de la misa de gallo
Las menciones de Dios en el Libro de Sabiduría para entender qué es el Nacimiento de Cristo

Sermón 1479
Sermón del día de Navidad
El prólogo de San Juan y el prólogo de los demás Evangelios


lunes, diciembre 25, 2017

Navidad



















Tras la misa de gallo, celebrada en el convento a las 10:00 de la noche, me he acercado a la catedral a felicitar las navidades al clero catedralicio en la sacristía, mientras se preparaban para la misa de las doce de la noche. Allí he saludo al obispo. Algún monaguillo habrá pensado que lo he hecho por hacer pelota, pero me la refanfinfla. Somos una familia y tenemos que desearnos unas felices fiestas.

La cena de nochebuena muy bien, la ha cocinado excelentemente mi madre. Ahora estoy en casa como Cataluña, intervenido por el artículo 155 que establece que la autoridad de mi madre se superpone a mi madre en todo. Al menos, cuando se vaya, espero encontrar donde deja las cucharas o las especias. La cocina se ha sometido a una perestroika (reorganización) integral en la que solo la nevera y la lavadora siguen ocupando su lugar original.

Del discurso del rey (que jamás he escuchado), destacar que parece que algún asesor suyo parece haber leído mis posts acerca del fondo que pusieron en años pasados. Esta vez, muy bien. Con fallos, pero aceptable. ¿Qué fallos? No tiene ningún sentido poner sobre la mesa tres o cuatro objetos que son tan feos como imposibles de identificar.

Por ejemplo, hay dos libros que no son especialmente bonitos y que han sido colocados allí a posta. Pero ni se sabe qué obras son ni son estéticamente interesantes. Hay dos figuras de bronce que no son bonitas y que tampoco sabemos a quiénes representan. También hay una especie de recuerdo o de trofeo o quién sabe qué que es horrible.


Pero hemos ganado mucho. De un fondo horrible, hemos pasado a un fondo bonito en el que han esparcido objetos horribles. Es un fondo bonito, no un fondo muy bonito como el de la reina Isabel.

Bueno, me voy a dormir. Espero que mañana no me despierten mis padres antes del amanecer, preguntándose en voz bien alta, durante diez minutos, si ¿tienes sueño? No, no tengo sueño. Cuando ya me ha quedado claro en mi habitación, que ellos en la suya no tenían sueño, he comprobado cómo se han dormido hasta bien tarde, mientras yo ya no he podido conciliar mi sueño.

sábado, diciembre 23, 2017

La batalla de la pileta


Iba hoy a hablar de Cataluña, pero ya he tenido hoy la primera bronca en casa con mi madre. Sí, ya han vuelto por Navidad; como el turrón. Mi madre tiene una vieja tradición al llegar y es la de atascarme el desagüe del fregadero de la cocina.

Y siempre la misma historia, me da la noticia riñéndome: ¿Cómo se te ocurre tener atascada la pileta? ¿Cómo se te ocurre tenerla así?

Y que no se me ocurra alegar que el día anterior a su venida, el fregadero sumía el agua perfectamente. ¿¿Es que me estás acusando de que te lo he atascado yo?? ¡Encima voy a tener yo la culpa!


Pero cómo se va a entender Rajoy con Puigdemont si yo no me entiendo ni con mi madre. Y claro su marido calla. (Mi madre es viuda casada en segundas nupcias.) Su marido calla y observa. No interviene. Pero en sus ojos silenciosos noto que se pone del lado de mi madre. Es una mirada como la del comisario Quinlan (Orson Welles) en Sed de Mal. Y esto solo es el primer día de mi casa en estado de sitio.

viernes, diciembre 22, 2017

La indeterminación jurídica no puede convertirse en un estado permanente


Embajador de Portugal: Do you think you could tell us about your attitude to the transference of the missions' territories?

Embajador de España: Precisely.

Cardenal: I have kept these matters in the front of my mind ever since I came here. But I do not think I should make a final decision until I have seen these misión territories with my own eyes.

Esta intensa y magistral escena de La Misión me viene a la mente en el comienzo de este post. Acerca del proceso nacionalista, yo también he guardado mis opiniones en mi interior. Sinceramente, sentía gran reticencia a manifestar mis posiciones acerca de cuestiones políticas.

Pero hay una cuestión en la que como pastor no puedo guardar silencio sin faltar a mis obligaciones. ¿Es lícito que los políticos de un territorio declaren la independencia de ese territorio si la mitad exacta de la población está a favor de la independencia y la otra mitad no?

La respuesta categórica, rotunda y tajante es NO. Cierto que el bloque independentista suma el 47,5% de los votos y el constitucional el 44,6%. Podemos Cataluña, 7,5% no lo incluyo en ninguno de los dos bandos, pero ha dicho que negociará con los independentistas. Es decir, que los catalanes a favor de permanecer en España son casi el mismo número que los que no lo desean. Pero eso no tiene excesiva importancia. Aunque los nacionalistas fueran el 51%, la respuesta acerca de la licitud seguiría siendo “no”. Los independentistas deben reconocer que carecen de una mayoría suficientemente amplia. Los países no se dividen cuando el 51% del electorado desea la independencia. La creación de un nuevo país imponiendo la voluntad de una mitad de la población sobre la otra mitad jamás puede salir bien.

Las urnas han sido claras: Cataluña está dividida. Son más los catalanes a favor de permanecer en España. Puede haber todo el diálogo que se desee, pero no cabe conceder más funciones al estado autonómico: se han concedido todas las posibles ya. Llega un momento en que únicamente queda por conceder la independencia.

Dada toda la situación, veo moralmente ilícito que los políticos independentistas sigan tratando de imponer su agenda a pesar del 44,6% de los votantes. ¿Entonces qué? Solo hay una posibilidad: la Ley debe imperar. El Derecho de una nación no ruega su cumplimiento. Su cumplimiento se impone a las autoridades y al mismo Pueblo.

Nada hay más peligroso para una nación que se ponga en cuestión el imperio de la Ley. Y es tanto más peligroso cuanto que hay millones de personas que están dispuestas a saltarse el orden constitucional. Esta situación resulta explosiva. Si en el futuro hay represión policial, los unos dirán que la violencia callejera es fruto de esa represión. Y el Estado dirá que la represión es consecuencia de esa violencia. Así podemos estar discutiendo durante diez o veinte años.

Por eso, antes de que suceda algo que prenda la mecha, hay que dejarlo muy clara la cuestión de la licitud en el orden moral: la situación de indeterminación institucional debe ser cortada por lo sano desde el Estado. La Ley debe aplicarse a cualquier coste. La opción contraria, a la larga, resultará más dolorosa.

Desde los resultados de ayer por la noche, nadie podrá decir que el Estado impone su fuerza sobre los catalanes. Las fuerzas de seguridad defienden el orden constitucional en un territorio en el que un grupo de políticos (refrendados por el 47,5% de los catalanes) quiere imponer su voluntad sobre la otra mitad de los catalanes.

Por lo tanto, el cumplimiento del Derecho no se dialoga. La ley obliga a toda autoridad. Y, por lo tanto, el gobierno (tanto nacional como autonómico) está sometido a la ley. La primacía de la ley sobre cualquier otro principio gubernativo debe ser entendida por todos los ciudadanos. Pero incluso, aunque no entiendan esa primacía o no la quieran acatar, les obliga igualmente. Les obliga tanto si quieren acatarla como si no.

Ésta no es una lucha de la libertad frente al Gobierno de España, ni de Cataluña frente a Madrid, ni de la autodeterminación frente a un poder tiránico. Las urnas han hablado: de nuevo son más los catalanes que no quieren seguir adelante por el camino de la división.

En una democracia, si es verdadera, las masas populares no están por encima del ordenamiento jurídico. Fuera del imperio de la Ley, el caos.

jueves, diciembre 21, 2017

El libro en el que estoy trabajando: el caso de Marta


Durante las pasadas semanas, he estado revisando todos los apuntes que tenía del caso de Marta, en orden a su publicación. Me quedan ya poco más 150 páginas para acabar de las 670 que creo que tiene.

La lectura de esas anotaciones ha reabierto en mí heridas cerradas. Ha sido una lectura que me ha hecho daño. No me imaginaba que me iba a afectar tanto recordar con detalle capítulos tan dolorosos de traición y humillación. La historia entera es dolorosa. El demonio movió todo lo que pudo para acabar con los exorcismos.

El texto trataré de publicarlo en papel con una editorial, si no lo haré de forma digital con el habitual sello Dos Latidos, que es una editorial de un amigo mío de Barbastro. Pero se publique como se publique, habrá partes que quedarán ocultas bajo este signo (…). Y es que hay personas vivas cuya fama dejaré a salvo en mis páginas. Pero mucho más adelante, conmigo ya en la tumba, quiero que se sepa la historia entera. Y en este caso hay mucha tela que cortar. No es la acción de los demonios la que sorprenderá, sino la de los hombres.

Toda la historia estará en ese libro, pero no toda se contará ahora. Pero sí, siento que ya ha llegado la hora de que se sepa lo que pasó. Los que busquen lo extraordinario, quedarán decepcionados. Será una historia útil más bien para exorcistas, porque allí se verá con realismo cuáles son los peligros que acechan a los exorcistas.

Si me preguntarán qué sabor de boca me deja todo el proceso de liberación que allí se cuenta, la respuesta, sin ninguna duda, sería solo una: amargura.


Cuántos caídos a la vera del camino en aquella lucha invisible. Además, las conclusiones son todo menos claras. El lector podrá sacar las suyas. Eso sí, el entero proceso fue un regalo espiritual para mí, un don. ¡Cuánto bien espiritual hizo a mi alma! ¡Cuánto!

Dios mediante, si se publica de forma digital, el libro estará en dos o tres meses nadando por las aguas del mundo. Rezad ya para que haga, al escribirlo, la obra que Dios quiere.

De ningún modo piensen los que ahora me leen que voy a dar una versión heroica de mí. Al revés, con gusto me gustaría contar más en detalle todo lo malo mío. Pero también hay una soberbia en ese afán de descender a los detalles negativos propios. En fin, mi libro será todo lo sincero y honesto que pueda. 

miércoles, diciembre 20, 2017

No hay nada como el matrimonio 3























La siguiente foto, la de abajo, es muy poco conocida. Hermann poniéndose las botas.

















Niños asustados al escuchar: Hola, soy el traductor. ¿Algún leccionario para traducir?


lunes, diciembre 18, 2017

No hay nada como el matrimonio 2












Olvidaos de la foto, es pura fantasía. No sé a qué mente retorcida se le pueden ocurrir estos pensamientos irreales.

Osamentas de dinosaurios


Hoy he enseñado a algunas guías de “Alcalá Turismo y más” algunos aspectos de la antigua vida canonical de la catedral. Las guías suelen saber todos los pormenores del monumento que enseñan. Es algo que me sorprende cuando visito catedrales de España, el altísimo nivel de conocimiento que tienen.

Cuando se tiene ese nivel, siempre se agradece que alguien te diga algo nuevo. Yo, por lo menos, lo agradezco mucho.

Para que os hagáis una idea del poderío que tuvo la Iglesia Magistral, en 1479, en tiempos del arzobispo Carrillo, la iglesia contaba con doce canónigos y seis racioneros.

En tiempos de Cisneros contaba con 79 clérigos: un abad, 15 dignidades, 12 canónigos, 12 prebendas, 7 raciones, 8 capellanías perpetuas, 12 oficios (o lugares corales).

A este número, el cardenal Guillermo añadió otras 17 canonjías y prebendas, 12 raciones sine cura y otras 4 capellanías móviles ad nutum. Sencillamente impresionante. Ese templo era todo un microcosmos clerical. Un espacio sacro sin una sola bombilla, iluminado por la luz natural, las velas y las lámparas de aceite. Una isla sagrada en mitad de un pueblo lleno de fe. Los que entraban por la puerta de visita rezaban dentro, más o menos, pero rezaban.

Ahora las catedrales europeas yacen como inmensas osamentas de dinosaurios de lo que otrora fueron seres vivos. Su corazón sigue latiendo. Pero un grupito de ancianas en dos o tres misas diarias no tiene nada que ver con la fuerza y la gloria que llenó esos espacios. Estamos a veinte años de que esos grupos de ancianas desparezcan. El culto quedará reducido a las misas dominicales. Es el fin de las catedrales en medio de una sociedad que ya está a punto de ser postcristiana. En España solo el 15% de las bodas se celebran con el rito católico. Ya me gustaría que ese 15% de jóvenes fueran verdaderamente creyentes, aunque no practicaran. Las cosas están todavía peor.


Siempre lo he dicho que en estoy totalmente seguro de que en mi vida veré la expropiación de todas las catedrales. Ése será un fenómeno general en Europa.

domingo, diciembre 17, 2017

No hay nada como el matrimonio


Ayer hable de cómo las dictaduras del futuro podrán ser sustancialmente más poderosas que las de hace treinta o veinte años. Pero a eso hay que añadir otro dato: hoy el periódico El País ha parado sus rotativas e imprimirá su periódico en una empresa externa. Las ventas han bajado tanto que el mismo diario ha admitido que ya no puede mantener sus propias rotativas. ¡Eso el mayor periódico de España y uno de los principales del mundo!

¿Qué significa esto? ¿Qué significa esto cuando la plantilla ya había sido reducida al mínimo absoluto, unos pocos contables, informático y poco más? Pues que los periódicos fuertes, serios, poderosos, desaparecieron paulatinamente desde el comienzo de este siglo.

Para el Poder ahora resulta más fácil tratar con enanitos. Y ya no digamos nada lo fácil que es tratar con blogueros que se alimentan de lo que cae al fondo desde la superficie donde aletean los periódicos. Si la veracidad de una noticia va a depender de los blogs, estamos listos. Cambiar un equipo de profesionales bien pagados, organizados para investigar, por una persona sola que lee titulares tras la cena. Pero así estamos. Lo tremendo es que estamos así. Y esta noticia no saldrá en ningún periódico, pero es la gran noticia.

No es el número de blogs el que nos asegura que el Poder esté vigilado, sino buenos y prestigiosos periódicos. Medios neutrales con recursos para investigar.


La gente no se ha percatado de las consecuencias de haber perdido esta parte del ecosistema democrático. Si a eso añadimos, como se ha visto con Rusia, que la capacidad para intoxicar a la opinión pública con medios profesionales (medios de intoxicación, no de noticias) ha crecido de un modo alarmante, tenemos todos los ingredientes para tener problemas y problemas serios. Eso sí, el ritual de echar una papeleta en la urna seguirá. Las dictaduras del siglo XXI mantendrán todos los rituales constitucionales, todos. Y, por supuesto, serán antifascistas.

Los errores que se repiten a diferentes escalas y estilos, pero los mismos errores


Antes, los servicios policiales de los estados totalitarios tenían que esforzarse en reunir la información de los ciudadanos investigados. En un país con grandes números de ciudadanos sospechosos, investigar a todos hubiera supuesto emplear muchos recursos. Por lo cual sólo se investigaba, a fondo, a un número realmente pequeño de personas.

Hoy día con Internet, con las redes sociales, emails, wasups, etc, los sistemas dictatoriales sólo tienen que apretar un botón y allí está todo, ya reunido y clasificado por fechas y personas. El Estado lo tiene todo sobre la persona: conversaciones, gustos, aficiones. En los servidores está lo grande y lo pequeño de ese ser humano, lo importante y lo fútil, desde las conversaciones de trabajo hasta las familiares.

Si el investigado ha tenido una infidelidad, el Estado lo sabe. La esposa, no; pero el Estado, sí. Sabrá de él hasta sus deseos sexuales más ocultos. Sabe lo que le gusta buscar en Internet durante sus ratos libres, cuál su música preferida, sus miedos y preocupaciones. Todo.

Alguien dirá que para el que vive en una dictadura le basta con ser prudente y saber que eso puede ser conocido en el futuro por el estado represor. Pero “ser prudente” significaría tener que limitarse durante toda la vida en las conversaciones, búsquedas, vídeos vistos, música escuchada. Eso en el mundo del año 2017 resulta impensable.

El problema no es que una maquinaria tiránica coloque un espía que te siga, sino que tienes al espía todo el día contigo, hasta que te duermes. El Estado sabrá a qué hora te acuestas, cuando te levantas, o si te has levantado en mitad de la noche y has hecho algo. Lo que sea lo va a saber salvo que leas un libro de papel u ordenes los cajones de la casa.


¡Es un poder formidable si las manos que tienen acceso a ello son las de una estructura represora! El poder del Partido lo tiene más fácil que nunca. Esto da miedo. Y hacemos bien en tener miedo. 

sábado, diciembre 16, 2017

Ampliando


Sí, tal como muchos estabais suponiendo es el pie de un mosquito magnificado 800 veces.

Pensadlo bien la próxima vez que, según vuestra ya usual crueldad, aplastéis uno de ellos: ¿queréis destruir esta obra de arte?

Este vídeo os mostrará cómo era volar en primera clase (en alguna primera clase) en los años 60:



Dejaron de hacerlo porque los pasajeros engordaban.

viernes, diciembre 15, 2017

Sigo leyendo la vida de Goebbels


Hoy pongo dos opciones. Un vídeo donde la tragedia de ayer se repite varias veces: la misma tragedia, distintos jóvenes. Para mí es todo un estímulo para reflexionar acerca del presente y el futuro. Un segundo y el futuro se desvanece, se esfuma. El presente cercenando los decenios que seguían.


Este otro vídeo es para los que prefieran saltar el primero. Hay muchos vídeos de cosas graciosas, pero éste me ha hecho reír a carcajadas. El chico volando en la escoba es para partirse de risa, mejor es verlo acompañado. La risa es una de las cosas más contagiosas que existen.

miércoles, diciembre 13, 2017

Youtube: sonrisas y lágrimas


Ayer vi el vídeo que más me ha estremecido en todo el año. El vídeo que me ha dejado con el corazón en un puño durante un buen rato. En la cinta se ve cómo el escalador Wu Yongning, especializado en trepar por edificios solo con sus manos, cae al vacío.

Lo que me impresiona es que, antes de ver el vídeo, ya he leído el titular en el periódico y sé lo que va a pasar. Y resulta, para mí, tan angustioso ver cómo el joven hace ejercicios de calentamiento relajado, sin ninguna preocupación, sin saber que la superficie en la que está no le ofrece la más mínima rugosidad, saliente o ángulo para trepar, de nuevo, hacia arriba.

En el vídeo se advierte que hay un momento justo en el que se da cuenta de que en esa pared no puede ya subir hacia arriba ni soportarse para ir descendiendo.

El minuto y el segundo exacto en que llega a esa conclusión está clarísimo: entonces ya sólo quiere volver a subir, ¡pero no puede!

Un instante antes de colgarse de esa cornisa podía haber dado marcha atrás: y no habría pasado nada, hubiera podido tener cincuenta o sesenta años por delante. Un instante después: ya no hay nada que hacer; se esfuerce lo que se esfuerce, le quedan unos segundos de existencia. Un segundo antes… un segundo después…

En fin, aquí está este vídeo. Al verlo, rezad alguna oración, para que antes de morir la gracia tocara su alma con el amor de Dios:

martes, diciembre 12, 2017

Provisionalmente, mi peluquero me ofrece esta solución











Reconozco que Trump ha hecho muchas cosas favorables para la religión. Justo es agradecérselo. También le agradezco que, de momento, no haya invadido ningún país. También eso hay que agradecérselo. También agradezco al mando militar de ese país que, de forma unánime, hayan decidido darle un código nuclear deliberadamente equivocado. 

Pero lo de Trump y su proyecto de volver a enviar un hombre a la luna es una de las acciones más inmorales que he escuchado nunca en un presidente de una democracia. Sólo el resucitar un programa como el Apolo ya se había calculado en unos100.000 millones de dólares. Gastar ese dinero en una empresa con nulo interés científico, cuando en ese país hay gente que muere sin ningún tipo de asistencia médica por no tener seguro, cuando hay más de medio millón de homeless, etc.

No me hubiera opuesto a ese proyecto en la época Kennedy. Pero, una vez que se logró, no tenía ningún sentido repetir aquello. Así lo entendieron todos, tanto los presidentes como la misma NASA.

Ahora, cuando la concentración de riqueza en Estados Unidos es más desigual que nunca, cuando el capitalismo más brutal se extiende en el modo de organizar y contratar los puestos de trabajo, nuestro querido Trump ha sacado este proyecto de la chistera. En realidad, lo cual es todavía más peregrino, dice que quiere poner allí una base permanente. Lo cual elevaría los costes de un modo impresionante.

¿Y todo este impresionante gasto para qué? ¿Con qué propósito, con qué beneficio? Es algo profundamente inmoral.

Lamento hablar tan claro, pero solo un millonario totalmente ajeno al sufrimiento de sus hermanos humanos puede decidir esa orgia presupuestaria con destino a la nada. Si tuviera que elegir entre ese proyecto o el construir una estatua de mármol de Mickey Mouse de 400 metros de altura, votaría a favor de la estatua. Al menos, los gastos de mantenimiento de ese sinsentido marmóreo serían mínimos en comparación a lo otro.


Menos mal que todo esto se va a quedar en meras palabras, como lo del muro. Pero lo de la estatua de Mickey Mouse sí que habría que considerarlo, en Nuevo México. Estoy pensando en un mármol tono crema-marfil. 

Dos fotos


















Le he pedido a mi peluquero este peinado. Todavía está estudiando cómo afrontar la cuestión.














Pobrecito. Pero se lo tenía merecido.


domingo, diciembre 10, 2017

Los pájaros de Hitchcock



















Más bien el título sería El pájaro. Es la demostración de que la cantidad no siempre es relevante. Aquí con gran economía de medios (un solo pájaro) se logra un pánico superior al de los protagonistas de la famosa película, bastante aburrida por otra parte.

Como no me gusta cansaros con posts densos, necesitáis descansar, hoy he puesto un post cortito que os alegre y otro post serio para los que tengan ganas y tiempo, es el de abajo.


Una cosa más. En la película Los pájaros, yo, al final, hubiera hecho intervenir al ejército, matando pájaros a diestro y siniestro. Hubiera sido un final apoteósico, además de producir una muy conveniente catarsis en el público.

Niño asustado por otro traductor


Hoy voy a dedicar el último post al padrenuestro. Como muy bien me ha hecho notar una lectora, hace tiempo dediqué seis sermones al padrenuestro. Ya no lo recordaba.

Dado que esta oración rezáis todos los días os gustará saber algunas particularidades. Por ejemplo, el texto canónico de las dos versiones dice: Padre nuestro que estás en los cielos. Es decir, en plural.

Lucas dice: Perdona nuestros pecados. Mateo dice: Perdona nuestras deudas. Está claro que, en caso de divergencia de versiones, la crítica textual va a preferir, con toda razón, la más precisa. Y si creemos en que Dios veló para que no se añadiera nada al texto, entonces la versión más limitada fue la original, y no la más amplia. De lo contrario, la versión de Mateo añadiría algo al texto de Jesús. Eso ya lo entendieron en el primer siglo del cristianismo, y tradujeron al latín ese texto como: Dimitte nobis debita (deudas) nostra.

Si queréis más explicaciones acerca de la palabra “de cada día” del versículo danos hoy nuestro pan de cada día, podéis escuchar el sermón 1.156. Porque hay mucha tela que cortar al respecto.

Seis sermones sobre el padrenuestro
.........................................................................................................................................................

Archivo 1151
Sermón sobre el Padrenuestro I

Archivo 1152
Sermón sobre el Padrenuestro II

Archivo 1153
Sermón sobre el Padrenuestro III

Archivo 1154
Sermón sobre el Padrenuestro IV

Archivo 1155
Sermón sobre el Padrenuestro V

Archivo 1156
Sermón sobre el Padrenuestro VI