jueves, agosto 30, 2018

Hoy todo son buenas noticias



En esta vida no todo son malas noticias. Lo primero y más importante es que mi sinusitis ha evolucionado de forma satisfactoria. Ahora ya solo es una leve nube de verano. Una nube de verano en mis senos paranasales. Es cierto que fue una tormenta de verano y que me tuve que refugiar en Urgencias un día hasta que escampó. Pero después todo quedó en un pequeño susto nasal.

La otra alegría que me he llevado estos días ha sido ver por segunda vez la película La isla mínima. La primera vez que la vi ya la puse por las nubes. Pero esta segunda vez la he visto no en un avión, sino en mi casa con calma. Y es ahora cuando he podido valorar más la grandeza de esta película impresionante. Es cine de verdad.

Su director Alberto Rodríguez Librero ha filmado una obra tremendamente difícil y compleja a nivel cinematográfico. Los matices de la historia son magistrales. Las interpretaciones que logra sacar el director a los actores son muy difíciles de superar. La perspectiva aérea de la historia se conjuga maravillosamente bien con la España profunda que se refleja en esa cinta. Todo en esa película es perfecto. La obra en conjunto es una de las mejores películas españolas del último cuarto de siglo.

Aquí, en el sur de Europa, el verano nos ha atrapado bien con sus garras y no nos deja escapar. Pero la tercera buena noticia es que dentro de una semana las temperaturas parece que bajarán.

La cuarta buena noticia, ¡menudo día hoy!, es que mañana, Dios mediante, acabo la novela sobre el faraón de Moisés. He decidido ofrecerla a alguna editorial para su impresión. La próxima semana me pongo manos a la obra ya.

Post Data: Cierto sujeto dedicado a las previsiones cristianas pseudoproféticas aseguró el fin del mundo para ya hace unos meses. ¡Se equivocó y he podido acabar mi novela! Ninguna ola ha arrasado el levante español. Yo estaba tan seguro de la fiabilidad de sus predicciones que por eso empecé a escribir mi novela. Hubiera sido una muy mala noticia, pésima, que el fin del mundo me pillara con la novela a medio hacer. Algo así sería muy frustrante.

Hoy es un día feliz. Hasta Trump y Putin me caen mejor. 

miércoles, agosto 29, 2018

Una buena noticia, del siglo XVII

Hoy he conocido, por Internet, el Sacro Monte de Varese. Una monja ambrosiana tuvo la felicísima idea de crear un recorrido en el que la gente pudiera rezar el rosario, yendo de una capilla dedicada a un misterio del rosario a otra capilla dedicada a otro misterio en medio de un bellísimo paisaje de bosques. La idea es formidablemente buena.

Hay un recorrido para los misterios gozosos, otro para los dolorosos y otro para los gloriosos. Dentro de cada capilla se representa con figuras de tamaño natural cada misterio. Cada capilla está pensada para albergar el misterio, no para que la gente se siente a escuchar misa u otras devociones.

La idea se puso en marcha en el siglo XVII y cada capilla es una belleza y todas distintas. Aquí pongo algunas fotos debajo. Solo algunas. Es difícil decidirse, porque cada capilla parece ser más bonita que la anterior.

Pero antes debo advertir que en esa ciudad se puede encontrar un monumento a Pablo VI en bronce
que según sus defensores es una figura di umanità, di vita, di fede, di speranza, di amore, pero que, en realidad es un ejemplo de figura espantosa que está pidiendo a gritos ser fundida para realizar otra obra. Prefiero que hagan con ella cañones antes que siga en pie allí. Yo, si alguna vez voy a esa localidad, pasaré por otra calle para no tener que ver ese engendro en bronce. Porque si la veo se me va a quedar clavada en la memoria y puede que hasta en el subsconsciente.






































martes, agosto 28, 2018

Esgrima elegante de cartas, pero de cartas afiladas



La situación de la jerarquía de la Iglesia Católica ante la población es de extrema debilidad. Y esta situación se da justo en vísperas de un más que anunciado ataque jurídico contra la jerarquía con ocasión de temas de ideología de género, ultrafeminismo, inmatriculación de bienes, derecho a educar a los hijos según las propias convicciones, etc.

No podemos disociar el problema de imagen de la jerarquía respecto de la Iglesia. Los ataques serán contra la jerarquía, pero el derrumbamiento será de la Iglesia en general en cada país.

Si algo nos ha enseñado toda la puesta en escena del gran jurado de Pensilvania, es que la mala imagen puede provocar furia en la población, y la población puede mover a los cargos electos a tomar medidas concretas de castigo, y los políticos pueden promover medidas legislativas, las cuales no van a ser equitativas, sino creada ex profeso para la Iglesia, como un traje a medida. Y los sastres van a ser los lobbies.

Siempre, pero en estos momentos más que nunca, debemos buscar la solución en el Espíritu. Más que nunca las soluciones a los problemas de carnalidad y mundanidad deben ser espirituales. Siempre, pero más que nunca ahora, debemos mantenernos unidos. La división nunca es la solución.

La ira, la furia, el descontento, la insatisfacción deben ser purificadas. De lo contrario, como sucede en los procesos alérgicos, la reacción puede ser dañina como el agente patógeno ante el que se reacciona. Si la rabia es encauzada mal, tendremos dos problemas: el mal inicial y la reacción patógena.

No debemos asimilarnos al mundo en el sentido de mundanizarnos. Pero la solución tampoco es cerrarnos sobre nosotros mismos dando pasos atrás respecto al espíritu del Vaticano II. El 80% de los culpables de Pensilvania fueron educados en seminarios preconciliares. Si la masa popular se lanza a buscar culpables va a ser el equivalente a una turbamulta.

Análisis en medio de la tempestad



En el modo en que la gente ve a la Iglesia, hay un antes y un después de los escándalos de Estados Unidos. Los escándalos surgidos en Irlanda y, en mucha menor medida, en otros países reforzaron un daño que de por sí ya era irreparable.

Aunque la gente, en general, en esos países no sabría cuantificar el mal del que hablamos. Lo que quedó fue la percepción general. Tras las noticias, tras el enfado, la gente no recuerda el número y mucho menos lo puede poner en contexto. ¿Ese número es grande o pequeño en relación a todos los sacerdotes de Bélgica o Canadá? Y esta no es una cuestión sin importancia. Si el número no importa, vamos a tener escándalos en todas las naciones del mundo. No considero que sea ilícito, al dar la noticia, poner en contexto ese número. “Si usted quiere contextualizar es que no condena usted la pedofilia”, te vienen a decir. “¿Es que no le dan pena las víctimas?”.

Pero después de Irlanda surgió el escándalo en Chile. Hubo mala gestión por parte de unos obispos. ¿Pero la gente sabe cuántos fueron los obispos que encubrieron casos? ¿Son muchos obispos frente a todos los obispos de esa nación? ¿Son muchos casos en cada diócesis? Lo que queda es la percepción general.

Después se resucitaron mediáticamente los casos de Pensilvania, algo que era ya totalmente pasado. Cuando ya parecía que no podía ocurrir nada peor, los contrarios al Papa Francisco lanzaron la carta de Viganò en el peor momento posible: cuando estaba pidiendo perdón por esos temas a toda una nación, Irlanda. No se podía haber escogido mejor momento para hacer más daño.

Ahora mismo estamos en una situación en la que si apareciera un nuevo escándalo de grandes proporciones en otro país, las consecuencias para la entera Iglesia universal serían gravísimas. En medio de un proceso de apostasía general, después de poner a la opinión general del mundo contra la Iglesia, otro cañonazo serio contra el barco, indudablemente, obligaría a un consistorio general de cardenales o algo similar. La opinión general en la Curia sería que habría que hacer algo.

Que habría que hacer algo sería un clamor; aunque, de hecho, los asuntos de Estados Unidos, Chile o Irlanda son problemas del pasado. Habría que hacer algo, aunque ya se ha hecho algo: por eso, en tales países, los casos son de hace mucho tiempo y no de los últimos años.

¡Hay que purificar a la Iglesia!, claman los católicos que están lanzando cañonazos contra su propio barco. No muy conscientes de que, justo en este campo, ya se purificó la Iglesia en los últimos veinte años. Las medidas que había que tomar ya se tomaron en el pontificado de san Juan Pablo II y del papa Benedicto. Lo repito, el clamor de que “hay que hacer algo” puede ser muy injusto. Incluso el clamor “hay que purificar a la Iglesia” puede ser también muy injusto.

Aun así, sin duda, seguro que quedan bombas en explotar: toda Latinoamérica, toda África, ofrecen grandes posibilidades para encontrar algo; grande o pequeño, pero algo. Los medios se encargarán de que ese “algo” parezca el fin del mundo.

Recapitulemos los últimos posts:

Aquí no se discute que haya que acabar con ese delito oscuro, sino de la medida y proporción de ese delito.

Aquí no se discute que haya que purificar a la Iglesia, la cuestión es si ya se han tomado las medidas; e, incluso, si se tomaron hace mucho.

Aquí no se discute acerca de si los periodistas no tienen que informar de ese escándalo, sino de si se está ofreciendo la noticia de un modo neutral o no.

Os lo aseguro, sim en el plazo de un mes o dos, aparece un escándalo grande (realmente grande o aparentemente grande), vamos a tener un problema muy serio.

domingo, agosto 26, 2018

La carta de monseñor Viganò: tristes reflexiones



Hoy he leído la tremenda e impactante carta del exnuncio en Washington DC, el arzobispo Viganò. Ninguna noticia eclesial me ha impactado tanto en toda mi vida como estas once páginas en las que acusa a obispos, cardenales y al Papa, al que le pide que renuncie.

Primero
Pero el arzobispo, al hablar del Papa, varias veces parece olvidar que “no actuar” no es lo mismo que “encubrir”. No actuar contra un cardenal ya jubilado no es lo mismo que encubrir. Varias veces da tales términos por equivalentes. Pero, en el caso de un cardenal jubilado, NO es lo mismo.

Segundo
Antes de juzgar, el que tiene la función de juzgar debe escuchar a las dos partes. Solo he escuchado las alegaciones de monseñor Viganò. Habría que escuchar qué dice el Papa acerca de lo que hizo o dejó de hacer cuando le llegaron las acusaciones respecto a este cardenal, insisto, ya jubilado. 
Escuchar a las dos partes no es suficiente, muy a menudo hay que investigar. Eso es necesario para llegar a una conclusión, eso solo lo puede hacer en la Iglesia el que tiene el deber de hacerlo. Por eso solo me interesa el juicio legítimo de los que tienen esa función canónica.

Tercero
Si monseñor Viganò apela a un supuesto derecho a airear en la plaza pública, a la vista de todos, los defectos de los obispos, tendría que aceptar que otros obispos, sacerdotes y laicos airearan los defectos del exnuncio que acusa. Si esto lo hacen todos los obispos respecto a otros obispos, y los cardenales respecto a otros cardenales, esto va a ser no la Iglesia de Dios, sino la Casa de Tócame Roque. Esto no es una corrala de navajeros, sino una santa convocación guiada por pastores sacros. Alguien me preguntará si no he leído la carta. Sí, la he leído, y lo repito: esto es la Santa Iglesia de Dios.

Cuarto
Precisamente porque Jesús sabía lo que iba a suceder, precisamente porque Jesús era el primer interesado en entender que su Iglesia no sería como cualquier asociación, partido político, fundación u otra realidad meramente humana, estableció un sistema para corregir los casos de pecado y para denunciarlos después.
Esas palabras de nuestro Maestro ordenando: Díselo a la Iglesia (“eipon ten Ekklesía”, Mateo 16, 17), se refieren a un modo ordenado de denunciar las cosas que nada tiene que ver con cartas de presión. Se refieren a un modo respetuoso al máximo con la sacralidad de la misma Iglesia a la que se intenta ayudar.
El momento en que se ha lanzado la carta ha sido cuidadosamente escogido: justo en mitad del viaje a Irlanda. Eso nada tiene que ver con el humilde y solícito deseo de poner en conocimiento unos hechos ante la autoridad eclesiástica, sino de provocar el mayor escándalo posible. Hacer el mayor daño, para ayudar a la Iglesia. Ya he visto antes ese modo de actuar.

Quinto
Ni juzgo a monseñor Viganò ni al Papa ni a los que él menciona en su carta para mal. Guardo todo en mi corazón. Oro por todos. Pero estoy convencido de que Jesús le preguntaría al exnuncio: “¿Por qué has añadido más sufrimiento a la Iglesia?”.

You are to go to the Levitical priests and to the judge who presides at that time. Ask, and they will give you a verdict in the case (Deut 17:9).

sábado, agosto 25, 2018

Los restos de Franco



Os pido que os acordéis de mí en vuestras oraciones. Porque, aunque me estoy tomando todos los medicamentos puntualmente, siento mis senos paranasales más cargados que ayer y me siento como ligeramente afiebrado.

El hecho de que el Gobierno haya creado una ley para exhumar los restos de Franco merece un cierto análisis.

Montesquieu tuvo la genial idea de que las tres ramas del Poder fuesen independientes, que nunca el sujeto que saliese de las urnas, como Venus de la espuma del mar, podría meter la mano en la cesta donde están todos los anillos de Frodo. Pero en el Telediario vemos cómo el Ejecutivo (este y todos los anteriores) gobiernan a base de decretos de ley. Es decir, con leyes creadas por decreto.

Esto que nos parece tan natural es un abuso. El presidente de la nación debe gobernar con las leyes que hay. No puede, como es el caso, decir: “Como me van a poner recursos en los tribunales, voy a crear una ley ex profeso para cortar el paso a los recursos”.

Eso es aberrante. Los recursos de los afectados se hubieran dirigido a la Justicia, no son apelaciones dirigidas al partido de la oposición o a asociaciones privadas o a los medios de comunicación. Que una ley se cree precisamente para que la Justicia no pueda determinar si algo es justo es algo que debería hacernos reflexionar a todos.

Ya el mero hecho de crear leyes para un solo caso nos lleva a ver con claridad cómo entienden algunos la Ley. Y si así entiendes la Ley, de manera parecida entiendes la Justicia.

Yo hubiera escrito exactamente este mismo post si se tratase de exhumar al Che Guevara o a Lenin. Todos merecen recibir el amparo neutral de la ley. Pero si la ley la hace el que manda, nunca va a ser neutral.

Hay dos formas de gobernar:
Opción 1: Gobernar según las leyes, dentro de las leyes, de acuerdo a la Ley
Opción 2: Gobernar fabricando las leyes.

Según todas las encuestas, nueve de cada diez dictadores prefieren la opción 2. Uno de cada diez dictadores tiene tal “poder de persuasión” que le es indiferente la opción 1 o la 2.

Nuestro presidente y sus subalternos, con los hechos, lo han dejado bien claro: Gobierno con escrupuloso respeto a las leyes, porque si no me gustan las cambio por decreto.

viernes, agosto 24, 2018

Me voy recuperando de la sinusitis





















Primer asunto
Quiero aclarar que la foto de ayer no es la foto de la puerta de entrada a las urgencias del hospital. También quiero afirmar que la comida del hospital es realmente buena y apetitosa. El último aspecto que quisiera remarcar es que el médico que me atendió en urgencias había leído Summa Daemoniaca: desde ese momento supe que iba a ser properly attended. Nadie que hubiera leído ese libro en concreto me dejaría morir en aquel lecho de urgencias. Por lo menos no dejaría que la Muerte se lo arrebatara de sus manos sin luchar por mi vida. Otra cosa es que el médico solo hubiera leído El curioso caso de la muerte del gato de obispo. Eso ya sí que me hubiera planteado mis dudas.

Segundo asunto
Los que leéis mi blog desde hace años sabéis la pasión que tengo por la grandeza de la Justicia en una nación, una Justicia pura, lo más perfecta posible, una Justicia basada en la racionalidad de la Ley.

Por eso, cuando hoy he escuchado de labios de Trump lo que he escuchado no me lo podía creer. Ved este vídeo y prestad atención a lo que dice después de what kind of man is this?.

Creo que Trump va a acabar como el papa Borgia que quizá sea el único papa sin apologistas.

Tercer asunto
Fue una sorpresa para mí saber hace un par de semanas que la idea original de algunos de los padres fundadores de la Constitución de Estados Unidos era que el senado fuera como el antiguo senado romano: un grupo de hombres de gran prestigio y también de hombres muy poderosos por sus bienes. Ellos debían contrarrestar al poder popular que estaría representado por el Congreso. 

Como dijo John Dickinson que el Senado debía consist of the most distinguished characters, distinguished for their rank in life and their weight of property, and bearing as strong a likeness to the British House of Lords as possible.

Después, a base de compromisos, esta idea original quedó plasmada de un modo que la iguala bastante al Congreso. Aun sí, pensaron que tendría un carácter diverso a la otra. Pero el nombre no bastó para ello.

Lo he dicho muchas veces, la gran tragedia de la democracia en todo Occidente ha sido que no se pusiera en práctica la separación de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo. Nos hemos salvado del hundimiento total por el hecho de que, normalmente, el poder judicial sí que es independiente en casi todas las democracias. Pero es muy lamentable esta limitación del orden de la Razón que se ha impuesto solo por la voluntad de los que gobiernan.

No estoy afirmando que el ataque de sinusitis aguda me lo provocó la frustración por la no aceptación de Montesquieu. Pero la situación actual, ciertamente, no ayuda.

jueves, agosto 23, 2018

Parte médico: los hechos de los últimos días. La foto es de archivo.





















Muchas gracias por vuestras oraciones que, no tengo la menor duda, han tenido su efecto a través de Dios que todo lo puede.

Los hechos fueron los siguientes. El sábado por la noche noté un intensísimo dolor en un punto de la garganta.

El domingo, nada más levantarme, tenía una infección generalizada de garganta. Durante la jornada, esa infección subió a los senos paranasales. No era nada intenso, simplemente notaba que esa parte estaba afectada. Ese día tuve mucosidad verde.

El lunes, al levantarme, arrojé por la nariz mucha mucosidad amarilla. Me sentía incluso ligeramente afiebrado, como si tuviera unas décimas. Decidí ver como evolucionaba la infección durante el día. Pero, conforme avanzaba el día, me fui sintiendo mejor y ya no hubo más mucosidad de ese tipo; algo, pero poco.

El martes, al levantarme, mucha menos mucosidad y ya era de color verde. Me sentía mejor. Aun así, dudé si ir al hospital a pedir una receta para tomar algún antibiótico. Llamé a una médica amiga (no otorrina) para pedirle consejo. Me dijo que ella se tomaría un antiobiótico, pero que podía esperar a ver cómo evolucionaba durante el día. Lo cierto es que la infección de garganta iba claramente mejor. Llevé un día normal de trabajo, pero noté que los párpados de uno de los ojos estaban ligeramente inflamados.

Fue por la noche, a las 23:30, cuando fue evidente que la inflamación de los párpados del ojo derecho estaba yendo a peor. Dudé si ir esa misma noche al hospital. Al final, me decidí a ir por la mañana.

El miércoles fui a urgencias. Me miró un otorrino con el tubo que meten por la nariz. Mientras escribía el informe me dijo: Hoy no sale del hospital. Si evoluciona bien, se irá a dormir a casa, sino lo ingresaremos.

Me pusieron antibióticos por vena, corticoide y antiinflamatorio. Durante el día, lo que más hice fue dormir. No se me hizo larga la estancia todo el día en pequeño box: cuando no dormía, dormitaba.

A las 19:30, me dieron el alta y salí del hospital. Pero, mientras me vestía para salir, me comencé a sentir mal. Hasta entonces no. Sentí muy fuerte la presión en el seno frontal derecho, el que está al lado de la ceja. La presión era tan fuerte que una hora después comencé a sentir nauseas, casi con ganas de vomitar.

En mi casa esos síntomas se agravaron todavía más. No estaba solo. Una amiga médica me acompañó durante un par de horas. Me había venido a ver al hospital y me estuvo conmigo después. Fue durísimo tener que comer algo para poderme tomar el ibuprofeno que me habían pautado en el hospital. A cada cucharada (un muffin con leche) me daban ganas de vomitar.

Pero fue tomarme el ibuprofeno y una hora después me comencé a sentir mejor. Me acosté a las 21:30 de la noche. Media hora después sentí como un sonido de aire en un seno, como si el seno se descompresionara. Me sentí bien del todo. Estuve durmiendo hasta las 11:00 de la mañana. Me levanté pensando que eran las 9:00, pero había estado durmiendo casi 13 horas.

Hoy jueves me siento bien. Ya me reintegro a mis labores. Y, de verdad, no es una mera formalidad, os agradezco vuestras oraciones. Sin ellas quién sabe si esto no se hubiera complicado en una meningitis o afectado a mi vista irremediablemente, gracias.

miércoles, agosto 22, 2018

La cruz es parte de nuestra vida y hay que abrazarla


Queridos lectores: Hoy he estado ingresado en el hospital. Una sinusitis aguda etmoidal me ha obligado a estar todo el día en una cama de observación en urgencias. Ahora ya estoy en casa, pero me encuentro tan mal que no descarto que mañana tenga que volver a ingresar. Voy a acostarme pronto y veré como estoy mañana. Os pido vuestras oraciones. Un abrazo a todos.



martes, agosto 21, 2018

Los tiempos de Dios

 Ayer hablaba de Venezuela, pero es que, cuando hace años hablé de él en mi Carta a Maduro (el post más leído de la historia de este blog), no me imaginaba que iba a tener a una persona pagada para atacarme en mi blog treinta o cuarenta veces al día, durante meses. Y como seguí hablando de Venezuela, de tanto en tanto, el troll lleva dos años.

Lo de tener a alguien que te insulta y te denigra de forma profesional cada día ha sido toda una experiencia. Cuando digo “de forma profesional”, me refiero a que es una persona pagada que busca cómo puede hacerte más daño.

Después me enteré que esta táctica la usa el régimen con más personas, seleccionándolas y persiguiéndolas sin descanso durante meses o años. Qué tremendo es gobernar de esta manera. Mantenerse en el Poder a costa de lo que sea.

Ahora que estoy acabando mi novela sobre el faraón de Moisés, puede parecer que el faraón era demasiado terco. Pero no, en nuestra generación comprobamos como este tipo de terquedad existe. No ceder, a costa de lo que sea.

Cuando se llega a ese punto, ¡a costa de lo que sea!, es cuando Dios añade: “Muy bien, así sea”.

La opresión máxima del prójimo es un reto a su Creador. Y, cuando uno reta a Dios de esa manera, es cuando el Todopoderoso actúa de un modo igualmente poderoso. Es entonces cuando el poder del odio se ve desbordado por el Poder a secas, el Poder divino.


El Todopoderoso puede hacer que la opresión se hunda de un modo épico, a veces lo hace, o puede hacer que todo se hunda con el aleteo de una mariposa. Le basta una sola célula (que se maligniza) para que todo cambie. Eso es lo que tiene disponer de todo el poder, puede el mayor poder humano hundirse con el aleteo de una mariposa.

lunes, agosto 20, 2018

Esa carita...

















Si todo sigue a este ritmo, la novela sobre Moisés estará acabada esta semana. Si alguno tiene sugerencias acerca de a qué editorial ofrecerla, que me lo diga. Porque estoy muy desorientado acerca de dónde podría encajar..

Ahora estoy sufriendo una fuerte infección de garganta y senos paranasales. Cada persona con la que me cruzo tiene un remedio infalible.

Hoy, mientras trabajaba, he escuchado la banda sonora de El inglés que subió una colina y bajó una montaña.
Hacía varios años que no la escuchaba y es una delicia, como esa misma encantadora película. 

También he vuelto a escuchar la banda sonora de El bueno, el malo y el feo.
Musicalmente, es una obra excepcional. Y esta versión de la Orquesta Nacional Danesa es muy difícilmente superable.

También he estado mirando datos acerca de los trolls de Venezuela. No deja de llamarme la atención de que haya personas pagadas por un gobierno para echar toda la basura posible, para suscitar el mayor odio que puedan. Un solo troll entra con cinco o seis nombres de usuario, entra en diálogo consigo mismo, se contesta, increíble. Sería increíble si no fuera porque el origen de todos esos comentarios aberrantes está en Venezuela.

Pobre Maduro, ¿cuándo dejó de creer en el Pueblo? ¿Cuándo un gobernante deja de creer en el Pueblo? ¿Cuál es el precio del sufrimiento de un pueblo entero? Ese número concreto está en cuentas bancarias y os aseguro que es un número. El precio exacto por el que han sido vendidas millones de personas.

Ahora bien, el culpable nunca, nunca, nunca, puede disfrutar de ese número de monedas.

Ayer vi varios vídeos de meteduras de pata de Maduro. ¿Cómo es posible que el último de la clase se haga con el mando de un país?
Si las decisiones, en ese palacio presidencial, se tomaran aleatoriamente por un mono que presionara un botón rojo o azul de forma aleatoria, sin ninguna duda, las cosas irían mejor para la nación en todos los campos. 

Probablemente, con esa medida, solo con esa, ya se aumentaría la producción agrícola y de petróleo. Pero Bigotones conserva intacta su extraña capacidad para no alcanzar el número de decisiones correctas ni siquiera en su más mínimo número estadístico. Es algo que merecería ser estudiado en el futuro por los matemáticos.

domingo, agosto 19, 2018

Último post con ocasión del informe de Pensilvania




















Resulta interesante observar la cronología de los casos de pedofilia en Estados Unidos: el número de las acusaciones fueron creciendo en los años 60. El pico máximo de acusaciones se alcanzó en la década de los 70. Y después fue descendiendo durante los 80. En la década de los 90, las acusaciones habían vuelto a los índices de los años 50.

Siempre había yo dado por supuesto que un índice tan alto debe deberse a la pésima formación (en el campo de la moral sexual y de la formación espiritual) en los seminarios. Pero reconozco que un número tan alto, incluso así, se me hace difícil explicarlo. Es un misterio. ¿Cómo fue posible que, de pronto, surgieran tantos pederastas? No tengo respuesta.

He viajado mucho, muchísimo, por la geografía de Estados Unidos. Y en tantas diócesis, en la más completa intimidad, sobre todo durante las cenas o los viajes en coche, les he preguntado a los sacerdotes. La respuesta de los buenos y edificantes presbíteros siempre ha sido la misma: sinceramente, no lo sabían.
No voy a recurrir a explicaciones de que el demonio concentró sus esfuerzos y malos espíritus en el clero de esa iglesia que, en ese momento, estaba en el país hegemónico del mundo. No, eso no me convence. Pero no tengo la respuesta.

Eso y el dato que mencioné ayer de que el 70% de los sacerdotes culpables fueron ordenados antes de 1970 me llevan a contemplar esta serie masiva de incidentes como algo que debe estudiarse más. Es un buen tema para una tesis doctoral: ¿Cuáles fueron las causas profundas? ¿Hay alguna interpretación que nos lleve a entender por qué sucedió precisamente allí y durante un periodo de tiempo en el que la mayoría de casos se concentran durante 30 años?

Durante años pasados, fui más proclive a explicaciones más simples (ultraprogresismo-nueva visión de la sexualidad, etc), pero ahora me doy cuenta de que (aunque algo de eso hay) la serie de hechos muestran una causalidad subterránea más compleja.

sábado, agosto 18, 2018

Más datos sobre la pedofilia en Estados Unidos














Hay hombres que llevan una carga sobre sus espaldas, la carga del pecado. Por eso he puesto esta imagen hoy. Un comentarista dio un dato que sí que resulta relevante respecto al post de ayer: cuál es el porcentaje de sacerdotes pedófilos en Pensilvania. Este dato sí que es importante. Ayer no disponía de ese dato, por eso no lo di.

Vamos a ver, en las distintas diócesis de ese Estado hay, actualmente 2509 presbíteros, la variación no pienso que sea significativa respecto a hace 70 años.

Para ofrecer el porcentaje hay que hacer unos cálculos más, necesariamente. Un presbítero, hasta hace un par de decenios, se solía ordenar a los 25 años y vamos a poner que sigue trabajando hasta los 75, para hacer un cálculo redondo.

Eso significa que un sacerdote normal trabaja uno 50 años. Vamos a llamar a ese tiempo “generación”. Para calcular cuántos sacerdotes hubo en activo durante 70 años, hay que contar una generación sacerdotal entera y superponer parcialmente dos más: una al comienzo y otra al final.
Eso significa que durante un periodo concreto de 70 años hubo la presencia (íntegra o parcial) de 7.500 sacerdotes. Si hubo 300 sacerdotes acusados, eso significa que ha sido acusado 1 de cada 25 sacerdotes. Esa cifra coincide con el índice nacional, fue el 4% de los sacerdotes el que fue acusado de estos actos.

Al conocer este dato de Pensilvania y del resto del país, reconozco que me sorprendí. Era un índice muy alto. Pero recordemos que estamos hablando del punto más profundo del que (probablemente) fue el peor país en cuanto a este problema, en su peor momento

Sin duda, esto no fue casual. La concentración de tantos casos se tuvo que deber a que entraron como rector y formadores de algunos seminarios individuos que formaron (deformaron) a muchos de los que estudiaron allí. Pero eso no fue culpa del Concilio Vaticano II. Curiosamente, el 70% de los sacerdotes culpables fueron ordenados antes de 1970.

Siempre le estamos danto vueltas a relatos y más relatos de las víctimas en los documentales. Yo tengo vistos muchos. Sería más interesante una investigación para ver cuál fue el recorrido de este problema cuya concentración prueba que no fue espontánea. Un pederasta puede aparecer en cualquier lugar. Pero un número tan grande en un solo país, no.

En muchos posts he hablado de la peste de los formadores ultraprogresistas en los seminarios. Estos son los tristes frutos. Estoy convencido de que estos no eran sacerdotes que rezaban el rosario, que hacían una hora de oración mental ante el sagrario, que eran fieles al cumplimiento de las horas canónicas. Para hacer este tipo de cosas hay que haber abandonado la vida espiritual muchos años antes. Aunque admito que esto tampoco explica tantos casos.

¿Pero cuántos casos de pedofilia han tenido en la Sociedad de san Pío X? Casi ninguno. Cierto que sí que ha habido acusaciones contra un sacerdote, pero el índice es cercano a 0. (No sé en que quedó la investigación.) Esta es la demostración de que en cualquier lugar pueden surgir, pero nunca tantos.

En cualquier caso, cuando hablamos de pedofilia en la Iglesia de Estados Unidos estamos hablando de un problema de pesadilla que hubo en el pasado. Eso sí, no tengo la menor duda de que quedan varias bombas por estallar a nivel mundial.

viernes, agosto 17, 2018

Mi "informe" sobre el informe sobre la pedofilia del gran jurado de Pensilvania



Mi opinión sobre la pedofilia es exactamente la misma que la del Papa Francisco. Dado el respeto que tengo a la inteligencia de mis lectores, no considero necesario dedicar varios párrafos a repetir lo que he dicho sobre un asunto que ya he tratado en el pasado. Tengo el mayor respeto por las víctimas de esos delincuentes.


Este informe del gran jurado consiste en una veintena de ciudadanos escogidos al azar que se han dedicado a leer casos y han podido escuchar a las víctimas. El informe no revela nada nuevo, no ha descubierto nada que no supiéramos. La magnitud del problema se descubrió en la infinidad de juicios en que esos casos fueron analizados uno a uno.

Hechos frente a suposiciones
El informe en su introducción se permite varias veces lanzar dudas acerca de si las cosas realmente han cambiado en la Iglesia Católica. Varias veces afirma que no tiene claro esto.
En un único momento parece reconocer algo positivo diciendo: We recognize that much has changed over the last fifteen years. “Mucho” no es justo, la actuación de la Iglesia entera sobre este tema ha cambiado radicalmente. Decir “mucho” no es justo.
Y menos todavía cuando más adelante el informe se permite ponerlo en duda: It appears that the church is now advising law enforcement of abuse reports more promptly. “Parece”, vaya, muchas gracias.
Al final de la introducción, claramente afirman que respecto a la actuación de la jerarquía de la Iglesia en la actualidad the full picture is not clear.

El informe es tendencioso
El informe no tiene razón en sus conclusiones cuando hace afirmaciones contra la jerarquía de la Iglesia en la actualidad y menos todavía cuando el fiscal general del Estado de Pensilvania en su discurso de introducción, larguísimo, se presenta sin decirlo abiertamente como el que tiene que venir a solucionar la situación.
Solo hay que ver que el informe trata casi todo el tiempo de casos anteriores al año 2002. Apenas hay casos después de ese año.
El informe tiene dos partes: los casos y las conclusiones de la introducción. En su introducción no tiene razón al lanzar esas veladas y no tan veladas acusaciones sobre los obispos en la actualidad.

Contextualizando
En cualquier caso, 300 sacerdotes acusados durante 70 años significa 4 culpables por año.
Si tenemos en cuenta que de los 12 millones de habitantes de Pensilvania el 24% son católicos, eso significa que hay 4 millones de católicos.
4 casos por año durante 70 años, significa que ha aparecido cada año un nuevo cura pedófilo por cada millón de católicos. Y eso suponiendo que todos los casos de denuncia sean verdaderos.
Por supuesto que un solo caso de pedofilia es algo que debe ser castigado por la Ley. Por supuesto que cada vez que un obispo no hizo lo que debía al manejar estas denuncias es, por lo menos, moralmente reprobable en grado terrible. Por lo menos eso.
Pero si tenemos en cuenta los datos integrales, nos damos cuenta de que la información que se nos está dando resumida es bastante distinta si la contextualizamos.

La prevalencia
He estado mirando diversos artículos acerca de cuál es la prevalencia del abuso sexual de menores en Estados Unidos. Podéis leer muchos artículos serios. Varios estudios varían entre el 15% y 25% de las mujeres, y del 5% al 15% de los varones.
Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que, en 2005, por ejemplo, se sustanciaron en los tribunales de Estados Unidos 83.600 casos. Esa es la cifra solo de los que se sustanciaron a nivel judicial. Para ahorraros citas y citas, podéis ver el artículo “Child sexual abuse” de la Wikipedia. Pero fácilmente podéis encontrar otros muchos artículos académicos.
Vamos a ver, que se haya afirmado que el más grande escándalo de pedofilia de Estados Unidos (el descrito en el informe de este gran jurado) es ese, no lo dudamos. Porque si comparamos el ratio de la población en general respecto a abuso sexual de menores y lo comparamos con el ratio de prevalencia de casos de sacerdotes pedófilos, los resultados son tan claros que no merecen mucho comentario. Lo repito, en un país con esa estadística de abuso, lo cierto es que ha habido un nuevo sacerdote culpable por año y millón de católicos. Insisto me parece que ya está todo dicho y que no merece añadir más.

La carrera electoral del que ha organizado todo
Josh Sapphiro, el fiscal general del Estado de Pensilvania, es elegido por los votantes para ese cargo. Tiene que presentarse a elecciones frente a otros contrincantes. Le venía muy bien aparecer, y aparecer mucho, en algún tipo de cruzada, y mejor lacrimógena, consolando a las víctimas. Sabía muy bien que si lo lograba, su reelección estaba asegurada.
Y escogió precisamente este asunto porque no le podía provocar ningún susto. Yo no hubiera pensado mal de ese funcionario público sino fuera porque todo este asunto, desde el principio, desde el minuto cero, ha sido pensado, ideado y proyectado como un gran espectáculo mediático.
Y muchos se lo hicieron ver cuando él quiso involucrar al Papa Francisco para que le escribiera apoyándole. También hubo juristas que le quisieron hacer ver que el mismo proceso estaba viciado en sus propósitos y en las propuestas que él extraía. Pero sobre ese punto no me voy a alargar, porque si no el post será inacabable. Me limitaré a mencionar que lo que ya colmó el vaso fue la puesta en escena final. Su discurso, el discurso que tenía que consagrarle como héroe, no es el discurso de un neutral servidor de la Ley, sino el de alguien que usa una cruzada para beneficio de su propia imagen.

Conclusión
Tenemos delante de nosotros una “investigación” que no nos ha revelado nada nuevo. Hemos contemplado silenciosos un empleo de recursos humanos (el mismo fiscal general mismo lo reconoció) y un gasto de dinero de los contribuyentes para hacer un papel sin ninguna consecuencia jurídica, sin ninguna repercusión penal. Las futuras víctimas seguían igual de protegidas antes que después de ese papel. La misión de un fiscal general es perseguir a los culpables, no embarcarse en cruzadas para la televisión.

La Iglesia, en los años pasados, fue humillada (con razón) en cada juicio de pedofilia. Juicios de los que fueron puntualmente informados los ciudadanos paso a paso. Cada juicio dio para muchos noticiarios, para muchas declaraciones de las víctimas en infinidad de documentales. El clero fue humillado, pagó y cambió. Los condenados fueron sentenciados a prisión. No había NINGUNA razón para que un funcionario público, como un fiscal general, decidiera juntar todos los casos sin ningún propósito penal, solo para avergonzar y deshonrar.

¿Qué hacer?
La opinión de la población mundial está tan en contra que muchos obispos y sacerdotes piensan que es mejor unirse a la condena general y abandonar cualquier deseo de matizar. Es como decir: Cualquier cosa que hagan o digan, estará bien. Digan lo que sea, me uno.

¿Lo critico? Sinceramente, creo que no queda otra alternativa. Los “otros” están buscando poner cara a algún enemigo, para lanzarse.

Ahora bien, tengamos en cuenta que este espectáculo de grandes jurados, de puestas en escena, de discursos de gobernadores, senadores y servidores de la Ley respecto a la Iglesia Católica puede repetirse Estado tras Estado. Y después todo se puede reunir en otra gran ceremonia para presentar un informe final a nivel nacional. Y, a cada paso, “nuestros amigos” van a pedir más medidas, más acciones concretas, más mecanismos de constricción particularmente diseñados para la Iglesia.

Y estos autos de fe pueden repetirse país tras país. Y, en su etapa penúltima, pedirán la cabeza de los que están en Roma en lo alto de las congregaciones. Pedirán que se presenten a declarar, exigieran los documentos de las congregaciones romanas, presentarán órdenes internacionales de busca y captura. Esta espiral puede que solo haya hecho que empezar.

Acabo como empecé el post: una cosa es nuestra condena de la pedofilia y otra muy distinta es el huracán que se puede estar formando.

jueves, agosto 16, 2018

Qué carita





















El contenido de este post lo he asumido, completado y vuelto a redactar en el post del día siguiente, el del 17 de agosto 2018.

miércoles, agosto 15, 2018

Un amigo ayer me dio una tristeza



Un joven amigo con el que he dado muchos paseos, me escribió enviándome un link a una noticia sobre unas supuestas declaraciones del Papa. Declaraciones que el mismo artículo después explicaba que el Papa Francisco, exactamente, no había dicho lo que habían puesto en el titular.

El caso es que mi amigo que tantos monasterios ha visitado, tan lleno de amor por la ortodoxia y por la oración, tan bueno, tan espiritual, me escribió:

Si esto es cierto lamento tener que romper con una Iglesia Católica totalmente vendida al Plan Kalergi del sionismo internacional de Soros...

Aquello me dejó muy triste. Unos verdugos nunca hubieran logrado hacerle renegar de la Iglesia. Hubiera dado feliz su sangre por morir como fiel hijo de la Iglesia. Y, sin embargo, lo que no hubieran logrado unos verdugos lo consiguieron unas cuantas páginas webs.

Yo había hablado con él varias veces en las últimas semanas, con toda la seriedad que me fue posible, advirtiéndole el riesgo que conllevaba para su alma leer esas webs. Pero al final…

Romper… con el Cuerpo Místico.

Escribió acerca de romper con una Iglesia Católica, como si hubiera otra que la existe. La única real ES Santa, Católica y Apostólica. Lo es ya ahora.
Después me hablaba de un plan que no conozco para nada. Ha creído más a unos blogueros que a los legítimos pastores. Qué pena.

El primer muro que quería conquistar en el alma de mi amigo era su amor a la Iglesia. Conseguido esto, irá a por otro muro.

Si le pregunto a mi amigo, me dirá que ama a la Iglesia más que nunca. Pero es como si un marido se excusara alegando que sigue queriendo a su esposa como el primer día, pero que él no puede amar “aquello en lo que se ha convertido” su esposa.

No, ese es el error: solo existe una esposa. No existe la esposa y la esposa actual.

Que Dios ayude a todos los que están bajándose de la Barca de la Iglesia.