martes, octubre 18, 2022

Curulltuga

Respecto al versículo de ayer, considero que Ángel Bárbaro es el que más me convence con su explicación. Aunque varios de vosotros habéis expresado opiniones que iban en esa dirección. Me parece que la explicación sería la siguiente: que el Evangelio lleva de la fe de los antiguos padres (judíos) a la fe en Cristo.

Lo cual también tendría el sentido para el cristiano de que el Evangelio va llevando de una fe más superficial a una fe más profunda.

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Bueno, os doy una alegría. ¡Ya está resuelto el misterio de las tortugas! Alguien, en el siglo XX, creó los moldes de las tortugas e hizo cientos de ellas como ornamento para muebles. Algunas de ellas acabaron como patas en varios sagrarios. Por eso las vi, a lo largo de veinte años, en tres sagrarios distintos. Los sagrarios eran diversos, pero las tortugas eran exactamente iguales en los tres casos.

¿Tiene algún símbolo la tortuga en la iconografía cristiana? La respuesta es no. La tortuga solo la he visto en un par de ménsulas románicas. Pero en esas ménsulas había de todo.

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Se le puede buscar un simbolismo adventicio a las tortugas. Podemos ver representada en ella al alma que se recoge en sí misma durante los momentos de oración. También es un animal que simboliza la perseverancia y la humildad. Es un animal pacífico y tranquilo que a todos cae bien.

lunes, octubre 17, 2022

Fortuga

 

Lo primero de todo, dar mi enhorabuena a José Juan. ¡Ha logrado una foto de las tortugas que sostienen un sagrario! Os puedo asegurar que encontrarlas es dificilísimo. Os lo dice alguien como yo que por mi trabajo con los libros me veo forzado a hacer continuamente búsquedas en Google. Era un verdadero reto y, vaya, lo ha conseguido. He llamado ya al taller que produce ese sagrario, pero no lo ha cogido nadie. Lo volveré a intentar más tarde. Si averiguo algo, os lo compartiré. De nuevo, mi enhorabuena, José Juan, porque esta era una búsqueda muy complicada.

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Hoy se me ha ocurrido un pensamiento que también os participo. Siempre decimos que las Puertas del Infierno no prevalecerán sobre la Iglesia. Pero he pensado que también es cierto que la Iglesia no prevalecerá sobre las Puertas del infierno. Es decir, que esas puertas están cerradas de forma perfecta por la voluntad de sus moradores. Razón por la que la Iglesia jamás podrá entrar en el infierno a liberar a sus moradores. Podrá moverse en las inmediaciones de esas puertas, pero jamás podrá prevalecer sobre esas voluntades réprobas.

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Más retos: Le he dado muchas vueltas a esta línea de san Pablo en Romanos 1, 16-17. La parte que no entiendo es la que pongo en rojo. La traducción de esa parte en rojo es literal del griego:

Pues no me avergüenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judío primeramente y también del griego. Porque en él se revela la rectitud de Dios, de la fe hacia la fe, como dice la Escritura: El justo vivirá de la fe.

He mirado comentarios y no sé, todavía no veo claro qué quiere decir Pablo con esa expresión. Sea dicho de paso, la traducción no es “el justo vivirá por la fe”, como algunos repiten, sino que la traducción correcta es “de la fe” (ek pisteos).

domingo, octubre 16, 2022

Fortoise

 

EL RETO. Hoy os propongo un reto. Hace quince años fui a una iglesia y me encontré con que su sagrario estaba sostenido por cuatro tortuguitas, una en cada esquina. Le pregunté al párroco. Era evidente que el hecho debía tener algún simbolismo. Pero no lo sabía. Me olvidé del asunto. Pero hace unos años me volví a encontrar, en otra iglesia, que otro sagrario totalmente distinto, de nuevo, cuatro tortugas en su base. Aquello me corroboró que tenía que existir un mensaje en algo tan curioso. Pero me olvidé del tema, hasta que hace un par de meses me encontré el tercer sagrario, totalmente distinto de los anterior, con otras cuatro tortugas. He mirado en la Red, pero no he encontrado nada. Si alguno logra saber algo, se lo agradecería.

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LO QUE NO ES. Desde luego no se coloca en los sagrarios por su aparición en la mitología hindú. En la Biblia no aparece, aunque algunos autores afirman que Levítico 11,29 podría referirse a la “tortuga”. En la versión de los LXX la traducen por “cocodrilo de tierra”.

Quizá la respuesta va en el sentido del simbolismo del animal.

Por un texto de san Jerónimo, a la tortuga algunos la asocian con un símbolo del mal:

https://www.christianiconography.info/Venice%202018/Aquileia/turtleCock.html

Pero no me convence que se ponga un símbolo del mal justo debajo del sagrario, en el lugar más santo de un templo.

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MI OPINIÓN. Me inclino a pensar que quizá sea un recordatorio para el sacerdote de su humildad, perseverancia y concentración. La tortuga interpreto que podría ser un recordatorio de que hay que recogerse en el interior para adorar a la Eucaristía. Recogerse y cerrar las ventanas a toda distracción.

En fin, es una suposición. Si alguien puede aportar algo, se lo agradeceré. Advierto a los que hagan búsquedas en inglés que “tortuga” se traduce por tortoise, si escribís turtle os encontraréis con muchos artículos sobre las tórtolas y la Biblia.

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TONTERÍAS FINALES. La fortoise es la tortuga del padre Fortea. En español debe traducirse por fortuga. Aunque ese cargo está vacante en mi casa. Todos saben que lo que tengo en mi salón es un ornitorrinco. Contrariamente a lo que se piensa es un animal que hace mucha compañía. Un poco cascarrabias, pero como no canta, no molesta en las horas nocturnas. Lo que nadie me advirtió es que es una mascota que subrepticiamente suele comerse el chocolate de la casa. Pero me encanta la carita que pone de “yo no he sido”.

sábado, octubre 15, 2022

Las formas de la vida

 

Vuelvo a repetir que la idea que tienen muchas personas religiosas de que en los hospitales de España se practica la eutanasia de forma generalizada, contra la voluntad del paciente, es completamente falsa. 

Son falsedades repetidas mil veces que han encontrado acogida en aquellos que no trabajan en el ámbito hospitalario. Cualquiera que trabaje en ese ambiente sabe que no es así.

Otra cosa distinta, tras la aprobación de la nueva ley, es el que quiera acogerse a la eutanasia. Pero los médicos en este tema son respetuosos al máximo con los pacientes por muy ancianos que sean.

Reflexiones en voz alta, reflexiones morales acerca de la guerra

 

He leído vuestros comentarios. Y sí, entiendo completamente la postura de “no se puede ceder a un matón”. No creáis que para mí no ha sido épica la lucha de un pueblo que él quería fagocitar íntegramente. Lo han logrado. Ucrania tiene la independencia por ellos mismos, no por nosotros los del oeste.

Ahora bien, se me plantea el dilema moral y creo que la respuesta es la que di. Es como una mujer maltratada que sabe que si en ese momento de enajenación del agresor responde a los golpes, su marido la va a matar. Lo principal en el momento de furia es sobrevivir. Después escribiré algo más, tras el almuerzo. 

Ah, la foto esta vez es a propósito. Lo importante es la vida. Lo importante es que esa familia se quiera, permanezca unida, vea como crecen sus hijos y envejecen los padres. Las cuestiones políticas son totalmente secundarias. Lo importante es la vida.

viernes, octubre 14, 2022

Bienaventurados los pacíficos, porque ellos heredarán la tierra

 

Sigo trabajando en mi novela sobre el exilio de Babilonia. Para el que quiera saber qué tipo de novela será, puede descargar gratis mi libro Cuando amanezca la ira.

Pensaba al final de la mañana dar una charla sobre la infalibilidad pontifica, una charla teológica, lo más profunda de lo que fuera yo capaz. No digo que fuera una charla muy buena, pero, por lo menos, intentaría hacer un análisis lo mejor que me fuera posible. Pero antes he querido revisar un escrito sobre el tema en otro libro mío y lo que pensaba que me iba a llevar media hora se ha alargado hasta la hora del almuerzo. Espero grabar la charla mañana.

Ayer, al hablar de la guerra en curso –qué horrible palabra: “guerra”--, estuve mirando la foto de una madre y su joven hija que en un ataque de esos misiles rusos habían perdido una pierna. Cada una había perdido una pierna.

Yo escribo posts más o menos elocuentes, reflexiono… pero, mientras, otros pierden la vista, las manos, las piernas.

Por otra parte, aunque Ucrania tiene todo el derecho a defenderse y su defensa ha sido heroica, algo que me ha admirado, algo que me ha emocionado. Ahora bien, en esas cuatro regiones eran rusófonas, la limpieza étnica ya se ha producido y Putin prefiere arrasarlas en combates antes que cederlas. Así que este es el momento de sentarse a negociar.

Hay que olvidarse de que mañana lo puede hacer con otro país, de que hay que darle una lección, y todas esas cosas. No digo que eso sea solo retórica, hay razones en todo ello. Pero hay que parar este sinsentido ya. Detener el sufrimiento es la prioridad. Ceder no por debilidad, sino por sensatez.

No se deberían sacrificar millares de vidas ucranianas para recuperar un territorio con todo devastado, con sus poblaciones rusófonas evacuadas a Rusia. Además, para Dios son valiosas las vidas de los legítimos defensores como las de los pobres reclutas rusos embarcados en una guerra en la que ellos son también víctimas, incluso en el caso de que un porcentaje de ellos esté envenenado por la propaganda oficial.

Que se lleve los méritos de la paz Erdogán o China o quien sea, pero que esto pare. Si hacemos lo correcto, lo mejor, a Dios le gustará; y eso es lo único que importa. Las vidas de los hijos de Dios valen más que el que una línea de frontera pase por aquí o por allá.

Putin está sentenciado, ya no envejecerá en el cargo. Rusia volverá a ocupar un puesto en la fraternidad de los pueblos. Ahora se trata de no empeñarse en algo que nos podría llevar mucho más lejos, que podría llevar las cosas a otro nivel. Dejemos que la bañera de Putin haga su trabajo.

jueves, octubre 13, 2022

La estrategia de los comandos

 

Cuestiones genéricas morales

El no matarás de los Mandamientos de Dios sigue vigente por más que se produjeran los bombardeos contra Alemania en la Segunda Guerra Mundial o el uso de armas nucleares contra Hirosima y Nagasaki. Uno lícitamente puede matar al ejército enemigo que ha atacado a tu país, pero no a los civiles.

No somos animales y en el siglo XX se llegó a un acuerdo general de que en caso de guerra no se dañarían ni siquiera las infraestructuras civiles.

Ahora bien, ¿sería intrínsecamente ilícito que el país agredido dañara unas estructuras civiles del agresor si con ello pudiese forzar el restablecimiento de la paz? Si con ello se forzase de modo poderoso la paz, sería lícito. Sería moralmente aceptable aunque solo fuese razonable y no se estuviera seguro al 100% de que ese movimiento lograría la firma de un armisticio.

 

Aplicación al caso de Rusia

¿Sería lícito que Ucrania organizase una serie de atentados contra infraestructuras en Moscú, sin bajas humanas, para forzar la paz? Pues sí, sería lícito. Podemos discutir si con ello lograría forzar el bien que se pretende, la paz; pero lícito sería.

Imaginaos lo que significaría entrenar a veinte equipos de ucranianos (con cinco personas en casa grupo) que sepan perfectamente ruso, que tengan documentos falsificados, para que pusieran bombas por la noche, buscando de un modo estricto que no se produzcan bajas humanas.

Imaginaos que a las 3:00 de la noche saltan por los aires los diez principales puentes de Moscú, y las diez principales líneas de metro.

Y que una semana después le toca el turno a diez líneas de alta tensión en la capital. Y que una semana después le toca el turno a diez depósitos de autobuses. Después vienen los túneles. Otra noche rompen con varios estallidos en la calle (con explosivos sin metralla) todos los cristales de la zona de rascacielos de Moscú: varias bombas repartidas (sin metralla, insisto) con el único propósito de quebrar miles de ventanas.

Imaginaos lo que son veinte equipos golpeando semana tras semana las infraestructuras de la capital. Cien hombres atacando no ministerios ni soldados, sino infraestructuras de comunicación, de energía y todo aquello que pueda paralizar a la capital.

No estaríamos hablando de uno o dos grupos terroristas, sino de un Estado que organiza el terrorismo de forma profesional y sistemática. Cien personas mantendrían en vilo a toda una nación, solo necesitarían golpear la capital con perseverancia. Y a sabiendas de que, dos meses después, pueden llegar otros cien ucranianos: otros diez equipos que se sumarían a los existentes.

Con solo los primeros diez grupos se podría hacer un atentado cada día, pero resulta más eficaz un gran golpe de diez atentados en una misma noche.

 

¿Sería adecuado?

La valoración moral teórica ya la he dado antes. Ahora bien, ¿sería adecuado hacerlo en este caso? En mi opinión, no. Si queremos que, a los quince días de empezar esto, una explosión atómica arrase Kiev, entonces este sistema de los atentados es el camino más corto para ello. Putin no va a ceder pase lo que pase. Insisto, suceda lo que suceda. Y, a pesar de toda la irracionalidad y crueldad de esta guerra, el entorno del presidente Putin no ha logrado que una noche Vladimir se resbale en la bañera.

La presión popular se ha demostrado ineficaz en el caso Venezuela, de Cuba y de muchos otros regímenes. Una acción de este tipo solo lograría que el agresor considerase más justificada su agresión y un aumento de la rabia en la población rusa.

Zelensky tendría que valorar la respuesta a dos preguntas:

¿Qué consigo con esto?

¿Cuál será el precio que tendré que pagar?

De la respuesta a estas dos preguntas, la conclusión surge evidente. No conseguiría la paz (Putín no va a ceder) y el precio sería altísimo (probablemente, la entera destrucción de Kiev). Nos guste o no nos guste, nos sale más barato (en destrucción y en vidas ucranianas) seguir por el camino andado hasta ahora. Da sensación de impotencia, de indefensión (ante los ataques rusos a civiles), pero con todo lo malo que resulta este camino es el mejor camino.

Ucrania está haciendo bien las cosas, ¡muy bien!, y debe evitar otros caminos con los que solo lograría más dolor sin ningún beneficio. Dios existe y dirá: "Hasta aquí".

Sí, 54 años

 


miércoles, octubre 12, 2022

Postcumpleaños: recuerdos de la infancia

 

Dado que ayer fue mi cumpleaños, me gustaría rememorar algunas cosas de mi Barbastro natal. Me acuerdo de la tienda de ultramarinos que estaba al lado del Trujal. No recuerdo el nombre del establecimiento, pero sí el del amable tendero con bigote. Cuando salía de los escolapios, veía las sardinas colocadas en una caja redonda, y muchísimos robellones en la época de las setas. Aquel tendero era muy buena persona, se le notaba en la cara. La tienda me resultaba encantadora, estaba organizada toda esa abundancia con especial armonía. Y, sobre todo, percibía la bondad del dueño y de su esposa siempre moviéndose entre la mercancía.

En la cuesta de la Calle de las Escuelas Pías, recuerdo una tienda de telas que tenía fuera, en una caja, todos los rulos de cartón que iban a tirar. Los niños luchábamos con esos rulos como si fueran espadas. Gritos, carreras, alegría de niños. Nuestros uniformes iban bajando por esa calle en bajada.

Había una fábrica familiar de charcutería en la Avenida de los Pirineos, qué olor a pimentón salía de todas sus ventanas. Mientras que de la fábrica de mi padre y mi tío salía un fuerte olor a miel. También recuerdo el olor a gasolina de la gasolinera de la familia Huguet. Era un olor agradable, en verano especialmente fuerte. 

El olor a pan en la tienda de Esperanza era nítido. Nunca he vuelto a comer un pan tan delicioso. No me traiciona el sentimiento, aquel pan era tan bueno que yo a veces me lo comía solo, sin poner nada sobre él. El pan era por encargo, cada familia iba a por el suyo. La panadera solo hacía unos pocos más, no creo que más de diez, por si venía algún cliente nuevo.

martes, octubre 11, 2022

Hoy es mi cumpleaños

 

La foto es de hace pocos días, en un convento donde sustituyo al sacerdote. Hoy cumplo 54 años. Nací en 1968. Cuando yo tenía unos nuevo o diez años, me invitó Fernando Víctor Benedicto a su fiesta de cumpleaños. Nos lo pasamos muy bien. Pero lo que más me impresionó fue su piso: ¡era inmenso, misterioso!

A esa edad, medíamos menos de la mitad que ahora, para empezar todo era el doble de grande. Encima los techos eran como los de las casas antiguas, altísimos. Ese piso, como tantos otros de principios del siglo XX, era un lujo de espacio: qué cantidad de habitaciones, los pasillos eran larguísimos.

Aquella casa me resultó fascinante. No salimos del salón, pero cuánto me hubiera gustado un recorrido por sus habitaciones. Además, tenían gato. Y un gato a esa edad era un ser interesantísimo.

Lo que sí que recuerdo de los pisos antiguos de esa época era que estaban mucho menos iluminados que los de la actualidad, lo cual todavía los hacía parecer más inmensos.

Lamentablemente, ese compañero de curso ya murió. Cuánto me gustaría llamarle ahora y saludarle y contarnos cosas. Recordarnos anécdotas de cuando éramos niños.

Cuánto tiempo ha pasado. Otro mundo, era otro mundo.

Hoy cenaré con una familia y una amistad, en mi casa. Preparo yo la cena.

Doy gracias a Dios porque me ha concedido llegar a esta edad.

lunes, octubre 10, 2022

¿Pero en qué consiste la autoridad pontificia?

 

Lo que he dicho anteriormente respecto al papa me lleva a preguntarme: ¿qué es lo que hace que el papa tenga esa autoridad para determinar qué es de fe, qué no lo es, y para aclarar e interpretar esa fe?

¿Tiene esa capacidad por haber recibido un sacramento? No, el papado nunca fue un sacramento.

Sin ser un sacramento, ¿se produce una transformación de la persona? La respuesta es no. Ser designado para el pontificado no implica metamorfosis alguna en la persona.

El papado es una función. Con razón se habla de que al papa se lo designa. Uno es papa desde el mismo instante en que acepta su elección canónica. Es decir, es algo inmediato, no hay que hacer una oración, no hay que imponer manos. No hay una transferencia de nada. La persona sigue siendo la misma, solo que ahora ejerce una función.

Y lo que nos enseña la fe de la Santa Iglesia es que Dios le iluminará para ejercer esa función. Por lo tanto esa ayuda es algo externo. La inerrancia al determinar algo ex cathedra no viene de su corazón, no viene del seno de sus propias capacidades intelectuales, sino de la ayuda externa, de la iluminación de lo alto. Esa ayuda no está limitada solo a los momentos en que habla ex cathedra. Mientras ejerza esa función, Dios le dará ayudas como inmensas porque toda la Iglesia ora por él, porque interceden por el los santos; pero, sobre todo, porque, aunque nadie orara por él, Dios se ha comprometido a que dentro de la Iglesia el recurso último de defensa de la ortodoxia nunca pueda fallar cuando ata y desata algo en materia de fe de forma absoluta: “Esto es así, y punto”. En esos momentos supremos de ejercicio de la autoridad como determinator ultimus él no ofrece una opinión ni una probabilidad ni una hipótesis. Si el último recurso pudiera equivocarse en el dogma, ya no sería el último recurso. Dios podría haber creado una Iglesia sin último recurso infalible de ortodoxia, pero quiso conceder este don a la Iglesia.

Repito que, aunque el compromiso divino sea cuando se declara un dogma, la ayuda existe también en su labor magisterial fuera del dogma. Ayuda es en un caso, ayuda es en otro caso. Lo único que cambia es el compromiso de Dios: la seguridad que nos da de que será infalible.

Algunos no han comprendido en qué consiste esta ayuda del cielo al papa, y no atienden con respeto filial al magisterio ordinario. Despreciar el magisterio ordinario por el hecho de no ser dogma es no entender que la ayuda del cielo viene en un caso y en otro. Al papa hay que escucharle con sumo respeto cuando da un sermón a la gendarmería pontificia en la Capilla de Santa Marta, y cuando habla privadamente a una persona durante una cena. No nos damos cuenta de lo impresionante que es esa asistencia, la cual no actúa por horas o a ratos. 

Cierto que no existe el compromiso divino fuera de la declaración de los dogmas, cierto que en una conversación privada se puede equivocar el papa. ¿Por qué? Porque lo humano puede prevalecer sobre la ayuda del cielo. Sí, la soberbia, la tozudez, los prejuicios pueden prevalecer en cualquier papa por rodeado de ángeles que se halle. Pero no es lo mismo el error in gobernando que el error in determinando. De hecho, si comprendemos lo que es esta ayuda del cielo, nos veremos obligados a reconocer que la ayuda divina se da en los dos campos. 

¿Cabe el error al gobernar? Sí, pero nadie tiene ayuda como el papa incluso para gobernar, no solo para determinar la verdadera doctrina. ¿Ha habido, hay y habrá errores en este segundo campo del gobierno? Sí, sin duda. Pero nadie, ¡nadie!, siente la brisa del Espíritu como el vicario de Cristo en la tierra.

Como se ve, la infalibilidad del papa tiene muchas más repercusiones de lo que puede parecer. Esa infalibilidad es ayuda, inspiración, brisa del Paráclito. Luego esa acción se derrama en todos los campos en los que actúa cualquier vicario de Cristo que ha habido en la historia. Nos sorprendería saber cuánto ha actuado Dios incluso en los peores papas.

domingo, octubre 09, 2022

La cuestión de los límites de la autoridad papal

 

En mi opinión, la autoridad papal no conoce límites formales expresados en forma canónica. Tras veinte siglos esto es un hecho. ¿Por qué? Porque cualquier supuesto contemplado en la ley eclesiástica serviría de asidero para cualquiera que quisiera desobedecer. Por eso las Escrituras no nos indican de forma directa esos límites, y el Derecho Canónico ha seguido ese mismo criterio del silencio. Para encontrar límites evidentes tendríamos que poner ejemplos hipotéticos verdaderamente propios de un descerebrado. E incluso esos límites evidentes nunca se han puesto negro sobre blanco en un texto canónico.

Considero que esto no ha sido casual, esto no ha sido un descuido. Es mejor que sea así. De lo contrario, estaríamos echando paja al fuego de las futuras desobediencias. Las cuales, incluso sin esa paja, ya encuentran material en cualquier lado para encender una hoguera.

Otra cosa distinta al silencio canónico es que cualquier teólogo sensato puede vislumbrar las regiones en las que la autoridad papal carecería de capacidad autoritativa. Con eso basta, no es necesario más.

Pero no es fácil delimitar con una formulación jurídica esos límites, porque hay que darse cuenta de que el vicario de Cristo es el último recurso ante una situación de emergencia. Si todas las instancias previas fallan, él es el último muro que puede contener un desastre. De ahí que el último recurso tenga que poseer una gran libertad; o, mejor dicho, una gran capacidad autoritativa para actuar en cualquier campo y por encima de cualquier norma humana.

Y así hemos tenido un papa que removió de sus sedes a todos los obispos de un reino, tras la Revolución Francesa. O la norma por la que un buen día todo obispo del Orbe tuvo que presentar la renuncia al papa al cumplir los 75 años de edad.

Si un papa ordena o determina  algo de forma autoritativa, es que puede hacerlo. Se ordena algo en el campo del gobierno. Se determina algo en el campo de la verdad. Esa es la norma que todos debemos tener en cuenta al deliberar sobre el tema. Hay que tenerlo muy claro cuando uno está en paz, porque en mitad de la tormenta la tentación será clamar: Non potest!

El modo ordinario en que se gesta el magisterio extraordinario

 

El sucesor de Pedro no es Deus in terra. Es cierto que la comprensión de esa función se entiende mejor como una sucesión en esa función primigenia del apóstol Simón, llamado Piedra. Es decir, aunque la función papal la podemos definir en relación a Dios, nos ayudará a comprender esta función eclesial si la entendemos también desde la sucesión de un hombre con una determinada relación con Jesús, la relación de ese hombre dentro de los Doce. Y así, entendido en ese contesto más familiar, más humilde, se puede hacer algo de luz sobre una facultad tan misteriosa. Comprender es importante, y así lo que pudo Pedro lo puede Lino o Clemente o León o Pablo VI o Juan Pablo II.

El obispo de Roma es vicarius Christi; por lo tanto, no es Jesucristo. El mismo concepto del ser vicario lo excluye. El administrador apostólico de una diócesis con sede vacante debe mantener, no puede innovar, no puede cambiar el estado general de la diócesis que recibe para su administración.

El teólogo puede innovar dentro de los límites propios de la teología. La teología puede innovar, el papa no. Su labor magisterial es la de supervisor de maestros. Ya expliqué en la charla 290 de mi canal por qué prefiero para todo papa la expresión supervisor de maestros a la expresión maestro de maestros. Como supervisor su labor es la de administración, no la de innovación. 

La teología sí que tiene su influencia en el magisterio ordinario, también en el magisterio pontificio más extraordinario. Pero la teología sí que puede innovar, crear, abrir nuevos horizontes; el magisterio no. Su labor es conservacionista. A veces, solo a veces, se podrá profundizar en una verdad. No se profundiza cuando se quiere, sino cuando se puede. El dogma no se hace evolucionar (homogéneamente) cuando se quiere, sino cuando se puede. Y normalmente eso se puede cuando la labor de la teología ha hecho madurar la comprensión de ese tesoro de conocimiento de fe. Normalmente, la verdad magisterial cae (es decir, se derrama sobre la Iglesia) por su propio peso (esto es, peso de la verdad) cuando ha completado su proceso de maduración (m refiero a la maduración teológica).

Digo “normalmente” porque la intervención de Dios existe en la historia de la Iglesia; y excepcionalmente Dios puede iluminar en medio de la tormenta para mostrar el camino de la recta producción teológica. Sí, Dios puede iluminar a un papa para que ese pontífice ilumine a una Iglesia perfectamente dividida entre distintas opiniones. Pero aunque la intervención directa de Dios a través del papa no se puede excluir, lo cierto es que prácticamente siempre el papa ha expresado en su magisterio lo que ya era patrimonio de la inmensa mayoría de los teólogos.

Podríamos discutir cuantos episodios de este tipo ha habido, pero lo normal es que esa maduración se produzca ex tota Ecclesia. Menos frecuentemente esa “salvación teológica” ha venido per concilium; aunque ha ocurrido y podríamos discutir en qué casos históricos. Y todavía con menos frecuencia a lo largo de los siglos esa iluminación ha venido per personam; es decir, por una sola persona, la del sucesor del Pedro.

Aceptar este devenir gradual, incluso en la ciencia sagrada, es entender que es ese el modo normal en que a Dios le gusta obrar. También lo hace así en la evolución de los animales, de la geología, del cosmos. En el fondo, se aplica la misma ley evolutiva en el cosmos y en la Iglesia. Lo cual no excluye la aparición de un meteorito que mata los dinosaurios, o la intervención de León XIII en Rerum Novarum.

Suceder a Pedro implica entender que la mayor parte del tiempo Simón calló, trató de comprender, dio libertad, no coartó posibilidades. Es la sucesión en las funciones de alguien que fue llamado Piedra. Lo cual nos conduce a entender el valor de la estabilidad, que no es lo mismo que ser “creador de teología”. Un papa puede ser teólogo, pero tendrá que diferenciar perfectamente en entre su labor creativa y su labor autoritativa; entre su labor como autor privado y su función pública como supervisor de maestros; entre su trabajo de generación y su servicio como conservador. Así lo hizo Benedicto XVI al escribir su obra sobre Jesucristo, siendo papa: dejó muy claro que lo escrito en esa obra le tenía a él como autor privado.

viernes, octubre 07, 2022

Se acerca el invierno

 

Me siento tan entristecido viendo el camino que ha tomado el mundo. Tan triste al ver que los hechos que sucederán dentro de unas semanas serán causas para otros hechos futuros. Está claro que las malas causas producirán malos efectos que, a su vez, serán causa de más males.

Por si fuera poco, Corea del Norte se muestra cada vez más agresiva con su vecino del sur. Son varias las noticias de los últimos días que no voy a repetir aquí. Su líder supremo debe pensar que la guerra puede ser la forma de solucionar sus deficiencias patrias. La OPEP ha decidido bajar su producción de petróleo. Cuando escuché esta noticia, no me lo podía creer. China ha hostigado seriamente a Taiwan en las pasadas semanas. 

Casi toda Latinoamérica ha caído en manos de partidos de extrema izquierda. Partidos con líderes claramente incompetentes, pero con discursos populistas y muy dados a los experimentos económicos. Para acabar, la última década no ha sido precisamente favorable para la democratización de África. En el 2021 hubo seis golpes de Estado en ese continente.

A todo este panorama, ahora… explosiones nucleares limitadas y futuros sabotajes a infraestructuras esenciales.

jueves, octubre 06, 2022

Huyendo hacia delante

 

Estoy plenamente convencido de que el pulso putiniano va a desembocar en la fase cúspide de la que hablaba hace unos días. La duda es hasta qué fase llegaremos en ese momento de clímax. Mi opinión es que veremos en las noticias la fase 2 o la 3. Putin atacará alguna infraestructura esencial de la Unión Europea, algo que realmente nos haga mucho daño.

Es muy triste estar a unas semanas de descender un escalón en esa orgía de sufrimiento y destrucción, y saber que todo se podría evitar si ese nuevo Gadafi diera marcha atrás. Pero no, no puede retroceder; su psicología, su personalidad, se lo impiden. La marcha atrás resulta imposible una vez iniciada la espiral de la que él no puede escapar.

Dentro de unas semanas, todos diremos con lástima: “Todo se podía haber evitado”. Pero no, desde el momento en que firmó la anexión de esas cuatro regiones, dejó bien claro que se obligaba a sí mismo a elevar la apuesta a cada respuesta nuestra.

La pérdida de niveles de democracia será el resultado directo de la pobreza masiva que se implantará en la Unión Europea. Esos regímenes autoritarios serán el marco de la persecución cristiana generalizada en el siglo XXI. Fátima. En el fondo ya se nos dijo todo en Fátima. Todo hasta el comienzo de una nueva era de paz y religiosidad, de armonía con Dios y entre nosotros. Pero la etapa previa sería como un nuevo fascismo, solo que esta vez rabiosamente antifascista.

miércoles, octubre 05, 2022

Club El arcipreste risueño (4ª parte y última)

 

Es cierto que la presencia de un número moderado de laicos enriquecería ese lugar. Pero el propósito que se busca con la creación de este lugar debe evitar el lujo. Debe ser un lugar con clase, pero sin excesos inadecuados. Un lugar agradable, pero no ostentoso.

Un lugar así debe ser regido por laicos con gran conocimiento de la materia, los clubs ingleses. Ellos constituirán la junta de gobierno. Se puede presuponer que lo harán bien puesto que los miembros de esa junta no cobrarán sueldo alguno, ni siquiera una gratificación. Eso hace que, en el fondo, el club sea regido como una fundación. Ya he dicho que los supernumerarios del Opus Dei me parecen los más adecuados para poner en marcha algo así, y para mantenerlo sin que pierda su esencia. Es decir, que si la idea tiene éxito, no pierda su espíritu precisamente por una excesiva presencia laical.

Sería todo un éxito si cada noche, a la hora de la cena, hubiera cincuenta o sesenta sacerdotes. Entre 1500 sacerdotes seculares no es tanto. Pero veo más realista aspirar a que sean unos treinta o como mucho cuarenta los que cada noche pasen el final del día juntos, o una tarde a la semana.

Hay sacerdotes, os lo aseguro, a los que nadie invita a almorzar o cenar el domingo. Este club sería un magnífico lugar para gozar un ambiente de fraternidad y forjar amistades sacerdotales. Cualquier sacerdote llegaría solo y los otros le dirían: “Ven, siéntate con nosotros”. Las mismas mesas de comedor estarían pensadas para que la gente se uniera, no para formar grupitos cerrados. Las mesas tienen que estar pensadas para acoger, no para que un grupo de amigos se repliegue sobre sí mismo.

♣ ♣ ♣

¿Qué pensaría Jesús de algo así? No tengo la menor duda. El animaría a los obispos a usar cualquier recurso con tal de que los sacerdotes no se sintieran solos. Lo que sea para que cualquier sacerdote, en una gran ciudad, tenga siempre, todos los días, un “salón de estar” donde reine un ambiente de familia, una mesa donde bromear y charlar y escuchar a los otros.

♣ ♣ ♣

Sería nefasto, simplemente lo menciono, crear un club para los sacerdotes de la curia, u otro para los pertenecientes a determinado rango clerical. Este tipo de clubes tiene que estar abierto a todos los hermanos, sin excepción. Obrar de otra manera, discriminar por rangos (incluso dentro de un club) sería hacer justo lo contrario de lo que se pretende con este proyecto. Dentro de un club, todos serán iguales, hermanos, ninguno tendrá ningún privilegio, por mínimo que sea. No quiero ni pensar en la aberración de que hubiera salas o comedores reservados para tal o cual rango de clérigos. Debe ser un lugar para sentirse acogido en un abrazo, no para cerrar puerta alguna, ni para crear “clases” entre hermanos. Jamás pienso que nadie lo haga, pero lo menciono para arrojar a las tinieblas cualquier movimiento en esa errada dirección.

Los obispos no harán ningún uso de este club. A ellos no les falta quién les invite a sus casas o los acompañe en sus residencias episcopales. Un club para obispos o cardenales no tiene ningún sentido. Son los pobres sacerdotes seculares los que, sobre todo a cierta edad, se pueden sentir solos. Pero pensemos también en un sacerdote joven en un pueblo (con muchos ancianos) que sabe que en la sede episcopal tiene este lugar donde llegar, sentarse y charlar. Cualquier sacerdote, a cualquier edad, podría encontrar aquí un esparcimiento sano.


martes, octubre 04, 2022

Club el Arcipreste Risueño (3ª parte)


Esta preciosa Felice Willat ganó el Premio Fine Art Photography. El club puede tener algunas salas cuyo acceso sea desde fuera. De manera que gente ajena al club pueda asistir a conferencias, exposiciones y conciertos. En un lugar como Madrid, se puede conseguir que incluso los conciertos se ofrezcan gratis por músicos debutantes. Eso no sería un abuso por parte del club, pues lo normal es que este lugar de encuentro solo consiga cubrir gastos. 

Aunque si se organiza todo bien, el club no sería deficitario. Como cualquier otro club modesto de este tipo, lo normal es que incluso obtengan unos moderados beneficios anuales que podrían revertir a las arcas de la diócesis. La cual podría ayudar al club cuando haya alguna reparación o mejora que hacer. Pero, en general, el club tendrá un ligero superávit anual. Si no fuera así, ningún club no clerical podría subsistir.

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Acabo con algunos nombres sugeridos por los comentaristas:

Los nombres más originales y que me gustan

Presbyterorum Club

Pastores Bizarros

Los Informales

En un razonable segundo puesto, yo escogería estos nombres:

Rococo's Club

"El club de los venerables "

Club de los desamparados

Club La blanca tira

El sentido del humor de los comentaristas es inagotable:

Amigos para siempre

Club "Grupo San Pablo"

Church wine Club

Resultará necesario recordar, una y otra vez, cuál es el propósito de este club, la razón de su creación, la razón para mantenerlo: crear un ambiente agradable, atractivo, para que los sacerdotes puedan sentirse como en casa reunidos con otros sacerdotes.

lunes, octubre 03, 2022

Club el Arcipreste Risueño (2ª parte)

 

Continúo con el post de ayer. Es cierto que la cuota de los laicos podría pagar todos los gastos del club. Pero el criterio sería limitar el número de laicos a un cierto número, para que cada día (salvo el fin de semana) como máximo haya presentes un número igual de laicos que de clérigos. Se podría ir aumentando el número socios laicos hasta que la afluencia de ambos grupos se iguale.

Una vez que se alcance ese número adecuado, se trataría de elevar la cuota mensual hasta llegar al techo de dinero que se puede pedir razonablemente para que no baje ese número. Hay que tener en cuenta que este club, sin duda, se convertiría en el más conocido de la ciudad. Sería considerado un club simpático al que a muchos le haría gracia pertenecer.

Si vas a un club de clérigos, a la gente le gustaría charlar con los socios, tomar algo con ellos. Además, a los socios se les indicaría, al ingresar, que con toda libertad saluden y charlen con los sacerdotes presentes, que les pregunten si pueden sentarse con ellos y hablar. Las reglas peculiares del club también les resultarían originales a los socios laicos. Sin duda que siendo, en esencia, un club clerical tendrá que haber reglas peculiares.

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Los miembros natos del club serían todos los sacerdotes seculares y regulares. Los religiosos poco uso harían del club porque viven en comunidad. Pero si un jesuita o un dominico o un escolapio (o cualquier religioso) tuviera allí amigos y se sintiera a gusto, por supuesto que podría ir cuantas veces quisiera. El club es para el clero diocesano, sean seculares o religiosos. Los religiosos también forman parte del clero de la diócesis. Se podría discutir si seminaristas y profesos temporales pueden tener acceso franco. En principio el criterio debe ser el de apertura.

El club tendría los siguientes tipos de miembros y de huéspedes:

-Natos: clero secular y regular de la diócesis

-Numerarios: Aquellos laicos que entran en el número de los que pueden entrar, pero pagando cuota. Solo se podrá acceder por invitación del mismo club tras revisar todas las solicitudes, pues el número de plazas es limitado. Esta limitación es necesaria para que el club no pierda su esencia.

-Honoríficos: Laicos de tal prestigio que honren al club con su presencia. Habrá un número fijo de miembros honoríficos. Una tercera parte de los miembros numerarios. Los miembros honoríficos los escogerá la junta de gobierno por votación.

-Invitados: Los que están de paso bien porque sean clérigos de otras diócesis o de otras confesiones, así como los invitados por un miembro del club

Por si alguien piensa que este proyecto es irrealizable, hay que recordar que en la archidiócesis de Madrid, hay 1200 sacerdotes seculares y 1400 regulares.

domingo, octubre 02, 2022

Club el Arcipreste Risueño (1ª parte)

 


Saliendo del hospital, he tenido el siguiente pensamiento: una persona cuanto más anciana se hace más difícil tiene hacer nuevas amistades. Por un lado, se le van muriendo su pequeño circulo de amigos. Y por otro lado va teniendo más difícil hacer nuevos amigos por razones físicas, de limitaciones de movilidad, de falta de ganas de hacer excursiones.

Es entonces cuando he tenido una idea que creo que vale la pena compartir. Lo fácil que sería en grandes urbes, como Madrid, Barcelona o Zaragoza, hacer un club para sacerdotes.

Es decir, hacer un club como los clubes ingleses, con la misma estética, es decir, muy bonito; y que ofrezca los mismos servicios, más o menos, sin lujos.

Es decir, un club en un lugar céntrico de la ciudad (a ser posible), de fácil acceso en transporte público, donde los sacerdotes puedan sentirse en casa, con una decoración tradicional inglesa, buenos sillones, pinturas de eclesiásticos por todas partes, donde haya una agradable biblioteca, un lugar donde puedan beber algo, jugar al ajedrez, quedarse a almorzar o cenar, un billar, una sala aparte donde puedan ver el fútbol o una muy buena película a la semana. Ojo, la decoración no sería tan lujosa como en las fotos que he puesto arriba. Me parece una idea simpática que todos los cuadros representen solo a clérigos, sin ninguna excepción.

Es decir, un lugar donde cualquier sacerdote que no sepa dónde cenar, o que tenga un tiempo libre y no sepa qué hacer, pueda ir y saber que se va a encontrar entre compañeros. Un lugar donde cualquier tarde o noche sabe que va a encontrar a treinta sacerdotes, la mayoría jubilados.

Ese lugar no debería parecer el salón de un asilo ni tampoco el típico salón de estudiantes de una residencia de monjas, sino un lugar elegante, que atraiga, el estilo de un club inglés tradicional me parece perfecto, elegante, pero no lujoso. Yo lo llamaría Club Julio II. Otro nombre que lo veo adecuado: Club de los Monseñores.

—¿Por qué lo llaman así?

—Porque aquí todo cura es tratado como un monseñor.

Por supuesto que estaría abierto a todo diácono, permanente o transitorio. Y que cada sacerdote podría traer invitados. Y que podría admitirse una pequeña cuota de miembros laicos.

Este club habría que hacerlo gratuito para animar a los sacerdotes. Si hay que pagar una cuota, por pequeña que sea, no pocos se desanimarán. Por supuesto que las bebidas y las comidas se las pagará cada uno, pero intentando que el precio sea de coste, sin sacar beneficio. El club sería propiedad de la diócesis.

Por supuesto que los curas pueden reunirse con los laicos en sus parroquias, en las casas de laicos amigos, esto solo sería una oferta más que la diócesis pondría a disposición de los clérigos.

Lo ideal es que este club estuviera adyacente a una residencia de sacerdotes jubilados. Eso sí, tendría que haber unas normas esenciales de vestimenta, todo club las impone. Los clérigos con sotana o americana y clergyman negro, los laicos con corbata y americana; los diáconos como deseen entre las tres opciones. 

Podría haber en el guardarropa cinco o seis pantalones negros, camisas clericales y americanas negras, ropa perfectamente limpia para no tener que rechazar a nadie. Pero el código de vestimenta es condición estricta en cualquier club. Quedaría totalmente prohibido sacarse la tira blanca de la camisa para pasar menos calor. Peor todavía dejar la tira blanca colgando de un extremo. No someterse a esta norma será causa de expulsión. El club aunque sea propiedad de la diócesis, será un verdadero club y, por lo tanto, con las normas de un club.

Las bebidas alcohólicas serán sustituidas por zumos, horchata, batidos y refrescos de todo tipo. Aunque se puede permitir la cerveza y el vino con un uso moderado. No se permitirá ningún juego de cartas.

Podría haber unos laicos admitidos de un modo honorífico y podría admitirse a un cierto número limitado de laicos con pago de cuota, con un precio equiparable a cualquier club.

También sería bueno que el club estuviera adyacente a una iglesia abierta al público, para poder rezar juntos las horas canónicas. La asistencia a las horas canónicas sería totalmente libre, pero sería otro de los elementos inherentes al club. Este club podría organizar visitas a museos, excursiones y hasta picnics en campos cercanos; también conferencias, presentaciones de libros.

Lo ideal es que el que organice un club así sea un laico capacitado para ello, alguien que conozca bien cómo funciona un club de verdad. Aunque tendría que hacerlo por amor a Dios, porque el sueldo nunca podrá ser igual al de un club normal. No tengo la menor duda de que algún supernumerario del Opus Dei sería la opción mejor para dirigir con total autonomía un lugar así. Creándose un consejo director del club formado por laicos que se encargaran de ver, cada año, qué se puede hacer para mejorar el club. Si tiene un jardincito, por pequeño que sea, a mí me gusta mucho la petanca y el crocket. Estos consejeros no cobrarían nada. Harían este trabajo para ayudar a los sacerdotes.

Los cocineros, camareros y personal de limpieza serían muy pocos, los menos posibles. Y se podría escoger para esos puestos a aquellas personas con familias muy necesitadas. Así a la oferta de trabajo se uniría la caridad.

Miembros natos del club serían todos los clérigos de la archidiócesis; pero todo clérigo visitante, por supuesto, podría entrar al club, cuantas veces quisiera. Igualmente, el club estaría totalmente abierto a clérigos anglicanos y ortodoxos. Y cualquier otro tipo de clérigo (rabinos, etc.) solo tendría que consultarlo. Pero, en principio, la idea es que sea un lugar donde reunirse de un modo agradable. Ni que decir tiene que todos estos visitantes, como los diáconos, podrían venir con sus esposas.

Si se os ocurren más ideas para un club así, podéis ponerlas en los comentarios. Si hay alguna muy provechosa, la pondré mañana en el post.

sábado, octubre 01, 2022

Hay que orar para que se detenga la locomotora de la muerte

 

Ningún país del mundo puede vivir aislado hoy día, salvo que tengas la economía de Mongolia. Y aun este país mantiene sus 4 000 dólares de renta per capita gracias a la venta de cobre, fluorita y varias cosas más. Incluso para ese país tan aislado vale la afirmación que he hecho, salvo que quieras ser como Burundi con 400 dólares per capita. Y suponiendo que, realmente, esa cifra sea real.

¿Cuál es el culpable secundario, pero necesario, de que la guerra en Ucrania siga? China.

China no ha apoyado a Rusia en su invasión en la votación de la ONU, pero esa falta de apoyo no se ha sustanciado en nada. Rusia sin Occidente y sin China sabe que no podría continuar esta empresa bélica. No voy a emplear tiempo en valorar el papel de la India si Rusia se quedara sola, pero baste decir que la economía rusa sin Europa y sin China no podría continuar.

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La geopolítica del siglo XXI puede ser complicada; pero al final lo que nos encontramos, en el fondo de todo, son cuestiones morales: ambición, soberbia, no matarás. Los antiguos libros de moral, tan sencillos, siguen dándonos las pautas generales de lo que se puede y no se puede hacer.

Cierto que dentro del marco de lo lícito hay que aplicar la inteligencia de los mejores, de los más expertos, para ver qué jugada sería la más adecuada dentro del tablero. Dentro del tablero, hay que mover fichas sin salirse de los límites de lo que está moralmente bien.