sábado, septiembre 19, 2020

Una escena normal en cualquier bosque de España

 


Hoy una interesante conversación telefónica con un amigo de Washington, sobre el tema del pecado original.

Después, otra conversación con un profesor de universidad de Buenos Aires, sobre el purgatorio.

Por la mañana, la alegría de un ratito de charla con un musulmán marroquí en el hospital: ¡Creemos en el único Dios, en el mismo Dios! Ha sido un placer hablar con él. Cuánta alegría he visto en su rostro.

He almorzado un poco de salmón con ajetes y unos cuadrados de chocolate de postre. He bebido un gazpacho de dos tomates durante la comida. Y he tomado unos trocitos de queso danés azúl.

Durante el almuerzo, he acabado de ver el primer capítulo de una hora de duración que muestra Marruecos desde el aire. Una preciosidad de documental. Nunca he estado en territorio marroquí, pero qué belleza de pueblecitos atemporales, de ciudades ancladas en el tiempo. Uno se sumergía en lo que debió ser aquel mundo norteafricano que ha ido desapareciendo.

También he tenido una larga conversación (una hora y cuarto) con una priora, acerca de cuestiones de la vida religiosa y de la Iglesia.

Ha sido un día lleno de interesantes conversaciones. Ahora ya es de noche. Cenaré y descansaré un rato. Trabajaré una hora antes de irme a dormir.

viernes, septiembre 18, 2020

No sé, yo creo que aquí hay un poquito de photoshop

 


Hoy estaba pensando acerca de la película La Pasión y me he dado cuenta de un detalle. Filmarlo en las lenguas originales se hizo para darle verismo histórico. Pero no me percaté de que, en realidad, los presentes en la escena de hace 2 000 años, cultos e incultos, ricos y pobres, entendían las lenguas en las que hablaban los personajes primarios y secundarios.

Al rodarla en las lenguas originales, el director está introduciendo un elemento que no estaba presente en la escena original: la ininteligibilidad. Y eso es una distorsión acerca de cómo se vivió ese hecho histórico.

¿Distorsiona más entender (dado que ellos entendieron) que no entender (para que suene como en la época)? Después de darle algunas vueltas al asunto, lo veo claro. Lo poco que aporta ese detalle verista es mucho menos que lo que se pierde al añadir el elemento de la ininteligibilidad.

Algunos elementos más

A eso hay que añadir que, solo en la parte latina, que era la que yo entendía, había varios errores indudables de pronunciación. Las cosas en el siglo I no se pronunciaban igual que unos siglos después. Además, la parte latina la entendía directamente, pero sonaba artificiosa. Por más que se esforzaron, no era fácil interpretar en latín. No, no sonaba natural.

He escuchado hablar en latín al cardenal Ottaviani y eso sí que era natural. Lo de la película no me transmitió esa sensación.

Un último detalle

Además, y con esto acabo, la idea le sobrevino a Mel Gibson. Pero alguien experto debería haberle explicado que, aunque la intención era buena, la verdad es que no se tiene mucha idea de cómo sonaban en concreto las tres lenguas que usan en la película.

Es decir, se sabe más o menos, pero se escucha muy distinto el español-andaluz del español-asturiano. Se sabe, más o menos, cómo sonaban esas tres lenguas. Pero lo poco que no se sabe las podía hacer sonar de forma notablemente distinta: ¿se comían algunas consonantes, qué música había al hablar? Tanta es la diferencia con esos factores que el verismo se vendría a los suelos si escucháramos la reconstrucción y la verdad.

Con lo cual, el tema del verismo de las lenguas es justamente la parte más débil de esa reconstrucción. Cuando de algo se sabe muy poco, se reconstruye si no hay otro remedio. Si tiene que estar, de algún modo habrá que suponer que era. Pero, en este caso, no había ninguna necesidad. Incluso aun que se supiera cómo era el acento de esas lenguas, era mejor no ponerlas, en mi opinión, porque su presencia suponía una distorsión en la reconstrucción. Pero es que, además, era la parte menos histórica de la reconstrucción. La que más se prestaba a la creación. Salvo que hablaran de forma neutra, que, sin duda, no lo hacían.

jueves, septiembre 17, 2020

—Padre Fortea, ¿un poco de queso del monasterio? —Un poco no, me llevo cinco.

 


Hoy, leyendo una autobiografía, he descubierto que cierta persona es muy friolera y que lleva siempre pijama largo debajo de los pantalones. No me extraña, conozco a una médica que, en invierno, siempre lleva ropa especial, debajo de la ropa normal, para mantener el calor.

Es curioso, mi temperatura normal ya dije que va de los 35,4º a los 35,9º. Al levantarme, es incluso más baja de los 35º. Lo interesante es que siempre estoy cómodo en las noches de invierno en que estamos varios grados bajo cero. Puede hacer varios grados bajo cero, los paseos suelen ser de una hora y cuarto, pero solo siento que hace frío en los carillos de la cara, en las orejas. Rosados y fríos mis mofletes, muy rosados, pero mi cuerpo completamente caliente y perfectamente cómodo.

Por eso me llamó la atención la cita de esa autobiografía: vivir con frío.

Hace años que dejé de usar jersey y pantalones de invierno. En realidad, los usaba porque la ropa me la compraba mi madre. En cuanto se han ido deteriorando, (han tardado una cantidad increíble de años), toda la ropa que compro es de verano. Incluso los calcetines que uso todo el año son lo más finos posibles.

Menos mal que no me afecta mucho el calor, salvo para dormir por la noche. También he comprobado que sudo bastante menos que los demás. Ya lo he dicho otras veces que no siento frío en la calva.

Una última curiosidad, en las comidas solo bebo agua. La tomo del tiempo, del grifo. Pero cuando estoy en un lugar como una pizzería, me gusta lo más fría posible, completamente llena de hielo. En mi casa no tengo cubitos de hielo. Pero cuando estoy fuera y me dicen si quiero un cubito de hielo, pido por favor que me llenen el vaso de cubitos. Me encanta el agua helada y no veo que afecte a mi garganta. En mi casa, lo que sí que tengo es un bote de agua muy fría que suelo tomar después de las comidas o las cenas.

Hoy el post ha tratado del frío y el calor. Me ha dado por ahí. Disculpad. Ah, se me olvidaba: En invierno, abro la ventana de mi dormitorio antes de acostarme. Mínimo 20 minutos, con la puerta cerrada para que se enfríe bien la habitación. Y eso que, en mi dormitorio, la calefacción está apagada todo el año. A veces, la cama está tan fría que tiemblo con fuerza. Pero la sensación de calor posterior es una de las sensaciones más agradables que existen.

miércoles, septiembre 16, 2020

El budismo...

 


Del budismo sí que he hablado en anteriores posts. También me fijé en lo positivo de esa religión. No lo voy a repetir. No en todas las denominaciones religiosas se puede encontrar lo positivo. Las hay que son la degradación de la religión y son dañinas. Por ejemplo, la santería afrocubana. Por ejemplo, las sectas que solo sirven como vehículo de opresión y no como un modo de acercamiento a Dios.

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Youtube ha sido uno de los grandes inventos de la humanidad. Debe ir, en importancia, justo detrás de la rueda.

Me ha gustado ver a un venado que sigue a su amigo humano como si fuera un perrito. También a una alpaca perseguir a un humano por el jardín, en plan juguetón.

He comprobado cuántos accidentes ocurren en las bodas. De nuevo ha aparecido el clásico, es de hace años, en que el que lleva los anillos, se acerca, tropieza, (estaban en un jardín), y tira a la novia al estanque. La cual se agarra a la toga del pastor y los dos acaban en el agua.

Sí, youtube nos ha demostrado que en las bodas puede ocurrir cualquier tipo de accidente. Incluso que la camisa (de fibra artificial) del fotógrafo arda por una vela.

Pero me encantan las compilaciones de ataques de risa. Me encantan.

https://www.youtube.com/watch?v=w3X3r93FMFc

martes, septiembre 15, 2020

La religión hindú nunca ha aparecido en este blog

 



En mis posts, no he hablado de otras religiones como la hindú. La razón es que la conozco poco. Por supuesto que sé lo esencial. No solo por lo que he leído, sino por infinidad de documentales sobre templos asiáticos. Pero es un tema sobre el que no me atrevería a hablar. Tengo un buen amigo en Estados Unidos (católico hasta la médula) que conoce muchísimo la religión hindú y me ha abierto nuevas perspectivas positivas acerca de esas denominaciones religiosas.

Nosotros los cristianos no traicionamos el verdadero Camino por ver lo positivo de otras creencias, de otras religiones, de otras fes. Podemos ver la historia humana y el presente solo como pecado y tiniebla, o podemos buscar y descubrir todo lo positivo, lo luminoso. Escudriñar, revisar y discernir en busca de lo positivo no se opone a reconocer los aspectos de oscuridad.

Tampoco reconocer la oscuridad en los cristianos, en las filas de la jerarquía episcopal –en mí mismo— implica desvirtuar lo más mínimo nuestra fe en los dogmas. Reconocer sin escándalo, reconocer con caridad.

Aunque mucho me temo que el mal en las filas episcopales está más en la línea de mi libro Obispo reinante que en la línea apocalíptico-pecatorial que piensan algunos. No, no creáis en un armobispogedón de características masónicas. La única infiltración que suele haber a lo largo de la historia es la de la mediocridad. Los que escribimos novelas sabemos muy bien que “las novelas, novelas son” y que la realidad es más de andar por casa. Los agentes de los servicios secretos nunca son como 007.

Post Data: El padre Fortea sí que es como está dibujado en los comentarios laudatorios del Canal del padre Fortea (Youtube). Esos comentarios han delineado, sin exagerar, una imagen fiel para la posteridad.

lunes, septiembre 14, 2020

El amor no es indiferentismo

 






Los que seguís este blog habréis comprobado que nunca he dicho una sola palabra contra el Islam. La razón, para mí, está clara: veo todo lo bueno que tiene esa religión. Esa religión no es la mía, pero no traicionaremos el mensaje de Jesús si ponemos nuestra vista en todos los tesoros que indudablemente contiene.

¿Dios no va a estar contento de que los musulmanes le adoren cinco veces al día? Por supuesto que sí. Y les escucha cuando le piden, y los bendice desde el cielo.

¿Dios no va estar contento de que hagan una larga peregrinación hasta la Meca para adorarle, un viaje tan largo en su honor? Por supuesto que sí. La imagen preciosa de decenas de millares de musulmanes adorando a Dios de forma armoniosa, mientras oran, ¡es un culto a Dios! ¿Acaso eso no es fe?

Nosotros los cristianos debemos alegrarnos de lo bueno.

Podríamos seguir con el ayuno y otros aspectos positivos. Pero para no alargarme en este escrito no lo haré.

El Dios judío, cristiano y musulmán es esencialmente el mismo. Es decir, es el Dios único, bueno, creador, que juzgará a los hombres según sus obras. Lo repito, sustancialmente, es el mismo Dios. Aunque, por supuesto, haya diferencias en el modo de ver al Padre Celestial en las tres religiones.

Alguien alegará que si me parece poca diferencia creer en la Trinidad. Pero le recordaré que estoy hablando del Dios Uno.

Alguien me dirá que hay partes del Corán que son inaceptables para un cristiano. Pero, en eso, debemos hacer un ejercicio de comprensión: ¿Acaso las Escrituras judías no tienen actos crueles en sus crónicas? ¿Acaso los cristianos no hemos tenido nuestra cuota de fanatismo inquisitorial, de rigidez excluyente, de imposición? Por supuesto que sí.

Los judíos de hoy día entienden las Escrituras de un modo razonable, de un modo que es el que consideran agradable a Dios. Siempre habrá un tanto por ciento de judíos que apelen, hoy día, a los antiquísimos anatemas. Pero serán una minoría. Y los mismos judíos razonables (que son la inmensa mayoría) los tratarán como a terroristas.

¿Acaso no observamos el mismo proceso en el Islam? La inmensa mayoría de los musulmanes interpretan el Corán según visiones razonables. El extremismo (aunque haya ganado terreno) sigue siendo la excepción entre los adoradores de Alá.

Resulta injusto afirmar que como tal o cual sura del Corán dice esto o lo otro, los que crean en el Corán son malos. Eso es injusto. ¿No se podría decir lo mismo de los judíos? Esa visión excluyente, fanática, es la que hay que erradicar entro nosotros los cristianos al mirar al otro.

Los cristianos, sin dejar de ser cristianos, debemos aprender no solo a amar a los musulmanes, sino también a valorar todo lo positivo de su camino religioso. No les vamos a mentir cuando surja una cuestión teológica, y a decirles que nos parece bien lo que no nos lo parezca. Nuestra relación se basa en la verdad, por ambas partes: ambas partes deben ser sinceras. ¿Pero para qué fijarse siempre en lo que nos separa, en lo que nos irrita?

¡Hay que aprender a amar no solo a los musulmanes, sino también todo lo positivo del Islam; así como yo he aprendido a amar todo lo positivo, noble y bueno de la religión judía en sus distintas versiones. Y también he tenido que aprender a amar a las distintas confesiones cristianas. Hay que aprender a amar. Lo fácil es enfadarse y gritar y despreciar. La labor de construir puentes es una labor más serena.

Hace años, fui a visitar al imán de la mezquita de Madrid, me recibió con los brazos abiertos. Charlamos juntos un rato por el placer de conocernos. Este año fui a visitar al imán de Alcalá. Me descalcé para entrar en su lugar de culto (y eso que ellos no me lo pidieron), pero lo hice con gusto por propia iniciativa. Me invitaron a comer, a tomar té. No, hermanos, no sigáis a los sembradores de intolerancia, siempre con la excusa de que no podemos traicionar el evangelio cristiano. Jesús nos dejó muy claro cuál era su camino.

domingo, septiembre 13, 2020

Ya puse algunas de estas fotos, pero es que son tan buenas




 

Los quesos judiciales

 



Bueno, ayer hubo comentarios muy buenos, tanto por graciosos (como el de los quesos y el racionalismo) como por profundidad metiéndose en el tema en serio. Vaya por delante que una reforma del sistema judicial deben hacerla los expertos. Mi conocimiento del funcionamiento concreto de los tribunales es pobre. Pero en lo que todos coincidimos es en que el procedimiento no funciona bien: el sistema es lento, caro y desigual. Dejando claro, por tanto, que hablo con humildad y a sabiendas de que puedo equivocarme y mucho, me atrevo a dar mi opinión.

En este caso, después de darle vueltas y vueltas, veo que mi idea previa (la que yo tenía) coincide con la de Cosmicón.

Me explico, la reforma que propongo no le quitaría a nadie el derecho a pagarse los abogados que quisiera por caros que fueran, tampoco se le quitaría el derecho a usar el sistema actual frente al que voy a decir. La reforma consistiría en añadir otra vía, sin quitar la que hay. Para ahorrar palabras, al sistema actual vamos a llamarle sistema parcializado (de parcelas) y al que propongo sistema concentrado.

Del mismo modo que hoy día tenemos jueces y fiscales que han obtenido (en España) sus puestos de un modo justo y neutral, también podría pasar eso con los abogados. En esto, hemos llegado a la misa conclusión, Cosmicón.

La persona que pone una demanda se entrevistaría con un experto neutral (un funcionario judicial) que examinaría el caso por vía rápida y de palabra. El interesado pagaría una tasa, por ejemplo, de 50 euros que revertirán en el sostenimiento del sistema judicial. El funcionario le preguntaría qué pruebas tiene o puede llegar a tener, con qué testigos cuenta, etc. Sobrevolando el caso le ofrecería su sincera opinión. Es decir, si eso tiene visos de poder ser probado o no en el tribunal, cuánto podría obtener como reparación, qué datos tendría que intentar recopilar para que su demanda prosperara.

En esa conversación, el ciudadano se haría una idea realista, no recibiría (como hasta ahora) una opinión interesada, una opinión del que cobra. La gente se queja mucho de los funcionarios, pero en el sistema actual el abogado es parte interesada, y no precisamente a favor del que le paga: parte interesada en seguir cobrando. Ahora viene la parte obvia, pero que siempre hay que repetir a los pobrecitos: Ya sé que hay magníficos y honestos abogados, lo sé, no tengo la menor duda. Pero de lo otro hay y mucho.

En esa mera conversación de media hora con el consejero, se vería (en muchos casos) si aquello tiene o no fundamento, si vale o no vale pena seguir adelante. Y se lo diría con toda honestidad. Ojo, todo el mundo cree tener razón, pero no siempre vale la pena seguir adelante con un proceso judicial. Todo ciudadano tendrá derecho a seguir adelante, pero bien informado.

Si el demandante sigue adelante, se entraría en un proceso de naturaleza eminentemente oral en el que las pruebas y testimonios que hubieran de recogerse estarían a cargo de un cuerpo de investigadores independientes dependientes del juzgado.

Con este sistema se intentaría que un cuerpo de funcionarios recogiera todo el material de una sola vez, normalmente de una sola vez, y se llegaría a una conclusión. En unos casos, bastaría un investigador; en otros casos, dos o tres.

El sistema concentrado buscaría, ante todo la agilidad. Menor papeleo y mayor rapidez.

Por supuesto que uno siempre podría elegir el sistema de ahora, parcializado. Y, por supuesto, aquellos casos (que son poquísimos) en los que estén involucrados campos como la libertad de expresión o ser una víctima del Estado tendrían una protección especial, sea por el sistema actual o el propuesto. Y recuerdo que el demandante siempre podría escoger con cuál de los dos procedimientos desea que se juzgue su demanda.

Por supuesto, que el sistema concentrado no sirve en países corruptos, salvo que el Ejecutivo se empeñe en crear una isla de honradez.

Es cierto que el sistema concentrado se presta a corruptelas y que debería, por tanto, ser continuamente auditado y vigilado. Pero el sistema actual no es que se preste a corruptelas, es ya un sistema que no funciona bien, eso es una realidad, no una posibilidad.

Por último, sé que varios de los elementos que he dicho están presentes en el actual sistema: la investigación judicial previa, los jueces de paz, etc. En realidad, no digo nada realmente nuevo. Pero lo cierto es que el sistema, de hecho, no funciona bien. Los elementos están, pero no funcionan. Los expertos son los que deberán, algún día, reformar el sistema.

sábado, septiembre 12, 2020

Cats

 




No solo los quesos huelen mal

 


Hoy, mientras iba en el coche al hospital, le daba vueltas a un asunto al que no había prestado suficiente atención: la necesidad de una reforma a fondo del sistema judicial en los países democráticos.

Yo estaba satisfecho pensando: “Tienes una demanda, la llevas a un tribunal, el juez juzga con neutralidad. Asunto concluido”. Ya está. El sistema es perfecto, limpio. Una defensa, un denunciante, un juez. ¿Qué más se puede pedir?

Pues no. El sistema está profundamente viciado en todas las democracias que conozco.

Veréis, no importa que hayas sufrido un daño, no importa que tengas pruebas de ello. Si haces cuentas, verás lo que te va a costar llevar el asunto ante un tribunal. Según lo que pidas como reparación, en esa medida te va a reclamar el abogado que escojas. Sin contar con que si pierdes, en esa cuantía vas a tener que pagar las costas del abogado de la parte contraria. No cuento aquí tu procurador y las costas del tribunal.

Si la cantidad reclamada es importante, el mismo proceso es razón suficiente para que muchos ciudadanos deban desistir. Además, si usted decide seguir adelante, tiene que saber que tendrá que resistir los gastos tres veces. Pues lo normal es que la otra parte recurra hasta la tercera instancia. Y eso en el caso de que le den la razón, claro.

Todos los que han pasado por este largo y costoso proceso, en el que las facturas se tienen que ir pagando, definen el camino como una pesadilla. Usted puede haber sido víctima de un delito, pero el camino será un segundo sufrimiento.

Después, tenga en cuenta que si usted se va a ver en dificultades para pagar los gastos ya en primera instancia, una persona con dinero puede pagar abogados sustancialmente mejores que los de usted. El sistema es equitativo.

Fijaos que de ser un sistema que aparentemente es limpio y equitativo, pasamos a darnos cuenta de que es tremendamente desigual e injusto.

Injusto, porque lograr justicia requerirá mucho dinero.

Desigual, porque los ricos siempre una defensa sustancialmente mejor.

Y eso que solo me fijo en estos aspectos, sin entrar en otros asuntos tales como su lentitud.

Los que vivieron en otros siglos no se daban cuenta de que algunas cosas que daban por supuesto que no podían ser de otra manera funcionaban de un modo ineficiente e injusto y que podían reformarse. “No, esto tiene que ser así”, pensaban equivocadamente.

Nuestra justicia es injusta y desigual, y puede ser reformada. Mañana hablaré de ello. Pero leeré vuestras opiniones acerca de cómo reformar la justicia, tal vez alguno haga sugerencias que nos sorprendan. Mañana seguiremos, a no ser que mañana me dé por hablar de quesos.

viernes, septiembre 11, 2020

Mi adhesión intelectual al ascetismo resulta inquebrantable

 






Hoy, al salir del hospital, he pasado por el supermercado del Corte Inglés; un supermercado inmenso. Me he ido a la sección de quesos cremosos franceses y me he llevado cinco quesos distintos.

Queso a temperatura ambiente con un buen pan de masa madre, un poquito tostado, es una delicia. Uno de los grandes placeres de la vida. He probado un trocito de cada queso. El Munster ha sido delicioso con su fuerte sabor penetrante, todo un descubrimiento. También ha resultado distinto y formidable el Blue Stilton, un queso amarillo con manchas verdes. Me recordaba un poco al queso azul danés, aunque este tenía un recuerdo a nueces. 

El Pont L´Eveque ha resultado el más neutro de todos: Y, aunque siempre grandioso con el bonito color de su costra, tenía notas a mantequilla. Me ha gustado más el Rochebaron, cremoso y corteza oscura.

Bueno, voy a ir a leer un poco la poesía de san Juan de la Cruz. También él, como yo, se alimentó a veces de pan y queso en su celda, cuando estuvo prisionero. Me lo imagino pidiendo al carcelero:

—¿Podría sugerir que el pan esté hoy algo menos mohoso?

—¿Algo más desea el señor?

—No estaría de más un queso tipo Pont L´Eveque. ¿Tienen alguno cremoso con cierto aroma a frutas?

jueves, septiembre 10, 2020

Tagore y leones

 


Lucía, te he hecho caso y he leído a Tagore.

Este frágil vaso mío tú lo derramas una y otra vez, y lo vuelves a llenar con nueva vida...

¡Necio, que intentas llevarte sobre tus propios hombros! ¡Pordiosero, que vienes a pedir a tu propia puerta!

Más me han llamado la atención sus versos dedicados al alma que canta ante Dios. Como escritor me siento identificado. Perdón, me gustaría sentirme identificado. Ojalá que pudiera decir con seguridad:

Cuando tú me mandas que cante...

Sé que tú complaces en mi canto, que sólo vengo a ti como cantor...

Estoy aquí para cantarte.

Qué bonito sería ver mi trabajo diario como el trabajo de un músico, como un canto que compongo.

Después, toda esta poesía se ha desvanecido un poco al leer a un comentarista que escribía en uno de mis sermones:

Canallas. ¿Cuándo van a dar algo de los trillones de dolares que tiene el Vaticano a los pobres? Fariseos, pedófilos, avaros, pudre cerebros.

Escucho en su boca el grito de los paganos. ¡A los leones! Ese grito parece un exceso literario, pero fue una realidad concreta. Millares de ciudadanos deseaban la muerte por fieras de aquellos bautizados.

Ese grito se va haciendo más nítido y más fuerte. Hoy en otro estado de Australia se ha aprobado una segunda ley que, expresamente, enviará a la cárcel a los sacerdotes si no rompen el sello del sigilo sacramental en ciertos casos. Las tinieblas del paganismo van invadiendo las mentes.

Pobre joven que cree que el Vaticano tiene trillones de dólares, cuando su presupuesto es el del ayuntamiento de mi ciudad de 200 000 habitantes. Pobre joven que cree que el clero es un nido de pedófilos, cuando eso no es así. Nos llama públicamente fariseos.

Le decía en el comentario que no tengo inconveniente en responder por teléfono a sus acusaciones. Me imagino que me pagan un suplemento al sueldo por apagar, al menos un poco, el odio de algunos.

Este “comentarista mío” escribía en su perfil: Igne natura renovatur integra, por el fuego la naturaleza se renueva entera. Me pareció increíble que alguien que, en la foto de su perfil, ya se veía que peinaba canas pudiera pensar a esa altura de la vida que el método para arreglar las cosas era añadir más sufrimiento al mundo.

Después del III Reich, increíble, sigue habiendo nazis. Después de la Unión Soviética, sigue habiendo comunistas. Después de la transición española, sigue habiendo pintadas en las iglesias acerca de la iglesia que más ilumina. Sigue habiendo racismo y dictadores como el de Bielorrusia. Los errores se siguen repitiendo en el siglo XXI como en la Edad Media, peste incluida.

Acordaos de la broma de Volswagen, ...ahora con ziritione. Pues, en este momento, se podría decir: “Los mismos errores de siempre, ahora con COVID”.

miércoles, septiembre 09, 2020

Como les gusta el agua. Parece un canónigo regodeándose en su canongía, en su asiento en el coro.


 

Sermones y libros, dos elementos que entretejen el tapiz de mi vida presbiteral

Ayer subí un sermón sobre Dios a mi canal:

https://www.youtube.com/c/CanaldelPadreFortea/videos

Os querría pedir un favor. Me gustaría predicar más acerca de Dios (sobre esto ya he hablado otras veces), pero tengo la sensación de que en mis sermones ya he dicho todo lo que puedo decir sobre Dios. Puedo predicar sobre pasajes de la Escritura. Pero sobre Dios mismo, sobre Dios en sí mismo, tengo la sensación que os he dicho y eso que he buscado libros en la Red para aprender.

Si me podéis dar links, os lo agradecería. Me gustaría aprender más sobre Dios en el aspecto filosófico del Ser. O, en todo caso, alguna obra sobre citas de los santos padres acerca de Dios o alguna obra de análisis de un solo autor.

La obra Adversus Praxeam de Tertuliano la leí hace años y la tengo en lecturas pendientes.

Yo escribo mucho (según mis detractores, demasiado), pero, entre todas mis páginas, entre mis miles de páginas cuestionables, mi trilogía sobre Dios la considero la cúspide de mi producción. No me resisto a poneros aquí, de nuevo, las portadas de la trilogía. Aunque, en Biblioteca Forteniana, siguen con sus portadas originales, con las que las publiqué digitalmente. Ahora es un poco lioso decidir si cambiar esas portadas o poner las nuevas. Porque cambiar las portadas supone sacar las obras de la colección original más amplia.

Mi gran ilusión sería escribir una obra, otra, sobre Dios en la que fuera más allá de lo que hasta ahora he conseguido. Poco o mucho, desde luego me he esforzado.

Bueno, a ver si me dais ideas.





martes, septiembre 08, 2020

Sabe lo que quiere y no quiere compartirlo, como ciertos eclesiásticos

 


La mirada que se posa sobre un cuadro


Como he visto que a los comentaristas os gusta que analice lo que pienso de algunas pinturas, hoy voy a poner los ojos sobre esta obra de Henryk Siemiradzki. Podéis hacer click encima de la pintura para verla con todo detalle. Mejor si es en un PC.

Vaya por delante que es una pintura muy bonita, me gusta mucho. El rostro de Cristo (a diferencia del cuadro de la adúltera de Polenov) sí que expresa la divinidad de la Persona.

Los fallos que veo son los siguientes, a ver si se os ocurren más:

El más grave, el grupo de apóstoles va vestido de color blanco. El blanco era un color caro. En seguida se ensuciaba sin posibilidad de limpiarlo y había que tintarlo. Por otra parte, les encantaba ir con todos los colores y dibujos posibles sobre la tela. Con colores que, hoy día, consideraríamos más que llamativos.

Jesús va sin cíngulo. Las túnicas siempre se llevaban con cíngulo. Mirar los relieves sumerios, las pinturas griegas, las esculturas romanas. Todos los pueblos llevaban un cinturón, una faja, lo que fuera para que la túnica no colgara.

El olivo tiene unas ramas que parecen copiadas de un roble.

La escalera (junto al árbol) asciende hasta un muro, dejando un a parte de la escalera inútil para su función. Puede parecer un detalle humilde, pero jamás lo he visto en arquitectura de la época. Y ello tiene una razón adicional, los costes de la piedra. y es que el mismo error se ve en esa valla de piedra superior. Son bloques magníficamente cortados de excelente piedra. Eso era caro. No se hacían vallas así y nunca de ese grosor. Ni siquiera muchos de los fundamentos de grandes construcciones tenían bloques costosos de ese tipo. El que no sabe piensa que todo el monte es orégano después de ver ciertos monumentos. Dígase lo mismo del muro de contención de la ladera. Unos muros así no los tiene ni el Panteón de Roma. Es el tipo de piedra, su tamaño y su corte a sierra, nada pega con su función. Tampoco está acorde el refuerzo inclinado.

Vamos a ver, esos bloques podrían haber resistido diez veces más que la fuerza lateral que contienen. ¡Y encima tienen que poner un refuerzo! Además, ese refuerzo es inútil, por su peso e inclinación no serviría de nada. No debe añadir ni un 10% de resistencia supletoria en sentido contrario a la fuerza lateral de la colinita.

Después está la fuente que hay atrás, al final del muro. Las fuentes en Judea eran bienes muy preciados, localizadas desde tiempo inmemorial. Cualquier fuente tendría el aspecto de una fuente de época en un lugar común y con edificaciones en su entorno. Las fuentes en Judea se convertían en centros de la aldea o del barrio.

Es muy opinable colocar el velo de la cabeza al modo árabe actual. Yo pondría alguno de esa manera, pero es cuestionable ponerlos todos así. Parece más seguro poner el velo suelto, de ello sí que hay relieves en la época. También es cuestionable que un personaje a la izquierda de Cristo lleve el manto al modo griego. No es un error, pero es cuestionable. Lo más seguro es ponerlo sobre los hombros. Pero estas dos últimas cosas, aunque yo no las haría, no son errores.

Sí que es un error la tela del manto de Cristo. Demasiado fina para servir como manto. El manto siempre era de lana más recia, era una ropa de abrigo, no la capa de Supermán. Pero, además, resulta imperdonable que cuelgue hasta el suelo. Los suelos estaban repletos de barro y detritus. Nada se llevaba arrastrando en el suelo, ni en Roma ni en Atenas. Alguien me dirá que quizá en interiores, sí. En las cenas romanas, los huesos y cualquier cáscara de fruta se tiraban al suelo. No, la ropa se llevaba hasta los tobillos. Esto vale para las ropas amplias del grupo de personajes que están de fiesta.

Sea dicho de paso, en el grupo de fiesta, junto al arpa, hay una tela de varios colores estampados que son imposibles para esa época. Tampoco tiene sentido una base de piedra a nivel del camino para subir hacia arriba. ¿Entrada principal, entrada trasera al jardín? Sea el tipo de entrada que sea (se supone que a una villa) no tiene congruencia con la arquitectura histórica y menos con esas columnas. Las columnas eran carísimas y no se ponían en cualquier lado. Esas columnas en el lenguaje arquitectónico de la época están tan fuera de lugar como la silla de piedra que hay a nivel de la calle. Claro que tampoco tiene sentido una orgía (fuera de las horas nocturnas) y en la calle casi. Eso en Judea no era así. Tampoco en Pompeya.

A pesar de estos pequeños peros, me parece una pintura muy hermosa. Si alguno encuentra algún detalle más, compartidlo.

lunes, septiembre 07, 2020

La teología también como una cierta reconstrucción: la construcción de una imagen de lo invisible y del Invisible




Siguiendo con el tema de los dibujos de ayer. Llevo años sumergiéndome en los centenares de pinturas de Jean-Claude Golvin. Y como decía Lucía: una obra tan perfeccionista procede de un espíritu perfeccionista. Sí, tienes razón. Ahora me pregunto cómo será su vida cotidiana.

Qué envidia poder dedicar una vida a una sola obra unitaria, armoniosa, que conforma una unidad, una obra total compuesta de obras menores.

En el campo de la teología, existe lo mismo que estos dibujos. Hay maestros detallistas, orfebres de la creación teológica. Los hay desmañados y pasionales, pero geniales. Los hay honestos y deshonestos; sí, también hay una teología deshonesta. Una teología en la que el autor hace “trampas” conceptuales y cuando se las señalan solo echa tierra encima sin afrontar la cuestión. Los hay famosísimos que no valen nada. Hay teólogos enciclopédicos, pero que no han añadido ni una línea de creación: su saber es erudición, síntesis. También hay profesores de teología que llevan atormentando a sus pobres alumnos promoción tras promoción, sin que sus jefes (inmersos en su mundo de libros) ni siquiera se percaten de que hubiera un problema.

Por concretar algo, el protestante Graham Twelftree fue uno de los autores más respetados y admirados por mí en los últimos años. Ya he citado más veces mi admiración el ortodoxo Kallistos, nombrado metropolitano de forma honorífica. No hace falta que vuelva a mencionar al anglicano Rowan Williams.

Todo esto me hizo plantearme la posibilidad (en mi libro Colegio de pontífices) la posibilidad de que en el colegio cardenalicio hubiera la presencia de un cierto número de protestantes y ortodoxos. Posibilidad que deseché por las razones que expongo en esa obra.

Sea dicho de paso, algunos católicos no es que no sean ecuménicos, es que no son ecuménicos ni con los mismos católicos. El ejercicio de la teología requiere de racionalidad, de flexibilidad, de agilidad. No se puede hacer correr como una gacela a un viejo de ochenta años con las arterias rígidas por arteriosclerosis. Los viejos fanáticos tampoco corren como gacelas (en el campo de la teología), son más dados a pontificar desde la mesa camilla de su salón.

Esa, ciertamente, es otra vocación: la de laico con vocación pontificia. No faltan laicos con vocación de maestros que no pudieron dedicarse a la teología, pero que suplen sus carencias y lagunas con el triunfo de sus firmes voluntades inquisitoriales.

Escuchar a ciertos autores ortodoxos, anglicanos, profesores evangélicos y otros es un placer, porque son dibujos detallistas como los del dibujante que he puesto. Pero escuchar a laicos con frustrada vocación a la Congregación de la Doctrina de la Fe es caminar en un desierto, de donde nada se puede recoger porque no hay nada que recoger.

Eso sí, esos páramos intelectuales son muy proclives a los arbustos espinosos, a las semillas espinosas y, en general, a todo lo que pinche y hiera. Algunos tienen sus particulares nidos de víboras, zonas de escorpiones y alacranes.

Sí, esto es propio de los páramos intelectuales. El veneno y las espinas no son buenos compañeros del quehacer teológico.

Además, algo que he comprobado en mis consultas con los “grandes”, cuando he necesitado consultar algo, es que cuanto más grande es un autor, más accesible, humilde y sencillo es. Más dispuesto está a ayudarte. Sí, la humildad y la sencillez son buenos compañeros de viaje para el pensador teológico.

No penséis tampoco que todas mis piedras van dirigidas a los tradicionalistas neoapocalípticos o a los visionarios lefebvristas de nuevo cuño. Puedo decir lo mismo de los relativistas. Nunca un teólogo invertebrado llegará lejos. Se necesita una cierta consistencia para tener fuerza y saltar y correr. La falta de osamenta lógica, bíblica, dogmática, de un relativista le incapacita de cualquier cosa que sea reptar o recorrer pequeñas distancias pseudoteológicas.

Pero si la invertebración, resulta fatal para el quehacer teológico, tampoco estar dentro del tradicionalista caparazón tortuguil es la mejor solución. No me gusta ni una babosa relativista ni una tortuga con roquete con puntillas.

Admiración




De Jean-Claude Golvin ya he hablado más veces. Soy un admirador de su obra tan precisa, tan documentada; tan bella, además. Su trabajo es un ejemplo de amor al detalle. Como me gustaría que mi novela sobre Pablo hiciera con las palabras lo que él hace con la pintura.

Las pinturas que he puesto son ciudades romanas de Argelia, un banquete para los ojos. Sabéis que me gusta encontrar errores en las reconstrucciones históricas. En las suyas, no encuentro. Sus dibujos son perfectos.

No hace falta decir que lograr esas reconstrucciones con ese nivel requiere el trabajo de toda una vida. He buscado sus dibujos desde hace años no solo por interés histórico, sino con verdadera delectación.


domingo, septiembre 06, 2020

Sería formidable poder pasear por el auténtico con los ojos del historiador del ahora




Es curioso este vídeo porque se ve que a cualquier mamífero los insectos del cierto tipo no nos gustan, debe ser algo instintivo:

https://www.youtube.com/watch?v=zDrDV6T_s5M

Se ve tan claro que no le gusta por más que le insiste su ama. Es un perro que es un libro abierto acerca de lo que piensa del bichito.

Este es el vídeo más gracioso que he visto en meses, me ha hecho reír de verdad:

https://www.youtube.com/watch?v=z6EchXyieos

viernes, septiembre 04, 2020

El final de otro camino



Hoy he llegado a la parte del incendio de Roma del año 64. Pablo murió ese año o en un par más como máximo. Ya estoy llegando al final de mi novela. Si hubiera acabado esta extensa obra en los años 70, me la hubieran quitado de las manos las editoriales. Hoy día no tengo claro si lograré que vea la impresión en papel.

Bien es cierto que sin Internet no me hubiera sido posible escribir esta reconstrucción histórica. No me hubiera sido posible de ninguna manera. Es más, solo lo es con el volumen de estudios publicados online que existía ya hace unos diez años.

En los años 60 y 70, una obra como esta me hubiera permitido vivir de los derechos toda la vida. Pero también es cierto que, probablemente, no hubiera podido escribir el libro sin las novelas que he leído escritas en los últimos treinta años. La literatura se ha renovado, reinventado y experimentado. No, en los años 60, yo hubiera escrito algo parecido a Quo Vadis o Los últimos días de Pompeya.

Buf, llegando ya hacia el final. Ni me lo creo. Menudo viaje. Me quedan un par de meses de retoques y revisiones. Pero, eso ya no será nada después de tanto tiempo, de tanto esfuerzo. Le he ofrecido la novela incluso a la Editorial san Pablo de España y a Paulus de Portugal. Ya veremos cuál es la respuesta.

jueves, septiembre 03, 2020

Negociaciones


Estoy totalmente a favor de los pactos entre el Vaticano y Pekín, por la sencilla razón de que o eso o el encarcelamiento de toda la jerarquía episcopal que no rompa con Roma. Hay que intentar ofrecer esa sensación de control al Partido. Es una negociación muy sencilla: como la de un secuestrador y el secuestrado.

¿Cuál es el límite a esa “negociación”? Aquello en lo que no se pueda ceder de ninguna manera.

 La alternativa no es la negociación o las catacumbas. La alternativa es o un acuerdo o el campo de reeducación; ya no hay catacumbas posibles en China.

Ahora todos vemos las películas de nazis y todo el mundo piensa muy satisfecho: “Estoy muy seguro de cuál hubiera sido mi papel si hubiera vivido entonces”. Ahora todo el mundo piensa que, en aquel entonces, hubiera sido un héroe. Pues bien, el régimen chino es una dictadura a la que le faltaban campos de reeducación. Pero, desde hace unos años, ya ha completado esa carencia.

Los enemigos no son los chinos, por supuesto. El enemigo nuestro es la jerarquía opresora de mil millones de seres humanos. Ellos son los mayores enemigos de los pobres chinos y os aseguro que vienen a por nuestra libertad.

miércoles, septiembre 02, 2020

Llega la edad de las Tyrell Corp.



Si China fuera una democracia en la que su predominio mundial no supusiera otra cosa que el relevo del poder americano por el asiático, no tendría yo nada que decir.

La Humanidad es la familia de los hijos de Adán, puestos sobre el suelo que Dios nos ha dado. No creo que un europeo tenga más dignidad o más capacidad que un asiático.

El problema es que la evolución de ese cruel régimen de sátrapas asiáticos es una seria preocupación para cualquiera que tenga una visión que vaya más allá del aquí y el ahora. El modo de actuar crecientemente opresivo de esa dictadura resulta impresionante. ¡En solo siete años! Su cabeza solo lleva siete años en el Poder. En siete años, parece que hayamos retrasado los relojes una generación.

Son tantas las personas que llevan años viviendo en China, que hablan chino, que están establecidos en ese país y casados con mujeres chinas, tantas han regresado hablando discretamente de la propaganda estatal contra los occidentales, propaganda lanzada desde el aparato del Estado y que va calando en la población.

En cuestiones geopolíticas yo soy muy poco intervencionista. Considero que para casi todos los problemas que tienen que ver con naciones soberanas es mejor dejar que pase el tiempo. El tiempo suele solucionar la mayor parte de los problemas. Ahora bien, desde un punto de vista económico, el problema es precisamente ese: que no hay tiempo.

Si la economía pudiera visualizarse como un territorio, sería sorprendente hasta qué punto se ha producido una invasión. Lo que ha ocurrido con China no ha sido una colaboración, un comercio justo, un intercambio beneficioso para las dos partes. Se ha tratado de una invasión pura y dura. 

Solo una miopía perfecta y falta de principios morales de los jefes de Estado occidentales ha podido permitir semejante vampirización. El mayor problema que tiene ahora mismo el planeta es esa macrodistopía que sigue creciendo día tras día.

martes, septiembre 01, 2020

El gnosticismo siempre ha sido incompatible con el Evangelio



Estimad Marial: Mi novela te defraudará cuando aborde la gnosis. Pues lo haré de manera muy rápida. La razón es que reconozco que mi conocimiento del tema es mínimo. Pero es un tema tan amplio que si me meto en profundidad colonizaría un tercio del último tomo. Por eso afrontaré el tema lo más profundamente posible, pero yendo a las conclusiones después de haber leído a los que saben. Cualquier buen artículo o vídeo os lo agradeceré. He escuchado en youtube a Antonio Piñeiro sobre este tema. Con toda sinceridad, como siempre, me ha defraudado. Creo que vale la pena que diga algo de este profesor emérito.

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Antonio Piñeiro tiene la mayor reputación posible en los medios de comunicación españoles acerca del cristianismo primitivo. Le he escuchado muchísimo, buscando en vano conocimiento sobre la época. (Le conozco por muchas, muchísimas, de sus conferencias, no por sus libros. Valga esta observación.) Mi búsqueda de datos en él ha sido en vano, porque cuando da una conferencia o habla en un vídeo, uno solo escucha a un fanático.

Estoy seguro de que él (fruto de sus años de docencia) podría contar muchas cosas, muchos datos. Pero siempre se pierde en su discurso de opiniones y más opiniones que son lugares comunes de todos conocidos, y no sale de ahí. En sus conferencias, se limita a dar una serie de lugares comunes y a despacharse contra el cristianismo en general y la Iglesia Católica en particular.

Es una pena, porque escucho con grandísimo respeto a todo experto por más que sea anticristiano o anticatólico. Pero si toda la conferencia es solo eso, lugares comunes contra la fe en Jesús, pues entonces es una pérdida de tiempo.

Lamento haber sido muy duro con él. Él lo ha sido más contra la Iglesia. Admiro a escritores y profesores de universidad (pienso en varios nombres concretos) que han escrito contra el cristianismo. Eso no me ciega. Pero los medios de comunicación son óptimos para elevar a los individuos que menos se merecen esa elevación. Piñeiro es un fanático cuyo tono al hablar es el de un fanático.

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Es verdad que mi práctica espiritual está centrada en la meditación individual, no en oraciones comunitarias. Resulta paradójico que alguien que siempre está poniendo grandes coros para liturgias de las horas en todos mis edificios, en realidad, lo haga para los demás. Yo siempre prefiero el rezo individual de las horas.

Es paradójico que alguien que como yo siempre está ideando inmensos edificios eclesiásticos, sin duda, prefiero un pisito sencillo.

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El curioso caso de Benjamin Button: Una última cosa, el momento del discurso en que el presidente Theodor Roosevelt escucha y se quita el sombrero en señal de respeto me pareció, la primera vez que lo vi, estremecedor. Y, años después, me sigue pareciendo igual de estremecedor que la primera vez.

https://www.youtube.com/watch?v=r9DMoC9jQhU